Niñera por toda la eternidad

Capitulo 1

Corría por el bosque con mis pies descalzos, intentaba por todos los medios no tropezarme, pero con mis pequeñas piernas y las ramas que se me metían en el medio me hacían el recorrido imposible.

Llevaba minutos, quizás horas corriendo, no llevaba la cuenta por que nunca supe como se contaban. Lo que sabía era que había escapado de casa y corría sin rumbo fijo, lo mas lógico era que me haya perdido.

¿Y como no?, una niña de cinco años corriendo en plena madrugada por el bosque, sin tener el mas mínimo sentido de la orientación, no contaba con un muy buen futuro, mas bien con un mañana seguro.

Un sonido capto mi atención, era el ruido de agua. Concentre mi oído y corrí en esa dirección, a mi alrededor los árboles comenzaron a desaparecer hasta dejarme en frente de una enorme casa de color blanco con todas sus luces encendidas.

Contemple la casa un rato y decidí acercarme a ella. Con paso vacilante me acercando, mirando a mi alrededor para no encontrarme con nada desagradable. Pero en ese momento la puerta se abrió dándome un buen susto.

-¡Oh! ¡Hola pequeña!- me saludo una muchacha de cabello oscuro, con un peinado medio raro, era muy bonita y también delgada, ella también parecía pequeña- ¿Qué haces aquí afuera tan tarde?- se acuclillo para quedar mas o menos a mi altura, ahora que la veía mejor, su rostro era realmente hermoso y sus ojos me derritieron todo el miedo que podía llegar a tener y su sonrisa me quito el aliento.

-Me perdí- conteste, abrazando mi cuerpo que ahora comenzaba a sentir el frío.

-¡Rápido!, entra o te enfermaras- me levanto en sus brazos con suma facilidad, me sobresalte al sentir su piel, era fría y muy dura.

Cerró la puerta tras nosotras y me sentó en uno de los sillones de la sala, que eran de un bonito color negro.

-Espérame aquí, te traeré algo caliente para que tomes- me dijo sonriendo, camino hacia una puerta y desapareció.

Me acomode en el mullido sillón y contemple la casa con mayor atención, había una enorme ventana que abarcaba toda la pared, también había un gran televisor y un muy bonito piano.

-¿Y tu quien eres pequeña? Fue tanto el susto que pegue un gritito ahogándolo con mis manos- Lo siento, no quise asustarte- mire al inquilino que me hablaba, me quede petrificada ¡Era enorme!, era un chico de cabello oscuro y costito me miraba desde el pie de las escaleras un poco sorprendido, luego sonrió y se acerco a mi.

-¡Hola ¿Cómo te llamas?

No conteste.

-¿Qué haces aquí?

Me quede callada.

-¿Cómo llegaste?

No me moví ni un centímetro, tenía mis ojos clavados en los suyos y mi boca estaba paralizada.

-¡Eres muda!- grito luego de unos minutos, provocando en mi, la acción, mas infantil…el llanto.

ALICE POV

Sabía que esa niña vendría, de hecho la estaba esperando. Su visión en la que ella aparecía delante la puerta, la había tenido hacia varias semanas atrás, conforme pasaban los días, esa visión se hacia mas seguida.

Ahora ella estaba en la sala, sana y salva, yo me encargaría de ella, aunque esa, quizás, no sea la mejor idea.

La niña estaba asustada y tenía frío, por lo tanto le estaba haciendo una deliciosa y calentita tasa de leche, como sabía que vendría compre algunas cosas en escondida.

De la nada se escucho un llanto en la sala, la taza se me callo de las manos ensuciando todo el suelo, pero poco me importó. Salí corriendo hacia la sala en donde había dejado a la niña, que ahora estaba llorando en los brazos de Emmett.

-¡Emmett!-grite ¿Qué le hiciste?

-¡Yo no le he hecho nada!- se defendió acunando a la criatura aun mas fuerte, intentando, sin mucho éxito, clamarla.

-¿Qué son esos gritos?-

¡Perfecto!, ahora todos estaban en la sala, y lo peor es que no tenia nada con que argumentar sobre la niña.

-Emmett, eres un idiota- murmure solo para él, intentando matarlo con la mirada, pero lamentablemente no funciono.

-¡Pero que yo no he hecho nada!- volvió a gritar, empeorando los gritos de la pequeña-¡Oh, vamos pequeña! ¡No llores! Tío Emmett te hará reír.

Acto seguido, Emmett tiro a la niña por el techo, el cual es demasiado alto, esta paro de llorar al tocar las manos de mi estúpido hermanos.

-¡¿Estas loco?!- le grite sacando a la pequeña de sus peligrosas manos.

-Por lo menos dejo de llorar- dijo orgulloso.

-La niña casi sufre un paro cardiaco, Emmett. Lo mas probable es que este en shock- dijo Carlisle acercándose a mi, para examinar a la niña. La pobre estaba mirando hacia algún lugar inexistente con sus manitas apretadas en pequeños puños, prácticamente la había matado del susto.

-Eres un estúpido Emmett- le volví a decir, nunca me cansaría de decírselo.

-¡Pero si no he….!

-¡Casi la matas de un susto!

-Paren de pelear ambos y contéstenme que hace esta niña aquí- dijo calmadamente Carlisle, agarrando a la pequeña y dándosela a Esme, para luego girarse y mirarme…. Oh-oh

-¿Por qué me miras a mi? ¡Fue Emmett quien casi la mata!- dije apuntando con un dedo a mi hermano.

-¡Hey!, ¡Esta vez yo no tengo nada que ver!- se volvió a defender.

-Alice, sabes de lo que te estoy hablando- me regaño Carlisle, cruzando sus brazos en su pecho y mirándome severamente. Carlisle actuaba como un padre e intimidaba como tal.

