Si me tarde mucho… no digan nada… las veo al final…

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer.

Capitulo 9

EPOV

Jamás había estado tan feliz, siempre me había considerado una persona con suerte, pero esto era pasarse de la raya. Bella.

De verdad que no quería irme de la casa del árbol, por que ese espacio éramos Bella y yo, sin nada ni nadie más, solo nosotros dos, antes, ahora, siempre, eso no importaba. Lo que importaba era que ella estaba conmigo, ella quería estar conmigo, a pesar de todo, estaba tan agradecido que pasaría el resto de mi vida recompensándola, pasaría cada día haciéndole sentir que había escogido bien, pasaría cada minuto de mi vida haciéndola feliz.

Nos fuimos a mi cuarto, Bella llevó más agua y analgésicos para mí y algo de comida para ella, me sentía demasiado mal como para querer intentar algo así que solo la abrace y me tumbe en la cama con ella, con su espalda pegada en mi pecho y con mi nariz metida en su cuello, ella soltaba risitas de vez en cuando.

- ¿Qué es tan gracioso?-

Me haces cosquillas - me dijo mientras se daba la vuelta, después levanto la mano hacía mi cabeza y comenzó a pasar sus dedos por mi cabello y eso le hacía bien a mi dolor de cabeza.

Nos quedamos un rato en silencio y ella dejo de acariciarme la cabeza.

-Beells, no te detengas, el dolor de cabeza comenzaba a irse.-

-Si no hubieras tomado tanto, no te dolería-

-Estaba intentando ganar un poco de valor para hablar contigo, mujer-

-Necesitaste una botella entera de vodka para poder disculparte conmigo y eventualmente decirme lo que sentías, pero si mal no recuerdo, no necesitaste de nada cuando teníamos catorce años y me dijiste que parecía que estaba parada de manos cuando Rose me puso ese vestido cuando salí con Mike Newton.-

-Te dije eso por que estaba celoso, no te arreglabas ni te esforzabas tanto cuando salías conmigo y cuando te vi, así de bonita para alguien más, bueno, ya sabes las tonterías que digo cuando estoy celoso.-

Ella me vio con los ojos bien abiertos y comenzó a reírse.

-¡Celoso de Mike! Acepté salir con él solo por que tú saliste con esa chica que era un año mayor que nosotros, Kate.- Se quedo callada un momento. –Al menos cuando estaba con Mike no llegó nadie a media cita gritando como cavernícola por su novia.- Y se rió, a carcajadas, de mí.

Oh si, la historia de Kate y Garrett, la chica me había invitado a salir para molestar a su ex novio, ella era guapísima y yo acepte de inmediato, estábamos besándonos en el centro comercial de Port Angels cuando llegó el chico en cuestión, Garrett, gritando que le quitara las manos de encima a su novia, me tomó totalmente desprevenido, me sacó de ahí y comenzamos una pelea en la calle, alguien llamó a la policía, él logró escapar, llevándose a Kate y yo me quede en la calle, la policía me llevo, tuve que llamar a mi papá para que me sacara. Al menos después de eso Kate y Garrett no volvieron a separarse. Esa era una historia en la que incluso mi papá lloraba de la risa al recordarla. Si, tan maduro él.

-Si, como sea. Eso ya no importa, ahora eres mi novia, no tendrás que usar vestidos y yo no tendré que enfrentarme a ex novios furiosos.- le dije mientras la abrazaba más fuerte, pero me sorprendí cuando la vi frunciendo el cejo. -¿Qué?-

-Pues… ahora que lo pienso, no soy tu novia, bueno técnicamente.-

Me llevó un segundo entenderlo y me sentí mal al recordar mi brillante propuesta en el auto, haciéndole pensar que la había besado para molestar a Tanya. Ella merecía algo mucho mejor que eso, por que, como le había recordado cruelmente en esa ocasión, era la única propuesta que había recibido. La solté y me senté, ya me sentía mejor así que no tenía miedo de vomitar o ponerme a llorar. Ella me miró confundida pero aún así se sentó también, tome sus manos y las puse junto con las mías en su regazo y respiré profundo.

-Bella, eres la persona más asombrosa que conozco.- ella enrojeció.

-Entonces no debes conocer a muchas personas.- dijo con la mirada hacía abajo, negué con la cabeza aún sabiendo que ella no me veía.

-Conozco a las suficientes personas para darme cuenta de eso. Eres lista, graciosa, amable, educada, hermosa, no eres para nada egoísta, eres sencilla, siempre buscas lo mejor de las personas, no juzgas, jamás me aburro contigo, haces mi día con solo sonreí y me dan ganas de cantar cada vez que me miras ¿Quieres que siga?- dije divertido al ver su cara rojísima.

