Dos personas salían furtivamente del santuario de Rachel. Un Thief y una joven cubierta con una capa negra para que no notasen quien era en realidad… Después de todo el hecho que la papisima de Rachel ande por las calles como si nada seria como mínimo para un escándalo.

-¡Apresúrate ¡- le reclamaba Numen- No tenemos toda la noche.

-Ya voy

Los dos se movían con el mayor sigilo posible a través de la ahora desolada plaza del santuario. Mientras salían por un agujero en un de las rejas y se adentraban en la iluminada ciudad.

-Que lindo- Exclamo Brigit mientras contemplaba los matices de la ciudad nocturna iluminada por las luces de lo hogares y tiendas.

-Por aquí- Le susurra el Thief.

Numen la lleva hasta la plaza donde se podía apreciar una fuente rodeada a de la muchedumbre. De pronto un gruñido proveniente del estomago de Brigit corta el silencio entre ambos, provocando que Numen se destazara de la risa y que Brigit se pusiera cada ves más roja.

-Vamos por algo de comer-Le invita el Thief.

-Si

Ambos caminan a través de la muchedumbre hasta llegar a un hotel por donde pasan ignorando al recepcioncita y se dirigen directamente hasta un salón-comedor iluminado por la luz de las velas, donde se encontraban unos seguidores de la diosa Freya comiendo en una mesa en la esquina de dicha habitación. Por reacción natural Brigit bajo más la mirada y se subió la más que pudo la capucha para no ser reconocida.

-No te preocupes llevaremos la comida y no tendrás que esconderte tanto.

-Si- Asiente la joven que aun insistía en andar con el rostro lo más escondido que pudiera.

Después de comprar cuatro rollos de masa rellenos con pescado y verduras se encaminaron por las calles de Rachel.

La comida marina estaba buenísima y ella estaba totalmente contenta de poder comer algo que contuviera carne, ya que en el templo se le prohibía comer mucha carne debido a las constantes ayunas.

-¡Oye no te vayas a ahogar ¡- le advierte Numen

-No jeas tomto jo no me ahojogo- le respondió Brigit con la boca llena de comida.

-Lo que tú digas.

La papisima acelera el paso inconscientemente y choca con un poste de lleno en la cara.

-¡Ahhh ¡

-Eso te pasa por andar mirando al piso todo el camino ¿No crees que deberías estar más atenta?- Le reprocha el Thief

-Pero…

Brigit guarda un abrumador silencio hasta que Numen amenaza con quitarle la capucha.

-¡Es que mis ojos son algo raros¡ Le dan miedo a la gente- Responde la papisima a tropezones.

-Yo los encuentro lindos… Supongo- Responde el Thief con dificultad.

La joven sube la mirada para dejar al descubierto su ojo azul zafiro y su ojo carmesí que al hacer contacto con la luna brillaron de una extraña manera.

-V-Vamos- Le aconsejo Numen- Ya es hora de que vuelvas a tu cama, las niñas como tu no deberían dormirse tan tarde.

-¡No soy una niña ¡ Aunque no lo parezca tengo 17- Dice Brigit con mucho orgullo.

El Thief le contesta con una carcajada mientras se dirigían a hurtadillas al templo.

-Con cuidado para que no nos vean- le susurra Numen mientras subían por los peldaños de la entrada principal que en ese momento estaba desierta.

Una ves frente a la ventana de la habitación de Brigit, el Thief le hace piecito para que la papisima suba debido a que por su estatura no lo alcanzaría.

-Ahora me retiro- Susurro Numen.

-¡Espera ¡ No olvides esto- Le dice Brigit mientras le entrega el aro de oro- ¿Volveras mañana?

El Thief contempla el aro de oro con algo de tristeza y después sube la vista para mirar a Brigit y esbozar una sonrisa.

-Claro que volveré, pero no olvides tomarte la leche todo los días o sino te quedaras chica y plana- Dice Numen picadamente.

-¡Ya te dije que soy adulta ¡

Y así el Thief se retira.

El día siguiente Brigit se levanto por el sonido de Nenma tocando la puerta.

-Señorita, por favor levántese ya es muy tarde- Le rogaba la Priest.

-¿No deberías cuidar la entrada del templo?- Le gruño la papisima.

-L-Lo siento mucho señorita ahora mismo voy- Se disculpa la despistada Priest.

Al principio, Brigit pensó que se había librado de Nenma y ya podía dormir tranquilamente el resto del día. Pero de inmediato escucho como un par de pasos extras se acercaban a la puerta de su habitación.

La voz de Panno se escucho al otro lado de la puerta fuerte y clara.

-Señorita no le haga trucos mentales a mi hermana… Usted sabe que debe levantarse a esta hora.

-Lo siento hermana- Agrego Nenma.

-Esta bien ya me levanto- Gruñe la papisima.

Ella se sentía sumamente agotado por haberse quedado despierta hasta tarde la noche anterior, si esto seguía así se iba a dormir en plena ceremonia o algo peor. Ya que no estaba acostumbrada a levantarse tarde.

Una vez bañada y vestida con las túnicas ceremoniales salio de su habitación para encontrarse de nuevo con la molesta escolta.

-Estoy lista- Dice finalmente para si misma.

El día porsupuesto que se le hizo eterno estaba en la peor combinación de mal genio posible. Estaba en una fecha del mes que no le agradaba, se había dormido tarde y estaba impaciente de que llegara la noche para salir nuevamente.

Zhed estuvo de lo más molesto que de lo normal era como si conspiraran para molestarla.

-¿Ya terminamos?- Pregunto esperanzada la Brigit.

-Aun no señorita, debemos exorcizar a las criaturas del Santuario.

Brigit estaba meditando seriamente si debía volar en pedazos el santuario entero o no pero después pensó que podría haber testigos y seria un incordio deshacerse de ellos.

Cuando por fin estuvo frente a frente con los monstruos del santuario los convirtió en ceniza con una rapidez y potencia que llego a dar miedo.

-¿Terminamos?- Pregunto Brigit con una cara de inocencia fingida.

-S-Si señorita hoy logramos terminar más temprano que los otros días.

De pronto Brigit callo en cuenta que las labores del día habían terminado antes de lo habitual lo que puso una sonrisa de oreja a oreja en su rostro.

Se apresuro a ir a su habitación para cambiarse a toda velocidad y estar lista para su salida nocturna.

Entra y prácticamente destripa el ropero sin saber que ponerse. De toda la ropa fina que tenia no se le ocurría que podía llevar que le agradara. De pronto se dio cuenta de "¿Para quién trato de verme bonita?"

De inmediato se apresura a escoger una blusa celesta y una falda de 4 pliegues que le llegaba hasta las rodillas de color verde pistacho.

-Se te ve bien- Le canturrea una voz desde la ventana.

-¿Ah?

Cuando Brigit voltea ve a Numen sentado en la ventana de su habitación.

-¡Oye cuidado¡ Es muy temprano y te pueden ver.

-No te preocupes no hay nadie ya me asegure, además al lugar que vamos debemos ir temprano- Dice el Thief mientras le ofrece una mano a la joven- ¿Vamos?