-Bella- escuche una vocecita que provenía de la niña, que estaba sentada en el regazo de Esme, mirándola.

-Es un nombre muy bonito- dijo Esme acariciando un mechón del pelo de Bella.

-¿Cuántos años tienes?- pregunto Rosalie, que estaba acuclillada al lado de Esme mirando a Bella.

-Cinco años- contesto apenada, sus mejillas estaban sonrosadas.

-¡Que adorable!- grito Emmett acercándose a Bella, quien se asusto y se escondió en el pecho de Esme- ¡Ouch!- gimió, ya que Rosalie le propinó un golpe, lo que provoco una risita en Bella.

-Miren eso- dijo Rosalie- Le causa gracia- se giro lentamente a su marido con una sonrisa diabólica en su rostro…

-¡Por favor! ¿Ahí alguien razonable?- insistió Carlisle- ¿Pueden dejar de Hacer reír a Bella y ponerse a pensar un poco?

-Bella, cariño- le llamo Esme- ¿Nos puedes contar que haces aquí, tan tarde, sola?

Todos miramos a Bella, eso la puso nerviosa ya que se sonrojo y se puso a jugar con sus manos.

-No creo que Bella este preparada para decirnos eso ahora- conteste, ayudándola un poco.

-Es verdad- me apoyo Edward- deberías hacerlo tu- se acerco a Bella y se quedaron mirando como si estuvieran en una especie de transe.

-¿Alice?- me llamo Carlisle.

-Bueno…- en ese momento Bella me miro con desesperación, con miedo- No le puedo mentir, si lo hago me regañara- le dije.

-Alice…

-Además tarde o temprano se enteraran….

-¡Alice!

-Bella era maltratada en su casa y acosada….- dijo en un rápido susurro. Todos me miraban con los bien abiertos, daban la impresión de que en cualquier momento se saldrían de sus cuencas, luego mirando a Bella, quien se aferro a la camisa de Edward mientas se escondía, este la acogió en sus brazos.

-¿Eso es cierto Bella?- pregunto Esme, acercándose a ellos.

-¡No!- grito.

-¿No es cierto o no nos quieres contar?- pregunto amablemente Esme.

-¡No!- volvió a gritar.

-¿Edward?- pregunto Carlisle.

-No lo se, no puedo leerle la mente- nuestra atención fue hacia él- Alice de alguna manera lo sabía por eso también lo sabía yo- se encogió de hombros y tomo a Bella por los hombros, ella rápidamente tapo sus ojos con sus manos- ¿Bella?- la llamo.

-¡No!- genial, ahora por culpa suya, la niña tenía un berrinche.

-Se que no quieres contarnos eso que es tan horrible para ti, pero debes comportarte como una niña grande y…

-¡Apenas tengo cinco años!- grito, sin quitarse las manos de la cara, provocando varias risitas entre diente, Edward nos miro con cara de pocos amigos.

-Aun así eres una niña grande.

-¡No tanto como tu!- volvió a gritar, ahora provocando una carcajada a todos, incluyendo a él.

-Escucho sugerencias- nos dijo Edward ahora mirándonos.

-¡Chantaje!- grito Emmett.

-¡No quiero dulces, ni chocolates, ni juguetes, ni ropa y mucho menos un paseo al parque de diversiones!-grito mirándonos roja como un tomate.

-Vaya, es astuta- rió Rosalie.

-Una niña muy inteligente- la apremio Edward con unas caricias en la cabeza.

-No quiero volver a esa casa- dijo Bella abrazando nuevamente a Edward- no quiero volver con ellos, no quiero- dijo entre sollozos.

-Llevare Bella a dormir. Ya veremos que hacemos mañana- Dijo Esme sacando a la niña de los brazos de Edward, llevándosela a su habitación.

-Esto es un problema grande- dijo Carlisle.

-La pobre sufría y sufre mucho- dije.

-Tampoco los podemos denunciar si no tenemos pruebas.

-¿Qué mejores pruebas que los golpes?

-Eso no servira Alice- dijo Edward- pueden echarnos la culpa a nosotros, ella llego aquí, en plena madrugada, escapando de su casa. Pueden muchas cosas en nuestra contra.

-Entonces puede quedarse con nosotros- dije con esperanza.

-Eso no se puede Alice- me dijo Rosalie- nosotros no somos normales ¿Qué pensara cuando pase el tiempo y nosotros no cambiemos mientras ella si?

-Ella podría entenderlo- no fue una pregunta, mas bien fue una afirmación, por alguna razón Bella había acabado en nuestra casa.

-Alice, no puede en casa, menos con Jasper cerca- dijo Edward- además…

-¿Además que?- le urgí.

-Ella huele de una manera muy atrayente para mi, cuando crezca será peor- eso si que no me lo podía creer.

-Eso aumenta la gravedad del problema- dijo Carlisle, acomodándose en el sillón.

-La niña debe irse- dijo por primera vez Jasper- Son muchas cosas en contra, esta en peor peligro con nosotros que con sus padres.

No podía entender como Jasper estaba en mi contra en quedarnos con la niña.

-¡No!- grito Esme desde las escaleras, todos nos giramos para verla-¡Bella se quedara conmigo!

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Bien acabo de terminar esta loca idea xD, para serles sinceras se me ocurrió en una clase de lengua, no se por que xD, pero mi mano se movía sola por las hojas de la carpeta escribiendo esta historia. No es la gran cosa, pero tengo varias cosas en mente.

Espero que les guste, espero también sus comentarios y nos vemos en el próximo capitulo, ya veremos que hacen los Cullen con la pequeña =)

Meli