Lo que pasa en el cielo… se queda en el cielo

Capítulo 0

"Lo que pasa en el cielo… se queda en el cielo" *Utau acompañó la afirmación con una mirada severa, por las dudas que alguien quisiera criticar su autoridad*

"No sé para qué tanta regla, si en 15 minutos no hay tiempo ni para sacarle la ropa a las personas que estén con vos" *Ikuto con su aire calmado y maduro estaba crispando los nervios de la pelirosa*

"¡¡¿¿Eeeh??!!" *Amu no podía creer lo que le estaba pasando*

"Adentro, vamos, que empezamos a contar los 15 minutos"

A pesar de su extrema oposición, a pesar de que no entendía nada, a pesar de que ella realmente quería estar simplemente jugando a las escondidas, Amu fue empujada adentro del armario junto con las otras dos personas. ¿Cómo había podido llegar a una situación así? Bueno... probablemente todo se remontaba a cuando sus papás, los de Rima y los de Kuukai se pusieron a charlar entre ellos después de comer la torta.

*Flashback*

"¿Les parece seguir la charla con unos cafés en mi casa? Digo… así los dejamos solos a los chicos que ya están en esa edad…"

"Sí, me parece una idea perfecta"

"¡¡A mí no!!"

"Querido… no van a hacer nada malo, son buenos chicos" *la mamá de Amu trataba de contener lo mejor posible a su marido*

"Me da mala espina ese chico alto... es mucho más grande que los demás"

"Pero tiene una personalidad muy buena, es muy responsable"

"Vamos, vamos y dejémoslos solos ¿sí?"

Los chicos no habían estado prestando atención a la charla de los adultos por lo que fueron tomados totalmente por sorpresa con la afirmación de

"Nos vamos a casa de los Souma, nos llevamos a Ami, cuiden de la casa, volvemos a las 12"

Seguida por la salida de los 6 adultos, la niña pequeña y la doble vuelta de llave en la puerta del frente. Los primeros segundos fueron de total silencio en los que todos se miraron las caras entre unos y otros. Nadie estaba seguro de cómo era que había pasado algo así pero parecía totalmente ideal... bueno, al menos la mayoría pensaba eso, excepto una sola persona.

"¿Por qué mis papás se fueron a casa de los Souma en mi cumpleaños?... deberían de quedarse en mi fiesta, ¿no?"

"Amu, no seas ingenua, lo hicieron para que nosotros podamos estar solos..."

"¿Estar solos para qué?"

"Para que podamos jugar"

"¿Jugar? ¡Ah! ¿A qué vamos a jugar? ¡Yo quiero jugar a las escondidas! Hace muchísimo que no juego a eso"

"No seas infantil, Amu"

El silencio que heló la habitación después de que Yaya pronunciara lo que acababa de decir fue tan increíble que nadie parecía querer romperlo. No tenía lógica que la más aniñada, aquella cuyo Shugo Chara representaba su deseo de permanecer como un bebé, le criticara a Amu que era demasiado infantil.

"Bueno, bueno, yo lo decía porque Amu hoy cumple 13 años… ya no es una nena como para querer jugar a las escondidas, ¿verdad? Además, los padres hasta nos dijeron la hora a la que van a volver, obviamente es para que justo cuando vuelvan hagamos como que nos portamos todos bien"

Un poco recuperados después del shock inicial todos asintieron la cabeza o respondieron con pequeños "sí" y "hai". Evidentemente en la personalidad de Yaya había una pequeñísima porción que se comportaba de acuerdo a la edad que tenía. La chica siguió hablando:

"Yo propongo un juego que solamente se puede jugar cuando no hay adultos" *la atención sobre Yaya se enfocó aún más* "¡El semáforo!"

"Eso también es demasiado infantil" *Rima dijo en tono severo*

"¡¿Quéé?! Pero si hay que darse besos"

"Bueno, pero todos pueden elegir siempre verde entonces nadie se daría besos de verdad"

"¿Entonces vos qué proponés?"

"Yo propongo que juguemos a la botella y que todos los besos sean en la boca"

Amu había estado escuchando la discusión entre sus dos colegas guardianas sin entender nada pero la mención de besos en la boca le puso los nervios de punta y sintió la fuerte necesidad de meterse en la conversación y tratar de entender de qué estaban hablando.