-Agradecería que no lo hicieras. Lo entiendo, me quieres.-

-Te quiero, te amo, lo sabes- le dije apretando sus manos.

-Si, pero aún no me hago a la idea. Yo también te amo.-

Cada vez que decía eso me daban ganas de hacer un baile feliz mientras cantaba "¡Me ama! ¡Me ama!", pero probablemente me vería ridículo, así que lo deje pasar.

-¿Quieres ser mi novia?- solté de golpe, pero luego pensé que, bueno ella ya era mi novia. –Quiero decir, mi novia de verdad y no como un favor, si no por que de verdad quieras, bueno no es que te haya obligado antes pero aún así esta vez quiero que lo hagas por que quieras y no por mi, pero yo si quiero que seas mi novia por que no quiero compartirte con nadie y quiero que seas para mi sola pero no quiero sonar como un posesivo…- me callé al darme cuenta que estaba diciendo cosas sin sentido, bueno si tenia sentido pero no se oía bien cuando lo decía en voz alta.

Ella me miró, intentando esconder una sonrisa y se acercó para besarme.

-Como si tuviera otra opción. Estoy totalmente enamorada de ti.- De verdad no sabía que había hecho para merecerla, tal vez haber sido un buen niño había ayudado.

Para el mediodía ya me sentía mucho mejor y las chicas ya se habían levantado. Bella y yo estábamos acostados en mi cama, ella estaba recostada en la cabecera, tenía mi cabeza en su regazo mientras me acariciaba el pelo.

-¿Me vas a decir por que ya no sales con mi hermana y los demás?-

-Es algo vergonzoso-

-Bella, tu vida esta llena de momentos vergonzosos.- ella se puso roja.

-Tienes toda la razón. El año pasado, en el cumpleaños de Jacob fuimos un fin de semana a Seattle, no se muy bien como empezó todo, pero gracias a Emmett, Jacob y yo terminamos haciendo una apuesta de quien podía beber más, para cuando llegamos a un pequeño bar, los dos estábamos totalmente ebrios, yo seguí tomando pero él no, así que yo gane, pero termine bailando sobre la barra sin blusa y por lo que me contaron casi me quedo sin ropa interior también, termine en el muro de la vergüenza, Emmett me saco arrastrándome de ahí mientras todos se partían de la risa y luego intente quitarle la playera a Emmett, le agarré el culo a Jasper y besé a Jacob. Demasiado vergonzoso para recordarlo. Ellos más alcohol, mas salida no es una buena combinación para mi gusto.-

¡Vaya! Ella era una borracha más divertida que yo.

-¡Eso debió ser divertido!-

-Tal vez, pero por lo menos no termine vomitando en cada esquina como tú-

-¡Hey!-

En ese momento Alice entró para llevarse a Bella para que hiciera el almuerzo, ya que ni ella ni Rosalie sabían como hervir agua, me molesté pero no pude hacer nada por evitarlo, así que baje con ellas y estuve con Bella mientras cocinaba, la comida le quedo excelente y no pude evitar querer comer cualquier cosa que ella cocinara el resto de mi vida.

Me sentí extasiado cuando llegue de la mano de Bella a la escuela, tal vez todos ahí sabían éramos novios desde hace semanas, la mayoría me vio pegada a ella en la fiesta de Ben, aún recibíamos algunas miradas curiosas, pero todos parecían acostumbrados a la idea de que estábamos juntos. Excepto yo.

Por que era la primera vez que estaba con ella en público sabiendo que quería ser mi novia de verdad, que podía tomarla de la mano, abrazarla, besarla y que podía romperle los brazos a cualquier idiota que quisiera quitármela. Al fin podía decir que ella estaba conmigo, sin tener en mi cabeza el hecho de que si estaba conmigo era por que me estaba haciendo un favor y que terminaría por fastidiarse de mi y de mis estúpidos planes. Que era tan suyo como ella mía y que nadie podía alejarme de ella.

No podía ver a nadie, solo era consciente de Bella, la acompañe hasta su salón y la despedí con un beso para irme corriendo a mi clase. Alice se sentó a mi lado con una sonrisita de autosuficiencia.

-Tú cara de idiota enamorado me dice que todo salió bien- me dijo como medio cantando.

-Oh, así que ahora debo parecerme a Jasper cuando le dices Jaaaazzy- ella me miró feo y yo le sonreí. –Si, todo salió bien, maravilloso, perfecto, ya es mi novia.-

-Ya era tú novia- Ahora yo la miré feo, no me daba mucha gracia hablar de mis sentimientos, abrirle mi corazón o decir cursilerías en medio del salón de clases, por que aunque nunca lo dijera en voz alta, si seguía hablando de Bella y de lo feliz que me hacía terminaría dando brinquitos y risitas o llorando como nena.

