TOGETHER

By: Yu Okawa

Los personajes perteneces a Takao Aoki, está historia no ha sido elaborada con fines de lucro.

Esta historia esta dedicada para una de mis mas queridas amigas, ¡Luz!

I

REGRESO

–¿Kai regresaba?- Lo escucho tras las puertas. Esa voz que afirmaba el regreso de Kai no era otra que la de Boris. Aquello no podía ser real… ¿O si?.

Salio disparado a su habitación con el cejo fruncido, después de tantos años de que Kai le había abandonado, regresaba como si solo hubiese ido a dar un paseo, uno que duro años.

Se encerró en su cuarto y miro tas la ventana la nieve caer. Kai en los años que llevaba conviviendo con él, como su pareja, amigo, como su todo. Nunca, jamás le había oído decirle un "te quiero".

Al principio estaba bien, después de todo era Kai pero cuando le vio a lado de Ray mirándole bobamente algo en su interior se rompió. Ya no estaba tan seguro como antes de no necesitarlas oír. Ya no lo estaba.

Después de ese día Kai no había mostrado singular interés, a pesar de que eran años los que los separaban el uno del otro. Se suponía que debía emocionarse, o dar alguna señal de desear encontrarse pero no, nada de eso, solo le vio de reojo y siguió su camino.

No había dudado de él en todo el tiempo que llevaban separados el uno del otro pero después de verle junto con el morocho ya no estaba seguro de que tuviese el mismo lugar que ostentaba en el corazón del ruso hace años.

Por ello su regreso causaba una revolución en su cabeza y corazón. ¿Por qué regresaba Kai?. ¿Era posible que desease encontrarse con él?. ¿Qué desease estar con él?.

Caminaba de un lado a otro en su cuarto casi haciendo una zanja en el suelo de este. Se detenido abruptamente y golpeo la pie mientras cerraba fuertemente la boca.

Ya lo descubriría.

Kai camino con paso firme sin que el frió glacial, ya característico de Rusia, lo afectara en lo mínimo. Iba tras Boris y de alguna manera regresaba a la abadía, después de muchos años de ausencia, para competir en el equipo de los "Demolition Boys".

Sus ojos granate se centraron en los lóbregos pilares de cemento del lugar, las paredes grises y el ambiente invadido por un silencio omnímodo era lo que caracterizaba al lugar. Todo le era tan familiar, tan poco había cambiado aquel sitio. aun permanecía tal y como lo recordaba, solo que con algunas insignificantes diferencias.

–Tu habitación será la misma que en antaño. ¿aun recuerdas el camino?- rompió el silencio Boris con su voz hedionda y henchido de satisfacción. Y no era para menos, tener a Kai de vuelta era una ventaja significativa contra el resto de los equipos.

Kai gruño por lo bajo, sintiéndose subestimado por alguien, que seguramente, es menos que él, se paro justo frente a Boris y extendió la mano. Este saco de su bolsillo la llave de la habitación y Kai, en un rápido movimiento la arrebato de las arrugadas manos para después dirigirse a su cuarto con paso firme, recordaba perfectamente el lugar donde se encontraba su habitación, al igual que toda la abadía, no había rincón que no conociese y olvidase.

Al abrir la puerta se detuvo unos instantes y espero pacientemente a que "él", quien había invadido su habitación, se dignara a decir algo.

–Es verdad. Cuando lo oí supe que habías tomado la decisión correcta. Dejar a esos perdedores fue una sabia decisión de tu parte.

Kai no le hizo caso y aventó la maleta sobre la cama.

–No has cambiado en nada Kai.- dijo con complacencia al percatarse que su "Fénix" era el mismo que regresaba después de mucho tiempo de haberlo dejado solo. Aunque no estaba seguro de si por dentro era el mismo.

–¿En serio?, Yuriy, deberías observarme mejor.- dijo Kai con una sonrisa burlona para después comenzar a sacar cosas de su maleta.

Yuriy miro con atención cada movimiento que hacia, Kai había cambiado; su espalda se había hecho mas ancha, sus bíceps eran marcados, sus brazos más fuertes y su cremosa blanca piel, resaltaba su mirada carmesí. No pudo evitar preguntarse si Kai recordaba todas aquellas cosas, que se suponían prohibidas y que hicieron de niños.

Le miraba con atención y la duda dentro de su corazón se extendía, como un inmenso mar negro, todo resquicio de luz era consumido por este. ¿Le quería?, ¿aún le quería?.

