Summary: Las hermanas Bella y Nessie Swan fueron separadas desde pequeñas cuando se divorciaron sus papas... pero... ¿Qué sucederá cuando tengan que volver a vivir juntas y que Nessie conozca al novio de Bella: Jacob Black y que Bella conozca al novio de Nessie: Edward Cullen?

Disclaimer: Todos los personajes y nombres le pertenecen a Stephenie Meyer, aunque en las noches Jacob es mío, en el día Edward, y también me presta a Ian, a Jared y a Gabe… para los fines de semana… hahaha

MALDITA MEYER!! PORQUE HACE HOMBRES TAN IRRESISTIBLES!!!


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Intercambiando destinos

Epilogo

¡Sorpresa!

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Te mando mi corazón…

Yo no. No puedo mandártelo porque ya lo tienes. Mi corazón es tuyo…

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-¡Jake! Date prisa o llegaremos tarde.- gritó Nessie corriendo a su cuarto antes de que la quijada se le fuera al suelo. Él tenía la camisa desabrochada y estaba brincando en un pie intentando ponerse los pantalones.

Aún no se acostumbraba a la magnificencia de su desnudez, ni a su candente piel morena. Podía tocarla y siempre reaccionaria como la primera vez que se había entregado a él.

Tragó en seco y se volteó a otro lado. Si se le ocurría acercarse a él en ese estado… Adiós bautizo.

-¡Por Dios Jacob Black! ¿No podrías ser más lento?

Jacob volteó a verla y sonrió. Conocía demasiado bien a Nessie como para saber que ella estaba hiperventilando por su cuerpo.

-Lo siento Nessie. Pero yo no tengo la culpa de que tu delicioso cuerpo me hiciera perder los estribos y perdiéramos algunas horas.

Nessie se sonrojó ante tal confesión. Se suponía que había ido temprano a la casa de Jake para ayudarle a elegir la vestimenta apropiada… lo que no contaba es que habían terminado sin vestimenta y revolcados entre sabanas.

-¡Date prisa o me voy sin ti! ¡Recuerda que soy la madrina!

- Lo sé. Si no has dejado de brincar desde que Bella te lo pidió.

Nessie sonrió al recordar el tierno rostro de su sobrinito de escasos 20 días de nacido. Jamás en la vida se había sentido más dichosa y feliz.

Su vida había dado un giro completo de 360 grados desde que había regresado de su último viaje a Phoenix.

Un mes después de haber vuelto a su hogar -la casa de los Swan-, habían descubierto que Bella estaba embarazada. En cuanto supieron la noticia no hubo ser mas protector que Nessie sobre su hermana. Claro que Edward en cuanto se fue a vivir a Forks, pidió la mano de Bella en matrimonio y dos meses después ya estaban casados y felices viviendo juntos en una casa ubicada por las afueras de la ciudad.

-Es que no puedo evitarlo. El pequeño Anthony se ha ganado mi corazón.

Jacob sonrió tiernamente y la jaló para recargarla a su pecho. Estaba tan feliz de que todo hubiera cambiado entre los cuatro. Y más feliz le hacía saber que Nessie no lloraba más, que su relación era oficial y nadie los señalaba más.

En la preparatoria nadie se había metido en su relación, inclusive Nahuel y él se habían hecho amigos, ya que le fue imposible negarse cuando le pidió consejo sobre como ligarse a Leah. Ahora asistían juntos a la universidad, donde nadie los conocía… y nadie se metía con ellos.

Charlie no lo había juzgado, siempre lo había visto como parte de la familia. Eso sí, su suegro argumentaba que aún no se hacía a la idea de su relación, pero no se oponía.

-La verdad es que también se ha ganado el mío.- confesó él.

-Es que quien podría resistirse a un bebe tan hermoso como su tía.

-Definitivamente nadie – contestó Jacob mientras la apretaba más fuerte y respiraba su característico olor agridulce.

Nessie suspiró y colocándole un tierno beso en la mandíbula lo alejó.

-Démonos prisa.

-A la orden señora. – bromeó él saludándola como se saludaría a un general del ejército.

Nessie rodó los ojos y corrió por su bolso para colocarle las pilas a su cámara fotográfica.

Ese sería un buen día…

Sin lugar a dudas.

***

-¿Por qué rayos no llegan? – preguntó Bella con su pequeño Anthony en brazos. Decir que se miraba adorable en su ropaje blanco era decir poco.

-Ya llegaran. Sabes que tu hermanita está que se muere por ser la madrina de nuestro hijo.- respondió su flamante esposo mientras acariciaba su rostro con el pulgar.

-¿Te he dicho hoy que te ves preciosa?

Bella se sonrojó y lo miró directo a los ojos.

