Un millon de gracias a todas las que aun me leen y a las nuevas que son bienvenidas a leerlo!

me motivan muchos sus review,

Espero seguir leyendolos sean buenos o malos

abrazos a todas y buenos deseos!

Feliz semana!

El no necesita ayuda.

-entonces calabazas estrelladas ¿eh?- repitió Albus por tercera vez y Scor volvió a asentir con fastidio.

-la verdad el nombre es pegajoso.

Scor se limitó a rasgar su pergamino con ceño fruncido

-puede que sirva incluso para llamar la atención, será una bebida exitosa, necesita un nombre exitoso.

Scor cambio la página del libro de encantamientos tratando de apagar la voz de Al

-yo creo q calabazas estrelladas es un nombre exitoso.

Entonces suspiro, resignado a seguir escuchando el dichoso tema.

-la verdad no pudo ser mejor, era el nombre correcto, porque al beberla es como una sensación espumosa y refrescante que pasa por la garganta y que…

Scor lo miro con fastidio acentuando el ceño, era la típica mirada silenciadora, intimidante y fría de un Malfoy molesto.

-¿no te gusta el nombre?- el tono de Al era de sorpresa

-no creo que sea el correcto- admitió regresando su mirada al libro

-¿Por qué?- Al parecía muy sorprendido

-¡porque lo escogió ella!- soltó de una sin pensarlo, inmediatamente sintió piedras pesadas en su estómago al recordar a la pelirroja molesta pateando una calabaza

-¿y qué?- la pregunta de Al sonó defensiva

-y debimos ser nosotros los que diéramos el nombre.

-pues se le ha ocurrido a ella, a Rose, mi prima ¿recuerdas?- Al sonaba bastante molesto –y es bastante bueno.

-es tu opinión pero no la mía.

Al bajo la mirada al libro – no quiero hacer deberes, nos vemos en el comedor ¿vale?- y se levantó sin tomarlo en cuenta.

¡Genial! Ahora su mejor amigo estaba molesto, y todo por culpa de ella, ¡es que se dedicaba a arruinarle todos los aspectos de su vida!

Ahora con el ceño completamente acentuado en su frente bajo la mirada hasta la redacción en su pergamino, se dio cuenta que solo llevaba tres líneas de los hechizos más elaborados que un mago o bruja debe hacer para curar enfermedades y heridas, ¡vamos! Él no quería ser un sanador, prefería dejar de entregar la redacción, entonces cerro el libro con fuerza, varios estudiantes de otras mesas de la biblioteca lo miraron de reojo, Scor los fulmino con la mirada, como si con eso se sintiera mejor, pero entre los estantes vio aparecer a una rubia que le sonreía a pesar de la seña de enojo que el mantenía, la chica llevaba varios libros pesados con ella.

-¿estudiando?- preguntó con ironía Scor

-¡lo sé! En esta época del año parecen que todos los profesores confabulan para llenar nuestra agenda del día- la chica dejo caer los pesados libros en la mesa de Scor –y yo quería bajar a la cancha hoy un rato, sabes que amo el Quidditch.

Ivie, era una chica de quinto que le agradaba, siempre era entretenida la conversación con ella, la conocía desde segundo año, cuando ella entro a Hogwarts, desde el primer momento que vio a Al y Scor se acercó a ellos para charlar.

-¿y donde esta Al? Es raro no verlos juntos- dijo la chica comenzando a separar los libros.

-se fue- corto Scor rápidamente

Los ojos de Ivie se encontraron con los de Scor -¿pasó algo?

-¿tienes que estudiar todo eso para tus TIMOS?- pregunto Scor estúpidamente para cambiar el tema de conversación.

-pues si-dijo ella con fastidio –aunque no sé porque tanto alboroto en quinto por los TIMOS o estudias o no, y yo me vengo preparando con tiempo- la rubia alzo los hombros.

Scor asintió sonriendo.

-a diferencia de ti que se nota que le has colocado tanto empeño a tu redacción- continúo mirando el pergamino vacío.

-no tengo cabeza para continuar.

-¿y dónde está tu cabeza Scorpius Malfoy?- dijo sonriendo

Una cabellera rojiza se le vino a la mente –en algo que me saca la paciencia- admitió

-déjame adivinar ¿tiene nombre y apellido?- Ivie lo miraba fijamente

Scor no pudo responder

-en Weasley por supuesto- dijo ella abriendo el primer libro, no sabía porque pero Scor siempre terminaba contándole a ella lo mucho que la detestaba y toda la indiferencia de Rose hacia él, la verdad le agradecía mucho a la chica el hecho de escucharlo, ya que a Al no podía decirle estas cosas.

-nunca he hablado con ella pero no parece tan antipática- dijo Ivie tranquilamente

-no, ella no es antipática con las personas que no se llamen Scorpius Malfoy- asintió el Slytherin.

Ivie soltó una risita – ¡es bastante gracioso pero te creo! – Admitió –no dejes que esto te afecte Scor, ella aún no se da cuenta de lo especial que eres- sonrió –la pregunta es, ¿quieres que ella se dé cuenta de realmente quién eres?

Los ojos grises la miraron con intriga

-porque si quieres que te conozca para que ella cambie de opinión sobre ti, tienes que seguir intentando, creo que esto te caerá bien; es lo que has querido todos estos años ¿no? Que ella te dé una oportunidad.

