Hola. Antes que nada quiero decir que hace tiempo que comencé a escribir este intento de drabbles, y digo "intento", porque suelo emocionarme y muchos los hago demasiado largos... Aunque no tanto como para considerarse one shots. Como sea, espero que les guste y que disfruten esto, un próximo slash. Serán bastantes, narraré los siete años de estos dos muchachos.


DISCLAIMER

Harry Potter es propiedad de J. K. Rowling, este fic no tiene fines de lucro, sino solo brindar un poco de entretenimiento para ustedes.


MOMENTOS

Scorpius Malfoy/Albus Potter

Primer Año

I

Respiras profundo. Miras a ambos lados en el vagón lleno de alumnos que se reúnen ese año. Caminas con Rose a tu lado. Sientes las miradas sobre ti mientras avanzas a través del pasillo arrastrando tu baúl. Hay un momento de silencio que es roto por pequeños murmullos. Te sonrojas y bajas la mirada un momento, sabes que cuchichean porque saben de quién eres hijo. Aumentas la velocidad de tu andar y sólo te detienes en el momento en el que sientes el impacto contra el cuerpo de alguien más.

- Al, ¿estás bien? – pregunta tu prima. Asientes aún sobándote la cabeza por el golpe recibido.

- Lo siento – dices levantando la mirada y entonces te quedas en blanco.

Frente a ti está la persona más hermosa que has visto en tus once años de vida. Tiene el cabello rubio platinado y los ojos color gris, casi plateados. Su piel es blanca, casi pálida; sus facciones son finas. ¿Es acaso un ángel como aquellos que te mostró tía Hermione en aquel libro muggle llamado "Biblia"?

- No te preocupes – responde él.

Lo miras un poco más y sientes que lo has visto antes pero no recuerdas dónde exactamente. No tienes tiempo de pensarlo más a fondo, él abre la puerta del único compartimento vacío del vagón y entra en él arrastrando el baúl con un poco de dificultad. Se detiene y te mira a ti y a tu prima.

- ¿Entran o no?

Su voz te hace regresar a la realidad. Por toda respuesta tomas tu baúl, que habías soltado al encontrarte con él, y entras también. Rose parecía estar a punto de decirte algo, pero no le das tiempo de hacerlo. Escuchas más murmullos detrás de ti pero los ignoras y cierras la puerta.

Acomodas tu baúl y el de tu prima – ahora sentada cómodamente –, pues el silbato del tren indica que están por partir, y tomas asiento. Él abre su baúl y se agacha, buscando algo en él. Miras por la ventana. Ves a tus padres y a tus tíos, les sonríes y te despides de Lily con la mano. Rose también lo hace. Ellos responden a tus sonrisas y poco a poco comienzan a alejarse mientras el tren avanza. Pronto, ellos se vuelven sólo un puntito en la estación que cada vez se ve más pequeña.

Escuchas cómo se cierra un baúl. Él toma asiento delante de ti. Le miras de reojo y notas que tiene un libro en sus manos, lo abre y comienza a leer. Hablas con Rose sobre temas sin importancia, pero no dejas de mirar al otro chico. Pasadas unas horas tu prima se disculpa y sale del vagón.

Miras por la ventana en silencio. Rose no regresa.

- ¿No te aburres? – pregunta él sin levantar la mirada de su libro – no creo que mirar siempre por la ventana sea demasiado divertido.

- No tengo nada más qué hacer – respondes encogiéndote de hombros. Haces una pausa y decides romper el hielo:

- Soy Albus Potter.

- Lo sé.

Él cierra su libro con cuidado y levanta el rostro, fijando sus ojos grises en ti.

- Soy Scorpius Malfoy – te dice y en ese momento sabes por qué se te hacía familiar. Él te sonríe. – Un placer.