Hola!! Aquí molestando de nuevo con este fic… para los que alguna vez me hayan leido… publico una vez por semana… por lo regular los miércoles… o si me pasa algo el jueves… trato de ser constante y espero que les guste esta nueva idea loka^^

Summary: Las hermanas Bella y Nessie Swan fueron separadas desde pequeñas cuando se divorciaron sus papas... pero... ¿que sucederá cuando tengan que volver a vivir juntas y que Nessie conozca al novio de Bella: Jacob Black y que Bella conozca al novio de Nessie: Edward Cullen?

Disclaimer: Todos los personajes y nombres le pertenecen a Stephanie Meyer, aunque en las noches Jacob es mío, en el día Edward, y también me presta a Ian, a Jared y a Gabe… MALDITA MEYER!! PORQUE HACE HOMBRES TAN IRRESISTIBLES!!!


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Intercambiando destinos

Capitulo I – Recurriendo a un desconocido

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La soledad invade el corazón de Vanessa Swan… una soledad aterradora e imponente… ¿Cuánto había rogado porque este día nunca llegara? ¿Cuánto había llorado?

Pero al final… ¿no hay plazo que no se venza verdad?. Sucedió sin nada que ella pudiera hacer para detenerlo. Su madre… Rene… había muerto consumida por el maldito cáncer que la carcomía por hacia más de dos años y está impotentemente la vio morir.

Lloró por más de una hora sin parar… se levantó de la cama de su madre, no sin antes haberla tapado hasta arriba, intentando hacerse a la idea de que estaba sola…

Sin muchos ánimos se dirigió hacia su teléfono celular para marcarle a su novio, con la esperanza de que este la pudiera consolar en esos momentos.

-Bueno- contestó el chico con un tono somnoliento.

-Ya. Ya paso- susurró llorando incontrolablemente.

-Lo siento. Espérame ahí, voy enseguida- respondió con voz serena

-Aquí te espero- terminó para después colgar el teléfono.

¿Y ahora que haría? ¿Cómo se suponía que seguiría sola? Entre un trabajo y la escuela seria muy difícil salir adelante. Había una opción… pero se rehusaba a recurrir a ella. !Pero que demonios! !era su obligación! Pensaba ella no muy convencida… a fin de cuentas su padre seguía siendo su padre, aun por más que no tuviera nada que ver con él, él tenia la obligación de cuidarla y brindarle apoyo monetario. ¿o no?

Algunos minutos después, mientras que Vanessa meditaba en su futuro, se abrió la puerta del cuarto súbitamente y corrió con ansias a recibir a su visitante.

Al cerciorase que era él, inmediatamente se tiró en sus brazos. Él la estrechaba con todas sus fuerzas mientras que ella escondía su rostro en su pecho. No hubieron palabras por ninguno de los dos, nos las necesitaban. Él había vivido con ella por más de 8 meses el sufrimiento de ver a su madre en cama, con la agonía como su mejor amiga… con el sufrimiento siempre por delante. Él la comprendía mejor que nadie.

Varios minutos después mientras las lagrimas de Vanessa se hacían cada vez menos y su acompasada respiración iba en decadencia… fue que él se animó a tocar la suave piel de su rostro mientras quitaba el resto de sus lagrimas.

-Vanessa, necesitas avisarle a tu familia- murmuró inseguro de la reacción de ella.

-No se si tendré el valor- respondió con voz ahogada

-Sabes que tienes que hacerlo, ya es hora de que se enteren de que tu madre tuvo una recaída… y pues…-

-Que murió- termino ella las palabras que el no se animaba a decir

- Pues si…- murmuró el. Él solo había escuchado de Bella: su hermana y Charlie: su padre… en un par de ocasiones. Vanessa le tenía mucho rencor a su padre y por lo mismo jamás los visitaba en Forks. Una larga historia que Edward… su novio aun no lograba entender del todo.

-Hace años que no hablo con… ese…- dijo Vanessa con el más profundo desprecio

-Sí, pero ya es hora de que lo enfrentes-

Vanessa sabía que Edward tenia razón… debía enfrentarlo… el hecho de que nunca antes se hubiera preocupado por ella… no debía de ser un obstáculo para pedirle su protección…

-Además, tienes a tu hermana- le dijo Edward en un intento de consolarla.