-Sabes a lo que me refiero-

-¡Si! Y estoy tan contenta por ustedes, se merecían ser felices y estar juntos-

-Lo sé-

No pude ver a Bella hasta la hora del almuerzo, nos sentamos juntos y tomé su mano por debajo de la mesa, y me sentía feliz haciéndolo, algo que hace unos meses me parecía estúpido e infantil. No recordaba haber hecho algo de esto con las chicas con las que salía o con Tanya.

Tanya. Increíble como ella me llevó a Bella, cuando quise hacer algo egoísta y malvado me encontré con lo mejor que la vida me había dado y comparando lo que siento con Bella con lo que me hacía estar con Tanya me daba cuenta que fui injusto con ella, nunca la quise y no la trataba bien, incluso aunque la mayor parte del tiempo no fuera una chica muy agradable no se merecía eso, merecía un chico que la quisiera como yo quería a Bella y que la hiciera una mejor persona así como Bella me había cambiado.

Al finalizar las clases, espere a Bella fuera de su salón y nos fuimos caminando a mi auto, tomados de las manos, al llegar al Volvo le abrí la puerta y olí su cabello, ella soltó una risita al escucharme inhalar, baje la nariz por su mejilla y luego la besé, al principio intente ser dulce, pero cuando se trataba de ella, nada era suficiente, sabía que el beso se había convertido en uno que los niños no deberían ver, así que me separe con dificultad y sonreí solo un poquito avergonzado de dar un espectáculo, ella me sonrió de vuelta con la cara toda roja, le volví a abrir la puerta, no me había dado cuenta que la había cerrado, al parecer tener mi lengua metida en su boca hacía que no prestara atención a lo que hacían mis manos cuando estas no estaban sobre ella. Le di la vuelta al auto y logre ver a Tanya con una expresión dolida en su rostro, una que jamás pensé ver, sacudí la cabeza, me metí a mi auto y lleve a Bella a su casa.

Ya habían pasado un par de meses desde que Bella y yo éramos novios. No pensé que fuera posible, pero cada día parecía mejor que el anterior, no podía quejarme, jamás me había sentido tan feliz y completo y a pesar de que sentía que todo era perfecto, no era así, aún teníamos pequeñas peleas, algo normal ya que siempre lográbamos sacarnos de quicio mutuamente, pero nada que un par de besos no pudiera arreglar.

Estábamos en los últimos días de noviembre, el clima se hacía cada vez más frio, faltaban semanas para las vacaciones y poco menos de un mes para navidad, así que quería que Bella me acompañara a hacer unas cuantas compras navideñas para ver si le gustaba algo y regalárselo. La había llamado pero no me había contestado y eso me ponía nervioso, después de la decima llamada decidí hablar a su casa, tal vez no había oído su teléfono o algo así, me contestó Charlie y me dijo que había estado toda la mañana con Jacob en La Push.

Oh Jacob Black, no importaba cuantas veces me dijera Bella que él solo era su amigo y que solo se querían como hermanos, yo le sonreía y le decía que lo entendía, pero no era así, esa explicación no me dejaba tranquilo, por que después de todo, antes Bella y yo éramos los mejores amigos y terminamos siendo novios. Tenía la horrible sensación de que ese cara de perro quería robarse a mi Bella, estuve a punto de ir a La Push por Bella, arrojarla sobre mi hombro como todo un cavernícola, gruñirle a Jacob y llevármela lejos. Pero igual que en la fiesta, no sabía donde vivía y si le contaba mi plan a Alice, o me mandaba al carajo, otra vez, o se reía de mí. Así que me fui a la casa Swan a esperarla, no había nadie, así que me senté en las escaleras, me puse los audífonos de mi iPod y me puse a esperar, tal vez parecía un loco ahí esperándola, pero no pensé mucho en eso.

Llegó una hora después, en un auto negro, con Jacob Black. Riendo.

-¡¿Dónde estabas?- le dije en cuanto se bajó del auto, no me había visto ir hacia ella, por que primero me miró sorprendida y luego cruzo los brazos y me vio feo, pero no me dijo nada. –Te hice una pregunta ¿Dónde estabas?-

-Cullen, no le hables así.- el idiota ese me estaba hablando a ¡Mi!

-No me digas que hacer, ella es MI novia y le hablo como se me de la gana- sabia que no estaba siendo razonable, pero no estaba pensando claro, vi que abría la boca para protestar, pero Bella hablo antes.

-No Jake, esta bien, no te metas, yo lo arreglo.-

-Pero Bells…- ella lo calló con una mirada.

