Titulo: All I Want...is you

Resumen Original: Ichigo es promotor de boxeo ilegal, Rukia una top model, llevan en secreto una larga relación amorosa debido a sus vocaciones... La presión, el amor, el dolor, la infidelidad, las tentaciones del estrellato y el anonimato los llevaran por un largo camino que podría cambiar su destino juntos.

Notas del autor: De los 2 fics que estoy escribiendo, preferí subir primero este . La idea nació por mi esposo xD desde que se inscribió en una escuela de boxeo, y además por hacerme preguntas ridículas sobre la vida del personaje del Turco en SNATCH.

El título del fic viene de mi grupo favorito U2.

Espero que sea de su agrado, si consideran que vale la pena continuarlo, con todo gusto le sigo.

Un saludo a todos!!

.o.o.o.o.o.o.

Gracias a RukiaxUchiha, LadySc -Maaya, Euphrasie Elessar, Stiff y kuchiki goddess por sus comentarios al respecto, y también a todas aquellas personas que han pasado a darle una leidita.

Notas:Las líricas y en sí la música que Ichigo recuerda cuando conoció a Rukia hago referencia a "September", un tema oldie de Earth, Wind & Fire (aunque prefiero la versión remix de The Joker, Shinichi Osawa xD) recomiendo que la escuchen para darle ambientación :3


… … * … …
All I Want… is you

Capítulo I
"Tú, yo y las sorpresas de la vida"

Cada tres minutos observaba el reloj que llevaba en la muñeca, caminando de un lado a otro lleno de impaciencia, bufó desesperado al ver que ella no llegaba, ¿porqué tenía que tardar tanto?, su única vía para canalizar su enfado por el retraso de esa morena era gritándole a quienes laboraban junto con él.

-"¡¡¿Quieres apurarte con la comida?!! ¡¡Mi novia no tarda en llegar!!"- Vociferó a un alto pelirrojo, que desde hace minutos se encontraba preparando una ligera comida en una cocina improvisada.

Todos los presentes pausaron toda acción, Renji dejó de poner atención en el sartén, Hanatarou dejó de sostener la bolsa de box donde Ganju detuvo todo golpe de entrenamiento, se miraron entre ellos llenos de extrañeza al escuchar esas palabras del pelinaranja, ¿desde cuando tenía novia?.

-"¡¡Qué porqué me miran así!!"- Preguntó Kurosaki con el ceño fruncido, observando a sus compañeros de trabajo.

-"Nunca mencionaste tener una novia…"- Comentó Ganju volviendo a asestar otro golpe al saco.

-"Claro que lo hice…"- Ichigo estaba seguro de haberles comentado que tenía una novia, una cosa es que ellos no lo recordaran, a menos que buscaran fastidiarlo.

-"No… nunca la mencionaste… hasta ahora…"- Se unió Renji a la idea, Hanatarou se quedó callado, no se sentía en condiciones de contradecir lo que su jefe declaraba como verídico aunque realmente estaba de acuerdo con el pelirrojo y Ganju.

-"Pues ahora ya lo saben…"- Puntualizó Kurosaki a la discusión, que más daba.

-"Además porqué tengo que cocinar yo… Hanatarou debería encargarse de esto"- Le espetó Renji al pelinaranja, quien si de por si estaba hastiado, los reclamos de su amigo lo turbaban aún más.

-"Creí haber dejado claro que si ibas a trabajar conmigo la harías de lo que fuera… hoy eres cocinero… así que deja de quejarte"- Respondió Ichigo, volviendo a poner sus ojos en el reloj… aguardando a que aquella morena llegara de una vez por todas.

-"Sólo me pregunto que cuando la haré de boxeador… nunca quieres darme ese papel, siempre soy el cocinero o el lavaplatos… ¿Cuándo piensas ascenderme?"- Seguía llenando de quejas el pelirrojo, y es que desde que trabajaba con Ichigo éste le daba roles bastante míseros, quería un papel más importante en el negocio… algo así como el peleador estrella… como Ganju… o mínimo su suplente.

-"¡¡He dicho que te calles!!"- El pelinaranja no estaba como para escuchar esa clase de reclamos ni de ideas por parte del pelirrojo, no era un hombre paciente… y el que ella aún no se dignara a llegar, lo ofuscaba aún más.

