Kyrie eleison (Κυριε ελεησον).
Señor, ten piedad.

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Quintessia...

Quintessia al igual que el resto del mismo Universo habían regresado a la normalidad después del terrible encuentro que todos los seres tanto orgánicos como mecánicos habían tenido con las esporas que transportaban ese terrible virus del odio.

Un quintesson, tal vez el más pequeño y cobarde de todos los de su raza había sido el elemento determinante en esta nueva amenaza, sin él no hubiera regresado de entre los caídos el líder autobot que liberó la luz de la matrix autobots para proteger a todos de las tinieblas.

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Deberías estar feliz- molestaron desde el ángulo de la puerta- no todos los ciclos terrestres, cybertronianos o de Quintessia el jefe de jefes autobot te palmea la cabeza.

Gamma Quintesson se giro de un pequeño saltito. Él había sido el responsable del regreso de Optimus Prime.

Cazador, si fueras al menos un cuarto de lo que se supone debe ser un guardia quintesson- dijo el esclavista- me tratarías con más respeto.

Pero si ya te muestro el respeto que te tengo- molestó Tempestad haciendo una reverencia.

Gamma musitó algo en su lengua.

¿No deberías irte ya?- ahora fue el quintesson el que trataba de molestar al guardia sin lograrlo.

Cuidado Gamma- dijo Tempestad acercándose al quintesson- sería muy feo que yo ya no regresará y esas fueran tus últimas palabras hacia mi.

Gamma Q. pasó rápidamente todas sus caras quintesson antes de regresar a la cara de muerte, la cual mostraba solo si estaba aterrado o enojado.

Tempestad no pudo evitar soltar una sonora carcajada.

Sólo estoy molestando- le dijo palmeando la cabeza del quintesson como lo había hecho Optimus Prime- qué podría pasarte si tienes a Diluvio para cuidarte...

Esa era la forma que el cazador tenía para disculparse con Gamma por su poco respeto al que era su creador y amo.

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- Cuidado, cuidado, no debes tensarlo mucho o el tiro no será perfecto, cuidado...

Tempestad apareció sobre una extraña planta metálica a las afueras de la fortaleza de Gamma, la vista era exquisita, no por el metal que formaba Quintessia, sino por quienes observaba en ese momento el cazador.

Su hermosa Tormenta ya no era la pequeña sparkling que ayudó a Terran en Zatoova, faltaba poco tiempo para que fuera toda una señorita, a Tempestad le encantaba observarla, cada vez se parecía más a Diluvio aunque el polícia melodramático dijera que Tormenta era la viva imagen del cazador.

En ese momento Tormenta tenía una sesión de tiro con una especie de arco alienígena que su creadora le mostraba como utilizar... Diluvio, ¿exisitía femme más hermosa? El cazador negó con la cabeza, nunca.

No muy lejos de donde estaban ambas femmes, el corgojai de Tormenta ahora un macho de tamaño medio pero de gran fuerza estaba dormitando, el animal aun estaba a la mitad de su crecimiento.

Como Tormenta- pensó el cazador mientras observaba al pesado animal.

Esa bestia era sobreprotectora con Tormenta, el peluche del corgojai aun mostraba mechones blancos entre el pelaje negro, cuando el pelaje fuera completamente azabache "Monsoon" como lo llamaba su niña le arrancaría la cabeza a cualquiera que intentara ponerle una mano encima a Tormenta.

Tempestad soltó una risilla decepticon imaginando a todos los pretendientes que tuvieran la desgracia de toparse con las fauces de Monsoon.

¡Lo logré!- gritó de pronto Tormenta.

Su flecha había dado en el centro del tiro al blanco.

Muy bien hecho, trofeo- apareció Tempestad.

Tormenta tiró el arco para correr a los brazos de su creador.

¿No deberías haberte ido ya?- preguntó Diluvio con una sonrisa.

Ya voy, ya voy- dijo Tempestad sin soltar a Tormenta- mmmh, y si mejor me quedo.

¿Quedarte?- Diluvio se acercó al cazador.

Tormenta les dio espacio a sus creadores mientras iba a despertar a Moonson.

Podemos hacer que Tormenta vaya a jugar con su osito de peluche- Tempestad tenía atrapada a Diluvio por la cintura- mientras tú y yo... ya sabes...

