¡Hola Pequeños Soles Misteriosos! n_n

Me presento: soy Ale y estoy aquí para presentarles el primer fanfic que escribí sobre la Saga Twilight. Espero de todo corazón que les guste, que comenten y sobre todo, que recomienden mis historias. Si la has leído antes, te darás cuenta de que esta es la versión pulida de la original.

Disclaimer: Los personajes de esta historia, pertenecen a Stephanie Meyer — a excepción de unos cuantos personajes que salieron de mi cabeza— pero los uso para satisfacer mis necesidades de escritura macabra. Eso sí, la trama es totalmente mía y les pido de favor que no la utilicen como propia.

Summary: Después de ser salvada por Edward Cullen, Bella Swan comienza a tener experiencias fuera de la realidad. Adolescentes hermosos con fuerza extraordinaria, extraños sucesos sangrientos y la sed extrema son pequeños detalles que Bella deja pasar a lo largo del camino, hasta que un día descubre dos cosas: uno, que es mitad vampiro y dos, jamás podría vivir sin Edward. Su vida da un giro de 360 grados, cambiando todo a su alrededor, incluso ella misma sufrirá cambios extraños, convirtiéndose en aquello que nunca imaginó.

¿Qué pasará cuando descubra que está destinada a vivir eternamente?

Les dejo:

"Destinada a Nunca Morir"
a Twilight fanfic by:
Ale-Alejandra


PREFACIO

Anoche tuve un sueño, uno muy extraño: me convertía de repente en una niña. No sabía en dónde estaba, todo era oscuro y confuso, tenía mucho miedo. Comencé a llorar, pero de repente, se hizo la luz en aquel lugar. Apareció ante mis ojos un hombre muy hermoso de ojos gentiles. Se acercó a mí extendiendo una mano, yo se la tomé sin reparos. Comenzamos a caminar con la luz pegando en nuestros rostros, no podía ver absolutamente nada. ¿A dónde vamos? le pregunté, pero no obtuve respuesta de inmediato. Él detuvo su marcha, tomó mi rostro entre sus manos. Vamos a ser felices, contestó al fin, sin hablar. Sin decir o hacer más, apretó fuerte mi pequeña mano y volvimos a nuestra marcha, a caminar sin rumbo.

Una sonrisa se dibujó en mi rostro, a partir de ese momento, ya no tuve miedo...