AL FIN!

ACA TIENEN LO QUE TANTO HAN ESPERADO…SIN MAS LAS DEJO DISFRUTANDO.

/ * * * * S & D * * * * /

EPILOGO

La luna de miel fue más que perfecta, mucho más de lo que el pelinegro hubiera planeado y la rubia hubiese imaginado, finalmente se habían convertido en marido y mujer, se pertenecían y eso significaba la consumación de su gran amor.

Algunos meses habían pasado.

Mamoru y Usagi habían vuelto de su luna de miel, realmente habían sido acosados por la prensa debido a su repentina reconciliación y boda, los medios de comunicación no dejaban de especular y decir esto y aquello pero finalmente cuando ellos volvieron demostraron sentirse completamente a gusto el uno con el otro, Mamoru se presentaba a todos lados al lado de su esposa a quien siempre llevaba de la mano, Usagi no podía menos que sentirse feliz, aun no se acostumbrara a ser el blanco de las miradas pero gracias a él se sentía segura, en sus rostros se podía ver claramente el sentimiento que sentían. El no se cansaba de decir que Usagi era la mejor mujer del mundo y que estaba enamorado de ella, a los espectadores les encantaba ver el rostro tímido de la chica inundarse de luz al oír sus palabras, y acto después sonreírse nerviosa bajo la mirada devota de su esposo, conformaban una pareja tierna.

Mamoru salía de Meio Producciones luego de tener una junta con Setsuna y Andrew, sonriente tomo el teléfono y marco un número, en su pantalla apareció la imagen de cierta rubia con rostro risueño y mirada tierna, debajo; donde debía aparecer su nombre; aparecía "Mi polluela".

-¿amor? –Su corazón latió con fuerza al oír su voz- ¿estás en casa o ya saliste de la escuela?- pregunto él, después de breves segundos suspiro aliviado- entonces ¿quieres que pase por ti?- sonrió- ¡podemos ir a comer al sitio que te encanta!- los latidos de su corazón bailaban a ritmo frenético y en sus ojos se reflejaba la felicidad que sentía-¡entonces estoy ahí en veinte minutos! ¡Espérame! ¡Te quiero!- y colgó poniendo en marcha el automóvil.

Setsuna por su parte abordaba junto a su esposo su automóvil.

-estoy asombrado ¡no puedo creer! Mamoru es un hombre totalmente diferente-dijo Jedite

-pensándolo bien, es como si él hubiera vuelto a la normalidad, recuerdo que él solía ser así, me alegro mucho, el es tan joven- dijo ella con rostro de ensoñación.

-¿y qué piensas de la película?- apoyando su mano en la pierna de su mujer

-¿te soy sincera?- entrecerrando sus ojos, Jedite quien ya la conocía solamente le sonrió esperando su respuesta-creo que es buena, y que será un éxito rotundo, además Andrew ha asesorada a Usagi quien tiene a su alrededor un maravilloso grupo de escritores, me encanta la idea.

-¡pienso igual!

La pareja caminaba por el parque de cierto parque de diversiones, Usagi iba aferrada a la mano de su pareja sintiéndose nerviosa por las personas que los miraban pero más aún porque Mamoru al fin se decidía a salir a lugares públicos abrazándola y eso la hacía sentir feliz, de vez en vez ella sumía su rostro entre la ancha espalda de Mamoru victima de los nervios, el la abrazaba con ternura y besaba su sien.

-¡mira! Un aparato para tomar fotografías ¡entremos!- dijo el tomándola de la mano y metiéndola ante el desconcierto de Usagi quien no sabía qué hacer, rápidamente el paso una mano por sus hombros y pego su rostro al de ella, la sonrisa de ella no tardo en aparecer y la imagen fue captada varias veces, después salieron para ver sus fotos, Mamoru sonreía como una niño que descubría todas esas cosas.

-¡en esta te ves chistosa! Mira esos ojos- ella frunció la frente y los labios

-¡cállate!- golpeándolo-¡este no es tu mejor perfil! Deberías cuidar de eso… ¡cariño!

-¿de verdad?- pregunto con asombro tomándose el rostro y ella se carcajeo por lograr su cometido pues conocía cuan vanidoso era su esposo, se alejo sin mencionar nada mas dejando a Mamoru preocupado y viendo la fotografía y tomándose el rostro con preocupación.

-¡helado! ¡Comamos!- volvió a correr tomando su mano luego salieron con helado en mano, el tomo su mano y comenzaron a caminar por el adoquinado camino que llevaba a los diversos puestos.

-¡juguemos!- grito Usagi al ver un puesto de juegos, tomo un martillo e intento de golpear al mono que salía por los agujeros, su esposo le daba ánimos pero ella nada mas no lograba golpear ninguno, eran my rápidos, desesperado Mamoru le quito el martillo y comenzó con la labor se emociono tanto que jugó hasta que logro ganarse un premio, ante los ojos abiertos de la rubia de coletas quien no podía creerlo ¡Mamoru se estaba divirtiendo más que ella! a lo cerca sus fans lo grababan por el celular y el solo se limito a saludarlas de lejos. El sonido constante les dio a entender que habían ganado y ambos gritaron y saltaron como verdaderos niños, el la tomo de la cintura y le pregunto.

-¿Qué quieres?... ¡Escógelo!- le indico, Usagi tomo un cerdito de color rosa, con un lazo en el cuello y los ojos cerrados

Continuaron su trayectoria y era el momento de subirse a los juegos, Mamoru se resistió un poco pero ante la insistencia de ella termino cediendo.

-¿Qué pasa? ¿Tienes miedo?- le interrogo al ver como apretaba con tal fuerza el pasamanos de el asiento que sus nudillo se veían blancos.

-¿qu-quien…yo?- inquirió estirando los brazos y disimulando su pavor-¡claro que no!- ella no le creyó y rio traviesa cuando el juego comenzó a moverse pudo disfrutar de la adrenalina junto a Mamoru quien no dejo de gritar durante los segundos que duro el recorrido en el Superman. Cuando bajaron el se notaba pálido por lo que Usagi decidió que era suficiente. Fueron a otra área y subieron a la rueda de la fortuna, a las tazas locas y realmente estaban disfrutando de cada lugar, se tomaban fotografías y entraban a los espectáculos que proporcionaba el parque.

Después de eso a la rubia le dio un poco de hambre por lo que se acerco a comprar una banderilla miraba con deleite y con los ojos iluminados el aperitivo cuando sorpresivamente siente que alguien le toma suavemente de la cintura, sonrió luego un pequeño ramo con una solitaria rosa roja y algunas florecillas que la adornaban apareció en frente a ella, abrió sus ojos, y grito.

-¡Mamo-chan! ¡Es hermosa! ¡Gracias!- volteando para premiarlo rodeando su cuello y besarlo tiernamente para después admirar su regalo.

-¡me alegro que te guste!- le dijo-

-su banderilla señorita- al verla Mamoru frunció el ceño

-¿Cómo puedes comerte eso? ¿Cómo es que no engordas?

-es delicioso- decía dando una enorme mordida.

