Los personajes le pertenecen a Kurumada. Espero que les agrade esta historia.La niña de los cerillos

Era que se era, en un día de invierno, una dulce niña...mmm... bueno mejor cambio la historia.

El niño de los cerillos.

Era que se era... (Se han dado cuenta que todos los cuentos empiezan de esa manera)

En un día de tormenta un dulce niño salio de su casa con su ropita desgastada a la calle a vender cerillos, ya que en su casa solamente vivía con su abuelita y ella necesitaba dinero para sus medicinas ya que se encontraba muy enferma de esa manera el pequeño niño salio de su casita rumbo a la calle a ver quien le compraba cerillos (me pregunto no es mas practico encendedores) en una noche de invierno.

El niño de tan solo cuatro años se puso en una esquina de una calle donde pasaba mucha gente, A cada persona que pasaba el niño le decía en voz queda.

-cómpreme una cerilla.

Pero la gente solamente le levantaba la mano en señal de negación.

-cómpreme por favor una cerilla, y así poder llevar dinero a mi abuelita. Decía tristemente el pequeño mientras la gente pasaba a su lado y solamente meneaba la cabeza en negación.

Pasaron un par de horas, la fría noche se hacia sentir cada vez mas, y el pequeño niño tenia sus manitas congeladas casi entumidas por la gran helada. En eso tubo una idea, de una de las cajitas de cerillas agarro una cerilla y con sus frías manos temblorosas miraba fijamente a la flama que le daba muy poca calidez.

El niño cerros sus hermosos ojos verdes sintiendo una calidez maravillosa como nunca antes había sentido mientras poco a poco la cerilla se iba apagando volvió a abrir sus ojitos mirando sus manitas frías. Suspiro tristemente y tomo otra cerilla cerro sus ojos para sentir nuevamente ese calor pero poco a poco se desvaneció haciéndole sentir de nuevo el frío de la noche.

El niño se sentó en la nieve y abrió otra cajetilla de cerillos y los encendió formando una pequeña fogata en donde sus ojos se perdieron en la llama en donde el alegremente sentía el calor un calor de hogar miro a su alrededor y vio una chimenea, una mesa llena de deliciosas comidas. Pero poco a poco se fueron desapareciendo y fue cuando la llama de esa pequeña fogata termino de brillar.

Tomo otra cajetilla de cerillos y sus ojos nuevamente se perdieron en la llama de aquella fogata en donde ahora estaba en un campo verde tan verde como sus ojos poco a poco sus ojos miraron a una mujer de mayor edad y el al reconocerla corrió a su lado lleno de alegría pero antes de poder abrazarla la pequeña fogata volvió a perder su calor...

-no llévame contigo ¡!.-gritaba el pequeño mientras corría tras la anciana señora.

El pequeño abrió sus ojos y se limpio las lágrimas mientras murmuraba "llévame a tu lado"

Abrió otra cajetilla de cerrillos y al prenderla la pequeña llama lleno de calor al pequeño quien nuevamente volvió a ver a esa anciana mujer. Donde felizmente fue a correr a su lado y esta vez la abrazo para así por siempre estar a su lado.

El pequeño niño se quedo tendido en aquella esquina donde una llama poco a poco perdía su resplandor.

Fin

Bien se lo dedico especialmente a mi abuelita qdep a ella le gustaba este cuento.

Gracias por leer.