Konoha Gakuen:

Los caminos de la vida en Naruto

Era una soleada mañana por las calles de Japón. Trabajadores, estudiantes y toda la gente en general se dirigían a sus respectivos sitios rutinarios para comenzar el día. Era bastante temprano y el tráfico se daba abasto, todos tenían prisa por llegar a sus trabajos u oficios y los alumnos por ir a la escuela.

Pero no era así en Konoha, una zona de la ciudad bastante tranquila y apartada del bullicio de Tokyo, todo lo contrario a este conjunto de manzanas, donde la gente soñaba con su vida suburbana al estilo del sueño americano, ya que aquí solo se conglomeraba la gente de po$ibilidade$ para formar su vida sin ser molestados por lo demás que no los incluyera a ellos.

Capitulo uno: ¡Déjame presentarte!

En Konoha se encontraban la mejor y más reconocida escuela de todo Japón, incluyendo a sus adinerados habitantes los cuales eran dueños de lujosas cadenas de hoteles, prósperos bancos, industria automotriz o algún otro negocio el cual les brindaran ganancias de miles del dólares al mes.

Por su puesto que Konoha esta separada entre clases. Las zonas más tranquilas eran donde se encontraban las mansiones de los más adinerados y estaba aislada de todo por una valla de vigilancia incluyendo perros y guardias por todas partes para garantizar la seguridad de los ricos vecinos.

Más al centro estaba la zona comercial llena de negocios, restaurantes y zonas de recreo para toda la población. Junto a ella estaba la zona escolar donde se conglomeraban todos los colegios, guarderías y la universidad.

Es esta zona, en las instalaciones de cierto instituto es donde comienza la historia de las vidas de un grupos de adolescentes que pasaría a vivir la mejor experiencia que pudieran desear sus almas: la vida misma…

-¡¡¡ Sakura-chan!!!-grito alguien de la lejanía hacia dos jóvenes que se encontraban en las puertas del colegio al que estaban a punto de ingresar.

-Ay no…-se quejo la chica de cabello rosa a la que estaba saludando.

-¿Qué sucede Sakura?-le pregunto su amiga al verla tan acongojada por escuchar aquella voz al parecer molesta para ella.

-Aquí vamos de nuevo…- señalo al chico que se aproximaba.

-¡Buenos días Sakura-chan! ¿Lista para comenzar otro día de escuela?-le pregunto el risueño con una cara de felicidad por verla nuevamente.

-aja…- se remitió a responder.

-Cómo si aprovecharas la escuela Naruto…-se rio la rubia amiga de Sakura.

-¡¿Qué dijiste?!-Le pregunto exaltado y con la vena salida en su frente.

-Ya, ya, cálmense, se nos va a hacer tarde-los calmo Sakura conduciéndolos a los dos adentro de la escuela.

En ese momento un elegante vehículo se aproximaba por la calle e ingreso en el colegio.

-Cielos… ¿quién vendría en esa cosa a la escuela…?-dejo escapar Naruto al verlo entrar y pasar cerca de ellos.

-Seguramente alguien importante- agrego Ino.

-¡Dejen de distraerse y apurémonos!- los regaño la chica de cabellos rosas y hermosos ojos jade que ya se dirigía al edificio.

Konoha Gakuen, la escuela con mayor prestigio en todo Japón, conocida por haber sido cuna de grandiosos genios respetados y admirables empresarios exitosos. Si, cualquiera haría cualquier cosa para ingresar a esta, aunque algunos que se encontraban en ella no lo apreciaban, tal era el caso de Naruto, a quien no le importaba su pase a la universidad como todos los que estaban ahí.

Los cerebros más inteligentes y la gente más prominente en ciertas ramas como artes marciales y todo lo referente a las bellas artes se encontraban aquí.

Era la escuela preferida por todos debajo de Akai Mizu-zen-do, solo que esta ultima era un internado.

