+LOVER+

-Yo... estoy enamorada de Mimi...-

Y no creí que ese día llegaría, no creí que algún día me dirías eso.

Pero sí, me lo dijiste y con todas las letras.

Aunque miraste mi rostro triste y te morías de ganas de llorar.

Sin embargo...

Lo dijiste y te marchaste, sin mirar atrás y sin arrepentirte.

Y esa...

Había sido mi primer pérdida, fue la primera vez que me dejaron a mí y yo no tuve oportunidad de cortar.

Y desde ahí, supe que...

TÚ ERAS MI IMPOSIBLE...

-Oye...-cerraste uno de tus ojos para el constante contacto-¿A qué debo el atrevimiento?-en tanto ella te besaba el cuello

-¿Hablaste con Horo Horo-kun?-quebró en tanto te manoseaba toda

-Aún no...-alcanzaste-Ha estado ocupado estos últimos días...-mentiste en tanto dejabas la espalda contra el casillero

-¿Quieres y le diga yo?-te propuso desprendiendote la camisa

-N-No...-le revolviste un poco los cabellos-Es mejor y me escuche a mí...-en tanto ibas haciendo tu parte

-Date prisa, por favor...-te suplicó entreteniendose con tus piernas-Ya no puedo tolerar esto de verte a escondidas...-la intrepida lengua te erizó

-Tampoco yo...-frunciste los labios-Prometo y se lo diré la próxima vez...-el deseo estaba primero-La próxima vez que lo vea...-le aseguraste-Pero...-te excusaste

-¿Hmm?-subió los labios hasta los tuyos-¿Qué pasa?-te cuestionó entre besos

-¿Por qué no dejamos esto para después?-le diste a elegir en tanto respondías-Aún estamos en el Colegio...-le recordaste mientras te dejaba y te volvía a tomar

-Entonces...-sacó sin dejarte ir de la unión-¿Vendrás a casa?-te invitó

-Sí...-asististe-Como siempre...-continuaste prendida al beso

Y no me quedé a ver si siguieron o no...

Me fui corriendo y no quise saber más nada, de este dolor que me comía el pecho y el alma.

Y aún...

Seguía recordando eso, ese momento tan amoroso a su lado y que disfrutaste a pleno.

Y ahora pensar que, hacías eso estando conmigo, me irritaba.

Ahora caía y por eso no habías querido hacerlo conmigo, porque ya tenías novia y ella no tenía mis mismos dones.

Y fui tonto en aquel entonces, al no caer y sacar de una...

QUE ANDABAS CON UNA CHICA...

Y ahora estaba sentado ahí, en la banca, esperando que llegase mi turno de entrar.

Pero...

Mis habilidades habían disminuido desde que me dejaste y no era tan bueno como antes, eso se notaba.

Antes era el chico popular, todos seguían mi sombra y mis pasos.

Y ahora...

SIN TI, NO ERA NADIE...

-¡Genial, Horo Horo-kun!-me felicitaste-¡Cada día, lo haces mejor!-eso me sonó medio para otro lado

-Gracias...-me avergonzé un poco-Pero, no es para tanto...-me rasqué la cabeza-Sólo doy mi mejor esfuerzo...-sonreí feliz

-Sí...-gestaste para mí-Pero, de todos modos...-te excusaste-Creo y podría felicitarte...-te apenaste mirandote los pies

-¿Hmm?-me quedé tonto

-Recuerdas y me pediste un beso, ¿verdad?-mal recuerdo, fui precipitado-Dije y me esperases un poco, ¿no?-aquello había sido incómodo

-S-Sí...-sentí pena por primera vez-De veras y dije eso...-mala boca

-Creo y puedo dartelo ahora...-lo diste como opción-Si quieres...-me pusiste a elegir a mí

-¿Tú quieres?-tragué saliva-¿De veras y quieres eso?-por primera vez, no iba a forzarte

-Sí...-sonreíste-Quiero...-

Y desde ese momento...

Había caído prisionero de tu encanto y de tu sabor, de tus labios y de tu piel.

Y jamás, jamás me dejaste ponerte una mano encima y luego me dejaste.

Y pensar que yo me había entregado con todo mi ser...

Me hacía doler el pecho, con el corazón hecho trizas y mi sangre colandose por tus lejanas manos.

Yo, que nunca creí alguien sería capaz de hacerme daño, estaba roto como un juguete mal hecho.

Porque eso habías hecho conmigo, jugaste con mis sentimientos a tu antojo y ni viste que yo te quería...

QUE NO HACÍA NADA MÁS QUE QUERERTE...

