Capitulo 52-El juego final

Eran las 1 de la tarde, de un día 24 de diciembre, todos los integrantes de Seigaku se encontraban reunidos indicándole

Las instrucciones a Kawamura de cómo jugar contra el equipo extranjero. Fuji ya había terminado su partido y descansaba en la banca agotado, tras haber triunfado:

-Bien, confiamos en ti-Anunció Sumiré

-Así es, vamos Taka-San se que puedes lograrlo- Sonrió Oishi

-¿Cuál es el porcentaje de que gane?-Preguntó nervioso

-Un 85% contando las habilidades de tu enemigo-Explicó Inui con sus gafas relucientes-

-¿85%?-Dudo Taka nervioso

-Shh no le hagas caso, son solo inútiles porcentajes-

-¡Animo! ¡Tú puedes!-Gritaron Eiji y Momo

-Ten, Kawamura-Sempai- Sonrió Ryoma entregándole su raqueta

-¡Seigaku!- Gritaron todos al mismo tiempo dándose ánimos

Kawamura camino ardiendo en llamas hacía la cancha diciendo todo el tiempo "Burning, ya siento el poder…juguemos"

Mientras su contrincante solo lo observaba confuso ante su cambiante personalidad, ya que hace pocos minutos lo había visto tímido y ahora ardía en llamas por triunfar.

El juego duró exactamente una hora, donde Seigaku triunfo nuevamente. Kawamura se sentó en la banca junto con Fuji a tomar un refresco que le había entregado Ryoma, ya que no podía confiar en Inui sabiendo que podía darle uno de sus jugos monstruosos.

Era el turno de Kaoru y Momo, los cuales extrañamente sonrían sin pelear, murmurando bajito como destruir a sus contrincantes. Momo comenzó el servicio y automáticamente todo comenzó.

Aquel juego se hizo eterno para Seigaku, ya que Momo y Kaoru tuvieron algunos problemas en la cancha, por haber cometido errores. Sin embargo, después de un rato, lograron resolverlo, para seguir jugando sin perder el ritmo, ya que sea como sea debían demorarse lo más poco posible si querían llegar a Japón antes de navidad.

Mientras tanto, en Japón Rinko y Nanako se encontraban en la cocina en compañía de las sirvientas, preparando la cena de navidad y después harían el pastel para Ryoma que cumplía dieciséis.

Justo cuando la chica de cabello azulado iba a preguntar por la princesa, ella apareció en aquella sala, con aire preocupado:

-¿Qué te sucede Sakuno? Pensé que estarías alegre, porque hoy regresan Ryoma y el tío-

-No me sucede nada…-Suspiro

-mmm... mi instinto me dice que tiene relación con mi hijo- Dijo Rinko dejando de lado la comida- Estas preocupada por hoy ¿Verdad? ¿Piensas que no llegara a tiempo?-

-No, no quise decir eso…es que…-Comenzó a jugar con sus dedos y luego de ver que Rinko la observaba seriamente, asintió rendida- Sí es verdad, estoy preocupada. Aunque Ryoma-Kun me prometió que llegaría antes de navidad…hoy ya es 24 y no lo sé, comienzo a dudar de su palabra-

-Debes estar tranquila Sakuno, si mi hijo te lo prometió, es porque lo cumplirá-Sonrió Rinko- Estoy segura de eso, mi instinto de madre me lo dice, Ryoma no es de los chicos que promete porque sí solamente. Ambas lo sabemos más que nadie-

-Es verdad…-Sonrió nuevamente la castaña- Tiene razón, fui una tonta por dudar en su palabra por un momento. Ahora… ¿Puedo ayudar con el pastel?-

-Por supuesto Sakuno-Chan-

-Bien ¿De que sabor la haremos? No podemos haberlo con gusto a Ponta-Rió Rinko

-No, claro que no mmm ¿Qué tal chocolate?-Sugirió Nanoko- No conozco los sabores que le gustan a mi primo, pero ¿A quien no le gusta el chocolate?-

-Pues, hay algunas personas que no-Aclaro Rinko- ¿Tu que opinas?- Miro a la castaña-

-Creo que chocolate esta bien-

-Bien, entonces manos a la obra-Anunció Rinko

-¡Sí!- Dijeron las dos chicas

Después de haber terminado el pastel, Sakuno corrió hacía su habitación para encargarse de bajar los regalos que había comprado para ponerlos bajo el árbol de navidad

"Ryoma-Kun… ¿Cuándo llegarás?" pensó, observando un retrato de él y karupin, que había sobre una mesita.