Desde lo lejos puedo escucharse el andar de un automóvil, el ruido del motor se acrecentó poco a poco hasta que por el túnel se vio entrar a la bodega un lujoso Mercedes Benz color blanco, Ichigo lo reconoció, era el auto de la morena así que más calmado fue dando ligeros pasos hasta encontrarse a una distancia considerable con el auto.

La puerta se abrió cuidadosamente, mostrando ante los ojos de todos al salir del auto aquella esbelta figura perteneciente a esa mujer, ataviada de un vestido índigo que dejaba a ver sus torneadas piernas, con un bello adorno floral en su cabellera bruna, dueña de unos ojos zafiro… llena de belleza, elegancia, del glamour que la caracterizaba.

-"Ven por mi en una hora… y recuerda, ni una palabra de esto"- Dijo la morena a su chofer, quien accedió a guardar el secreto antes de marcharse.

Cerró la puerta y aguardó a ver como el automóvil se perdía entre las sombras del largo túnel, para después enfilar una sonrisa.

-"Muy bien… ya estoy aquí"- Dijo animada la pelinegra, acercándose hasta donde el pelinaranja.

-"Te tardaste mucho… ¿Qué andabas haciendo?"- Preguntó Ichigo a la pelinegra, y aunque no quisiera aceptarlo, los celos de vez en cuando taladraban su mente.

-"Tratando de librarme de los paparazzis…"- Respondió con naturalidad Rukia, y es que vivir rodeada de esa clase de gentes por más entrometidas y fisgonas ya le era habitual, aunque en ese tipo de ocasiones cuando tenía que ver al pelinaranja era un verdadero fastidio.

-"Ya veo… en difícil deshacerse de esos tipos"- Su enfado descendió al saber las razones, comprendía mucho que siendo una figura pública seguramente estarían tras ella todo el tiempo.

Ichigo le sonrió y la tomó de la mano, acortando la distancia entrambos para poder apoderarse de sus rosados labios y robarle un dulce beso que la pelinegra gustosa acepto a recibir y entregarle varias caricias a cambio.

Mientras Ganju, Hanatarou y Renji observaban pasmados la escena... lo cual les traía muchas más preguntas a la cabeza… ahora la cuestión no era el saber desde cuando Ichigo tenía novia, no, ahora radicaba en saber 3 cosas: ¿desde cuando tenía una novia guapa?... ¿desde cuando esa novia guapa era famosa?... ¿Desde cuando esa novia guapa famosa era Kuchiki Rukia, la top model?. Se habían llevado la sorpresa de sus vidas en unos minutos.

-"¡¡Quiten esa cara de idiotas y sigan con sus cosas!! ¡¡Renji sírvenos lo que cocinaste!!"- Gritó el pelinaranja a aquel tercio mientras exigía que les sirvieran la comida.

Aún tomados de la mano, la guió hasta la mesa improvisada hecha de un bote y encima una tabla de madera, siendo sus asientos otros dos botes de pintura.

-"¿Y porqué no comemos adentro?"- Inquirió la morena al ver el intento de mesa frente suyo, si en ocasiones anteriores se habían deleitado de la comida dentro de la autocaravan que Ichigo tenía como 'casa', ¿Por qué en esa ocasión era diferente?.

-"El idiota de Ganju la rompió en uno de sus impulsos salvajes…"- Respondió señalando al moreno.

-"Ahh ya veo… en ese caso, no queda de otra…"- Resignada y alzando los hombros la morena tomó asiento en aquel bote, Ichigo la acompañó sentándose frente suyo, así podía apreciar mejor la beldad de su novia.

Renji llegó con un par de platos donde estaba contenido huevos fritos y tocino, los depositó cuidadosamente en la mesa, durante su hazaña dirigió una sonrisa acompañada de un guiño a la guapa pelinegra, quien le correspondió la sonrisa. Ichigo lo había notado, así que le dirigió una mirada de pistola al pelirrojo y algunos 'amables' vocablos.

-"¡¡Ya puedes irte maldito acosador!!"-

Rukia rió por lo bajo, mirando la reacción del pelinaranja ante el atrevimiento de su amigo, Ichigo la miró detenidamente una vez que corrió al pelirrojo.

-"Te vi ¿he?"- Le acusaba con el dedo índice, incluso ella también merecía una especie de regaño por seguirle el jueguito al pelirrojo.

-"¿Pero que hice?..."- Le preguntaba con gracia Rukia, haciéndose la desentendida.

