Estos personajes pertenecen a la maravillosa Stephenie Meyer y la inspiración para esta historia se la debo a mariiani gracias chica...

Es mi primer fic tengan compasión de mi y ya saben dejen su review si les gusta eso me anima a continuar

Chau

Shury


[La famosa jefa de redacción del New York times Isabella Marie Swan recibió ayer de manos del afamado escritor Jhon Meyer el premio Pulitzer, en el renglón periodismo de investigación; por su articulo denominado: "Pandemonio por la influenza" donde narro todo lo que los doctores y personal especializado se negaban a explicar. "El mérito no es totalmente mío, tengo un excelente equipo a mi disposición todos somos merecedores por igual de este premio" – Fueron las palabras de la afamada periodista en su discurso… ]

Genial!! Pensé con el mayor sarcasmo posible… tenían que publicar además una foto mía, con lo que me gusta ser el centro de atención… Soy Isabella Swan tengo 25 años y soy la redactora en Jefe mas joven del diario New York Times; desde el momento en que deje la Universidad comencé a trabajar aquí con el sueño de llegar a donde estoy ahora. Físicamente había cambiado muy poco desde mis días en la universidad, estaba mucho mas delgada, mi piel era cada día mas blanca de tanto trabajar encerrada en mi oficina, mi cabello estaba un poco largo pero del mismo color chocolate…

Emocionalmente el cambio si era mucho mas notorio, me había vuelto mucho mas seria y formal mi trabajo había pasado a ser mi prioridad en todos los aspectos, mi familia oh mi familia hacia mucho ya que no los visitaba, primero empecé a faltar a los cumpleaños de mis hermanos, luego a los días festivos; hasta que un día solo perdí el contacto con ellos…

Mis padres Esme y Carlisle nunca me reprocharon nada, lo poco que sabia de ellos era por mi hermana Alice quien siempre me llamaba para recordarme que tenia familia y que ellos también eran parte de mi vida, ella era una diseñadora famosa siempre estaba alegre y enérgica era mi pequeña duendecillo, por ultimo estaba Emmet mi hermano oso lo ultimo que supe de el es que le iba muy bien con su tienda de accesorios deportivos y vivía muy feliz con su esposa y una de mis mejores amigas Rosalie.

Los extrañaba mucho a todos, tenía todo lo que una vez había soñado, entonces porque sentía que me faltaba algo, me sentía vacía. Había perdido mucho en el camino, a mi familia, a mis amigos y sobre todo lo había perdido a él… Pero mi decisión había sido la mejor y de eso estaba muy segura, nada iba a cambiar lo que sucedió entre nosotros, hace mucho había decidido dejar atrás el pasado y eso hacía, aunque todavía podía recordar el día en que todos nos conocimos en el instituto…

Flash Back

- Anda Bella apúrate que vamos a llegar tarde – Me gritaba Alice dando brinquitos desde la puerta del instituto

- Ya voy ya voy…. – Le dije mientras trataba de alcanzarla pero lo único que conseguí fue tropezar con uno de los escalones de la entrada, cerré mis ojos para esperar el golpe de la caída pero no fue así de repente algo o mejor dicho alguien me sostenía por la cintura, pero quien…

- ¿Estas bien? ¿Te ha pasado algo? – Me dijo aquel chico, con la voz mas aterciopelada y sexy que había escuchado en toda mi vida, logre voltearme para verlo y empeorando la situación, sus ojos eran de un verde esmeralda profundo y quede deslumbrada con esos ojos y con su sonrisa, tenia que alejarme de él si no quería empezar a hiperventilar, como pude me separe de su abrazo mientras sus ojos continuaban en mi…-

- ¿Creo que algo le pasa? Esta muy roja y parece que le cuesta respirar – Le escuche decir a una chica a lo lejos, debía parecer muy idiota podía sentir el rubor en mis mejillas, y mi boca estaba abierta por la impresión… En ese momento sentí que alguien me tomaba por los hombros y me agitaba…

- Hey Sis… ¿Bella estas bien? ¿¿¿Bella??? – Era Alice quien me agitaba y me estaba hablando ahora, fue al escuchar a mi hermana que logre reaccionar…

- Porque tanto alboroto Alice cálmate estoy bien – oh Dios que bueno que pude hablar sin tartamudear ya había hecho bastante el ridículo…

- Estabas a punto de caer cuando este chico te rescato de tu enorme patosidad… Por cierto mucho gusto Alice Swan…- Alice se volteo para dar la mano y presentarse al hermoso chico, ahora que mi cerebro estaba funcionando me percate de que el joven tenía un hermoso cabello cobrizo alborotado que hacia contraste con su nívea piel, era un Adonis en persona… que!!!! Yo había pensado eso contrólate Bella…

- Mucho gusto yo soy Edward Cullen – respondió el chico con su maravillosa voz… - Ellos son mis primos Rosalie y Jasper Hale – Fue en ese momento en el que me percate de los dos chicos que venían con él, un chico y una chica ambos eran de cabellos rubios, piel muy nívea como la del Adonis y ojos muy azules, parecían modelos de revista. Alice giro su cuerpo hacia ellos y pude ver como posaba su mirada en el chico llamado Jasper y aparecía una amplia sonrisa en su rostro, una sonrisa que nunca antes le había conocido.

