Epílogo:

Han pasado 20 años desde que mi madre dio la vida por mí. Para mí Bella será siempre mi única madre. Gracias a ella pude ver el mundo desde otra perspectiva. Me refiero literalmente, ya que no solo donó su corazón a mi padre, permitiéndole vivir muchos años, sino que donó sus córneas a mí. Permitiéndome, por primera vez, ver el mundo a color.

Al principio fue duro pues tuve que empezar desde cero, aprender a leer de nuevo. Por suerte aprendí rápido y solo tuve un año de retraso en la escuela. Cuando volví todo era tan diferente, no solo porque podía ver, también porque sentía que algo me faltaba. Y yo sabía qué era, me faltaba mi madre. Mi única compañera, la única adecuada para el papel.

Ahora, a mis 28 años de edad me doy cuenta de lo que Bella significó para mi vida. No solo cambió mi mundo y el de mi padre, fue la persona más importante en nuestras vidas. Mi papá encontró una compañera a quién amar sin tener miedo de que no fuera correspondido y yo encontré una mamá, una que había estado anhelando desde que Tanya nos abandonó. Bella llenó ese vacío que había tenido desde hace años. Cuando supe que no volvería a verla mi corazón se quebró, puse sentirlo con tanta fuerza. Ese día en el hospital en el que me hizo prometer que cuidaría de papá tuve el presentimiento de que no volvería a verla. Aun recuerdo el día en el que mi padre me lo confirmó como si fuera ayer.

Flashback

Salí de la escuela y tío Jasper fue por mí. Me habían dicho la noche anterior que papá había sido operado. Hoy despertaba e iría a visitarlo. Hacía días que no escuchaba su voz o sentía su piel. Era increíble cuanto lo extrañaba.

Mi tío me llevó en su auto hasta el hospital y yo no dejaba de sonreír. Tomé la mano de mi tío mientras que él me guiaba. Cuando llegué a la habitación escuché que alguien sollozaba, pero no sonaba como una mujer. Siempre que me sentía desesperado por no ver parpadeaba con fuerza y repetidas veces, como si eso pudiera quitar el velo sobre mis ojos.

-¿Papa? –dije suavemente.

-Danny –dijo con voz débil.

-¿Te sientes mal? –dije acercándome a su cama. Cuando llegué me subí y él me ayudó. Cuando me abrazó pude sentir su dolor. Siempre había sido así. Se sintió como la mañana en la que mamá ya no estaba. Él me abrazaba y me decía que todo estaba bien. Pero yo sabía que había algo mal. Mis ojos se llenaron de lágrimas al sentir las de mi papá en mi mejilla. -¿Papa? ¿Qué sucede?

-No te preocupes cariño, todo saldrá bien, -podía sentir el pecho de mi papá alzarse y volver a bajar con rapidez. Temí que le pasara algo a su nuevo corazón. Lo abracé con mis brazos y lo sostuve contra mí. Quería llevarme su dolor, él no se lo merece, él es el mejor papá del mundo. Siempre lo veía feliz al lado de Bella, pero ella no estaba. Tal vez era que la extrañaba. Si me daba permiso la buscaría en su consultorio y la traería para é.l

-Papá, ¿quieres que vaya por Bella? – dije tocando su rostro. Las lágrimas siguieron cayendo por sus mejillas.

-Danny, hijo, Bella no va a volver, -dijo tomando mi rostro con sus manos. Besó mi frente suavemente. Mis ojos se llenaron de lágrimas nuevamente y comencé a sollozar.

-¿Nos abandonó? Ella nos dejó como mamá –dije negando con la cabeza. Bella no era como mamá.

-No Daniel, ella nos dejó porque nos ama.

-Pero, ¿no va a volver? –dije desesperado. Entonces recordé la vez en la que me dijo adiós por última vez. Estaba llorando y me decía que cuidara de mi papá. ¿Por qué me pedía que cuidara de él? Era porque ella pensaba dejarlo.

-No, ella no puede volver. Se encuentra en un lugar mejor donde puede cuidar de nosotros. Ella te amó desde que te conoció Danny, nunca debes recordarla de mala manera, ella dio su vida por nosotros. Y te dejó un regalo realmente especial.

