AMIGA MÍA

Summary: En una noche las cosas cambian, ya no puedo ser sólo tu amigo y el deseo ferviente de repetir esta noche, en miles más, me corrompe y no puedo dejar tus labios. S&D.

SHE GIVES ME LOVE

Fácilmente se había reconciliado con todos sus pequeños detalles. Cada mañana al despertar, sin siquiera abrir los ojos, se formaba una sonrisa en sus labios, porque podía sentir su aroma en las sábanas, en las almohadas y fuertemente entre sus brazos; porque podía sentir calor a través de su piel, por todo su cuerpo; porque podía sentirla moverse acompasadamente en sintonía con él y porque una vez más podía hacerla suya sin cansancio.

Cada día al despertar ya no tenía nada más que buscar, la tenía frente a él. ¿Cómo había sido semejante idiota para no apreciarla de la manera que debía desde el principio? Incluso la primera vez que la vio, sus intenciones eran terriblemente indignas. Pero ahora, cuando pensaba en eso, sabía que tenía toda la vida para componer aquello. Aunque no se propuso amarla al principio, cuando sólo iban a ser amigos, eso no iba a continuar para siempre, tarde o temprano iban a llegar aquí, justo donde estaban ahora. Porque ella, sin planearlo ni calcularlo, lo había convertido en el hombre para ella, había hecho que él aprendiera a amarla.

Se levanto de la cama con cuidado de no despertarla y se dirigió al baño para darse una ducha, no sin antes darle un beso que le recordó que era de mañana.

"Ya tienes que despertar"

Ella asintió con la cabeza sin abrir los ojos y rodó en la cama, pero él muy bien sabía que hacía falta mucho más que eso para despertarla. Y así fue, cuando salió de la ducha vestido solamente con sus pantalones de la oficina, ella seguía en sus profundos sueños. Se volvió a acercar a ella, para levantarla nuevamente, ella sólo se detuvo a aspirar en el cuello de Darien y suspirar con pereza.

"Ya me voy a levantar, Darien"

"Eso espero, Serena" Río él "Voy a la cocina"

"Aha…"

Fue a prepararse su habitual café, iba a preparar el desayuno, pero sabía muy bien que a Serena no le daría tiempo de comerlo, ni siquiera se había levantado de la cama. Como siempre, iban a llegar tarde; desde Serena su impecable reputación de puntual se truncaba de vez en cuando. Y realmente ya no podía hacer nada al respecto, ya se había acostumbrado; es más, ya hasta lo encontraba divertido, Serena siempre se levantaba con mucha energía.

Tras tomarse la primera mitad de su taza de café, decidió que él podía comer un sándwich mientras Serena iba a comenzar a prepararse, ya había sacado el jamón y el queso del refrigerador, cuando oyó que Serena lo llamaba gritando.

"¡Darien!" Apareció ella sosteniendo las sábanas contra su cuerpo justo con el marco de la puerta, con los cabellos dispersos. "¿Por qué no despiertas más temprano?" Chilló con un puchero. "Ya es muy tarde, ¿qué no lo ves?" Ahora comenzaba a volver a gritar "¡Voy a volver a llegar tarde hoy!" Y antes de que él pudiera responder ella ya había corrido hacia el baño.

"Perdóname amor, pero yo si te desperté temprano hoy, pero tú fuiste la que no quiso levantarse."

Le gritó él desde su lugar, sabía que lo podía escuchar. Al tiempo que empezaba a comer su sándwich recién hecho.

Ella no tardó mucho, salió tan rápido como pudo, justo en el tiempo en el que había terminado de desayunar, lavar los trastes y terminar de limpiar la cocina, levantar las sábanas que Serena había dejado tiradas a la puerta del baño, cuando termino de hacer la cama y cuando se había puesto los calcetines y los zapatos y comenzaba a abotonar su camisa. Salió tan sólo con una toalla y los cabellos recogidos descuidadamente, lo volvía loco tan fácilmente. Y ella parecía notarlo muy fácilmente, le mando una mirada y dejo la toalla al suelo para comenzar a vestirse. Lo estaba castigando. Y ya era muy tarde, muy tarde. Y podía oír su risa, aún cuando tan solo había comenzado a sonreír.

