¡Sí! ¡Este es el capítulo final! Que nostalgia. Recuerdo el día en que se me ocurrió escribir esta historia y no puedo creer que ya la vaya a terminar. Bueno, empezamos que luego me pongo sentimental.

Disclaimer: Todo lo relacionado a Naruto es propiedad del sabio genio Masashi Kishimoto, el creador del mejor animé del mundo.


Capítulo 30: Un adiós no es para siempre.

Sangre derramada era lo que teñía el suelo aquel funesto día. Gota a gota un charco se iba extendiendo sobre la tierra.

-¡Harukaaaaaaaaa!

La katana había atravesado su abdomen completamente. Ese líquido espeso y rojo intenso comenzaba ahora también a salir por su boca.

-Ja, te lo dije mocosa –el hombre miraba con satisfacción a la chica-. Fuiste una total idiota al decidir enfrentarte a mí –retorció la katana para hacer la herida aún más dolorosa.

-Sé que todo lo que he hecho es una locura…pero lo hago por mis amigos y sé que ustedes me cuidaránpensaba ella dirigiéndose a su difunta familia.

La blusa de la chica se había vuelto de un color oscuro. Trató de olvidarse de todo el sufrimiento que estaba sintiendo en ese momento y su fuerza de voluntad hizo que siguiera adelante con su plan.

-Tú eres el idiota –contestó la Hayashi firmemente mientras lo veía a los ojos con la mirada perdida y dibujaba una sonrisa de lado en su pálido rostro.

Hiraoka trataba de sacar su arma del cuerpo de la kunoichi, pero simplemente no podía.

-¿Q-Qué rayos?

-Este es tu fin –le dijo directamente en el oído. Haruka volvió a tomar el poder de telequinesis haciendo resplandecer sus ojos.

-Ahora lo entiendo… -pensaba él viendo lo que acababa de realizar su oponente-. Dejó que mi katana la atravesara para poder atraparme.

El hombre trataba desesperadamente de soltar la espalda al descubrir la trampa en la que había caído.

-Deja de intentarlo –le decía la peli-violeta-. No podrás soltarla. Eres mi títere ahora. Te lo dije. Este es tu fin.

-¡Mierda! –gritó el Kazahaya al ver lo que estaba a punto de suceder.

Haruka logró retirar la katana de su cuerpo reduciéndola a una espiral mientras su enemigo trataba de moverse sin lograr nada. Levantó al hombre con su mente haciendo que su ahora inútil arma cayera mientras sus dedos simulaban estarlo tomando del cuello, lo que claramente lo estaba asfixiando. Cuando estaba a punto de desmayarse, lo mandó al suelo sujetándolo con todas las raíces que pudo, dejándolo totalmente inmóvil. Se acercó con un kunai a la vez que trataba de detener su hemorragia presionando una de sus manos contra su abdomen.

A sus compañeros sólo les restaba ver la determinación de su compañera.

-¿Estás asustado? –le preguntó mirándolo a los ojos.

-¡Para nada! –respondió furioso.

-Que lástima…estás mintiendo. ¿Qué se siente, que un supuesto ninja de categoría jounin sea derrotado por una niña?

El hombre abrió los ojos como platos al sentir el kunai haciéndole una leve cortada alrededor del cuello. La chica entrecerró los ojos y arrojó el kunai por los aires. Levantó una de sus manos en el aire, haciendo que el Kazahaya se elevara nuevamente en el aire y después la dejó caer dirigiéndola con toda su fuerza hacia el suelo, llevándose con ella al hombre entre su técnica a la vez que le aplicaba una gravedad severamente destructiva.

-¡Ahhh! –gritaba el hombre plenamente alterado.

-Te romperé cada uno de tus huesos.

-¡AAAAHHH! –Hiraoka cada vez se llenaba más de dolor.

-Como verás. No soy muy amiga de las batallas sangrientas como tú. Me pregunto qué será mejor. ¿Te rompo todos los huesos, uno por uno, lentamente? ¿O simplemente lo hago de la manera rápida, ahorcándote? Mhm… -vio cómo el hombre se retorcía en el suelo-. Prefiero la forma lenta. Para que así conozcas el sufrimiento –a Haruka no le gustaba para nada ver muertes dolorosas y menos sí ella las estaba aplicando, pero el ataque a sus amigos había derramado la última gota de clemencia que quedaba en ella.

Poco a poco, el shinobi fue perdiendo la consciencia hasta quedar completamente ido del mundo real. La Hayashi decidió terminar con su sufrimiento.

-Ahora…¡muere! –exclamó mientras levantaba un brazo en el aire y lo bajaba súbitamente haciendo que la gravedad le diera un golpe de gracia en la nuca, dejándolo finalmente sin vida.