-No me hables así- la mire feo, por que había usado las palabras que había usado el idiota ese. –Y no me digas la tontería esa de que me hablas como se te de la gana por que soy tu novia.-

-Como sea. ¿Dónde estabas?-

-¿Por qué me preguntas? Charlie ya te dijo que estaba en La Push.- atrapado…

-¿Qué estabas haciendo?-

-Oh por Dios, ¿Esto es en serio? ¿Te vas a poner todo psicópata? ¡Estaba con Jake!-

-De acuerdo, suficiente, no vas a volver a verlo.-

-¡¿Qué?- los dos dijeron al mismo tiempo.

-Tu no eres nadie para decirle que hacer- Jacob se paro frente a mí con los brazos cruzados y cara de enojado, intentando intimidarme.

-Soy su novio, a diferencia de ti.- No se por que pero eso le pareció gracioso y comenzó a reírse como loco, Bella lo hizo a un lado con la mano, pero no se estaba riendo, estaba furiosa.

-¡Ni siquiera Charlie me dice que hacer! ¡Y él es mi papá! Te estas portando como un idiota, Edward. Jake es mi mejor amigo te guste o no. No es mi culpa que te pongas todo posesivo sin ninguna razón, jamás te he dado motivos para que dudes de mí y definitivamente no merezco que vengas a mi casa a hablarme así. Lo siento Edward, pero no voy a permitir que me pongas a escoger entre mis amigos y tú.-

Me quede viéndola sin saber que decir, de nuevo sorprendido por su madurez y avergonzado por mi falta de ella.

-¿Lo escogerías a él?- pregunté dolido. Mire de reojo a Jacob que estaba recargado en su auto, todavía riéndose. ¿Es que a ese chico todo le daba risa?

-No se trata de eso. A los dos los amo, pero de forma diferente. A Jacob lo quiero como el hermano que siempre quise tener y se qué él siente lo mismo hacía a mí, yo no dudo eso y él tampoco, estamos seguros de lo que sentimos. Y a ti te amo de una manera tan distinta, tan fuerte que no me cabe en el cuerpo, estoy enamorada de ti, quiero estar para siempre contigo…es totalmente diferente.-

-¿Segura?- ella rodó los ojos.

-Totalmente-

Jacob se aclaró la garganta y se puso serio, se acercó a nosotros y se puso junto a Bella, frente a mí.

-Ahora que dejaste de portarte como un loco obsesivo, puedo hablarte sin miedo a que me saques de quicio y empezar una pelea que ocasione que a Bella le de un ataque, tengo unas cosas que decirte.-

-Jake, no…-

-No Bella, esta bien. ¿Qué es, Jacob?-

-Se que no te caigo bien y lo entiendo, a pesar de que tus razones sean estúpidas. Bella tiene razón, ella es como mi hermana, siempre ha sido así y así seguirá siendo. Jamás la voy a dejar y siempre voy a estar para ella, te guste o no, y de verdad me gustaría que dejaras de ser un imbécil e intentaras llevarte bien conmigo, por la felicidad de Bella, pero bueno, se que es pedir un milagro por que imbécil y Edward Cullen son como sinónimos- Bella sonrió y yo le entorné los ojos. –Pero en fin, eso no es lo que quería decirte. Desde que estas con ella, ha estado feliz, más feliz de lo que la he visto en años y te doy las gracias por eso, por que si Bella esta bien yo estoy bien, pero si la lastimas, no tengas la menor duda de que te buscare, te pateare el culo, te romperé la cara y te desmembrare vivo ¿entendido?-

-Entendido, y si llego a lastimarla, ten por seguro que yo iré a que me patees el culo y tienes razón, que nos llevemos bien haría muy feliz a Bella, así que dejare de ser un imbécil-

El se me quedo viendo con los ojos muy abiertos y dijo

-Wow, esto de ponerse todo serio y filosófico de verdad se me da bien.- Volteo a mirar a Bella con una gran sonrisa. –Logre que Cullen dijera que dejaría de ser un imbécil, ver para creer.-Bella soltó una carcajada y yo sonreí a mi pesar. –Bien Cullen, yo nunca tuve nada contra ti, sabía que estabas celoso, así que de mi parte nada de rencores.- me dio la mano y yo la recibí con una sacudida. Le dio un abrazó a Bella y por primera vez no me moleste.

-Me voy Bells, te llamo luego.- se metió a su auto y nos dejo solos.

-Gracias, de verdad, que tu y Jake intenten llevarse bien significa mucho para mi- la acerqué a mí y la abracé por la cintura.

-Es lo menos que podía hacer después de haberme portado como un novio psicópata. De verdad siento haberte hablado así, tienes razón, no me has dado razones y no te lo merecías. Lo siento.-

-Esta bien Edward, pero si vuelves a hablarme así, ten por seguro de que te pateare el culo- me separe de ella y la miré.

