Okey gente linda, he vuelto! Siii, mis ideas no paran, me voy a acostar y llega otra. Y yo lo unico que quiero es dormir, pero me hago el tiempo y la plasmo. Esto es algo diferente a lo que normalmente subo a ffnet. No es comedia!! Siii, digamos que explore mi lado no comedico jajajaj xD. Y bueno salio esto. Aparte, siempre vemos a Bella que es la obsesionada con Edward, que no le habla y que tiene miedo de hacercarse. Por eso tome el otro lado de la historia. ¿Que pasaria si Edward fuera el que tiene miedo de hablar con su obsesion? y salio esto. Espero que les guste. Hablamos abajo!! =)


Mi pequeña obsesión, mi más grande anhelo

Otro día estaba en la biblioteca. Sentado en este rincón mirándola como llevo cerca de cuatro meses. No me conformaba con solamente observarla desde mi asiento en la parte de atrás de la clase. No, venia todos los días antes de que llegara ella para estudiar, para poder verla entrar por las puertas de la biblioteca, no deseaba perderme ni un solo movimiento que ella pudiera hacer. Aunque fuera muy pequeño, ahí estaba yo para seguirlo. No me sentía como un acosador ni nada por el estilo, me veía mi mismo como observador de la más maravillosa criatura que mis ojos hubiesen visto pisando la faz de la tierra.

Me conocía cada manía de ella. Como por ejemplo la pequeña arruga que se creaba entre sus profundos ojos chocolate, cada vez que la veía sumirse en un ejercicio de trigonometría. O como cuando perdía su concentración comenzaba a golpear la punta de su lápiz sobre el libro que llevaba abierto, y el detalle que mas me volvía loco, era cuando se soltaba su pelo, el cual la mayoría de las veces llevaba en una cola alta cuando venía a estudiar. Pero desde hace una semana, la veía distinta. Sus amigas, si mal no recordaba que se llamaban Jessica y Lauren, se habían alejado de ella. Y solo la veía hablar con Angela y su novio Ben. Prefería mil veces a Angela, se veían más naturales en su amistad que las otras dos. Hasta su novio, Jacob Black no se veía por la Universidad.

Deseaba acercarme a ella, pero siempre había algo que me lo impedía. Seguramente era mi timidez a que rechazara que me acercara a ella. Siempre mantenía mi distancia y era su admirador. Algunas veces la había seguido en mi Volvo cuando se dirigía a su casa en algún auto de algún amigo de ella, ya que por lo visto no tenia su propio auto. Pero ya no podía aguantar más ser solamente su observador. Necesitaba saber que pasaba por su mente, aunque no reaccionara igual que las demás chicas de su edad. Ella era única, algo que me volvía loco. Y cuando por fin me había encontrado el valor suficiente, ella estaba tomando sus cosas rápidamente, mientras hablaba con alguien rápidamente por su celular y salió casi corriendo de la biblioteca. Otro día había pasado, pero mañana lo haría. No podía dejar pasar más el tiempo, no quería que alguien más la encontrara a ella.

Estaba desde antes de lo normal. La esperaba impacientemente, la había visto en clases en la mañana y apenas termino la última mía, me dirigí a toda prisa hasta la biblioteca. Me había auto impuesto el acercarme hoy a ella. Cuando miraba por octava vez mi reloj, la vi aparecer por la puerta de entrada. Se veía cansada. Estábamos en todas las carreras llenos de exámenes. En este punto todos vivíamos de bebidas energizantes y café. Pero ella aunque estuviera totalmente cansada se veía igual de hermosa.

La vi sentarse en su puesto habitual. Y deje que pasaran algunos minutos, no podía abordarla de inmediato. Apenas vi visible la pequeña arruga que me encantaba comencé con mi plan. Me acerque lo más tranquilo que pude a su mesa, aunque me sudaran mis manos y los latidos de mi corazón retumbaran en mis oídos.

-Disculpa, ¿Me puedo sentar aquí?-Por lo menos mi voz había salido fuerte y clara. Imploraba que me dijera que si, no sé cómo podría tomar un no por respuesta proviniendo de ella.