-mejor vamos a la tienda ¿quieres algunos recuerdos?- su sonrisa radiante le devolvió la respuesta, ella se adentro a la tienda mirando los juguetitos, las prendas de vestir y los recuerdos, desde su sitio Mamoru no dejaba de observarla, en realidad ni ponía atención a nada que no fuera ella, se sentía feliz por lograr arrancar una sonrisa en ella, una mirada de amor, unas palabras dulces.

"Usagi-chan…mi Usako…me agrada saber que eres feliz, que sonríes para mi…gracias a ti me he reconciliado con mi padre y hasta me llevo mejor con mi familia, tienes un gran corazón. ¡te amo! ¡Prometo que siempre viviré para hacerte feliz! Te compensare cada segundo de mi vida"

-¿Qué te parecen estas?- le pregunto ella señalándole unas playeras iguales.

-me gusta. – complacida ella le regalo otro beso y continuo buscando recuerditos bajo la vigilia de su enamorado esposo.

En un Videoclub.

-¿Qué película me recomienda?- un grupo de chicas preguntaba a una peculiar pareja que atendía el local.

-llévense esta…en verdad es recomendable y muy graciosa ¡Mi jefe y yo!- decía cierta pelirroja con entusiasmo evidente en el rostro, a lo lejos un chico castaño de gafas arrullaba entre sus brazos a un bebe y al oírla se acerco

-¡Molly! No podemos ofrecer esa aun- susurro lo que provoco el interés en todas.

-¿Por qué no?

-bueno es que…- titubeo el hombre pero su esposa prosiguió

-de verdad que esa película es muy divertida, ¡no se van a arrepentir! Y además ¡somos los primeros en tenerla! Aun esta en cines.

-¡¿es la película de Mamoru-Kun?- grito una de las chicas arrebatándole a la pelirroja la película

-claro que si…además no es por nada pero yo he trabajado con el ¡miren!-señalando una sección de fotografía donde el aparecía dijo un Kelvin contagiado de la emoción-

-es la película que fue escrita por su esposa ¿verdad?

- así es- completo la pelirroja- su fama había decaído pero gracias a nuestra amiga Usagi-chan el resurgió de entre las cenizas- decía animada.

-pues la llevamos

-además les diré un secreto- dijo su esposo como escondiéndose para que nadie lo escuchara

-¡Kelvin!- reprendió Molly, pero él hizo caso omiso

- Mamoru tiene una nominación por su actuación

-¡ahhh! ¡La llevamos! Yo ya la vi en el cine pero con tal de verlo nuevamente no me importa rentarla las veces que sean- comento otra de las chicas

-mejor la cómpranos ¿no creen?- la pareja se miro cómplice y suspiro aliviada

Días después en una rueda de prensa.

-buenas tardes tengan todos ustedes, y sean bienvenidos a esta rueda de prensa- Setsuna Meio daba las palabras de bienvenida portando un elegante traje azul oscuro y camisa de seda de tono beige.- antes que nada agradecemos su presencia y esperamos que podamos tener una tarde amena con ustedes el actor Mamoru Chiba, acompañado de su esposa Usagi de pareja inclino la cabeza en señal de respeto, se tomo las manos y se sentó, a Usagi se le vino a la mente el momento aquel en el que habían anunciado su boda y compromiso, pero ahora todo era diferente, hasta la manera en como la veía él había cambiado.

Un señor gordito y reconocido por su larga trayectoria como periodista fue el primero que inicio.

-primero que nada quiero darte mi reconocimiento, el que un actor tan joven haya descendido y ahora haya vuelto nuevamente habla muy bien de ti ¡dinos! ¿Qué fue de ti durante ese largo tiempo de ausencia?

-gracias- dijo el actor soltando la mano de su bella esposa quien tenía a su lado- la verdad es que durante todo ese tiempo estuve meditando…francamente no quería volver a este medio estaba deprimido, triste y con el corazón roto.- algunos rieron ante su ocurrencia Usagi sorprendía no dejo de escucharlo y mirarlo- ¡gracias a dios! he tenido el apoyo de varias personas en mi vida, -mirando a Setsuna y Jedite-pero…- perdiéndose en la azul mirada de Usagi- hubo alguien que aun creía en mí y me dio la oportunidad de regresar aun sabiendo que eso significaría el fin de su primera experiencia como guionista- Usagi lo miro y se sonrió con los medios.

- Usago diganos ¿Cómo surgió esta historia?- ambos se miraron a los ojos de forma cómplice.

-bueno- sonrió apenada- en realidad a mí me gustaba escribir desde hace tiempo…pero fue al conocer a Mamoru que esta historia nació, en realidad disfrute mucho haciéndola y agradezco mucho la aceptación que ha tenido.- sin entrar en detalles.

-en definitiva la historia de "Mi jefe y yo" es una comedia romántica de una chica que se enamora del hombre para quien trabaja- el ojiazul sonrió y la rubia le correspondió pues sabían bien de donde había nacido la historia- sabemos que sin duda trascenderá a la historia, felicitaciones a ambos

-una cosa más- dijo una reportera poniéndose de pie-después de haberlos visto juntos y de gritar al mundo que se aman, creo que a todos nos ha asaltado la duda de ¿Cómo fue que se reconciliaron? ¿Tuvo la historia algo que ver?

-cuando Mamoru se alejo….- comenzó la rubia- pensé que estaría mejor…- su mirada se perdió y entonces Mamoru volteo a verla inquieto por saber lo que había pasado con ella durante ese tiempo- al principio pensé que estaba bien, decidimos separarnos para no hacernos más daño, creímos que las cosas debían ser así, pero cuando me di cuenta de que no lo tenía mas conmigo el miedo y el temor me invadió, deje de comer, deje de escribir y extrañaba verlo en casa- mirando a su esposo quien jugaba con sus manos sin apartar su vista de ella.- intente localizarlo pensé ¿en dónde puede estar? Con el tiempo termine la historia y quería que él la hiciera, gracias al señor Furutawa y Setsuna quienes me prometieron localizarlo es que ahora el está en este sitio.

-sabemos que estas nominado para mejor actuación con el papel de esa película- interrogo otra chica-¿Qué piensas de ello?

-bueno, la verdad es que la competencia está muy fuerte- bromeo- pero creo que tengo todo lo que necesito y no pido mas,- pasando una mano encima de la de su esposa- si el premio viene ¡bienvenido! Y si no pues, aun quedan muchas películas por hacer ¿no es así?

-para terminar….sabemos que aun son jóvenes y que llevan poco tiempo de haberse casado nuevamente pero…- un poco nerviosa y acomodándose los lentes- la gente quiere saber

-¡dime!- presiono

-¿han pensado en tener bebes?- en realidad no esperaban tal pregunta y no lo habían pensado por lo que solo se limitaron a verse y enseguida sus rostros se enrojecieron, ninguno supo que decir.

-creo que….¡tendremos una gran familia!- respondió el actor recuperándose- Serán los primeros en saberlo cuando eso suceda-

La rueda de prensa termino, y el imparable tiempo camino dejando a su paso alegrías, tristezas y desdichas aunque para nuestros protagonistas eran más los momentos de dicha que ningún otro.

