Desviación

Por Taipan Kiryu


Hay dos cosas que definen a Thundercracker: su desprecio por todo aquello que no vuela y sus dudas sobre la causa Decepticon. Ambas han sido exploradas en el mundo de la fanficción, pero son realmente tan complejas que dejan muchas puertas abiertas por explorar.

Ésta es mi versión sobre la conflictuada personalidad de Thundercracker, continuación directa de mi fic "Lluvia púrpura", en el que manejo la versión de que TC fue creado por un Autobot y que no era un Seeker de origen.

Quería escribir esta secuela desde hace tiempo, pero tenía muchos agujeros en el argumento y apenas hace poco tiempo los llené. Espero que la disfruten :o)

Esta historia comienza dos deca-ciclos (6 semanas) después de que finaliza "Lluvia púrpura".



Capítulo 1

Las dudas detrás de la sombra

La Tierra había sido testigo de incontables rarezas, incorporando muchas de ellas a su propia naturaleza, a sus propios sonidos y escenarios. Pero la vista de robots extraterrestres inteligentes era todavía demasiado sorprendente para el orgánico planeta, aún no preparado para añadir tal escena a su acervo de rarezas.

Sin embargo, nada podía impedir que dos titanes de acero agregaran sus propias coloraciones a los últimos vestigios de la noche. Chispas producidas por golpes y disparos errantes dieron la bienvenida al amanecer. Pero los dos seres metálicos, totalmente absortos en su combate, ignoraron por completo la vista única del rosado amanecer terrestre que se dejaba ya distinguir en el horizonte.

Una estructura negra desapareció entre las últimas penumbras de la noche. Un destello púrpura después, reapareció de nuevo, lista para causar daño.

-Estás muerto, Warp.

Skywarp sonrió y sacudió la cabeza, levantando sus brazos en señal de rendición. –Si me hubiera quedado en mi modo alterno, TC… esta victoria no sería tuya. Lo sabes, ¿no?

-Pero no lo hiciste. Sabía que aparecerías en estas coordenadas. Tus trayectorias son muy predecibles,- continuó Thundercracker, bajando el cañón de su arma, que estaba apoyado en la cabeza de su compañero aéreo.

-Dices eso porque las has visto demasiadas veces. Hemos practicado maniobras de combate juntos por miles de vorns. Pero no te confíes, aún puedo sorprenderte.

-Si tú lo dices,- dijo Thundercracker mientras comenzaba a perder altitud. –Bajemos. Mis motores se sobrecalentaron y necesito enfriarme un poco.

Ambos Seekers descendieron lentamente y aterrizaron en un paisaje terrestre que los humanos denominaban bosque. Mientras que Thundercracker evadió tocar los especímenes vegetales del lugar, Skywarp no tuvo problemas en arrancar un árbol desde sus raíces con una fuerte patada.

-Estas malditas cosas están por todas partes,- se quejó el Seeker negro. –Son una verdadera plaga.

Thundercracker lo ignoró y se dirigió hacia un lago cercano. Se sentó en la orilla y sumergió su pierna derecha en el agua cristalina.

-Tienes suerte de que esa cosa no pueda oxidarnos,- dijo Skywarp mientras se sentaba al lado de su amigo.

-He descubierto que el agua terrestre es bastante efectiva para propósitos de enfriamiento básicos. Deberías intentarlo, Warp. Es en cierta forma… relajante.

-Nunca. No me verás tocando ese sucio líquido a menos que sea estrictamente necesario.

Thundercracker miró el lago. Era una contradicción que en un mundo tan caótico existieran lugares así, tan tranquilos… Tal parecía que el viento de la mañana y algún eventual chapoteo de las criaturas que poblaban el manto acuífero eran los únicos que podían perturbar la tranquila superficie de ese líquido que imitaba al cielo.

-¿Realmente odias este planeta, no Warp?

-¿Tú no? Es un verdadero basurero.

-Es muy plano en verdad… pero tiene algunos lugares tolerables, como éste.

-¿Tolerables?- preguntó Skywarp, tomando una roca y arrojándola hacia el centro del lago. El mineral golpeó la espejada superficie del agua con un ruido hueco y se hundió pesadamente, dejando un séquito de ondas a su alrededor. -¿Lo ves? Es sólo un agujero con agua…

-Tu percepción es asombrosa,- dijo Thundercracker con ironía.

-Ya me conoces, TC. Toda esta odiosa tranquilidad me enferma… A ti gusta porque eres un maldito Autobot con disfraz.

Skywarp se dio cuenta de su error demasiado tarde. El movimiento que estaba haciendo para lanzar una segunda piedra al agua se congeló. La roca cayó a sus pies, estéril.

-Oh rayos… Lo siento, TC… yo…

-No importa.

-Hablé sin pensar,- continuó Skywarp, golpeándose fuertemente la frente. – Sabes que no soy muy cuidadoso con estas cosas… Te juro que no quise…

-Te dije que no importaba, Warp. Sólo olvídalo.