- Me has hecho esperar mucho tiempo- Le dijo mientras le tendía la mano, mi hermana estaba realmente algo zafada de la cabeza como pudo decirle eso a un chico que apenas conoce. Rodé los ojos instintivamente al escucharla. Mi impresión fue mayor cuando escuche al rubio contestarle

- Lo siento, señorita – ya no sabia quien estaba peor de la cabeza si ella o él, luego de decir eso había tomado la mano de mi hermana y no la volvió a soltar jamás. Lo que paso seguido de esto me trastoco aun más, sentí como alguien se acercaba por detrás y se acercaba a mi oído para decirme algo…

- ¿¿Tu eres Bella no??? Bello nombre para una mas Bella Ragazza – su aliento rozo mi piel y me hizo temblar su voz se escuchaba aún más aterciopelada y aun más sensual, reacciona Bella o pensara que eres una retrasada…

- Si Bella… Bella Swan gracias por el cumplido – le dije volteándome hacia el y ofreciéndole mi mano, podía sentir como el rubor subía a mis mejillas, porque tenía que ruborizarme por todo diablos!!! Me reprendí mentalmente a mi misma… Me respondió con una sonrisa torcida que me encanto y solo aumento el rubor de mi cara, para luego tomarme la mano.

- Algo me dice que seremos mejores amigos por siempre…- escuche decir a mi hermana mientras cruzábamos la puerta del instituto – me arriesgaría a decir que seremos una gran familia… - uso un tono pícaro al recitar esta frase y le guiño el ojo a su acompañante, realmente mi hermana era única en su especie…

- ¿Tu hermana toma algún medicamento o esta bajo tratamiento psicológico? – Rosalie dijo en tono de broma, las risas no se hicieron esperar de todos nosotros…

- Se a lo que te refieres, pero no, no esta bajo ningún tratamiento, es solo que mi hermanita se cree algo así como una especie de psíquica conocedora del futuro – Casi no podía hablar debido a las risas por el comentario de rosalie todos los que conocían por primera vez a Alice pensaban eso de ella.

En ese momento alice volteo a verme con una mirada acusadora, e indignada – Si veo cosas sobre el futuro y lo sabes Isabella Marie Swan- oh dios cuanto detestaba que me llamaran por mi nombre completo – Nunca e fallado en mis predicciones ¿¿o si??

Aunque me costara admitirlo la pequeña duendecillo tenía razón, en mi familia teníamos una consigna Nunca apuestes en contra de Alice, todo lo que alguna vez había predicho se había cumplido, no pude hacer mas que sacarle la lengua infantilmente a mi pequeña hermana; a lo cual solo respondió con una flamante sonrisa.

Fin Flash Back

Desde ese día en el instituto los Hale, los Swan y los Cullen habíamos cruzado nuestros caminos, Rosalie y Emmett se conocieron horas después de ese primer encuentro y congeniaron desde el primer momento, parecía como si el destino nos hubiese puesto a unos en el camino de los otros, pasamos juntos por el instituto y luego por la universidad; pero todos esos recuerdos eran historia pasada, ellos aun estaban unidos pero ya yo no formaba parte de ellos, ya no….

- ¿Te vas a quedar hasta tarde hoy también?- estaba tan ensimismada en mis pensamientos que no me percate cuando Mike Newton entro en mi oficina.

Acostumbraba a trabajar hasta altas horas de la noche y Mike lo sabía, muchas veces amanecía recostada de mi escritorio o en el diván blanco que mi madre se había empeñado en comprar para mi oficina cuando supo de mi ascenso; hoy no sería diferente, prefería sobre manera pasar mis noches aquí que en mi apartamento las razones eran obvias, los recuerdos invadían cada rincón de ese lugar y aunque trataba de mantenerlos al limite a veces, solo a veces me sobrepasaban…

- Si aun hay algunos detalles que resolver antes de que salga la próxima edición – Solo esperaba haber sido convincente la verdad era muy mala mintiendo.

- Te estas exigiendo mucho, deberías dormir un poco, ir a tu casa, descansar- Me dijo con su tono sobre protector, Mike siempre había intentado entablar una relación conmigo, pero yo siempre lo rechazaba la verdad me sentía un poco culpable por eso; no es que Mike no fuese atractivo, tenía un cuerpo bien formado, el cabello muy rubio y los ojos azules; pero yo no tenía tiempo para una relación ni con él, ni con nadie.

- No te preocupes Mike dormiré en el diván un rato, prometo mañana salir temprano… - le dije con mi tono de voz mas inocente sabía que no se podía negar cuando le hablaba así. Vi como Mike asentía con la cabeza mientras me hacía un gesto de despedida con la mano y salía por la puerta de mi oficina…

Suspire al saberme sola de nuevo en mi oficina, había permitido a los recuerdos volver a mi y con ellos regresaba el agujero en mi pecho, la soledad y el aturdimiento; era por eso que me tenía terminantemente prohibido a mi misma recordar, de nada servia hacerlo… Soy feliz tengo lo que siempre quise, soy exitosa, mi carrera esta en su mejor momento… Me repetí una y otra vez para salir del letargo en el que me habían dejado los recuerdos.

Decidí concentrarme en mi trabajo el cual era y había sido mi mejor escape a los recuerdos, miré la pantalla de mi computadora para dar un ultimo vistazo a la edición del día de mañana y estaba impecable como siempre, mi trabajo era excelente de eso no cabía la menor duda, me llene de orgullo y aspire profundamente era tan reconfortante; mire los dos Pulitzer en mi estante y todo los recuerdos pasaron a segundo plano en mi mente; cada decisión, cada acto, todo había valido la pena...

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