Capitulo 12

EDWARD POV

La había escuchado llegar apenas entro en el sendero del bosque, justo en el momento en que Bella entraba a la casa para soplar la vela de su pastel. Mi muerto corazón se contrajo al pensar que hoy sería el último día en que Bella estaría con nosotros, ella se marcharía al finalizar la fiesta.

La alcé en cuanto llego a la mesa, no la quería soltar por nada. Todos comenzaron a cantar y aplaudir, la madre de Bella estaba desesperada por llegar a tiempo, estaba ansiosa de ver a su hija de nuevo y por fin llevársela con ella.

En ese momento dejaron de cantar y todos miraron expectantes a Bella, que se acercaba a soplar la vela.

-Recuerda que tienes que pedir tus tres deseos- le susurre, pues era notorio que se le había olvidado.

Cerró un momento los ojos, meditando lo que quería y como nunca deseé poder leerle la mente. Yo también cerré los ojos al escuchar la puerta de un auto cerrarse, los pensamientos de Renné resonaban más que los que estaban a mi lado.

El timbre sonó y mi cuerpo se tenso involuntariamente, Alice corrió a la puerta y la abrió. Una mujer de apariencia parecida a la de Bella la busco con la mirada.

-¡Mamá!- grito Bella y se removió en mis brazos intentando bajarse, en ese momento me di cuenta de que la estaba sosteniendo con más fuerza de la necesaria.

-¡Bella!-grito la mujer con ojos cristalinos. Solté a Bella y esta corrió a su mamá, ambas se abrazaron y comenzaron a llorar. Mi madre y mis hermanas estaban sollozando abrazadas a sus correspondientes parejas.

Mis ojos me picaban y me molestaban, caí en cuenta de que también lo estaba haciendo, no solo por emotiva de la escena, si no por que Bella se iría y yo había prometido que no aria nada para impedirlo.

-Estas enorme- dijo Renné al separarse un poco de Bella, la miraba de arriba abajo con completo amor- Estas hermosa- susurro al ver el vestido que traía puesto.

-Alice…me lo regalo- dijo Bella con voz entrecortada por el llanto, sus ojitos estaban rojos y las lágrimas no paraban de caer.

-¡Vamos, Bella!- dijo Alice acercándose a ellas-¡Aun tienes que soplar la vela!

Bella miro unos segundos a Alice y luego a su madre, esta asintió con la cabeza, Bella suspiro y fue hacia donde estaba el pastel, ni siquiera me miro, rápidamente soplo la vela y fue corriendo de nuevo hacia donde estaba su mamá.

-Bella, cariño- dijo Renée con voz amorosa-. No me iré a ningún lado sin llevarte conmigo, así que ve con tus amigos a jugar.

-Pero…-comenzó a protestar Bella.

-Vine por ti y no te dejare sola de nuevo. Hoy será el último día que estés aquí, juega con ellos en modo de despedida.

-Esta bien- suspiro nuevamente, luego abrazo a su madre y salio corriendo a donde estaban todos los niños.

Me le quede mirando, esperando a que viniera a mi y me pidiera jugar, o que me pidiera que la alzara y que no la soltara hasta que se marchara, pero no paso nada de eso, Bella simplemente me ignoro.

-Muchísimas gracias- dijo Renné, sacándome de mis pensamientos.

-Sabes que no tienes nada que agradecer- dijo Esme.

-¡Claro que si!- me gire para mirarla- Si no hubiera sido por ustedes, no se que sería de Bella ahora.

A mi mente vinieron imágenes de cuando Bella había llegado por primera vez a la casa, luego cuando me había contado lo de su tío. Mire a Renné quien tenía la mirada en el suelo y sus manos estaban estrujando la pollera del vestido. Sonreí, ese gesto era tan propio de Bella.

-Fue mi culpa desde el principio- dijo apretando aun mas las manos-. Era demasiado joven, me enamore demasiado rápido…-guardo silencio unos segundos y pude escuchar perfectamente sus pensamientos, todo su pasado, su doloroso pasado, no pude evitar hacer una mueca de dolor al verlos.

-Ven, querida- dijo Esme- siéntate por aquí- Esme la llevo a uno de los sillones y la seguimos para poder escuchar la historia, aunque yo ya la sabía y lo mas probable era que Alice también la supiera.

En ese momento llego Rosalie con un vaso de agua de la cocina y se lo ofreció a Renée, todos la miramos sorprendidos, ella jamás era amable con los demás, ni siquiera con nosotros.