-eres una pequeña entrometida ¿sabías?- dijo Scor sonriendo

-una pequeña entrometida que tiene razón- asintió ella de manera divertida

Scor soltó una risita. – ¿No iras a almorzar?- pregunto Scor

-mucho por estudiar- dijo ella señalando los libros y negando con la cabeza –comeré después, además no me cambies el tema.

-mejor te dejo estudiar para tus TIMOS antes de que sigas metiéndole ideas a mi cabeza- dijo el Slytherin recogiendo sus cosas

-son ideas que ya están en tu cabeza yo solo las recalco- sonrió con malicia, Scor se levantó colocando sus ojos en blanco.

-¡saludos a Al!-dijo ella rápidamente viendo a Scor marchar, este levanto su mano en señal de que la había escuchado.

Caminaba hacia el gran comedor con su estómago pesado, no tenía hambre, pero tenía que cumplir con el requisito del almuerzo, además quería hablar con Al, si era necesario le diría que el nombre de calabazas estrelladas si le había encantado, entro al gran comedor y vio a Al charlando con el resto del equipo de Quidditch de su casa, su plato ya lo tenía prácticamente vacío.

-pensé que no vendrías- le dijo Al cuando Scor tomo asiento junto a él.

-estaba charlando con Ivie, te manda saludos.

Pero Al no pareció escucharlo, de pronto se quedó observando la entrada del comedor con ojos de borrego, Scor frunció el ceño y se obligó a mirar, su estómago se retorció al ver a la pelirroja entrar junto a su amiga Amy.

-¡vale! Trata de disimular-le dijo Scor volviendo su atención a la comida, pero sintiéndose abrumado.

-¿Qué?- la voz de Al sonaba bastante distraída.

Entonces Scor aprovecho esa oportunidad –la verdad si me gusta el nombre que ella le dio- le costó admitirlo, pero no quería que Albus estuviera molesto por culpa de Weasley.

-ah sí, eh no importa, iré a saludarlas ¿vienes?

Scor soltó una risita –no, gracias.

Entonces el pelinegro se levantó de la mesa, el rubio se unió a la conversación de Quidditch que mantenían sus compañeros, obligándose a no mirar la mesa de Gryffindor, aunque quizás toda su atención la tenía en este detalle, por lo tanto no seguía muy bien el ritmo de la conversación solo reía cuando todos lo hacían y asentía de vez en cuando.

Entonces el tema de conversación cambió con brusquedad.

-acaba de entrar tu cita- dijo Mark señalando un punto en la entrada, Scor giró su cabeza y vio a Marieta sonriéndole, el Slytherin suspiro con fastidio, pero le devolvió la sonrisa, pues aquella situación era bastante incomoda, ella lo saludo con exaltación, rápidamente el de los ojos grises giro su cabeza para seguir charlando con sus amigos.

-¿Cómo saben que es mi cita?

-Hogwarts es pequeño- dijo Nicolás –además yo creo que ella es linda.

Scor se limitó a no seguir el tema de conversación, pero no se contuvo más, miró fijamente le mesa de Gryffindor, miro con tristeza a la pelirroja que charlaba con Albus, entonces se le termino de quitar el apetito por completo, se sintió desanimado, pero al siguiente segundo vio como la pelirroja se levantaba de su mesa para salir, y tuvo el impulso de seguirla, necesitaba charlar con ella, quería estar con ella, Scor se levantó de la mesa, pero la pelirroja fue interceptada por Host, rápidamente su estado de humor cambio a rabia, frunció el entrecejo y los observo fijamente, pero Rose y Host salieron del comedor juntos, Scor volvió a tomar asiento con decepción y con enojo, y justo antes de que ella saliera se encontró con los ojos azules y cristalinos de la pecosa.

Scor se volvió a levantar, sintiendo rabia hacia el mismo por dejar que aquello lo afectara de ese modo, quería estar solo, por lo tanto se fue a las mazmorras, el lugar frio donde el pertenecía, el lugar que estaba seguro Rose odiaba tanto, su ceño seguía fruncido, entonces tomo asiento en el frio piso de piedra, tenía que dejar de actuar de ese modo, él estaba acostumbrado a no hablar con ella, si era verdad que siempre quiso agradarle, que le daba curiosidad, que le llamaba la atención, que era la chica más hermosa que tenía todo Hogwarts… Suspiro con tristeza, era verdad que era la chica que más lo odiaba, que no lo soportaba, entonces necesitaba dejar que eso le afectara.

Poco a poco fueron llegando estudiantes, pero Scor no se levantó hasta que vio a Amy y a Al, charlando alegremente.

-Hola Scor- lo saludo Amy al verlo, ella al menos si era amable con el

-¿Dónde estará mi prima?- dijo Al viendo alrededor

-pues…- sonrió Amy –yo la vi salir del gran comedor acompañada.

-¿con quién?- pregunto rápidamente con interés Al

-con Kevin- dijo Amy

-¿Kevin Host?-

Scor sintió que su garganta comenzaba a quemarse tras este comentario

-deberíamos preparar los calderos ¿no?- dijo Scor entrando al aula de clase para dejar el tema de conversación

-sí, le preparare el de Rose- dijo Amy

Scor no dijo nada mientras encendía su caldero a fuego lento, solo dejo que Al charlara con Amy, que parecía estar abrumado y maravillado por cada palabra que ella le decía, sonrió por dentro, hasta que vio a la pelirroja tomar asiento, en este momento su sonrisa se desvaneció, rápidamente tomo su libro de 'Elaboración de pociones avanzadas' y trato de concentrarse en las palabras del libro.

