Disclaimer: Dado que no soy rubia, ni tengo ojos claros, ni tengo hijos, ni soy millonaria y muchos menos soy inglesa, creo que queda claro que ninguno de los personajes me pertenece y que sólo los tomo prestados por un ratito.

Por él

El dolor que siente es indescriptible, por momentos prefiere la muerte a seguir soportándolo.

—¡Habla sangre sucia! —la voz gruesa de Bellatrix Lestrange perfora sus oídos.

—No... no lo se —se sorprende de que aún tenga fuerzas para contestar, aunque sólo sea un susurro prácticamente inaudible.

—¡Crucio! —y otra vez el dolor acompañado de sus gritos desesperados y lagrimas dulces —. ¿Quieres más? ¡Crucio! —la risa histérica de la mujer llena el lugar acompañada de los sollozos de Hermione.

—Basta... por... favor —nunca pensó que se rebajaría a tal punto.

—¡O Hablas o te entregaré a Greyback! —Bellatrix suena amenazante pero, muy en el fondo, sabe que la necesita viva.

Presa del miedo y la desesperación Hermione se da por vencida, ya no lo soporta. ¿Para que alargar más su agonía? Ella confía en que Harry podrá continuar sin ella, y en cuanto a Ron...

"Lo único que lamento es no haberle dicho que lo amo" piensa mientras infinitas lagrimas nacen en sus ojos y se pierden en las comisuras de sus labios.

—Yo... yo...

Y es entonces cuando lo oye, un grito desesperado, cargado de pánico.

—¡Hermione! —llega desde las mazmorras, pero es tan potente que su interlocutor parece estar en la misma habitación que ella.

Nuevas risas por parte de Bellatrix la sacan de su ensimismamiento.

—Parece que le importas mucho a alguien, ¿no sangre sucia? —en otro contexto esa frase habría hecho que sus mejillas se encendieran, pero, en lugar de eso el poco color que le quedaba su esfumó —. Mmm... ¿Qué te parece si traemos a tu querido amiguito para que te vea antes de morir?

—No... No... A él no —los gritos de Ron cada vez suenan más desesperados.

—Entonces, si no quieres que nada le pase... ¡Habla! 3una vez más el dolor la consume, pero ahora es distinto, ahora entiende que no puede dejarse vencer, que tiene que ser fuerte porque hay alguien que la espera y demuestra cuanto la quiere con cada llamado de su nombre. Alguien que le da las fuerzas necesarias para resistir.

Por eso cierra con fuerza los ojos y aguanta, porque sabe que en cualquier momento su pelirrojo vendrá a rescatarla cual príncipe a damisela en apuros.

Y llega, aparece junto a Harry, pero a ella francamente no le importa este, solo le importa Ron y el hecho de verlo sano y salvo...

—Haz demostrado una gran valentía Hermione, eres la chica más fuerte que conozco —Abre los ojos lentamente y se encuentra con los azules de su amado. Estan en El Refugio, lagrimas de felicidad comienzan a aflorarle —. No llores, ya acabó —Ron la abraza con delicadeza, pues aún está débil, y ella esconde su cabeza en su pecho.

—Fue horrible —son las primeras palabras que salen de su boca. Por toda respuesta Ron acaricia su cabello.

—Lo importante es que estás bien —la reconforta depositando un beso en su frente, para luego separarse con cuidado y comunicarle la triste noticia de la muerte Dobby.

A la hora de acostarse Ron la acompaña hasta la recámara y se queda haciéndole compañía. No hablan, las palabras no son necesarias para lo que quieren expresarse.

—Ron, gracias —susurra Hermione cuando el pelirrojo se levanta para irse.

—¿Gracias?, ¿por qué? —pregunta desconcertado.

—Por estar ahí —sin decir nada más se acomoda y antes de dormirse escucha el sonido de la puerta al cerrarse.

Porque Hermione sabe que si está viva es solo porque, inconscientemente, su pelirrojo le dio las fuerzas necesarias...


Otro trabajo editado.

Ya saben, tanto si les gustó como si lo odiaron, haganmelo saber.