I can hear her heart beat for a thousand miles

And the heavens open every time she smiles

And when I come to her that's where I belong

Yet I'm running to her like a river's song

Por un momento, sin que él se hubiera dado cuenta, se había detenido para mirarla. Y ella lo sabía bien, comenzaba a tantearlo con sus movimientos y se estaba tomando su tiempo. Lo estaba castigando y lo estaba disfrutando. Hasta que ella se detuvo y se quedó mirándolo con una media sonrisa, en cuestión de segundos él reaccionó y le sonrió.

"¿Qué haces, Darien? ¿No quieres llegar temprano hoy?"

"Pues, la verdad no. Es que me distraes con lo sexy que te ves hoy" Contestó él comenzando a terminar de vestirse con la corbata y el saco.

"¿Así?" Serena lo reto lascivamente y comenzó a caminar hacia él. Darien la recibía con los brazos abiertos, como la iba a negar. "Entonces, ¿quieres quedarte aquí, un rato más?" Lo rodeo por completo y él ya comenzaba a buscar pactar sus labios en su cuello.

"Por supuesto, que sí, quedémonos sólo un momento más. Te juro que procurare que no tardemos demasiado." Comenzó a besarla "Claro, a menos de que, de repente, no quiera dejarte después de sólo una vez. Tal vez quiera, que pase algo parecido a lo de anoche." Le guiño un ojo.

"¿De verdad, quieres, Darien?" Serena no había gran esfuerzo y él solo ya comenzaba a quitarse el saco.

"Por supuesto que sí" Iba a afirmar con un beso, pero antes de alcanzarla, Serena se escapo de sus brazos.

"Pues, si lo hubieras querido, me hubieras despertado más temprano. Ahora ve a la sala y espérame ahí." Y empujo al desconcertado Darien hasta ahí.

"Pero espera, Serena…"

"Nada, esto tú te lo buscaste, ahora deja que termine de arreglarme."

Y le cerró la puerta. Darien se quedó perplejo por un instante y pestañeo un par de veces frente a la puerta y riendo se dio la vuelta para ir a la sala y prender la televisión en el canal de las noticias, cuando volvía a ponerse el saco, riendo de lo que había pasado. Sin duda alguna, ella sabía manejarlo muy bien, pero las cosas no se iban a quedar así, él muy bien lo sabía. Lo había provocado y ahora tenía que pagar las consecuencias.

No oyó cuando al terminar y se acercó a él, lo tomo con sorpresa cuando paso sus manos sobre su pecho y le dio un beso en la mejilla, lo suficientemente cerca para apreciar la fragancia dulce de su perfume.

"Ya estoy lista" Le sonrió radiante. "Vamos." Lo jalo hacia ella.

Le beso una de las manos y no la soltó cuando apagó la televisión y se levanto para tomar las llaves y salir por la puerta. Tenía una necesidad sobrecogedora de tenerla cerca, de abrazarla una vez más, aún cuando ya la había abrazado miles de veces más antes, porque cada una era como la primera, una nueva y mejor. Hasta que llegaron al auto.

"Está bien, hoy conduces, Darien. Pero no manejes como loco." Le advirtió mientras se ponía su cinturón de seguridad.

Él arqueo una ceja. "¿Quieres llegar a tiempo o no?"

Ella lo reto con la mirada.

"Amor, te amo." Le declaró con una sonrisa y ella se rió.

She gives me love, love, love, love, crazy love

She gives me love, love, love, love, crazy love

Al fin llegaron, justo a tiempo. A pesar de la advertencia de Serena, Darien manejo contra reloj y durante el camino Serena no dejaba de regañarlo y advertirles sobre los semáforos, autos y peatones que encontraban durante el recorrido. Darien despreocupado iba cantándole las canciones en la radio para aliviar el ceño fruncido de Serena.

Empezó a buscar donde estacionarse en la puerta principal de las oficinas donde trabajaba, pero no había lugar, por lo que tuvieron que dar una vuelta en la esquina, donde prácticamente no se encontraba nadie.

"Está bien, muchas gracias, Darien por mantenerme con vida."

"Un placer, Serena"

Ella iba desabrochándose el cinturón de seguridad, cuando vio que él hacía lo mismo.

"¿Vas acompañarme hasta la puerta de mi oficina?" Le interrogo con sinceridad, porque él nunca había hecho eso.

