Disclaimer: los personajes no me pertenecen, le pertenecen a Stephenie Meyer. Al igual que los extractos de pequeñas frases de canciones le pertenecen a su autor, no pretendo lucrar con ellas, solamente los usos ya que van con los sentimientos de los protagonistas. Yo solo me adjudico la historia del fic… eso sale de mi perturbada cabecita =D

Por favor tómense unos minutos de su tiempo para dejarme comentarios!!

Nos leemos allá abajo…


"Porque el amor cuando no muere, mata. Porque amores que matan nunca mueren"

-Joaquín Sabina.

Capitulo 7: Isabella

Tú eras todo para mí, yo no creía más que en ti.Te llegaste a convertir en mi religión

Eras mi voz eras mi hogar, en medio de la soledad una bendición.

Noviembre 2002 (siete años atrás)

-Bella, quita esa cara. No me gusta que estés triste y menos por ellos- ahí esta el otra vez, animándome como innumerable de veces lo hacía, llenándome de cierta paz que solo lograba con su presencia.

-Lo siento Edward pero no puedo evitarlo- lo miré-. Simplemente me duele que no les importemos.

-Ya, mi niña, no llores- me acunó en sus brazos-, tengo algo para ti- dijo entregándome un pedazo de chocolate Snickers, el cual era mi favorito.

-Gracias- le conteste todavía un poco afligida, el me dedicó una de sus hermosas sonrisas torcidas que hacían que mi corazón saltara de alegría.

Estábamos sentados en el puente que se encontraba en el pequeño lago que habia en las orillas de la enorme mansión Swan, mi "hogar". Ese era mi lugar preferido en toda la casa, amaba estar ahí en medio de los cisnes, peces y ranas; sentir la brisa de humedad golpeando mi rostro y escuchar los sonidos que los animales producían. Era al lugar que siempre recurría cuando me sentía sola y triste a causa de las continuas peleas de mis padres o por el hecho de que prácticamente nos ignoraban a mis hermanos y a mí, Edward sabia con exactitud como sacarme una sonrisa aunque estuviera muriendo por dentro. Yo lo llamaba "mi ángel salvador", y realmente lo era.

Lo amaba tanto, lastima que nunca tendría el valor para decírselo. Era una cobarde en toda la extensión de la palabra, pero no quería arriesgarme a que el no sintiera lo mismo. Moriría si el pensara que yo era la típica nena que se enamora del atractivo chico mayor.

-Edward… ¿Estas enamorado de alguien?- pregunté de pronto, quedándome muda por lo que habia echo.

-¿Por qué me lo preguntas enana?- el estaba tan sorprendido como yo

-Simple curiosidad- le conteste tratando de que mi voz se quebrara por el nerviosismo-. ¡Odio que me llames enana! ¿Sabes?

-Si, estoy profundamente enamorado- respondió ignorando mi reclamo- nunca creí amar con tanta intensidad como la amo a ella.

Suspiró a la vez que cerraba sus ojos. Sentí que una extraña sensación inundaba mi cuerpo… eran ¿Celos? Si, eran celos. Ardía de celos, sentía envidia de la persona de la cual el estaba enamorado, aquella, la cual habia salido vencedora de su amor. Un amor que yo nunca podría tener.

-¿Puedo saber quien es?- trate de controlar mi voz ya que comenzaba a cortarse, mis ojos se cristalizaron de pronto y las lagrimas amenazaban con salir.

-Er…

-¡Bella!- gritaron de pronto.

Aquella voz interrumpió su respuesta, la maldije internamente ya que quería conocer el nombre de la chica que robó su corazón. Una persona se acercaba hacia nosotros, estaba segura que era Elizabeth, la madre de este. Seguro mis padres me llamaban para la cena o simplemente para anunciar que se irían otra vez de viaje como comúnmente lo hacían. Me levante y corrí a su encuentro, ella me abrazó y me condujo adentro de la casa donde efectivamente mis padres me esperaban.

Ring, Ring, Ring

El replicar de mi teléfono celular me despertó. ¡Dios! ¿Quien llamaba a tan tempranas horas? Miré la pantalla para ver el identificador, decía número privado. Respondí y me lleve una enorme sorpresa al escuchar la voz aterciopelada y fría característica de él…

-¿Si?