-¿Por qué esa fijación con patearme el culo?-

-Aww, debe de ser por que es increíblemente lindo e irresistible- y me pellizco una nalga ¡Me pellizco una nalga!

-¡Hey! ¡Se piden mujer!- ella solo se empezó a reír. –Genial, mi novia me mete mano y cuando me enojo, ella se ríe… me siento violado… Hazlo de nuevo.- eso solo la hizo reírse más.

-Es imposible enojarme contigo.-

-Entonces ¿perdonado?-

-Perdonado- y me dio un beso.

BPOV

Estaba tan contenta con el hecho de que Edward se esforzara por llevarse con Jake. De verdad me había molestado ese día cuando se puso todo loco conmigo y con Jacob, me sentí mal por que había estado toda la mañana en La Push intentando arreglar nuestra guitarra, le había pedido ayuda a Jake por que el era bueno con la madera y arreglando cosas, no se exactamente que como había pasado, pero la guitarra comenzó a desafinarse sin arreglo y de pronto se rompió en pedazos, Edward y yo nos pusimos muy tristes por que significaba mucho para nosotros así que decidí arreglarla como sorpresa para él, pero no, él tuvo que ponerse todo cavernícola con el pobre de Jake cuando no había hecho más que ayudarnos.

Tal vez ellos nunca lo admitirían, pero eran tan parecidos que daba risa verlos juntos, se ponían a discutir por cualquier cosa como niños, pero aún así me daba cuenta de que verdad se llevaban bien y podía ver el principio de una larga y rara amistad. Según Jake faltaba poco para que la guitarra estuviera lista, solo era cuestión de que a él le diera la gana terminarla, lo bueno era que la quería como regalo de navidad para Edward y todavía faltaba unas semanas para eso y faltaba poco para las vacaciones lo cual me entristecía y me alegraba. Estaba contenta por que vacaciones de invierno eran igual a un montón de tiempo libre y clima frío lo que era igual a tiempo a solas con Edward intentando quitarnos el frio, pero me entristecía tanto por que terminando las vacaciones solo faltarían seis meses para que Rose, Emmett y Jasper se fueran a la Universidad, algo en lo que no quería pensar.

Pero aún así no podía pedir más en este momento, tenía a Edward y a mis mejores amigos. Pero principalmente a Edward, cuando estaba con él sentía que nada podía salir mal, me sentía feliz y completa, no tenía idea de cómo había podido vivir sin sus besos y caricias, el mas simple roce hacía que sintiera mi cuerpo en llamas, no sabía si era por mi amor hacía él o las hormonas y no me importaba mientras pudiera sentirlo cerca de mi. Pero aún estaba Tanya, al parecer, Edward no se acordaba de ella, no hacia ningún comentario al respecto o la veía, pero en varias ocasiones podía verla toda enojada o pero con cara de dolor, otras veces la atrapaba mirándome como si fuera un problema difícil de matemáticas que no podía resolver, trataba de actuar como si no le diera importancia, pero aún así en otras ocasiones me veía de una manera que no me gustaba.

Cuando faltaba exactamente una semana para que empezaran las vacaciones, tuve mí última clase, deportes, era viernes y todos estaban felices por el simple hecho de ser fin de semana, era la última clase del día y fue un total desastre, como siempre, al menos para mí. Estábamos con el basquetbol y no estaba segura de cómo paso, pero logre tirar a seis chicas y termine con un moretón en el brazo y una muñeca vendada, lo único que quería era quitarme el uniforme de gimnasia, irme a casa y tumbarme en mi cama.

Al parecer me había tardado mucho cambiándome por que cuando me di cuenta, no había nadie en los vestidores, intentando suprimir un escalofrío, empecé a acomodar mis cosas para irme con Edward y pasar un agradable y ocioso fin de semana, cuando de la nada salió Tanya bloqueándome el camino.

-¡Argh! ¿Y ahora que?- levantó una ceja, tal vez un poco sorprendida por mi actitud, creo que estaba acostumbrada a que me pusiera toda tímida y nerviosa, pero estaba cansada, fastidiada y de mal humor, no tenía nada de ganas para "hablar con ella".

-Solo quería hablar contigo- me dijo, intentando sonar dulce, como si fuera muy normal e hiciera eso todo el tiempo.

-Deberías buscar otro lugar para esas cosas, las últimas veces fueron en un baño y aunque esto sea un vestidor, sinceramente no lo encuentro muy diferente, hay regaderas y baños…-

-Como sea- volvió a mirarme como analizándome, poniéndome nerviosa.

