Squirrel Boy

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La mañana siguiente estaba sintiéndome feliz y contenta conmigo misma. Me sorprendí al ver la luz del sol entrar por las ventanas y mi habitación se iluminó con felicidad y brillo. Simplemente sabía que hoy sería un buen día. Okey, tal vez no lo sabía, pero esperaba que lo fuera.

Estiré los brazos sobre mi cabeza y luego suspiré contentamente de vuelta en la almohada. No quería levantarme aún, así que dejé que la luz del sol de mañana bailara sobre mis párpados cerrados.

Pero luego escuché a alguien reírse desde el otro lado de la habitación.

Mis ojos se abrieron de golpe y me encontré con Edward riéndose en silencio y mirándome con expresión divertida. Estaba recostado en su cama, pero no lucía como si acabara de despertarse. Aún tenía el piyama puesto, pero se veía bastante despierto, como si hubiera estado despierto por un rato.

"¿Qué es tan gracioso?" Croé mientras me tallaba los ojos y me ponía de pie.

La sonrisa de Edward creió. "Nada," se apresuró a responder.

Fruncí el ceño. "Dime," demandé. Dios, esperaba que no fuera nada vergonzoso. Cómo yo tirándome un gas mientras dormía, o dejando una piscina de baba en mi almohada. Miré a mi almohada rápidamente, y afortunadamente no había baba en ella. Fiu.

"Así que, te agrado más cuando no tengo puesta una camisa, ¿uh?"

Oh. Por. Dios.

Alguien máteme ahora. Estaba completamente sin habla; no sabía que decir. ¿¡Por qué nunca podía mantener mi bocota cerrada!? ¿¡Por qué tenía que gustarme tanto su pecho?! ¿¡Y por qué tenía que ser tan atractivo!?

"Um...Y-yo, um," tartamudeé, nerviosa, sin saber que decirle. ¿Debía responder su pregunta? ¿Qué demonios iba a decirle? ¡Maldita sea!

La sonrisa de Edward flaqueó un poco. "¿Estás bien, Bella?" Preguntó ansiosamente. "Estás muy roja, cómo del color de una remolacha. No debí haberte dicho."

Sacudí la cabeza. "¡No! No, está bien," contradije, con voz temblorosa. "Me alegra que me lo hayas dicho, pero, um, ¿podrías por favor decirme qué dije?"

Edward dudó. "¿Estás segura de qué quieres saberlo?"

"¡Sí!" Chillé.

Edward sonrió torcidamente, haciendo que mi corazón se acelerara. "Bueno, sólo dijiste que te agradaba más cuando no llevaba camisa. Seguías murmurando, '¡Quítate la camisa, Edward!'"

Si creía que estaba muy roja hace un minuto, ahora creería que estaba a punto de explotar con el color que estaba tomando. Mi boca colgó abierta, y no pude evitar el sonrojo carmesí que estaba apareciendo en mi cuello.

No puedo creer que haya dicho eso. ¿¡Qué demonios está mal conmigo!? "¿Eso es todo?" Quería asegurarme.

Asintió, sus ojos seguían mirando mi rojo rostro cautelosamente, pero con expresión divertida. "Eso es todo," me aseguró con una pequeña sonrisa bailando en sus labios.

Asentí, el sonrojo en mi rostro y cuello comenzó a apagarse.

Toda la semana me avergoncé a mí misma. Primero, está el viernes de películas, luego la abuela viene sólo a hacernos sentir incómodos y ahora tenía que hablar mientras dormía sobre Edward sin camiseta y ¡¿decirle que se la quitara?!

La vida simplemente no es justa.

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Ese lunes cuando volvimos de la escuela, podías prácticamente llamarnos amigos a Edward y a mí. Toda la situación con la abuela Marie estaba en el pasado, y Edward y yo estábamos llevándonos genial. Mejor que nunca, de hecho. Y de verdad estaba feliz por ello. Edward era un chico muy dulce una vez que veías más allá de su rareza.

Y nunca volvimos a sacar el tema de él sin camiseta y yo hablando dormida de nuevo, creía que si no volvíamos a mencionarlo, se nos olvidaría. Ojala.

Pero cada vez que pienso en esa mañana, mi rostro se vuelve rojo de nuevo.

Mientras subíamos las escaleras hacia la escuela para encontrarnos con Jake en nuestro usual punto de encuentro antes de clases, no podíamos dejar de hablar. Realmente no era tan raro como creía que era. Y, créanlo o no teníamos muchas cosas en común, como música y de más.

