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Quintessia...

Los cinco jueces se han reunido, frente a los cinco tronos de los esclavistas se encuentra otro quintesson con un enorme mecha de cromas azul marino cuidando su espalda.

Buen trabajo, constructor- dice el juez sentado al centro mostrando la careta lógica.

El quintesson del frente hace una inclinación en agradecimiento, el mecha sin cromas mantiene su posición sin hacer ninguna reverencia.

¿Y él solo puso fin a los Atreides?- pregunta uno de los jueces de la derecha con la cara de muerte.

Sí, mi señor - contesta el quintesson una vez más.

El mecha sin cromas se mantiene sin expresión en el rostro, el brillo en sus negros ópticos indica para quien pueda leerlo que esta aburrido hasta la chispa.

Debes hacer más como él- dijo uno de los dos jueces de la derecha.

Ahora por primera vez el mecha sin cromas parece poner atención en lo que dicen los jueces ¿Otro como él? tan rápido como el rayo su mirada se posa en el quintesson junto a él para regresar después su atención a la nada ¿sería capaz de hacer más como él?

No... no estoy seguro- tartamudeo el quintesson cambiando a la careta con corona.

Gamma, eres de los mejores constructores que tenemos- dijo el juez del centro- no puedes negarte a hacer más como él.

No podría repetir el proceso, perdí los planos- mintió el quintesson cambiando a la cara de muerte.

Desármalo pieza por pieza y después reensámblalo- dijo otro quintesson llegando por una de las puertas laterales.

Kappa...- parecía que Gamma decía el nombre con temor.

El guardia detrás de Gamma miró por una fracción de segundo a ese quintesson, Kappa Q. no le agradaba, tenía que andarse con cuidado con ese esclavista.

No es posible- continuó Kappa- que los cinco jueces solo puedan contar con los sharkticons mientras tú- hizo una inclinación hacia Gamma- mi hermano tienes a semejante esclavo a tu servicio.

El mecha de cromas azul marino no pudo reprimir cerrar con fuerza su puño.

Además- continuó Kappa- he escuchado que es un esclavo con mal temperamento, que escapa a la primera oportunidad, tal vez si repites el procedimiento puedas enseñarle mejores modales.

No... no es necesario- dijo Gamma sin atreverse a ver al mecha- él no es un esclavo, es mi guardia personal... y si los cinco jueces desean un guardia así para su protección intentaré darles gusto.

Hazlo constructor- dijeron a coro los cinco jueces.

Esto va a ser muy emocionante, hermano- molestó Kappa.

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¿Hacer más como yo?- preguntó el mecha.

Tempestad no me mires así- dijo Gamma mientras trabajaba en una mesa llena de piezas metálicas- ¿qué podía decirles a los cinco jueces?

Pudiste negarte- Tempestad se cruzó de brazos.

Kappa esta molesto porque destruiste a sus Atreides- continuó Gamma mientras buscaba una pieza con los tentáculos.

No le temo a ese quintesson- dijo el mecha apoyándose contra la pared.

Pero yo sí- Gamma dejo lo que estaba haciendo- así que será mejor no tener problemas con él.

Para ser un esclavista eres demasiado cobarde- Tempestad se puso de pie.

¿A dónde vas?- preguntó el quintesson.

A donde yo quiera- contestó Tempestad.

Tienen razón, no obedeces- empezó Gamma.

Tempestad apareció justo frente a él, el quintesson no pudo evitar dar un pequeño salto de miedo

No soy un esclavo como tus juguetes cybertronianos, soy un cazador, y te lo advierto Gamma Quintesson- Tempestad se veía atemorizante con esos ópticos negros- ni te atrevas a hacer otro como yo de lo contrario te arrancaré cada uno de los tentáculos con toda mi delicadeza...

Tempestad desapareció al momento.

No debí usar cristales negros- se dijo el quintesson mientras regresaba su atención a las piezas metálicas.

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Vendaval- gruño el cazador.

Tempestad estaba a las afueras de la fortaleza de Gamma, el quintesson tenía tanto miedo a los cinco jueces que les evitaba lo más que podía. "Patético -había dicho una vez Tempestad- eres uno de ellos y eres el más cobarde de todos los de tu raza"

Vendaval- volvió a gruñir el cazador.

De pronto entre una nube de humo y polvo una enorme nave insignia se colocó a pocos pasos de él para que pudiera abordar.

El cazador entró al momento, al minuto siguiente la puerta se cerraba con un siseo.

- Bienvenido, cazador

La voz de la computadora de piloto automático de la nave era una provocativa voz femenina.

Estableciendo rumbo fijo a Cybertron- ordenó Tempestad mientras se sentaba en la silla del puente de control.

- Coordenadas establecidas, cazador... Disfruta el viaje.