Haruka cayó de rodillas, para después dejar todo su cuerpo tendido boca abajo sobre el suelo, jadeando. El escudo protector que había creado se desvaneció al igual que todo su poder. Sus amigos fueron rápidamente hacia donde estaba su compañera.

-¡Haruka! ¡Haruka! –gritaba Temari desesperadamente-. Haruka… -dijo arrodillándose y volteándola con cuidado.

-Mierda… -el castaño no podía creer la herida que su amiga tenía.

Gaara sólo apretó los puños.

-¡¿Por qué lo hiciste? –le reclamaba la Sabaku No-. ¡¿Por qué? ¡Entre todos pudimos haberlo derrotado, no debiste hacerlo tú sola!

-Temari… -habló ella con la voz quebrada-. Era necesario. Era la única manera. Con la pelea cuerpo a cuerpo logré que saliera y así…lo pude atrapar.

-¡Rápido! ¡Tenemos que regresar a Konoha en cuanto antes! –ordenó el marionetista intentando sostener a su compañera en brazos.

Ella sólo negó con la cabeza mientras su mirada se perdía cada vez más y su vista se volvía borrosa.

-No… -habló quedamente-. Ya no hay nada qué hacer. Sabía que esto pasaría, pero lo hice por proteger a mis amigos. No saben cuánto les agradezco todo lo que hicieron por mí. En serio. Además, para mí, vale mucho más morir intentándolo que vivir toda mi vida lamentándolo. Y al final, lo conseguí…

-Haruka… -la rubia aguantaba lo más que podía lágrimas de coraje y dolor.

-Tranquilos…estaré bien. Se los prometo. Adiós chicos…aunque un adiós no es para siempre. Debería decirles hasta luego, porque sé que los veré algún día. Temari…cuida bien de estos dos. Kankuro…trata de madurar un poco y serás el mejor marionetista del mundo. Gaara…sé que quieres convertirte en Kazekage, así que sólo hazlo y protege a la aldea con tu vida. Gracias…de nuevo. Y si tienen la oportunidad, díganles a los de Konoha que también estoy feliz de haberlos conocido.

Una sonrisa sincera se presentó en su rostro mientras lentamente cerraba sus ojos y daba su último hálito de vida.

-Pronto estaré con ustedes…madre…padre…hermano. Espero que me acepten después de lo que les hice.

Una fina lágrima resbaló por su rostro y su sonrisa permaneció hasta el final.

-¡HARUKA! –exclamaba Kankuro frustrado-. ¡No te puedes morir! ¡No lo hagas! ¡Resiste un poco más!

Temari colocó sus manos sobre los hombros de su hermano.

-¡Suéltame Temari! –gritó completamente furioso-. ¡Tenemos que llegar a Konoha, pero ya! ¡Debemos salvarla!

La rubia cerró sus ojos con desesperación mientras oía los alaridos del castaño.

-¡¿Qué no lo entiendes, Kankuro? –exclamó ella finalmente-. ¡No podemos hacer nada ya! ¡Comprende! ¡Haruka está muerta! –las palabras retumbaron en los tímpanos de los tres.

-¡No! ¡Nooo! –el mediano de los Sabaku No quedó arrodillado con sus puños oprimidos contra el suelo.-. Haruka…

-o-o-o-

-¿Umm? ¿Estoy muerta? –Haruka caminaba por un sendero completamente rodeado de oscuridad-. No puedo ver nada…¿qué se supone que es esto? O más bien…¿dónde estoy?

Siguió caminando sin rumbo fijo para lo que a ella le pareció una eternidad.

-Creo que estoy en un túnel o algo así…genial, me iré al infierno por matar a ese tipo. Lo último que recuerdo fue a los tres hermanos junto a mí. Por lo menos tengo buena memoria y ojalá que esto me dure por siempre. Además de que pude protegerlos…espero que esto enmiende los errores que cometí en el pasado.

Después de otro tiempo, el lugar se fue haciendo cada vez más estrecho, algo que tenía sin cuidado a la Hayashi. A lo lejos pudo divisar una pequeña luz radiante que le cegaba la vista si la veía por mucho tiempo.

-Vaya…parece que la interpretación de la muerte en las películas es cierta. Primero caminas por un lugar totalmente oscuro hasta que ves una luz extremadamente blanca. ¿A quién se le habrá ocurrido eso? ¿Acaso alguien estuvo a punto de morir pero vivió para contarlo? Válgame, nunca cambio. Estoy muerta y todavía me pongo a pensar en todas esas ridiculeces. Ah, y para colmo, en voz alta. Creo que en este lugar no puedo cavilar en mi propia cabeza. Todas las palabras se esparcen alrededor aunque quiera evitarlo.

-¡Oi! Luces muy agobiada. ¿No quieres jugar algo? Siempre te ponía de buen humor jugar a las escondidas después de un día pesado –comentó alguien en la oscuridad.