"Tal vez, pero primero…"

Poniendo el auto en punto muerto, se abalanzo sobre Serena, quien lejos de sentirse sorprendida, se sentía mucho más complacida. Y no era un beso tierno, de nos veremos después, era una exigencia de un deseo que ella había despertado veinte minutos antes. Había jugado con fuego, ahora era turno de Darien. Y comenzaba a bloquearse de la realidad, a dejarse llevar cuando se acomodo con dificultad sobre Darien, cuando él le reclamó.

"Entonces, ¿quieres quedarte aquí, un rato más?" La imito a la perfección y ella se quejo.

"¿Darien, por qué me haces eso?" Le reclamo cuando volvía su lugar y se veía al espejo para arreglarse.

"Ves lo que se siente, Serena"

"Eso, ya te lo dije, es por no despertarme temprano."

"Lo hago, pero tú nunca te levantas."

Ella le entrecerró los ojos. Y luego abrió los ojos con una sonrisa, ante una revelación entre sus pensamientos.

"Creo que le pediré a mi próximo esposo un buen despertador" Declaró cuando abrió la portezuela.

Cosa que a Darien no le hizo ninguna gracia. Y le cerró la puerta, antes de que hubiera puesto un pie afuera y la arrastró hacia él.

"Qué próximo esposo, ni que nada, él único que te tendrá seré yo." Le regaño besándola.

"Mmm, despiértame más temprano y no nos estaremos maltratando así."

"Claro, tenlo por seguro. Pero no te preocupes demasiado, te lo compensaré en el momento en que te tenga de regreso."

Ella le guiño un ojo "Trato hecho." Y lo beso con ternura. "Nos vemos sexy, no deslumbras a demasiadas mujeres en tu camino. Te quiero."

"Hare lo que pueda, tú tampoco me engañes demasiado, te quiero esta noche, como no tienes idea."

"Por supuesto amor, más te vale."

She's got a fine sense of humor when I'm feeling low down

And when I come to her when the sun goes down

Take away my trouble, take away my grief

Take away my heartache, in the night like a thief

Su trabajo del día ya había terminado, pero desafortunadamente Serena tenía que quedarse más tiempo porque tenía una junta. Por lo que fue a su departamento a preparar la cena para cuando Serena llegará. Dejo el auto estacionado en la calle sobre la cual estaba la entrada principal de su desafío, al saludar al portero, éste le dijo que había ido un hombre a preguntar, por Serena, pero cuando le pregunto quién fue, éste le contesto que no dijo su nombre y nunca lo había visto antes. No le dio muchas vueltas al asunto y fue hacia el elevador.

Con las llaves en la mano fue hasta el final del pasillo este y nada en el mundo lo preparo para encontrarse con ese hombre apoyado en la pared frente a su puerta de brazos cruzados. El instinto era el mismo, porque él tampoco no supo qué hacer, y su sorpresa era mucho más palpable en el rostro de él, que en el Darien, porque él no supo controlar la expresión en su rostro.

Mientras, Darien maldecía por todos los cielos por tenerlo frente a él una vez más. Ese hombre ya debía de haber desaparecido de sus vidas, especialmente de la vida de Serena. ¿Sería él, aquel hombre que el portero le advirtió que había venido a preguntar por Serena? ¿Qué le daba el valor de hablar con ella y presentarse aquí? Si no lo había matado antes, muy bien lo haría ahora, sin testigos, sin problemas. Avanzó con fuerza los últimos metros que los separaban y con las manos en forma de puños, listo para dar el primer golpe antes de que él pudiera intentar huir. Pero él vio claramente las intenciones de Darien, por lo que actuó lo más rápido posible para excusar su presencia ahí.

"Espera, Darien. No vine aquí a pelear contigo, ni siquiera pretendía tardar más de cinco minutos. Sólo vine porque Serena me pidió un favor."

Eso desencajo a Darien, ¿cuándo ella había hablado con él?, ¿lo hacía a sus espaldas?, ¿por qué no se lo dijo? Aunque su primer impulso era golpearlo hasta la muerte, la curiosidad lo engancho.

"¿Qué favor podría pedirte Serena? Dime, ¿por qué estás aquí? ¿Cómo te atreves venir aquí, a mi casa?"

Efectivamente, la curiosidad había domado parte de la furia de Darien y él lo aprovecho.

"Ya te dije, ella me pidió el favor de venir aquí." Aclaró él en una máscara de tranquila indiferencia, aunque por dentro sabía que Darien podía matarlo. "Vine a traerle esto." Le extendió un juego de llaves. "Dile que es todo suyo, ya arregle todos los papeles, ese departamento es todo suyo. Esto es todo."