Mamoru continuo reforzando su carrera y haciendo diferentes películas, Usagi termino la carrera y escribió un par de libros más y consiguió un contrato con la televisora de Setsuna en la cual era la guionista de doramas y series famosos. Yaten y Minako se fueron a vivir a Inglaterra pues al igual que Seiya y Michiru aunque a decir verdad viajaban a Tokio cada que sus compromisos se los permitían, Taiki comenzó a estudiar la carrera de relaciones públicas y al poco tiempo anuncio su unión con Amy Mizuno una artista que pintaba cuadros hermosos.

Molly y Kelvin vieron crecer a su pequeño Shaoran y Lita y Andrew habían decidido casarse, después de anunciar que estaban esperando a un bebe. Mamoru y Usagi continuaban disfrutando de su relación eran felices, completamente felices con todo lo que habían logrado estaban enamorados y juntos y la familia Chiba les apoyaban en todo, la relación entre Mamoru y su padre se arreglo al fin después de tanto tiempo.

Años después.

Dos jóvenes caminaban por el aeropuerto Internacional de Tokio, eran el blanco de algunas miradas, pero el personal de seguridad de el famoso cantante hacia un buen papel, sus fans gritaban extasiadas por su presencia, el permanecía indiferente, sosteniendo en una mano a una pequeña rubia de ojos expresivos y azules y en su mano a su hermosa esposa quien a su vez sostenía entre sus manos a un bello niño de ojos celestes claros, sus ondulados cabellos caían desordenadamente por su rostro hermoso e imitando el gesto de su padre caminaba con aire de misterio. La hermosa rubia con su habitual sonrisa, saludaba a todos los que veía a su paso y hasta sonreía para las fotos, agitaba las manos sin perder de vista a su pequeño de cabellos platinados como su padre.

-¡Yaten!...¡Yaten! ¡tú eres el mejor!-gritaban con chicas con la esperanza de lograr al menos una mirada del atractivo cantante que continuo ignorándolas y solo se limito a acomodar sus gafas.

-Yaten…no deberías ser así amor- susurro su esposa a su oído sonriéndole pícaramente-¡te adoran! ¡Deberías estar agradecido con ellos!

El paso su brazo por los hombros de Minako para besar su frente.

-amor…sabes que no me gusta todo esto ¡por favor! ¡Salgamos pronto!- sugirió con su mirada coqueta.

-está bien, está bien- viendo su reloj

-papi… ¿a qué horas legamos a la casa? ¿Dónde está tío Taiki?- pregunto de pronto el pequeño. Minako se encontró con la inocente mirada de su hijo el cual era muy parecido a su padre tanto en carácter como en físico.

-Helios…mi vida no empieces ¿sí? Los veremos luego lo importante es que estamos en Tokio.- exclamo feliz- ay, cuanto extrañaba venir aquí, ¿verdad que si Mia?-haciéndole caritas a su niña de dos años de edad quien sonreía picara igualando a su madre de quien había heredado sus finos rasgos.

-mama pero si venimos en la navidad pasada- el chofer les abría la puerta de el Mercedez Benz azul y el matrimonio Kou Aino ingreso en el.

-pues si pero sabes que no hay nada como estar en casa… ¡hogar dulce hogar!- Menciono para luego agregar-me alegro que te hubieras ganado este contrato de esa forma podremos estar más tiempo juntos

-también los extraño Mina- tomando su barbilla para perderse en lo azul de sus ojos expresivos-¡te amo!- rosando sus labios, mientras que el niño de ocho años de edad solo pudo emitir un

-¡iughh! – Ambos rieron al ver la actitud de su pequeño retoño.- ¡no quiero ver esto!- cerrando sus ojos para voltear a ver hacia el exterior.

En otro lugar.

-¡disculpe! Soy la señora Chiba- dijo una rubia quien sostenía el teléfono- si,..Si vea necesito tener todo en perfecto orden para mañana….si mi esposo ya se encargo de todo pero necesito saber si hay algún pendiente… ¿Qué ya lo resolvió él?- sonrió con alivio-ok ¡muchas gracias! ¡Nos vemos!-

Usagi termino la llamada para después perder la mirada en el ventanal gigantesco de aquella enorme casa, al ver el mar casi pudo imaginar su sonido y la brisa del viento, tomo un cuadro familiar en donde se encontraban ellos, felices, no pudo menos que sentir cierta paz y felicidad en su corazón, después vio a la colina en donde permanecían los restos de sus padres, suspiro y una sonrisa ilumino su rostro.

"Soy..Completamente feliz, creo que no me hace falta nada…papá, mamá, tengo todo lo que siempre soñé, lo único que extraño es que ustedes estén con nosotros… ¡gracias! ¡Gracias por cuidar de mí! Gracias por haber enviado a Mamoru a mi vida y haberlo cruzado en mi camino!"

Al mismo tiempo una pareja entraba a una plaza comercial, ella sonreía radiante con su avanzado estado de gravidez, su novio la llevaba de la mano completamente encantado de tenerla consigo.

-de verdad que no se me ocurre que comprar.- mirando los juguetes una y otra vez

-Seiya no te agobies- dijo su chica- ¡mira! Esto está muy bonito- después de dar su aprobación él lo tomo y pagaron para salir de ahí, luego se sentaron a disfrutar de un helado. Ella se acomodo los cabellos aguamarina levantándolos en una cola alta y se dejo caer pesadamente sobre el respaldo de la silla para luego acariciar su vientre el cual la hacía ver aun más hermosa pues en realidad era una panza pequeña.

-¿estás cansada?- le pregunto el atento -¿quieres que nos vallamos?

-no…no Seiya- dijo Michiru- el doctor dijo que el caminar es bueno y además quiero disfrutarlo mientras pueda, este bebe realmente es muy agotador y eso que aun no nace- dijo sobando su vientre. El pelinegro la imito poniendo su mano sobre la de Michiru, sus miradas se encontraron, el suspiro y se acerco a su esposa Michiru sintió en su interior el latir de su corazón, ese hombre del que ella se había enamorado estaba loco de amor por ella, tanto como ella de el, y no podía pedir más, cerró los ojos emocionada por la manera en que el la veía y acerco sus labios a los de su esposo tomándolos con delicadeza, el subió su mano libre para acariciar su rostro, fueron segundos mágicos en que ambos se demostraban su amor, lentamente se separaron.

-no veo las horas de que nazca nuestro pequeño

-¿Por qué?

-porque quiero verlo crecer y además quiero darte la fiesta de bodas que te he prometido – inclinándose hacia la bella mujer para susurrar a sus oídos.

-Seiya- dijo inclinándose hacia él para rozar su nariz con sus dedos-sabes que eso no me importa, estando contigo ya soy feliz…no necesito de esa boda.

-pero te la mereces princesa- respondió-una princesa como tú, se merece eso y más- acomodando un ondulado cabello que caía por su rostro.

-te amo-exclamo

-además ya quiero verlo caminar y crecer y llevarlo a los partidos de futbol como hace Yaten con Helios.- emocionado, Michiru entonces dejo de sonreír y el rápidamente se dio cuenta de ello-¿pasa algo?