¿Su hermana?

Bella…

A decir verdad Vanessa la quería y mucho. Habían convivido muchísimas cosas juntas… pero cuando sus papas de divorciaron hacía 7 años y fueron separadas, bueno… las cosas nunca habían vuelto a ser las mismas. El coraje de Vanessa hacia su padre era tan grande que la orilló a alejarse de ella.

¿Cuantas veces lloró Vanessa al extrañar a Bella? ¿Y Bella cuantas veces no rogó a su padre por que la llevara a ver a Vanessa?

Pero al pasar de los años cada una siguió su curso. Hablaban por teléfono de vez en cuando, pero siempre platicaban cosas tontas… cosas sin sentido. Habían perdido la chispa… la magia de su hermanad, aunque ellas se negaban a aceptarlo. Pero lo que lo cambió todo fue el hecho de que Rene enfermara de cáncer, lo que provocó que Bella volara de Forks a Phoenix en dos ocasiones para encontrase con una situación totalmente incomoda. No conocía realmente a su madre y mucho menos a su hermana. Tristemente se dio cuenta de que no tenían nada que ver una con la otra y creyó que jamás podrían entablar una amistad verdadera. Bella se sentía aun así comprometida con su madre, estaba enferma, debía estar ahí porque la quería por el hecho de ser su madre y aunque solo estuvo en las dos ocasiones el puro fin de semana porque estaba aun en clases… bueno, había sentido como que habían sido unos largos y tediosos meses. Al irse con alivio a Forks, prometió mantenerse en contacto con Vanessa y asegurarle que la quería, sin siquiera estar segura de eso. Por su parte Vanessa se sintió igual. No sabía si quería al recuerdo de su hermandad o a su hermana en sí. Tener esos dos fines de semana a su lado solo sirvieron para recordarle lo mucho que odiaba a su papa y ella era tan parecida a él…

Dos hermanas con diferencia de edades de solo tres años sin nada que decirse la una a la otra.

Por otro lado Edward, veía con resignación a Vanessa. Ella siempre había sido una chica muy obstinada y vivaracha, es por eso que en este momento se sentía miserable de contemplarla en una faceta de ella que nunca antes había conocido.

Su historia de amor era algo curiosa. La conoció en un evento de música del instituto de las artes de Phoenix. Vanessa tiene una voz angelical, mientras que él es un destacable pianista. Y aunque Edward le lleva 6 años, a ella parecía no importarle.

Tomó el rostro de Vanessa suavemente y le colocó un tierno beso en la frente.

-Mi niña, se fuerte-

- No se, si pueda hacerlo-

-Yo se que si puedes-

Edward tomó su celular y se lo dio a Vanessa con una mirada recriminadora, así que a ella no le quedó de otra más que tomarlo y marcar a Phoenix… a Bella. Timbró unas 4 veces antes de que contestara.

-Bueno-

Era la voz de Bella. A Vanessa se le hizo un nudo en la garganta, pero sabia que debía contestarle.

-Bella...- terminó con un timbre de voz desgarrado.

-¿Vanessa?- preguntó asombrada.

Eran las 3 de la mañana… no era normal una llamada así de su parte.

-Mamá… mamá… -

Ni siquiera pudo terminar las palabras cuando la garganta se le cerró y se puso a llorar incontrolablemente.

No necesitó decirle nada más para que Bella comprendiera lo que sucedía… Rene había muerto… lo sabia.

-Oh Vanessa… yo…- Bella no sabía que responderle a su hermana… sintió un hueco en el estomago y le dolió el pecho. Claro que le dolía que su madre hubiera muerto, pero más le dolía no saber que decirle a su pequeña hermana.

-Quédate ahí… iré en cuanto encuentre un vuelo.

-Esta bien…- susurró para colgarle.

- Vamos te llevo a tu casa. Ya has estado en este hospital demasiadas horas.- murmuró Edward, mientras que ella solo asintía y se dejaba llevar por sus brazos para colocarla en su Volvo plateado y dirigirse a la residencia Swan. Al llegar Edward le quitó las llaves y él mismo abrió la puerta para dirigirla al sillón, no sin antes haberse asegurado en cerrar la puerta.

