DISCLAIMER: Obviamente ninguno de los personajes me pertenece, todo es propiedad de Stephenie Meyer.

N/A: ¿Alguna vez te has preguntado qué pasaría si hubieras...? De seguro que sí, todos lo hemos hecho alguna vez en nuestras vidas. Momentos que pudieron haber sido, situaciones que no debieron de ser algo que querías decir y sin embargo no lo hiciste.

Crepúsculo está lleno de esos momentos donde todos pensamos en lo diferente que hubiera sido si Bella esto o aquello, bueno aquí esta lo que según yo hubiera ocurrido si Bella no hubiera saltado.

[Este primer capítulo va para mi amiga Graciela...Gracias por leerme amiga..!]


El gran salto

Bella PoV.

No fue difícil convencerme a mi misma de que no tenía tiempo para buscar otro camino: quería saltar desde lo más alto. Esa era la imagen que tenia grabada en la cabeza. Deseaba sentir que volaba en aquella prolongada caída.

Sabía que era lo mas estúpido e insensato que había hecho en mi vida. La idea me hizo sonreír. El dolor comenzó a remitir, como si mi cuerpo supiera que en cuestión de segundos escucharía la voz de Edward...

El agua sonaba muy lejos, incluso mas que antes, cuando la oía desde el sendero que corría entre los árboles. Al pensar en la temperatura que podría tener el mar hice una mueca, pero no me iba a acobardar por eso.

El viento soplaba ahora con más fuerza y la lluvia me azotaba y se arremolinaba a mí alrededor.

Me acerque al borde, manteniendo la mirada fija en el espacio vacío que se abría delante de mí. Los dedos de mis pies tantearon a ciegas, acariciando la repisa de roca cuando la encontraron. Respire hondo y contuve el aire dentro de mi pecho, esperando.

—Bella

Sonreí y exhale el aire

—No lo hagas— me suplico.

—Querías que fuera humana —le recordé— bueno pues mírame.

—Por favor. Hazlo por mí.

—Es la única forma de que estés conmigo.

—Por favor— Era solamente un susurro en la intensa lluvia que me revolvía el pelo y me empapaba la ropa; estaba tan mojada como si aquel fuera el segundo salto del día.

Me puse de puntillas.

—¡No, Bella!— Ahora estaba furioso y su furia era tan deliciosa... Sonreí, levante los brazos como si fuera a tirarme de cabeza y alce el rostro hacia la lluvia.

—¡No, Bella—! Me volvió a gritar, su voz era más hermosa de lo que recordaba, cada palabra, cada silaba que esa voz pronunciaba le daba más razón de ser a lo que estaba a punto de hacer.

—¡No, Bella!¡No, Bella!— A pesar del miedo, a pesar de que mis piernas temblaban del frio quería continuar, me encontraba en una especie de transe, solo miraba el agua debajo de mis pies, y deseaba tocarla. Estaba lista para saltar de cabeza pero tenía demasiado grabados los cursos de natación en la piscina pública: la primera vez, salta con los pies por delante. Me incline, agachándome para tomar más impulso respire profundamente...

—¡No, Bella! ¡No, Bella! ¡No! —Esa voz que tanto anhelaba oír no dejaba de llamarme, me alegraba que él me llamara. Sin importar lo que tuviera que hacer para oírla me alegraba escucharla. Los colores fueron cambiando, mi equilibro se fue perdiendo y la voz se fue alejando, comenzó volviéndose gruesa, luego se comenzó a ensordecer.

—Por favor Bella no lo hagas— Aunque me costara admitirlo, tenía razón, no estaba bien hacerlo además ya había escuchado lo que quería escuchar. Nunca he tenido buen equilibrio y menos con los ojos cerrados inclusive cerrando los ojos en superficies planas corría el riesgo de caerme, las piedras se estaban volviendo mas y mas resbalosas abrí los ojos para intentar recuperar el balance pero me resbale, y comencé a caer.

—¡No, Bella!— Era halagador escucharlo hasta en mis momentos de máxima torpeza.

—Deja de sonreír y ayúdame a subirte— Dijo molesto. Fue entonces que me di cuenta de que no estaba cayendo, algo me había detenido mire hacia arriba y vi a un hombre determinado al principio no lo podía reconocer, la lluvia hacia difícil ver con claridad.

—¿Jacob?— Pregunte con una voz aguda llena de pánico. Mire hacia abajo y lo que hacía unos instantes había sido la solución a todos mis problemas se había convertido en un mar embravecido que amenazaba con tomar la vida de cualquier persona que cayera en el.

—¿En qué demonios estabas pensando? —Me reclamo Jacob cuando logro subirme podía ver que la furia estaba apoderándose de él— ¡Pudiste haber muerto! Me esfuerzo al máximo para protegerte y tu, y tu... ¿Tienes idea de...? —Cada que me recriminaba mi estúpida acción podía ver la furia detrás de esos ojos que aparentaban más edad en ese momento, el se veía mucho mayor que yo. Se dio cuenta de que lo estaba mirando fijamente y se quedo callado. El hombre mayor que se había encontrado frente a mi hacia unos instantes había cambiado por el muchacho Quileute con el que solía pasar las tardes.