Como la mayoría de la gente que asistía a Konoha Gakuen tenía buena posición económica o generosas becas, el rebelde rubio de ojos azules, Uzumaki, sentía que ese no era su lugar, sobre todo por que la mayoría se la pasaba ablando de sus fortunas y de sus estudios. Algo parecido sucedía con otra persona que sentía no encajar ahí también, pero que no se conocían.

La limosina estacionada por las rejas de la entrada tenía una insignia grabada y sobresaliente en el cofre. Era la insignia de una de las familias más adineradas de todo el país, y que se presumía de venir de la nobleza atribuida de su noble "sangre azul". Era una llama roja encima de un círculo dorado.

Adentro, una bellísima joven de llamativos ojos aperlados y hermoso y largo cabello negro suspiraba melancólicamente mientras miraba por la ventana abierta hacia el edificio del instituto pensando que ese no era su lugar y que nunca llegaría a adaptarse.

-Hiashi-sama te inscribió aquí para que estuvieras más cerca de casa, ¿no te alegra?-le pregunto su acompañante sentado a un lado de ella en el otro extremo del asiento pegado a la ventana al ver la demacrada apariencia de su prima.

-No… no se si encaje aquí Neji…-le respondió en medio de su callada y melancólica expresión que llevaba en el rostro, como una mezcla entre tristeza y recelo por estar ahí.

-Solo relájate-trato de calmarla -después de todo estarás en la misma escuela en la que voy yo, así que no tienes por que preocuparte de nada ok?-.

La chica solo se quedo callada al ver los vanos intentos de su primo por hacerla sentir mejor. Sabia a la perfección que el ya debía tener amigos ¿pero que hay de ella? nueva, tímida y callada no veía un buen presagio para su estadía ahí.

El chofer bajo del auto y abrió la puerta dándole la mano a la joven para ayudarla a descender y en eso un hombre de mayor estatura y varonil barba se les acerco y saludo cortésmente.

-Veo que ya se encuentra aquí Hyuuga-san, es un honor recibirla en Konoha Gakuen-se reverencio-por favor sígame, la guiare hasta su clase-.

-Si, claro. Mucho gusto- Lo siguió seguida de su primo.

No sabia como sentirse al respecto, estaba muy insegura pero lo ocultaba tras una cara de neutralidad y extrañeza que cualquiera podría pasar desapercibido su nerviosismo.

-Bueno, creo que te veré luego- interrumpió sus pensamientos el ver que su primo se alejaba por el patio.

-¿Eh? ¿A donde vas? Neji-nii-san…- lo detuvo al ver como se marchaba, preocupada por que no lo tendría cerca.

-Hoy me toca educación física a primera hora, debo irme. Adiós- Se despidió apurado dejando a su prima con cara de angustia.

-A claro, adiós-regreso a su camino.

Kakashi Hakate llegaba tarde a sus clases todos los días, y siempre tenia algún pretexto que sonara convincente, al menos para el, pues sus alumnos ya sabían que el siempre inventaba cualquier cosa para excusarse. Lamentablemente esos días ya se habían acabado para el, pues la directora la había hecho una advertencia mayor a las anteriores que había ignorado presionándole donde más le dolía: el dinero. Le había prometido descontarle cada retraso en su salario a partir de ese día, y conociendo su obsesión por todo lo referente a Icha-Icha Paradise que lo llevaba a comprar muchas cosas de esto prefirió dejar su hábito de tardanza.

Como era costumbre el salón era un escándalo total por que su maestro no estaba presente y faltaba mucho para que llegara, así que continuaban con sus cosas como si nada y cuando entro Kakashi se sorprendió al ver tal escena en el aula.

-A ver, a ver, ya deténganse y tomen asiento- les llamo la atención desde su escritorio y todos giraron a verlo tan impresionados como si hubieran visto un fantasma en sus narices.

-¡¡¡¿Kakashi-sensei?!!!-exclamaron en un grito todos juntos.