Me encantaría- dijo Diluvio besando a su cazador- pero ya te están esperando... y llegarás tarde como siempre.

Tempestad protestó pero Diluvio se alejó de él para regresar con su pequeña.

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¡Vendaval!- gritó Tempestad.

Al momento su nave insignia se hizo presente levantando una enorme polvareda frente a él.

Rumbo fijo a Cybertron- rugió el cazador.

Coordenadas cargadas, cazador... Disfruta el viaje...

Tempestad más que sentarse se aplastó en su asiento.

Yo quería quedarme- se dijo fingiéndose molesto.

Un segundo terrestre después ya estaba pensando en cómo molestar al polícia autobot solamente verlo.

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Cuando Optimus Prime regresó pareció no haber sido el único que también volvía de las tierras de los muertos, un grupo élite que el Prime pensó haber perdido en la Tierra hacia mucho tiempo también regresó.

Un grupo que el cazador conocía muy bien.

Mirage- dijo de pronto Jazz colocando varios datapads frente al auto de carreras- todos estos para mañana.

¿Por qué tan contento, Jazz?- molestó Mirage con una sonrisa cómplice.

Porque alguien debe darle un recorrido a la señorita Shining Star por la base, el próximo ciclo- dijo el chico de visor azul.

Ok, sólo porque son órdenes del General Spartan- dijo Mirage sin dejar de sonreir- me debes una.

Nos debes dos- dijo Hound llegando- yo tengo que ir a la Tierra en el próximo crucero y necesito cobrarte el favor que me debes.

Mirage negó con la cabeza.

Bueno, pero no más- dijo el chico ahora con el doble de datapads sobre su escritorio.

Que sean tres- dijo de pronto alguien más desde la puerta.

¿Tú también, Prowl?- preguntó Mirage.

Al parecer el cazador tiene algo importante que quiere mostrarnos en Quintessia- dijo el polícia acercándose a sus amigos- pero como ustedes estarán ocupados, me toca ir solo.

Me saludas a Tormenta- dijo Jazz- ah y no olvides a Diluvio.

No sé si agradecerlo- dijo de pronto Tempestad apareciendo entre ellos- o golpearte por el atrevimiento.

Que sea la primera, por favor- dijo Jazz saludando al cazador.

Llegas tarde- dijo Prowl como saludo.

¿Tarde? Yo no conozco esa palabra- fue el saludo de Tempestad.

Bueno, que se diviertan- dijeron lo otros tres autobots retirándose al momento.

Cuando Prowl y Tempestad estaban en la misma habitación era mejor darles espacio para no terminar regañado o golpeado.

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Bienvenido cazador, bienvenido polícia autobot melodrámatico denominación Prowl

¿Por qué rayos esa cosa no ha cambiado su forma de dar la bienvenida?- preguntó Prowl elevando las alas puerta.

Ups- dijo Tempestad fingiendo no haberse dado cuenta- pensé que ya lo había reparado.

Cazador de Unicron- dijo el polícia tomando asiento- ¿qué es lo que quieres mostrarme?

- No puedes esperar hasta...

Prowl no pudo evitar pararse de un salto, Tempestad estaba de pie frente a él a punto de decir alguna ironía como siempre cuando sin previo aviso pareció desvanecerse, el cazador apenas y había tenido tiempo para sujetarse al respaldo de su asiento.

¿Qué rayos? Se preguntó al momento Tempestad, nunca en todo lo que llegaba en línea había pasado eso, había sentido un dolor terrible en la chispa, como si alguien le hubiera atravesado con algo sumamente filoso.

De pronto tuvo un mal presentimiento, uno como nunca había tenido... Por primera vez en mucho, pero mucho tiempo, los ópticos del cazador mostraban ese brillo de miedo, y no miedo por él sino por alguien más...

¿Estás bien?- preguntó Prowl acercándose.

Tempestad una vez más estaba de pie.

Vendaval, quiero estar en Quintessia en menos de un click, ¡Ahora!- rugió el cazador sin contestar a Prowl.

Órdenes recibidas, cazador

Fue la respuesta del piloto automático.

Tempestad no dijo nada más, Prowl no entendía que había pasado, lo único que sabía era que ese brillo desconocido seguía presente en los ópticos azabaches del cazador...

Continuara...