-Isabella, soy Edward. Solamente llamó para decirte que recibirás la visita de mi hermana, ella te llevara a comprar ropa decente ya que mañana mi madre ofrecerá una cena para conocerte y no quiero que vayas en las horribles y asquerosas prendas con las que te vistes.

-Yo… yo- me quede completamente en blanco, no sabia que excusa darle para evitar bien

-Ok, creo que no esta de mas advertirte que tienes prohibido hablar sobre los motivos por los cuales te casaras conmigo. Ellos no tienen por que saber que te estoy "comprando" así que mejor mantén la puta boca cerrada si no quieres que medite sobre ayudar a salvar la vida de tu patético padre.- colgó.

¡¿Su hermana?! ¿Su hermana vendría aquí? ¡Por todos los santos! ¿Y ahora que le diría?

Salí de mi cama lo más rápido que pude y me metí a la ducha. En tan solo media hora estuve lista para esperar la visita de mi "cuñada". Cuando hube preparado el desayuno subí a despertar a mis hermanos y a darle la medicina a papá.

-Camille, Daniel ¡Salgan de la cama! ¡Ahora!- retire las cobijas

-¡¿Pero que demonios…?!

-No seas llorón, es hora de levantarse. Hoy tendremos un día bastante largo.

-¿Por qué Bells?- preguntó mi hermana menor.

-Vendrá la hermana de mi futuro esposo para llevarnos de compras, ya que a la mamá de este se le ocurrió ofrecer una cena para conocerme- dije sin mucho animó

-¿Compras? ¿En serio?- Al parecer la idea le agradaba a Camille.

-¡Ja! ¿Qué no saben que tu matrimonio es una farsa y que su queridito hijo casi te esta comprando?- preguntó Daniel de manera sarcástica.

-¡No! Y no se te ocurra mencionar nada de eso ¿Me escuchaste Daniel Swan?- Cami se empezó a burlar de mi hermano- Eso también va para ti Camille Swan- calló

-Pero…

-Pero nada, chicos no podemos poner en peligro ese dinero. Lo necesitamos para el tratamiento de papá- los miré de manera suplicante- ¡Prométanlo!

-Lo prometemos- contestaron los dos con un gesto reprobatorio en su rostro.

-Muy bien, vayan abajo en cuanto se hayan arreglado. Su desayuno ya esta listo- les anuncie-, yo iré a ver como amaneció papá.

Salí de la habitación de mis hermanos y me dirigí al cuarto que estaba al final del pasillo. Esa era la habitación donde dormía Charlie ya que estaba mucho mas cerca a la mía, lo cual me permitía saber si mi padre necesitaba de mí en la noche. Toqué y la cansina voz de papá me indicó que pasara.

-Buenos días papá ¿Cómo amaneciste hoy?- entable conversación con el mientras recogía un poco el cuarto.

-M…e…j…or- respondió con voz débil, tratándose de salir de la cama-. Hija, ¿Podrías llevarme a la cocina? Tengo deseos de desayunar con ustedes

-Papá- le dije de forma reprobatoria- sabes que no debes hacer esfuerzos e ir a la cocina sería uno para ti.

-Por…favor- suplicó

-Esta bien- suspiré, no le podía negar un poco de felicidad-. Pero en cuanto hayas terminado volverás a subir ¿Esta claro?

-Si mi general

Ayude a Charlie a ponerse una bata y sus pantuflas para que pudiéramos bajar a desayunar. El se apoyo de mí para andar, daba pasos lentos y frágiles, rato después llegamos a la cocina en donde Camille y Daniel se llevaron una grata sorpresa a ver que nuestro padre nos acompañaría en el desayuno. Camille le arregló la silla en donde se sentaría y Daniel me ayudo a acomodarlo para evitar lastimarlo.

-Buenos días chicos- les saludó con una pequeña sonrisa.

-Hola papi- Cami le besó la mejilla.

-Me alegra que hayas podido bajar, viejo- una sonrisa ilumino el rostro de mi hermano.

-¿Y que hay para desayunar?