-¡cuéntalo todo!- dijo Amy con picardía.

'concéntrate en los ingredientes de la poción, léelos' se repetía, pero la verdad es que no sabía ni siquiera que poción estaba leyendo.

-¿Kevin Host?- dijo Al con recelo -¡es un completo tarado!

-¡hay por favor Albus!- resoplo Rose -¡somos amigos!

Escuchar la voz de la pelirroja fue como que varios cuchillos se le clavaran por su garganta.

-¡y que amigo tan guapo!- añadió con emoción Amy

-¿¡guapo!- inmediatamente Al la miro irritado -¿ese cerebrito es guapo?

Amy le torció los ojos -¿Qué te ha dicho? ¡Te ha invitado a Hogsmeade verdad que sí!-

-¡solo porque lo ayudo con Transformaciones!- dijo Rose con rapidez, pero Amy exploto de la emoción -¡estoy segura que te va a llevar al salón de Madame Tudipié!-

-¡hay claro que no, Amy por favor! no hemos quedado en ir juntos solo nos encontraremos allá

La castaña resoplo mientras se tomaba el collar de pata de conejo -¡Rose! ¿Segura que esto sirve? ¡¿Por qué no me pasan esas cosas a mí?

Albus la miro sorprendido -¡¿quieres que el imbécil prefecto de Host te invite a salir?

Amy le frunció el ceño -¡claro que no Potter! Kevin está reservado para Rose, ¡hacen una pareja encantadora!

Fue cuando Scor exploto, sentía la garganta cerrada y cerró el libro con brusquedad y los miro a los tres con enojo.

-¿¡acaso la vida privada de Weasley es tan interesante como para armar un escándalo?- gruño observando con frialdad a la pelirroja, esta le desvió la mirada

-¡es mi prima hombre!- Albus resoplo tocándose el cabello –no me gusta como la mira Host, ¿lo has notado?

Scor puso cara de pocos amigos sin quitarle la mirada a Rose -¡no, no lo he notado!- dijo irónicamente

-¡yo creo que tienen muchas cosas en común!- se acercó Amy a los chicos susurrando

-¡claro!- dijo el rubio colocando los ojos en blanco –empezando con que ambos son buenos en transformaciones

-¡me ha pedido ayuda porque la necesita!- puntualizo Rose con sus mejillas rojas acercándose a los ojos grises

Malfoy resoplo –ingenua- dijo mientras se acercaba a ella

-¡idiota!- replico rápidamente

Albus los miro a ambos con desesperación -¡bájenle al tono!- suplico -¡solo ten cuidado con Host!

-¿Por qué primo?- se atrevió a preguntar Rose -¿puede ser de la misma calaña que ustedes dos?-

Al frunció el ceño, y los cuatros quedaron en silencio. Por fortuna Slughorn entro en ese momento con su típica sonrisa en el rostro.

-¡clase!- dijo de manera colosal –saquen las balanzas y el material de pociones-

Todos se apresuraron a obedecer

-¡muy bien!- dijo mientras llegaba a su escritorio con su pecho hinchado -¡esta es mi clase favorita!- añadió mientras señalaba varios calderos a su derecha, algunos alumnos se colocaron de pie para ver el contenido. –he preparado estas pociones para ustedes hoy, ¿Quién me puede decir cual es esta?

Los ojos de Slughorn se pasearon por varios alumnos… En vista de que al parecer nadie sabía, Scor alzo la mano.

-Veritaserum- dijo con fastidio

-¡muy bien, muy bien!- dijo Slughorn complacido Scor observo a la pelirroja que lo miraba con odio, por algún motivo esto le hizo gracia

–es una poción incolora inodora que obliga a quien la bebe a decir la verdad, 5 puntos para Slytherin- sonrió. Albus le toco el hombro satisfecho.

-¿esta otra?- volvió a preguntar Slughorn señalando el segundo caldero, una sustancia que borboteaba con lentitud y tenía una consistencia parecida a lodo se encontraba en su interior, de nuevo la clase se miró en silencio.

-¡anda Scor!- susurro Albus -¡así ganaremos otros cinco más!

Entonces volvió a levantar la mano manteniendo sus ojos fríos a la pelirroja que le frunció ceño –poción multijugos- respondió con voz seca.

-¡fabuloso, fabuloso!- dijo con exaltación -¡cinco puntos más para Slytherin

Albus sonrió satisfecho mientras el resto de los Slytherin miraban con admiración a Scorpius, este mantenía su rostro de apatía.

-esta de aquí- continúo Slughorn señalando el tercer caldero, soltaba vapor formando espirales y tenía un tono especial brilloso.

De nuevo nadie respondió, pero los Gryffindor se observaron con frustración, como esperando que de la boca de alguno de ellos saliera la respuesta.

-¡vale!- dijo Al alzando la mano -¡pregúntele a Scor de una vez! Así nos ahorramos estos minutos

Slughorn observo al rubio. -es Armontentia- dijo en voz baja y mirando de reojo a Albus

-¡excelente, excelente!- Slughorn lo miraba impresionado -¡5 puntos más!