-¿Qué es tan raro que llegue temprano?-les pregunto extrañado rascándose la cabeza entre su cabellera blanca que le cubría un ojo.

-Pues…-estaban a punto de llover sobre él toda clase de cosas cuando los detuvo con un simple:

-No me respondan-y comenzó su clase pidiéndoles a todos que abrieran su libro de texto en la lección del día.

Adentro del edificio la pelinegra seguía al hombre que la guiaría a su salón arrastrando los pies. Por las puertas del pasillo en el que estaban se alcanzaban a escuchar las clases que estaban impartiendo… historia, física, ciencias sociales… iba reconociéndolas conforme escuchaba un poco de las voces provenientes de adentro…

-Llegamos-le señalo la puerta a la que ingresaría y se detuvo mientras lo veía recorrerla-La clase de Hakate Kakashi, tu maestro de lengua-le alcanzo a decir justo cuando puso un pie dentro para percatarse de algo nunca antes visto para aquel hombre…

-And we can say than this is the formal way to…-detuvo su explicación a la clase al ver entrar a su colega por la puerta –Asuma…-

-Kakashi… ¿tu aquí?-se sorprendió de verlo ahí –Me tome la libertad de tardarme unos minutos para encontrarte pero no me esperaba que… ya estuvieras aquí-le dijo.

-¿Qué es tan extraño que no llegue tarde?…pregunto a su amigo mientras miraba a sus alumnos amenazante de que lo pagarían caro si decían algo, estos al captar el mensaje no dijeron ni media palabra pero fue Asuma quien termino diciéndolo todo:

-Si, es muy extraño…-afirmo-¿No estarás enfermándote o algo?-se rio discretamente ante la cara de pocos amigos de Kakashi.

-Mejor no digas nada-lo callo discretamente mientras veía a la joven atrás de el que veía aquella situación sin nada de alboroto ni risa-¿A que venias?-le interrogo por la chica.

-Ah claro, te traigo una nueva alumna Kakashi-le dijo colocando su mano en el hombro de la chica haciéndola pasar.

-¿Una nueva alumna eh?... ¿como te llamas?- le pregunto ante su sonrojo de desconocimiento por las personas que la rodeaban.

-Hinata Hyuuga-contesto. Algunos cuchicheos se dejaron escuchar ante su respuesta.

-Bien Hinata es un placer. Clase reciba con gusto a su nueva compañera-indico al tiempo que todos se levantaban y respondían a coro:

-Bienvenida Hinata Hyuuga-

Ella solo se quedo muda al verlos obedecer como robots, pero le fue posible escuchar su desgano ya que lo habían hecho por obligación. ¡Vaya! Que recibimiento tan aceptable de cierta manera, claro, pues era nueva y todos la miraban cual bicho raro.

En ese momento deseaba estar en la boca de un tigre, el estómago de un tiburón o enterrada en arena hasta el cuello, incluso cayendo en picada hacia un volcán lleno de lava hirviendo, pero no en ese salón.

-¡Oye amiga, ¿Tienes novio?!- se escucho de entre los alumnos.

-¿Eh?- todos empezaron a hablar por lo bajo y los chicos a mirarla analizantes hasta que Kakashi los calmo.

-Te la dejo, ya me voy- se despidió Asuma al tiempo que salía por la puerta y cerrándola a su paso.

-Bueno, toma asiento-le indico-mira, junto a Uzumaki hay un lugar vacio- señalo un lugar específico-es el chico rubio que no pone atención en las clases- susurro nada discreto al tiempo que este se ponía de pie de inmediato a rezongarle a su maestro.

-¡Hey!-le reprocho mientras los demás se reían por el comentario y la reacción.

Hinata se acerco a su lugar y pudo notar que su vecino la miraba seriamente con sus profundos ojos azules. Con su mirada podía sentir como sus piernas le temblaban y perdía el equilibrio mientras que a el le llamaba la atención sus ojos color plata con un toque violeta que decoraban aquel rostro de piel blanca y tersa parecida a al porcelana. Había algo en ella que le llamaba la atención, como si ocultara algo ¿pero que?...