-¡tengo miedo!.-confeso

-amor…. ¡estaré contigo! ¡Justo a tu lado! ¡No te preocupes!

-pero es que… ¿y si pasa algo?

-solo piensa que te estaré esperando…para darles todo mi amor a ti y a nuestro pequeño ¿no quieres conocerlo?

-si- más animada-

-no te soltare Michiru… ¡nunca!- dijo con voz suave, dejando a su prometida más tranquila y segura.

En un café.

-prométanlo.- Sentencio con el ceño fruncido el hombre de ojos azules intensos, ahora en su mejor momento, los años comenzaban a asentarle a sus 30 años de edad derrochaba virilidad y belleza entre las mujeres quienes lo recorrían con la mirada, su cuerpo se había desarrollado por completo, y los pómulos en su rostro acentuaban su cara, perfecta la cual no dejaba de arrancar suspiros.

-no faltaremos – dijo un rubio dando un sorbo a su café- estaremos ahí lo prometo

-¿Mako-chan?- dijo el pelinegro que sostenía una taza de café tomándola elegantemente, al perctarse de que la castaña parecía ausente-¿estás bien?- Andrew la miro nostálgico lo cual no paso desapercibido para el ojiazul.-¿van a ir?

-¡Mamoru! ¿Qué te hace pensar que no estaremos ahí? ¿Cuándo te hemos quedado mal eh?-golpeándolo en el brazo, sabes que puedes contar con nosotros.

-bueno, solo lo digo porque por ahí escuche rumores de que Andrew tiene un premio importante que recoger en el festival de Canes ¿o me equivoco?- Andrew sonrió sin poder evitar mostrar un brillo de orgullo y felicidad.

-pues si Mamoru pero tenemos tiempo, estaremos con ustedes y podremos irnos el Lunes Makoto y yo ya lo hemos decidido, después de todo quizá nos tomemos una segunda luna de miel por allá, ya que la nuestra fue verdaderamente corta debido a los compromisos-¿no es asi amor?- ella solo le respondió con una sonrisa y continuo dándole de comer a su pequeña.

-¿de verdad? Valla pues que suerte tienen- llevando una mano a su barbilla- creo que iré pensando en algo similar.

-además los padres de Andrew se ofrecieron a cuidar a nuestros tres retoños.- respondió ella ahora más animada- lo estamos pensando- mirando a el rubio.

-¡bueno eso suena bien! Me alegro –dijo Mamoru jalándose los cabellos aunque un poco triste al ver a los tres hijos de sus amigos, quienes estaban sentados junto con ellos, la pequeña castaña; llamada Momoko de 3 años, hacia travesuras con sus hermanos mayores, Nicolas de 5 y Sammy de 8- ¡no nos vallan a fallar! ¡Usagi ha estado preparando esto con entusiasmo y quiere ver a todos sus amigos ahí ¡no saben! Ha tirado la casa por la ventana- expreso con entusiasmo, ellos lo notaron al ver sus pupilas dilatarse y sonreír relajadamente.

-bueno ¿y tú de qué te quejas? –dijo la castaña quien tomaba de la mano a su rubio y apuesto hombre- según se tú no te quedas atrás, los dos están que se mueren de amor y están como locos con ese evento… ¡me alegra mucho!

-la verdad es que si- respondió el perdiendo la mirada- soy…tan feliz, no se imaginan cuan feliz- Makoto sonrió evidentemente orgullosa y complacida de ver a su mejor amigo en ese estado.- Usagi ¡es la mujer de mi vida! ¡Perfecta!

-me alegro que hayas tomado la decisión correcta, francamente dudo que hubieras encontrado alguien mejor que ella… si la hubieras dejado ir, no sé qué sería de ti-los tres comenzaron a reírse

-seguramente el mismo tipo loco y solitario de siempre- termino Makoto

-muy graciosa- dijo Mamoru tomando su mejilla con fuerza haciéndole un pellizco

-¡oye! ¡Ya no soy una niña!

-claro que si- le dijo Andrew tomando la otra mejilla y haciendo ese gesto que solían hacer años atrás cuando eran adolescentes.

-no se vale son dos contra uno.- se quejo molesta mientras los hombre reían a sus costillas. Entonces los niños defendieron a su madre picándoles las costillas al par de hombres.

En casa de la familia Chiba.

-¡hola! ¡Papa ha llegado!- dijo el doctor Takashi alzando la voz para introducirse en la casa

-shhhtt- dijo la abuela haciendo un ademan con la mano para dejar el mandil y correr hacia su hijo quien buscaba con la mira inquieta.

-¿en donde esta?- pregunto él y en el acto se le ilumino el rostro.-

-está durmiendo- señalando la recamara principal-¿lo ves? Ambos permanecieron mirando en silencio y con devoción a quien plácidamente descansaba después cerraron la puerta y salían de la habitación.

-¿se quedara con nosotros?

-le dije a rabito que la llevaríamos temprano. No te preocupes.- respondió Kasumi. Para luego sentarse en la mesa a disfrutar de la cena.

Full House.

Mamoru llegaba a casa, bajo de la camioneta negra que llevaba, en el porche noto el automóvil de su esposa, su regalo de aniversario, sonrió al comprobar que ella ya se encontraba en casa, camino y noto las luces de la residencia iluminando el jardín, era noche pues se había tardado más de lo previsto con sus amigos, las luces de la cocina se notaban encendidas por lo que el supuso que ahí estaba ella, lentamente introdujo la llave, abrió la puerta y entro, una conocida canción sonaba en la casa y el la vio de espaldas sobre la estufa, se aflojo el nudo de la corbata y se saco la camisa del pantalón, camino lentamente hacia ella.

Usagi se esmeraba mucho en el platillo que estaba preparando, tenía todo listo, únicamente dejaba espolvorear en queso para meterlo al horno y gratinarlo y listo. Ella lo hizo así y al cerrar el horno y levantarse sintió las fuertes manos que la rodeaban por la cintura, sin pensarlo sonrió cual niña y se giro para lanzarse a sus brazos-

-¡Mamo-chan!- levantándose de puntillas para alcanzar sus labios los cuales alcanzo, el se inclino también hacia ella y cerro sus dos brazos por su cintura aprisionándola con verdadera pasión, la rubia se entrego a sus labios de esa forma que a él tanto le agradaba, sin reservas. Saboreo sus labios, era tan perfecto y tan mágico ese momento, sentía que el tiempo se detenía y que solo ellos dos existían, Usagi lo beso y se dejaba llevar por los marcados movimientos de él, luego acaricio sus cabellos negros estremeciéndolo, ella sintió lo sedoso y grueso de sus cabellos y recorrió la suavidad de su tersa piel en su rostro. Mamoru subió un poco su mano por su esbelto talle para sentir su espalda desnuda por el escote del vestido.

-mmm.- gimió y la rubia poso sus delicadas manos sobre su pecho haciendo a un lado el saco para luego dejarlo caer sobre el suelo.