Vanessa estaba asqueada de tanto llorar y de tanto fingir. Se tiró a los brazos de Edward para quedarse dormida mientras él acariciaba su hermoso cabello broncíneo como el suyo.

Edward se puso de pie y la dejó descansar mientras se fue a arreglar el papeleo para poderle dar sepultura a Rene. Duró toda la noche arreglando todo y él de su bolsillo pagó los honorarios del velorio y el cementerio. Una vez cansado y agotado regresó al hogar de Vanessa para encontrarla aun dormida en el sillón. Se sentó a un lado de ella y cerró los ojos para descansar un poco.

Por otro lado Bella se encontraba saliendo del aeropuerto de Phoenix, eran las 7 de la mañana y a toda prisa tomó un taxi que la llevara a la casa de su hermana. No demoró mucho en llegar ya que no se encontraba tan lejos del aeropuerto, se bajó temerosa del taxi después de pagarle y siguió a paso lento hasta llegar a la puerta y tocar el timbre.

Al momento de sonar el timbre, Vanessa brincó súbitamente despertando a Edward. ¿Cuanto tiempo tendría dormida? Se preguntaba a si misma. Rápidamente corrió hacia la puerta y la abrió para encontrarse frente a frente con la triste mirada de Bella.

-Ness… yo… lo siento…- terminó Bella para dar un paso dentro y abrir sus brazos a su hermana.

Vanessa vio ese gesto como un regalo y lo tomó gustosa, se estrechó en los brazos de su hermana mayor y se dispuso a llorar de nuevo. Y mientras Bella la escuchaba desmoronarse, se sintió más cerca de ella que nunca y sin poderlo evitar… las lágrimas también empezaron a caer de su rostro.

-Te amo Nessie- susurró Bella entre sus sollozos

Vanessa no respondió nada. Nessie… hace tiempo que no escuchaba ese apodo, desde que era niña y un niño molesto de la reserva india se lo había puesto hacia ya tantos años…

-Y yo a ti Bells- respondió separándose un poco de ella e invitándola a pasar del todo.

Bella se dirigía a la sala cuando se quedo estática al notar a un hombre parado observándolas minuciosamente. Era alto, delgado pero perfectamente marcado, su piel era blanca como la nieve, su pelo despeinado era del mismo color que el de su hermana… ese extraño color broncíneo que muy pocas veces había visto, sus ojos verdes reflejaban cansancio y serenidad… el hombre mas apuesto que había visto en mucho tiempo. Atónitamente desvió la mirada… ¿Quién era ese sujeto?

-Edward… ella es mi hermana: Isabella- pronunció Nessie detrás de ella sacándola del trance.

Él se acerco a ella y la tomó de la mano provocando que el contacto de su piel la hiciera estremecer.

-Bella… por favor. Odio mi nombre, dejémoslo en Bella- musitó provocando que él sonriera de una extraña forma retorcida. Bella estaba anonadada.

-Él es mi novio: Edward Cullen- terminó Nessie colocándose aun lado de él y tomándolo del brazo.

¿Su novio? Bella sintió un vuelco en el corazón sin saber porque. Así que este era el famoso Edward que su hermana había mencionado en algunas ocasiones.

-Un gusto- susurró Bella no muy convencida, el chico si que era apuesto… pero se veía demasiado grande para su hermana.

-El gusto es totalmente mío- le dijo mirándola fijamente a sus ojos chocolates.

- ¿Cullen? – preguntó Bella, meditando el apellido.

- Si… ¿por?-

- Es que mi mejor amiga se apellida igual… -

Forks, Alice, Cullen... era mucha casualidad. Penso él.

- ¿Alice?-

- Si, ¿son parientes? –

- De hecho es mi hermana… mi familia vive en Forks – complementó.

- Ohh – fue todo lo que Bella pudo expresar.

Edward jamás se imaginó que esa seria la hermana de Vanessa. Eran totalmente distintas, exceptuando por que estas tenían los mismos ojos chocolate y su piel era sumamente blanca y suave.

Era una belleza extraña, no podía caer en lo normal, porque simplemente no lo era. Era una chica como jamás había imaginado; era mas pequeña en estatura que Vanessa, su cabello era totalmente marrón y caía en ondas sobre su espalda, delgada y no muy voluptuosa, sin rastro de maquillaje pero eso la hacia verse totalmente dulce.