-No quiero ningún regalo, la quiero a ella, -dije llorando con más fuerza. Mi papá me abrazó con más fuerza y lloramos juntos. No me había dado cuenta de cuánto quería a Bella hasta que supe que no volvería a estar con ella. Que no volvería a oler su cabello o su perfume. No volvería a sentir su suave piel. Y lo peor de todo, mi papá no volvería a ser tan feliz como lo fue con ella.

Fin del Flashback

El tiempo pasó y meses después me encontraba en mi habitación, aprendiendo cada cosa gracias a mis nuevos ojos. Cuando crecí lo suficiente para entender lo que Bella había hecho por nosotros no pude dejar de llorar por todo un día. Hubiera dado cualquier cosa por que Bella estuviera ahí con nosotros. Mi papá nunca volvió a ser el mismo. Siempre estaba triste y más cansado. Su voz se escuchaba diferente y supuse que sus ojos eran diferentes. Eso lo pude notar cuando vi una foro de él y Bella. Se miraban con tanto amor y Bella era por mucho la mujer más hermosa del mundo.

Siempre le agradecí a Bella lo que había hecho, aunque en una etapa dura de mi vida lo odié. La odié por dejarme, por permitirme vivir en un mundo con tantas dificultades solo. Mi papá me dijo que no debía odiarla y me explicó que lo que hizo fue por amor. Entonces comprendí que si mi padre había aprendido a vivir de esa manera, entonces yo lo haría. Amaría y agradecería a Bella. Ella era la razón de que siguiera adelante, para no decepcionarla.

El corazón de mi papá no volvió a fallar, es como si hubiera sido el suyo desde el principio. Él me dijo en una ocasión que era porque Bella se lo había entregado desde hace tiempo, desde antes que su corazón comenzara a fallar, el corazón de Bella ya era suyo. Al igual que el de él había sido de ella desde el momento en que la vio.

Tanya volvió dos años después. Se enteró de que podía ver e intentó convencerme de que quería ser un nuevo apoyo en mi vida. Supe que lo único que quería era estar con mi papá, pero ya era muy tarde, el corazón que tenía ahora ya no era de él, era de Bella y mi padre jamás lo daría a nadie más. Le pedí que se fuera de mi vida, que no volviera. Le dije que yo ya tenía una madre y que era la única que quería. Pude notar que la lastimé pero no me importó.

Mis tíos siguieron adelante, apreciaron todo lo que Bella había hecho y lloraron su muerte. Mis primas crecieron mucho, sus nombres fueron Bella y Lizzie, Isabella y Elizabeth, ambos lo mismo en diferentes idiomas, en memoria de Bella. Rosalie y Emmett tuvieron un niño llamado Thomas. Fue su único hijo y mi único primo.

Mi padre solía usar una metáfora cuando era pequeño para explicarme sobre los corazones. Tanya había dañado el corazón de mi padre y Bella había llegado a su vida para quitarle ese y cambiarlo por uno nuevo. Uno que le duraría el resto de su vida porque lo había recibido con tanto amor y tanto sacrificio.

Crecí normalmente, viví como un niño normal durante toda mi estancia escolar. Cuando iba a la universidad decidí estudiar medicina. Me convertiría en un gran doctor para ayudar a mi papá en cualquier momento. Me gradué a los 24 y me especialicé en cirugía cardiotorácica. A los 26 saqué la especialización y ahí mismo mientras estudiaba conocí al amor de mi vida.

Christine, era la mujer más bella, después de Bella claro. Su aspecto me recordaba a ella, mi padre me dijo que tenía los mismos ojos. Un café chocolate tan único y especial. Ella fue tan especial para mi vida. En el momento en el que la conocí supe que seríamos el uno para el otro. Duramos el primer año de la escuela sin hablar. Un día nos juntaron para un proyecto y lo hicimos juntos. Nos conocimos y nos dimos cuenta de que estábamos hechos el uno para el otro.

A los 27 años le pedí matrimonio y ese mismo año quedó embarazada. Ahora estoy aquí en la sala de parto, viviendo la mejor experiencia de mi vida. Viendo nacer a la siguiente niña de mis ojos. A la tercera mujer más importante en mi vida. Mi estrella y mi luz, una razón más para seguir viviendo.

La memoria de Bella seguirá presente en mi cabeza el resto de nuestras vidas, en nuestros corazones. Siempre sentiremos que está ahí, cuidando de nosotros.

FIN