Tomo asiento y comenzó con sus apuntes mientras el rubio perdía el tiempo jugando con su celular y mirando por la ventana de vez en cuando, era tal su descaro que a veces bostezaba y se estiraba tratando de no dormirse, aunque al final acabo dormido sobre sus brazos donde ocultaba la cara para que no lo vieran y ahogar sus ronquidos que la clase ignoraba como si fuera algo común. Sin embargo al voltear a ver nadie más estaba durmiéndose, la mayoría tomaba apuntes y estaba prestando atención, claro que algunos platicaban, se levantaban de sus asientos y jugaban, era normal, era la prepa ¿qué se podía hacer?, pero para Hinata eso estaba mal, admitía que no era perfecta al poner siempre atención por que incluso ella se agobiaba y aburría, pero nunca se había dormido en clase, pero siendo nueva y sin conocer a nadie prefirió no intervenir y seguir con su trabajo como si nada.

Sonó la campana y la clase dio terminado ese periodo para comenzar el siguiente así que Kakashi les recordó que estudiaran para el examen del próximo viernes que se daría a cabo en dos días.

-Recuerden que este y el anterior contaran como el treinta porciento de su calificación- menciono su maestro seguido de los molestos reclamos de sus compañeros que estaban saliendo por la puerta -si, ya se que odian los exámenes…- salió neutral ante aquello.

Hinata no tenía idea de lo que ocurría ¿por qué estaban dejando el salón? ¿examen? ¿calificación?... ¡¡¿Qué estaba pasando?!!

-¡Sensei!- lo detuvo en el pasillo antes de que se marchara y no tuviera oportunidad de hablar con el-¡Sensei!

Kakashi giro para ver quien lo llamaba y descubrió a Hinata para da enfrente de el.

-Ah Hinata, ¿Qué ocurre?-pregunto con su calmada voz de costumbre-

-Kakashi-sensei con respecto al examen yo….-

-No te preocupes, no te contare el examen anterior-la interrumpió-solo espero que estudies para en que viene- sonrió bajo su mascara que le daba misterio a su personalidad.

-Pero sensei…- interrumpió su partida de nuevo-yo quisiera pedirle…-trataba de explicarse mientras jugaba con sus dedos nerviosamente ya que ese era un mal hábito que tenía desde hace tiempo-si usted… me podría aplicar un examen oral-le soltó por fin.

-¿Un examen oral?-repitió.

-Si, por favor sensei- afirmo segura de su palabra aun que tratando de no volver a jugar con sus dedos.

¡Un examen oral! Eso si era nuevo para Kakashi, cualquier alumno se hubiera negado rotundamente y rogado por hacer uno escrito, pero de pronto llega esta nueva chica pidiéndole uno como si nada por que no quiere que le tengan trato especial por acabar de llegar y quiere demostrar de lo que es capaz.

-Imposible…-pensó.

-¿Estas segura de que quieres hacer un examen oral?-pregunto de nuevo por que no acababa de creérsela.

-Si-respondió. Ante tal respuesta no se negó, pues lucia muy insistente con su petición.

-De acuerdo, veme en el pasillo enfrente de la sala de maestros durante el descanso, ahí te hare el examen-le dijo retirándose.

-Muy bien-lo miro partir-pe… pero… ¿Dónde queda la sala de maestros?-le cuestiono antes de que se fuera.

-Junto a la dirección- completó a responderle antes de desaparecer entre la multitud.

¡¿Qué acaso no comprendían que era nueva y no sabia donde estaba cada cosa?!

Hinata tenia poco tiempo y muchas cosas en la cabeza y por hacer, así que sacó de su portafolio una hoja de papel que desdoblo y tenia un horario en el cual se indicaban que clases le tocaban y a que hora.