-"No te hagas… te ví… si me entero que estas de coqueta o engañándome con 'otro'…"- Le advertía Ichigo seriamente, y es que si lo pensaba como una posibilidad remota, no sólo ella dejaría de existir en su vida y olvidaría que alguna vez la amo, si no que también iría y le asestaría unos buenos golpes a quien estuviese ocupando su lugar, era drástico en esos aspectos, al menos podía agradecer al mundo la existencia de los paparazzis, para tener vigilado su actuar sin atosigarla personalmente.

-"Claro que no… jamás te haría algo así… tú eres el único…"- Le decía divertida la morena, le encantaba que Ichigo se pusiera en ese tipo de plan, le daba a entender cuan importante era en su vida y no deseaba perderla.

-"Más te vale…"- Acotó, pasando a tomar el tenedor y el cuchillo, dispuesto a cortar el tocino en trozos y degustarse del sazón del que tanto se jactaba tener su amigo pelirrojo.

-"Mmmm sabe muy bien…"- Expresó la morena al probar bocado, y eso que sus gustos eran muy exigentes, así que confiado se aventuró a probar la comida, y al igual que su novia, su paladar fue satisfecho por el exquisito sabor.

-"Por cierto… ¿Qué te parece si la próxima semana nos vamos de vacaciones?"- Preguntó la pelinegra, esa idea llevaba rondándole por la cabeza desde hace tiempo, si bien su trabajo como modelo le dejaba exhausta y poco tiempo le sobraba para estar con el pelinaranja, esa podía ser una ocasión perfecta para compartir buenos momentos.

-"Con los 70 mil 500 yenes que gano a penas y consigo llevarte de vacaciones a la playa más cercana y hospedarnos en un hotel de 3 estrellas… nada comparado a lo que estás acostumbrada"- Le respondió, su salario era muy poco como para costear unas merecidas vacaciones dignas de ella; y el pensar como opción que los gastos corrieran por cuenta de la pelinegra le desagradaba.

-"Y que con eso… lo único que quiero es poder estar contigo"- Le contestó sincera Rukia, valía más ese tiempo juntos que el lujo del sitio, era lo de menos. Ichigo se sintió afortunado, esa mujer no era para nada presumida y que sólo buscaba la riqueza, tenía a su lado a una mujer que lo amaba por ser él mismo… por los sentimientos que le brindaba.

-"Está bien…"- Accedió Kurosaki, provocando la emoción en los ojuelos zafiro de la morena, quien le sonrió en complicidad –"Y por cierto, ¿deberías considerar venir a vivir conmigo?"- Esa idea también llevaba semanas en su mente, iba a ser misión imposible que ella aceptara pero lo intentaría.

-"No estarás hablando en serio… ¿cierto?"- Su semblante había cambiado por completo, arqueó la ceja sin quitarle la mirada cargada de seriedad. ¿Vivir juntos? ¿En la espantosa autocaravan?

-"Claro que estoy hablando en serio… ¿Qué tiene de malo?"- Si bien su 'hogar' no era el más decoroso y bello jamás visto pero era su hogar y le tenía mucho cariño.

-"Ohh no nada…. Sólo que no me gusta el color…"- Respondió irónica la morena, dirigiendo su mirada a la sucia y horrible casa rodante, no era una vista muy bella.

-"Sé que no es un palacio pero…"- El pelinaranja trataba de excusar su remolque intento de casa, pero era todo lo que tenía, el negocio de box clandestino y las cinco derrotas consecutivas que había tenido Ganju le habían despojado de un buen dinero para remodelación.

-"Deberías conseguirte un buen trabajo…"- Sugirió la morena, estaba segura de lo que su novio debería hacer pero era tan terco que muy difícilmente lograría que tomara en cuenta sus propuestas.

-"Tengo un buen trabajo… mi carrera como promotor de boxeo…"- A su criterio, eso era una carrera… aunque el éxito dependía mucho del poder y la suerte de sus peleadores.

-"Se te olvidó decir que es ilegal… eres promotor de boxeo ilegal…"- Corrigió la pelinegra, era increíble eso lo llamara una carrera.

-"Y que me dices tú… carrera de modelaje ¿dices?... es decir, una buena forma para exhibirte en público, que una revista o firma de ropa te quiera para promoción y sirva como una oportunidad perfecta para saciar la lujuria de los pervertidos al permitir que te tomen fotografías en traje de baño o en lencería…"- Tenía mucha tela donde cortar si se trataba de criticar y sacar a relucir los puntos negativos de la carrera del otro, y respecto a la de su novia, abarcaba más.

