Los personajes pertenecen a Stephenie Meyer... bueno a excepción de algunos de mi invención.


Capítulo 1. La llegada al Instituto

Bella POV

No podía creer que estaba aquí, en uno de los Institutos más prestigiosos del país. Claro que estaba aquí gracias a la beca que conseguí allá en Phoenix, debía esforzarme mucho para conservarla ya que mis padres jamás podrían pagar una escuela así de no ser por la beca. Aunque me sentía orgullosa de estar aquí, odiaba no conocer a nadie y odiaba estar tan lejos de casa, pero era una oportunidad que no podía dejar pasar.

Llegué al estacionamiento, dejé mi modesto Civic azul, y me encaminé a la oficina principal, en mi camino no me encontré con nadie, gracias al cielo, a estas alturas ya todos debían estar en sus habitaciones preparándose para mañana empezar con el semestre.

La oficina era amplia y acogedora, la secretaria me sonrió y me hizo sentarme al lado de unos chicos rubios que también estaban ahí. Al sentarme a su lado me sentí poca cosa, la chica era una chica escultural, cuerpo perfecto, ojos azules, rostro divino y el cabello ondulado y rubio sedoso. El chico era muy parecido a su hermana, con el mismo color de ojos, los mismos rasgos, sin embargo él tenía el cabello rizado y su cuerpo era el de todo un atleta, alto y musculoso. Me senté al lado del chico y él me sonrió cálidamente, yo le respondí con una sonrisa tímida.

- Hola, mi nombre es Jasper – se presentó - ¿tú también eres nueva?

- Sí, soy Bella Swan, un placer Jasper – nos estrechamos la mano cordialmente

- Ella es mi hermana Rosalie – me señaló a su hermana y ella me sonrió forzadamente y yo le sonreí tímida.

- ¿Son mellizos?

- Sí – respondió Jasper – vamos a último grado ¿y tú?

- Uno antes que ustedes – le respondí

- ¿Señores Hale? – llamó una mujer al interior de la otra puerta al fondo del salón que indicaba que era la oficina de la directora.

- Ahora te veo Bella – Jasper y su hermana se levantaron y entraron con la directora.

Me quedé sentada en la silla, recorriendo el lugar con la mirada. Jasper era un chico muy simpático, ojalá la gente fuera igual que él, pero no debía de hacerme ilusiones, ya sabía que en esta escuela todos los chicos eran ricos y no todos los ricos son buena onda, de hecho eran contados y me daba gusto haber conocido a uno de ellos.

Cuando Jasper y Rosalie salieron de la oficina, fue mi turno de entrar.

- ¿Señorita Swan?

- Suerte Bella, espero que nos podamos ver luego – me dijo Jasper sinceramente

- Igualmente Jasper, mucha suerte a los dos – les desee a los mellizos

- Gracias Bella, a ti también – Jasper respondió y Rosalie me sonrió sinceramente.

Entré a la oficina de la directora, ella estaba sentada en su escritorio, yo me senté frente a ella y miré la cantidad de reconocimientos que tenía pegados en la pared.

- Bueno señorita, todos sus papeles están en orden, debo decirle que espero ver que su aprovechamiento sea excelente – la directora me dijo y yo me sonrojé

- No se preocupe directora, trabajaré duro – le prometí.

- Eso espero, le deseo mucha suerte y vaya afuera con la señora Cuper, ella le dará todo lo que necesita – la directora me ordenó y yo me levanté

- Gracias Directora.

- Es un privilegio estar aquí señorita Swan, no lo desperdicie

- No lo haré, gracias, con permiso

Salí de ahí y me acerqué con la señora Cuper. Ella me dio un horario, un mapa de la escuela y me indicó cuál sería mi dormitorio y me dio una llave. Salí de ahí y regresé a mi auto para sacar mis maletas, que sólo eran dos, tenía muy poca ropa en realidad. Con el mapa en la mano, llegué a mi dormitorio, el 502 abrí la puerta y vi una hermosa salita blanca, había cuatro puertas más. Supuse que una sería el baño y las otras tres serían las habitaciones, de la puerta de la esquina, salió una chica menuda, su cabello negro era corto y sus ojos eran verdes. Me sonrió cálidamente y yo respondí con una sonrisa igual.

- Hola, tú debes de ser Isabella ¿cierto?

- Bella – la corregí, odiaba mi nombre completo

- Lo siento, Bella, mi nombre es Alice Cullen, deja que te ayude con eso.

Alice cargó una de mis maletas y me llevó a la habitación que estaba junto a la suya, prendí la luz y me maravilló ver lo hermosa y amplia que era, tenía un gran armario y una cama matrimonial con una colcha azul oscuro, me encantó desde el primer momento. Subimos las maletas a mi cama y Alice me ayudó a desempacar.