De repente, sus oídos pudieron percibir el sonido de una limosina, al mirar por la ventana efectivamente así era, corrió las escaleras esperanza y las otras dos mujeres la siguieron hasta afuera.

Sin embargo, cuando los hombres de negros abrieron la puerta de la limosina, se encontraron con un chico mayor con los mismos caracteres físicos de Ryoma, claro que no era él:

-¡Ryoga!-Sonrió Nanoko, corriendo hacía él- Me alegro que hayas podido venir, bienvenido-

-Gracias, prima. El viaje ha sido largo, pero aun así conseguí llegar- Le dedico una sonrisa a las otras dos mujeres que lo observaban- Hola tía, Sakuno-Chan-

-Hola, Ryoga…estamos bien, gracias. Que bueno que hayas venido-Sonrió Rinko- Adelante, pasemos-

Al entrar, se sentaron en el living y Ryoga les contó sobre sus experiencias en unos partidos que tuvo con Alemania, Sakuno estaba sorprendida con la cantidad de victorias ganadas, eso demostraba que llevaba prácticamente toda la vida jugando, algo muy similar a su prometido:

-Y hablando de tenis ¿Dónde están Chibisuke y el viejo?-

-Están en los nacionales de New York, Nanjiro quiso acompañar al equipo. Regresan hoy-

-Ya veo…-Sonrió Ryoga-Pensar que estuve a punto de ir a esas nacionales, si hubiese ido tendría que haber jugado con su capitán Tezuka Kiminitsu-

-¿Eh? ¿Ibas a ir?-Preguntó Sakuno confundida- ¿Y por no has ido?-

-El equipo no podía, no esta vez…habían muchos lesionados y además decidí por mi mismo no ir, porque quería venir a Japón-

-Es decir que has faltado a los nacionales ¿Solo por pasar la navidad con nosotros?-Preguntó conmovida Nanako- Eso es muy lindo-

Ryoga solo sonrió ante eso, como estaba cansado por el viaje, Rinko le sugirió que fuera a dormir una siesta para estar repuesto para la noche de la cena de navidad, algo que extrañamente el chico de mirada gatuna acepto de inmediato, ya que tenía muchos deseos de dormir.

Rinko y Nanako volvieron a la cocina a preparar un tarta de naranja para el recién llegado. Mientras la chica de largas trenzas solo camino hacía su habitación para cambiarse de ropa y jugar tenis contra la muralla un rato, ya que después de todo, había dejado de jugar cuando estaba preocupada por los estudios.

"Es turno de el dúo de oro" Sonrió sumiré, observando como Eiji con Oishi se dirigían a la cancha "Confío en ustedes, chicos". El pelirrojo sonreía emocionado a su mejor amigo, diciendo "Podemos lograrlo, será pan comido" y Oishi solo asentía, devolviéndole la sonrisa.

El equipo extranjero, comenzó el servicio esta vez, haciendo un sake realmente poderoso que todo el público quedo impresionado, claro que aquella técnica no era un obstáculo para Eiji, utilizando su técnica de Bazooka saltó, dio una vuelta en el aire y golpeó la pelota hacía una dirección desconocida para los demás, que logro hacer el primer punto:

-¡Muy bien Sempai!-Grito Momo emocionado

-Como siempre, Kikumaru-Sempai esta preparado-Sonrió Ryoma

-Así es, Eiji es así- Sonrió Kawamura-Además ambos, son muy buenos, con sus formaciones y todo, estoy seguro que podrán lograrlo-

Todos asintieron en silenció, mientras veían el juego. Oishi había hecho un globo muy alto hacía el final de la cancha que el contrincante había devuelvo con facilidad, Eiji miro a su mejor amigo susurrándole "Australian…Formation".

Luego de haber cumplido el servicio, Eiji se agacho en la mitad de la cancha a altura de la Net.

Mientras los jugadores los observan confusos "¿Qué traman?" Dijo uno de ellos, lanzando la pelota distraídamente.

En aquel momento el dúo de oro comenzó a coordinarse, de esta forma se movieron opuestamente cubriendo todo el territorio.