-Prepare panqueques y huevos con tocino, también hay zumo de naranja o café… lo que gustes

El desayuno paso sin inconvenientes, por primera vez en un largo tiempo volví a ver a mí pequeña familia sonreír. En mi interior sabía que estaba haciendo lo correcto al casarme con Edward, mi familia lo valía y por ellos estaba dispuesta a irme hasta al mismísimo infierno de ser necesario. Siempre había soñado casarme con mi príncipe azul, tener hermosos hijos y vivir felices para siempre; como en los típicos cuentos de hadas, pero ahora las circunstancias eran otras. Me casaría con alguien a quien no amaba y estaba segura que mi matrimonio no sería color de rosa. Al acabar de desayunar Cami y yo nos pusimos a recoger la cocina, mientras Daniel llevaba al sillón a papa, cuando ya casi habíamos acabado el timbre sonó; no debía ser adivina para saber de quien se trataba.

-Cami ve a abrir por favor- pedí de favor a mi hermana. Yo necesitaba unos segundos más para poder poner en orden mis ideas y las cosas que le diría a mi futura cuñada.

Me asomé y vi que una hermosa joven estaba sentada en la sala, enfrente de mi padre y hermano, salí de mi escondite y fui a saludar. La hermana de Edward era una persona realmente bella. Su rostro era perfecto, poseía unos hermosos ojos color topacio, el cabello era de un negro azabache y lo llevaba corto, peinado con las puntas hacia afuera. No era muy alta pero lo compensaba con tacones y sus movimientos ¡Guau! Sus movimientos eran excelentes, caminaba con la postura y agilidad de una bailarina de ballet. Me deprimí al verla, yo era todo lo contrario a ella, era torpe, regularmente tropezaba con mis propios pies, mi cuerpo tenia forma escuálida y mi cabello y ojos eran color castaño, en conclusión… era una persona sin chiste.

-Alice Cullen, mucho gusto- parecía una persona agradable. Tendió su mano y yo la cogí.

-Isabella Swan, el gusto es mío.

-¡Así que tu eres la que lograste atrapar a mi hermano eh…!

-Algo así- respondí de manera no muy convencida.

Alice resultó ser una persona bastante agradable, muy distinta a lo que su hermano era, me caía bien, no lo dudaba. Conversamos mas unas horas antes de irnos, al parecer a mis hermanos y a mí padre también le caía bien la chica. Descubrí que tanto Alice como su familia estaban muy emocionados por conocer y por que su adorado Edward por fin sentara cabeza. Después de un rato Alice d

-Bella… dime una cosa. ¿Cómo se conocieron mi hermano y tú?- ¡Rayos! Esa pregunta si que no me la esperaba, ella nunca habia sido buena para las mentiras así que decidió decirle la verdad claro esta… omitiendo un par de detalles.

Le conté que habia conocido a su hermano hacia ya bastante tiempo, que el había trabajado en casa de mis padres como chofer de la misma, al igual que su madre Elizabeth. Incluso me atreví a confesarle que durante su instancia ahí me enamore de el, pero que por azares del destino tuvimos que separarnos. Lloré cuando le conté que mi padre habia perdido todo su dinero y como consecuencia mi madre nos abandonó, bueno si se le podría llamar madre a una persona que estaba ausente en la casa y que cuando tuvo una mínima oportunidad salió corriendo dejándonos abandonados a nuestra suerte. Desahogue la rabia que sentía al saber que mi padre estaba muriendo y que solo con un milagro (o con el dinero de Edward) podrían salvarlo; me sentía tan ha gusto con Alice como en mucho tiempo no lo estaba con otra persona.

Estaba disfrutando de la platica que no me di cuenta que ya habíamos llegado a la boutique de renombre, la tienda se encontraba completamente sola por lo que pude adivinar que solo la abrieron para nosotras. La cara de Camille denotaba emoción, a mi hermana siempre le gustó la moda y ahora que tenía oportunidad de estar en una de las boutiques de tan importante diseñador estaba disfrutando de ello. Alice comenzó a escoger ropa para mí, eso de ir de compras nunca se me había dado, ni siquiera cuando tenía dinero. Me había ganado un sinfín de reclamos por parte de Renne y varias jaladas de oreja cortesía de la abuela Loretta gracias a eso. Aun recordaba sus múltiples "pero esta niña no tiene remedio, le gusta vestir como pordiosera" o los inigualables "con razón nunca te llevó cuando salgo de viaje, no pareces mi hija, te falta bastante clase y estilo"

Comencé a probarme lo que la hermana de Edward me daba. Múltiples vestidos, un centenar de ropa formal y muy poca ropa casual; blusas, abrigos, tacones, joyas y bolsas. ¡Estaba hastiada de ver tanta ropa! Nunca en mi vida me habían torturado de tal manera con la susodicha moda, por fin Alice se decidió por un millonésimo de atuendos para mi hermana y para mí. Lo que agradecí internamente.