"Eto… chicas… ¿qué son estos juegos?"

"No importa Amu que no entiendas, total, los dos juegos que ellas propusieron son demasiado infantiles así que no les vamos a jugar, hay que realmente aprovechar el hecho de que no haya padres"

"¿Sí?" *Utau sonaba desafiante ante lo que Kuukai acababa de decir* "¿Y qué juego conocés vos menos infantil que esos?"

"Verdad – consecuencia. Las consecuencias pueden ser mucho más que simplemente un beso" *La sonrisa de oreja a oreja de Kuukai ponía terriblemente nerviosa a Amu que se esforzaba por entender*

"Sí, puede ser, pero si todos elijen verdad, entonces el juego se va a tornar muy aburrido"

"Podemos prohibirle que elijan verdad más de 2 veces seguidas"

"O podemos jugar a un juego que no tenga la parte de - verdad - "

"¿Y qué juego es ese?"

"El juego del rey"

Utau había puesto las manos en su cadera sonando triunfante, sabía que no había forma de que consiguieran un juego mejor que el suyo. Kuukai tenía que simplemente cerrar la boca.

"¿Cómo en I''s?" *Rima usó su conocimiento de mangas para entender la situación*

"¡Claro!... entonces quien sea el rey siempre va a ordenar que los demás hagan cosas y no va a haber preguntas de por medio"

"Pero… pero…" *Amu no entendía nada*

"El juego es muy bueno, Amu, no te preocupes. Solamente tenés que hacer lo que el rey diga"

Amu sentía que ella parecía haber vivido hasta ese momento en otra dimensión. ¿Por qué ella no conocía estos juegos? ¿Por qué hasta Yaya los conocía y ella no? ¿En qué clase de fiestas los jugaban? ¿O solamente los conocían de nombre?. A todo esto, Kairi, Tadase, Nagihiko e Ikuto se habían mantenido totalmente al margen de lo que se decía, esperando que llegaran a una decisión, pero el chico gato eligió agregarle más nerviosismo a la cumpleañera.

"El juego del rey se puede tornar un juego de niños cuando el mismo rey no se anime a dar prendas realmente buenas. Hay un juego aún mejor que ese y que es ideal para jugar cuando no hay padres... ¿quieren saber cuál es?"

La voz profunda de Ikuto había hecho que todos le miraran fijo y escucharan con atención. Todos al unísono... bueno, todos excepto Amu, claro, respondieron que sí. Ikuto se acomodó un poco más en el sillón en el que estaba, sacando a relucir su semejanza con un felino y siguió hablando.

"Bueno, entonces, podemos jugar a… 15 minutos en el cielo. Ese armario de ahí parece perfecto ¿no?"

Todos sabían de qué se trataba, pero a nadie se le había ocurrido… Después de un par de segundos para que la idea entrara Utau salió corriendo hacia el armario donde la mamá de Amu guardaba las cosas de limpieza y abrió la puerta de un golpe. Era perfecto, pequeño, lleno de cosas pero con suficiente lugar en el piso.

"Decidido, este es el juego que vamos a jugar" *Kuukai empezó a sacar un par de escobas y baldes para hacer algo más de espacio dentro del armario*

"Pero… ¿no creen que 15 minutos es mucho y que los que estén afuera se van a aburrir? Además, somos un montón" *Rima se le quedó mirando a Utau*

"Podemos… elegir otro armario y que entren al mismo tiempo una pareja en cada uno. Amu… ¿hay otro armario así en la casa?"

"Eh… no, no hay… pero yo…"

"Podemos entrar de a 3, al menos es uno más por vez" *Parecía que a Ikuto le divertía la idea*

"Podría ser… los de afuera seguro van a encontrar algo que hacer"

"Listo… voy a hacer papelitos"

Yaya recortó en un papel 9 pedazos idénticos e hizo en 3 de ellos una estrella con una lapicera roja. Con la ayuda de Rima los convirtieron en pequeños bollitos de papel y los metieron adentro de un bol de cocina.

"Quienes saquen las estrellas van a ser las 3 personas que entren primeros"

"¿Y si tocan 3 chicos o 3 chicas?"

"Se vuelve a hacer"

"Ok"

"Pero… pero..."