Tampoco deseaba preguntar aquello, era estupido y parecería una idiota quinceañera, no deseaba mostrarse tan débil ante él. Encontraría la manera de salir de dudas, seguro que lo haría.

Se puso de pie y camino hacia Kai, quien guardaba algunas cosas en los cajones de un viejo mueble. Le abrazo por el cuello, rodeándolo con ambos brazos y descansando su peso sobre la espalda de Kai.

–Tenía ganas de verte.-confeso en un murmullo mientras tomaba entre sus dientes el lóbulo del oído de Kai, mordisqueándolo lentamente intercalando con lamidas. Sus manos ahora se movían traviesas sobre el dorso del ruso y se pegaba, tanto como podía, al cuerpo de Kai.

–Disfruta. Está es mi bienvenida.-susurro mientras besaba su nuca.

Las manos del pelirrojo descendieron lentamente, colándose bajo la negra camisa, sintiendo aquel calor emanar del cuerpo de Kai, las subió ágilmente hasta toparse con una de las tetillas de este y acariciarla con un solo dedo, Kai siseo al sentir aquel dedo moverse en círculos pequeños y no pudo evitar sentir aquella ola de calor tomar su cuerpo.

Yuriy se pego mas al cuerpo del ruso, tanto como pudo, restregando su ya creciente erección con el trasero de Kai.

–Detente-ordeno con voz ronca Kai. Yuriy se sorprendió y no hizo nada mas que retirar sus manos del cuerpo de Kai. Lo sabía, ya no había nada que los uniese, tan ensimismado estaba cuando callo abruptamente sobre la cama.

No reacciono a tiempo, para cuando hizo amago de querer ponerse de pie Kai estaba encima de él.

–Así esta mejor. Ahora, gime para mi.

Kai le beso nuevamente metiendo violentamente la lengua dentro de la cavidad bucal del pelirrojo, acaricio la pierna de Yuriy con una de sus manos, notando lo molesto que era aquel pantalón. Se detuvo un instante y miro a Yuriy.

Comenzó a mover sus caderas sobre las de Yuriy, haciendo que ambas erecciones rozasen una contra la otra, siendo únicamente separadas por la tela de sus pantalones. Kai comenzó a besar el cuello del pelirrojo mientras colaba una de sus manos bajo la chamarra de Yuriy, siseando al sentir la calida piel del pelirrojo bajo la palma de su mano.

Yuriy no se quedaba atrás, no dejaría que Kai fuese el único en divertirse, por ello había comenzado a desabrochar el pantalón de Kai para colar sus manos y toparse con aquella piel caliente y húmeda de la virilidad del ruso.

–Estás muy duro.-dijo para comenzar a acariciarle rítmicamente, moviendo su mano de arriba abajo, oyendo los roncos gemidos que se Kai trataba de ahogar.

Le satisfacía complacer de ese modo al ruso, le encantaba tocarle y verle gemir a causa de sus caricias, amaba ver como esos ojos granate se cerraban para entregarse al éxtasis. Y podía saborearlo ya, sentir aquel miembro erecto entrando en él, partiéndolo en dos para después abrir las grandes puertas al placer. Casí podía oír aquel característico sonido del entrar y salir, causado por el semen del mayor.

Tenía que sentirle dentro. Giro dejando el cuerpo de Kai bajo el suyo y se acomodo a horcajadas sobre este, haciendo que su trasero quedase sobre el miembro de Kai.

–Es mi turno.-Y dicho esto se quito la chaqueta de manera sugerente para después quitarse la playera, exponiendo su blanca piel al gélido frío de la habitación. Kai sonrió con satisfacción y se sentó para tomar con su boca una de las tetillas.

–Ah…espera Kai, aún me falta algo. – El chico de cabello azul se detuvo para ver como su compañero se bajaba de él y comenzaba a quitarse el pantalón junto con la ropa interior, dejando expuesto su erguido miembro, el cual, ya reclamaba atención.

Yuriy le miro una vez mas y sonrió seductoramente, veía como Kai le miraba de pies a cabeza, le devoraba con la mirada, era como si quisiese que su imagen quedase grabada en su mente.

–¿Me extrañabas, Kai?.- El susodicho le miro atento y él sonrió socarronamente. No importaba si lo extrañaba o no, sabía que Kai lo deseaba y para él era suficiente. O al menos eso quería creer.