-Claro, nunca hace falta compañía-Me respondió con su hermosa voz acompañada de la más bella sonrisa que hubiese visto.

-Soy Edward, Edward Cullen-me presente una vez que me hubiese sentado. Le ofrecí mi mano para saludarla y esperaba que la tomara.

-Isabella Swan, pero prefiero que me digan Bella-me respondió una vez estrechada mi mano en la suya. Su tacto era tan suave como lo imaginaba. Apenas nuestras manos se juntaron sentí una corriente eléctrica atravesándome. No fue desagradable, al contrario fue la cosa más cálida que había sentido en mi vida. Por lo visto, ella también lo sintió, y soltó unas risitas a las cuales yo me uní con una media sonrisa.

-¿Vienes mucho a la biblioteca?-Me pregunto una vez que separamos nuestras manos. Aunque la quite a regañadientes, ya que podría haber vivido toda mi vida con su mano entre las mías.

-Todos los días-le respondí con una sonrisa. Si solo supiese que ella era la razón que viniese todos los días a estudiar a la biblioteca, cuando perfectamente lo podría hacer en mi casa.

-Nunca te había visto.

-De hecho compartimos una clase. Estamos juntos en la clase electiva de Literatura del siglo XIX

-Oh, lo siento. Nunca te había visto, soy algo despistado. Bueno, más que algo-Se disculpo con un tierno rubor en sus mejillas.

-No te preocupes, me siento en la parte de atrás. Siempre llego un segundo antes de que el profesor comience y como la puerta esta atrás, no hay forma en que notes cuando llego.

-¿Qué estudias? Ya que todos los que estudiamos algo con Humanidades tenemos en el mismo edificio.

-Medicina. Pero siempre me ha fascinado la literatura. Asique me inscribí en ese electivo. Y tu ¿Estudias algo con humanidades?-aunque ya sabía su respuesta, no podía decir que ya la conocía.

-Literatura.

-Te deben de encantar los libros. Pero ¿Te gustaría ser periodista, novelista o editora?-Esa era una duda que siempre había tenido.

-Aun no lo tengo decidido. Pero me llama la atención ser editora o periodista.

-¿Nunca te ha llamado la atención ser novelista?-Ella siempre defendía sus puntos de vista en clases. Se había ganado mi corazón el verla defender algo con toda su fuerza y nunca sabias que esperar con sus ideas

-También me gusta. Pero no lo sé. Me daría un poco de vergüenza que leyeran lo que he escrito y si a alguien no le gusta. No lo sé, no me gustaría que las críticas me dejaran mal.

-Estoy seguro que escribes excelente, siempre tienes buenos puntos en clases y siempre me dejas anonadado con la forma en que vez las cosas-¿Cómo podía tener miedo de las criticas? Si era fabulosa en clases. Aunque nunca había leído algo de ella podía asegurar que lo haría excelente.

-Bueno, si tanto confirmas esa faceta mía, te mostrare algo que escribí. Es una pequeña novela, la que pidieron para dos semanas más.-Me dijo pasándome varias hojas. ¿Enserio ella confiaba en mostrarme algo a mi? ¿Algo que el profesor aun no revisaba?

-¿Enserio?-le pregunte demasiado emocionado.

-Claro, llámame loca, pero siento que puedo confiar en ti. Aparte necesito alguna crítica. No tengamos miedo a decirme como lo encuentras. Mañana me lo puedes devolver cuando tengamos clases.

-Gracias-le dije guardando su trabajo en una carpeta.

-Entonces. Se podría decir que prácticamente estamos en el mismo lugar y nunca nos habíamos visto nunca.

Si solo supieras que yo siempre te note. Ese debería de haber sido mi respuesta, pero tenía miedo de espantarla. En cambio me limite a responder –Simple casualidad. Se creó un silencio para nada incomodo cuando sentí como mi celular vibraba en mi bolsillo. Lo saque para ver que era Alice.

-¿Alice, que ocurre?-era raro que me llamara. Quizás le había pasado algo.