-¡hombre ya van 15!- lo felicito Al en voz baja

-¿alguien sabe que es la Armontentia?- pregunto de nuevo Slughorn

-¡Oh, eso sí lo sé!- la mano de Amy se alzó a su lado, Rose le sonrió –Es un filtro de amor, claro que realmente no lo crea, solo encapricha a la persona.

-¡5 puntos para Gryffindor!- dijo Slughorn, los Gryffindor sonrieron satisfechos

Al por algún motivo parecía contrariado.

-bien… ahora esta ultima de aquí…

Albus le alzo una mano a Scorpius este lo miro con ceño

-¡yo sé que la sabes!- se defendió Albus

Slughorn lo miraba con interés -Es Felix Felicis- respondió el rubio

-¡5 más para Slytherin!- sonrió el profesor –bien, hoy solo quiero que se enfoquen en esta poción, que estudien bien la teoría leyendo su libro, la próxima clase tengo una asignación especial

Entonces Scor salió de la clase hambriento, puesto que no había almorzado nada, disfruto de la compañía de Ivie y de Al en la cena, pero para cuando terminaron de comer se sintió extenuado, lo único que quería era cama, estaba a punto de quedarse dormido cuando Al lo despertó.

-estoy decidido en decirle a Rose.

-¿Qué?- Scor abrió los ojos confundido.

-lo de Amy, así me ayuda ella.

-oh- Scor asintió –si me parece buena idea- y cerró sus ojos.

El día siguiente, si había amanecido un poco más lluvioso, el sol se escondía entre las nubes haciendo que la clase de historia de magia se volviera más somnolienta.

Scor dormía como siempre sin prestar atención al fastidioso y aburrido fantasma, la única que siempre prestaba atención era Rose, inmediatamente se dio permiso para observarla, pero cuando abrió los ojos se llevó la sorpresa que incluso ella no lo escuchaba, cuando el fantasma salió por el pizarrón los cuatros se levantaron, Scor dejo que los tres caminaran delante de él.

-¿te parece si nos vemos el viernes?- pregunto Al a su prima

-el viernes está bien.

Cuando entraron al Gran Comedor, Scor noto como Host le regalo una amplia sonrisa a la pelirroja, entonces se marchó a su mesa con su frente arrugada que se acentuó aún más cuando Marieta se levantó de su mesa para saludarlos a ellos, Al coloco cara de fastidio.

-Marieta no es buen momento- dijo Scor mientras se servía avena

-¿tienes entrenamiento hoy?- pregunto la chica un poco decepcionada por el recibimiento de Scorpius.

-si- respondio secamente Scor.

-sí, la verdad no necesitan el entrenamiento, son muy buenos, son el mejor equipo, son mucho mejor que el equipo de mi casa- dijo ella sonriendo, pero tanta amabilidad le sacaba la paciencia.

-para seguir así de buenos tenemos que entrenar-de nuevo no la miro, cuando Scor quería ser antipático lo lograba, después de todo era un Malfoy. –y mejor vete a tu mesa, te dije que no era buen momento.

Marieta parecía contrariada –bien, si, eh buena suerte- y se alejó.

-¡hombre has sido duro!- dijo Al mientras se servía un poco de patatas

El rubio solo alzo los hombros para restarle importancia, cuando terminaron de desayunar se fueron a la cancha, el día estaba un poco frio para entrenar, pero era lo que Scor necesitaba, concentrarse en algo que realmente le gustara y que no fuera de Gryffindor, ambos se colocaron su uniformes de Quidditch y salieron con sus nimbus 2010, pero se llevaron una pequeña sorpresa, el equipo de Ravenclaw estaba jugando en la cancha que ellos ya habían reservado, Scor sintió como un pinchazo de electricidad recorriendo todo su cuerpo rápidamente, ¡eso no se lo podía quitar Host también! Miro a los jugadores con cara de pocos amigos, pero no encontró a Host, aquello le pareció bastante extraño.

-¡oigan la cancha la apartamos nosotros!- dijo Al rápidamente acercándose al equipo de Ravenclaw que al verlos bajaron con sus escobas

-no, nosotros tenemos el permiso- dijo uno de los golpeadores de Ravenclaw

-¡imposible, nosotros necesitamos la cancha hoy!- dijo Al de nuevo –traigan a madame Hooch.

Todos se fueron al Hall de la entrada mientras esperaban que se solucionara aquel detalle de que ambas casas tenían el permiso de usar la cancha a la misma hora, para los Slytherin los Ravenclaw eran los culpables de eso y lo habían hecho adrede.

-Albus- dijo de pronto Amy al verlo en el Hall -¿Qué hacen aquí? ¿y el entrenamiento?

-¡Amy! Hola- sonrió Al estúpidamente mientras se llevaba la mano a su cabello –los Ravenclaw nos han quitado la cancha.

-típico de Madame Hooch siempre se equivoca con esos detalles.

Junto a Amy había un chico de Hufflepuff, al ver que Al lo examinaba con recelo ella lo presento –él es Jason, tomamos la clase de Hagrid juntos.

-hola- dijo el chico sonriendo

-¿y Weasley?- pregunto Scor con el ceño fruncido temiéndose lo peor: Host no estaba en el entrenamiento, Amy estaba con Jason y no con ella por lo tanto la respuesta de Amy ya se la imaginaba

-esta con Kevin practicando transformaciones.

