Segundo capi el mismo día, para que lo disfruten!


7: De sangre azul.

Al amanecer los dos fugitivos volvieron a Barcelona.
-Les dejamos la casa a su cuidado hasta que esta locura termine- dijo simplemente Gabriel a su mayordomo.
-Hasta entonces lo esperaremos, Gran Duque de la Mancha, Gabriel Durán.
Mientras iban de regreso, para Raven todo quedó claro: la mujer que ella veía las pocas noches en que podía dormir era la madre de su amigo.
-Hanover la mató- dijo este sin haber sido interrogado- Tu hermano por eso tuvo que detener la pelea. Por lo menos tuvo un gesto grande, porque entonces me habría matado también a mí.
Ella iba a hablar cuando este continuó
-Era viuda. Mi padre murió en la guerra antes de yo nacer.
-Comprendo. También yo soy huérfana, mi madre me encontró simplemente.
Con lo que no contaban para su idílico regreso era que los guardias del rey los habían visto y los estaban buscando.
-¡Caballos del rey!- dijo el rubio y apresuró su caballo, igual que Raven.
Estos les dieron alcance y blandieron sus espadas. Raven se defendía a capa y hechizo, igual que Gabriel. Pero una le dio en el costado a la chica, rasgando en parte su vestido y provocando que del corte saliera sangre....

[right].... Sangre azul.

Otra espada fue a dar al brazo de Gabriel, pero el corte fue menos profundo y salió sangre levemente azul. Confundida, pero no furiosa, lanzó un último hechizo de ondas para alejarlos unos 200 metros de ellos. Funcionó.
-Debemos parar para curarte- dijo Gabriel al ver como el vestido blanco que esa mañana le había regalado se volvía azul poco a poco.
-¡Estas idiota si crees que te haré caso! ¡Debemos primero alejarnos mas o nos darán alcance y entonces será el bosque lo que se tiña de azul!. ¡Kya!- gritó para que el caballo corriera mas rápido.
Finalmente, ocultos entre las piedras, Raven sacó una botellita de color verde fosforiloco.
-Te la tienes que tomar tú, porque esta magia no sirve para mí.
Con gesto de asco fingido, Gabriel destapó la botella y le dio un sorbo. Entonces su cara de asco fue real.
-¿Que fue eso?
-Sangre de dragón, savia de rosas y algo de azafrán.
Rápidamente la herida se cerró.
-Vaya, es rápido.
-Ahora debes de intentar concentrar la salud que sientes en mi herida.
-Pues quítate el vestido.- dijo este sin darse cuenta de la "implicación". Raven se sonrojó, pero obedeció. Entonces también el Duque se puso rojo. La cosa se puso peor cuando este puso su fría mano donde le dolía a la chica.
-Me van a excomulgar por abusar de niñas con aire de cristal- se rió Gabriel,. con nervios- De sangre azul.
-Eso explica que mi madre no me dejara nunca jugar con cuchillos y me pusiera a dormir cuando me cortaba.
-¿No sabías que eres una noble?
-Siempre creí ser solo hechicera.
El rubio se quedó un instante de mas con la mano en el costado de Raven. Entonces, con el corazón latiendo fuertemente, se la retiró.
-Tal vez el padre Elros sepa algo.

Llegaron con el padre Elros. Él había terminado de oficiar un bautizo y estaba en las mejores disposiciones de hablar con gente "racional"... hablando del hecho de que los padres y padrinos se la pasaban diciendo "gugu tata" al niño en cuestión que parecía mas adulto que ellos.
-Vaya, hija, al final volviste.- dijo Vega al verlos.- Un gusto verte de nuevo, Gabriel.
-Venimos en plan de detectives, padre mío- dijo Gabriel haciendo una reverencia. Raven traía el vestido rementado a las volandas y sin sangre ya.
-Pues pasemos a la sala de archivos en mi casa, está aquí detrás del altar.

Hablar de casa era DEMASIADO decir. Era un cuarto con una cocina y afuera una terraza con muchas plantas, especialmente para cocinar y una que otra de flores.
Elros llevó un humilde juego de te y la misma bebida para sus invitados. Tomaron asiento en la terraza, a la luz del atardecer.
-Padre... tengo sangre azul y hasta donde sé, estoy bautizada aquí. ¿Usted sabe algo?
El rubio sacerdote tomó un sorbo de su taza
-No desconozco nada. Eres hija de un noble y una hechicera. Obviamente no es Medea.
-Lo sabemos- dijo Gabriel que con toda propiedad bajó la taza.
-Medea era tu tía.
-¿Como?- preguntó la chica, sorprendida.
-El rey anterior a Hanover... tenía unos ojos iguales a los tuyos. Siempre he compartido con los otros miembros del clero que no importaba que tan malo hubiera sido, pero había sido una pérdida terrible tan hermoso tono de ojos.
-¿Él es mi padre? ¿El padre de Enrique de Hanover? ¿Abuelo de Raymond?
-No. Tu madre, Arella Cassandra*, trabajaba de criada cuando la esposa de Hanover murió. Para nadie era secreto que solía abusar de las criadas, y tu madre fue una de ellas y sobra decir que la mas requerida. Ella murío días después de darte a luz... huyó al enterarse de que estaba embarazada para que Hanover no te matara.
-Entonces... sí soy su hermana...- dijo Raven sorprendida, pero para ella.
-Ella era inglesa, pero por un delito de familia, que no fue mas que planear la muerte de los monarcas...
-"Nada mas"- dijo con sarcasmo Gabriel.
-... La confinaron de sirvienta. Eres inglesa por ambos lados.
-Gracias padre- dijo Raven- Debemos irnos ya. Gracias por la información.
Mientras Elros Vega se despedía de ellos no pudo evitar tener la sensación de que las extrañas mezclas que Enrique de Hanover -y todo su clan- había creado en su afán de poder no harían mas que destruirlo.
"Señor que estás en los cielos, por favor, ilumina a estos jóvenes para que sepan llevar esperanza a estos reinos devastados" rezó mientras se metía en su casa.


Por cierto, subiré un fanfiction Shonen-ai de Tsubasa Chronicle, para las que estén locas por el KuroFye (como yo xD).