-Esa…esa voz…y-yo, yo la conozco…

-¡Claro que la conoces! Mi voz no ha cambiado mucho que digamos. ¿Por qué no habrías de recordarla? No creo que haya pasado tanto tiempo como para que la olvidaras.

La peli-violeta se dio media vuelta topándose con una cara sumamente familiar. Era un chico con cabellos azules y unos grandes ojos grises. Lucía mayor, pero su rostro seguía siendo el mismo que rememoraba. Varias lágrimas resbalaron por el rostro de la kunoichi.

-J-Jiro…

-¡Hermana! –le dijo sonriente-. Hace mucho tiempo que no te veía. Nunca creí encontrarte en un lugar como éste. ¿Sigues siendo igual de lenta que de niña? Tardas mucho en llegar a la gran puerta.

-Es cierto…era extremadamente lenta –admitió la Hayashi recordando cuando era una pequeña sin que las lágrimas dejaran de salir-. Pero…Jiro…¿cómo es que tú…?

-Ummm…realmente no lo sé –respondió mirando hacia arriba sin dirigir su mirada a un punto específico-. Vi a lo lejos una silueta y conforme te fuiste acercando descubrí que eras tú.

-Jiro…

-Ah, por cierto, hay dos personas que quieren verte también –el chico apuntó con su dedo atrás de ella.

Al girarse, cayó inmediatamente al suelo de rodillas. Simplemente no podía creer a las personas que veía enfrente.

-Haruka…pero cuánto has crecido –habló dulcemente una mujer de largos cabellos púrpuras.

-Y no olvides, querida, que también se ha puesto hermosa, se parece a ti –le respondió el hombre de ojos grises que la acompañaba.

-Mamá…papá…

-Hola Haruka –la mujer sonreía tiernamente.

-¿Cómo…cómo es que los tres…? –la Hayashi no lo podía asimilar, sencillamente no podía-. Yo…yo…no saben cuánto lo lamento…yo…¡ahhhhhhhhhhhhhhhhhhhh! –cayó al suelo llorando amargamente.

-Oh, Haruka, no llores por favor. Sabes que nunca me gustó verte llorar –le dijo Daisuke, su padre, ofreciéndole una mano para que su pusiera de pie.

-Mi niña…no sabes cuánto te hemos extrañado –Akira, su madre sólo la abrazaba mientras le acariciaba su cabello.

-Si no fuera por mí…si no me hubiera ido aquel día…ustedes…ustedes…

-No te preocupes –le contestó su hermano-. Ya todo está arreglado ahora, no tienes por qué culparte.

-¡Pero debo hacerlo! ¡Todo fue mi culpa! –exclamó Haruka verdaderamente entristecida-. En aquel tiempo…todavía era una chiquilla estúpida. Pensé que ustedes ya no me querían…y por eso decidí irme.

-Lo sabemos, Haruka –el hombre la miraba pacíficamente-. Nunca debiste creer eso. ¿Cómo pensaste que ya no te íbamos a querer? Eres uno de los regalos más grandes que tenemos.

-Siempre me dijeron que era un monstruo… -la Hayashi recordó los momentos difíciles que vivió durante su niñez.

-Lo que pasa es que esas personas nunca verán más allá de lo que ven sus ojos –su padre también sintió todo ese dolor.

-No saben cuán dura ha sido mi vida sin ustedes –dijo ella con aflicción.

-También los sabemos –le respondió su madre-. Pero no olvides que siempre estaremos contigo y mientras nos mantengas en tu corazón, nunca moriremos. El recuerdo es el que nos mantiene vivos y tu felicidad la que nos tranquiliza. Aún cuando nada queda, las emociones permanecen. *

-Cada día velábamos por tu seguridad –intervino Jiro-. Y cada vez que veíamos que pasabas por algo difícil, pedíamos para que obtuvieras la fuerza necesaria para seguir adelante.

-Y así lo hice –dijo la Hayashi-. Pero fue tan difícil y doloroso.

-Escucha Haruka –habló su madre limpiándole el rostro-. Estaremos ahí cada vez que nos necesites, aunque no nos puedas ver, te daremos todo nuestro apoyo.

-Ahora lo sé…después de haber cometido tantos errores.

-Todo está perdonado querida –indicó el hombre-. No te quedes con ese remordimiento por toda la eternidad, ¿de acuerdo?

Ella asintió con la cabeza.

-Cada vez que te sientas triste, frustrada, desesperada, y que no sepas qué hacer, acude a nosotros –expresó su hermano-. Nosotros trataremos de darte la respuesta a lo que necesites de una u otra forma. Si la vida te tira, es tu decisión si te quieres levantar o no.

Haruka había analizado las palabras que había escuchado directamente de su familia y al final, no llegó a comprender lo que sucedía.

-Un momento…¿por qué me están diciendo todo esto? ¿No se supone que yo…?

Los tres negaron con la cabeza.