-¿Qué?-

-Sencillamente no entiendo que es lo que él ve en ti- sonreí, por que yo tampoco lo sabía. –Te he observado y no veo nada especial.- abrí la boca, a punto de decirles unas cosas nada agradables, pero me di cuenta de que probablemente solo estaba lastimada y no lo decía enserio. Así que cerré la boca. Ella sonrió. -¿Por qué no dices nada? Entonces estas de acuerdo con lo que digo, eres insignificante. Estoy segura de que tienes miedo de que alguien te lo quite, alguien como yo… hermosa y dispuesta a ofrecerle cosas que tú no puedes y no tienes. Lo entiendo. Él terminara aburriéndose de ti, las dos lo sabemos.-

Bien, estaba equivocada, no lo decía por que estuviera dolida, lo decía por que era una arpía sin corazón que estaba ardida. Una arpía sin corazón que tenía razón.

-No te dije nada por que no me pareció educado decirte todas las cosas que estaba pensando no te las voy a decir por que las dos sabemos que soy mejor que tú y si tantas ganas tienes de saber que hace Edward conmigo, entonces deberías preguntarle a él y no molestarme a mí-

-Lo haré, tal vez lo haga cambiar de opinión.- me encogí de hombros.

-Si tal vez. Pero en lo que llega ese día, lo tendré esperándome al final de clases en el estacionamiento- ella me dio una mirada envenenada- así que, si me disculpas, me están esperando.-

Había actuado como si sus palabras no me hubieran afectado, pero había dicho lo que había pensado tantas veces, ¿Cómo alguien tan simple y normal como yo, podía estar con alguien como Edward? Intente actuar normal para cuando llegué al Volvo, el pareció no notarlo o tal vez si, pero no dijo nada.

El fin de semana la pasamos de perezosos, viendo películas en mi casa y comiendo comida chatarra, era algo que me gustaba hacer pero recordé que Edward solía salir a fiestas casa semana y de nuevo ese sentimiento de inseguridad me invadió. Miré a Edward que estaba viendo con demasiado interés la pantalla. Cuando me dijo que no había visto ninguna película de "El señor de los Anillos" casi me dio un ataque, así que el viernes por la noche vimos la primera parte y hoy veíamos "Las dos torres" y por su cara me daba cuenta de que le gustaba mucho.

-Edward, si te pregunto algo, me vas a decir la verdad ¿cierto?-

-Sabes que si- me contesto sin quitar los ojos de la televisión.

-¿Esto te aburre?-

-Claro que no, la película es genial, no sabía de lo que me estaba perdiendo.-

-Me alegra, pero lo quería decir, es, bueno… a ti te gusta salir a fiestas y a mi no tanto, y no sé, supongo que esto no debe ser tan divertido y todo eso, pero si no quieres estar aquí y salir por mi no hay ningún problema, en serio…-

Vi que suspiraba, exasperado, tomó el control del DVD y le puso pausa, y me dio miedo de que hiciera caso y saliera corriendo a una fiesta.

-Tu estas aquí- me dijo, como si fuera algo simple que yo debería saber. Debió verme mi cara do confusión, por que sonrió y siguió hablando. –No quiero ir a ningún lado si tu no vas a estar ahí, esto no me aburre, esto somos nosotros, lo hacíamos de niños, nada ha cambiado y la verdad estoy un poco harto con las fiestas, a la última que fui termine vomitando en el jardín de Ben. El punto es, que no me importa donde este o que este haciendo, mientras este contigo, podría pedirme que te acompañara a comprar tampones y maquillaje y lo haría, aunque de verdad apreciaría que no lo hicieras. Así que no seas tonta y déjame ver la película-

-Esta bien- el abrió brazos para que me acurrucara en él, le di un beso y me acomodé contenta.

El miércoles por la mañana Mike anunció que haría una fiesta en su casa el fin de semana, por que sus papás no estarían y podíamos celebrar el inicio de vacaciones.

-¿Quieres ir?- le pregunté a Edward mientras me acompañaba a mi salón, se encogió de hombros.

-Me da igual. ¿Tu quieres ir?-

-Pues si, me vendría bien un poco de ambiente fiestero, pero tendré que cuidarte para que no termines vomitando por ahí.- Él rodó los ojos y sonrió.

-Si y yo cuidare que no termines bailando sobre una mesa semidesnuda.-

-Tuche Cullen- se inclinó para besarme en la frente y se fue a su clase.

Llegamos a la fiesta en el auto de Edward, se podía sentir la atmosfera de felicidad de que al fin tendríamos vacaciones, cuando bajamos del auto, llego el Jeep de Emmett, con todos los demás dentro, tome la mano de Edward y nos metimos a la casa de Mike. Estaba lleno, como si toda la escuela hubiera venido, varias personas nos saludaban con la mano cuando nos vieron entrar. Edward y yo no planeábamos quedarnos mucho tiempo, un par de horas y regresaríamos a su casa para comer comida chatarra y ver películas o jugar videojuegos.