Darien tardó en tomar las llaves, porque lo había olvidado por completo. Ese departamento con el que Serena se había ilusionado, en el mismo donde el hombre frente había la había destrozado. Todo regreso claramente. Antes de poder decir cualquier cosa, él paso a su lado para llegar hasta al elevador y evitar todo contacto entre ellos.

"Esta vez te juro, Darien que no me volverán a ver, ninguno de ustedes dos, mucho menos Serena. Dile que…" Se quedó pensativo viendo el rostro desafiante de Darien, dándose cuenta de que era difícil que Darien le hiciera llegar cualquier mensaje. "No vale la pena, tú sabes mejor que yo…" Las puertas del elevador se abrieron y desapareció tras ellas.

Darien dio un golpe en la pared de pura rabia, por dejarlo pasar sin al menos un golpe, pero volvió a ver las llaves en su mano y entró a su departamento. ¿Por qué quería Serena sus llaves? En realidad, había olvidado por completo ese asunto, pero no había escuchado nunca que ella lo mencionará. Tampoco ningún tipo de plan de mudarse, ella siempre estaba tan feliz viviendo ahora con él. Ya habían vendido su viejo anterior departamento de toda la vida, todas sus cosas se encontraban ahí, y ambos estaban tan a gusto. ¿Para qué era? Miró la hora en el reloj, casi era hora de ir a buscar a Serena, se dio una dicha antes de salir, tenía tantas ganas de hablar con ella, de estar con ella, a pesar de sus dudas.

Yes I need her in the daytime

Yes I need her in the night

Yes I want to throw my arms around her

Kiss her hug her kiss her hug her tight

No fue difícil para Serena reconocer que no iban directamente al departamento y el repentino silencio de Darien, la confundía más. Varias veces le pregunto al respecto, pero él con una sonrisa incompleta le afirmaba que todo estaba bien y que sólo necesitaba ver un lugar. Aunque de pronto reconoció las calles y se encontró con que iban al departamento que había comprado con su ex. Varias cosas le pasaron por la cabeza en los minutos antes de que él se estacionara. ¿Se habían encontrado? De seguro que sí, si no por qué Darien los llevaría allí, nunca había hablado de ese departamento con él desde la última vez que… habían puesto un pie ahí. ¿Qué le podría haber dicho él para cambiar el humor de Darien de esa manera? Ahora el enojo se asentó con fuerza y frunció el ceño. Ahora veía cuan terrible había sido la idea de que le llevara las llaves al departamento. Ahora ya no estaba ni confundida, ni preocupada; simplemente estaba molesta por ese maldito que desde sus sombras seguía perjudicando su felicidad.

Ambos bajaron en silencio y se dirigieron directamente al elevador. Una frente a la puerta, Serena le dio espacio a Darien para abrir, una vez abierta la puerta le dio sus llaves sin una sola palabra, Serena lo miro fijo, pero no había nada que agregar. Se contuvo por un momento en el marco de la puerta y fácilmente pudo rememorar lo que había sentido la primera vez que estuvo ahí, fue simple y sencillo volver a tener una sonrisa en su rostro. Se detuvo a recorrer todo el espacio destinado a la sala y el recibidor. Para Darien fue claro percibir que ella no veía un espacio vacío sino todos los planes del principio. No le dijo nada y la siguió mientras andaba en habitación tras habitación. Hasta la última, un segundo dormitorio justo en frente al dormitorio principal. La habitación se llenaba de la luz mortecina de los últimos rayos del atardece inundándolo todo en rojos y naranjas cálidos. Y ahora lo veía claro, los planes de Serena iban más allá de los de él, aún.

Dejo a Serena rememorar todo sola y él salió a la pequeña terraza que había en la puerta corrediza frente a la cocina, para pensar en lo que acababa de ver. En algún momento Serena llego a su lado y apoyo su cabeza en su hombro, Darien por instinto innato la abrazo y beso sus cabellos, de repente su frente y por momento bajaba por su cuello y oía los suspiros y risas de Serena.

"Ya tengo compradores para este departamento. Un compañero de la oficina va a traer a su novia a vivir con él por el momento, es perfecto para ellos. Pronto van a tener un hijo, así que a ellos les viene perfecto ese cuarto extra." Declaró ella de la nada.