¡Aquello empeoro su estado de ánimo! Scor se sentía capaz de lanzar una maldición en ese momento

-¡con razón y no anda con su equipo!- dijo Al frunciendo el ceño

Amy alzo los hombros –bien, yo los dejo ojala y los dejen practicar- sonrió la castaña –o mejor no- dijo con más alegría.

-¡pero ya va!- Al se llevó la mano a su cabellera –te puedes quedar.

-¿en la práctica de un equipo que no es el mío? ¡Vamos Al!-dijo la chica de manera divertida –además tenemos que ir a la biblioteca, deberes de Hagrid- y ambos se alejaron

-¿crees que ellos dos?- observo Al con preocupación a la castaña mientras subía las escaleras principales con Jason

-¡no, hombre!- Scor le coloco una mano en el hombro –tranquilo.

Habían pasado ya unos minutos y ambos equipos se miraban con recelo, estaban esperando que Madame Hooch cuadrara los horarios, en ese momento Scor escucho una voz en su espalda que hizo que sus rodillas flaquearan.

-¿Qué pasa?- era Rose

-¡los imbéciles de Ravenclaw!- gruño Albus -¡nos han quitado la cancha! Y eso que la apartamos.

-Oh- torció los ojos Rose.

En el interior de Scor parecía que todo se había acelerado hidratándose de rabia, mantenía los ojos entrecerrados y la miraba con sospecha.

Albus se dio media vuelta al ver que el capitán de Ravenclaw había entrado en el Hall, entonces aquella rabia estallo dentro de él, sin dejar de mirarla con cara de pocos amigos dio un paso para acercarse a ella, quería clavarle sus ojos grises llenos de odio y de acusación.

-¿¡has tenido una buena práctica de transformaciones?- dijo de manera despectiva.

-¡pues si!- Rose alzo sus ojos azules para mirarlo fijamente con orgullo -¿además como supiste que estaba con Kevin?

– ¡Amy nos ha dicho!- contesto con brusquedad -¡y Host ha perdido su práctica!

Rose sonrió –pues le estaba enseñando hacer los hechizos- dijo con altanería.

-¡Host es un imbécil!

-¡no es un imbécil!- se apresuró a decir, Scor la fulmino con la mirada -¡de hecho me agrada!- añadió Rose

En ese momento la rabia y el odio se transformaron en violencia, Scor sintió la necesidad de lanzarse sobre Rose para hacerla reaccionar, dio un paso para acercarse a ella, con la misma cercanía que la que habían tenido cuando usaron la capa, a Scor le temblaban las rodillas mientras detallaba sus ojos azules llenos de confusión y recelo, y al mismo tiempo trataba de embriagarse de su aroma por lo que se nublo, no sabía dónde estaba ni que estaba haciendo, solo podía concentrarse en esa respiración cálida de ella que chocaba con su nariz, la respiración de Rose, las pecas de su nariz, sus labios rosas, húmedos… que acaban de decir que Host le agradaba.

-¿te agrada?- repitió sarcásticamente y en voz baja, Rose no se movió, le mantuvo la mirada fija y seca. La expresión de Scor se llenó de odio, pero en ese momento sintió a Al a su lado, sin pensarlo y lentamente dio un paso atrás, para marcar distancia.

-¿Qué ha pasado?- pregunto Scor rápidamente para crear distracción, no quería que el pelinegro se diera cuenta de lo cerca que había estado de su prima, aunque Albus parecía enfuscado

-¡ya podemos practicar!- el tono de Al aun sonaba violento, se dio media vuelta sin despedirse de ella, pero Scor no se movió, de nuevo la miro fijamente, esta vez sonriendo un poco.

Fue cuando escucho una voz chillona a su espalda.

-¡me ha dicho Jason que no los dejan jugar!- dijo de manera indignada.

Scor sintió su estómago retorcerse y torció los ojos ¿Por qué interrumpió precisamente en ese momento? –Ya se ha solucionado- dijo con antipatía.

-¡Hola Rose!- Marieta la saludo con cariño, pero la pelirroja no le respondió -¡he venido tan rápido como pude, no es justo, ustedes pidieron la cancha!

-si bueno…- torció los ojos mientras se daba media vuelta, pero Marieta le sostuvo el brazo, Scor la miro con cara de pocos amigos…

-¡aun nos vemos en Hogsmeade! ¿Verdad?- dijo con nerviosismo la Hufflepuff

Scor miro los ojos azules de la Gryffindor, se sorprendió al ver que también lo miraban fijamente, una sonrisa se dibujó en sus labios

-¡claro!- añadió el rubio ahora un poco más animado –aun nos vemos en Hogsmeade- lo dijo por Rose, no por Marieta y se dio media vuelta.

El resto de hora que le quedaba de entrenamiento Scor sintió una cierta pero extraña satisfacción en su pecho que no sabía realmente de dónde provenía ni cuál era el motivo… Esa noche durmió totalmente tranquilo.