Fu hasta Kai y se sentó a horcajadas en él, sintiendo el duro miembro de Kai golpear su entrada.

Se levanto ligeramente y tomo el miembro de Kai dirigiéndolo a su entrada.

–Te dolerá

–Ese será el menor de mis problemas.- y dicho esto hizo que el miembro de Kai entrara de una sola vez en él. Sintiendo aquel agudo dolor en aquella parte de sus cuerpo, un dolor que le recorría desde la punta del dedo hasta la cabeza.

Se aferro a Kai y mordió su hombro, buscando acallar el grito de dolor que amenazaba con salir de su garganta. Era espantoso, el dolor era agudo y podía jurar que aquel liquido calido que resbalaba desde su interior no era otra cosa que sangre.

Si, era muy doloroso, pero de alguna manera lo disfrutaba. Kai tenia fuertemente cerrados sus ojos y se aferraba a su espalda, sentados como estaban, el sentado sobre Kai abrazándole y sintiendo las uñas de su compañero enterrarse en su espalda. Le dejo de morder y vio la marca de sus dientes en la blanca piel y volteo a verlo, le vio abrir los ojos y le escucho respirar con dificultad, prácticamente jadeaba buscando tomar mas aire para sus pulmones.

Aquella estreches rodeándole junto con aquella calidez envolvente provoco en él el mas fuerte placer. De un solo golpe había ingresado, completamente, su miembro erecto en el interior de Yuriy. Tanto placer proporcionado por una sola acción solo le nublaba la mente y no dejaba de desear comenzar a moverse.

Abrió lentamente los ojos y vio a Yuriy observándole, el hombro le dolía un poco por la mordida de Yuriy pero en su mundo retorcido le había resultado excitante saber que el otro se partía en dos, él lo partía en dos y le hacia suyo.

Yuriy asintió y él sonrió.

Tomo de las caderas a Yuriy y comenzó a alzarle para dejarle caer nuevamente, repitiendo la accion varias veces, hasta que salio completamente de él y le obligo acostarse. Se posiciono entre las piernas del pelirrojo y las subió a sus hombros, entro nuevamente en él y comenzó a embestirle.

Los gemidos de ambos era lo único que se escuchaba en esa habitación junto con el sonido que provocaba el golpeteo de sus embestidas.

–Ah…Kai…mas-tartamudeaba y no era para menos, no podía ni armar una oración. Después de haber sentido aquel agudo dolor había llegado el placer como una ola, consumiéndolo y haciéndole perder la cordura.-…rápido.

Kai rápidamente acato la petición de Yuriy e incremento la velocidad. Sintiendo aquella estreches envolverle al entrar y salir. Se apodero de los labios de Yuriy, ingresando su lengua y lamiendo a la otra, incitándole a jugar con la propia. Y Yuriy obedeció, aferro las manos a las sabanas, estrujando las fuertemente, sintiendo como una de las manos de Kai tomaba su miembro erecto y comenzaba a acariciarle frenéticamente.

Kai libero su boca y lamió su cuello, lo mordía, lo besaba le hacia suyo con cada caricia y dejaba su aroma en su piel. Era de Kai, de eso no había duda y amaría que Kai fuese suyo.

Ambos cuerpos se sacudieron violentamente con la llegada del orgasmo. Kai se dejo caer en el cuerpo del pelirrojo respirando agitadamente, sintiendo aquel liquido calido y blanco resbalar por sus dedos. Salio de Yuriy y un fino hilo de semen salio de la entrada de este, le miro atentamente y le vio igual de agitado que él.

Se acostó a su lado y miro el techo, intentando recuperar el aliento.

Yuriy volteo a verlo y Kai le miro.

–Tengo cosas que hacer mañana.- y se dio la vuelta, dándole la espalda al pelirrojo para quedar profundamente dormido.

Yuriy solo le miro y sintió que un nudo en la garganta se le formaba. Los ojos le ardían y el corazón se estremecía. Respiro agitadamente y cerro los ojos.

¿Kai, le quería al menos un poco?.

COMENTARIOS DE LA AUTORA

Aquí está el capítulo uno re-editado de Together. ¿Les gusto?, bueno espero que así sea. Sinceramente a mi no me gusto como me habia quedado escrito el primero, por eso decidi re-escribirlo y al final quedo así.

Espero que haya sido de su agrado ^^.