-¿Qué?- siseo mirándonos enojada, esta de más decir que estábamos sorprendidos por la amabilidad. Desviamos la mirada y la concentramos nuevamente en Renée.

-Se que debe ser difícil para ti contarnos de tu pasado- dijo Esme que estaba sentaba al lado de Renée con sus manos agarradas.

-Hemos tenido un comienzo un poco complicado- Renée estaba con la mirada gacha y constantes lagrimas caían por su rostro.

-Tranquila, ya todo esta bien- Esme le dio un pañuelo para que se secara las lágrimas- Si te hace mal contarnos, no te preocupes…

-¡No!- exclamo-. Tienen derecho a saber como pasaron las cosas, de seguro piensan que soy una mala madre al dejar abandonada a Bella, pero deben comprender que no lo hice por que quisiera.

-¿Entonces?- pregunto Emmett, bastante interesado.

-Charlie murió hace dos años ya- su mente se lleno de imágenes del papá de Bella-. Él era un policía, y en uno de los asaltos le dispararon y murió- su voz se quebró y comenzó a llorar de nuevo.

Esme la rodeo con sus brazos, Renée también lo hizo y lloro unos minutos más.

-¿Mamá?- todos nos sorprendimos al escuchar a Bella- ¿Por qué lloras?

-Por nada, solo le estaba contando algunas cosas-sonrió y limpio sus lágrimas- Bella frunció el ceño y cerró las manos en puños- ¿Qué pasa?

-Nada-desvío la mirada hacia Alice-. Un niño se callo y esta llorando- dijo con recelo.

Me sorprendió mucho ver a Bella comportarse de esa manera, todos estábamos sorprendidos. Salio caminando con Alice indicándole donde estaba el niño herido.

-Supongo que nunca la han visto actuar así, ¿verdad?- dijo Renée llamando nuestra atención.

-Nunca- dije, ella rió entre dientes.

-Bella se comporta de esa manera cuando me ve llorar- aclaro-. Cuando su padre murió, ella se puso muy seria y dejo de comportarse como una niña. Me supo decir que ella haría el trabajo de su papá y no me haría llorar.

-Ahora entiendo el porque es tan madura para su edad- dijo Esme-. Pero aun así se sigue comportando como una niña.

-Continúa con lo que nos estabas contando- dijo Emmett, sentándose en la mesita, en frente de Renée, esta no se inmuto por el acercamiento de mi enorme hermano.

-Aun no nos dijiste por que la dejaste- le recordó Rosalie.

-Oh, bueno…Cuando Charlie murió las cosas comenzaron a venirse abajo, no encontraba trabajo, de echo me rechazaban en todos por tener a cargo a una niña tan pequeña, las deudas comenzaron a hacerse mas pesadas y no tenía mas remedio de dejar a Bella en algún lado mientras conseguía algún trabajo.

Los primeros en los que pensé fueron en sus tíos, el hermano mayor de Charlie. Sabía que iba a ser un tremendo problema y trabajo para ellos, pero no tenía otro a quien acudir.

-¿Y tus padres?- pregunto Esme.

-Ellos me echaron de casa cuando les dije que estaba embarazada. Por eso me tuvimos que casarnos lo antes posible.

-¿Y los padres de Charlie?

-Ambos estábamos en las mismas condiciones-dijo con una sonrisa tímida.

-¿Por qué tan precipitados?- pregunto Jasper. Eso me sorprendió él no se mostraba tan interesado y abierto hacia los problemas de una persona- ¿Qué?, me pico la curiosidad-me dijo en su mente y no pude evitar reír entre dientes.

-Enamoramiento de jóvenes de hormonas alborotadas- rió con un deje de melancolía-. Pero no me arrepiento absolutamente de nada de lo que haya echo por y con él.

-Mucho amor- pensó Jasper que tenia una mueca en la cara, al parecer los sentimientos de Renée hacia Charlie no había cambiado.

-Pero aun no puedo creer lo que los tíos de Bella le hayan…- no termino la frase, pero todos sabíamos a que se refería.

-Esta mujer cambia de emociones muy rápido.

-Ahora que tengo un trabajo estable y puedo sobrellevar la renta de la casa en la que estoy, puedo respirar tranquila y se que si llevo a Bella conmigo no sufrirá ninguna necesidad.

Algo en mi pecho se rompió, el momento estaba llegando y aun no estaba preparado, hasta ese momento me había dado cuenta. No era que no estaba preparado, no quería estarlo, no quería separarme de Bella.