-¿Por qué?-te quedaste desentendida

-¿Hmm?-voltee hacia ti-¿Qué cosa?-

-¿Por qué no fuiste con ellos?-no entendiste nada-¿Por qué te quedas conmigo?-te viste linda sosteniendo mi toalla

-Mira lo que dices, Anna-chan...-no tenías remedio-Está claro, ¿verdad?-me sequé un poco-Porque eres mi novia...-disimulé un poco

-Horo Horo-kun...-te quedaste muda

-Y quiero pasar contigo, todo el tiempo que pueda...-te miré sonriente-¿Es eso tan malo?-me puse la toalla en el hombro

-No...-gestaste para mí-Para nada...-negaste con la cabeza y yo ahí te abrazé

-Qué bueno...-susurré conmovido-Porque...-di explicaciones-Ya lo sabes, ¿verdad?-te estreché entre mis brazos

-¿Eh?-

-Que lo único que quiero, es estar contigo...-confesé con mi sentimiento más verdadero

Y de a poco, después de un tiempo...

Dejaste de tener espacio para mí, con tareas y otras excusas que inventabas.

Y ahora...

Al fin sabía y cuantás veces me habías mentido, cuantás veces me habías esquivado...

CUÁNTAS VECES TE HABÍAS ACOSTADO CON ELLA...

Y una vez más...

No entré a jugar, tanto ya acabó la práctica y aquí estaba vacío.

Y como era de costumbre...

Me fui a los bastidores, para llegar a casa y decir lo había hecho de maravilla.

Porque...

Cuando llegase tenía que disimular, ocultando que tan lastimado estaba y que siempre lo estaría.

MIENTRAS TE TUVIESE LEJOS...

Y cuando llegué...

Sí, me congelé, me quedé tieso viendote esperar sentada.

Y no quise preguntar, no quise preguntar a quién esperabas, ciertamente me la venía venir.

YO, DE TI, YA LO SABÍA TODO...

-¿Qué haces aquí?-te llamé en tanto me encaminaba hacia las duchas-Ya deberías estar en casa...-te mandé y tú ahí me viste-Ahora que lo recuerdo...-me burlé-Ya no me esperas después de las prácticas, ¿no?-seguí caminando como si nada

-Yo...-no te salió-Estoy esperando a...-te corté

-Sí, ya sé...-no le di importancia-Estás esperando a Mimi-chan, ¿no?-me hice la cabeza-A esa mocosa fastidiosa, como tú solías llamarla...-me senté bien lejos

-Jamás me lo perdonarás, ¿verdad?-te hiciste la lastimada-Que te haya dejado por ella...-eso dolió y mucho

-No es cuestión de perdonarte o no...-expliqué harto de lo mismo

-¿Eh?-

-No puedo pretender y no duele...-sangré solo-No puedo aparentar y no te quiero...-eso jamás-No puedo engañar a mi corazón...-él dictaba por mí-No puedo callar mis sentimientos...-era increíble y seguía hablando contigo

-Horo Horo-kun...-aferraste herida las manos a tu pecho

-Creeme y es difícil...-me tragué el llanto-No es nada fácil estar sin ti...-eso costaba, cada día un poco más-Pero...-tomé la decisión-Espero acostumbrarme algún día...-levanté la cabeza-Después de todo...-volví a mirarte-Ya sé que no volverás...-sonreí como si nada y costó mucho

Y no escuché nada de tu parte, como si hubieses muerto o te habías quedado sin palabras.

Y por primera vez...

Te había dicho todo lo que tenía guardado, que me callé en la despedida y en el "ADIÓS".

Y por cosa del destino, por una de esas casualidades de la vida...

Por detrás, tus brazos me envolvieron y pegaste tu cuerpo al mío, encontrandose tus senos con mi espalda.

Y yo...

Quise llorar, por la distancia anterior y las piezas de mi corazón, que tú habías roto y sin consideración.

Y tus manos se fueron directas a mi pecho, a yacer donde mi palpitar, que bombeaba pausado y lento.

Y fue misero el instante...

En que te escuché respirar, bajo y lagrimoso, con lágrimas nublandote la vista.

Y no sabía por qué, pero...

En ese momento, me sentí una basura, un tipo que hacía llorar a una dama no merecía vivir y eso lo sabía.

Y sin embargo...

Estaba tieso, con tu mentón apoyado en mi hombro y mis ojos tiritando, fuera de ese lugar y de su eje.

Porque ahora sí que sentía, ahora sí que se sentía lo que eras...

LA INALCANZABLE...