-Sí. Pero me gusta que me lo repitas.

Edward le sonrió de esa forma que Bella adoraba y sintió su corazón palpitar con fuerza.

El día que había descubierto que esperaba un hijo suyo… supo que su vida había cambiado para siempre. Ya no tenía más miedos, ni más inseguridades. Edward le había demostrado con creces lo mucho que la amaba, y ahora tenía a un trocito de su amor materializado en sus brazos. Un hijo suyo… y de el hombre de su vida. Al único hombre que de verdad había amado.

Vio de repente llegar el Rabbit de Jacob y sonrió. A veces la espinita de la traición de su hermana quería rasparla. Pero no, Bella la había perdonado… a ella y al que siempre fue su mejor amigo.

-Llegó la madrina.- dijo él, sonriéndole.

-Ya era hora.

En cuanto Nessie se acercó lo suficiente le quitó a Anthony de los brazos y lo besó con tanta intensidad que Bella no pudo evitar sonreír y olvidar los nervios de su tardanza.

-Llegan tarde.- se quejó Bella entre divertida y seria.

-Agradécele al grandote.

-¡Oye! ¡No fue solo mi culpa! Déjame te recuerdo que cuando llegaste y empezaste a tocarme…

-Porque mejor no entramos a la iglesia.- interrumpió una Nessie colorada a un Jacob que probablemente había estado a punto de abrir la boca de más.

-Buena idea.- musitó Edward con la felicidad plasmada en su cara.

La misa dio inicio. Charlie, Alice, Jasper, Emmett, Rosalie y los padres de Edward estaban sentados hasta el frente. Mientras que la manada: Seth, Embry, Quil y Claire –que por cierto ya eran novios- y Leah y Nahuel –que también estaban juntos- se sentaron en las bancas de atrás. Todos estaban ahí… por ellos… Por Bella, Edward, Nessie y Jacob.

La misa fue emotiva y Bella no pudo evitar derrochar algunas lágrimas cuando el padre bautizó a su hijo como: Anthony Cullen, mientras su hermana lo cargaba en brazos y el sacerdote mojaba su cabecita. En secreto le encomendó su hijo a su mamá que sabía estaría cuidando de ellas y vigilándolas a todo momento.

Entre risas, buenos deseos, palabras y comida… festejaron en privado en la remota mansión de los padres de Edward. Él más que nunca se sentía un Cullen y no podía sentirse más orgulloso de su apellido y de su familia. Ellos y su ahora esposa e hijo, lo eran todo para él… todo.

Se acercó a su esposa y la tomó de la cintura dándole un suave beso en el cuello. Levantó la vista y vio que Bella estaba tenía la vista perdida y suspiraba. Trató de ver lo que su esposa miraba y la escena que vio lo hizo sonreír.

Eran Nessie y Jacob jugando con Anthony, se veían tan naturales y espontáneos. Definitivamente serian unos buenos padres… cuando su tiempo les llegase.

-¿Te arrepientes de algo?- preguntó Edward, regresando a Bella a la tierra.

-No. De nada. De hecho, me alegró que todo haya pasado exactamente como sucedió.

-¿Y puedo saber porque?

Bella se giró hacia él, y pasó los brazos por su cuello.

-Porque que si no, jamás hubiese recurrido a ti cuando lo necesitaba. Porque quizás jamás me hubiese atrevido a buscar al hombre que realmente amo. Porque si no, quizás mi hijo ni hubiese nacido… porque si no tal vez no hubiese aprendido a realmente perdonar y a valorar cosas más importantes que el orgullo y el rencor.

-Supuse que dirías eso.- respondió Edward apretándola a su cuerpo y besándola suavemente en los labios.

Nessie levantó la vista y los vio… a su hermana y a su esposo, amándose como tenía que ser. Regresó su vista a Jacob y recargó su frente con la de él.

-Así es como siempre debemos de estar…

-¿Cómo? –preguntó él sin comprender.

-Juntos… así como el destino nos lo impuso.

El pequeño Anthony reverberó una carcajada y los tíos no pudieron evitar sonreír más.

-No eres una imposición del destino. Yo quise que fueras mía y luché contra el destino por ello.- afirmó Jacob viéndola intensamente y con voz ronca.

Nessie volvió la vista a sus ojos oscuros como la noche, y le sonrió ampliamente.

-Tienes razón…

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De verdad, mi corazón es tuyo… hermana.

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***



¡Hola, Sorpresa! Ahahaha. Solo quería que supieran como habían terminado las cosas con las hermanas Swan y sus allegados. Muchas gracias a todas las que siguieron esta historia y me apoyaron en el tiempo que la publiqué. Gracias^^

¿Aullidos?