Después de pagar la ropa, cortesía de Cullen, nos llevo un salón de belleza. Eso si estaba totalmente fuera de mis planes y estaba segura que también de los Edward.

-Alice ¿Qué hacemos aquí?

-¡Isabella, déjate mimar!

-Bella, solo Bella- le recordé-, y no creo que sea correcto que vengamos aquí. Ya gastamos suficiente dinero con la ropa, por este día fue suficiente.

-¡Nada de eso! Pierre es el mejor estilista de la ciudad y tú claramente necesitas una manita de gato…

Iba a replicar pero me calló, me jaló y me metió prácticamente a rastras al salón. Era un local bastante amplio y estaba muy bien iluminado, al entrar nos recibió un hombre el cual creía era Pierre. Cuando me vio soltó un gritito, luego voltio hacia Alice y esta le susurró algo así como "tratamiento de emergencia". Pierre hizo un movimiento de mano y enseguida aparecieron un grupo de personas que nos llevaron a Camille y a mí a un cuarto especial, nos hicieron quitarnos la ropa y solo quedar en una bata que ellos nos dieron. Una vez que hubimos hecho lo mandado fuimos llevadas a otra habitación donde estaban un par de personas esperándonos para hacernos manicure, pedicura y un centenar de cosas más; no lo negaba, lo estaba disfrutando inclusive me sentía mas relajada. Alice se sentó frente a nosotras y comenzó a hacernos mas platica.

-¡Vaya! Aun no logró explicarme que fue lo que hiciste para que Edward se decidiera a dejar su fama de playboy para sentar cabeza

-Ni yo, pero ya vez- conteste de manera sincera.

-Es que ni siquiera Tanya lo pudo atrapar con su emb…

-¿Quién es Tanya?- pregunté interesada.

-¿Edward no te lo ha dicho?

-¿Decirme que?

-¡Oh por Dios! ¡Me va a matar cuando se entere que abrí la boca de más!- farfullo de manera preocupada-. Es mejor que te lo diga el, yo ya he hablado de mas…

-No, por favor. ¿Dime quien es Tanya?

Suspiró resignada

-Esta bien, creo que es lo más justo después de que te he plantado la duda.

Yo solo asentí

-Tanya es la ex novia de mi hermano, se conocieron hace cinco años y bueno pues… ella se embarazo de el. Tienen un hijo.

-¡¿Un hijo?!- pregunte sorprendida- Edward nunca mencionó que tenia un hijo.

-Pues si, el niño tiene cuatro años, se llama Anthony pero como te habrás dado cuenta no se ven muy seguido. A veces Anthony viene a visitar a la familia pero son raras las veces.

-A eso te referías cuando dijiste que ni siquiera Tanya lo pudo hacer sentar cabeza ¿Verdad?

-Así es. El quiere demasiado al niño, es su adoración. Más no estuvo dispuesto a casarse con la madre. Decía que el no estaba preparado para el matrimonio.

-Oh…

La confesión que acababa de hacerme la hermana de Edward me había dejado helada. Después de todo el si pudo olvidarme, rehízo su vida y ahora hasta un hijo tenía. Las ironías que daba la vida, muchas veces me la pasé llorando en mi habitación por que no conseguía olvidarlo… por que me casaría con Jacob a quien hasta ese momento solo lo veía como un buen amigo pero con el tiempo logré amarlo.

Cuando por fin quedamos lo suficiente aceptables, según Pierre, Alice nos regresó a casa. Intente en vano que se quedara a cenar pero ella se habia excusado diciendo que ya había quedado de cenar con su esposo, el que sorpresivamente resultó ser Jasper Hale, uno de los socios y amigos de Edward Cullen… mi futuro esposo.