En el mes de Octubre se comenzaba a sentirse un poco el frio, Scor permanecía sentado en su cama completamente vestido mirando la ventana un poco empañada, pero realmente no veía nada, tenía muchos pensamientos en su cabeza; la bebida debía ser un éxito, o si no todos esos años de esfuerzo serian en vano; la bebida debía ser un éxito, se repetía Scor una y otra vez en su cabeza; 'la bebida debe ser, debe ser' estaba ¿nervioso? ¿Inquieto? ¡Era el día que había estado esperando en años! ´la bebida deber ser un éxito, la bebida debe ser un éxito´ Pero ¿y si no lo era? ¿Y si a las personas no le gustaba? Se imaginó el local completamente vacío, y las botellas de calabazas estrelladas llenas, sin abrir, se imaginó unos ojos azules que lo miraban con recelo, con decepción y unos labios rosas que se movían para decirle 'Sabia que no podías hacerlo' Scor se hundió en la cama, rápidamente cambio el pensamiento 'la bebida debe ser un éxito, la bebida debe ser un éxito´

Al, que estaba en la ducha, había salido ya completamente vestido, la apariencia que tenía era completamente diferente a la de Scor, estaba alegre y seguro, no dejaba de sonreír, pero al verlo cambio su expresión

-¡hombre Marieta te debe estar esperando!

Scor coloco cara de pocos amigos.

-¡anda es un cita no más! Además quien sabe que pueda pasar- sonrió de manera divertida.

Scor se levantó fulminándolo con la mirada, Al sonrió con picardía, Scor se alejó.

-¡recuerda! ¡Quien sabe que pueda pasar!

Scor lo ignoro por completo, saliendo de las mazmorras se consiguió con su amiga Ivie que lo saludo con una amplia sonrisa

-hazme un favor- dijo acercándosele a ella –hoy visita cabeza de puerco.

La rubia alzo las cejas en señal de sorpresa -¿cabeza de puerco?

Scor asintió sonriendo –y dile a todos los que veas- y se alejó.

Hizo el mismo procedimiento con varias chicas que lo saludaban, aunque Scor ni siquiera sabía el nombre de ninguna, su estado de ánimo había mejorado hasta que vio que en el corredor principal una chica le hacía señas con la mano muy animadamente dando pequeños brinquitos.

-Marieta hola- dijo Scor si ningún entusiasmo.

-¡tardaste tanto! Pero no importa, porque finalmente estas aquí, ¿estás listo? ¡Pues claro que estás listo, si no, no estuvieras aquí!

Scor solo asintió y comenzó a caminar, dejo que la chica hablara, sintió un poco de envidia en ese momento por Al, que iría con Amy y con Rose, ¡qué mala compañía! Scor sonrió con ironía, el daría lo que sea por estar con ellos tres, sin ser despreciado por ella…

-¿A dónde vamos a ir Scor?

Esta pregunta lo hizo aterrizar.

-a cabeza de puerco.

Marieta pareció un poco confundida y asqueada. –pero Scor ¿es en broma? ¡Claro que es en broma!, es una cita, me llevaras a un lugar romántico ¿verdad que si?

-no- dijo Scor secamente –de verdad vamos a ir a cabeza de puerco.

-oh- solo logro decir la chica –si eso es lo que quieres- dio varios pasos en silencio y volvió a abrir la boca -¡bien! Estoy segura que será divertido, muy divertido ¡un lugar nuevo! A mi realmente no me importa donde me lleves, siempre y cuando vaya contigo.

Scor vio en el camino a varios compañeros de casa, aprovecho la oportunidad – ¡oigan chicos, vayan a cabeza de puerco!

El rubio comenzó a caminar rápidamente para lograr decirle a todos los que podía –vayan a cabeza de puerco.

-¡Scor, no entiendo porque invitas a todos a nuestra cita!- le reclamo Marieta con ceño

El rubio continúo caminando y acelero el paso, estaba ansioso por llegar, Marieta daba largas zancadas para seguirle el paso, entonces cuando llego se dio cuenta que el lugar no tenía gente, Aberforth estaba afuera un poco preocupado, se secaba la frente con un viejo pañuelo blanco.

-no sé por qué no vienen- le dijo en forma de saludo –abrí hace un par de horas.

-tranquilo- dijo Scor rápidamente sonriendo –hasta ahora es que salimos de Hogwarts.

Aberforth asintió con nerviosismo, fue cuando noto a Marieta. -oh no sabía que venias acompañado.

-es Marieta- la presento sin emoción alguna –escucha- añadió dirigiéndose a ella –quédate aquí, yo iré a buscar gente.

-pero, no entiendo que sucede- dijo la Hufflepuff con voz de decepcion

-Aberforth te puede explicar.

Scor tenía dos razones para salir de cabeza de puerco, y una era alejarse de la fastidiosa Marieta, la otra por supuesto, era conseguir clientes.

Corrió la voz lo más que pudo, ofreciéndoles a todos una breve explicación de lo que era la bebida, cuando regreso se sorprendió verlo lleno, inmediatamente el corazón le dio un salto de felicidad, se acercó a las personas, para ver su expresión y disfrutar de las caras de aceptación.

-¡es un éxito! ¡un éxito!- le dijo Aberforth en la barra, estaba sirviendo bebidas con la varita. –estos muchachos me están ayudando amablemente son viejos amigos- dijo Aberforth mostrándole a tres chicos que servían junto a él. –él es Marcus- continuo señalándole al que estaba junto a Aberforth, tenía más o menos unos 22 años y barba en su rostro.

-¡es genial! No entiendo porque no me dijiste que estabas haciendo esto, te hubiera ayudado- le dijo Marieta

-qué bueno que les gusta a todos, comenzare a servir- dijo mientras sacaba a Aberforth de la barra, Aberforth que parecía extasiado de la felicidad no le importó dejar de servir, comenzó a caminar preguntándole a la gente su opinión.