-Edward, tranquilo, solo te quería decir que me iba a ir con Jasper a casa. Salí antes, nos vemos luego. Y suerte- Con esa siempre llamada me corto. Vi como Bella me miraba como preguntándome quien era.

-Mi hermana. Para decirme que se iba con su novio.

-¿Tienes hermanos?-me pregunto muy interesada Bella.

-Si, dos. Aunque no somos técnicamente hermanos de sangre. Los tres somos adoptados. Mi madre murió al darme a luz. Y me dieron en adopción.

-Lo siento tanto, Edward. No debí preguntar, yo…-Se veía tan inocente preocupada por mí, pero la corte con su discurso, no había nada que sentir. Ya era una herida cerrada.

-Bella, está bien. No puedo ver a padres mejores que Carlisle y Esme. Aparte así no podría haber conocido a Emmet, el cual parece un gran oso, pero en el fondo es un niño en un cuerpo de un adulto. Y a Alice, la cual es muy hiperactiva y siempre tiene una sonrisa en su rostro.

-Se nota que amas a tu familia.

-Si, no podría pedir una familia mejor. ¿Y qué hay de ti?

-Soy hija única, y mis padres se divorciaron. Me fui a vivir con mi padre luego que mi mama se casara otra vez. Y ahora cuando me vine a la Universidad, mi papa también lo hizo. Es uno de los policías. Lo debes de conocer, bueno es el Jefe Swan.

-Si, bueno de hecho lo conocí una vez que Emmet estuvo en la comisaria por pelear con unos tipos. Nunca en mi vida había visto a Emmet tan furioso y tan cohibido al mismo tiempo.

-Debe de haber sido gracioso. Creo que a Emmet lo he visto alguna vez por la Universidad, está estudiando para profesor de Educación Física ¿no?

-Si. Esto, ¿Bella? ¿Te podría hacer una pregunta un tanto personal?-Tenia que sacarme la duda de encima.

-Claro

-¿A tu novio no le molesta que estés tanto rato en la Biblioteca?

-Ah, esto… Jacob…- vi como se comenzó a incomodar. No debería de haber preguntado eso.

-Bella, no te preocupes, si no deseas responder. Lo siento.

-No, no importa. Me siento a gusto contarte algo y ya que me contaste algo privado tuyo, yo también quiero hacerlo. Bueno, Jacob y yo cortamos. Aunque llevábamos casi un año de novios, nunca habíamos intimidado. Y bueno, el cómo es mayor que yo, le dieron la oportunidad de hacer unos cursos en otra Universidad. Y bueno él quería que tuviéramos relaciones, pero yo aun no estaba segura. Tuvimos una gran pelea y termine con él. –Como podía haber tratado de forzar a Bella a algo así. Estaba furioso y estaba casi seguro que si lo viera en mi camino lo golpearía.

-¿El, no te golpeo verdad?-Trate que mi semblante fuera el más tranquilo posible, aunque por dentro me estuviera muriendo de rabia.

-No, claro que no. No te preocupes Edward. El se fue, yo estoy bien. Y también me sirvió para darme cuenta de quienes eran mis amigos de verdad. ¿Conoces Jessica y Lauren?, pues bueno solo eran mis amigas porque estaba con Jacob y tenía a sus amigos mayores que nosotras.

-Debe de haber sido horrible. Lo siento, pero ya encontraras a amigos de verdad. De hecho estoy casi seguro de que si llegas a conocer a Alice, se harán amigas inmediatamente. Aunque sean un poco distintas.

-¿Distintas cómo?

-A Alice le encanta la moda, no te veo comprando como loca en el centro comercial-le conteste con una sonrisa.

-Tienes razón, somos diferentes.

-Jóvenes, la biblioteca está por cerrar-Ambos levantamos nuestras vistas y nos dimos cuenta que no había nadie. El tiempo había pasado volando, pero por lo menos había hablado con Bella, aunque estaba triste de que nos tendríamos que ir.

-Bueno, entonces creo que ¿Te veré mañana?-me pregunto y se notaba que estaba tan triste como yo por tener que dejar esta plática.