-Me toca química orgánica en el laboratorio…-se dijo a si misma- ¿y donde… queda el laboratorio?-lloro su mala suerte. Se quejaba terriblemente de no conocer nada en aquella escuela a la cual habían obligado a asistir, así que preguntando fue a dar con la ubicación de este y salió al patio para cruzar al edificio al que correspondían las indicaciones que le habían dado.

-Así que utilizando el método de la destilación separamos de nuestra mezcla el agua para quedarnos solo con…-la clase ya había empezado y Hinata había llegado tarde. Cualquier otro en su lugar hubiera preferido irse y dejarlo todo por la paz saltándose la clase, pero ella no era de ese tipo así que toco la puerta esperando recibir una llamada de atención por su retraso.

-¡Que fastidio, ¿Ahora quién es?!-se molesto su maestra al escuchar la puerta mientras todos los demás volteaban a ver quien era-¡Adelante pase!-alzo la voz notablemente mientras sujetaba con la mano una pipeta.

-Con permiso-hablo Hinata cerrando la puerta al pasar.

-Llegas tarde- Le reclamo al verla llegar a esa hora -¿Quién eres? No te había visto antes- la examino de lejos al no reconocerla.

-Es una nueva alumna- le susurro uno de sus alumnos.

-¡ah! Eso lo explica, pasa, toma una bata-le indico - hoy trabajaras con migo y luego te asignare un equipo-le dijo cuando esta pasaba entre los demás equipos y se cerraba la bata que había tomado de donde le había dicho su sensei.

Los murmuros sobre ella no dejaban de caer.

-Ahora llega tarde, espero que no salga como Kakashi-sensei- dijo uno

-¿Y ella que hace aquí?, Debió haberse quedado en su otra escuela- hablaban sin saber lo que decían.

-Es tan rara, no ha hablado desde que llego-

-Tal vez sea una matada, no le hagas caso- murmuraba otro

-Lo más seguro es que deba sentirse superior a nosotros y por eso no habla- se atrevió a decir alguien

-Si, ha de ser muy engreída y orgullosa como para dirigirnos la palabra- se quejo una chica.

-Pues a mi me gustan las calladas-dejo salir alguien en tono libidinoso.

-Admito que tiene muy lindas piernas-continuo otro.

Era obvio que Hinata se sentía mal por los comentarios que hacían de ella a sus espaldas, y otros la incomodaban en lo absoluto. Estaba consiente de que habiendo sido criada en una familia con tantos lujos y comodidades cualquiera podría malinterpretar su callada forma de ser, pero no se imaginaban que su silencio era en realidad por que su timidez le impedía sentirse segura de si misma. A pesar de todo no dejaba de ser el centro de atención para toda la clase desde la ultima hora, ya que siendo la nueva era un blanco fácil para hablar de ella, incluso cuando no conocían su posición económica.

-Por cierto mi nombre es Anko Mitarashi-se presento la mujer.

-Mucho gusto sensei-se reverencio como le dictaban sus modales.

-¡Vamos! No hay que ser tan cordiales-le dio un golpe en la espalda –sobre todo si vamos a explotar el laboratorio juntas-le sonrió y termino sacándole la lengua juguetonamente.

-Claro…-se quedo pensando Hinata en su actitud, pues una maestra no debía ser tan gritona.

Por su parte Naruto no prestaba mucha atención a la clase, le importaba muy poco la química orgánica. En todas las clases había sido puesto junto a Sakura y Sasuke y por cosas del destino siempre eran el equipo siete- ¿Qué les pasa a estos maestros?- Se preguntaba – Ya les gusto ¿NO?- Ciertamente odiaba tener que trabajar con Sasuke pues se consideraban rivales, Naruto competía con el en todo, excepto claro en los estudios por que verdaderamente no le importaba, pero el hecho de estar con Sakura, la chica que lo traía loco valía la pena ¿No?

