Disclaimer; ninguno de los personajes de este Fic, excepto Leo, me pertenecen, son todos de Stephanie Meyer

:)

*inspirado en la película JUMPER*

EnjoY iT!!

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¿Quién dice qué?

EdwardPOV

Desde que Bella lo había encontrado medio muerto en el bosque que no me había permitido oler la sangre de ese humano. Sin embargo me encontraba salvándole la vida junto con Calisle en su sala de operaciones.

- ¡Sangre! ¡Hay que hacerle una transfusión ya! - me gritó Carlisle

- ¡Voy a por unas bolsas! Pero ¿qué tipo necesita? - Carlisle me miró extrañado pero enseguida comprendió que todavía no había olido la sangre del humano y por tanto no sabía qual le iría mejor.

- La que tenemos de reserva para Bella... - Esa respuesta me noqueó unos segundos pero todavía me sorprendió más que Carlisle bloqueara sus pensamientos para que no pudiera saber lo que estaba pensando. - ¡Edward, ve! - me gritó cuando el pulsómetro se desestabilizó.

Corrí hasta el aparcamiento, donde teníamos las reservas de sangre, pasando ante la atenta mirada de Bella y Alice y volví a la sala en menos de tres segundos, debía tener cuidado con las bolsitas. Al volver a inspeccionar a Carlisle, éste, había dividido su cerebro en dos claras zonas; una se dedicaba ha aplicar todos sus conocimientos médicos en el paciente y la otra repasaba y traducía las leyes Mayas. Eso me frustró y me enojó. ¿Qué me escondía?

En menos de media hora cosimos las heridas superficiales del chico, le hidratamos y esterilizamos la quemadura y se la envolvimos con bolsitas de congelación para que no le doliera ya que era una quemadura de primer grado. El resto del cuerpo casi no había sufrido daños, alguna herida que luego le escocería pero, milagrosa y sospechosamente, no estaba nada mal para haber caido despeñadero abajo dentro de un coche. Tan pronto como acabamos, se lo fui a comunicar a Bella, ya que era su "protegido".

- ¿Puedo entrar a verlo? - parecía preocupada. ¿Porqué? ¿Qué tiene para que te preocupes por él? Oh vamos Edward!no seas paranoico!

- Claro - la tomé de la mano y ella chocó su cabeza contra mi hombro en un signo de cariño. - Aunque creo que se va a pasar un rato durmiendo - dije cuando nos acercamos a él, aunque no sé si me oyó ya que ella estaba totalmente concentrada en el chico. Oh! no debí haberlo salvado! ¿Porqué lo mira con esa carita? Edward! Contrólate!

- Edward - me llamó Carlisle desde la puerta - ¿puedes venir un momento? - Ugh! seguía bloqueando lo que fuera que bloqueara!

- Claro - me giré hacia Bella, que ahora me estaba mirando - enseguida vuelvo mi amor - ella se puso de puntillas acercándose a mí con una sonrisa y yo enseguida respondí besándola con todo el cariño que puedo dar. Esa parte optimista de mi cerebro quedó bien alimentada.

Carlisle me condujo hasta su despacho para que, según él, estuviéramos más cómodos.

- Bien, ¿qué sucede Carlisle?¿Porqué me bloqueas todo el rato?

- Edward... quizá me estoy apresurando mucho en decírtelo, ya que ni siquiera sé si estpy en lo cierto pero... - suspiró - quería decírtelo ahora aprobechando que no estan ni Rosalie, ni Emmet, ni tampoco Esme y Jasper. No sabía como te lo prodrías tomar.- Vale, me estaba asustando de verdad...

- Carlisle... ¿qué?

- Dime de quien crees que es esta partida de análisis, Edward - me acercó una carpeta de papel amarillo con los resultados de un análisis sanguíneo dentro. La leí y no dudé ni un segundo.

- De Bella, sin ningún tipo de duda - me sabía su coposión de memoria por si acaso, con Bella nunca se sabe... - pero aquí hay un pequeño error... esto no es...

- No hay ningún error, Edward - me cortó Carlisle - esta partida la he impreso hace exactamente cinco minutos... y no es de Bella.

- ¿Cómo? - eso no era posible- No hay nadie con un ADN casi idéntico a menos que... - una idea explotó en mi mente- ¡NO PUEDE SER!

De pronto Carlisle me dejó ver todo lo que había estado guardando en su cerebro. Pude ver (oler) el sabor de la sangre del chico. Era casi idéntica a la de Bella, el mismo deseo. Como había buscado su DNI para poder llamarlo de alguna manera... como las letras impresas rezaban; LEO STORN / 21 años . Al lado de una foto del mismo chico que acababa de salvar... cabello marrón y unos profundos ojos marrones. Exactamente iguales a los de Bella.

A través de la mente de Carlisle pude ver mi cara en el momento que me dí cuenta de todo y era realmente un poema... Me quedé petrificado y más blanco , si se puede. Sentí la repentina preocupación de parte de mi padre y el súbito arrepentimiento y culpa.