Durante la cena Papá y Daniel sacaron a relucir el tema de mi boda, yo sabía perfectamente que los dos se oponían de manera rotunda al enlace matrimonial, aunque por motivos diferentes. Daniel no quería que me casara porque sabía que lo hacia por dinero, que uniría mi vida a la de otra persona solamente por salvar a papá; Charlie por el otro lado creía que había roto mi compromiso con Jacob por que me enamoré o mejor dicho, me volvía vuelto a enamorar de Edward ahora que nos volvimos a ver. A él le desagradaba la idea de que me casara que no fuera Jacob Black pero como buen padre, no se oponía a la "felicidad" de su hija y solo le quedaba refunfuñar en silencio.

-Y dime Bells ¿Cuándo conoceré al futuro marido de mí hija?- preguntó mi padre.

-Yo…no lo se

-Una de dos querida hermana: o tu no quieres que lo conozcamos o el se niega a presentarse formalmente con nosotros- comentó Daniel haciendo que quisiera matarlo en ese preciso momento- ¿Verdad o me equivoco?

-¿Eso es verdad, Isabella?

-No papá como crees, lo que sucede es que Edward es un hombre muy ocupado y bueno… no ha podido venir.

-Espero que así sea, no me gustaría que te estuvieras casando por otra cosa que no fuera amor- me miró de forma dura-. Sabes que me decepcionarías hija.

-Lo se papá- dije cabizbaja-, y despreocúpate que me estoy casando sintiendo un inmenso amor (por mi familia pero de todos modos es amor)

La estresante plática llegó a su fin y agradecí al cielo de que así fuera, no quería seguir en presencia de mi padre por que me hacía sentir que lo defraudaba. Las palabras que me habia dicho hacía un rato me taladraban en la cabeza y no las podía olvidar. Me encerré en el cuarto después de que había acabado de recoger la cocina, fui hasta mi pequeña cama y prácticamente me avente en ella, las compras al estilo Alice Cullen agotaron todas mis energías y tenía que recuperarlas ya que mañana sería un día largo… extremadamente largo y ¡Moría de miedo al conocer a su familia!

Caí en brazos me Morfeo todavía dándole vueltas al asunto, tan solo dormí una par de horas ya que no podía conciliar el sueño debido a lo nerviosa que estaba, era patético sentirme como me sentía pero no lo podía evitar, ni siquiera a sabiendas de que mi matrimoniando era solamente de pantalla.

El sol se coló en mi cuarto con sus imponentes rayos, anunciando que un nuevo día comenzaba, el sonido de los coches fue lo que terminó por despertarme así que no me quedo de otra que salir de mí cómoda cama, baje a prepararles el desayuno a mis hermanos para luego subir a darle la medicina a Charlie. Recogí la casa, limpie la cocina y lave la ropa; necesitaba hacer todas esas cosas para mantener la mente en otro lugar, si me quedaba pensando en la cena que en pocas horas se llevaría acabo ¡Caería en pánico! Y eso era algo que no quería.

Cuando las manecillas del reloj apuntaron las tres menos cuarto decidí que lo mejor era comenzar a arreglarme, tenía entendido que la cena comenzaría a las seis, Alice fue la que me hizo saber ese importantísimo detalle que mi "queridísimo" prometido se olvido de mencionar…

Me duche de manera rápida para luego salir a secar mi cabello. Me puse el vestido que Alice había escogido para esta noche; un bonito vestido straple color rojo que me llegaba un poco antes de la rodilla, la falda tenia estilo bombacho y la parte del top traía una abierta en V que acentuaba las pocas cuervas que tenía, me calce los zapatos, unos hermosos tacones color negro con agujeta en la línea del tobillo, estaban demasiado altos para mi gusto pero ¡combinaban perfecto con el vestido! Alise mi cabello pero en la parte de las puntas cree unas pequeñas ondas que le daban volumen, ayer en la tarde había recibido consejos por parte de Alice y Pierre sobre como peinarme y maquillarme así que decidí usarlos. En mi cara coloque una fina capa de maquillaje, mis ojos los sombre con un poco de color obscuro, puse rímel en mis pestañas y delinee finamente mis ojos, agregué un poco de labial liquido color rojo carmesí en mis labios, por ultimo rocíe perfume en mi cuello y muñecas. Cuando por fin acabe de arreglarme salí de mi cuarto hacía la sala, donde se encontraban mis hermanos.