Edward volteó al sentir la mirada de ella clavada en su persona y la encaró. Se miraba un poco molesta… ¿molesta? !Claro! Ella de seguro se había dado cuenta que era más grande que su hermana… y no le ha de haber parecido correcto… pensó.

Y a decir verdad, los pensamientos de Edward eran acertados. El instinto protector de Bella salió a flote. Pero no haría nada que pudiera perturbar la tranquilidad de su hermana. Ya luego se dedicaría a averiguar las intenciones de ese sujeto con ella.

El proceso del funeral fue demasiado fuerte y triste para las hermanas Swan. Edward estuvo cercas de ellas todo el tiempo. El instinto de proteger a Vanessa siempre había estado presente en su corazón desde que la había conocido… pero ahora también tenia ese extraño sentimiento hacia su hermana: Bella… aunque de una manera extraña y diferente.

Mientras que la gente llegaba y les daba el pésame, Bella sintió su celular vibrar. Se separó de la entrada del cuarto de velación para dirigirse hacia fuera. Edward al percatarse sintió la necesidad de seguirla y así lo hizo. Bella discutía con alguien por teléfono, la preocupación lo invadió sin poder evitarlo, se acercó más de lo debido sin meditarlo y paró oreja para poder seguir escuchando con mayor claridad…

-Perdón… lo se… pero es que todo sucedió tan rápido… si… te prometo que te llamare cuando vaya de vuelta… te quiero… si… adiós…-

Bella volteó al sentir a alguien detrás de ella.

-¿Estas bien?- preguntó un poco apenado al haber sido descubierto escuchando conversaciones ajenas.

-Si… solamente hablaba por teléfono con mi novio- comentó insegura de confiar en él…

A fin de cuentas… ¿Quién era realmente Edward Cullen? Sí, el hermano de Alice… !pero eso que! Era demasiado grande como para Nessie.

- Oh… supongo que ha de estar preocupado por ti…-

Dio unos cuantos pasos acercándose un poco más a ella.

- Si, es que me vine sin decirle nada y se molestó un poco…- rascó su cabeza meditando lo desconsiderada que había sido al no decirle nada a Jake -su novio- antes de venir a Phoenix. Él tenia razón de estar alterado… a fin de cuentas él también quería apoyarla en ese momento.

- ¿Y cuanto llevas con él?- Preguntó Edward sacándola de su mundo.

-Casi un año…- respondió sin pensarlo.

- Deben de quererse mucho –

- Si- musitó nerviosa. Ni siquiera sabía porque le contestaba. Pero a decir verdad Edward Cullen se había portado a la altura… lo cual le había hecho recordar…

- Te pagaremos todo lo que gastaste – le dijo fijamente mirando a su verdes orbes.

- No, eso ni pensarlo. Lo hice por Vanessa y por la misma Rene que siempre me trató bien a pesar de su enfermedad y sus dolores. Sería una ofensa para mí que ustedes me pagaran. – musitó firmemente.

- Pero no es correcto… es nuestra responsabilidad, no la tuya. – dijo exasperada Bella.

- Tal vez… pero a mí no me peso hacerlo. Además si eres amiga de Alice… bien sabrás que a nosotros no nos hace falta el dinero.

!Presumido! Pensó Bella en su interior. Además de ser correcto y guapo… era rico. Se frustró por un momento al intentar buscarle defectos y no encontrar ni una mancha en su camisa. !Genial el sujeto es perfecto!

-¿Sucede algo?- preguntó Edward desconcertado al notar la cara de frustración de su cuñada.

- ¿Cuáles son tus intenciones con Nessie?- escupió Bella sin pensársela mucho.

Edward soltó una sonrisa torcida provocando que Bella se agitara demasiado. El tipo tenía luz propia… como si brillara. -!Que frustración!- Pensaba ella.

Por otro lado Edward estaba nervioso. Jamás había conocido a una chica así… tan…¿fuerte? ¿Directa? Él suponía que tarde o temprano ella le haría esa pregunta, aunque no se imaginaba que tan pronto…

-Las mejores… la quiero mucho y tengo un raro instinto de protegerla- respondió sinceramente.