Fuimos a la cocina por algo de refresco y anduvimos de un lado a otro, hablando acerca de lo que haríamos en vacaciones y de cuales eran los planes de la universidad para los de último año. Edward se quedo hablando con unos chicos de basquetbol y yo me fui con Alice a la cocina por más refresco, nos quedamos ahí platicando con Angela y Ben. Después entró Mike, caminando con dificultad y riéndose como hiena, Ben levantó las cejas.

-Tyler vomitó por todo el jardín, no es buena idea dar vueltas como imbécil después de haber tomado tanto tequila.- Ben fue el único que encontró eso gracioso, por que Angela, Alice y yo solo los vimos con cara de asco, supongo que no pensaron que alguien tendría que limpiar eso, o tal vez por que ellos eran chicos y les gustaban las cosas asquerosas. Ni idea. –Vengo por un poco más de bebida.-

Se acercó a la repisa y comenzó a prepararse algo que no tenía idea de lo que era, cuando iba de salida, se tropezó y tiro todo sobre mi blusa, que era de color blanco, dejando un color rojizo.

-¡Oh por Dios, Bella! Lo siento tanto.-

-Esta bien Mike, fue un accidente.-

-Puedes subir al segundo piso, se supone que nadie debe subir, por si te quieres cambiar, o lavarla o algo, no tengo idea de lo que puedas hacer…- el pobre se veía tan avergonzado y perdido, bueno ni si quiera yo sabia bien que hacer, solo irme a mí casa o cambiarme. Alice y Angela comenzaron a limpiarme con unas servilletas de papel que había por ahí.

-Mike, podemos usar el cuarto de tus padres, probablemente tu mamá tenga algo ahí que podamos usar…- al parecer Alice si sabía que hacer. -¿Tu crees que le moleste si tomamos alguna de sus blusas? Te la regresamos luego.-

Mike se mordió el labio, inseguro, pero supongo que se sentía culpable por que asintió no muy convencido.

-Pero por favor, que nadie las vea, mis primos están por ahí y no quiero que le digan a mis padres que alguien entro a su cuarto, esa fue una condición para que me dejaran hacer la fiesta.- Le sonreí agradecida.

-Gracias Mike, tendremos cuidado. Angela si ves a Edward dile que intente verme arriba.-

Alice me tomó de la mano y subimos las escaleras intentando pasar desapercibidas, entramos al cuarto de sus papás y nos dirigimos directo al baño, para ver si encontrábamos algo que nos servía, Alice al parecer encontró algo que estaba buscando por que me dijo que me quitara la blusa mientras habría una botella de algo. De pronto oímos la puerta abrirse y nos quedamos quietas, intentando escuchar.

Escuchamos la voz de una chica y después la de un chico, nos miramos con los ojos bien abiertos, por que esa voz la reconocería en cualquier parte. Alice susurró "¿Tanya?" yo le hice "¡Shh!" para que se callará y pudiéramos escuchar, pegamos los oídos a la puerta y yo le puse seguro.

-¡Por Dios! ¿Qué quieres?- silencio, después la risa de Edward. –Tanya, no se por que piensas que esa cara es tierna, no te ves linda, ya estas un poco grande como para ir haciendo pucheros.-

-Te gusta el que hace Bella, ¿no?- de nuevo la risa de Edward.

-Bueno, tu lo has dicho, es Bella, me gusta todo lo que hace.- ahora escuchamos la risa de Tanya.

-¿Dices eso en serio? Puedes decirme la verdad, estamos solos y no le voy a decir a nadie. Por que de verdad no entiendo que haces con ella, en serio ¿Qué es lo genial en ella?-

-Bueno, yo no se por que no ves lo genial en ella y no lo entiendo, siempre me pareció que le tenias envidia.- Alice me dio una enorme sonrisa mientras yo abría la boca de sorpresa. Escuchamos una carcajada despectiva de Tanya.

-Siempre tan gracioso, ¿Cómo podría tenerle envidia? Es tan simple, aburrida, torpe, fea… ¿Quieres que siga? Definitivamente ella no te merece, necesitas alguien como yo a tu lado.- no sé que cara puse para que Alice me mirara con ojos tristes, pero algo con lo que hasta yo estaba de acuerdo, Edward merecía a alguien mucho mejor que yo.

-¿Alguien como tú? ¿A que te refieres?- Alice entrecerró los ojos al escuchar la sonrisa en la voz de Edward.

-Oh, pues alguien hermosa como yo e inteligente y…- varios minutos de silencio, al parecer a Tanya se le habían acabado las virtudes.