-Esto, Bella… ¿Te gustaría ir a tomar un café?-No podía alejarme de ella. No ahora, pero si ella no deseaba ir lo comprendería y no la obligaría.

-Claro. –Su sonrisa siempre me cautivaba y esta no ocasión no paso inadvertida. Lo único que pude hacer fue sonreír como un tonto y ayudarla a recoger sus cosas para ir al café.

-¿A dónde queda el café?

-A diez minutos-Bella iba a comenzar a caminar ¿Creía que íbamos a ir caminando? –Bella, está muy helado para ir caminando. Vamos a ir en mi auto.

-¿Tu auto?-la lleve hacia los estacionamientos y quedo sorprendida al ver mi auto-Wow-estaba feliz de tener mi precioso Volvo gris, pero estaba más feliz de que ella se subiera a él. Cuantas veces había imaginado que era yo el que la llevaba a casa después de la Universidad.

-¿Es regalo de tus padres? ¿O ahorraste para comprarlo?-Amaba eso de ella ser tan curiosa. Cada detalle lo quería saber y me alegraba que cada detalle de mi vida lo quisiera saber.

-De hecho, fue como de los dos. Empecé a juntar dinero para el auto, pero mis papas al ver que le ponía tanto esfuerzo pusieron ellos el resto.

-Bueno, yo me encuentro juntando dinero para comprarme uno. No quiero uno de último modelo, solo algo que tenga dos ruedas y me lleve para todas partes.

-Si necesitas ayuda, Rosalie estaría encantada de ayudar. Ama los coches-Cuando dije el nombre de Rosalie vi algo en su mirada que cambio. ¿Son celos? Mi corazón se hincho en mi pecho de solo saber que quizás ella tenía algo de celos por mí.

Llegamos al café y me apure por salir del asiento del conductor para poder abrirle la puerta del copiloto. Nunca antes me había esforzado por ser tan caballeroso con una chica. Con las que había salido lo era, pero solo porque así me lo habían inculcado nunca como ahora que lo hacía porque ella se lo merecía. Ella se merecía lo mejor y si estaba en mis manos el dárselo no lo dudaría dos veces en hacerlo. Entramos y pedimos nuestro café y algo para comer. Cuando llegamos a nuestra mesa vi como se mordía el labio inferior, signo que estaba nerviosa.

-Entonces, ¿Rosalie?-Claro, estaba nerviosa por preguntarme por ella. Se veía tan linda tratando de sonar neutral cuando por dentro se notaba que estaba entre nerviosa y enojado.

-Si, Rose, la novia de Emmet- su cara se relajo y cambio a un estado de alivio.

-¿Le gustan los coches?

-Los ama, de hecho es la mecánica oficial de la familia.

El resto del tiempo la pasamos hablando de nuestras infancias, antiguos novios y los últimos años. Me había enterado que en el Instituto había salido con Mike Newton, un chico que llegaba a parecer un perrito faldero detrás de ella y cortaron porque Bella necesitaba un novio con ideas propias, no alguien que accedía a todo lo que ella planteaba. De hecho nos habíamos dado cuenta que más de una vez habíamos pasado las diferentes vacaciones en el mismo sitio. Fue algo agradable saber que habíamos estados en el mismo lugar y compartíamos los mismos gustos, pero extraño el saber que nunca nos habíamos topado en ningún lugar. Era como que el destino nos trataba de juntar pero encontrábamos la forma de no hacerlo. Pero ahora que la había encontrado y me había armado de valor para acercarme a ella no la dejaría irse tan fácilmente.

-Entonces, yo estaba con mis primos y ellos me retaban para que me subiera a un árbol. Como soy tan cabezota desde pequeña lo hice. El resultado fue que me enganchara en un rama y terminara colgando de la camiseta y mis primos no encontraron nada mejor que tratar de jugar a la "Piñata Bella"-ambos comenzamos a reírnos. Estábamos en la parte de contar anécdotas estúpidas de nuestra niñez. –y bueno, el resultado fue que ahora le tenga fobia a los arboles y a las piñatas.- En eso comenzó a sonar su celular, al ver la pantalla se sorprendió un poco. Yo estaba tratando de controlarme, si era un chico no sabía cómo iba a reaccionar. Quería, no necesitaba a Bella para mí.

