Epílogo:

Londres, tal y como esperaba, era una ciudad maravillosa. En realidad, era más maravillosa de lo que esperaba. Las largas y angostas calles que cruzaban hermosas construcciones antiguas. Las luces que de la noche, el día. Lo único que extrañaba eran las grandes estrellas que podían verse en Forks.

La lluvia era tan odiosa como en Washigton. El cielo siempre estaba encapotado y la nieve parecía nunca acabarse. Pequeños copos caían del cielo atraídos al suelo por la invencible gravedad.

La gente era.. diferente. Y su acento era intrigante. Edward se reía cada vez que me perdía en alguna de sus conversaciones.

Solo intentaba guardar en mi mente cada detalle de Londres. Podía pasar horas mirando por el gran ventanal de nuestra habitación.

Por supuesto, entre mi equipaje, mi antigua y querida cámara de fotos había tenido un lugar privilegiado. Intentaba capturar con ella la magia de Londres, aunque nunca me conformaba con las fotos que tomaba. Siempre había un lugar más por visitar. Un lugar tan espléndido como el anterior.

Londres me deslumbraba.

O solo era Edward, que estaba a mi lado siempre. Y obviamente, Andrew tiñendo de sonrisas cada momento.

Andrew había pasado la navidad con su madre y nosotros con la familia de Edward.

Habíamos llegado a Londres dos días después.

Edward conocía la ciudad inglesa como la palma de su mano. Me había contado que, gracias a su trabajo, había visitado la ciudad en repetidas ocasiones. Pero que cada vez que volvía encontraba algo nuevo y fascinante.

Como el gran árbol que habían inaugurado en una pequeña plaza alejada del centro de la ciudad. Era.. gigantesco. Tan grande como los de New York, pero lo parecía aun más por la pequeñez de la plaza en la que se encontraba. Deslumbraba.

Habíamos recorrido muchas calles de Londres, pero Edward me aseguraba que nunca acabaría de conocerla.

El hotel donde nos hospedábamos era gigantesco, y por mi genial sentido de orientación, me había perdido miles de veces. El encargado ya sabía mi nombre de memoria tan solo dos días después de llegar a Londres. Al recordarlo mis mejillas se tiñeron de rojo.

-¿Qué sucede? – preguntó una voz aterciopelada a mi odio.

-Nada.. recordaba cuan bien pase este año.

Estábamos en el último piso del hotel y solo faltaban unos minutos para que comenzara un nuevo año.

Seguramente este año seria genial. Pero nunca seria igual el que había pasado. Nunca hay un momento igual otro. Aunque había una cosa que podría cambiarlo todo.

Me había dado cuenta antes de salir de Forks. Siempre tan despistada no había caído en la cuenta hasta dos meses después. Pero era seguro. Había hecho el test y no había dudas. O eso creía.

De todas formas, sentada sobre el regazo de Edward mirando la gran torre del reloj desde el salón del mejor hotel de Londres y tenia miedo. Miedo de que Edward no lo deseara. Que fuera demasiado para nosotros.

En realidad, que fuera demasiado para mi.

No tenia idea de cómo iba a decírselo. La única que lo sabia era Alice y no paraba de llamarme cada dos segundos para saber si se lo había dicho. La pobre no lograba convencerme de que todo iba a salir bien.

Lo sé. Era un miedo tonto. Edward era el mejor hombre del mundo. ¿Cómo iba a ser un problema? Pero.. debían ser las hormonas.

Edward se acercó a mi odio mientras se escuchaba el sonido del locutor mientras realizaba la cuenta atrás de la cantidad de segundos que faltaban para la llegada del nuevo año.

La gente gritaba emocionada y miraba por el gran ventanal. Andrew se abría lugar entre las personas. Nos miró y sonrió antes de desaparecer detrás de una mujer con un largo vestido rojo.

-Diez

-Bella

-Nueve

-Mmm

-Ocho

-Te amo

Sonreí. ¿Qué mas podía querer en la vida?