-Es bueno saber eso- dijo Esme con ternura-. Ahora pueden a ser una familia y estar juntas nuevamente.

Sus palabras calaron hondo en mi pecho y las trate de asimilar lo más que pude, era la verdad, ellas habían sufrido mucho y ahora tenían la oportunidad de volver a estar juntas y sin interrupciones. Yo tendría que guardar mis sentimientos egoístas y recordar a Bella por toda la eternidad.

El timbre me saco de mis pensamientos, eran los padres de los amigos de Bella, quienes habían venido a recogerlos. No me había percatado de la hora, ya tenían todos que irse, en pocas horas la casa quedaría vacía, sin Bella y las cosas serian totalmente diferentes.

-Tranquilo, Edward-me dijo Jasper- A todos nos desagrada la idea de que se valla, pero no podemos hacer nada. Pensaba que ya lo había asimilado.

-Créeme que yo también lo pensé- dije solo para él, pero todos se giraron a vernos y sus pensamientos me acosaron para saber de que era lo que estábamos hablando.

Deje a Renée, quien seguía hablando con mi familia, ahora de la llegada de Bella y los días que estuvo con nosotros, yo ya no tenía mas ganas de escuchar nada, simplemente quería estar solo y pensar un poco.

Subí hacia mi habitación tratando de bloquear los pensamientos de todos, pero unos ruiditos en la habitación de Bella me llamaron la atención. Mi mente me gritaba que no me acercara, que me alejara de ella, eso aria menos dolorosa la despedida, pero… ¿a quien quería engañar? De todos modos me dolería.

La puerta estaba entre abierta y me acerque para mirar únicamente. Allí estaba ella, acomodando en una gran valija sus pertenencias, toda la ropa que Alice le había regalado y otras cosas más. Nuevamente sentí el ruido de algo quebrarse en mi pecho e increíblemente me quede sin aire.

Me apoye en el marco de la puerta agarrándome el pecho con una mano, nunca antes me habla sentido de esa manera ¿Qué era lo que Bella había echo en mí? ¿Cómo era que una pequeña y adorable criatura me causara tanto daño?

-¿Edward?- pregunto con sorpresa, mirándome con curiosidad.

-Lo siento- dije entrando definitivamente a la pieza-. ¿Te molesto?

-Para nada- dijo con una sonrisa y siguió acomodando sus cosas.

-Se te nota muy feliz- dije taciturno.

-Si y no- no se volvió a mirarme.

-Explícate.

-Estoy feliz de que mi mamá haya vuelto- se giro para mirarme y sus ojos estaban cargados de lágrimas-. Pero no estoy feliz de separarme de ti y los demás- a pesar de que tenía una sonrisa en la cara, su voz sonó con mucho dolor y las lágrimas pronto abandonaron sus ojos.

No lo aguante más y la tome en mis brazos apretándola contra mi frío y duro cuerpo, enredo sus brazos en mi cuello al momento en que su llanto aumentaba y no me sorprendí al encontrarme sollozando a su lado. Por primera vez desee poder llorar.

BELLA POV

Nunca pensé que mi deseo se hiciera realidad en tan poco tiempo, pero estaba realmente feliz de que mi mamá estuviera de vuelta y ahora si me llevaría con ella.

Me costó mucho tratar de separarme de ella en cuanto la vi, pero me costaba creer que realmente estuviera ahí, temía que fuera un sueño y pronto todo se desvaneciera y me despertaría de nuevo en la casa de mis tíos, en la penumbra de mi vieja habitación.

Pero era todo mágicamente real y estaba muy feliz, pero en ese momento me percate de que ese día sería el último de mi estadía en la casa de los Cullen.

Cuando mamá me pidió que saliera a jugar con mis amigos, no me gire a mirar a Edward, sentí la tremenda ansiedad de pedirle que me abrazara y no me soltara hasta que tuviera que marcharme, pero sabía que eso aria las cosas mas difíciles para mi.

-¿Esa señora es tu mama, Bella?- me pregunto Jessica.

-Si

-¿Y por que no la hemos visto antes?- me pregunto Lauren.

-Por que ella estaba trabajando en otra parte- me calle un momento, ¿Por qué tenía que estar contándole eso a ellas?-. Pero ya vino por mi y hoy nos iremos a casa juntas.

-Te había abandonado- dijo Mike, mas no lo dije en modo de pregunta. Ese niño siempre me estaba molestando con su cercanía, le había escuchado decir que éramos novios, no lo aguante más y lo empuje demasiado fuerte, lo tire al suelo y se raspo la rodilla, nada serio, pero lloraba como si le hubieran arrancado una pierna.