-¡Guau! ¡Bella te ves monísima!- exclamó Camille haciendo que me sonrojara.

-Por primera vez estoy de acuerdo con la enana- sonrió-, te ves preciosísima Bella.

-Gracias chicos- los abracé-, supongo que falta poco para que llegué el coche que me llevara a la casa de la familia Cullen ¿Podrían avisarme cuando lo haga? Yo iré a ver como se encuentra Papá.

-Si, nosotros te avisamos- me dijeron

Subí a despedirme de Charlie, le di sus medicinas de la noche, le acomode la cama y me quede un rato mas en lo que llegaban por mí. Mi padre al igual que mis hermanos, se quedo muy sorprendido al verme, dijo que me veía muy linda y que mi prometido caería a mis pies al verme. (Oh si tan solo supiera…) pasado un rato Camille subió a avisarme que ya habían llegado por mí así que baje enseguida, no quería hacer esperar al pobre chofer. Con el patrón que tenia… además yo tampoco quería llegar tarde. Me despedí de mis hermanos y subí al enorme limusina que se encontraba aparcada enfrente de la casa. Casi me da un infarto al ver a Edward adentro, sentado frente al asiento que ocupaba yo.

-Buenas noches, Isabella- saludó de manera cortes.

.Buenas…noches, señor Cullen- ¿Señor Cullen? ¡Por Dios! Ese hombre si que intimidaba.

-Déjate de formalidades Swan, llámame por mi nombre que no estoy tan viejo. Además en pocos días serás mi esposa.

-Esta bien- concedí-. Edward, creí que me esperarías en tu casa, no que vendrías por mí.

-Ese era el plan. No estaba en mis planes malgastar mi tiempo en venir por ti, pero necesitaba que habláramos unas cuantas cosas antes de estar en casa de mis padres- dijo seriamente.

Lo miré, sabía perfectamente a lo que se refería. De seguro Alice le platicó lo que hablamos la noche anterior y quería ponerse de acuerdo conmigo en eso de "Guardar las apariencias" frente a su familia. En ensayar lo que tendría que decir y en la manera que me tenía que comportar. Comenzaba a odiar esta farsa y aun mas a su protagonista.

-¿Sí?- pregunte

-Alice me comentó lo que hablaron ayer. Déjame decirte que creo te tomaste mucha libertad en decirle cosas sobre mí vida pasada pero… lo demás estuvo bastante bien. Eso de que estuviste enamorada de mí durante tu adolescencia y de que te enganchaste conmigo cuando nos volvimos a encontrar me pareció estupendo. Eres una excelente actriz Swan, y mas te vale que no cambies ninguna palabra de lo que contaste a mi hermana si no quieres que esta puta farsa se descubra y como consecuencia tu papito muera- advirtió con la mirada sombría-. Ah, otra cosa. Frente a mis padres y demás gente fingiremos estar perdidamente enamorados. Abra arrumacos, besos y más ¿Me entendiste?

-si, pero…

-¿Pero que? ¿No te parece la parte en donde debes ser cariñosa conmigo?- preguntó de manera sarcástica y haciendo pucheros-, ¡Pues te jodes! Por que quieras o no ¡Así te comportaras!

Yo solo atine a asentir. Era verdad que me desagradaba la parte de los besos, caricias, etc. Ese tipo de demostraciones de afecto no las tenía contempladas y para nada me agradaban. Sentía que le faltaba al respeto a Jake, al hombre del que en verdad estaba enamorada y hacia solo unos cuantos meses me iba a casar, pero no tuve más opción que aceptar; la vida de Charlie dependía de ello. Solamente estaba segura de una cosa, por mucho que él me impusiera cosas yo no daría mi brazo a torcer tan fácilmente y no… No aceptaría humillaciones de su parte, estaba en claro que el se casaba solo conmigo nada más para vengarse de la forma en que lo trate en un pasado pero, eso no lo hacía merecedor de manipular mi vida a su antojo. ¡No señor! El resto del trayecto lo pasamos en silencio, ninguno de los dos volvió a hablar otra vez hasta que llegamos. El chofer estaciono el auto para luego abrirnos la puerta, yo salí ayudada por el hombre, Edward me tomó del brazo una vez que estuve afuera y caminamos a la entrada donde nos esperaba el mayordomo.