—¿En que estabas pensando?— Volvió a preguntar ahora no molesto sino en un suspiro triste, parecía que la pregunta estaba dirigida a el mismo más que a mi

—No, no lo sé— Respondí entre el castañeo de dientes.

—Dios, Bella, estas toda empapada— Dijo y me levanto del piso como si nuevamente fuera la muñeca de trapo. Comenzó a correr de regreso a la casa de Billy, el frio había desaparecido al encontrarme en el refugio cálido de los brazos de Jacob, todo comenzó a volverse muy oscuro y se volvió muy difícil mantener los ojos abiertos.

—No te duermas Bella— Me pidió

—Pero tengo mucho sueño— Respondí mas inconsciente que consiente.

—No te duermas, no quiero arriesgar a que mueras de hipotermia.

—En tus brazos seria más probable que muriera de fiebre— Dije y puse mi mano sobre la piel de su cuello. El sonrió un poco

—Bella, Bella...— Comenzó a canturrear Jake mientras bajaba la velocidad hasta llegar al paso normal. Me sentía tan cansada que ni siquiera abrí los ojos, supuse que estaríamos llegando a algún lugar donde la gente podría vernos y por eso había dejado de correr.

Esperaba sentir frio, después de todo estábamos a la intemperie en un día lluvioso, pero no fue así, hacía mucho calor, estaba sudando, era molesto abrí los ojos y me di cuenta de que estaba en una habitación pequeña, con paredes llenas de posters de bandas de rock, me gire hacia la derecha y lo vi. Estaba profundamente dormido, había apoyado la cabeza en la pared. Se veía tan joven al dormir, no quedaba rastro de la cara de Sam, solo la de mi Jacob.

—Ah ¿te desperté?— pregunto Billy desde la puerta.

—No —susurre para no despertar a Jake

—Estuvo muy preocupado por ti, creía que morirías de hipotermia— Dijo Billy en un intento de justificar porque los brazos de su hijo estaban alrededor de mi.

—Tengo que ir a ayudar a Sam con lo de Harry— Dijo a modo de disculpa nuevamente

—Está bien— Dije susurrando nuevamente.

Una vez que Billy se fue pensé en levantarme y buscar algo para que Jake comiera pero me sentía tan cansada, mis ojos se volvieron a cerrar, no sé cuanto rato estuve dormida. Era inusual dormir tan tranquilamente, sin pesadillas, sin despertar asustada. Quisiera dormir así por siempre, era como si alguien estuviera velando mi sueño.

—Bella, cielo— Escuche que me llamaba Jake, sentí su mano cálida sobre mi frente. Abrí los ojos muy a mi pesar.

—Buenos días— Dije y el sonrió.

—Buenas tardes— Corrigió. Ya era de tarde, ¡cuánto tiempo había dormido!

—No te quise despertar, te veías muy cansada— Explico y sonrió, como si hubiera estado observándome durante mucho rato. Esta sensación era nueva, era extraña en mi ya no me sentía rota, me sentía como si...hubiera tenido frio todo este tiempo y recién me hubiera tomado una taza de té caliente. Me sentía extraña pero bien, me sentía feliz. Le sonreí de vuelta a Jake.

La puerta se abrió dejando entrar una ráfaga de aire frio, me acurruque mas entre los brazos de Jake.

—Esto explica porque no saliste de tu casa en todo el día, amigo- Dijo Embry sonriente al vernos juntos. Si no hubiera sido por que ya estaba roja del calor el cambio en mi cara hubiera sido mucho más notorio.

—¿Nadie te ha enseñado a tocar la puerta antes de entrar?— Preguntó Jake

—No— Dijo Embry disfrutando de mi vergüenza

—¿Viniste solo a fastidiar o necesitas algo?— Quiso saber Jake

—Sam cito a una junta y me pidió que viniera a avisarte... Bueno en realidad nadie quiso venir y Paul me pago 10 dólares por hacerlo— Explicó

—Puedes irte— Dijo Jake

—¿Pero vas a estar en la reunión verdad?— preguntó

—Te puedes ir— Dijo mientras le arrojaba lo primero que tenia a la mano.

—Lo sabía, acabo de ganar 5 dólares— Gritó Embry al salir de la casa.

—Lo lamento aun no les enseño a tocar a la puerta— Bromeo y me indico que me recostara entre sus brazos

—Parece importante esa reunión— Insinué, no me gustaba que faltara a sus deberes por estar conmigo

—Bells... tu y...— Comenzó a decir

—Jake— Suplique

—Lo sé, tiempo— Dijo un poco decepcionado solo le pude responder con una sonrisa tímida

—De acuerdo creo que ya es hora de levantarse, vamos, a la reunión— Dijo Jake mientras me ayudaba a salir de la cama.


N/F: Ho0la a todos..! Mil gracias por leer. Este es el primer FF de Crepúsculo que escribo sobre Jacob y Bella, me parece que Jake es súper tierno y bueno espero no haberlo vuelto un OOC si esto paso espero que me lo digan.

Y antes de que alguien lo pregunte sí use la parte del acantilado de Stephenie Meyer para localizarnos en la historia además que es donde comienza esta historia.

Espero me dejen un review para saber que les ha parecido y que debería de mejorarse.

Mil gracias nuevamente y hasta pronto.

-Sweet Bloody Dreams-