-Es por eso que te tardabas tanto en llegar a esa luz –Jiro la golpeó suavemente en la cabeza, como solía hacerlo cuando eran tan solo unos niños.

-¡Oi! –le gritó la Hayashi exasperada-. ¡Ya estás algo grande para que sigas haciendo eso!

-Lo sé, aún así sigues siendo mi hermanita, es decir, ¡eres menor que yo!

-¡Pero!

-¡Sin peros! –le contestó el peli-azul-. ¡Tengo 17 años y tú 13! ¡Siempre seré mayor sin importar qué!

-Pero…¿entonces? –ella miró hacia su familia queriendo saber lo que ocurría.

-¡Ah! ¡¿Qué te dije sobre los peros? ¿Qué no pones atención, enana? –su hermano se cruzó de brazos.

A Haruka sólo le quedó sonreír. Volvió a acordarse de cómo era su hermano, pero a pesar de eso, lo seguía queriendo mucho.

-Aún no es hora para ti –su madre indicó con un dedo en dirección opuesta de donde ella se encontraba.

-¿Qué? No veo nada…

-¡Paciencia Haruka! –su padre reía a carcajadas limpias-. Creo que sigues siendo igual de inquieta.

Poco a poco una figura fue surgiendo a lo lejos, pero lo suficientemente clara para que la peli-violeta la identificara.

-¡Oi! ¡Haruka! –gritó un chico castaño saludándola con la mano en el aire.

-¿K-Kankuro? ¿Acaso él…? ¿Qué rayos está haciendo aquí?

-¡Haruka! –una kunoichi con un abanico sobre su espalda le sonreía con los ojos cerrados.

-¿Temari?

-¿Te vas a mover o seguirás ahí parada? –le preguntó otro de cabello pelirrojo.

-Gaara…¿por qué ellos…?

-Vaya que conseguiste buenos amigos, eh hermanita –Jiro se quedó de pie a su lado.

-Querida, creo que te están esperando. Deberías ir con ellos ya –le dijo Daisuke.

-¡Haruka! –otro ninja con ropa de color naranja apareció gritándole también.

Poco a poco fueron apareciendo todas las personas que había conocido a lo largo de los últimos meses y que llegaron a significar realmente algo para ella.

El peli-azul se hizo para atrás mientras su padre lo sujetaba por lo hombros y su madre se colocaba junto a ambos. Los tres la miraron con una sonrisa.

-¿Qué esperas? Adelante –Akira la incitó a que se acercara a ellos.

La Hayashi dio unos pasos al frente, pero regresó su mirada hacia esas tres personas.

-Pero…

-¡¿Qué no entiendes sobre los peros? –a Jiro le molestaba que no le pusieran atención cuando hablaba.

-¿Qué pasará con ustedes? –preguntó ignorando el comentario de su hermano.

-Seguiremos siempre a tu lado –su madre se acercó mientras la abrazaba-. Recuerda todo lo que te acabamos de decir.

Los cuatro se unieron en un abrazo de familia. Por más que Haruka no se quería separar de ellos, sabía que si no iba a morir, su misión en el "mundo de los vivos" aún no había terminado.

-Te queda una vida completa por delante –le dijo su padre-. Aprovéchala.

Ella asintió con la cabeza mientras se alejaba de sus seres queridos.

-¡Oi! ¡Mocosa! –gritó el peli-azul-. ¡Soy mayor que tú! –dijo recordándoselo con burla.

-Soy más lista que tú –le mostró la lengua.

-¡Ja! ¡Ya quisieras!

-Cuídate Haruka – habló Akira.

-Nos volveremos a ver, algún día –finalizó el hombre.

La Hayashi sonrió a la vez que seguía caminando. Finalmente, se topó con todos sus amigos. Poco a poco, todas esas imágenes se fueron esfumando y una voz la fue llamando a la distancia.

-o-o-o-

-Haruka…Haruka…¡oi! ¡Haruka!

La aludida abrió sus ojos lentamente cegada por una luz que yacía sobre ella. Después de que todo se hiciera más nítido, logró identificar una cara pintada que le hablaba a un lado suyo.

-¿Eh? ¿Estoy viva? –pensaba mientras recordaba lo sucedido. Una diminuta sonrisa invadió su rostro para dar paso a su siguiente comentario-. Oh, por Kami, ¿estoy en el infierno? ¿Acaso hay una tortura peor que estar con Kankuro?

Temari sonrió de oreja a oreja al ver que su amiga había vuelto mientras que el marionetista entrecerraba los ojos y se cruzaba de brazos resignado.

-¡Haruka! –la rubia la abrazaba fuertemente.

-T-Temari…no puedo…respirar –dijo ella entrecortadamente.

-Oh, lo siento. ¡Nunca vuelvas a hacer algo como eso! –gritó cambiando repentinamente de humor.