"Amu, es fácil, solo sacá un papel"

La chica sentía que la había agarrado un tornado y que la estaba sacudiendo de un lado al otro sin que ella pudiera controlar qué hacía. Sacó un papel del bol que le acercó Rima y se dedicó a desarmar el bollito para ver su contenido. Sus facciones se volvieron totalmente blancas al ver que en su pedazo de papel había una brillante estrella de tinta roja. Miró hacia abajo no queriendo saber quienes iban a ser las otras dos personas. Rogó por un instante que por favor fueran chicas y todo se hiciera de nuevo y no le tocase a ella.

"Así que les tocó a vos... y a vos… ¿quién es el tercero?

Utau señaló a las personas que habían levantado en el aire su papel con estrella roja La chica miró a su alrededor buscando la tercer persona y todos estaban negando con la cabeza excepto Amu que estaba pálida mirando su papel como si de ello dependiera su vida. Se acercó a ella y vio en la mano de la chica el pedazo de papel blanco con la estrella roja. Levantó la mano de Amu en el aire sosteniéndola por la muñeca.

"We have a winner"

"Pero yo…"

"Nada, Amu, te toca a vos, vení, vení"

Rima le tomó de la mano y la llevó hasta la puerta del armario que ahora que habían sacado varias cosas parecía un poco más grande.

"Lo que pasa en el cielo… se queda en el cielo" *Utau acompañó la afirmación con una mirada severa, por las dudas que alguien quisiera criticar su autoridad*

"No sé para qué tanta regla, si en 15 minutos no hay tiempo ni para sacarle la ropa a las personas que estén con vos" *Ikuto con su aire calmado y maduro estaba crispando los nervios de la pelirosa*

"¡¡¿¿Eeeh??!!" *Amu no podía creer lo que le estaba pasando*

"Adentro, vamos, que empezamos a contar los 15 minutos"

A pesar de su extrema oposición, a pesar de que no entendía nada, a pesar de que ella realmente quería estar simplemente jugando a las escondidas, Amu fue empujada adentro del armario junto con las otras dos personas.

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Gracias por leer el primer capítulo de mi nuevo fanfic de Shugo Chara. ¿Qué tal les parece hasta ahora la historia? Espero que les haya gustado la idea.

Este fanfic va a tener distintos "posibles finales". En el próximo capítulo explico bien cómo va a funcionar eso para que nadie se confunda.

La gente que estaba en la fiesta es:

Varones: Ikuto, Kuukai, Tadase, Kairi y Nagihiko

Chicas: Amu, Utau, Yaya, Rima

Los juegos que mencionan los chicos (por las dudas que no conozcan alguno) se juegan de distintas maneras en todos lados, pero acá donde vivo yo se juegan así:
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El semáforo: se hacen papelitos de un color para los varones y de otro color para las chicas. Un papelito de cada color tiene una marca. El chico y la chica que saquen el papel con la marca se enfrenta y la chica dice "verde" si quiere que el chico le de un beso en la frente, "amarillo" si quiere que le de un beso en la mejilla o "rojo" si quiere que le de un beso en la boca.

* La botella: se sientan todos los chicos y chicas en ronda y se pone una botella (vacía) acostada en el suelo. Por turnos las personas de la ronda van girando la botella y la persona hacia la que apunte el pico de la botella es la persona con la que se va a dar un beso.

* Verdad – consecuencia: Por turnos cada persona que participa en el juego elije a otra persona y le pregunta: "¿verdad o consecuencia?". Si la persona responde verdad, quien

lo eligió tiene que hacerle una pregunta (suelen ser preguntas muy personales) y la persona tiene que responder con la verdad. Si por el contrario, elije consecuencia, quien lo eligió le da una "prenda" para hacer, que puede ir desde hacer flexiones hasta gemirle en el oído a alguien más.

* El juego del rey: se mezclan la cantidad de palitos necesaria para los que van a jugar. Uno de los palitos tiene escrito "rey" y todos los demás tienen escrito un número. Quien saque el que dice "rey" manda a uno, dos o hasta tres de sus "súbditos" (eligiendo los números - que son secretos para que el rey no sepa a quién le está ordenando -) a hacer "prendas". Este juego aparece en el manga I''s.

Los reviews y comentarios son siempre bienvenidos y me hacen sentir muy bien. El lunes que viene subo el siguiente capítulo. Nos vemos ahí.