Lo único que lo hizo salir de su letargo de aburrimiento fue que Hinata llegara tarde, desde su lugar pudo divisar todo, y al verla pasar y escuchar todo lo que decían de ella no pudo evitar ver su rostro afligido y deprimido por los comentarios de los demás, de cierto modo le había causado una sensación de comprensión mutua.

-Es un poco callada ¿No crees Sasuke?-le pregunto la pelirosa a su compañero sentado al lado de ella.

-No me importa-le contesto este.

Si, Naruto sabia que Sasuke era así de serio y frio, pero ella era nueva, no la conocían ¿Por qué deberían tratarla de esa manera?

La clase de Anko también termino y quedo satisfecha con los resultados de ese día, pues la habilidad de la nueva alumna para balancear fórmulas era excelente y era notoria su inteligencia, claro que no le llegaba a Shikamaru pero era bastante buena.

-Hinata Hyuuga…-hablaba para si misma-un encanto perfecto, genio y figura-la miraba irse junto con la demás clase-solo tienes que dejar tu timidez a un lado y ser mas abierta…-sonrió, pero la felicidad se le fue cuando…

-¡Uzumaki!-le detuvo antes de que saliera ya que era el ultimo en salir siempre, este se helo al escuchar la voz de su maestra atrás de el.

-Si Anko-sensei-respondió volviéndose a ella.

-¿Sabes para que quiero hablar contigo no es cierto?-le hablo seriamente con una sonrisa encajosa y ojos cerrados en un intento por no tener que pasar por eso de nuevo.

-No realmente sensei-contesto tratando de zafarse de esa situación rápido.

-Uzumaki, sabes a la perfección que no pasaras otra vez por que no haz entregado ningún proyecto ni práctica-empezó a plantearle las cosas mirándolo fijamente – Ni siquiera los puntos del trabajo en equipo que Sakura y Sasuke hacen pero que ponen tu nombre te servirán para pasar, ¿Entiendes la gravedad de esto Naruto?-le pregunto con una cara que el chico desconoció ¿acaso estaba preocupada por el?

Naruto solo miro hacia el piso – Yo… intento pero….-

-Ya me lo haz dicho Naruto-interrumpió su excusa –pero no es suficiente-lo callo ante el primer intento de seguir dándole pretextos– tendrás la necesidad de un tutor-le informo decididamente.

-¡¿Qué?!-reacciono el rubio - ¡un tutor! ¡Pero sensei…!-

-No hay más excusa Naruto, lo necesitas- el chico callo de nuevo ante sus palabras ¿Un tutor? ¿Cómo se atrevía a decir tal barbarie? –Puedes retirarte…- Naruto salió de ahí con cara entre enojada y triste, no sabia que decir al respecto, pero lo que menos deseaba era un chico de su misma edad haciéndolo sentir menos con sus aires de superior intelecto, incluso si era su amigo.

Tercer periodo, educación física. Todos se habían cambiado y salido al patio para seguir las instrucciones de su maestro. Yamato ya había mandado a los chicos a la cancha de baloncesto mientras que a las chicas las tenía reunidas a punto de comenzar un partido de voleibol.

-Muy bien, hagan dos equipos de igual número de integrantes, solo cinco jugaran de cada equipo y luego habrá rotación ¿ok?-explicaba claramente antes de darles el balón.

-Pero Yamato-sensei, hay una nueva alumna-intervino una niña de colitas.

-¿Eh?- el profesor comenzó a checar en sus listas-Si, me parece que me habían informado antes…-decía mientras buscaba entre los nombres ahí anotados- aquí esta, Hinata Hyuuga, al parecer fue transferida de Akai Mizu-zen-do esta semana…-.

-¡¡¿Qué?!!-gritaron todas las alumnas -¡¡¿Akai Mizu-zen-do?!!-

-¿No es la escuela más importante de todo Japón?-pregunto Ino al reconocer vagamente ese nombre.