- ¡¿Esto es todo lo que traes?! – me preguntó Alice asustada y yo me sonrojé y asentí - ¡Oh! No te preocupes, iremos de compras este fin de semana

- Alice no…no tengo dinero como para ir de compras – le dije algo apenada.

- Nadie te dijo que tú pagarías ¿verdad? Además me encanta ir de compras y es la excusa perfecta para que empecemos con nuestra amistad

Lo dijo como si estuviera segura de que seríamos amigas, y eso fue lo que me encantó de Alice, y yo no podía estar más contenta con la suerte de haber tenido a una compañera tan linda y sencilla. Acabando de acomodar mis cosas, nos sentamos en la salita a platicar, ella estudiaba aquí junto con sus hermanos y estaba feliz de que yo llegara, pues llevaba un semestre ella sola en ese dormitorio.

- Me da gusto tener una compañera como tú Bella – me comentó y yo me sonrojé

- Gracias, yo también agradezco que tú seas mi compañera – le confesé

- Ven, vamos a comer algo

Mientras nos dirigíamos al comedor, nos cruzamos con algunos alumnos, todos me miraban como bicho raro, bueno, era un bicho raro, la verdad sea dicha. Entramos a la enorme cafetería, elegimos algunas cosas para comer y nos sentamos en una mesa. Alice comenzó hablar de sus amigas, de las materias y los maestros, yo le ponía mi total atención, quería saber todo cuanto pudiera de esta escuela.

Acabando de comer, nos dirigimos nuevamente a nuestro dormitorio, me enseñó el baño y luego nos fuimos a platicar a su habitación. Que estaba toda decorada con pósters, tenía una gran televisión y muchas películas. Alegó que, como ya tenía compañera, pondría la tele en la sala para que pudiéramos verla juntas. Antes de dormir, vimos una película, el estar con Alice me había alegrado un poco. Me puse una pijama y me despedí de mi compañera.

- Hasta mañana Alice, que descanses

- Buenas noches Bella, oye ¿tienes problemas para despertarte?

- No, ¿tú sí?

- No, sólo quería saber por si querías que te despertara – Alice me respondió y yo lo medité.

- ¿Sabes? Creo que mejor sí quiero que me despiertes – le pedí y ella rió y asintió.

Entré a mi habitación nuevamente y preparé el uniforme que debería usar al día siguiente. Dicho uniforme consistía en una falda azul marino un poco arriba de la rodilla, blusa blanca y saco azul. Mis zapatos debían ser negros y las calcetas azules. Lo dejé colgado en la puerta y después me acosté en la cama. Me dormí profundamente, casi al instante, tal vez, sólo tal vez…la escuela no sería tan mala…

Jasper POV

Una vez que salí de la oficina con mi hermana, nos aproximamos a nuestros autos para sacar nuestras maletas. Mi hermana estaba muy molesta porque debíamos utilizar uniforme, aunque sólo es obligatorio para las clases, por las tardes podríamos usar ropa normal. Ayudé a mi hermana a llevar sus muchas maletas a su habitación, la dejé afuera y le di un beso en la mejilla.

- Nos vemos mañana Rose

- Que descanses Jazz – ella abrió la habitación y entró.

Yo me dirigí a mi habitación que era la 603, caminé hasta llegar a ella, tomé la llave y la introduje en la herradura, al abrir la puerta me llevé una sorpresa. Lo primero que había era una salita blanca, algo grande y en una de las esquinas había una caminadora y un chico bastante alto y musculoso estaba subido a ella, al verme sonrió.

- ¡¡Edward por fin tenemos compañero!! – exclamó el chico apagando la caminadora, dándole un trago a una botella de agua y secándose el sudor con una toalla.

Yo miré al sillón y vi a otro chico, algo más delgado que el otro, acostado en el sillón con un libro entre sus manos, sus ojos eran verdes y su sonrisa fue sincera.

- Hola, soy Emmett – me saludó el grandulón, que tenía ojos grises, por cierto – y él es mi hermano Edward.

- Hola, soy Jasper – los saludé

- Es bueno tener otra compañía que no sea el aburrido de Edward – Emmett dijo riendo y su hermano torció los ojos – deja te ayudo con eso

Emmett tomó una de mis maletas y yo entré al dormitorio.

- El baño es la puerta de la izquierda y tu habitación es ésta – me enseñó Emmett

- Gracias – le dije dejando mis maletas en mi habitación y saliendo a la salita para conocer a mis compañeros - ¿así que ustedes son hermanos?

- Lamentablemente – respondió Edward y yo reí – pero ¿qué se le puede hacer? ¿tú tienes hermanos Jasper?

- Tengo una melliza – respondí

- Yo también – me comentó Edward – y es un demonio, y peor si la acompañas de compras

- Aterrador – dijimos los tres y rompimos a reír.

