Disclaimer: Nada de lo que reconozcas es mío y bla, bla, bla...

Regalo de cumpleaños para Roses' Rain Spell.
Te amo, Rose. Eres una persona maravillosa y me alegra haber podido conocerte. Ojalá te guste aunque sea un poco tu regalo y ten en cuenta que lo escribí con mucho amor -y que batallé muchísimo al escribirlo!-. Que te la pases muy bien y que cumplas muchísimos años más! :)


Día de invierno

Se encontraba aburrido, muy aburrido. Eran las vacaciones de invierno y sus padres se habían ido a Rumania a visitar a su hermano Charlie, así que él y sus restantes hermanos se habían quedado en Hogwarts. Normalmente se hubiera encontrado manteniendo una guerra de bolas de nieve junto a los demás, pero tenía unas inusuales ganas de no hacer bromas.

Además, el lago era uno de sus lugares favoritos dentro del colegio, y nada le gustaba más que ver el agua congelada y la blancura de la nieve cubriendo todo a su alrededor.

—Weasley —escuchó que decía una suave voz—, ¿por qué tan solito?

Fred giró los ojos. Se encontraba demasiado cómodo como para ser interrumpido por ella.

—Parkinson —dijo solamente.

La chica se sentó al lado del joven, sobre la nieve. Al instante, su ropa se humedeció, pero no pareció importarle.

—¿Dónde están tus demás amigos Gryffindor? —siseó.

—No creo que sea de tu incumbencia, Parkinson —pronunció su nombre con palpable desagrado—. Más bien creo que la pregunta es: ¿dónde están tus amigos serpientes?

Pansy suspiró.

—No se han quedado para las vacaciones. Me temo que estoy sola —la última frase la dijo con la voz cargada de insinuación.

—Qué lástima —ironizó el pelirrojo—, lo siento por ti.

La chica se movió de lugar, quedando de frente al joven Gryffindor. Giró su cabeza, para comprobar si alguien podía verlos, estaba todo inusualmente vacío.

—¿Podrías hacerme compañía tú? —intentó que su voz sonara dulce, pero no pudo evitar aquél acento de prepotencia que llevaba a todos lados con ella.

—Por si no lo has notado —por primera vez, Fred la miró— ya te estoy acompañando justo ahora. Y no sé por qué querrías que te hiciera compañía.

—Oh, es sencillo —levantó el brazo elegantemente y le acarició el cabello al chico—. La cosa es que no estoy acostumbrada a estar sola, nunca. ¿Entiendes a lo que me refiero?

Los delgados labios de Fred se curvaron en una sonrisa. Claro que sabía a lo que se estaba refiriendo, pero se encontraba aburrido así que jugaría un poco con ella.

—No, creo que no —comentó con fingida inocencia—. Tendrías que explicármelo.

—Vaya, al parecer tu hermanito no es el único bobo de tu familia. Supongo que es todo herencia —reprochó con voz cruel.

Todo sucedió muy rápido. Fred había tomado a Pansy por los antebrazos, la había tumbado sobre la nieve, completamente recostada en el suelo helado. Se encontraba sobre ella, sosteniéndose con las rodillas y las manos.

La expresión de la Slytherin dejaba a relucir la sorpresa con la que la había tomado aquél acto.

—No te metas con mi familia, serpiente asquerosa —gruñó el chico.

—Me meto con quien me da la gana, comadreja.

Posó su mano sobre la nuca del pelirrojo con sorprendente rapidez. Hizo presión y juntó sus pequeños labios con los de él.

Fred Weasley se encontró besando a Pansy Parkinson. Y debía admitir que la chica no besaba nada mal.

Cuando se separaron, el Gryffindor se puso de pie. La chica lo imito, se sacudió la ropa con suma elegancia y observó al chico altaneramente.

—No querrás que me meta contigo de nuevo, Weasley.

—No estés tan segura de eso, Parkinson —el pelirrojo se alejó, aún saboreando el sabor de aquellos pequeños y suaves labios.


Lo sé, es horrendo. Pero no debiste pedirme un crack!pairing si querías un lindo fic. En fin, de todas maneras acá está. ¡Feliz cumpleaños!