-Este corazón...-susurraste haciendome caricias-¿Duele?-me consolaste

-Sí...-asistí lagrimoso-Y mucho...-no podía sacarte de mi mente

-Entonces...-concluiste-¿Podría pedirte algo?-

-Seguro...-acepté como si nada-¿Qúe quieres?-

-¿Podrías intentar sanarlo por mí?-fue tan tierno que quise llorar-Me temo y esta vez, no podré...-tenías otras obligaciones

Y no supe por qué, pero...

Aquello que me pediste, me sonó tan familiar, como si ya me lo hubieses dicho alguna vez.

Y así, de cierta manera, había sido.

-¡Horo Horo-kun!-gritaste viniendo hacia mí-¡¿Estás bien?!-te arrodillaste a mi lado

-S-Sí...-me levanté como pude-No te preocupes...-sonreí en tanto pude-Fue mi culpa...-me rasqué la cabeza

-¡No, eso no es cierto!-me correguiste-¡Ese tipo es un tramposo!-lo culpaste de mi caída

-Gracias por defenderme...-me sentí feliz-Pero...-me excusé-De veras y estoy bien...-volví a sonreír

-Pero...-me copiaste-Te duele...-me pasaste la mano por el rostro-Yo...-dudaste un poco-No sé que puedo hacer para intentar sanarte...-buscaste mi respuesta

-Quédate conmigo...-sonreí contento

-¿Eh?-

-Si tú estás conmigo...-te expliqué-Estoy seguro y no dolerá nada...-me reí caracteristico de mí

-Está bien...-asististe no muy convencida

-¿Eh?-

-Me quedaré contigo...-prometiste decidida-Pase lo que pase, siempre lo haré...-gestaste para mí

Y ahora...

Por fin lo entendía, tú ya no ibas a estar para mí y tenía que arreglarmelas solo.

Porque...

No volverías a estar otra vez, tuve mi oportunidad y sin embargo la despedicié.

Y ahora...

Tenía que dejarte ir, con ella y de mi corazón.

Aunque costase mucho, doliese más que morir y me diese de recompensa la soledad.

Y toqué tus manos, puse las mías sobre las tuyas y cerré los ojos.

Y luego de tantos días...

Sonreí, de nuevo con ese gesto que me caracterizaba y que antes sacaba destellos.

Porque...

Esta era mi única oportunidad, de no fallarte y de hacerte estar orgullosa, de no desperdiciarte y de no desvalorarte...

PORQUE TE HABÍA DEFRAUDADO COMO NOVIO...

-Sí...-asistí-Lo haré por ti...-

Y creí que, apenas dijese eso, me soltarías para dejarme ir.

Pero...

No, no hiciste nada, sólo recostaste la cabeza en mi hombro y ahí te quedaste.

Complacida por mis palabras y llorando en silencio, todo lo que ya no nos distanciaba y que tú creías podías reconstruir.

Y yo, aunque sabía que era imposible...

No dije nada, no dije que las cosas siempre serían así y que no podías ni pensar en mí como tu amigo.

Porque...

YO JAMÁS TENDRÍA ESOS OJOS PARA TI...

-Horo Horo-kun...-susurraste en mi oído-Gracias...-

Y esas palabras, sí, esas miseras palabras...

Me tocaron el corazón, tanto que me quedé acompañandote en llanto y callé por dentro.

Intenté ni me oyeses lloriquear, que no supieses por cada cosa que decías yo moría y me hacía "AGUA".

Porque...

Ahora no quería fallarte como hombre, no quería y me vieses hecho trizas por esto.

Y sujeté tus manos con fuerza, para reprimir el llanto y simular mi felicidad.

Para que ni pensases caía agua de mis ojos y esperaba tú me la secases.

Para que ni pensases de a poco me estaba muriendo y que el abrazo me parecía tortura.

Para que ni pensases en que yo estaba callandome algo y me tragaba contigo la voz.

PORQUE YO YA NO TENÍA NADA QUE DECIR...

Tú ya sabías lo que sentía y sin embargo había prometido, prometí y haría algo al respecto.

Para que no siguieses sufriendo por mi y vinieses a consolarme a espaldas de ella.

Para que no arriesgases nada y no perdieses la confianza de esa otra.

Para que nada de mí te causase molestías de nuevo y te privase de algo.

PROMETÍ Y YA NO ESTARÍA EN TU CAMINO...

Y por eso, me quedé ahí, acompañandote en lágrimas y en el abrazo.

Porque... no quería separarme de ti, ni aunque viniese un tornado y me forzase a soltar tu mano.

Quería respirar tu aroma tanto pudiese, sin creer a esto una mentira y a tus palabras una farsa.

Pero no podía evadir el dolor, aunque estuvieses no podía evitar pensar que, al final...

NI LLEGUÉ A SER TU AMANTE...

+THE END+

+BY: AT+