Darien lo meditó por un segundo.

"Por un momento, pensé que quería venirte aquí. Recuerdo muy bien cómo me lo describiste la primera vez. Lo entusiasmada que esta vez por este sitio y todas las expectativas que tenías al respecto y de la nada había cumplido con lo que habías querido por tanto tiempo."

Serena lo pensó también por un momento.

"Ahora me doy cuenta, mi querido Darien, de un pequeño detalle que parece que se te ha olvidado." Se deshizo de su abrazo para tenerlo frente a frente. "Escogí este lugar porque me recordaba mucho a tu propio departamento, te lo dije, es el lugar donde más me gustaba estar. Ahora vivo contigo y por eso ya no necesito este lugar. Ya estoy donde me siento feliz, mejor tarde que nunca, pero al fin así es."

"Pero Serena, cuando tu compraste este departamento pensaste en más que vivir con él ¿verdad? Ya habías pensado en todo." Serena le hizo una mueca y Darien le insistió. "Todo lo que yo aún no te he prometido o siquiera comentado, estoy contigo pero aún no te lo he pedido."

"¿Y qué Darien? Yo te quiero, te quiero como no he podido querer a nadie más en este mundo" Le dijo pasando sus brazos por su cuello sonriéndole con confianza "Te hice pasar un muy mal momento cuando te pedí que fueras mío y luego te rechace, sin promesas ni nada a cambio. Yo tampoco no te he hecho una promesa de nada, tampoco te he pedido nada, pero eso no significa que no estoy sintiendo este compromiso porque de verdad te amo. Estoy completamente segura de que esto es lo que debe ser."

"Yo también te amo, Serena, y estoy seguro de eso. Y te juro que te amaré ´por el resto de mi vida. Lo sé." Le dijo besándola una y otra y una vez más, sin control.

"Yo también, Darien, yo también." Le contesto a todos y cada uno de sus besos de igual forma. "Ahora dilo, Darien. Dilo"

"¿Qué quiere que diga Serena?"

"Todas esas cosas, dilas todas." Le contesto ella riendo. "Proponlo"

El también rió con ganas. "Está bien, pero de todos los lugares en el mundo, este debería ser el último, Serena, deberías tener mejor gusto."

"No importa, Darien. Quiero oírlo ya. Luego podrás prepararlo mejor." Él arqueó una ceja tanteándola. "Vamos ya, dilo."

"Está bien, mi querida princesa." Ambos rieron como tontos, contagiados de la excitación del momento. "Serena, cásate conmigo, empecemos esto que debe de ser para siempre."

Ella lo beso tanto como pudo hasta quedar sin aliento. Y en un susurro le contesto. "Por supuesto que sí, Darien, sí y miles veces más, sí."

Ninguno de los dos podía manejar con todo lo que pasaba por su mente. Todo era espontáneo y cándido, tan vez no perfecto, pero era justo. Y sencillamente, el mejor momento que podía ser.

"Ahora, Darien, cumple tu otra promesa."

"¿Cuál?" preguntó mientras cerraba la puerta y se iban hacia el elevador.

"Sobre lo que pasaría esta noche, me he estado muriendo todo el día, imaginándomelo."

"Ah eso, prepárate."

And when I'm returning from so far away

She gives me some sweet lovin' brighten up my day

Yes it makes me righteous; yes it makes me feel whole

Yes it makes me mellow down in to my soul

FIN

o-x-X-x-o

Canción: Crazy Love de Van Morrison

Y se acacbo! Y esta vez no tardé tanto!

Muchísimas, muchísimas gracias por leer este fic, a cada personita que se dedico a pasar por aquí y también que pudo dejar un review.

Gracias por todos los bonitos comentarios, me levantan el ánimo y de verdad se agradece en todo momento el poder conocer su opinión. En fin, no sé cuando vuelva a escribir una nueva historia, no se me ha ocurrido nada por el momento, pero tal vez más pronto de lo que parezca me aparezco por aquí y espero volvernos a ver en una nueva historia. Les deseo lo mejor y hasta luego!

Sorry, si no me dedico a poner todos los nombres de todas las personas que leyeron; como usualmente lo hago, es que ahora no tengo mucho tiempo y quiero subir el capi lo más pronto posible. Pero ustedes ya saben quiénes son, y para todos ustedes miles de besos y agradecimientos!