Cuando alcanzamos a Jacob, noté que tenía una herida en la mejilla derecha.

"Jacob, ¿qué te pasó?" Pregunté atónita. "¿Estás bien?" Su mejilla era morada y parecía muy herido, para un moretón de ese tamaño.

Edward asintió, queriendo saber la misma cosa. Se veía tan preocupado y ansioso como yo.

Jake suspiró. "Miren, chicos, tuve un incidente ayer, mientras caminaba solo en el bosque. Bella, tú sabes lo mucho que amo ir al bosque y simplemente apreciar todo, ¿cierto?"

Asentí. Jake era un amante de la naturaleza. Amaba ir al bosque y recoger bayas y eso, yo creía que era bastante gay por hacer eso, pero esa es sólo mi opinión. Es uno de esa salva el planeta y planta árboles tipo de gente. Lo cual es bastante bueno, supongo. Necesitamos más gente de esa en el mundo.

Continuó. "Bueno, cuando estaba caminando y disfrutando la vista y a los animales…fui atacado."

Edward y yo ahogamos un grito. Y yo me puse la mano sobre la boca abierta, completamente en shock. No podía creer lo que estaba escuchando.

"Madre santa, ¿qué fue? ¿Un lobo?" Preguntó Edward. Se había quedado tan estupefacto como yo. Sus verdes ojos estaban más abiertos que los míos.

"¿Un coyote?" Pregunté, mi corazón acelerándose como loco.

Jacob sacudió su cabeza. "No, algo peor." Respondió con voz temblorosa.

"¡¿Qué?!" Gritamos Edward y yo al mismo tiempo.

"¡Una ardilla!" Lloriqueó.

"¿¡Una ardilla!?" Repetimos Edward incrédulamente. Mi barbilla prácticamente cayó al piso. ¿Estaba bromeando?

Edward se mordió el labio, tratando de no romper en risas. Pero unas pocas se escaparon de su boca. "¿Te refieres a esas pequeñas y peludas creaturas que siempre son muy monas en las caricaturas?" Preguntó Edward mientras se reía histéricamente.

Y luego comencé a reírme yo también, no pude evitarlo aun cuando Jake estaba enviándome miradas de odio. "No es gracioso, chicos." Nos gruñó Jake entre dientes apretados. "Este no era peludo y lindo como los de las películas."

"Sí, seguro, Jake." Traté de decir mientras reía. Estaba riéndome tanto que lloraba. Y, junto a mí, Edward se agarraba el estómago y lágrimas estaban saliendo de sus ojos también.

"No bromeo, chicos," siseó. "Esta tenía horrorosos ojos rojos y garras largas y filosas."

Eso sólo hizo que Edward y yo riéramos más.

"¿Qué hiciste para enojarla?" Preguntó Edward.

Jacob frunció el ceño. "No lo sé, estaba caminando y luego escuché algo. ¡Y luego una cosa peluda comenzó a perseguirme por nada! ¡Corría tras de mí y gruñía como un maldito león!

"¿Gruñó…?" Pregunté, boquiabierta. Mis risas habían muerto y ahora de verdad podía hablar con Jake. Lo mismo pasó con Edward.

"¡Sí!"

"¿Cómo te hiciste esa marca en la mejilla?" Quería saber Edward.

"Bueno, cuando huía de ella, me golpeé con la rama de un árbol," explicó. "No me desmayé ni nada, simplemente me incorporé y corrí por mi vida de vuelta a casa."

"Wow Jake, ¿estás seguro de que no te lo imaginaste?" Pregunté llena de curiosidad. No estaría sorprendida si Jacob hubiera tenido una visión de una ardilla falsa persiguiéndolo. Hasta dónde yo sé, Jake puede estarse volviendo loco y yo nunca lo sabría. Así de raro es.

"¡Estoy hablando en serio! ¡Estoy completamente seguro de que trató de comerme!" Gritó Jacob, sus dientes seguían apretados con mucha fuerza.

Edward puso una mano en el hombro de Jake. "Bueno, me alegra que hayas salido de esa, campeón," Dijo Edward sinceramente. "Y siento haberme reído de ti."

Jacob inhaló. "Gracias, Edward." Luego me encaró, esperando mi disculpa.

Rodé los ojos. "Aún creo que fue una visión."