- ¿así que tu hermana es fanática de las compras también? – me preguntó Emmett

- Sí

- Genial, evitaremos que conozca a la nuestra – Edward terminó y los tres reímos de nuevo

Sin duda tenía unos compañeros geniales. Hablamos por otro rato y fuimos al comedor, que estaba casi vacío, generalmente ya todos habían cenado. Me sorprendí al ver como comía Emmett y al parecer Edward lo notó.

- No te asustes, mi hermano es como un barril sin fondo

- Tengo que comer bien – Emmett alegó

- Bien, no tienes que atascarte – Edward regañó a su hermano

- El entrenador dice que tengo que conservar mi peso y con todo el ejercicio que hago – protestó Emmett y Edward volvió a rodar los ojos, al parecer era un gesto característico de él

- Es que Emmett es el capitán del equipo de fútbol – me explicó Edward – y dice que tiene que comer mucho como pretexto, pero no es así, es un troglodita

- Tú porque sólo corres en una cancha de 26 metros y sólo tienes que encestar, no tienes que taclear a nadie – Emmett le contestó a su hermano – aquí como lo ves, Edward es el capitán del equipo de básquetbol.

¡Vaya compañeros me tocaron! Deportistas nada más y nada menos. Cuando terminamos de cenar, nos regresamos a la habitación. Me despedí de mis compañeros y me fui a mi habitación, quería arreglar un poco mis cosas y dejar mi uniforme listo para mañana.

- ¿Jasper puedo pasar? – me preguntó Edward desde afuera

- Claro, pasa – le respondí y Edward entró

- Siento molestarte, pero quería prevenirte de algo. Emmett no se despierta con nada y son necesarios algunos gritos

- No te preocupes Edward, no tengo mal humor al despertar – le contesté riendo

- Genial, entonces nos vemos mañana

- Buenas noches Edward

Definitivamente tenía muy buenos compañeros de dormitorio, esperaba que Rose también las tuviera.

Rosalie POV

Entré a mi habitación algo temerosa de lo que podía encontrarme adentro. Entonces vi a mis dos compañeras, las dos eran rubias, una de ellas era rubia rojiza, sus ojos eran color miel. La otra tenía los ojos cafés y ambas eran muy hermosas. Al verme las dos me evaluaron y yo me molesté un poco, pero no quería enemistarme desde el principio con ellas.

- Hola – las saludé

- Hola, tú debes ser Rosalie – me dijo la del cabello rojizo y yo asentí – mi nombre es Tanya y ella es Lauren

- Mucho gusto conocerlas – respondí

- Pasa Rosalie, ahora te mostramos tu habitación

Tanya estaba hojeando una revista y Lauren se pintaba las uñas. Yo metí mis maletas y luego Tanya me mostró mi habitación. Tanto ella como Lauren entraron conmigo y me ayudaron a desempacar, aunque yo sabía que era para ver qué clase de ropa llevaba. Sonreí complacida al ver que las dos miraban mis atuendos con algo de envidia, todos ellos los había comprado en Londres y París.

- ¿Por qué te cambiaste a esta escuela, Rosalie? – me preguntó Tanya

- Porque mis padres querían que Jasper y yo entráramos a una buena escuela aquí en Seatle, nos acabamos de mudar de Londres – añadí un poco presuntuosa.

- Ah…bueno pues bienvenida – Tanya me sonrió – dime Rosalie ¿te gustaría unirte al grupo de porristas?

- Mmm…no lo sé, creo que me gustaría primero adaptarme – respondí y ambas asintieron - ¿Ustedes son parte del equipo?

- Claro, Tanya es la capitana – me respondió Lauren y Tanya sonrió satisfecha.

Salimos de mi habitación y nos sentamos en la salita. Sabía que ahora venían las preguntas personales.

- Entonces, Rosalie ¿tienes un hermano más grande o más chico? – me preguntó Lauren

- Es mi mellizo en realidad, se llama Jasper – respondí

- ¿En serio? ¿Tienes novio Rosalie? – me preguntó Tanya

- No, terminamos cuando papá y mamá nos dijeron que nos mudábamos – les contesté tristemente, había querido mucho a Evan – creímos que era lo mejor separarnos

- ¿Lo querías mucho, verdad? – me preguntó Lauren con verdadero sentimiento

- Sí ¿y ustedes tienen novio?

Miré las sonrisas que curvaban sus labios y supe de inmediato la respuesta.

- Sí – respondieron las dos al unísono.

- ¿Estudian aquí en el colegio? – les pregunté

- Sí, los dos son capitanes de los equipos de fútbol y Básquetbol, respectivamente – respondió Lauren

En ese momento, tocaron la puerta y algunas chicas entraron, sus nombres eran Jessica, Irina y Kate, las tres eran amigas de Lauren y Tanya y también eran parte del equipo de porristas. Yo me quedé platicando con ellas un rato, pero poco después me dio hambre así que decidí ir por algo de comer al comedor. Ninguna de ellas se ofreció a acompañarme así que fui sola.