-Creo que tienes razón, Bella no me merece- al escuchar eso de Edward casi me pongo a llorar, Alice parecía a punto de arrancar la puerta, toque su brazo y sacudí la cabeza para decirle que estaba bien, me sentía enferma, en cuanto se fueran saldría corriendo a mi casa.

-Claro que tengo razón.- escuche los pasos de Tanya, probablemente acercándose a Edward, busque la ventana con los ojos, tal vez saltar de un segundo piso no fuera tan malo.

-Si, Bella no me merece, ella merece a alguien muchísimo mejor que yo.- sentí que mi corazón regresaba a la vida. –Dices que no sabes que veo en ella, bueno yo no se que es lo que no ves en ella. Tal vez tú creas que eres hermosa e inteligente y otras cosas que no supiste decirme, tal vez muchos crean que es cierto y tal vez pueda decir que sea verdad, pero Bella- él dijo mi nombre de una manera que hizo que sintiera cosquillas en todo el cuerpo. –Ella es la persona más hermosa y maravillosa, es perfecta, inteligente, amable, graciosa y mil veces mucho mejor persona que tú y yo juntos.- los escuchamos suspirar. –Te voy hablar claro Tanya, fue mi injusto contigo al estar a tu lado sin sentir nada, siempre quise a Bella, aunque no lo admitiera, de verdad me siento mal por haberte hecho perder el tiempo en una relación que no iba hacia ningún lado pero por otra parte no tengo palabras para agradecerte por que gracias a ti, llegue a Bella. ¡No te pongas así! Sabes que es la verdad.-

-Eso es muy cruel de tu parte, Edward. ¡Yo te amo! Y tú me tratas como si no fuera importante. Solo estas confundido, yo puedo ser como ella. Solo necesitas besarme para darte cuenta.- escuchamos ruidos raros, pasos, forcejeos.

-Esta bien, intente ser amable contigo pero eres imposible. ¿Sabes por que no me quede contigo? Por que eres una persona perversa, egoísta, envidiosa, aburrida y superficial y estaba haciéndome como tú, pero gracias a Dios encontré a Bella y ella me esta haciendo una mejor persona. Tu mereces a alguien así, que te quiera por lo que eres e intente mejorarte. Bella es todo para mí y planeo estar toda mi vida con ella. La amo y nada de lo que hagas o digas tú o cualquier otra persona va a cambiar eso ¿alguna duda? Bien, me alegro.- Escuchamos unos sollozos y una puerta azotarse.

Alice y yo nos vimos con los ojos bien abiertos unos segundos antes de sentir una gran sonrisa formarse en mi rostro. Mis inseguridades se habían ido, Edward lo había dicho de una forma tan sencilla e intensa. El me amaba solo a mí, tal y como era. De verdad que tenía un gran concepto de mí. Alice comenzó a dar saltitos mientras daba grititos sin sonido, yo abrí la puerta de golpe para ver a Edward jalándose el cabello todo frustrado, su cara solo mostraba sorpresa cuando me vio, yo volé a sus brazos, lo abrace y empecé a darle besos por toda la cara.

-¿Estuviste escuchando todo el tiempo?-

-Si, y debo decir que me siento alagada.-

-¿Por qué no me defendiste cuando se me lanzó encima?-

-¿Qué se supone que iba a hacer? Abrir la puerta de una patada y gritarle '¡Quita las manos de mi hombre, puta!'- El me miró con una expresión rara en la cara y comenzó a reírse a carcajadas.

-Si, supongo que eso no hubiera estado bien.- me dijo con lágrimas de la risa. –No hay duda, no dejas de sorprenderme. Te amo.-

-Yo también te amo. Gracias por estar conmigo.-

-Gracias a ti por dejarme estar contigo.-

Fin.

Bieeeeeeen, ¡No me lancen piedras! Se que me tarde un montón, pero tuve semanas de parciales y luego ordinarios y luego vacaciones y luego fiestas y posadas y un montón de fics que no podía dejar de leer y todavía una falta de inspiración que para que les digo.

Este es el último. En este capitulo intente terminar los asuntos inconclusos, como Tanya y Jake. Al principio mi idea era hacer de esta historia una muy larga, pero mi cabeza se llenó de otras tantas ideas que no dejaron que terminara con esta como yo quería, pero hice lo que pude. Así que si les gusta como escribo pónganme en alerta y esperan más historias y traducciones mías.

Quiero agradecer a todas por sus maravillosos reviews, cuando sentía que no escribía bien me ponía a leerlos y no saben lo bien que me sentía cuando me decían cosas tan lindas, en serio, estoy muy agradecidas con ustedes.

Las veo pronto, en mis otras historias y/o traducciones.

Gracias por todo.

Reviews! Por que me hacen feliz!