-Mi mamá no me abandono- dije molesta-. Si lo hubiera echo, no estaría viniendo por mi ahora- le aclare y me metí en busca de Alice, para que curara al llorón de Mike.

Cuando llegue a la sala, los vi a todos arrinconados en los sillones en donde estaba mi mamá en medio. Llorando.

-¿Mamá?- pregunte, sorprendiéndolos a todos, al parecer nadie se percato de mi presencia-¿Por qué lloras?

-Por nada, solo le estaba contando algunas cosas-sonrió y limpio sus lágrimas. Siempre lloraba y me decía eso cuando hablaba o recordaba a papá- ¿Qué pasa?

-Nada-dije desviando mi mirada a Alice-. Un niño se callo y esta llorando- no era necesario decirle que yo lo había golpeado, más bien empujado.

Alice me pidió que la guiara y así lo hice. Mike no dijo nada de que yo había sido el causante de su "accidente", los demás tampoco dijeron nada, de echo no me importaba si le decían o no.

La fiesta por fin termino y todos mis amigos se habían marchado. Sin decir nada subí a mi habitación a empacar mis cosas. Me sentía extraña, no me sentía yo misma, estaba mas molesta de lo normal, sentía que algo iba a salir mal. Tenía un mal presentimiento.

Sacudí mi cabeza con fuerza, demasiada ya que me termine mareando, y trate de pensar en otra cosa. No veré más a Edward, pensé. Mi pecho se encogió y me falto el aire.

No estaba preparada para este momento, no estaba preparada para separarme de él y tampoco de los demás Cullen, pero ¿Qué podía hacer? Nada, me conteste a mi misma.

Un sonido en la puerta me llamo a atención, me gire y vi a Edward apoyado en el marco de la puerta, agarrándose el pecho con una mano, me sorprendió verlo así.

-¿Edward?- le llame, intente descubrir que le pasaba pero no lograba entender.

-Lo siento- entro en mi habitación- ¿Te molesto?

-Para nada- dije con una sonrisa y me gire a mis cosas. No podía mirarle si lo hacía terminaría llorando y no quería eso.

-Se te nota muy feliz- dijo con un tono que no supe identificar.

-Si y no- Oh, no, gemí. Las lágrimas se estaban agolpando en mis ojos.

-Explícate- me exigió.

-Estoy feliz de que mi mama haya vuelto- mi voz se quebró dos veces y no lo aguante más. Me gire para verlo, tenía la cara crispada de dolor-. Pero no estoy feliz de separarme de ti y de los demás.

Intente ser fuerte, logre sostener mi sonrisa, pero mi voz y las lágrimas no las pude controlar, me esta muriendo por dentro al separarme de las personas a las que mas quería. ¡Eres una niña! Me reprocho mi mente.

De un momento a otro sentí los brazos fríos de Edward rodearme el cuerpo y pegarme al suyo. No lo soporte mas y me derrumbe, creí que no podría llorar más, pero escuche sus sollozos contra mi pelo y llore con mucho más dolor. Ahora sabía que él también estaba sufriendo por mi partida.

-No llores- pedí acariciando su cabello.

-Lo mismo te dijo- su voz sonaba ahogada a causa de mi cabello y su llanto.

-Lo mío es comprensible.

-¿Y crees que lo mío no?- ahora se escuchaba divertido.

Se separo de mí y acuno mi rostro entre sus enormes manos, limpiando con sus pulgares mis lágrimas. Me sorprendí al ver que el no tenía ni una, pero sus ojos estaban cristalinos.

-Te echare mucho de menos- me dedico una sonrisa triste y beso mi frente.

-¿Nos volveremos a ver?- pregunte, esperanzada.

-Espero que si.

-¿Me llamaras?

-Todos los días.

-Te voy a extrañar mucho- las lágrimas volvieron a caer, pero Edward las freno nuevamente con sus dedos.

-Te quiero- era la primera vez que me decía eso, mi corazón se hincho de solo escucharlo.

-Te quiero- le dije y le abrase.

Luego de esa pequeña e intima despedida, Edward me ayudo a terminar de empacar mis cosas, me dijo que los enormes regalos me los mandaría por correo ya que sería demasiado para mi y mi madre. Me hizo jurarle que escondería la carta y cuando tuviera diecisiete la abriría. Intente tratar de sacarle información pero se negó a decirme algo.

-¿Todo listo?- dijo mirándome, con mi maleta en su mano.