-¿Por cuánto tiempo debes trabajar? Quizás podamos salir un momento y estar solos- sonrió Marieta ampliamente

-estoy ocupado- dijo Scor con fastidio mientras servía mas calabazas estrelladas que le pedían nuevos clientes.

Marieta lo observo en silencio -¿Qué se supone que haga entonces? ¿Ver cómo sirves las bebidas?- dijo alzando una ceja y un poco molesta

Scor dejo el vaso que estaba sirviendo y la miro fijamente –te dije que tenías que tenerme paciencia, tengo este compromiso desde hace años.

Marieta frunció el ceño sin decirle nada.

Entonces Scor señalo una mesa que estaba en el fondo -¿Por qué no me esperas allá? Están tus amigas reunidas- dicho esto se dio media vuelta para seguir trabajando.

No supo cuántos vasos de calabazas estrelladas había servido ni cuantas palabras de felicitación le habían dicho cuando vio una cabellera roja al frente de él, sus ojos azules lo miraban intensamente, Scor se paralizo, sintiendo una punzada de dolor en su nuca, duro unos segundos contemplándole la mirada de frialdad, entonces reacciono y sin decirle nada le sirvió un vaso que le dejo junto a su mano.

La Weasley saco inmediatamente dinero de su bolsillo.

-no- negó con la cabeza rápidamente –es por la casa- añadió alzando los hombros mientras sentía como ese dolor en su nuca se intensificaba.

-¿¡y tu cita?- pregunto la pelirroja alzando una ceja.

Scor no se esperaba esa pregunta, no sabía que Rose recordara que él estaba allí con alguien, dejo de servir calabazas estrelladas y se acercó a sus ojos cristalinos, esto le produjo una sonrisa en sus labios, fue cuando señalo la mesa alejada donde se encontraba Marieta, Rose giro su cabeza para contemplarla, fue cuando se atrevió preguntar.

-¿y la tuya?

-¡ya te dije que no es una cita Malfoy!- El tono de enfado se acentuó, Scor muchas veces se preguntaba si realmente Rose tenía una razón para odiarlo tanto, alzo los hombros y siguió sirviendo bebidas sin mirarla.

-¡te imaginaba en Madame Tudipie!- escucho decir de la Gryffindor.

Entonces Scor soltó una risita de sus labios, sintió como una sensación de escalofríos se expandía por todo su cuerpo ¿ella lo imaginaba a él? Dejo las bebidas a un lado y la miro fijamente, detallando su nariz perfilada y las pecas que se asomaban por sus mejillas, los rizos sueltos que caían por su rostro -¿y perderme esto?- murmuro completamente fascinado.

-¡que cabezota!- gruño Rose dándole la espalda, Scor no dejo de seguirla con la mirada, para luego contemplar el vaso que la pelirroja había dejado completamente lleno, sonrió ante este hecho, y se permitió tomárselo él.

Continuo sirviendo bebidas sin decir ninguna palabra solo sonriendo, aunque de vez en cuando se permitía echar una ojeada al local en búsqueda de los rizos rojos, fue cuando la vio entrar de nuevo, pero esta vez el intenso dolor en su nuca se volvió más insoportable al ver que junto a ella estaba Host, su estómago pareció volverse chiquito de pronto, la ignoro por completo y para su sorpresa, Rose y Host tomaron asiento en la barra frente a él.

-dos vasos- dijo Host, Scor lo ignoro por completo atendiendo a las personas que estaban de tras de ellos primero, el otro chico amigo de Aberforth que estaba sirviendo con Scor fue el que se las dio.

-¿¡te gusta?- escuchó la voz de la Gryffindor completamente exaltada

-¡vaya! No creí que fuera la gran cosa, pero el viejo Dumblendore se ha esmerado.

Fue cuando Scor no aguanto más y observó a Rose con frialdad, pero su sorpresa fue encontrarse con sus cálidos ojos azules que rápidamente desviaron su mirada.

-oye Rose…- comento Kevin acercándose al su oído de la chica pero como había tanta gente lo dijo en voz alta para que lo escuchara –estaba pensando en la posibilidad de… regresar a Hogsmeade la próxima vez… como en una cita.

Scor sintió piedras pesadas por todo su cuerpo, inmediatamente frunció el ceño y sus labios, fulmino con la mirada a Host que no lo notaba, lo que quería realmente era lanzarse encima del imbécil y darle unos cuantos golpes, noto que sus manos comenzaban a temblarle.

-Oh…- dijo la pelirroja suavemente

Pero el no podía esperar su respuesta, no quería escuchar el momento en que ella abriera la boca para decirle que si, simplemente no lo soportaría.

-¡Hey Marcus!-dijo rápidamente -¡tomare un descanso!- su voz sonaba tosca y violenta, salió de la barra y sus pies se dirigieron a donde estaba Marieta, miro de reojo que los ojos azules estaban encima de él, esto lo divirtió, por lo que hizo que por primera vez fuera amable con su cita.

-¿Cómo te has sentido?- dijo con dulzura, Marieta sonrió de oreja a oreja

-ahora muy bien- dijo ella sonriendo, lo que hizo que Scor también lo hiciera.

-Marieta, no he podido estar muy pendiente de ti pero de verdad espero que me entiendas que es por este compromiso.