-¡Que comience la farsa!- murmuro antes de que ingresáramos a la casa.

Era una mansión realmente bella, tenía aspecto clásico en la fachada y un hermoso lago la rodeaba, estaba muy bien iluminada y los colores blancos y azul obscuro en tono pastel predominaba en su pintura. Se me hizo parecida a la casa donde antaño vivía. Solamente que esta casa era mucho mas grande y su arquitectura era diferente. Adentro de la vivienda todo estaba muy bien decorado, había un enorme piano de cola en una de las habitaciones, la sala tenía preciosos sillones en color negro y cuadros de obras famosas predominaban en las paredes. La familia de Edward nos esperaba en la sala, eran alrededor de siete personas las que miraban en nuestra dirección.

-Bella cariño, estos son mis padres Esme y Carlisle- dijo señalando a un hombre de mediana edad, rubio de ojos azules que abrazaba a una mujer igualmente preciosa de cabellos color caramelo, ojos topacio y de aspecto amable.

-Mucho gusto- les extendí la mano-. Isabella Swan

-El placer es nuestro- habló el hombre-, Bienvenida a la familia.

-¡Querida, no sabes las ganas que tenía de conocerte! Veo que Edward no se equivocó al elegir a su esposa- me abrazó la madre-. Eres muy hermosa.

-Gracias, pero yo soy la que debe agradecer el haber encontrado a Edward- que gran actriz, por un segundo hasta yo misma me lo creí.

-Bueno a ellos ya los conoces, son Alice, Jasper y Emmet. Mi hermanita, cuñado y mi primo- dijo señalando a cada uno.

-Hola

-Hola Bells- saludó Alice quien estaba en los brazos de su esposo.

-Buenas noches señorita Swan- dijo Jasper en tono más serio.

-Un gusto en verlo de nuevo señor Hale- le dije de manera sincera-, pero dígame Bella.

-Perdónalo Bella, Jazz aun no se acostumbra al hecho de que ya eres de la familia. Pero no tardara en hacerlo- interrumpió Alice en defensa de su marido provocando las risas de los presentes incluidas las de el mismo.

-¿Cómo has estado Bella?- preguntó en señor MCcarty cuando se acercaba a saludar.

-Bien, muchas gracias señor MCcarty.

-Llámame Emmet, ahora seremos familia- guiño un ojo y yo sonreí-. Me alegró que este bien.

-Bueno, bueno- interrumpió Edward un tanto ¿Celoso?-, y los que faltan son Josh y Nicole, mi hermano y prima y los menores de esta familia.

-Hola chico- alcé la mano en señal de saludo.

-Hola y Bienvenida- me dijo la chica de pelo negro y ojos grises. Se veía de la Edad de Camille, estaba segura que si se conocieran se llevarían bien. La chica era amistosa y amable.

-¡Tu eres mi ídola!- exclamó el chico, el tenia el cabello del color castaño claro y ojos azules como los de su verdad no se lo que hiciste para atrapar a Edward pero debo decirte ¡Gracias! Me quitaste una gran molestia de encima.

Sonreí ante el comentario del chico al igual que su familia, inclusive el propio Edward rió ante tal comentario. Después de las presentaciones, la señora Esme indicó que pasáramos al comedor en donde comenzaron a servirnos la cena. Me preguntaron sobre mi familia y yo les conté, ellos me platicaron divertidas anécdotas de su familia, luego nos preguntaron a ambos sobre la manera en que nos conocimos. Nosotros narramos la historia tal y como nos pusimos de acuerdo en hacerlo, los besos y arrumacos no faltaron, si queríamos pretender ser una pareja de verdad teníamos que hacerlo de manera creíble. Durante la cena noté incómodos a Jasper y Emmet, cada vez que hablábamos sobre nuestro "enamoramiento y compromiso" pero lo pase de largo y no le di importancia.

-¿Y para cuando va a ser la boda?- pregunto la señora Cullen interesada.

