Hey es mi primer fic, así que sean amables y me den consejos!!!!

Disclaimer: Lo que reconozcan es de Meyer, porque tristemente a mi no pertenece nada.

Capitulo 1

BPOV

Miré sorprendida al dios griego que esta al otro lado de mi puerta, Edward Cullen, si, lo conocía desde los 5 años, pero eso no evitaba que me diera cuenta de lo guapo que es, había estado enamorada de él gran parte de mi niñez y pubertad, pero entonces las chicas vieron la guapo que era y el también se dio cuenta y se volvió insoportable y yo, gracias a Dios lo había superado.

-¿Qué pasa Edward?- le pregunte al ver su cara de querer arrancarle la cabeza a alguien.

-¿Puedo pasar?- no espero a que contestara, me hizo a un lado suavemente para entrar, sabía que no debía molestarme que hiciera eso después de tantos años, ya que él, junto con el resto de mis amigos andaban en mi casa como si fuera de ellos.

-¿Esta Charlie?-

-No, se fue temprano, como todos los sábados, tal vez llegue hasta mañana en la tarde-

-Excelente, necesito pedirte un favor, un favor enorme, el favor más grande de la historia-

-Claro, vamos a la cocina para hablar- él se sentó en una de las sillas del comedor mientras yo sacaba mi pan del tostador, les puse mermelada y lo puse en un plato sobre la mesa, abrí el refrigerador para buscar la leche y puede escuchar el pie de Edward dando golpes impacientemente, puse los ojos en blanco, me serví leche y me senté frente a el dándole una mordida a mi pan tostado. -¿Y bien?-

-Ayer estuve con Tanya en su casa y…-

-¡Edward! Ew, tu vida sexual con Tanya no me interesa- le corte antes de tener mas información y porque no soportaba a Tanya, su novia de hace como un año, lo mas que había durado con cualquier chica, un total misterio para mi, porque si, la chica era hermosa pero era insoportable, incluso la familia de Edward no la soportaba, pero aún así el seguía con ella.

-Como si yo quisiera contarte mi vida sexual, déjame terminar- lo mire fijamente mientras comía mi pan tostado, el también me miraba, como evaluándome. – ¿Una familia de pájaros se mudo a tu cabello?-

Me sonrojé obviamente, yo sabía que no era bonita como su hermana Rosalie, o como mi mejor amiga Alice o como su flamante novia Tanya. –Es sábado y son las 7 de la mañana, agradece que te abriera la puerta- murmure con la vista en el plato, lo escuche reírse eso solo hizo que me sonrojara mas.

-Bueno, como te iba diciendo, ayer estaba con Tanya, y ella…bueno… ella algo así como… como que termino conmigo.- término con un susurro.

Levanté la cabeza sorprendida, ¿una chica había terminado con Edward Cullen? ¿Eso era posible? Ahora veía porque estaba tan enojado. Pero no veía que tenía que ver yo en este asunto.

-Cuanto lo siento Edward, ¿quieres que hable con ella?- era la única cosa que se me ocurría para la que él pudiera necesitarme.

-No lo sientas Bella, ella es una desgraciada y va a pagar por eso.-

-Oh- era lo único que se me ocurrió decir.

-Y te necesito para eso.- lo mire confundida, ¿Qué quería que hiciera? ¿Qué la mirara feo cada vez que la viera o escribir cosas feas de ella en el baño? Bueno si quedaba espacio.

-Necesito que finjas ser mi novia.- lo miré durante como un minuto esperando a que me dijera que era un chiste, y como no dijo nada yo empecé a reírme como loca.

-¿Qué es lo gracioso?- me miró como si no pudiera ver que era lo morbosamente gracioso en esto.

-¿Es que no te das cuenta?- claro que no se daba cuenta, y claro solo negó con la cabeza mientras me veía con el ceño fruncido. –Edward nadie va a creer eso, todos van a pensar que tu eres el que me esta haciendo el favor.-

Hizo un gesto de compresión, que, debo admitir, me dolió.

Pero a pesar de todo, yo tenía razón, nadie iba a creer eso, por que yo solo era la aburrida Bella Swan, una chica simple con amigos fabulosos, Alice mi mejor amiga era una chica alegre y popular y ella estaba conmigo desde que usábamos pañales, su hermano mayor que también lo era para mi, era un año mayor que nosotras, y era capitán del equipo de fútbol americano, divertidísimo y popular era novio de la chica mas hermosa de la escuela y de la ciudad, Rosalie Cullen que también era de mis mejores amigas a pesar de ser un año mayor y era hermana de Edward y Jasper Hale, mejor amigo de Rose y novio de Alice, si mis mejores amigos eran la elite de la escuela, y las personas sabían mi nombre por ellos, yo no era ni popular, alegre o bonita como ellos, yo no era como ellos, yo solo me juntaba con ellos.

-Edward, puedes conseguir cualquier chica que quieras, una que sea bonita y popular, no alguien como yo, porque, por favor, Tanya puede ser una supermodelo si quiere- una sonrisa cruzó su cara, como si estuviera recordando algo del cuerpo perfecto de su ahora ex-novia.

-No soy lo suficientemente buena para esto, busca a alguien mejor.-

El solo sacudió la cabeza.

-Eso no importa, ella siempre te tuvo envidia.- lo mire como si hubiera dicho que el chocolate es lo peor del mundo.

-Esa es una broma muy cruel.- murmure.

-No estoy jugando, es en serio, tal vez porque mi familia siempre te quiso y a ella no,- se encogió de hombros. –Nunca le pregunte.-

-No estoy segura Edward,- veía muchas fallas en su plan. -¿No crees que será raro que justo después de que tú y Tanya terminaron yo sea tu novia?, una chica terriblemente aburrida y simple, que es amiga de tu familia desde hace años…-

-Ya pensé en eso, y claro que no vas a ser mi novia tan pronto, como dijiste, sería raro, planeo hacer todo normal, como aparentar que salimos unas cuantas semanas y después pedirte que seas mi novia,- hice una mueca, todavía insegura. –Y te puedo pagar de la forma que quieras, con dinero, un nuevo auto…- se calló al ver mi mirada-

-Me ofendes, pensaba hacer esto como un favor, no espero nada a cambio.-

-Debo pagarte de una forma-

-Mmm, pues con los beneficios que conlleva un novio es suficiente, supongo, ahorrare mucha gasolina si me llevas a la escuela y a mi casa.-

-No me parece suficiente, pero lo dejare pasar por el momento. ¿Entonces es un si?-

Suspire. –Supongo, dejo todo esto en tus manos, confió en que sabes lo que haces.-

Me dio una hermosa sonrisa.

-Por supuesto que se lo que hago, bien, debo ver algunas cosas y te llamo después.-

Lo acompañe a la puerta y lo vi alejarse en su Volvo, ¿en que me había metido?