-Cinco

Andrew saltaba de alegría y pegaba sus manos al cristal del gran ventanal.

-Dos

Las dos manecillas del gigantesco reloj se encontraron justo en las doce. Y antes de que pudiera mirar nuevamente la esplendorosa torre que se levantaba a muy pocos metros de nosotros, Edward estaba besándome.

Sus dedos recorrieron mi cuello y el hermoso collar que lo decoraba.

Edward no se había contentado solo con llevarme a Londres. Sino que además, me había regalado un hermoso (pero carísimo) collar de plata a pesar de que sabía cuanto odiaba que gastara dinero en mi.

-Feliz año nuevo, amor

-Feliz año nuevo – le deseé mientras nuestras copas se chocaban.

Tomé un trago del mío y el líquido amargo bajo por mi garganta. Nunca había sido fan del alcohol.

La gente se levantaba de sus mesas y corría a felicitar a la gente. Me levanté del regazo de Edward y una mujer anciana me deseó un feliz año nuevo.

-Eres una muchacha hermosa. Tu marido debe estar orgulloso – dijo sonriéndole a Edward.

-Él.. él no

-Claro que si – dijo mientras rodeaba mi cintura.

Sonreí.

-Voy a buscar a Andrew – dije mientras dejaba a la mujer con Edward, mis mejillas estaban lo suficientemente coloradas.

Pero en el camino, no.. en mi camino, me topé con un escalón. Y para variar, no solo yo, sino la copa llena de champagne que traía terminó en el piso...

-Bella.. Bella.. Bella – gritó Andrew mientras corría donde estaba

-Estoy bien, no pasa nada.. fue una caída

-Rompiste la copa – dijo tapándose la boca con una de sus manitos.

-Lo sé. No le digas a tu padre.

-¿Bella que haces en el piso? Y ¿Qué no me tengo que enterar?

-Bella rompió la copa – dijo con cara de angelito mientras miraba a su padre.

-Me delataste!

Eran más de las tres de la mañana. Edward estaba sentado en la pequeña mesa que se encontraba en la entrada de la suite. Revisaba sus emails en la laptop.

Desde que se había convertido en el presidente de la gran compañía de seguros Sheferson tenía mucho trabajo. Pero eso no le impedía volver a casa y pasar tiempo conmigo y con su hijo. Igualmente no era lo mismo. Sabía que cuando volviéremos de Londres extrañaría pasar tanto tiempo con él. En realidad, siempre lo extrañaba.

Gracias a su trabajo, Andrew y yo pasábamos mucho tiempo juntos. Y había aprendido todo sobre él y aunque no era madre, lo amaba como a un hijo.

Sus gustos, sus sonrisas y sus miedos. Andrew era ahora parte de mi vida y no podía imaginarme lejos de él. Ni de su padre.

Lo arropé con el gran acolchado y besé su frente. Se había quedado dormido sobre el regazo de Edward minutos después de que los fuegos artificiales se perdieran en el oscuro cielo de la ciudad.

Observé su carita y sonreí al descubrir, una vez más, el parecido con su padre.

La habitación estaba en silencio. Lo único que se escuchaba eran los autos en la importante avenida sobre la que estaba ubicado el hotel y las teclas de la computadora de Edward.

Caminé hasta nuestro cuarto, me quité el vaporoso vestido dorado que llevaba y me vestí con mi pijama. No me molesté en calzarme, el suelo de madera me resultaba muy agradable contra mis pies.

Volví a la entrada de la suite. Edward estaba muy atento a la pantalla y parecía no haberse dado cuenta de mi presencia.

Me senté a su lado. La habitación estaba oscura. La única luz provenía de la calle y del computador. Edward miraba hipnotizado la pantalla. Caminé detrás de su silla y apoyé mi cabeza sobre su hombro. Intenté leer lo que el leía con tanta atención.

