*Pues primero antes que nada esta historia no me pertence, solo es una traduccion. Seguramente algunos ya reconocen la historia, los que no les recomiendo que la lean es buenisima. Como ya sabran la historia ya habia sido traducida, pero solo los primeros tres capitulos y el prologo, y pues he decidido terminar de traducirla porque ame esta historia, es genial y quiero compartirla xD y pues aqui esta. Y obviamente tengo la autorizacion de la autora para hacerlo...

Les aclaro que la historia no esta terminada aun, solo tiene 18 capitulos mas el prologo. La autora esta bloqueada con esta historia y por lo tanto no sabe cuando podra terminarla. No se si quieran seguir leyendola pero vale la pena!! Solo espero que la autora pueda terminar la historia algun dia, porque me quede con ganas de leer el final xD

Creo que eso es todo. Solo me queda aclarles que este capitulo al igual que los otros tres siguientes no los he traducido yo. La traductora original me dio permiso de usarlos en esta traduccion.

Autora: nyckii

Historia original: h t t p : / / w w w . f a n f i c t i o n . n e t / s / 4 0 3 8 2 3 1 / 1 / G a r d e n _ o f _ E d e n

Traductora original: PiRRa

Traduccion original: h t t p : / / w w w . f a n f i c t i o n . n e t / s / 4 0 7 9 3 3 7 / 1 / E l _ j a r d i n _ d e l _ E d e n


Prologo


"Vamos a dar un paseo."

Él la llevó por el bosque, parando al principio del sendero.

Ella miró la distancia entre la casa y donde estaba. No era lejos.

Giró su cara hacia Edward, con sus grandes ojos marrones.

"Está bien, hablemos."

Él miró hacia los árboles, inspirando profundamente.

"Bella, nos vamos."

"¿Por qué ahora? Otro año..."

"Bella, ha llegado el momento. De todos modos¿cuánto tiempo más podemos quedarnos en Forks? Carlisle apenas puede pasar por un treintañero y actualmente dice que tiene treinta y tres. Por mucho que queramos, pronto tendremos que empezar en otro lugar."

Ella le miró, sin comprender.

El la miró fríamente.

"Cuando dices nosotros..."

"Me refiero a mí y a mi familia."

Bella cerró los ojos, sacudiendo su cabeza de forma brusca.

"Vale. Voy contigo."

"No puedes, Bella. El lugar adonde vamos... no es apropiado para ti."

"El sitio apropiado para mí es aquel en el que tú estés."

"No te convengo, Bella."

"No seas ridículo. Eres lo mejor que me ha pasado en la vida."

"Mi mundo no es para ti."

"¡Lo que ha ocurrido con Jasper no ha sido nada, Edward, nada!"

No dijo nada por un largo rato, mirando al suelo sin mirar a nada en realidad.

Cuando alzó la vista, el habitual color dorado de sus ojos se había derretido, congelado en puro topacio.

"Bella, no quiero que me acompañes"

Ella dio un paso atrás, con lágrimas en sus ojos.

"¿Tú... no... me quieres?"

"No."

Miró hacia el bosque al hablar de nuevo.

"En cierto modo, te he querido, por supuesto, pero lo que pasó la otra noche me hizo darme cuenta de que necesito un cambio. Porque me he cansado de intentar ser lo que no soy. No soy humano. He permitido que esto llegara demasiado lejos y lo lamento mucho."

"No. No lo hagas."

"No me convienes, Bella."

Una lágrima solitaria calló por la mejilla de ella. De pronto, las lágrimas le jugaron una mala pasada y empezaron a caer rápidamente, fluyendo como una cascada por su cara.

"Lo sabía."

Ella colapsó, hundiéndose en el suelo.

La mirada de él, fría y sin emociones, se alarmó con el incremento de las lágrimas.

Él fue a ayudarla, pero rápidamente retiró su mano, sus ojos fríos estuvieron a punto de derretirse al verla llorar.

"Sabía que era demasiado bueno para ser verdad, que yo… yo no soy suficiente. No soy suficientemente guapa, suficientemente perfecta." Su tono era amargo, casi venenoso.

Ella tomó aire antes de continuar.

"Debí haberlo sabido. Ojalá aquella estúpida furgoneta me hubiera hecho trizas.

Sus ojos se agrandaron, e inhaló profundamente.

Ella miró hacia arriba, susurrando, "No tienes que decir nada Edward. Ahora sé que nunca me amaste, solo fue un gran juego para ti. Bien, adivina qué: ganaste.

Los sollozos quebraron su cuerpo y se restregó sus ojos en silencio.

"Pero, puedo prometerte una cosa. Nunca te olvidaré, nunca. Lo siento si no fui suficiente."

"Lo siento" Ella miró hacia arriba, parpadeando para alejar las lágrimas según él pronunciaba aquellas palabras.

Él se inclinó, dejando un suave beso sobre sus labios.

Ella cerró los ojos, intentando mantener la sensación de sus labios en la memoria.

Una brisa antinatural sopló tras ella. Parpadeó y abrió los ojos.

Él se había ido.

Pudo sentir crecer las lágrimas.

Amor, vida, sentido… todo se había ido.

Se acurrucó tomando la forma de un ovillo, intentando alejar el dolor que rebosaba en su cuerpo.

"Hm… Eso fue divertido."

Bella dirigió su mirada hacia el lugar del que procedía el sonido, una voz de soprano.

"Estoy sorprendida. Lo he visto entero… sin que tu vampiro me detectara."

"Déjame sola."

"Oh, lo siento pero eso sería imposible. Como sabes, tu Edward mató a mi James, y eso no quedará sin venganza," gruñó Victoria, "aunque, por supuesto, él ya no es más tu Edward¿verdad?"

Sonrió con suficiencia ante el temblor de los ojos de Bella que se tensaban, mientras jadeaba en busca de aire.

"Ya veo lo que te ocurre cuando hablo de Edward. Pero tú… te mereces este dolor."

Victoria se arrodillo de una forma excesivamente familiar.

"Mátame. No quiero vivir de ninguna manera."

Victoria se enderezó, mirando a la chica por un momento, antes de hablar.

"Tienes razón. Él te ha dejado. Sorprendente… él era muy… protector contigo."

Bella se agarró su pecho cuando ella hablo de… él.

"No te mataré. Pero por cientos de años, podrás recordar este día, recordar, a tu Edward," puso cara de desprecio al decir su nombre, "¡vivirás con este dolor para siempre!"

Se inclinó hacia delante, a centímetros de la cara aterrorizada de Bella, sonriendo triunfal.

"Mi venganza," dijo, hundiendo sus dientes en el cuello de Bella.

Bella sintió el veneno extendiéndose por sus venas, el fuego quemándola sin control.

Gritó dos veces, gateando entre los helechos.

Victoria rió, desapareciendo lentamente de la visión de Bella.

Entonces Bella vio la cara de Edward ante ella, radiante y perfecta. ¿Por qué ¿Por qué me haces esto?

Retorciéndose de dolor, la oscuridad la consumió.