- No! No te culpes.... es solo que me ha pillado desprevenido... uff! - era yo, ¿o hacia calor? - pero cómo... quiero decir... ¿de dónde?

- Creo que esas preguntas las podremos responder en cuanto hablemos con Leo... con el hermano de Bella. - se me hacía raro pensar que Bella tuviera un hermano... era increible! ¿Porqué Charlie nunca pensaba en él? Ni Renee tampoco, si lo hubiera hecho lo hubiera sabido enseguida.

- Crees que... ¿debemos decírselo? - no sabía como se lo iba a tomar, realmente - ¡es que aún me cuesta de creer!

- Yo no me lo he creido hasta que ha salido de tú boca, hijo - dijo Carlisle sonriendo con los ojos muy abiertos - de verdad, creía que estaba perdiendo facultades!

- No Carlisle, este olor es simplemente inconfundible - dije permitiéndome volver a respirar - no sé como no me he...

Un gritó de dolor desgarró la quietud de la noche. Carlisle y yo salimos disparados hacia la sala donde reposaba Leo. uf! aun se me hacía difícil creerme que es su hermano! . Alice, que había llegado segundos antes que nosotros, intentaba tranquilizarlo y volverlo ha echar contra el colchón para que dejara de aplastarse el brazo mientras Bella lo veía todo con cara de asombro y aturdimiento, se había quedado dormida. Me acerqué a ella y le rodeé la cintura con los brazos dándole un suave apretón contra mí.

- Edward yo... me he quedado dormida y depronto a comenzado a chillar...! - la callé dándole un suave beso en los labios y la saqué de la sala para que se tranquilizara.

- Tranquila mi amor, se ha despertado por qué se ha golpeado el brazo quemado, pero ya vuelve a dormir - eso la tranquilizó y su pulso volvió a ser pausado. - Ahora deverías volver antes de que Charlie se de cuenta de que te he secuestrado. - volví a besarla.

- Tienes razón, pero prometemé que me avisarás si hay alguna novedad. - suspiró abrazándome.

- Te lo prometo - en parte, claro...

BellaPOV

¡Estaba segura! Solo me hizo falta ver sus ojos para recordarlo. Él era ese chico que un día vino a casa, cuando aún vivía en Phoenix y que después de hablar con mi madre se fue para no saber nada más de él... Yo debía tener unos 15 años cuando...

FLASHBACK

- Cielo, mañana Phil y yo vamos a ir a su entrenamiento de béisbol. ¿Quieres venir? - mi madre me preguntó mientras fregaba los platos. Sabía que lo decía, como buena madre que era, pero que enrealidad se moría por estar con él a solas.

- No mamá gracias, el lunes tengo un examen muy importante y quiero estudiar. - por muy mal que mintiera mi madre nunca me pillaba. Le brillaron los ojos pero lo escondió rápidamente.

- Esta bien cariño, si no te apetece - me besó en la frente antes de coger el siguiente plato.

Ding Don! Llamaron a la puerta.

- ¿Puedes abrir, Bella?

- Claro! - salí corriendo hacia la puerta y la abrí. Me encontré de cara con un chico no mucho más mayor que yo, quizá tendría 17 años. Era de pelo y ojos castaños que me resultaban extrañamente familiares y parecía cansado.

- Ho- hola... - dió un paso adelante pero enseguida lo deshizo hacia atrás. Parecía estar apunto de romper a llorar y tirarse encima mío.

- Hola - respondí como pude - ¿qué deseas?

- Ummh... esto... ¿podrías llamar a tu madre, porfavor? - movía las manos algo nervioso, fue entonces que me dí cuenta de que llevaba los pantalones mojados de lluvia... pero no había llovido. Iba vestido con una cazadora negra que le cubría una blusa blanca y parte de unos tejanos gastados. Sus bambas también estaban mojadas. Me fijé, muy raro en mí, en el atractivo de ese chico, de verdad era agradable. Natural pero llamativo.

- Claro, ehem... - me aclaré la garganta - Pasa - me aparté de la puerta y sus ojos me siguieron

Fui hasta la cocina para encontrarme con mi madre que ya salía para ver lo que pasaba.

- Mamá es para tí, es un chico que quiere verte - señalé a mi espalda donde el chico nos esperaba en el salón. Mi madre frunció el ceño y se dirigió rápidamente hacia donde le había indicado.

- Bella, cariño - mi madre sacó su, ahora pálida, cara por la puerta del salón - ¿porqué no vas arriba un ratito? Enseguida acabo - sonrió como pudo, como le dejaron hacerlo los temblores.

- Claro mamá. Hasta luego - ¡Sí hombre! No pensaba irme a ningun lado y dejar a mi madre en esas condiciones con un desconocido.