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Cybertron, la guerra se extendía por toda su superficie. Ahora el problema no eran los Atreides o los esclavistas, ahora la lucha era entre los autobots y los decepticons.

Tempestad observaba la superficie metálica del planeta sin aparente interes.

Vendaval, protocolo de espera- ordenó Tempestad mientras se alejaba.

La nave insignia del cazador desplego el camuflaje local para no ser detectada por ningún tipo de radar.

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Tempestad caminaba por las calles cybertronianas, apesar de no ser nativo de Cybertron se movía con tal naturalidad que parecía hubiera sido ensamblado en alguna de las fábricas del planeta.

No había nada que le ofreciera un reto, vaya que adoraba el llamado de la cacería, pero en ese momento ni una sola presa parecía cumplir con las características que el cazador esperaba tuviera un buen trofeo.

Por un momento pensó en buscar al gladiador de plata o al Prime para entretenerse un rato molestándolos, parecía una buena idea, sí, se lo debían después de haberlos salvado de los Atreides; estaba a punto de ir en su búsqueda cuando algo llamó por fin su atención.

Desapareció de ese lugar para ocupar una mejor posición que le permitiera ver sin ser observado.

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Ahí estaba moviéndose como un fantasma, Tempestad no dejaba de analizar las habilidades de ese mecha, sí, era sorprendente, letal y sobretodo tenía estilo.

No es un esclavo cualquiera- pensó mientras se acomodaba entre las sombras.

Primero un lobo, después un jet, ahora un tanque, ese mecha tenía más de dos modos alternos.

Seis- contó Tempestad e hizo una mueca de desgano- maldición me ha ganado, yo sólo cuento con cuatro.

El cazador pensó que era buen momento para probarlo, para saber realmente que tan bueno era.

Lanzó el boomerang contra el mecha de cromas blancos y verdes, al instante el otro repelio ese ataque.

El lobo no se hizo esperar después de dar un aullido se lanzo contra su contrincante.

Tempestad se sonrió mientras saltaba de la posición elevada que ocupara hasta ese momento, en lugar del cazador lo que cayó al suelo fue una pantera de cromas azul marino que rugió al lobo, ambos animales metálicos se enfrascaron en una pelea sin cuartel.

Después del lobo vino el jet, la pantera se sonrió mientras de un salto cambiaba a un murciélago, el jet tuvo que bajar a tierra cuando el cazador en ese modo alterno lo obligó a descender o estrellarse.

El tanque, vaya que el tanque era interesante, él solo hubiera sido capaz de acabar con un ejército de droides. El murciélago cambió al cazador, éste lanzó las boleadoras impactando en la oruga de su contrincante.

El mecha cambió de nuevo, ahora a modo robot usando su pistola disparó contra Tempestad, el cazador tuvo que utilizar el boomerang para evitar que los disparos impactaran en su estructura.

Finalmente ambos mechas se enfrascaron en una lucha cuerpo a cuerpo, ninguno retrocedía el más leve centímetro, el metal de sus manos protestaba pero a ninguno le importaba.

Y así como iniciaron se separaron, los dos guardando su distancia, los dos esperando el siguiente movimiento.

Bien jugado, esclavo- dijo Tempestad.

El mecha blanco no contestó sólo se cruzo de brazos.

El cazador podía ver claramente como debajo de la careta de su cara sonreía por haber encontrado a un igual, a un guerrero, a un cazador.

¿Cuál es tu denominación?- preguntó Tempestad.

El mecha no contestó.

En ese caso no te molestará que te llame fantasma ¿cierto?- el vocalizador de Tempestad sonaba arrogante.

Mi nombre es SixShot ¿y tú, civil?- preguntó el mecha blanco.

Mi nombre es Tempestad, pero puedes llamarme cazador- dijo el cazador- y no, no soy civil, soy un guardia quintesson.

Eso explica el que no portes insignia- dijo SixShot con calma.

Tempestad reparó en la insignia del mecha blanco, una insignia morada

Decepticon- dijo el cazador encogiéndose de hombros- ¿quién soy yo para juzgar tus errores? -molestó.

SixShot mostraba el mismo brillo de superioridad en los ópticos que Tempestad mostraba siempre que trataba con un ser inferior a él.

¿Seguirás estorbándome o puedo seguir con lo que estaba haciendo?- preguntó SixShot.

A Tempestad le agradaba ese mecha, no era servicial, era directo y frío, era como tratar con un igual.

¿Qué estabas haciendo?- preguntó Tempestad sin dejar ver su curiosidad.

SixShot negó con la cabeza

¿Qué sabes sobre las "Estrellas de Unicron", cazador?- preguntó mientras sacaba un pequeño disco metálico.

Continuara...