-Emm…- mire a mí alrededor verificando de que tenía todo listo y así era- Todo listo.

-Entonces…-me alzo y camino hacia la puerta, le echamos una ultima mirada a la habitación. Apago la luz y cerro la puerta-…nos vamos.

Bajamos las escaleras y ya todos se encontraban esperándonos, todos tenían sus hermosos rostros tristes y los ojos cristalinos, al igual que Edward.

-¡Oh, Bella!- Esme fue la primera en arrancarme de los brazos de Edward, tapizo mi rostro con besos y me abrazo muy fuerte-. Te voy a extrañar mucho.

-Yo también- le devolví el abrazo-. Eres como mi segunda mamá. Gracias por aceptar cuidarme. Te quiero - las lágrimas amenazaron con salir, pero me negué a dejarlas salir.

-Y tú eres como mi hija- dijo entre sollozos- Yo también te quiero.

La siguiente en abrazarme fue Alice, la iba a extrañar horrores, extrañaría su locura por las compras y que me levantara temprano para probarme algún vestido.

-Recuerda lo que te he enseñado respecto a la moda- dijo con voz entre cortada.

-Créeme que lo tengo bien presente- le recordé, ella me abrazo y me dijo que me quería.

Un sonido ronco y raro retumbo por toda la habitación y todos nos giramos en dirección a Emmett, quien tenia la cara escondida en una de sus enormes manos.

-¿Emmett?- pregunto preocupada Rosalie.

-¡Oh, Jasper! ¡Deja de hacer eso!- dijo mirando a su hermano, quien se encogió de hombros.

-Yo no estoy haciendo nada, hermano.

No entendí nada, pero me reí, nunca creí ver a mi enorme hermano tan sentimental.

-Te voy a extrañar, hermano oso- estire mis brazos para que me alzara y en medio segundo estaba en su enorme pecho.

-Y yo a ti- dijo-. Voy a extrañar tus bromas, nada será lo mismo sin ti, enana- me miro serio y me beso en la frente-. Te quiero- susurro en mi oído. Sin duda Emmett era mi hermano preferido.

El resto de la familia termino de despedirme y me prometieron llamar. Mi mamá cargo mi maleta cuando vino el taxi y el taxista la ayudo a colocarla en el maletero.

-Bueno…-dije sin atreverme a mirarlos-. Adiós.

Los fríos brazos de Edward me volvieron a rodear.

-Adiós. Cuídate mucho- me susurro y luego beso mi frente. Luego me dejo en los brazos de mi mamá.

-Adiós y muchas gracias por todo- dijo mi mamá y se encamino al taxi. Cuando me senté me gire para ver por la ventana de atrás, esa era la última vez que vería a los Cullen, no aguante mas retener las lágrimas, las deje caer y me despedí con la mano.

Un mes después.

-¡Bella! ¡Cariño, la cena esta lista!- grito mi mamá desde la cocina.

-Ya escuchaste- dije volviendo al teléfono.

-Si, tienes que ir a alimentarte para crecer rápido, por que realmente estas enana.

-¡Edward!-dije entre ofendida y divertida.

-Anda ya. Todos te mandan saludos.

-Igual para ellos.

-Adiós. Te quiero.

-Adiós, yo también.

Cortamos el teléfono y corrí a la cocina en donde estaba mi mamá, esperándome con una sonrisa y la cena lista. Ya había pasado un mes desde que estaba con mi mamá y las cosas estaban de maravilla, aunque claro, no era lo mismo que con los Cullen.

Ellos todos los días me llamaban para saber como estaba y siempre era uno diferente. Pero cuando terminaba de hablar con Edward me sentía como en las nubes, mi mamá siempre me cargaba con que parecíamos novios. Pero siempre le decía que mi cariño hacia él era muy grande, tan grande como el que sentía por papá. Edward era como mi segundo papá.

Una vez que termine de cenar baje de la mesa y me fui a mi habitación, siempre me metía a dibujar mis momentos con los Cullen, y las pegaba por toda la habitación, así nunca los olvidaría.

Me tropecé, una vez más, con una madera que estaba salida en el piso, al entrar en mi habitación, la había sacado yo. Allí estaba "escondida" la carta de Edward, pero me recordé una vez más, esconderla en otra parte y arreglar esa tonta madera.

De repente las luces se apagaron, me asuste un poco y salí a tientas en busca de mi mamá.