La Hayashi trató de sentarse pero el dolor que sentía era insoportable.

-No te esfuerces mucho, la herida todavía no cierra completamente –una mujer entró por la puerta de la habitación.

Haruka miró hacia su abdomen, no traía puesta su blusa, ésta yacía en un rincón destrozada y manchada de rojo oscuro. Traía un ligero camisón que le cubría el torso de las múltiples vendas que lo cubrían.

-Si hubieras llegado un minuto más tarde, ahora estarías muerta –habló seriamente Tsunade-. Aún no puedo creer cómo sobreviviste después de tanta pérdida de sangre.

-Ni yo lo creo… -afirmó la peli-violeta-. Yo sé que estuve a punto de morir, pero no fue así… -se quedó pensativa mientras miraba hacia el techo-. ¿En dónde estoy? –cuestionó finalmente.

-En el hospital de Konoha –contestó la Hokage.

-¿En Konoha? ¿Cómo es posible?

Los ojos de Gaara y Temari apuntaron al castaño, que estaba con los ojos cerrados. Al sentir todas las miradas de la habitación sobre él, los abrió rápidamente.

-¿Kankuro? –preguntó Haruka algo insegura.

-Mhm –bufó algo molesto-. De qué sirvió si estar conmigo es peor que ir al infierno.

-Sabes que era una broma…¿qué ocurrió?

-Pues verás, nosotros creíamos que ya no había nada que hacer…pero Kankuro insistió hasta el final –la Sabaku No le relató lo sucedido.

-o-o-o-

Flashback.

-¡Comprende Kankuro! ¡Haruka está muerta! ¡Ya no podemos hacer nada! Lo único que nos resta es regresar a Suna…

-¡No Temari! ¡No lo digas! ¡Haruka no puede morir, ¿lo entiendes? ¡No puede!

La rubia estaba cada vez más impotente al saber que no pudieron hacer nada más que mirar lo que pasaba. Habían recibido un duro entrenamiento, una regla fundamental era el no derramar lágrimas ante la pérdida de un compañero, pero Haruka representaba mucho más para ella que sólo eso. Fue lo más fuerte que pudo para no mostrar su debilidad ante sus hermanos. Decir que Kankuro estaba iracundo era poco. Sentía una rabia y una culpa como nunca le había pasado antes. Quería salvar a Haruka a toda costa, porque sentía que aún le quedaba aunque fuese un poco de vida, pero sin el apoyo de sus hermanos, no podía hacerlo sólo. Se puso de pie dispuesto a irse con el cadáver de su compañera en brazos.

Gaara abrió los ojos repentinamente.

-Espera… -dijo acercándose a la peli-violeta mientras colocaba una mano sobre su cuello-. ¡Sigue viva! –exclamó al sentir un latido terriblemente débil.

Temari levantó la cabeza, sin saber qué hacer.

-No lo lograremos… -trataba de no ser negativa, pero no le quedaba alternativa-. El camino que recorrimos fue demasiado largo como para llegar a tiempo.

El pelirrojo sacó arena de su calabaza creando dos bloques flotantes.

-¿Gaara? –preguntó su hermano confundido.

-Rápido –contestó cortante-. Sube con Haruka en uno de ellos. Temari, necesito que saques tu abanico, pero ya.

Los tres actuaron lo más veloz que pudieron. El menor de los Sabaku No hizo que los pedazos de arena se elevaran más arriba que los árboles y al mantenerlos juntos usando chakra, su hermana utilizaba su abanico para avanzar increíbles distancias en poco tiempo. Mientras tanto, Kankuro trataba de frenar la hemorragia de Haruka.

-¡Más rápido Temari! –la incitaba el castaño.

-¡Voy lo más rápido que puedo! –gritó ella-. No creas que es tan fácil manipular el abanico para crear velocidad de esta manera.

Avanzaron rápidamente y en poco tiempo estuvieron muy cerca de la aldea.

-¡Puedo ver Konoha!

Fin del flashback

-o-o-o-

-Wow…nunca creí que se pudiera hacer algo así -comentó la Hayashi.

-Todo fue gracias a Kankuro –dijo la rubia-. La verdad…es que yo creí que te habías ido…pero él siguió insistiendo en que seguías viva y gracias a Kami aún lo estabas…

-Cierto –intervino el castaño-. ¿Por qué no usamos ese método de transporte más seguido?

Gaara y Temari lo miraron fijamente.

-¿Qué? –preguntó él al no entender por qué lo veían de esa manera.

-Kankuro, ¿acaso no lo recuerdas? –inquirió la Hokage-. Yo estaba en las puertas de la aldea para cuando ustedes llegaron. En cuanto aterrizaron, fuiste corriendo hacia mí con Haruka en brazos mientras tus hermanos terminaron en el suelo por el excesivo uso de chakra.