Imité mis pasos exageradamente subiendo por las escaleras. Abrí y cerré una puerta en el piso de arriba y después de quitarme las deportivas volví a bajar las escaleras silenciosamente. Me encogí tras el mueble más cercano del salón posible y, aún así, hablaban tan en susurros que solo atiné a oír ciertas palabras sueltas; "Paladines, por tí, solo cinco años, ¡ella no!, otra oportunidad, deber, algun día pasará..."

¡No entendí absolutamente nada! De pronto oí como sus pasos se acercaban a mi posición y salí corriendo (en silencio) con el corazón acelerado. Ví desde el espejo de la cocina como mi madre abrió la puerta y el chico salió sin siquiera mirarla. Corrí de nuevo hasta la ventana que daba a la parte delantera de la casa para verlo marcharse. Pero allí no había nadie... Miré a los lados por si había salido corriendo pero tampoco ví nada. Lo único que llamaba la atención era un círculo delante de la puerta de entrada, parecido al que dejan los tornados, formado por nieve acumulada. Cuando "bajé" mi madre se encontraba temblando aferrada a la encimera, pero nunca quiso hablar de ello...

FIN FLASHBACK

- ¿Bella? - la voz de Edward me sacó de mi ensoñación - ¿Te encuentras bien?

- Sí, sí, estoy bien Edward - Le besé el cuello. No me había dado cuenta de que había parado en lo alto de un árbol a mitad del trayecto a mi casa.

- Si estas mareada puedo... - uno de los motivos por el qual quería tantísimo a Edward era por su constante preocupación. Siempre le reñía por ser tan exagerado, pero en el fondo me encantaba que se preocupara un poquito por mí. Hice ademán de bajarme de su espalda y él me ayudó con expresión de sorpresa en su rostro.

Sin decirle nada más me puse de puntillas balanceándome peligrosamente sobre la fina rama y pasé mis brazos alrededor de su cuello. Edward rodeó mi cintura y me aplastó contra él, sabedor de mi poco equilibrio. Estaba comuso.

- Edward.

- ¿Sí?

- Gracias por quererme - se lo dije de corazón. Sin él no sería yo, ya que formaba parte de mí. Edward parpadeó un par de veces confundido, luego su expresión cambió a la de la ternura personificada.

- Creo que perder horas de sueño te afecta - rozó su nariz contra mi cuello - pero me encanta... Gracias, Bella. Gracias por dejarme quererte y esatr a tu lado. - colocó sus labios contra los míos sin llegar a tocarlos. Se me aceleró el pulso. - Te amo - me besó como hacia tiempo que no ne permitía. Con pasión y fiebre, una y otra vez. Para estar más cómodos me cogió en volandas y continuó besándome conmigo encima. Yo no sabía lo que hacia, ni quien era, ni siquiera me acordaba de lo que estaba haciendo en mitad del bosque. Pero me daba igual estando con Edward. - Bella - masculló entre beso y beso

- Umh? - no pensaba soltarlo. Él no contestó tampoco, se dedicó a torturar la piel de mi cuello con su boca de marfil.

- Creo... - jadeó - creo que será mejor que te lleve a casa... - solté un quejido - ¿quien ha dicho qué he acabado contigo jovencita? - Rió con ganas y yo me sorprendí muchísimo. ¿Acaso Edward...?

No, demasiado bonito para ser verdad. Edward me dejó suavemente en mi cama, y enseguida que noté el calor de las sábanas y a él a mi lado, volví a caer dormida.

Me desperté a la mañana siguiete con un puppurri de ideas que daba miedo. Lo primero era saber sobre la salud del chico al que habíamos encontrado y lo segundo... quizá tentaría a Edward de nuevo. Esa idea me resultó de lo más interesante. Sin abrir los ojos me aferré un poco más a mi Dios griego personificado y Edward, como respuesta, me rodeó con sus brazos y me besó el pelo como solo él sabía hacer.

AnonimusPOV

- ¡Lo tenemos que encontrar ya! ¿Me has oído? Ya es la segunda vez que se nos escapa, ¡esto es un insulto! - el hombre con grandes gafas de sol pegó un fuerte puñetazo a la mesa, haciéndola vibrar.

- ¡Ya lo sé! No hace falta que me grites... - se quejó su compañero, también vestido de negro.

- ¿Dónde se encuentra nuestro saltador?

- En algun lugar de los EEUU, cerca de Washington, quizá... - el hombre comprobó su ordenador para contestar a su compañero

- Bien... Escuchadme todos - elevó el tono de voz - Lo encontraremos, lo alejaremos de la civilización y acabaremos con él y con qualquiera con quien haya tenido algun contacto, ¡¿queda claro?!

Un coro de voces y risotadas masculinas inundó la pequeña sala con Síiii! uniforme...

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Segundo capi UP!

xDD

si alguien ha visto la pelicula JUmper seguro que sabrá más o menos de que va la historia.

De momento, hay un Edward- Bella un poco flojo... pero con los capítulos habrá más acción por su parte. Lo prometo!!

xD aja

bueno, ya sabeis, si os gusta un GO o un Rewiew. :)

muchas gracias! =D

os ADOROO!!!!!!

:)