Disculpas, Detalles y Agradecimientos.

Hola, una vida desaparecida, lo sé.

Lamento la larga ausencia. No intento justificarme, pero creo que merecen una explicación.

No ahondaré en detalles, sólo puedo decir que, por la época en la que me alejé, mi familia no la estaba pasando económicamente muy bien. Cosas que pasan, supongo. Fue un bache duro, nos golpeó a todos donde no sabíamos que podíamos ser golpeados. Eso, sumado a que algunas decisiones que tomé en la vida resultaron no ser tan buenas, hicieron que me ocurriera lo que no creí que pasara nunca, caer en depresión.

Dejé de hacer muchas cosas que me gustaban, escribir fue una de ellas. No es que ya no me gustaran, es que ya no podía. Fue como un horrible bloqueo, uno que duró muchísimo tiempo, igual que mi estado. Juro que en mi mente estaban todas esas cosas que quería escribir, pero no podía plasmarlas. Ni fics, ni cuentos, ni novelas, ni poemas, ni nada. La fuente estaba seca.

No es fácil, ni bonito, si alguno la sufre, la ha sufrido o llega a sufrirla, sepan que estoy con ustedes. Por favor pidan ayuda, no están solos y se puede salir adelante.

En fin. Todo pasó. Pasó mucho, pero mucho mucho tiempo, pasaron muchas cosas. Las cosas mejoraron en casa, reivindiqué el camino tras algunos tropiezos, todo bien. No puedo decir que ya no tenga nada, esto no se cura, a veces recaigo, pero me sostengo y salgo adelante. Ha sido mucho aprendizaje. Ahora que estaba revisando archivos viejos, viejísimos de computadora que tenía en un disco duro de respaldo, me encontré con muchas cosas. Ideas sueltas y cosas a medio escribir, como este capítulo final.

Recuerdo ESdHO con mucho cariño, es una idea que nació cuando era muy joven, con el furor de las películas y los libros. Estuvo mucho tiempo en el tintero hasta que me animé a plasmarlo. Tardé mucho en hacerlo hasta donde me quedé, y creo que el final que estaba en mi cabeza merecía salir a la luz. Ahora que estoy cerrando ciclos y me encontré con el último capítulo a medio escribir, decidí que, aunque no es una prioridad real, por decirlo así, es una prioridad personal. Tenía que darle fin a esta parte de la historia. Tenía que plasmarlo y aquí está. Espero les guste. Difiere un poco de la visión que, según recuerdo, tenía en un inicio, pero sin duda para mejor. La esencia sigue ahí.

¿Hay continuación? Si, y hasta precuela. ¿Es algo que les va a gustar? No lo sé, a mí me encanta, lleva una eternidad en mi cabeza y me gusta, pero no estoy segura de que al mundo también. ¿Lo escribiré? No puedo prometer nada, al menos a corto plazo. Como ya dije, hay otras prioridades REALES qué atender, y ahora que he sacado esto de mi sistema me puedo concentrar en ellas al 100%. Pero prometo que en cuanto termine de atar los cabos sueltos que todo este proceso larguísimo de redescubrimiento me ha dejado, lo haré. Redescubrí el placer de escribir ficción y ya no puedo soltarlo de nuevo. Veré cómo lo acomodo, pero lo retomaré. Prometo compartirlo con ustedes cuando esté listo. Me siento muy George R. R. Martin prometiendo escritos que no se sabe cuándo llegarán, pero es una promesa.

En fin, gracias a los que aún estén por ahí, a los que llegaron muuuuucho después y se preguntaron si algún día esto concluiría. Sam y Harry merecían estar juntos y me alegra poder compartirlo con ustedes al final. Sé que esta historia, la real, concluyó hace eones, que se están escribiendo nuevas dentro de este mágico mundo, pero también sé que cuando se es potterhead se es para siempre y siempre estaremos ávidos de historias alternativas en donde nuestro trío favorito tiene nuevas aventuras.

Antes de irme, quisiera compartirles un par de cosillas que tal vez (o no) les dieron curiosidad mientras leían esta versión de la historia.

Primero, me disculpo por las discrepancias temporales que existen hacia el final del curso. Admito que escribí sin pensar en ello y hay un revoltijo de fechas y cuentas de días que acabo de notar, mal de mi parte. Prometo releer y corregir esos detalles, que espero no sean demasiado importantes para entender lo que sucede.