-¡Mamoru!- dijo besándolo nuevamente esta vez con mayor intensidad

-¡Usako!- susurro el saboreando su cuello, y embriagándose de su aroma, Usagi junto su cuerpo al de él en busca de su calor y el no se lo negó, ahora ella ya se había deshecho de su corbata e introducía sus dedos sobre el orificio de la camisa para desabotonarla, el la miro con ojos enardecidos de pasión

-Usa

-¡te estás tardando señor Chiba!- respondió inocentemente arqueando una ceja para volver a tomar sus labios con más intensidad, aprisionándolos y marcando sus movimientos frenéticamente, el desato el mandil el que cayó al suelo y bajo su mano por su costado para subirla por sus piernas suaves, acariciándola, ella dejo de besarlo y emitió un gritito que le dio a entender a el que le encantaba, Mamoru sonrió satisfecho beso su cuello y descendió un poco más, esta vez hasta la altura de sus senos, los cuales subían y bajaban al ritmo de su agitada respiración Usagi subió su pierna izquierda rodeando la de él mientras hábilmente le quitaba la camisa dejando apreciar el fornido y esculpido cuerpo de su esposo, ahora el cuerpo de un hombre los hombros marcados, la espalda más ancha y los músculos tonificados, lo suficiente para dejar apreciar su cuerpo aun con la ropa puesta, lo observo y sus pupilas se dilataron, el pudo ver en el rostro de ella el deseo, así que termino de desvestirse para después bajar un tirante de su vestido mordisqueándolo y acariciando sus piernas y su espalda.

-¡te deseo! ¡te deseo tanto Mamo-chan!- dijo con voz entrecortada, el volvió a sonreír, no recordaba en qué momento aquella tímida chica que tenia temor de su primera vez se había convertido en esa mujer fatal que lo volvía loco, lo único que podía asegurar es que sus caricias y besos y la forma en que se entregaban ambos al amor, eran únicas, ella era una combinación entre ternura, amor y pasión, Mamoru estaba realmente rendido ante ella, mientras batallaba con su vestido desato sutilmente su coleta para dejar caer su cabello, ahora hasta la media espalda, el cierre del vestido finalmente cedió y deslizando la otra manga, cayo dejando al descubierto sus senos, perfectos, y cubiertos pos un sujetador lila que hacían juego con sus bragas.

-¡perfecta! ¡Hermosa mi amor!- exclamo, con la voz a punto de quebrársele y perdiéndose entre sus curvas de mujer, ahora más acentuadas y definidas, los senos más grandes, las caderas más anchas, las piernas marcadas y su esbelto talle, perfecta. Usagi noto como las pupilas de él se dilataron y al sentirse admirada por el se estremeció entera.

El rostro de Usagi se ruborizo y el noto esto, era tan bella así cohibiéndose ante la penetrante mirada de lujuria de él, quien la miraba con admiración y con éxtasis, ella dejo de besarlo sintiéndose realmente vencida por la forma en que su esposo la observaba y la desnudaba, y le gustaba, debía confesar que ese sentimiento le gustaba y la excitaba. Entonces Mamoru tomo su barbilla para levantarla y morderla suavemente, luego beso sus labios y la alejo para verla a los ojos.

-¡te amo Usako!¡te amo!- ella no pudo más que sentirse plena y dichosa, cerró los ojos y se dejo llevar nuevamente por él quien la hizo suya por toda la cocina, como cada rincón de aquella casa que se había convertido en el testigo incondicional de aquel amor.

A la mañana siguiente.

Los ojos de Usagi fueron los primeros en abrirse, sintió bajo su rostro el pecho desnudo y suave de su amado quien respiraba tranquilamente. Después de unos segundos reacciono y se puso de pie gritando.

-¡santo dios! ¡Mamoru! ¡Es tardísimo!- el pelinegro se levanto bruscamente debido al grito de su esposa y vio el reloj

-Usa…son apenas las seis de la mañana, la fiesta es a las 12

-tus papas y la abuela llegaran temprano a desayunar y de ahí nos iremos a la iglesia

-¿y me lo dices ahora?- dijo inquieto también- si la abuela viene a casa debiste decírmelo ayer- poniéndose los pantalones- sabes lo exigente que es ella… ¿quieres que te ayude?

-oye-recrimino ella- ayer parecías muy entretenido en otros asuntos- el sonrió al recordar la noche anterior y lanzo una carcajada la cual resonó en la moderna habitación y que solo Usagi podía ser capaz de poder admirar.-

-¡no fui el único amor! – acariciando su mejilla. –Recuerda que no reaccionaste hasta que al final tuvimos que apagar la alarma contra incendios debido a que la cena se quemo- Usagi se sintió apenada por eso, pero en el acto pego sus labios a los suyos robándole un beso.

Rato después.

Full House estaba perfectamente arreglada, los dueños de ella se habían esmerado mucho y habían cuidado hasta el más mínimo detalle para dar celebración a ese día tan especial para ellos.

-¡bienvenidos!- decía la anfitriona a sus amigos-Mako-chan qué bueno que pudieron venir-dándole un beso que fue prontamente interrumpido por Momoko quien entraba en brazos de su padre y preguntaba.

-¿One eshta mi pima?

-hola preciosa- dijo Mamoru acariciándole el rostro-ella esta allá con tus demás primos- le dijo a la pequeña castaña, y señalo a lo lejos, Minako y Yaten saludaban a los recién llegados.

-Usagi- dijo Makoto tomándole las manos- ¡te felicito la fiesta esta hermosa!- recorriendo cada centímetro del lugar el cual estaba adornado con juegos infantiles, comida y bebida suficiente y un show de payasos. Llegaron hasta donde se encontraba el matrimonio Kou Aino y sus hijos.

-hola ¿Cómo están? Se saludaron-

-allá vienen Michiru y Seiya- dijo el actor

-buenos días a todos- saludo Michiru, después de los besos y abrazos por tan efusivo encuentro Seiya cargando una enorme caja pregunto al fin

- y ¿Dónde está la festejada?

-pues Rei-chan estaba….- dijo Mamoru buscándola con la mirada-¡por aquí!

-¡mami!- la tierna vocecita robo la atención de todos, una encantadora nena de cinco años de edad, ojos amatistas, cabellos negros y piel muy blanca se balanceaba con su vestido blanco sonrió a todos, de forma angelical.

-Reí mi amor- dijo Usagi arrodillándose para abrazarla acomodar sus cabellos y besarla.

-toma pequeña ¡es tu regalo!-

-gracias tía Michiru- respondió emocionada-¡mira mami! ¡qué grande esta!

-si mi amor, es muy grande- dijo atenta.

-este es mi regalo- dijo también el pequeño Nicolas dándole a Rei una hermosa muñeca de porcelana.

-papa ¿puedo abrirla?

-claro amor- respondió Mamoru

-Nicolas ¿Por qué no llevas a Rei-chan con los otros y juegan?- dijo Makoto

-sí, -respondió obediente el pequeño castaño de ojos verdes tomando de la mano a la pelinegra

-¡vamos!- y se alejaron tomados de la mano

-es hermosa, se parece tanto a Mamoru- dijo Seiya

-si cada día se parece más a él.- termino Andrew

-es cierto- dijo Usagi un poco decepcionada cosa que solo pudo ser percibida por su esposo quien en el acto la rodeo de la cintura.