Era el diario New York Times online. Y un gran titular que cubría toda la extensión de la pantalla rezaba:

"Allanan la casa del Juez Stanley

Luego de las denuncias presentadas por un ciudadano anónimo, que afirma haber sido estafado por Stanley, la justicia de Washigton decidió allanar la casa del prestigioso Juez. En su inmueble se encontraron alrededor de un millón de dólares con un origen algo sospechoso. Los investigadores sospechan que Stanley esta relacionado con la gran cadena de lavado de dinero en nuestro país.

El denunciante, luego de ser entrevistado por la policía, afirma haber entregado unas fotos al juez y que este nunca pagó la recompensa estipulada.

-Stanley prometió pagarme mil dólares por unas fotos que necesitaba para un juicio.. sobre una abogada y su novio.. y nunca me pagó.

Stanley fue detenido, junto con su hija, la mañana del 29...."

Un escalofrío me recorrió la espalda. Parecía ilógico que en ese momento, cuando todos los planetas parecían alineados a nuestro favor, tuviera miedo. No solo por la noticia que tenia que darle a Edward. Sino por todo lo que parecía estar saliendo bien. La experiencia me decía que todo estaba saliendo demasiado bien para ser real. ¿Y que si todo era un sueño? ¿Si me despertaba justo en ese instante, sola en mi departamento, en Forks?

Sin duda seria un sueño perfecto.

-Es escalofriante.

-Lo sé

-Todo parece tan perfecto... Tengo miedo

-¿De qué?

-De que todo se derrumbe

Besó mi mejilla.

-¿Qué sucede? Alice dijo que tenias algo que decirme.

Me puse colorada.

-Voy a matarla - dije para mi misma, aunque realmente lo había dicho en voz alta. Y Edward se rió sonoramente.

-Sh.. Andrew duerme – lo reté en un susurro.

Él se llevó uno de sus largos y níveos dedos a sus labios y me regaló una de sus sonrisas torcidas.

-Dispara

-Yo.. - mi respiración era entrecortada. – Yo, este..

Edward se paró y me tomó de la cintura. Caminamos hasta el ventanal de nuestra habitación. Londres se extendía a lo largo y a lo ancho, como un mar de luces interminable. La nieve cubría todo... dándole esa magia invisible de las fiestas.

-Yo..

-Bella, puedes contar conmigo

Confiaba en Edward. El problema era que no confiaba en mi misma. Mi corazón palpitaba a toda velocidad en mi pecho. Mis piernas temblaban.

-Bella, me estas asustando.. estas pálida.

Cerré los ojos. Ahora o nunca.

-Creo.. Creo. No, no creo. Estoyembarazada

-¿Qué? No entendí. Más despacio, Bella.. pareces mi hermana

-Estoy embarazada – solté con la última bocanada de aire que parecía quedar en mi cuerpo.

Abrí los ojos pero los cerré nuevamente cuando sus labios cayeron sobre los míos con una renovada alegría...

-Voy a ser padre otra vez- dijo contra mis labios

-Si - dije mientras lloraba.

-Te amo, Isabella. Eres, eres mi ángel.


Hola!! ¿Cómo estan?

Yo estoy feliz. Por suerte, terminó esta semana de locos. Y si, me fue genial en los finales. Muchas gracias por sus comentarios al respecto.

Bueno.. que hay para decirles.. Se terminó Sniff sniff. Voy a extrañar a los personajes. Mucho.

Pero. NO SE OLVIDEN DE MI! jaja. Les informo que ya subí el prólogo de la nueva historia que ustedes votaron. Su titulo es "Ese otro mar". Y es.. triste. Ya van a ver. En mi profile y debajo de esta nota de autor podrán encontrar el link, no se olviden de pasar!.

A todas las personas que siguieron este fic, me encantaria que no perdamos contacto.. amo sus comentarios!.

Como siempre, agradecimientos. No puedo creer que hayamos llegado a los 500 comentarios :D

kim04: Muchisimas gracias. Te felicito por ser el review numero 500! jaja.

andremic: muchas gracias por tu comprension y obvio, por tu comentario! Saludos

kelly bello: muchas gracias por tu comentario y por suerte termine! jaja. Muchisisisimas gracias!