-Oh…

La plática rodeó la habitación y Haruka sólo observaba al exterior. Repentinamente, una persona apareció por la ventana abierta que estaba a lado de la cama de la chica.

-¡Lo bueno es que te vas a poner bien! ¡De veras!

-¡Ahhh! –exclamó la Hayashi mientras colocaba una de sus manos en el corazón-. ¡¿Acaso quieres matarme de un susto? ¡Si tanto quieres eso te propongo que me ataques con una katana, ¿qué te parece Naruto?

El Uzumaki sólo sonrió.

-Lo siento, no era mi intención asustarte.

-¿Cómo rayos subiste hasta aquí? –inquirió ella puesto que estaban en el tercer piso.

-Con un poquito de ayuda.

-¡Haruka! –se oían varios gritos afuera.

La Hayashi se acercó lo más que pudo y logró divisar a todos sus amigos de Konoha.

-Chicos… -sonrió ligeramente.

Todos los que había conocido en su última misión se alegraban de que estuviera bien.

-o-o-o-

Pasados otros días, Haruka consiguió finalmente ponerse de pie y caminar un poco.

-Bueno, nos vamos. Gracias por todo Hokage-sama –habló Temari.

-No hay de qué. Por cierto, recuperamos el cuerpo del hombre que los emboscó, efectivamente era el líder de la pequeña organización que habían atacado. Pero…digamos que quedó algo…destrozado.

-Jeje…se me pasó un poco la mano… -dijo Haruka rascándose la cabeza-. Era eso o dejar que siguiera vivo.

-Bien hecho. Y como no quiero que se repita lo que pasó, un ANBU los acompañará hasta que lleguen a su aldea. ¿Estarán bien?

-No se preocupe –respondió el marionetista-. Mientras Temari me ayude con la marioneta que tengo envuelta en la espalda, yo llevaré a Haruka para que no se lastime más.

-Sí, ya sabes que siempre hago eso –dijo la rubia indignada.

-Oi, no me reclames, es eso o dejar que…

-No se preocupen –intervino la Hayashi-. Yo puedo caminar por mi cuenta… -pero al dar tres pasos estuvo a punto de caer al suelo, siendo detenida por la arena del pelirrojo.

-Te he dicho mil veces que te fijes por donde caminas –comentaba haciendo que la arena regresara a su contenedor.

Ella sólo pudo agachar la cabeza mientras se subía a la espalda del castaño encogida de hombros.

-Vámonos pues…

-¡Adiós a todos! –gritó Temari dirigiéndose a los que yacían en las puertas de Konoha para despedirlos.

-De acuerdo. Buen viaje –Tsunade los observó a la vez que se fueron perdiendo a lo lejos en el bosque.

-o-o-o-

-De verdad que me estoy muriendo de hambre –dijo Kankuro con el ANBU al frente mientras su estómago gruñía-. ¡Oi chicos! Al llegar a Suna, ¿podemos detenernos en el restaurante que está cerca de la entrada de la aldea? Allí hay puros mariscos, hasta los meseros.

-Está bien –aclaró su hermana-. Una comida no nos caería mal.

-o-o-o-

En cuestión de tiempo, los cuatro llegaron finalmente a su aldea, siendo despedidos por el ANBU que se dirigía de regreso a Konoha.

-¡Comida! –gritó Kankuro corriendo una vez que habían entrado a Suna.

-¡Imbécil! –le reclamó la Hayashi-. ¡Bájame antes de que empieces a correr como un maniaco!

-Oh, lo siento.

La rubia y el pelirrojo también se acercaron. Poco después se detuvieron en el famoso restaurante de mariscos que el castaño había citado con anterioridad.

-¡Me pregunto qué comeré! –Kankuro comenzaba a imaginarse los diversos platillos.

Mientras el marionetista yacía en su fantasía, su hermana se acercó sigilosamente al jefe de meseros que se encontraba en la puerta del establecimiento murmurándole algo al oído, a lo cual el hombre sólo asintió con la cabeza.

-¿Por qué no dejas de pensar en todo eso y simplemente entras a comer? –inquirió la Hayashi.

-¡Eso hacía!

Sus hermanos y Haruka entraron por delante de él y el hombre con el cual había hablado la rubia con anterioridad lo detuvo con una mano.

-¡Oi! ¿Qué sucede? –cuestionó Kankuro confundido.

-Lo siento –le dijo el individuo-. Aquí sólo pueden entrar personas con un coeficiente intelectual mayor a 1.

Temari soltó la carcajada mientras la peli-violeta también reía. Al castaño le comenzó a dar un tic nervioso en un ojo.

-Eso se lo dijo Temari, ¿verdad? –concluyó al ver la risotada de su hermana-. ¡Por favor! ¡Si aquí sólo se va a comer! ¡No es necesario ser muy listo como para hacer eso! Además…¡¿quién en su sano juicio podría tener un IQ de 1?