No le decía nada más que la verdad. Lo primero que le había llamado la atención era su voz, después su increíble parecido físico, después que había nacido en Forks -ya que su familia vive ahi- y después lo vivaracha y alegre que era. Al principio era como una hermanita pequeña, le recordaba tanto a Alice, así fue como se acerco a ella y... pues bueno… el instinto de protegerla cada vez crecía mas en su interior hasta que decidió hacerla su novia y se propusó a cuidarla y hacerla sonreír siempre que pudiera hacerlo… a él le fascinaba verla reír…

- ammm… ¿así que no solo te aprovechas de su juventud para acostarte con ella?-

- !Perdón! Discúlpame pero eso realmente me ofende.- se colocó con ojos molestos delante de ella para estudiar su rostro. Bella se asustó un poco al ver esa mirada en él. Realmente lo había ofendido, pero se sintió mareada al sentir su aliento tan cerca de su rostro.

- Ni siquiera me conoces. Además ella y yo nunca…-

- ¿Que sucede aquí?…- preguntó Nessie acercándose a ellos, mientras que Edward se alejaba de Bella y caminaba a grandes zancadas hacia su novia para estrecharla en sus brazos.

- Nada, tu hermana que insiste en pagarme lo del velorio y el funeral- musitó contra su cabello.

Nessie se separó inmediatamente para verlo a la cara.

- Ella tiene razón Edward… ya veremos como te pagaremos.

- No pienso volver a tener esta conversación, a mi nadie me va a pagar nada. Punto. Se acabo. Fin de la discusión.

Aspiró hondo para llevarse el olor agridulce de Nessie a los pulmones y borrar aquel otro olor de fressias provinente de Bella que lo perturbó de manera incontrolable hacia unos cuantos momentos. Colocó su mano en el mentón de Nessie y antes de que ella pudiera seguir reclamando algo él se la llevo a los labios ante la mirada incomoda de Bella. Nessie dejó de forcejear mientras correspondía el beso, provocando que Bella sintiera un vuelco en el corazón y mejor decidió meterse al velorio.

¿Quién demonios se creía Edward Cullen en venir a perturbarla de esa manera? Todo era por que se preocupaba por su hermana… eso es lo que se repetía una y otra vez a si misma… todo por su hermana. No le agradaba la idea de estar recurriendo a un desconocido. Porque eso es lo que él era para ella: un desconocido… Un extraño… un intruso entre su hermana y ella. No sabia porque lo sentía así, pero así era… un obstáculo entre Nessie y Bella.

-Vanessa- murmuró Edward después de besarla.

-Mmm- musitó ella mientras se recargaba en su hombro.

-Creo que tendrás que irte a vivir a Forks con tu hermana.

-¿QUE? !NO! Eso significaría también vivir con él… !No quiero ir a vivir con ese sujeto! – dijo aterrada.

-Vanessa aun eres menor de edad… no puedes quedarte aquí sola… es por tu bien.

Edward había pensado llevársela a vivir con él… pero eso era ilegal, ella era menor y el le llevaba casi 6 años… además no quería que Bella sacara conclusiones que no eran. Era lo mejor para Vanessa, creyó éL.

-Pero ¿y tu? No podré estar sin ti- comentó sollozando.

-No te preocupes solo serán dos meses, estoy a punto de terminar la carrera y en cuanto termine me iré a alcanzarte a Forks…- terminó mientras acariciaba su rostro y limpiaba sus lagrimas.

-No se si pueda hacerlo…- sollozó.

-Tienes que hacerlo… se fuerte… por tu hermana… por mi.

Edward la abrazó más fuerte para tratar de darle serenidad. La miró suspirar por un momento para después asentir no muy convencida.

Nessie no estaba tranquila, pero aun así, lo haría… confiaría en Edward y se iría al lado de su hermana… al lado de su padre.

Recurriendo a un desconocido… un desconocido que era su padre… que ironías de la vida… pensó.


¿¿Y que les pareció?? Se que al principio es tedioso pero es necesario para la trama… ahora veremos que sucederá cuando Nessie se reencuentre con el novio de su hermana… jojojojo besoos^^

Kokoro