-Char… Papa ¿Qué ocurre? No papá está bien. Estoy en un café con un amigo viendo unas cosas para hacer un reporte para Literatura. Si papá el trabajo es entre dos. Si papá es un chico – me reí de su cara, por lo visto su padre quería saber el donde estaba Bella y al ver la hora me di cuenta pronto iban a ser las 9 de la noche. Era algo tarde y mañana teníamos clases. –Bueno papá, no te preocupes ya voy a llegar a la casa. Si quédate tranquilo, termina tu turno te veo en la casa. Y no papá no compres pizza yo veo la cena. Papa enserio, la tengo casi hecha. De acuerdo te veo en casa. Adiós.

-A tu padre no le molesta que le mientas-le comente con una sonrisa.

-No le mentí-me respondió con una gran sonrisa.

-Bella…

-De acuerdo solo invente la parte del trabajo. Pero era verdad que estoy en un café con un amigo-Había dicho que me consideraba un amigo. Mi corazón latía frenético y no lo podía controlar.

-¿Me consideras tu amigo?-tenia que preguntarle. Aunque mi sonrisa no se borraba con nada de mi cara.

-Bueno, es lo que yo te considero. Pero si tú no lo haces…-No la deje terminar. ¿En qué mundo paralelo vivía? Me encantaba el hecho de que me tomara por un amigo.

-Claro que te considero una amiga Bella- le respondí con una gran sonrisa- Pero parecía que tu padre estaba preocupado- debía de cambiar el tema si no quería confesarle a Bella que estaba terriblemente enamorado de ella.

-Si, lo que pasa que cuando llego a casa y veo una nota de el diciéndome que le cambiaron un turno lo llamo a la comisaria para saber a qué hora va a llegar y si debo hacer la cena para uno o para dos y como no lo había llamado se había preocupado.

-¿Entonces, tu padre aun no llega a casa?-me preocupaba el hecho de que pasara mucho tiempo sola en su casa, uno nunca podía saber si estaba segura o no.

-De hecho, llega a las diez. Edward, lo he pasado genial, pero debo de llegar a hacer la cena y terminar un pequeño trabajo para psicología.

-Oh, Dios. Es bastante tarde, lo siento por haberte entretenido tanto-estaba levemente avergonzado de haber estado con ella por más de cuatro horas. Las cuatro horas más felices de mi vida.

-Edward, no te preocupes. Lo he pasado genial y para mañana no tenía que hacer casi nada. –me tranquilizo con una gran sonrisa. Una vez en la salida, Bella estaba haciendo los intentos de ver si había algún taxi para irse a casa. ¿Estaba loca? Siempre he soñado con llevarla a su casa. Luego de una pequeña discusión, ya que no quería retrasarme y causar problemas logre convencerla de que yo la llevaría a su casa. El transcurso a su hogar se hizo bastante corto, demasiado corto para mi gusto. Deseaba prolongar la cercanía de Bella lo mas que podía.

-Gracias Edward. No deberías de haberte molestado en traerme.

-Bella, ya lo habíamos discutido. No me quedaría tranquilo a menos que te viera entrar a tu casa.

-Espero que no estés tan lejos de tu casa.-

-No. Vivo del lado norte-Ella vivía de lado Sur, así que por lo menos me llevaría cerca de media hora llegar a mi hogar.

-¡Edward! En serio no debiste preocuparte. Dios ahora yo me voy a preocupar. Dame tu teléfono-demando. La mire extrañado el porqué pedía mi teléfono. No le pregunte solo se lo pase. Vi como comenzó a teclear muchos botones.

-Bella, ¿Qué haces?-era extraño que se pusiera a marcar tantos botones de mi celular.

-Añadiendo mis datos a tu celular. No me puedo quedar tranquila, quiero, no demando que me llames apenas llegues a tu casa. ¿Te quedo claro?-Sonreí como un niño pequeño. Ella se preocupaba por mí y había añadido sus datos a mi celular. Me limite a responder con un asentimiento de la cabeza. No lo podía creer, tenía su número.