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El almuerzo llegó rápidamente y Edward y yo llegamos a la mesa dónde normalmente nos sentábamos con Jake. Él ya estaba sentado y comiendo su almuerzo.

"Hey, chico ardilla," lo molesté mientras me sentaba y abría mi bolsa café del almuerzo.

Jacob hizo una mueca. "Ja-ja, muy graciosa, Bella." Dijo sarcásticamente.

Yo sólo sonreí en respuesta. Edward se sentó a mi lado y comenzó a comer su almuerzo en paz…eso, hasta que Lauren vino y se sentó frente a él.

"Hey Edward," escupió, su enorme sonrisa era un poco innecesaria. "¿Cómo estuvo tu fin de semana?"

Edward alejó la mirada de su sándwich, viéndose un poco sorprendido. Sonrió, pero la sonrisa no llegó a sus ojos. "Hola, Lauren." Dijo educadamente. "Estuvo…interesante, ¿Qué tal estuvo el tuyo?"

Me daba la impresión de que a Edward en realidad no le importaba el fin de semana de Lauren. Pobre chico, probablemente sólo quería comerse su sándwich en paz, pero esta basura tenía que interrumpirlo.

"Estuvo fabuloso, gracias por preguntar," dijo contenta. "Bueno, mis padres saldrán de la ciudad el sábado y ¿me preguntaba si querías venir a mi casa a…pasar el rato?"

Sí, pasar el rato es exactamente lo que quiere.

"Yo…um…" Edward giró su cabeza en mi dirección, sus ojos me rogaban que le ayudara a encontrar una excusa para sacarlo de eso. "Ayuda," dijo sin hablar, con los ojos abiertos en horror.

Por alguna razón mi mente se quedó en blanco desde el momento en el que Lauren invitó a salir a Edward, no pude pensar en nada inmediato. Miré hacia Jacob frenéticamente, esperando que él pudiera ayudar.

"Lo siento, Lauren," Interfirió Jake rápidamente, rompiendo la incómoda pausa. "Edward está ocupado ese día."

Lauren se giró y miró a Jake como si acabara de darse cuenta de que estaba sentado junto a ella. "¿Y sabes eso porqué…?" Se burló.

Jacob frunció el ceño. "Bueno, pregúntale a él si no me crees." Soltó, mirándola de la misma manera en la que lo estaba mirando ella.

Giró su rubia cabeza de vuelta a Edward. "¿Estás ocupado?" Preguntó impacientemente.

Él asiento, sin parecer ni un poco arrepentido.

Lauren suspiró y su expresión cayó. "Bueno, tal vez otro día," dijo con una sonrisa maligna y luego se puso de pie. "Oh, y, por cierto, Jacob. Tienes algo en la mejilla." Y luego dejó la mesa riendo.

"Perra," murmuró Jake mientras ella volvía a su mesa.

Edward rió. "¿Por qué la detestan tanto?"

Abrí la boca para responder, pero Jacob se me adelantó. "Cree que lo es todo, esa chica es una verdadera estúpida."

Bufé. "La conocemos desde la primaria y ni siquiera se sabe nuestros apellidos."

Jake asintió. "Es verdad. Y odia a Bella porqué tiene las bubis más grandes que ella. Si me preguntas, eso es un poco superficial."

"¿Un poco?" Resopló Edward.

Rodé los ojos y crucé los brazos sobre mi pecho. No me gustaba demasiado eso de discutir a Lauren. Sólo hablar de ella hacía que me hirviera la sangre. Especialmente, no me gustaba el hecho de que Jacob hubiera sacados mis bubis a la conversación. Quería cambiar el tema.

"Así que," comencé a decirle Edward, pensando en cualquier cosa que no tuviera que ver con Lauren. "¿Crees que el examen de Historia estuvo difícil?"

Edward estaba a punto de decir algo cuando alguien llegó por detrás de mí y puso sus pegajosas y calientes manos sobre mis ojos, escudándolos de ver a Edward.

"¡Quién soy!" Chilló Mike odiosamente.

Si pudiera, rodaría los ojos. En lugar de eso, simplemente suspiré. "Hola, Mike." Le saludé, claramente aburrida.

Quitó sus sudorosas manos de mis ojos y se sentó a mi lado. "Hey, ¿cómo supiste que era yo?"

Porqué nadie tiene una voz tan chillona y molesta como la tuya, Quería decirle.