-Dentro de dos días, madre- fue Edward el que contesto esa pregunta-. Tenemos urgencia por casarnos ¿Verdad cariño?- volteo a mí.

-S…i

-¡Dos días! ¡Estas loco Edward Cullen!- explotó Alice- ¿Cómo pretendes que en dos días preparemos una boda?

-No será necesario, hermanita- la tranquilizó.

-Pero… ¿Por qué?- esta vez fue la madre- ¿No piensan hacer fiesta?

-No- todos miraron sorprendidos a Edward-. No me miren así, lo que sucede es que a Bella no le gustan las enormes celebraciones ¿Verdad Cariño?

-Así es, prefiero las cosas mas intimas si no les importa. Solamente me gustaría que estuvieran ahí mi padre, hermanos y ustedes claro esta- secundé la idea de Edward-. Si no les importa.

-¡Claro que no! Si así lo deseas así será.

-Pero… ¿Por lo menos puedo preparar una pequeña recepción aquí en la casa? Solo para nosotros- pidió Alice con un puchero en la cara-. ¡Por favor!

-¡Muy bien! Tienes permiso para hacer una celebración "intima"- le concedió Edward-, y por favor, no quiero nada extravagante.

La familia de Edward era muy amable y unida, me agradaron y al parecer yo también les agradaba, una sonrisa dibujo mi rostro al recordar a Elizabeth. Según habían dicho, ella y Carlisle eran hermanos y la verdad no me sorprendía, por muy diferentes que fueran en apariencia eran bastante parecidos en acciones. La mirada de Edward se entristeció cuando la mencionaron y yo me sentí culpable, por mi culpa los habían echado del trabajo a los dos. Fue la primera vez que reconocía que me comporte de manera soberbia e infantil al echar de tal manera a Elizabeth y a Edward, pero aun así no podía olvidar la rabia y decepción que inundo mi alma al enterarme por boca de mi abuela su traición…

Decidí que lo mejor sería retirarme pues ya era pasada la madrugada y me preocupaban Charlie y mis hermanos, nunca había estado fuera de casa a tan altas horas de la noche y no quería que se preocuparan por mí. Me despedí de toda la familia, Alice acordó que me visitaría en compañía de Esme y Nicole para concretar detalles sobre la boda, yo solo asentí. Edward se dirigió junto conmigo hasta la puerta y ordenó a Bill, su chofer, que me llevara a casa. E agradecí por la velada y partí rumbo a mi hogar

N/A: ¡Siento haber tardado chicas! De verdad que zii, pero esq me enferme, durante esta la semana que les subí por ultima vez y esta semana estuve en cama guardando reposo y cuando por fin pude escribir ¡Zas! La inspiración desapareció, no saben lo difícil que fue escribir este capitulo, sude sangre. Normalmente lo hago en un dia pero necesite 3 para sacarlo! Argg me estaba deseperando.

Siento si defraude a algunas personas con este capitulo, de verdad que dii lo mejor de mi pero la inspiración no llegaba. Aproveche los cortos momentos que tenia pero por fin descubri algo o mejor alguien que hizo que apareciera.

¡Gracia Madame Delacour! Es una excelente escritora esta chica! Sus one shoot son tan geniales… solamente escribe de parejas Harry/Ginny Ron/Hermione pero lo hace de una manera que ¡Guau! Me quito el sombrero ante ella, las palabras fluyen con su manera poetica de narrar.

Muchas gracias también a las personas que están ahí dejándome comentarios en mis historias, leyéndome cada vez que actualizo y preocupándose por mi. Les juro que si tuviera tiempo agradecería review por review pero lo menos que tengo en esta vida es tiempo, saben q siempre leo sus comentarios y me pongo feliz de que sigan esta despampanante idea de su humilde escritora

Bueno a otra cosa mariposa XD

Wiii tengo mis boletos para premier de Hp and the HBP!!

Me voy… y por fis ¡DEJEN REVIEW! Yo tomo tiempo para escribir y la mejor manera de agradecérmelo es dejando un comentario sobre el capitulo. Por favor tómense unos minutos de su tiempo para dejarme comentarios!! No sean malo por fis (Escritora poniendo carita de perro a medio morir)