Un silencio incómodo reinó por algunos segundos. Skywarp consideró lanzar algún árbol al lago para romper su otra vez calmada superficie, pero por alguna razón se sintió incapaz de hacerlo. Tal vez Thundercracker tenía razón y esos lugares terrestres eran en cierta manera… hipnóticos. Parecía que la guerra no había tocado nunca ese lugar solitario.

-Así que… ¿cómo va todo?- preguntó Skywarp, atreviéndose a hablar otra vez.

Thundercracker sacó la pierna del agua y la dobló, apoyando en ella uno de sus brazos.

-¿Te refieres a que nadie confía en mí y que todos en la base murmuran a mis espaldas? Igual, supongo,- respondió. Su voz ronca sonó tan neutra como siempre, pero Skywarp creyó detectar cierto rastro de molestia.

-Bueno… la confianza no está en nuestra programación. No te lo tomes como algo personal.

-No lo hago. Todos pueden hablar lo que quieran por lo que a mí respecta.

-¿Y qué tal las insignias Autobots? ¿Cuántas veces aparecieron dibujadas afuera de la puerta de tus cuarteles personales?

-¿Durante este deca-ciclo, quieres decir? Cuatro veces.

-¿Sólo cuatro? El pasado deca-ciclo fueron siete.

-Sí, están disminuyendo. Qué afortunado soy,- dijo Thundercracker con ironía.

-Vamos… Rumble y Frenzy se cansarán de dibujar esas insignias eventualmente. Estuve a punto de darles una lección el pasado ciclo solar, pero Soundwave estaba peligrosamente cerca.

-No te metas en problemas por mí, Warp. Puedo manejar esto solo.

-Me gusta molestar a esos enanos, no te preocupes… Además, eres mi hermano.

Thundercracker miró a su compañero aéreo. Skywarp podía ser un loco arrogante la mayoría de las veces, pero también era un amigo leal.

-Te lo agradezco, Warp… Realmente aprecio tu apoyo en todo esto.

–Bah, no digas eso… No vas a intentar besarme, ¿verdad?

Thundercracker le lanzó un puñetazo como toda respuesta, que el Seeker negro hábilmente bloqueó con un brazo.

-Mejor, porque no eres mi tipo,- continuó bromeando Skywarp. -¿Terminaste de disfrutar tu pequeño lugar secreto? Se está haciendo tarde y nuestro ciclo de entrenamiento va a terminar en pocos breems. Si llegamos tarde Screamer estará sobre nosotros el resto del ciclo solar.

Thundercracker se levantó y siguió a Skywarp hacia el cielo. Nuevamente, los extraterrestres sonidos de transformación irrumpieron en la gama sonora del planeta orgánico que albergaba ahora una guerra que no le pertenecía.

-Te reto a una carrera hasta la base,- transmitió Skywarp por su comunicador interno.

-Demasiada ventaja para ti. Siempre te teletransportas.

-No lo haré esta vez.

-No estoy de humor.

-Nunca lo estás cuando se trata de perder. Sabes que soy más rápido que tú, TC.

-Corrección: tú eres más tramposo que yo.

Una sonora carcajada sacudió la frecuencia privada de ambos Seekers.

Sí... eso no puedo negarlo… Pero vamos, te prometo que no me teletransportaré. Te apuesto cinco cubos de energon a que llego al menos 3 astrosegundos antes que tú.

-De acuerdo. Pero que sean cubos de energon regular. Nada de alto grado.

-Siempre te pierdes la diversión, hermano.

Fuertes rugidos de motores anunciaron el inicio de la carrera. Skywarp y Thundercracker le dieron la bienvenida al nuevo día terrestre a su muy particular manera, dominando los cielos.

Demasiado parecidos en sus maniobras de vuelo, ambos Decepticons volaron a la par durante los primeros minutos, imposible saber cuál de los dos llevaba la delantera.

Thundercracker aceleró, aunque su velocidad nada tenía que ver con esa informal carrera. Disfrutaba el cielo, simplemente. Era su elemento; tal vez no el que le había sido destinado pero sí el que él había elegido, y había sacrificado demasiado para que fuera así.

El Océano Atlántico ya estaba a la vista cuando sintió que Skywarp disminuía un poco su velocidad. Una rápida revisión a su radar así lo confirmó.

-Espera, TC… Cancelemos la carrera.

-¿Por qué? ¿Qué pasa?

-Míralo tú mismo. Revisa el cuadrante veinticuatro-ocho.

El radar de Thundercracker se centró en un punto luminoso que se acercaba.

-Aeronave humana. Disfraza tu señal de energía, Warp.

-¿Qué? ¿Por qué?

-Todavía estamos durante la misión de entrenamiento. Evitemos cualquier tipo de confrontación.

-¿Y qué mejor entrenamiento que un poco de acción real?

-No es una aeronave militar.

-¿Cómo lo sabes?

-Tú también lo sabrías si te hubieras molestado en leer los reportes que Starscream ingresó a nuestros bancos de datos.

-Me aburren… casi tanto como Screamer.