-"Exageras… además mi carrera está dentro del marco de la ley, es más respetada y mejor pagada…"- Le espetó Rukia cruzada de brazos, con tales premisas había callado al pelinaranja, quien ahora la miraba molesto, aceptando con dureza las palabras proveniente de su boca.

-"Es más… deberías ser tú el que debería vivir conmigo…"- Añadió la morena.

-"Ahh claro, seguro Byakuya no notara mi presencia…"- Dijo irónicamente, había diversas razones por las cuales no aceptaría vivir con ella, una de ellas era su hermano mayor, Kuchiki Byakuya, un hombre por más moralista y con un alto sentido de la justicia…sus principales enemigos.

-"Podemos hablar con él… incluso podrían trabajar juntos…"- Comentó la pelinegra, el proponer hablar con su hermano era drástico, muy difícilmente aceptaría a Ichigo en casa pero habría que intentarlo.

-"Primero me manda a la cárcel y después de no sé cuantos años me permite trabajar con él… si me va bien"- Sabía la forma anticipada en que Byakuya actuaría si de repente un día llegaba a presentarse en casa de la morena como novio e inquilino, hasta de pensarlo un espasmo recorría su espina dorsal –"Mejor esperemos… no hay que precipitarse"- Propuso, era mejor dejar las cosas como estaban, el tiempo ya diría lo demás.

-"Si… tienes razón…"- Incluso ella también estaba de acuerdo en dejar las cosas como estaban, lo que menos quería era provocar problemas.


Se enfundaron en el silencio mientras continuaban comiendo, aunque como era costumbre alguien siempre interrumpía sus 'citas', y para variar siempre era gente cercana a la morena, pues el tono de su celular comenzó a retumbar por todo el ambiente, acabando con la tranquilidad que hace minutos reinaba.

-"Bueno… ¿Qué pasó Matsumoto?"- Dijo la morena una vez contestando su teléfono móvil, Ichigo la miraba fijamente mientras jugueteaba con la comida con ayuda del tenedor, simplemente observaba los ademanes y reacciones de su novia mientras conversaba, era realmente encantadora, la mujer que nunca pensó tener en su vida.

-"Mmmm está bien… Estaré en unos minutos allá… Nos vemos…"- Así finalizó la conversación, por su mirada y vocablos indicaba que habían surgidos improvistos los cuales debía atender a la brevedad, no era algo muy alentador, ella pronto se iría y apenas había tenido minutos para estar a su lado. La vio de nuevo fijar su atención en la pantalla del celular y marcar a un número de su larga lista de contactos.

-"Algo se atravesó… pasa por mi en 5 minutos… Te espero"- Con toda limitación en palabras ordenó a su transporte venir por ella, la morena guardó su teléfono móvil y se topó con la mirada seria del pelinaranja.

-"¿Porqué me miras así?"- Le inquirió la chica enarcando una ceja.

-"Por nada…"- Ichigo bajó la mirada –"Sólo que no tienes ni media hora aquí y ya te vas…"- Se notaba medio molesto, entristecido, una mezcla de sentimientos que Rukia entendía perfectamente.

-"No es mi culpa... en verdad hoy pensaba pasar más tiempo contigo pero siempre hay algo que hacer… lo lamento…"- Era lo único que podía decirle, para el pelinaranja no era necesarias esas palabras, comprendía el trabajo de su novia, sólo que a veces… su voluntad flaqueaba.

-"Descuida… Todo estará bien… Entonces la próxima semana…"- Quería tener la certeza de que la semana entrante pudieran irse de vacaciones a cualquier lugar, sólo querían poder compartir momentos juntos.

-"Seguro…"- Respondió ella con una sonrisa. La cercanía de su vehículo se escuchaba con eco, así que tomó su bolso y se levantó de su asiento, se acercó hasta donde el pelinaranja y le abrazo por detrás, acomodó su mentón en el hombro del chico y con dulzura le dijo al oído:

-"No olvides que mañana a punto de las 8:30 p.m. será el desfile, espero lo veas…"-

Sonrió y le besó en la mejilla añadiendo otras palabras.

-"Nos vemos… Te amo"-

La morena tomó rumbo fijo hasta donde su chofer esperaba su arribo al Mercedes Benz con la puerta abierta.