Inui sonreía anotando todo lo que veía en su libreta, mientras los demás observaban alegres:

-Esos dos, siempre han sido así…-Dijo Tezuka- Desde pequeños…-

-La confianza entre ellos, es la que logra la sincronización y los movimientos coordinados- Observó Sumire

-Así es, nunca he jugado dobles…sin embargo, he leído en muchas revistas que "En los dobles, se necesita tener una buena confianza con el compañero para poder lograr la victoria"- Dijo sabiamente Nanjiro

-mmm esos movimientos incrementan mucho su capacidad para el tenis- Asintió Ryoma

Al terminar el eterno partido para todos, Oishi y Eiji caminaron hacía la banca, el sub. Capitán de Seigaku estaba realmente agotado, su hombro comenzaba a dolerle y era algo que solo Tezuka había notado:

-Ten…-Le entregó una botella de agua

-Gracias Tezuka- Suspiro

-¿Cómo te sientes?-

-¿Eh? ¿A que te refieres?-

-Sobre tu hombro…lo he notado, cuando hiciste la formación 1 hiciste una mueca-

-Pues...me duele un poco-

-Debes descansar, cuando nos subamos al avión le pediré a los médicos que te lo revisen-

-No es necesario, de seguro pasará-Sonrió

-Aun así, por las dudas-

Tezuka se alejo de las bancas y camino hacía Ryusaki-Sensei, dejando a Oishi con sus compañeros:

-¡Bien hecho Oishi! ¡Somos un buen equipo!-Sonrió emocionado Eiji

-Claro…-

-Ahora es el turno de Echizen- Murmuro Momo observando como el chico de cabello negro se abrochaba las zapatillas con fuerza-

-¿Qué hora es?-Preguntó

-Son las 16:00-

- Padre… ¿Has reservado el vuelo?-

-Por supuesto, lo he reservado para las 15:30-Sonrió

-Pero, a esa hora no es un poco tarde-Susurro mirando a su padre- No podemos llevar tarde-

-Lo se muy bien, pero recuerda que tu madre siempre comienza la cena de navidad a las 23:30, no sé porque, esa es su tradición. Así que tenemos tiempo de sobra-

-¿Tiempo de sobra? Si los vuelos se demoran como…-Comenzó a pensar Eiji

-Es que he conseguido un Jet privado que nos esperara a la hora que te he dicho, nos llevará más rápido-

-Ya veo…-Murmuro Ryoma

-¿Estas preocupado?-Preguntó Nanjiro con una sonrisa

-No, no es eso…solo quería saber-Dijo en un tono frío

-"En el fondo, si lo estas…"-Pensó Nanjiro

-Ahora comienza el partido entre Echizen Ryoma y Takeshi Mori- Anunciaron en el micrófono- Jugadores acercarse, por favor-

-¡Vamos Echizen! ¡Tú puedes!-Gritaban Momo y Kawamura

Ryoma camino hacía la cancha, alejándose de Seigaku. Al encontrarse frente a su contrincante, se tomaron la mano como inicial de juego:

-Que sea un buen juego…-Dijo Takeshi

-Igualmente…-

-Sin importar quien sea el perdedor-Sonrió

-Mada Mada Dane…-

Comenzaba a oscurecerse, Sakuno ya no sabía que hacer, a pesar de que sabía que Ryoma siempre cumplía sus promesas, estaba preocupada por su tardanza, sabía que era muy lejos de donde venían, sin embargo realmente deseaba con ansias pasar con él aquel memorable día, donde además de celebrar la navidad, también era su cumpleaños.

La mesa estaba lista, al igual que los demás, que ya estaban vestidos con sus respectivos trajes. Ahora solo faltaba esperar pacientemente que llegaran, Ryoga encendió la televisión para ver las noticias de New York, ya que después de todo aquel juego final debería verse en la TV.

Pero, no encontró nada relacionado con el tema, así que decidió buscar algo interesante para ver, mientras esperaba. Se detuvo al encontrar un partido de tenis en el canal catorce.

Nanako y Rinko, no sabían que hacer, estaban realmente aburridas de esperar:

-¿Qué hacemos tía?-

-mmm no lo sé- Murmuro mirando los alrededores- Que te parece, sí jugamos a algo-

-¿Cómo que?-

-Como un juego de mesa…hay miles de ellos ahí-Dijo señalando un mueble que estaba junto a una vitrina-

-¡Tienes razón, tía!- Se levantó y camino hacía el mueble- ¿A cual jugamos?-

-mmm Que tal… ¿Juego de palabras?-

-¡Sí! Es muy entretenido, Ryoga ¿Quieres jugar?-

-mmm no lo sé, estoy viendo un partido de tenis, creo que luego-

-¿Y tú Sakuno-Chan?-

-No, gracias-Sonrió- Creo que iré a afuera un rato-

-¿Afuera? Pero si esta nevando-

-Ya lo se, es que amo la nieve y me gustaría hacer un muñeco de nieve-Esbozó una sonrisa

-Que divertido, pero lleva un suéter hace frío- Sugirió Rinko

-Sí, eso haré-

Luego de haberse colocado un suéter, salio hacía el jardín de atrás en compañía de Karupín. El suelo estaba tal como sospechaba, totalmente blanco, al igual que los árboles Sakura que apenas se distinguía su color rosa, ya que estaban cubiertos de nieve.