-Si, ese colegio es un internado, y es muy caro ¿Me pregunto por que la habrán cambiado a aquí?... Tal vez su familia se mudo-dijo mirándola lejos del grupo.

-¡Hey Hinata!-la llamo su maestro -¿Podrías venir un momento?-.

La chica se levanto de su asiento y se dirigió al grupo mientras veía como la miraban todas intrigadas.

-¿S… si sensei?-se atrevió decir ante su presencia.

-Hinata, ¿te puedo hacer una pregunta?- la chica asintió mientras las demás alumnas la veían interrogantes ante la cuestión de su profesor…-¿tu apellido es Hyuuga cierto?- Hinata se puso un poco roja y bajo la mirada mientras la coleta que alzaba su cabello =por que le estorbaba para practicar deporte= se movía con el viento suavemente, sabia lo que eso se implicaba, el ya lo habia descubierto o si no por lo menos asumido…

-Si-respondió aun cabizbaja.

-¿La familia Hyuuga dueña de la cadena de bancos Byakugan?-pregunto aun más curioso que nada, pero aun mantenía su actitud seria, cosa que no se podía decir de las demás pues no podían articular palabra alguna, están boquiabiertas y expectantes ante la posibilidad de que aquella chica recatada fuera a ser la heredera única de la fortuna Hyuuga y lo que con esto traería. De verdad nadie se daba cuenta de que ella estaba sumamente confundida de decirles la verdad o no…

-Si- hablo casi sin voz –pero les suplico que no lo divulguen- completo.

-¡¡¿Qué?!!-gritaron de nuevo todas…

-¡No puede ser…!-

-¡Una Hyuuga…!-

-¡Una multimillonaria aquí… en la escuela!-

-Niñas…-las callaba su profesor.

Hinata más que nadie no sabía que decir ni que hacer en ese momento. Tal vez ahora si nadie le hablaría.

A lo lejos los chicos habían detenido su partido al ver la conglomeración y alboroto de las chicas junto a su profesor.

-¿Ahora que sucede?-pregunto Sasuke molesto por que todos se habían detenido por ver que pasaba.

-Oigan ¿Qué ya nadie va a jugar?-se acerco Naruto.

-Es la chica nueva…-hablo Choji.

-Acaban de descubrir que es la hija predilecta de la fortuna Hyuuga…-explico Shikamaru con una cara de fastidio-Que problemático… no la reconocieron cuando entro al salón y ahora hacen de esto una noticia-.

Sasuke vivía con su tío Madara y su hermano mayor Itachi quien había regresado de Estado Unidos a Japón para continuar con sus estudios; hacía un tiempo que vivían juntos en la antigua mansión Uchiha y eran vecinos cercanos de los Hyuuga ya que sus familias eran las más antiguas en poblar la zona de Konoha, y a pesar de que conocía a Neji y no se trataran tan bien y de hecho hubiera cierta fricción entre ellos, el nunca le había hablado sobre aquella chica inclusive conociendo que el solo era el sobrino de la cabeza de la familia…

-¿Eso que importa?- exclamo Kiba –No es más que otra niñita de papi que se siente superior…-.

-¿Van o jugar o no?-pregunto el que tenía el balón y todos regresaron al partido como si nada, solo que Naruto se había quedado viendo a Hinata un poco extrañado, y en su rostro se podía divisar un destello de desilusión…

-Multimillonaria…-

Antes de marcharse y asegurándose de que Hinata no estuviera presente Yamato llamo a todos y les pidió extremo cuidado con respecto a la joven Hyuuga pues, siendo tan importante para la familia podría ser blanco de algún secuestro o extorsión así que debían tratarla como cualquier otro alumno en el instituto.

Por supuesto que la posición económica de Hinata había dejado boquiabiertos a la mayoría, y el único que podía competir con su fortuna era Sasuke por el enorme honor de haber nacido Uchiha.