-Bueno Edward. Lo he pasado genial el día de hoy. Ojala que algún día lo podamos repetir-Estaba seguro que esto era mucho mejor que un sueño. ¿Ella quería volver a pasar su tarde conmigo? Pero lo que todo lo mejoro fue cuando se acerco a darme un beso en la mejilla. Donde poso sus labios quedo una sensación de hormigueo que me encanto. Dios la amaba tanto.-Creo que te veré mañana y te guardare un puesto-Se bajo del auto con un guiño. Yo me limite a regalarle una sonrisa y a agitar mi mano cuando entro a su casa. No lo podía creer, me guardaría un puesto al lado de ella. Emprendí mi marcha hacia mi casa, en donde mis hermanos me estarían esperando. Suspire, después de tener una tarde de ensueño con la chica que me traía loco volvía a mi casa con mis dos hermanos locos. Apenas llegue estacione mi Volvo mire mi celular. Deseaba saber que era lo que Bella había guardado en mi memoria. Y ahí los vi, su número de celular y el de su casa y su correo electrónico. No podía dejar de sonreír y llegue a mi casa con mi sonrisa idiota.

-Veo que te fue bien-me comento Alice sentada en un sillón junto con su portátil.

-Alice, no tienes ni idea-le respondí con tono soñador una vez que me había sentado frente a ella en otro sillón.

-Si la tengo y por lo visto Bella tiene mucho efecto en ti.-Cuando estaba a punto de saber el porqué Alice sabia de Bella entro Emmet

-Hey ¿Qué le paso a Eddie para que tenga cara de idiota enamorado?

-Bella-Se limito a decir Alice con una sonrisa.

-Vaya, ¿por fin le hablaste?

-Si, le hable.

-Ay, Eddie por fin actuó como un hombre. Y después me cuentas que tal, voy saliendo. Rose me llamo.-Dijo saliendo rápidamente de la casa.

-¿Alice como sabias de Bella?

-Iba a la Biblioteca a buscarte para decirte que mi iba con Jasper y te vi por la ventana hablando con Bella. No quise interrumpir

-Gracias Al- a veces Alice sabia que hacer en los momentos perfectos y supo dejarme espacio con Bella. No podía pensar en una hermana mejor que ella.

-Bueno, luego me cuentas los detalles. Estoy seguro que debes de llamarla ya que tienes tu celular en la mano. –Cierto, había quedado de llamar a Bella una vez en casa. Me despedí de Alice con un beso en la frente y comencé a subir las escaleras con la sonrisa más grande de mi vida. Nunca había estado tan feliz y por fin podía decir que había hablado con la chica más hermosa y diferente de todas. Cuando cerré la puerta de mi habitación llame a su número con el corazón latiéndome tan fuertemente que ya veía que salía de mi pecho. Por fin había cumplido de conocer a mi pequeña obsesión y hacer realidad mi grande anhelo. Bella. Bella Swan.


Fran: okey gente, llegamos al final. ¿Tomates? ¿Lo odian? ¿Me dedico a solo comedia y estupideces? Decidanlo en los reviews que siempre me encantan. Y bueno, no tengo pensado una continuacion. Osea ver como va la relacion entre ellos y si florece el amor. O poner la parte de Bella, no se algo asi. Si quieren ustedes lo pueden decidir, estoy abierta a posibilidades y me lo dejan saber por reviews. En estos dias tambien voy a subir otro one que tengo listo, pero es un one-shot song fic. Y aparte espero subir algo de mis otras creaciones, ya sea Como perder a un hombre en diez dias y El peor dia (que las escribo sola) de Amor de carretera (espero a la lili para ponernos de acuerdo) y Vacaciones ¿Infernales? (hay que ver con la vale) asi que me despido. Espero que les haya gustado porque a mi me encanto escribirlo y sacar otro lado mio =). Se cuidan y me pongo con mis capis. Besitos a todos los que se toman el tiempo de leer y dejarme un rr. Se cuidan todos adiosin!! =)