-por eso insisto en que le demos una hermanita que se parezca a ti.- intentando animarla más ella no respondió.

Así poco a poco llegaron los demás invitados, la familia de Mamoru, Molly y Kelvin con su hijo Shaoran ahora ya mayor, también llego Taiki junto con Amy y la pequeña Haruka de apenas meses de edad. Todos se habían reunido en el mismo lugar para festejar el aniversario de Rei, la hija de Mamoru y Usagi quien había llegado a los tres años de su matrimonio. Setsuna y Jedite llegaron también ellos aun no tenían hijos y tal parecía que así estaban bien, ella era una mujer sumamente ocupada y Jedite no parecía tener problema con ello.

Llego un momento en que los hombres se reunieron permaneciendo cerca de los niños.

-entonces ¿Cómo va eso?- preguntaba Seiya

-no sé, no se a que le teme ella, comento con tono preocupado Mamoru- llevo casi un año insistiendo en tener otro bebe pero ella no parece querer lo mismo, ya decidí dejar que las cosas fluyan y si no quiere más bebes pues…para mí está bien- dijo mas resignado que conforme estaba claro que Mamoru anhelaba que su familia creciera pero por alguna razón la rubia aun no se decidía a dar ese paso.

-creo que Usagi siente que otro bebe cambiara muchas cosas, solo dale tiempo- animo Kelvin-recuerda que cuando supo que estaba embarazada de Rei no estaba en sus planes y la tomo por sorpresa.

-así es y la ama entonces ¡no entiendo porque! Si tan solo me explicara sus razones.- decía ofuscado.

-además intenta comprender un poco su ritmo de trabajo, ahora ha tenido éxito y tener un bebe la alejaría de ese medio ¡Déjala disfrutar también!- las palabras de Yaten lo reconfortaron.

-creo que tienen razón….lo mejor será dejar que el tiempo lo decida todo.-

-¿y tu Andrew? ¿Aun siguen los problemas con Mako-chan?- pregunto Jedite y todos voltearon a ver a el rubio quien dejo expulsar un poco de aire y dio un sorbo a su bebida antes de responder

-van de mal en peor… ¡ella no quiere venir conmigo y si las cosas siguen así! – los amigos lo vieron con preocupación-Creo que rechazare el contrato… es eso o mi matrimonio.- susurro

-pero es una excelente oportunidad- dijo Taiki- deberías pensarlo bien o tratar de convencerla

-lo he hecho créeme pero ella se niega-desesperado

-Makoto es muy testaruda algunas veces y como siempre ha estado sola, no acostumbra a compartir las cosas, pero…¡déjame hablar con ella!- le dijo Mamoru- solo dale tiempo a que lo piense

-Es que no tengo mucho tiempo, debo responder pronto

-Andrew…piensa bien entonces lo que vas a hacer- dijo Seiya,-por un hijo vale la pena cualquier sacrificio.

El se quedo pensativo y decidieron cambiar la temática, ahora Seiya hablaba sobre sus planes y el nombre que le pondrían a su primer hijo.

Las mujeres por su parte platicaban amenamente en una mesa.

-¿entonces se casan el año que viene?- pregunto Amy

-Seiya quiere hacerlo ya- comento Michiru buscando la mirada azul de su prometido, pero yo quisiera esperar, ya sabes, no es cómodo tener esta pancita y tener un vestido de novia, la verdad preferiría esperar a que nuestro bebe crezca.

-la vanidad ante todo- sugirió Minako guiñándole un ojo- cuando estuve embarazada de Mia y Helios recuerdo que no quería salir a ningún lado

-aun así modelaste una exclusiva línea de ropa de maternidad- dijo Molly. Te veías fantástica hasta me dieron ganas de embarazarme nuevamente- las chicas rieron.

-pues debo confesar que también hay algo de eso preferiría tener una boda cuando ya haya recuperado mi figura- dijo Michiru

-bueno Makoto y ustedes ¿Qué planes tienen?-pregunto Usagi

-Andrew tendrá que irse del país por largo tiempo por un proyecto que tiene en el extranjero- comento con mirada tiste

-pero ¿Por qué te pones así? ¿Acaso no iras con él?- indago Usagi

-eso es lo que él me pidió pero yo…aun no se

-¿Por qué lo piensas tanto?- indago Michiru

-bueno la verdad es que aquí he iniciado con mi carrera y no quisiera perder mis clientas y eso

-¡y porque no aprovechas esa oportunidad para prepárate mas! Estando en Europa podrías ampliar tu criterio y buen gusto ¿no crees?- sugirió la rubia modelo- además podríamos visitarnos

-piensa en los niños- dijo Usagi-para Andrew deber ser sumamente difícil- Minako busco la mirada de su ahora amiga- piensa que han pasado cosas difíciles y que no puedes echarlo a perder todo ahora, después de que has luchado tanto por formar la familia que tienes.- su mirada era sincera al igual que sus palabras.

-creo que tienes razón Usagi-chan….creo que, otra vez estoy siendo egoísta anteponiendo mis intereses a el bienestar de mi familia.

-se ve que Andrew los adora…no le niegues esa posibilidad. -Se atrevió a decir Molly

Las mujeres sonrieron, en un intento de infundirle confianza.

-piensa bien las cosas- dijo Michiru- en realidad tu problema no es grande, solamente debes de pensar con claridad- ¡solo mira a tus hijos! Están felices con su padre- señalando a un rincón de jardín donde el rubio jugaba con sus dos pequeños hijos.-¿acaso quieres alejarlos de él?

Ella perdió la mirada en aquel punto y decidida respondió.

-tienen razón amigas… ¡solo debo ir a su lado sin importar nada mas!

-bien entonces brindemos por eso- sugirió Amy

-y por qué estas reuniones sean más frecuentes-Michiru

-te aseguro que con la llegada de estos pequeños así será- secundo Minako.

La fiesta termino, todo había salido a la perfección, los invitados se fueron únicamente quedaban Takashi, Naoko y Kasumi, eran los más encantados con su pequeña nieta la cual se parecía a su desaparecida hija, fue en honor a ella que Usagi decidió ponerle el nombre de Rei y ese detalle agrado a la familia entera.

-abuelita… ¿me vas a llevar contigo?- la abuela parecía otra con su bisnieta, Usagi se admiraba de lo dulce que podía ser con su hija.

-no mi amor, ya fuiste ayer pero prometemos que vendremos el sábado.

-además papa y mama ya te dejaron ir con nosotros a China para las vacaciones proximas.- la niña sonrió y se abrazo de su abuelo quien la tomaba en brazos y Kasumi la besaba

-creo que es hora de irnos amor ¿te gusto tu regalo?- pregunto Kasumi

-esta padrísimo ¡gracias!

-no deberían consentirla tanto interfirió Mamoru quien abrazaba a Usagi quien permanecía sentada en el sofá y parecía cansada.

-rabito ¿estás cansada? ¿Qué harás cuando tengas más hijos?-reprendió-por cierto ya se están tardando, todos sus amigos tienen la familia completa.