Llego el descanso y Kakashi llevaba más de cinco minutos esperando a la chica para su examen oral, pero esta no llegaba. Se había hartado y prefirió irse macabramente feliz de que fueran ciertas sus suposiciones de que ningún alumno querría hacer un examen a menos que fuera escrito y ni aun así.

Iba caminando pensando en que probablemente ella inventaría alguna excusa después para justificar su falta cuando su voz lo detuvo. Se volvió para ver quien era y en efecto Hinata no había faltado a su cita con el.

-Así que si llegaste- le dijo pacíficamente ocultando su sorpresa son su tono calmado de voz ante la jadeante chica frente a el.

-Lo…lo lamento, es que no encontraba el edificio- se disculpaba inocentemente.

Kakashi sabía que siendo nueva no debía conocer la escuela, había cometido un gran error al pedirle que se vieran ahí si ella no sabía donde era…

-Bueno, pero ya esta aquí-continuo-comencemos y la chica asintió.

Como maestro de lengua sabía que no a todos les agradaba la idea de aprender otro idioma que no fuera la lengua materna, pero de cierta forma lo necesitarían algún día.

Al verla tan nerviosa asumió que era por el examen y comenzó a hacerle preguntas sencillas que ella contesto sin tardarse en lo absoluto, y su confianza comenzó a subir. Su pronunciación era correcta y hablaba muy formalmente, cosa que impresiono mucho a Kakashi pues no eran comunes en un alumno tantas habilidades, y así muy pronto se le acabo el examen.

-Terminamos-afirmo.

A Hinata se le había hecho muy fácil, tanto que no pudo evitar poner una cara de insatisfacción al ver que ya habían terminado.

Ese examen lo había hablado todo en ingles y Hinata había respondido perfectamente, eso era asombroso para un ciudadano japonés…

-Supongo que ya estas familiarizada con el idioma ¿no es así?- la miro con su único ojo visible que mostraba una expresión de confidencia notoriamente.

-Bueno… es que… -trataba de explicarlo de la mejor manera posible- mi familia y yo hemos ido de viaje a New York y London, digo Londres-sonrió mientras perdía la mirada y jugaba con sus dedos.

-Ya veo…-dijo Kakashi meditante mientras se recargaba en su mano y esta se sostenía en su brazo…

-Solo te falta un poco de modismos y casi nada pronunciación, necesitas dominar más verbos por que lo básico ya lo superaste-logro captar su atención inmediatamente-creo que cada vez que haga exámenes debo darte uno diferente para que no sea injusto tu nivel y… tal vez te deje otro tipo de trabajos de más alto nivel-le sonrió modestamente ante la impactada cara de su alumna…-claro, solo si crees ser capaz de seguir el ritmo…-una carcajada se soltó queda en su interior por estar seguro de recibir el rechazo de su alumna inmediatamente, pero no fue así…

-¡¿De verdad sensei?!-no pudo evitar verlo con singular alegría-¡Gracias!, le agradezco mucho-se reverencio-debo retirarme, ¡gracias de nuevo!- se despidió mientras se iba por el pasillo dejando a su maestro sin palabras…

-Esta chica no es humana…-¿Qué clase de alumno querría tener trabajo más pesado y hacer exámenes más difíciles?

Hinata salió del edificio y vio como todos estaban reunidos con su respectivo grupo de amigos pasándola bien en el descanso. Se sentía tan sola que deseaba que el timbre sonara lo más pronto posible para dejar a un lado su ocio y aburrimiento y de pronto, de la nada lo sintió venir…

-¡¡Cuidado!!-grito alguien en la lejanía…

Naruto y todos sus personajes pertenecen a Masashi Kishimoto

Aquí le dejo esta vez, espero les guste, procurare no tardarme en subir el siguiente capítulo…

Besos

Sam

P.D.: Dejen sus comentarios, quejas y sugerencias, con gusto leeré todas, publico manda