Ichigo se levantó y caminó hasta donde el automóvil, con las manos escondidas en los bolsillos vio perderse el vehículo entre la oscuridad del túnel, llevándose consigo a la mujer que tanto amaba y extrañaba con mucha frecuencia, quedándose con un mal sabor de boca, como la mayoría de las veces… a espera de ella.

Resignado a su partida, viró sobre sus talones para volver a sus asuntos, la situación fue que se topó con los admirados rostros de sus compañeros laborales, así que levantó una ceja en señal de extrañeza.

-"Así que… era verdad…"- Dijo el pelirrojo mientras recogía de ese intento de mesa, los trastos usados.

-"¿De que demonios estas hablando…?"- Cuestionó sin miramientos, no entendía de que hablaba.

-"De ella… Kuchiki Rukia es tu novia… no puedo creerlo"- No era el único presente estar asombrado por las noticias respecto a la vida amorosa del pelinaranja, asunto que a su parecer era normal.

-"¿No puedes creer que ella sea mi novia? Jaaa…"- Se burló, era como si nadie le viera capacidad para tener a su lado a una mujer tan bella y cotizada como Rukia.

-"No es eso… sólo que pensé que era uno de esos alucines tuyos, como la vez que te despertaste creyendo que eras millonario"- Comentó el pelirrojo, rememorando eventos del pasado, que resultaban vergonzosos para el pelinaranja.

-"¿Y tenías que recordármelo?"- Inquirió Ichigo con cierta molesta reflejada en el rostro.

-"Por supuesto…"- Respondió triunfante el pelirrojo, con una amplia sonrisa.

-"Me cuesta creerlo… no eres del 'medio'… y ella te ama… es bastante desatinado… tan escandaloso…"- Dijo Ganju poniéndose en pose de pensador, olvidando su entrenamiento para emitir su juicio.

-"Y que con eso… lo dicen como si yo no mereciera a una mujer como ella… ¿Cuál es su problema?"- Para Ichigo ya le estaba resultado todos los comentarios a un nivel más personal, y no le gustaba que pusieran en duda sus capacidades para amar a una persona.

-"No, no hay ningún problema… pero es… increíble… eres muy, muy afortunado…"- El ambiente se suavizó, las palabras de Renji al menos le hacían sentirse mejor, de era afortunado esa ya lo sabía.

Cada quien volvió a su labor, el más pequeño del grupo, Hanatarou, se acercó con cuidado al pelinaranja.

-"Kurosaki… disculpe que me meta pero… ¿Cómo la conoció?"- Ichigo se sobresaltó por la pregunta, vio de soslayo al chico lleno de extrañeza, realmente no era muy común contar esa historia… se sentía cursi…

-"Bueno… fue hace 4 años…"-

… ::: FlashBack :::…

Era septiembre… esa noche había sido convencido por sus compañeros de trabajo de ese entonces en disfrutar de los placeres que ofrecía la noche en un afamado antro de Tokio. La música resonaba entre las cuatro paredes del amplio lugar, diversas luces estroboscopicas de variados colores iluminaban el recinto, gente iba y venía; algunos bailaban al ritmo de las melodías, otro tantos conversaban, tanta multitud compartiendo unos momentos de gozo entre los amigos, deleitándose la garganta con los diferentes cocktails, con esas bebidas que enloquecían los sentidos.

No bebía mucho, pero esa noche estaba dispuesto a aprovecharse de la barra libre, así que encantado por los exóticos colores y nombres de los cocktails, se aventuró en ir a la barra para conseguir uno de los tan asediados brebajes.

Pidió un Blue Moon al Bar-Tender, a la espera de su servicio se limitó a recargarse con los codos puestos en la superficie de la barra, observando a la multitud bailar a ritmo de una conocida melodía, no era alguien que gustara del arte de la danza, de hecho se consideraba malísimo para ese tipo de cosas, prefería deleitarse la pupilas con las coreografía improvisadas y evitarse hacer el ridículo.