-mama- dijo su hijo- no seas entrometida

-será mejor que nos vallamos- sugirió con astucia Kasumi para evitar confrontaciones.

La familia quedo sola, los empleados terminaron de recoger todo y ahora papa y mama permanecían la habitación de Rei.

-¿Qué cuento me contaran ahora?- pregunto acomodándose en la cama, Usagi quien ya estaba semiacostada la tomo entre sus brazos y Mamoru se ponía sus lentes y permanecía sentado en un sofá.

-esta historia se llama El lago de los cisnes…-comenzó

-¿el lago de los cisnes?- interrogo con felicidad.

Con su voz ronc ay varonil el hombre comenzó a leer la historia ante las interrupciones de su hja quien quería saber de todo, Usagi los veía más que satisfecha y feliz, en realdiad que su familia era bendecida, su hija era un angel y su esposo el mejor.

"¿Por qué entonces tengo miedo de tener otro bebe?...Mamoru me ha demostrado ser un hombre bueno generoso y amoroso y además un excelente padre… ¿otro hijo? ¿Otro hijo de Mamoru y mío?" pensaba la rubia.

Después se fueron a sus recamaras, la rubia estaba muy cansada.

-ven amor ¿quieres que te de un masaje?- interrogo su esposo masajeándole la espalda

-ahhh si ¡que rico!- cerrando los ojos aunque aun pensativa en la decisión que estaba por tomar claro que le emocionaba un hijo solo que temía que a su edad Mamoru cambiara por completo y no estaba preparada para soportar aquello.

-y dime ¿A dónde quieres que vallamos en estas vacaciones en que Rei ira con los abuelos? Estaremos solos- susurro a sus oídos estremeciéndola, ella sonrió al descubrir sus verdaderas intenciones

-mmmm no lo sé- respondió

-¿Europa, América, Egipto, Chile? ¡Solo dime princesa!- sobando ahora su espalda mientras ella se retorcía de placer, las fuertes manos de su esposo la estaban haciendo sentir mejor.

- me encantaría ir a pasar las vacaciones en la casa de la montaña- menciono- quiero respirar el aire helado, jugar con las bolas de nieve pasar unas vacaciones tranquilas, ha sido un año sumamente activo para ambos, terminaste la película y los medios no nos dejaban solos, quiero estar a solas contigo, tranquilamente, vallamos a nuestra casa en las montañas.

-está bien preciosa- sentándose detrás de ella para después atraerla hacia el- iremos a donde tú quieras- besando su oreja

-después podríamos ir a un lugar donde estemos tranquilos, América del sur puede ser una buena opción.

-me alegro que estés dispuesta.- buscando su boca para perderse en ella

-Mamoru- dijo separándose de el

-¿sí?- indago el abriendo sus ojos

-si… ¿tuviéramos otro bebe tu…me seguirías amando?- el noto en su mirada la tristeza y en el acto respondió

-por supuesto mi cielo… ¡te amo! Y te voy a amar siempre, ¡jamás dejaría de hacerlo!- le dijo buscando sus celestes ojos-¿Por qué lo preguntas?

-es que…si me embarazo pienso que tu- sus ojos se enrojecieron y se cristalizaron asustando a su esposo-¡olvídalo!- dándole la espalda mas era demasiado tarde el ya apreciaba el brillo en sus ojos.

-Usako- dijo tomando su rostro para obligarlo a verlo-¡dímelo!

-no… ¡olvídalo!- insistió limpiando sus lagrimas

-Usako….dímelo ¿acaso no confías en mí? ¿Es que no me amas?- intento sobornarla lo que consiguió pues ella se lanzo a sus brazos y dejo fluir sus lagrimas.

- es que soy una tonta- dijo entre gemidos cubriendo sus ojos,

-¡no lo eres!- dijo el acariciando sus cabellos y sintiéndola temblar de miedo nuevamente tomo con sumo cuidado su barbilla para obligar a verlo- nena ¡te amo!

-¿y si te enamoras de otra?- pregunto al fin disipando las dudas de su esposo quien no supo si reírse o molestarse pero entendió que ninguna de las dos era lo adecuado

-¿Qué me enamore de otra?- indago arqueando una ceja-¿crees que podre encontrar a otra mujer como tú?- limpiando sus lagrimas con pequeños besos ella se tranquilizo- tan hermosa- beso su mano, -tan bella..-Beso su frente. – Tan linda- beso sus mejillas- que me hace reír, que me apoya, que me ama incondicionalmente,- sin dejar de besarla lo que provoco risas en ella- que me ha dado lo mejor que tengo en el mundo que es nuestra hija- mirándola fijamente- Usako… ¡Eres el amor de mi vida! ¡La mujer de mi vida! ¡Estoy realmente convencido de que no hay en el mundo alguien que siquiera se iguale a ti! ¡Te amo! ¡Te amo! Y ¡te amo cada día mas!

-¿de verdad?

-¡claro pequeña!

-¿desde cuándo me amas?- el sonrió y pensó unos momentos.

-¿recuerdas como nos conocimos?- le respondió con otra pregunta.

-FLASHBACK -

Mamoru había permanecido de poco humor debido al viaje que realizaría a Hong Kong, permanecía a solas en un rincón del aeropuerto ya que no quería ser molestado y sus guardias se encargaban de hacer su tarea. Jugaba con su celular pero entonces se fijo en aquellos tres chicos que gritaban emocionados por el viaje, no les prestó demasiada atención mas solo se sijo en cierta rubia que tenía dos odangos, eso provoco una risa en el.

"¿a quién se le ocurre peinarse de esa forma?"

Mas no logro verla ya que anunciaban el vuelo y él se puso de pie para ir a los servicios, decidió hacer algo de tiempo para evitar encontrarse con fotógrafos y pasar desapercibido. Cuando ya todos estaban en el avión el subió, camino para llegar al asiento destinado para él, con molestia descubrió que no estaba vacío a pesar que el había exigido que no quería viajar con nadie y había comprado el lugar pero al parecer algo había salido mal, evitando armar mas escándalos continuo su camino más se encontró con la sueña del singular peinado, sonrió disimuladamente ya quería verle juraba que se moriría de risa al verla. Sin saludar el tomo asiento. La chica al sentirlo volteo a verlo, mas él no se esperaba su reacción al ver sus grandes ojos y su sonrisa enorme se quedo perplejo y sin habla, nervioso decidió ignorarla. Mas not que ella lomirba con insistencia haciéndolo sentir incomodo así que aun no se quitaba las gafas, la chica tenia una linda cara ¡debía admitirlo!, sin poder mas tuvo que voltear a verla.

-hola, me llamo Serena Tsukino, ¿eres Mamoru Chiba verdad?, ¿me podrías dar tu autógrafo?- sin saber porque se sentía extraño y en su interior algo se removía respondió con evidente fastidio.

El resto del viaje el no podía concentrarse en nada, sentí algo extraño en el estomago por lo que no quiso comer nada pero pensaba que era normal por el viaje. De vez en cuando volteaba a verla pues sus gestos y sus actitudes le provocaban risa.

-FIN DEL FLASCHBAKC-

-¿desde esa vez?- ahora parecía haber olvidado la idea absurda de hacía rato y lo miraba emocionada.