-Tú –respondió sencillamente Haruka para diversión de los demás.

-¡Por Kami! ¡Tengo mucha hambre, déjeme entrar o si no…!

-¿O si no qué? –inquirió la de las cuatro coletas con sátira-. Recuerda que yo todavía traigo a tu querida marioneta –dijo mostrándole el gran bulto envuelto en vendas.

-¡Por favor! ¡Sólo déjeme entrar!

El hombre rió también dejándolo pasar.

Pasados unos minutos, la mesa yacía atestada de unos 20 platos vacíos.

-Pareces animal… -le comentó la Hayashi viéndolo recargado sobre la silla.

-Ah…pero fue delicioso –contestó el chico completamente satisfecho mientras colocaba sus manos sobre su estómago lleno.

Un mesero se acercó con la cuenta.

-Y hablando de eso… -Temari, Haruka y Gaara se pusieron de pie puesto que su hermano estaba con los ojos cerrados.

Una vez que éstos tres se habían ido, Kankuro abrió los ojos.

-¿Eh? ¿En dónde están todos? –miró el papel que estaba sobre la mesa-. ¡¿Qué? ¡Oi! ¡Regresen! ¡No pienso pagar por todos!

-o-o-o-

-Mis ahorros se fueron en esa comida –dijo el marionetista molesto.

-Fue tu idea en primer lugar –le contestó su hermano menor.

-¿Cómo te encuentras Haruka? –inquirió la rubia.

-Bien, ya me puedo mover más.

-¡Oi! ¡Chicos! –un hombre se acercó corriendo a ellos.

-¿Baki? ¿Qué haces aquí? –preguntó el castaño.

-¡Una misión! ¡Los necesitan en el consejo, pero ya!

-¿Qué? Pero si acabamos de llegar de una –Temari se alarmó-. Además Haruka está…¿uh? ¿Y Haruka? –su compañera ya no estaba a su lado.

-¡Oi! ¡¿Se van a quedar ahí parados o qué? –les gritó la peli-violeta a varios metros por delante de ellos.

-Parece que ya está bien –y Gaara comenzó a caminar.

La alcanzaron rápidamente a la vez que se dirigían al lugar para recibir su encargo.

Haruka se detuvo durante un momento mirando hacia el cielo y viendo la imagen de su familia plasmada en él.

-Gracias…haré lo mejor que pueda a partir de ahora. Por ustedes -una sonrisa se dibujó en su rostro.

-¡Oi Haruka! ¿Vienes o te quedas? –exclamó también el castaño al ver que la kunoichi se detuvo.

-¡No te alegres! –gritó adelantándose.

Un camino muy largo les quedaba por recorrer a todos. Y con el apoyo de los demás, lograrían salir adelante sin importar nada. Ahora sólo les restaba esperar y sobretodo…¡vivir!

Fin


*Aún cuando nada queda, las emociones permanecen. Fragmento del Manga número 401, página 17, de Naruto.

Los bloques de arena que creó Gaara para llegar a Konoha son cómo los que hizo en el final de su batalla contra Kimimaro.

¡Finalmente! ¡Finalmente! ¡Estuve tan contenta cuando escribí la palabra "Fin"! "El Pasado en la Arena" ha terminado aquí. 17-Jul-10. Oh por Dios…me agarré lloriqueando cuando redacté todo eso TTT_TTT. Lo lamento, lo lamento, debo de ser "profesional". Si como no, ya quisiera.

Bueno, bueno. Este el fin de esta historia. Espero de verdad que les haya gustado y les agradezco de todo corazón todos sus reviews. Y especialmente, por ser éste el último capítulo, agradeceré a cada uno, conforme sus comentarios fueron apareciendo en mi historia:

Sabaku No Er. ¡Er! Te agradezco mucho todo el apoyo que me brindaste y las ideas que me diste para salir de varios bloqueos mentales. Eres súper genial y me alegro de haberte encontrado en Fanfiction y aunque últimamente no he tenido mucho contacto contigo, espero que hayas tenido tiempo de pasarte por el fic, porque la verdad extrañé mucho tus reviews. ¡Muchas gracias! ¡Eres la onda! XD. Y también espero que tú actualices porque yo también extraño leer tus historias. Ojalá y puedas ver esto.

Carla. Gracias por tus comentarios y espero que el fic te haya gustado hasta el final.

Sugar's giRl (Anteriormente Sabaku No Nanami). ¡Nanami-chan! (Espero no te moleste nombrarte así). Muchas gracias. En serio, conocerte fue de lo mejor y tampoco te he contactado en mucho tiempo. Espero encontrarte pronto. Te agradezco todas las ideas que me diste y los momentos para pasarlos de lo más divertido. ¡Eres genialosa! Tampoco he visto que hayas continuado con tus historias, pero bueno, espero y lo hagas pronto, porque no sabes cuánto extraño leer tus fics. Gracias por ayudarme a seguir adelante. Espero que igualmente logres ver este pequeño comentario.