El suspiro de Thundercracker sonó bastante claro. –Registra esto, entonces: Avión de pasajeros. Denominación: Boeing 777-200ER. Motor PW4084…

-De acuerdo, de acuerdo, ya entendí… ¿Así que avión de pasajeros? ¿No lleva ningún tipo de armas? ¿Misiles, tal vez?

-Negativo.

-¡Maldición! Tenía la esperanza de que pudiéramos tener una pelea decente antes de regresar a la base… ¿Dónde están esos malditos Aerialbots cuando los necesitas?

Skywarp refunfuñó algunas maldiciones Cybertronianas durante algunos segundos, como solía hacerlo cada vez que cualquier mínimo detalle no cumplía sus expectativas. Thundercracker decidió ignorarlo; sabía que eventualmente su amigo regresaría a su comportamiento normal, bromista y desinteresado.

Pero no en esa ocasión. Tras algunos momentos de silencio después de finalizar su discurso de frustración, Skywarp dio un brusco giro hacia su izquierda, rompiendo la perfecta formación que llevaba con su compañero aéreo, y enfiló hacia el avión humano, que estaba ya a muy poca distancia.

-Warp, ¿qué rayos…?

-¿Sabes, TC? Decidí que sí tendré un poco de acción hoy, y digo que derribemos al maldito avión de pasajeros o lo que sea.

-Esa cosa no tiene ningún medio para defenderse. ¿Qué esperas obtener atacando a un rival tan infinitamente débil?

-Diversión,- fue la seca respuesta de Skywarp antes de enfilar a toda velocidad hacia su candidato para tiro al blanco.

Thundercracker no reprimió el rugido de enfado de sus motores antes de seguir a su compañero.

-¡Lo veo, TC! Es grande… y feo… Gracias a Primus que la sonda de Teletran I no nos reconfiguró como uno de esos modelos… Me vería gordo transformado en un cacharro como ése.

-¿Y qué esperabas de un simple avión de pasajeros?

-¡Espero que explote en una cantidad decente de pedazos cuando lo hagamos estrellarse! Te apuesto 10 cubos de energon a que le vuelo el ala derecha a esta distancia. Tú puedes encargarte de la izquierda.

-Gracias por tu generosidad, pero voy a declinar tu oferta.

-Está bien. Te dejo las turbinas. Pero no le digas a Screamer que te las cedí.

-Warp…

-¡¡Misiles caloríficos, busquen calor!!- gritó alegremente Skywarp mientras dos pequeñas compuertas en la parte baja de su fuselaje se abrían y dos armas mortíferas relucían al sol.

A punto de hacer efectivo su grito de batalla favorito, Skywarp se vio obligado a efectuar otro brusco viraje, esta vez para evitar chocar contra la forma azul y gris de su mejor amigo.

-¿¡Pero qué…?! ¡¿Tienes chatarra en lugar de circuitos cerebrales, TC?! ¡Casi te destruyo, idiota!

-¿Vas a desperdiciar dos misiles en un blanco indefenso e inútil? Se supone que debemos mantener un perfil bajo durante las misiones de entrenamiento.

-¡Eso es lo que estoy haciendo!

-¿Destruir una aeronave de ese tamaño te parece mantener un perfil bajo? Rayos, Warp, no quiero imaginarme lo que haces cuando quieres llamar la atención.

-Por Primus maldito, ¡es sólo un avión humano!

-Que lleva 347 pasajeros a bordo. ¿Crees que los Autobots se van a quedar cruzados de brazos si empezamos a asesinar humanos por diversión? Megatron ha sido muy claro: debemos atacar a los humanos sin piedad cuando se interpongan en nuestro camino. Nunca dijo nada sobre derribar blancos no militares.

Skywarp se transformó en su modo robótico. Thundercracker hizo lo mismo. Ambos Seekers se miraron en silencio, levitando en el cielo. Muy atrás de ellos, el avión continuó su vuelo, ignorante del peligro que acababa de rozarlo.

-No sería mi primera vez,- dijo Skywarp con voz ronca.

El lejano sonido de los motores del Boeing se perdió en la distancia, aun para los avanzados sensores auditivos de los dos Decepticons.

-¿Sabes, TC? A veces no te entiendo.

-¿Qué es lo que no entiendes?- Thundercracker preguntó cautelosamente.

Skywarp entreabrió la boca pero no dijo nada. Se quedó flotando, mirando a su amigo con una extraña expresión de seriedad en su rostro.

-Volvamos a la base,- dijo finalmente, transformándose y enfilando de vuelta a la base, esta vez sin ninguna desviación.

Thundercraker tardó un poco en seguirlo.

Continuará.



No pude evitar utilizar la frase "¡¡Misiles caloríficos, busquen calor!!" que dijo Skywarp en el episodio "SOS Dinobots" de la inolvidable Generación 1.

Espero que les haya gustado este primer capítulo. En lo personal estoy disfrutando bastante este fic y lo iré subiendo con bastante frecuencia porque ya lo tengo en gran parte escrito.

Comentarios, opiniones, críticas, sugerencias… todo es bienvenido :o)