Movía la cabeza a ritmo de la música, el encargado de la barra atendió su pedido al entregarle la copa con tan delicioso cocktail y justo cuando se deleitaba el paladar con semejante sabor, su mirada se enfocó en una hermosa morena de largas piernas, quien muy alegre bailaba en el centro de la pista acompañada de amistades, esa mujer era como un imán para sus sentidos, no podía despegar su mirada de ella… le hipnotizaba su forma de moverse, le encantaba su sonrisa y sus bellos ojos…

Después de algunos segundos la vio dirigirse hacia su donde se encontraba, la contempló en su caminar y cuando ella notó su mirada, le sonrió coquetamente… Ichigo le correspondió el gesto, mientras ella iba hasta la barra, a pedir otro trago más con intenciones posteriores de volver a la pista.

-"Así que sólo prefieres observar… deberías atreverte a moverte en la pista…"- Le sugirió la morena estando cerca de él, a espera de que le atendieran.

-"Soy pésimo…"- Le comentó dirigiéndole una profunda mirada, dando otro sorbo a su trago.

-"Déjame ayudarte a intentarlo…"- Palabras que sorprendieron al pelinaranja, esa era una sutil forma de invitarlo a bailar… y ante los encantos de esa mujer no podía negarse.

-"Está bien…"- Ichigo dejó su trago abandonado, y la misma calidad la retomó el pedido de la morena, pues al instante tomó de la mano al chico de ojos almendrados, dirigiéndolo hasta el centro de la pista donde torpemente se dispuso a acompañar a la pelinegra con sus movimientos de baile.

No era bastante difícil el intentar, nadie notaba lo pésimo que era, y su compañera parecía disfrutarlo, compartiendo sonrisas, de vez en cuando sus manos se tocaban ligeramente, sus cuerpos quedaban a cortas distancias, las caderas de esa mujer le tenían en un trance por tan agradable forma de bailar…

Nuestros corazones estaban sonando
en el tono en el que nuestras almas estaban cantando.
Mientras bailábamos en la noche,
recuerda como las estrellas se robaron la noche.

Después de varias piezas, tomaron un respiro… el tanto bailar los había agitado demasiado, y terminaron sentándose para conversar.

-"Por cierto…. ¿Cuál es tu nombre?"- Preguntó la pelinegra de ojos zafiro alzando la voz debido a la fuerte música.

-"Kurosaki Ichigo… un placer"- Dijo el pelinaranja con una amplia sonrisa, una que ella compartió.

-"Kuchiki Rukia… el placer es mío…"-

Después de una charla a medias, terminaron por intercambiar números telefónicos… Esa noche quedó para su total recuerdo, cada detalle quedó guardado en su memoria, incluida la canción que se tocaba cuando la vio por vez primera… como el amor apareció frente a sus ojos en una noche de septiembre.

… ::: Fin FlashBack :::…

-"Tres meses después nos hicimos novios… Ni ella ni yo sabíamos lo que nos esperaba… Su fama como modelo subió como la espuma y yo me metí a los negocios ilegales… Vaya combinación ¿no crees?"- Finalizó la historia el pelinaranja, dejando a Hanatarou bastante impresionado con el relato…

Y diciembre encontró el amor que compartimos en septiembre,
Sólo charlas melancólicas y amor,
recuerda el amor verdadero que compartimos hoy

-"Y… ¿Cuáles fueron sus reacciones al saber a lo que se dedicaban?"- Volvió a preguntar el menor, muchas cuestiones asaltaban su mente.

-"¡¡Hay pero que preguntón eres!!"- Interrumpió el pelirrojo a gritos refiriéndose a Hanatarou, no es que fuera aguafiestas pero había muchos pendientes y no iban a resolverlos sin continuaban sacando a la luz el pasado.

-"Ve a entretenerte con otra cosa… Ichigo está ocupado"- Le ordenó Renji al menor, quien apenado se retiró a hacer sus labores.

-"Dices que estoy ocupado pero no sé en que…"- Ichigo alzó una ceja, vaya que su amigo pelirrojo se estaba pasando de prepotente con lo de rango menor.

-"Ohh sí… mientras relatabas tus maravillosa historia de amor a Hanatarou, llamó la de las apuestas… dice que es urgente que vayas…"- Lo primero lo dijo con sarcasmo, pasando a una actitud seria respecto a la llamada, al instante Ichigo se apresuró.

-"Maldición… En fin… pon en marcha el auto…"- No quedó más opción que acudir al llamado de la casa de apuestas, así que pidió a su 'chofer' en turno que le llevara hasta allá.

Así había llevado su vida durante los últimos cuatro años… ¿Cuánto más podría soportar?.

… … * … …

Gracias de antemano por leerlo y dejar su opinión.

Saludos!