Isi-san. ¡Mujer! Tampoco he tenido noticias de ti. Y espero pasarme pronto por tus fics. Quiero leer el de "Holanda vs. España" aunque haya ganado España…¬¬. ¿Y qué te puedo decir? Tus comentarios siempre me animaban aunque estuviera de lo peor. Gracias por ser mi fiel lectora y de verdad extrañé tus reviews en los últimos capítulos T_T, también me hacían reír XD. Sin nada más que decir, gracias de nuevo.

Charlie-s. Espero que asimismo hayas leído hasta el final y sobretodo, que mi fic fuera de tu agrado.

ooOAsisOoo. Tampoco vi actualizaciones en tus historias. Me halagó que te hayas inspirado en mi fic para hacer el tuyo. Gracias.

Gaara's dark soul-19. Me encantó tu chiste de la cueva y la refrigeradora. Gracias por comentar y ojalá y lo hayas disfrutado.

BryanStyle. Me pasé por tus historias, pero la mera verdad ya no recuerdo mucho de ellas, así que pronto me daré otra pasada. Igualmente espero que te hayas entretenido con mi fic.

Nita Nasoll. Tus comentarios me animaron mucho, espero no haber sido tan mala en la comedia después de todo. Muchas gracias y luego me pasaré por tu fic, aunque siéndote sincera, no me gusta mucho esa pareja, pero cualquier historia puede ser bienvenida.

Floryblue12. ¡Hey! ¡Ojalá y hayas visto el final! Que bueno que te hayan gustado los capítulos. Muchas gracias.

Anzu Shoda. Parece que te has ausentado de Fanfiction por mucho tiempo. Leí uno de tus fics y te dejé mi review, después de siglos T.T. También espero que hayas estado hasta el final y regresa por favor, tus ideas tienen mucho futuro.

Gavi23. ¡Hola! No supe mucho sobre ti pero te agradezco el comentario. Prometo pasarme a leer tus fics, porque había comenzado uno pero no lo recuerdo muy bien. Gracias.

Skatytha-18. En poco tiempo me pasaré por tus fics, porque ya me atrasé un poco en el de Rosella y Gaara y quiero seguir leyendo T.T. Gracias por los ánimos que me diste para seguir adelante y agradezco que mi fic te haya gustado.

Lila-sama. Gracias por todos los comentarios que he leído de parte tuya, tanto aquí como en otros de mis fics. Actualicé lo más pronto que pude en los últimos capítulos y de verdad espero que hayas leído hasta el final.

Tomollo uchiha. Gracias, que bueno que te pareció genial.

Anónima YIoo. Pues sí, lo siento y lo repito, me gustó más al final la pareja de Kankuro y Haruka, pero como habrás notado, en mi fic no hubo un romance meramente establecido, espero continuarlo en otra historia próxima. Es tu decisión si quieres seguir leyendo.

NaraSayuri. ¡De verdad eres súper buena onda! Voy a pasarme por tus fics próximamente. Gracias por el comentario y que hayas disfrutado la historia.

Sabaku No Sonica. Realmente te lo agradezco, así es, el fic tiene como quien dice "un mensaje oculto", que se reveló con más intensidad a lo largo de este último capítulo. Me atrevo a decir que varias cosas son de las que he aprendido a lo largo de mi vida y que efectivamente son verdaderas y pueden aplicarse a cualquier persona. Muchas gracias.

Y finalmente, dedico este pequeño reconocimiento a una persona que es muy importante para mí y que ha sido de los mejores amigos que he tenido en toda mi vida. Fernando Larios. No sabes cuánto te agradezco todo lo que has hecho por mí. De verdad, las palabras son pocas para expresar esto. Gracias por todo el apoyo que me has brindado en cualquier situación que te haya platicado con anterioridad y regresando al fic, sin ti no hubieran sido posibles muchas cosas, tanto en este como en los otros que he escrito. Gracias por todas las ideas y la comedia que me diste y lamento si maté a un hámster o tal vez a más para que me pudieras ayudar. Te lo digo de todo corazón, no sabes cuánto te lo agradezco.

¡Uff! Me cansé XD. Sí, lo sé, la comedia no tuve gran auge en este capítulo, pero me tenía que centrar más en la acción *_*.

Bueno, ahora sí, esto es todo. Agradezco a todos, tanto a los que comentaron como a los que leyeron hasta el final. ¡Muchas gracias! He concluido una de las cosas que más significan para mí en este momento. Gracias al equipo de Fanfiction por brindar la oportunidad de publicar estas historias. No fue mucho lo que le dije a cada uno, pero comprendan que no es tan fácil expresarse y en verdad se los agradezco.

¡Nos veremos en la próxima! ¡Cuídense todos y hasta luego!