Las amigas de Mariera observaban la escena completamente fascinadas, Marieta asintió –claro que te entiendo, tranquilo.

Entonces desvió su mirada a la chica que lo colocaba de cabeza, estaba completamente enojada, sus mejillas estaban rojas, incluso en la distancia lo podía notar, las piedras pesadas en el estómago de Scor se desvanecieron ahora sentía un leve cosquilleo por todo su cuerpo, estaba satisfecho, tomó la mano de Marieta –acompáñame a la barra, voy a preguntarle a la prima de Albus que si lo ha visto ¿vale?

Marieta, que no desviaba la mirada de la mano de Scor junto a la de ella no acepto –mejor vámonos a otra parte ¿no crees? Donde podamos estar solos.

-no puedo irme de aquí al menos que Al me remplace, tenemos que turnarnos ese era el trato, hablaremos un momento con ellos para no ser descorteses les preguntamos y nos vamos- dicho esto le soltó la mano y se levantó seguido dela Hufflepuff

Scor camino hacia Rose contemplando cada detalle de su expresión parecía ofuscada

-¿nos podemos sentar aquí?- pregunto Marieta mirando las dos sillas que estaban junto a Host y Rose, pero Scor no espero respuesta tomo asiento con rapidez, Marieta lo imitó.

El Slytherin no podía desviar su mirada dela pelirroja, quería llamar su atención –¿has visto a Al?- pregunto solo para ella.

-no- le dijo mirándolo fijamente a los ojos, -anda quien sabe dónde.

-¡búscalo!- dijo inmediatamente Marieta –para que te cubra un rato

Pero Scor la ignoro, esta vez miraba con ceño a Host, como le envidiaba, podía hablar con Rose cuando él quisiera, sin recibir insultos de su parte, esto le bajo el ánimo un poco.

-supe lo del entrenamiento, la verdad no sabíamos que ustedes habían apartado la cancha primero- se apresuró a decirle Host al notar la mirada del Slytherin, pero él no respondió, en este momento los cuatro quedaron en silencio.

-regresemos a la mesa- salto Marieta

Scor la miró con fastidio -¡te dije que tengo que buscar a Al!

-¡pero ya le preguntaste a Rose! Para eso fue que nos acercamos ¿recuerdas?- el tono de voz de Marieta sonaba ansioso, Scor puso los ojos en blanco con fastidio, la Hufflepuff parecía decepcionada

-vamos a otra parte- susurro el Ravenclaw, fue cuando noto que la mano de él y de Rose estaban juntas, las piedras pesadas cayeron de nuevo, sintió como si su vista se nublara.

-¿A dónde?- pregunto Rose

-no lo sé, un lugar donde podamos hablar… solos- los ojos de Host se acercaron a los de ella, Rose tenía sus mejillas de colores.

-¡vámonos también!- se apresuró a suplicar Marieta –dijiste que le preguntaríamos a Rose por su primo y nos marcharíamos…-

En ese momento la pelirroja quito su mano de la de Host –Al se está tardando mucho…- comenzó a decir.

-y Aberforth ya está preguntando por el- mintió Scor, solo quería tener una conversación aunque sea indirectamente con ella.

-¡Oh!- Rose se puso de pie –tengo que buscarlo- añadió rápidamente

-sé que se fue con Amy- Scor también se puso de pie, tenía el impulso de seguirla pero Marieta no dejaba de caminar junto a él.

-si es cierto- dijo Rose, Scor noto que no dejaba de mirarlo directamente a sus ojos, por lo que sonrió –probablemente estén buscando a mi Tío George- continuo Rose con amabilidad.

-o a Hagrid, sé que también venia para la inauguración- le dijo sin dejar de sonreir, Rose también lo hizo.

-¿Hagrid está aquí?

El Slytherin asintió –aunque no lo he visto- admitió

-¡voy a buscar al menso de mi primo! No puedo creer que no esté aquí ayudando.

-espera Rose- Kevin se puso de pie.

-nos vemos en el castillo ¿vale?- sonrió Rose mientras se despedía amablemente con la mano y se perdía entre la multitud, Scor sonrió satisfecho y miro a Host, al menos había logrado que no estuvieran juntos, Host se alejó de ellos sin decirles nada.

Entonces Scor sin quitar su sonrisa de satisfacción siguió sirviendo calabazas estrellada Marieta se fue muy decepcionada a la mesa de sus amigas.

Y así concluyo el día, cuando cerraron, Aberforth, Al y el brindaron juntos, minutos después se encontraba en su alcoba, estaba cansado, le dolía la espalda.

-¡he estado todo el día con Amy ha sido genial, la mejor salida que he tenido!- decía Al –mañana le diré a Rose.

Con solo mencionar su nombre hizo que Scor sintiera un leve cosquilleo y una sonrisa se le dibujo, no podía dejar de ver su rostro cuando él se fue con Marieta, ¿sería posible que..? ¡No! Por supuesto que no, a ella solo le molestaba que una conocida de ella quisiera andar con él.

-¿estás bien?- pregunto Al acercándose –te noto ¿preocupado?

-no, para nada, ¿sabías que hoy fue la cita de tu prima con Host?

-¡vale! Lo había olvidado ¿sabes que tal ha ido?- dijo Al tomando asiento frente a Scor

El rubio alzo los hombros para restarle importancia –creo que quizás el no necesite ayuda para andar con Rose-dicho esto se acostó en su cama.