-¡creo que sí! Definitivamente sentí algo por ti desde el primer momento que te vi- abrazándola para recostarse, convencida con sus palabras ella solo esbozo una sonrisa y cerrando los ojos se entregaron a los brazos de morfeo.

El nuevo día tocaba por la ventana de nuestra pareja, aun entrelazados respiraban tranquilamente formando sueños e ilusiones sobre su futuro, no se percataron que ya había amanecido entonces la pequeña Rei llego hasta ellos, Usagi se levanto de la cama para tomarla entre sus brazos.

-¿Qué quiere mi princesa?- Mamoru no resistió el dejar de admirarlas, era un cuadro enternecedor que le derretía el corazón, Usagi acomodaba a su pequeña y hermosa hija entre ellos y le acariciaba los cabellos mientras la tranquilizaba.

-buenos días-saludo Rei, Usagi besaba su rostro, Mamoru acaricio a su pequeña hija pero sus ojos no se despegaban de la maravillosa rubia que compartía su lecho, Usagi a platicarle sobre los planes de ese día

- ¿y adonde iremos hoy?-pregunto la niña, las mujeres se levantaron de la cama

-no se – respondió su madre- ¿A dónde quieres ir?- Mamoru prefirió dejarlas solas, al poco tiempo ya todos estaban en casa desayunando,

-entonces ¿podemos ir a divertilandia?- preguntaba aplaudiendo

-claro pequeña ¡ve a cambiarte de ropa!

-siii ¡Sii!- subía por las escaleras gritando de emoción. Ellos permanecieron mirándose por largo rato.

-le cumples todo lo que quiere

-¡déjame hacerlo!- se quejo él.

Cuando estaban por irse la rubia fue a la cocina y de ahí al jardín para esperar a su esposo, quien aun no bajaba y cuidaba de Rei que estaba en un columpio, ajena a ello, su esposo la veía emocionada desde adentro, después se acerco a ella y le extendió un arreglo de flores color melocotón.

-mi vida…

-¡clausula 105! ¿Recuerdas?

-¡jamás lo olvidas!- comento ella con emoción oliendo las rosas..- el se paro frente a ella quien lo rodeo por la cintura.

-¡Mamo-chan!...- dijo ella repentinamente

-dime Usako- tomando su mano para llevarla a sus labios y besarla

-creo que tienes razón….es momento de…- nerviosa- darle un hermanito a Rei … - ella le sostuvo la mirada, noto el rubor en sus mejillas pero también vislumbro un brillo especial en ella.

-¿estás segura?- inclinándose hacia ella

-¡te amo Mamoru! ¡Te amo como a nada en el mundo! Y quiero que nuestra familia crezca…. ¡soy tan feliz!- besando sus labios fugazmente-¡y todo es gracias a ti mi amor! ¡Tengamos otro bebe!-repitió. La tomo de la cintura con la emoción a punto de salírsele del pecho, buscando con desesperación su mirada para comprobar lo que había escuchado.

Y entonces él se vio reflejado en sus ojos, aquellos que miraban con sinceridad, con pureza, el corazón le hizo saber que el sentimiento estaba vivo, que solo ella podía provocar que este latiera rápidamente, que con solo una de sus sonrisas iluminaba sus días, Mamoru se sintió inmerecedor de ese amor, de esa valiosa mujer que lo amaba, pero también sabía que no podía vivir lejos de ella, no podía vivir sin ella, lo había intentado una vez y casi muere en el intento, Usagi Tsukino se había metido lenta y profundamente en su corazón con cada una de sus acciones, de sus ocurrencias, de sus ideas, de sus chistes y sus frases, no supo cómo se había enamorado de su sonrisa, de su cálida mirada, de su voz, de su forma de ser, Mamoru solo estaba consciente de una cosa en esta vida, y esto era de que él le pertenecía, a ella, única y exclusivamente a ella.

-¿nos vamos?- se acerco Rei tomándolos de las manos, ellos se miraron con gesto cómplice y tomaron a su hija.

-Rei… ¿quieres mucho a tus primos?- pregunto la rubia

-¡si!

-¿te gusta jugar con ellos?

-si, pero sería mejor si tuviera una hermanita- respondió brincando en medio de ellos quienes voltearon a verse con cierto alivio en el rostro.

-¿Rei-chan…a ti te gustaría tener un hermanito?- soltó de pronto Mamoru

-¡claro! ¡Me gustaría! ¡Un hermanito para jugar! ¡y para cuidarlo! Y para que vengamos los cuatro a divertilandia…! -Decía emocionada.

Usagi y Mamoru tomaron de la mano a su hija para caminar hacia el automóvil, en medio de ellos Rei saltaba de alegría, ellos no dejaban de verse a los ojos con la esperanza reflejada no solo en sus ojos sino también en sus corazones, ambos sentían que había llegado el momento de hacer crecer a su familia y con ello su felicidad pues habían demostrado que estaban destinados el uno para el otro, su amor crecía día con día y eso era más de lo que podían desear.

/ * * * *S&D * * * /

Un millón de gracias, este fic no habría llegado tan lejos ni se hubiera convertido en lo que es sin sus aportes sus ideas, sus palabras de aliento y animo y sus miles y miles de reviews para mi eso es suficiente me siento imerecedora de tantos comentarios jeje es que ¡no puedo creerlo! Llegamos a mas de 800 ….¡gracias chicas! De verdad es que me quedo sin palabras para agradecer a cada una de ustedes que me acompañaron durante cada capítulo, valoro mucho sus palabras y su amistad, y saben que pueden contar conmigo cuando gusten.

A los 26 rewievs del capítulo anterior les agradezco. Me es imposible nombrar a todas porque realmente sería muy largo pero si llegamos a los mil espero responderle a cada una en una nota especial.

Ahora solo me queda despedirme sii se que tardare en volver como algunas saben en febrero comencé a estudiar mi maestría en Educacion Basica y es por ello que me he ausentado mucho de mis actualizaciones, me estaba preparando para entrar y estudiando muy duro y al fin lo logre, se que aun tengo fics por actualizar y les pido que no se desesperen los terminare ya que como ya saben jamás los dejaría a si y no las defraudaría …solo que serán aun más largas las esperas debido a la falta de tiempo pero las tendrán,,,por ahora no creo subir nuevas historias a pesar que tengo dos o tres en la mente pero seria loco de mi parte ya que no podría terminarlas rápido por eles pido que me tengan paciencia y que no se olviden de mi aun continuare leyendo los fics de ustedes aunque también tardare jejeje pero no las pudeo dejar porque son una gran familia para mi. Las amo con todo mi corazón y de verdad gracias por hacerme la mas feliz con la aceptación de esta humilde adaptación…espero continuar sabiendo de ustedes y vernos en mis otras historias…recuerden que las llevo siempre en mi mente.

Besos y abrazos

(no me quiero despedir..Siento que tengo ganas de llorar snif, snif, es que este fic fue tan especial para mi, gracias por hacerlo tan especial ustedes también)

09 de Marzo de 2011

CON CARIÑO USAKO DE CHIBA