Simplemente me encogí de hombros.

Escuché a Edward toser ligeramente. "¡Oh! Sí, lo siento," Exclamé. Hice un gesto hacia Edward. "Mike, este es Edward Cullen, el estudiante extranjero con el que estoy viviendo." Y luego hice un gesto hacia Mike. "Y Edward, este es Mike Newton. Mi…eh…amigo."

Jake resopló. Le golpeé la espinilla por debajo de la mesa, lanzándole miradas de muerte con los ojos.

Brincó inesperadamente. "¡Ouch!"

Le eché una mirada de Te lo mereces. Pero podía ver porqué reía. Mike no era mi amigo. Era más un molesto acosador que nunca me deja sola.

"Un placer conocerte," dijo Edward educadamente mientras sacudía la mano de Mike.

"Sí, igual," dijo Mike con voz aburrida. Luego se giró hacia mí, con el rostro iluminado. Demasiado iluminado, si me lo preguntan. "De todos modos, tendré una fiesta en mi casa este Viernes, Bella. ¿Quieres venir?" Preguntó emocionado.

Mi rostro cayó. "Yo, um, no puedo."

Su rostro también cayó. "¿Por qué no?"

Oh, no lo sé. ¡Por qué te odio!

"Estoy ocupada," respondí, sonriendo ampliamente. "Jake, Edward y yo siempre vemos películas en el Viernes de películas." No era como si estuviera mintiendo o algo. Si teníamos una noche de películas de horror, y era una tradición que no podíamos romper.

"De hecho," se metió Jake. "Podemos ir."

Mi sonrisa cayó. "¿Qué?" ¿De qué está hablando?

Jacob sonrió maliciosamente. "No tendremos nuestra noche de Viernes de películas este Viernes después de todo, así que-"

"¿De qué estás hablando chico ardilla?," Gruñí. ¿Qué demonios estaba haciendo Jake? Claro que la teníamos este viernes ¡La tenemos todos los viernes! El sabe lo mucho que odio a Mike. Nunca iría a una de sus fiestas, a menos que Jake estuviera haciendo esto para vengarse por todo el asunto de la ardilla.

La sonrisa de Jake se hizo aún más amplia. "Iremos," le informó a Mike, contento.

Mike sonrió de oreja a oreja. "Genial," dijo ansiosamente. "¡Te veré ahí, Bella!" Luego dejó la mesa, su rostro entero iluminado con emoción.

Fingí una sonrisa. "Sí...te veré ahí."

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"¿Qué diablos está mal contigo?" Le siseé a Jacob mientras sorbía agua del bebedero.

Se incorporó y luego sonrió. "Oh, hey Bella," dijo calmadamente, como si no hubiera hecho nada malo.

"¡No me digas 'Hey Bella'!" Escupí amargamente. "¿Por qué me invitaste a la fiesta de Mike? ¡No quiero ir!"

Vapor salía de mis oídos y nariz. Y me hervía la sangre, estaba demasiado enojada con Jake en este momento. Quería golpear algo, de verdad lo quería. Cómo una almohada…o un árbol. "¿Por qué? No te preocupes, irá mucha gente, será una fiesta genial," me aseguró.

"¡No me importa!" Gruñí. "Simplemente no quiero ir."

"Bella, creo que Edward si quiere ir."

Mis cejas se juntaron en confusión. "¿Edward?"

"Sí," dijo Jake, encogiéndose de hombros. "Nunca ha ido a una fiesta Americana antes; de verdad creo que quiere ir."

Mi expresión cayó un poco. "Oh," murmuré. Bueno, eso lo cambia todo. Pero aún no quiero ir. ¿Sólo porque Edward irá tengo que hacerlo yo también? No parece justo. ¿¡Pero, qué tal si a Edward lo ataca un puñado de chicas locas!? Tengo que ir a protegerlo. Suspiré en derrota. Finalmente dije, "Bien, iré."

Sonrió. "Bien, y no te preocupes nada pasará. Sólo iremos a pasar un buen rato."

Asentí, ya sintiéndome mejor. Si, ¿no puede ser tan malo, cierto? Nada pasará. Nada de nada.

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¿Jacob está planeando algo? 8-)

Este capítulo está dedicado a vampiracullen. (:

Espero que les haya gustado ;) Y que hayan tenido/estén teniendo/vayan a tener un viernes genial. :D (y). Besos.