Bella masen: Despues de una semana de estudio demasiado intenso (maldita profesora de historia) terminé por fin. Y es genial. Muchas gracias y espero seguir en contacto contigo!

valeriuscullen: aca, en Argentina, tenemos dos tipos de sistemas digamos. Uno en capital y otro en el conurbano. Yo vivo en el conurbano asi que tenemos hasta 3 año de polimodal (una cosa extraña). Yo estoy en segundo, va.. ya termine. El año que viene es mi ultimo año en el colegio. Bueno, como sea.. muchisimas gracias por tu review. Y saludos!

Rosa Cullen Facinelli: muchas gracias. Y sobre todo, por siempre estar ahi. Creo que no hubo un solo capitulo en el que no dejaras tu review. Muchisimas gracias.

Emilia Cullen: jaja. yo tengo que ir mañana y nunca mas! va.. hasta marzo del año que viene :D. Muchisimas gracias por seguir la historia y por todos tus reviews.

Vampire Princess: Muchisisimas gracias! Durante toda esta historia siempre estuviste del otro lado.. y nunca pero nunca me fallaste. Muchisisismas gracias, aunque sea repetitivo. Espero leerte en el prologo :D Suert! (ahora mismo te estoy agragando al msn :D)

Bella de Cullen Swan: hola! muchisimas gracias por el apoyo y por todos tus reviews!. Espero leerte en el epilogo! :D:D

daniwashere: muchas gracias por tu comentario. Chau!

beatifly92: muchisisimas gracias por llegar al final conmigo! jaja. Otra de las chicas que siempre estuvieron. En serio, muchas gracias! Espero verte en la nueva historia!

BellsCullenS: jaja.. Yo voy el miercoles otra vez XD Muchisisisisimas gracias por estar desde el principio. Nos estamos leyendo! pd. yo tmb quiero ir a londres.. con Edward, claro!

christti: yo fui con todas chicas que ya habiamos leido el libro (va nos sabemos todos de memoria). El miercoles voy a ir con un amigo que no lo leyo.. y vamos a ver si entiende. Dsp te cuento! A mi por lo menos, me gusto.. mucho mas que la primera (que me despciono muchisisimo). Muchisimas gracias por tu constante apoyo! espero leerte en la nueva historia. Besos

Joslin WeasleyC: jaja Muchisisimas gracias por seguir la historia desde el principio. Espero verte en la nueva XD. Saludos y mucha suerte

AtRaM Potter: muchisisisismas gracias! como siempre :)

lucero08: muchas gracias por estar ahi desde el principio! espero seguir leyendo tus comentarios :D

PAULETTA (supongo que seras vos aunque te equivocaste al dejar tu nombre en el review): muchas gracias por tu comentario, y claro por todos los que dejaste a lo largo de la historia. Gracias por no abandonarla :D Nos estamos leyendo

Nonita: sniff sniff jajja. Muchsisisimas gracias!

littlevampire91: muchisismas gracias! espero que te haya gustado el epilogo :D

Fran Ktrin Black: muchas gracias por tu review, y claro por todos los que dejaste desde el comienzo! Muchas gracias por no haber abandonado la historia. Saludos y mucha suerte, espero leerte pronto!

Y MUCHISIMAS GRACIAS A TODAS LAS PERSONAS QUE DESDE ABRIL ME AGREGAN A FAVORITOS Y/O ALERTAS O DEJARON SU REVIEW. MUCHAS GRACIAS. Sean concientes que es gracias a ustedes que siguo escribiendo.

Bueno, espero seguir leyendolos a todos en mi nuevo fic.

Los quiero,

Charlotte-1208

Nuevo fic: "Ese otro mar" (no se asusten por la presentacion tan formal y borren los espacios): www. fanfiction. net /s/ 5562814 /1/ Ese _ otro _ mar