-¿Mamá?-pregunte una vez que llegue a las escaleras, pero nadie me contesto, un viento caliente entraba por la puerta, que estaba abierta. Me asuste aun más-¡¿Mamá?!-grite ahora, bajando sin mucho cuidado por las escaleras, que sorprendentemente no me caí.

Entre a la sala que estaba en total penumbra, pero pude ver unas figuras por toda la sala, todas ellas tenían capas, pero una llamo mi atención. Estaba en medio de la sala, tirada en el suelo, me acerque un poco mas y esa cosa se giro a mirarme, sus ojos rojos me paralizaron.

-¿Así que tu eres esa niña?- dijo una voz tranquila a mis espaldas, pero no podía moverme, y mucho menos despegar mis ojos de esos rojos, que me miraban con hambre.

-Demetri- dijo otra voz con tranquilidad y a la vez con reproche-. Deja de mirarla así.

-Lo siento, amo- dijo el hombre de ojos rojos, se levanto y vi caer el cuerpo de mi madre al suelo, inerte.

Quise gritar, chillar, llorar, pero nada salía de mi garganta, que repentinamente estaba seca, solo me di cuenta de que estaba llorando, cuando sentí las lágrimas resbalar por mis mejillas.

-Veamos que tanto sabes- dijo el mismo hombre que había "retado" al tal Demetri, lo sentí acercarse a mi y me agarro la mano, era fría, como la de los Cullen, pero rugosa-. Interesante- dijo después de unos segundos.

-¿Qué sucede Aro?- dijo otra voz.

-No puedo leerle el pensamiento.

-¡¿Cómo?!

-Lo que escuchaste, hermano mío.

-¡¿Cómo es posible?!

-No lo se- se acerco a mi y me tomo la cara entre sus rugosas manos, sus ojos eran rojos y me miraban con sumo interés-. Pero estoy seguro de una cosa- acaricio mi cabeza-. Tú eres un diamante en bruto.

Escuche su musical risa y luego, todo se volvió negro.

¿FIN?

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¡Hola, hola a todas! Lamento la demora, pero ¿recuerdan que estaba deprimida?, bueno, se me nublo la mente y no escribí mas nada. Juro que jamás me había sentido de esa manera ¿saben por que me encontraba así? Por Andrés u.u. Ese mismo que estas pensando, el que viene una vez al mes. ¿Pueden creer que me haya tenido así? Nunca me había todazo algo así, siempre era dolores de ovarios y nada más, pero esta vez ataco mis emociones, hasta mi apetito, estuve cuatro días sin comer casi nada, solo una comida por día, eso al tiempo provoco mareos, dolor de cabeza y estado de animo muchísimo peor.

Pero por suerte ya me encuentro mucho mejor y hace dos días que estoy escribiendo este cap, muchísimas gracias aquellas chicas que me mandaron RR con sus ánimos hacia mi. De verdad lo aprecie muchísimo, a pesar de no conocerme estaban ahí para dejarme un lindo comentario ^^.

Estoy sentimental xD. Es que este cap me dejo así, realmente me emocione mucho al escribirlo, estoy muy conforme con como quedo, muy emotivo. Llore al imaginarme a todos los Cullen en la entra da despidiendo a Bella, me dolió. Y que decir de Emmett, posta, me lo imagine y me entre a reír xD.

He escrito mucho de verdad, 11 páginas en el Word, no puedo creerlo, nunca escribo tanto

De seguro no se escapan ese final ¿Ah? Yo tampoco, al principio tenía otra cosa en mente, pero después se me ocurrió eso y lo consulte con mi Beta (que por cierto hace mucho que no veo, se me hace que la espante o.o) Me preguntaron que como se llamaría la secuela, y emm… se llamara Venganza… ¿mía o tuya? Luego entenderán y en la secuela explicare el por que los Vulturis secuestraron a Bella.

Bueno…Muchas gracias por sus comentarios del cap anterior, yo tampoco quería separarlos pero, ¿Y el drama? ¿El amor? ¿mis medias? ¡Oh! No, esa última pregunta no.

Mis amores, gracias a todas las que han estado siguiendo esta loca idea, a todas las que dejaban comentarios en cada cap, animándome y queriéndome matar por mis locas ideas xD, a todas aquellas que me leen y no comentan, se que las hay pero no me molestaría que dejaran por este cap, "Te estuve siguiendo y me gusto", no es mucho, pero se que leyeron =)

Eso es todo, creo…nos vemos, estén atentas para las que quisieron y rogaron por la secuela, que en cuanto la tenga lista la subo =)

Las quiero un montón y gracias.

Nos vemos.

Melo