Me serví algunas cosas y me senté sola en una mesa, no vi a mi hermano por ningún lado, y como no conocía a nadie que no fueran esas pesadas porristas…mis compañeras de habitación tenían algo que no me gustaba nada, pero ni qué hacerle, tendría que aprender a vivir con ellas, ahora sólo deseaba poder conocer a alguien realmente agradable y que no aparentara.

- Hola ¿podemos sentarnos? – alcé la vista y vi a dos chicas pelirrojas paradas frente a mí, una de ellas estaba dispersa y la otra me miraba sonriente

- Claro – respondí y las dos se sentaron conmigo

- Hola soy Lyla y ésta despistada es Nicole – se presentó la chica con ojos ámbar y la chica de ojos verdes me saludó con la mano

- Rosalie – me presenté

- Es difícil ser la nueva ¿verdad? – me preguntó Nicole y yo asentí – no te preocupes, sé lo que se siente, yo llegué el semestre pasado…a mitad del semestre

- Sí, hasta hizo entrada triunfal – Lyla rió – la primera vez que entró al comedor se resbaló y cayó encima del pobre Julian, después de eso no se pudo deshacer de ella

Yo no pude evitar reírme con ellas, ése par pelirrojo era muy divertido. Y eran chicas diferentes, más ligeras de carácter, Lyla era un poco más alta que Nicole, ambas vestían, sino a la moda, bastante bien. Nicole parecía ser un poco más reservada que Lyla, pero era cordial y ambas eran muy simpáticas. Sus rasgos eran completamente diferentes, pero ambas eran pelirrojas naturales y vaya que se veían bien. Además, me hacían sentir cómoda, sabía – no sé por qué – que con ellas no tendría que disimular algo que no era.

- En fin, esperemos que tú no hagas tremendo ridículo Rosalie – Lyla dijo y Nicole le pegó en el brazo – ¡¡oye!! Sí me dolió boba

- A mí me duelen igual tus comentarios – respondió Nicole teatralmente y yo reí

- Y aquí está la Drama Queen – Lyla rodó los ojos – aquí como la ves de loca es presidenta del club de teatro

- ¿Qué quieres? El teatro es mi pasión – Nicole me dijo – tan siquiera yo no canto en la regadera.

Me reí tanto con ellas, no paraban de burlarse la una de la otra, pero se notaba que se querían muchísimo y lo mejor de todo, es que me incluían en su plática y me platicaban todo para que no me perdiera de los detalles. Lyla le dio un zape a Nicole y ella le sacó la lengua a su amiga.

- Tienes envidia porque yo canto bien dentro y fuera de la regadera, no que tú… - añadió en tono más bajo

Nicole hizo berrinche y Lyla volvió a reír.

- Te voy a acusar con Julian y con Zach – Nicole amenazó

- Vamos a ver a quién le creen…Oye Rosalie ¿y con quién compartes tu habitación? – me preguntó Lyla

- Con Tanya y Lauren – respondí

- ¡¡Qué horror!! – replicaron las dos al unísono

- Sí lo sé – respondí tristemente, ojalá pudiera haber estado con ellas dos

- No te preocupes Rosalie, no dejaremos que esas dos te laven el cerebro – Nicole me dijo con una sonrisa – nosotras te secuestraremos para que las veas lo menos posibles, a ellas y a sus uniformes de porristas baratos.

Cuando me despedí de las chicas, me fui a mi dormitorio con un mejor estado de ánimo. Las chicas ya se habían ido y ahora Tanya y Lauren estaban en la salita con unas mini pijamas que apenas las cubrían. Yo entré y las saludé. Ellas me miraron recelosas, pero a mí ya no me importaba, entré a mi habitación y me acosté, deseaba creer que podía tener amigas como lo eran Nicole y Lyla.


¡¡¡Hola a todos!!! bienvenidos a mi nueva locura. Espero que les haya gustado el primer capítulo de esta nueva historia, como podrán darse cuenta, Bella y JAsper tienen unos excelentes compañeros de habitación...o al menos eso parece. Bueno espero poder contar con todo su apoyo así como lo he tenido en todos mis fics.

Les deseo lo mejor a todos. Por cierto, a los que leen amarrados espero que ya hayan notadoque ya reemplacé la nota por la primera parte del epílogo, los que leen Corazón Pirata creo que no podré actualizar hoy por la noche pues tengo examen de informática mañana y por si lo preguntan...¡¡¡Pasé mi examen de mate!!! wiii saqué ocho jajaja. gracias a todos los que me desearon buena suerte.

besos a todos

Dayan Hale