Corrió con sus botas hacía el centro del jardín, aprovechando que estaba con guantes comenzó a armar su monito de nieve, primero le hizo el cuerpo y luego la cabeza, formándole los rasgos de la cara con ramitas y piedras.

Después de haberlo terminado, lo observó satisfecha y camino por los alrededores del jardín, ya que después de todo, nunca lo había recorrido entero, porque era muy grande.

Karupin caminaba a su lado sin importar lo frío que estaba el suelo, ya que, al parecer estaba acostumbrado a aquella humedad cuando caminaba con su dueño.

"Que linda esta la nieve…"-Pensó y luego miro a Karupin- Me pregunto, cuando llegarán… ¿Tu que crees? ¿Se tardarán mucho?-

Karupin solo maúllo en sentido de aprobación, la castaña iba tan concentrada en sus pensamientos, que sin darse cuenta de donde pisaba, se tropezó con un piedra y cayó de frente sobre la nieve "¿En que momento…?" Pensó, se dio la vuelta y se quedo recostada en el suelo de espaldas mirando hacía el cielo.

La nieve estaba tan fría, pero a la vez era tan esponjosa, que sin pensarlo comenzó a hacer ángeles de nieve con una sonrisa. Al no sentir a su pequeño amigo, miro a todos lados tratando de encontrarlo, sin embargo ya no estaba "Bueno, debe haber vuelto al Palacio, total lo conoce mas que yo" Pensó "Me preguntó que estará haciendo él en este momento, estará descansando de su victorioso juego, celebrando con Seigaku en New York o estará haciendo una larga fila para tomar el avión, no…no creo que eso este haciendo, porque como es un príncipe no hace filas y si…¿Le paso algo? Oh no, no quiero ni pensarlo, preferiría pensar que esta a salvo en su hotel o otra cosa, que este en peligro"

-¿Qué haces ahí?-

-Nada, solo me caí-Murmuro, sin darse cuenta quien le hablaba- Y ahora estoy haciendo ángeles de nieve, mientras espero que regresen-

-Ya veo…-Sonrió- Eres tan distraída como siempre-

-"Esa voz…"-Pensó sonrojada y miro hacía la figura que tenía en frente, sus mejillas se sonrojaron al notar de quien se trataba- ¡Ryoma-Kun!-

Se levanto tan torpemente que volvió a tropezar con la misma piedra. Claro que por fortuna, su prometido alcanzó a tomarla del brazo, hasta dejarla frente a él:

-No debes pararte tan deprisa, no me iré a ningún lado-

-Lo siento…-Sonrió sonrojada y lo abrazó con fuerza- Te extrañe tanto, por un momento pensé que no llegarías-

-Yo también, el último juego fue muy lento. Pero después de todo, hemos llegado a tiempo gracias al Jet privado-

-¿Jet privado?- Se sorprendió- ¿Cómo no lo pensé antes? Era obvio que no vendrías en un avión particular-Río irónicamente

-No te burles, no fue idea mía, fue de mi padre. Y si nos hubiésemos venido en un avión particular, aun no estaríamos aquí. Eso sería algo muy malo-

-Claro que sí-Sonrió- Me alegro que hayas llegado, bienvenido….-

-Gracias-Sonrió por un momento- Realmente me hacías falta-

Sus ojos ámbar se posaron sobre sus ojos carmesí, acercando sus rostros lentamente hasta estar a escasos centímetros de distancia "Extrañaba especialmente esto…" susurro el príncipe. Sus labios se rozaron apasionadamente, volviendo a sentir aquella sensación tan mágica que los une día a día, el amor.

Continuara…

Konichiwa!

¿Cómo están? Espero que muy bien

Espero que les haya gustado este capitulo

En el siguiente escribiré el cumpleaños de Ryoma

Y talvez haré el final.

Como diciembre es en invierno, tuve que editar algunos capítulos para corregir el error que había hecho con las estaciones del año.

Cuídense mucho!

Arigato por pasarse

Sayonara