La idea de ESdHO surgió, como ya dije, en mi adolescencia. Sé que ahora con The cursed child la idea de un heredero de Voldy a muchos no les gusta. Yo me topé con ella en una revista, sí, de esas para adolescentes que vemos ahora con vergüenza. En uno de los artículos sobre la saga planteaban varias teorías sobre lo que podría pasar en un futuro. Dos de ellas se me quedaron grabadas. La primera, que Voldemort podría estar entrenando a una guerrera que se enfrentara a Harry, pero que ella, al enamorarse de él, no pudiera hacerle daño. La segunda, que Voldemort tenía un heredero que traicionaría a su padre para aliarse con El Elegido antes de enfrentarse al Señor Tenebroso. En mi alocada mentecilla juvenil ambas teorías se entremezclaron y Sam nació de la nada, y junto con ella la historia que acaban de leer. De ahí su pelo negro, igual al de su padre, y su habilidad para hablar con las serpientes, que aunque pudo no haberla heredado, me pareció que era un rasgo obligatorio en ella, al menos para mí. Sus ojos "azules como zafiros luminosos" fueron sacados de una frase muy bonita que Tomas O´Maley, el gato arrabalero coprotagonista de los Aristogatos le dedica a Duquesa en la azotea de la guarida del Gato Jazz. Su nombre surgió porque me parecía que era un nombre con carácter, y la forma corta, Sam, me agrada, me gustan esos nombres unisex. Curiosamente también soy fan de otra bruja con el mismo nombre, Samantha de Hechizada, a quien también todos llaman cariñosamente Sam (por cierto, su marido me cae muuuuuy mal). Tiempo después me enteré de que Samantha significa "la que sabe escuchar", y pues inconscientemente creo que la doté de un nombre acorde a su personalidad. El apellido lo escogí al azar y también después supe que hay una Sam Jones en la serie Sex and the city. Cuando la conocí me cayó muy bien y me alegré por la coincidencia.

No sé si se entiende bien o no lo dejé muy claro, pero Sam tenía muchísimo tiempo enamorada de Harry. La cosa es que desde Gwin ella nunca se permitió sentir nada. Se encariñó de ciertas personas, pero nada más. Harry fue su primer lazo profundo en muchísimo tiempo. Ella llegó a pensar en Harry como su familia, y al no saber a bien lo que era el amor, no pensó demasiado en lo que sus sentimientos por Harry significaban en realidad, por eso le costó tanto comprenderse a sí misma.

En cuanto a los brazaletes, no sé si lo habrán adivinado, pero cuando Sam dice que se los obsequió alguien a quien quiso mucho, se refería a Madame Corin, la mujer que la rescató de las calles y se la llevó a su mansión. Ella se las dio con la esperanza de que conociera a un buen amigo a quién obsequiarle el par y dejara de ser tan solitaria. Así es, se trata, originalmente, de joyería muggle. Sin embargo sí hay magia en ellas. Es un caso un tanto inspirado en el sacrificio que hizo Lily por Harry, que liberó la magia de su amor protegiéndole desde entonces. Sam sentía tanto anhelo de encontrar un verdadero amigo que al dárselo a Harry y éste corresponder, se formó entre ellos un lazo mágico inquebrantable mientras mantengan su promesa. En realidad no habría funcionado igual de tratarse de Ron o Hermione, porque como ya dije, es magia de amor y se debe al amor que Sam y Harry sienten el uno por el otro, aunque en ese momento no se dieran cuenta de ello. Curiosamente, parecía tan natural entre ellos que nunca se lo cuestionaron, nunca se preguntaron por qué en ocasiones sentían que podían rastrearse el uno al otro, o escuchar sus pensamientos al mirarse a los ojos o sentirse cerca con tan solo acariciar las esclavas. Ya sé, demasiado imaginativo el asunto, pero me pareció un detalle lindo.

El anillo, como dije en el fic, se lo dio Voldemort para evitar que perdiera la cordura al recordar de golpe todas las cosas horribles que había vivido. Mientras lo lleve puesto, los recuerdos llegarán a ella gradualmente. Las emociones fuertes desatan las avalanchas de recuerdos, y ahí es donde el anillo entra en juego, bloqueando esa ráfaga de recuerdos de golpe. El cambio de color es porque se refleja la oscuridad que invade su alma al momento de sufrir uno de sus episodios, cuando la joya está limpia, su alma también.

¿Por qué Gryffindor? Bueno, evidentemente para que pudiera interactuar más fácilmente con el trío de oro, pero tiene una buena razón: Sam no es lista por naturaleza, sino por necesidad, así que descartamos a Ravenclaw. No es Slitheryn porque en el fondo ella no es ambiciosa, a pesar de que deseara con toda su alma recuperar a Gwin al punto que aceptara el trato de su padre. Pero sí que es valiente. Ella misma odia que la llamen cobarde porque está segura que nadie que sea cobarde habría sobrevivido a lo que ella. Y pues a Hufflepuff entran los nobles, pero básicamente Helga lo dijo, entra todo aquel que no encaje en las tres descripciones anteriores. No se me ofendan los tejones, adoro a la casa del tejón, son amistosos y trabajadores, muchos de mis personajes consentidos son Hufflepuff, como Tonks o Newt o incluso Cedric, pero Sam es Gryffindor, lo siento. Si les consuela, les recuerdo que su madre (y su abuela, dato nuevo) fueron tejones. En mi mente, tanto Hestia como Rigardo son Ravenclaws, mientras que Urania y Celestia, Hufflepufs, y así hacia generaciones atrás. Sam es la primera Gryffindor de su familia.

Gwin siempre fue en mi mente una elfina, siempre, nunca hubo duda de qué clase de personaje sería. Pero su nombre no se me ocurrió a mí, sino a la maravillosa Cornelia Funke, la Rowling alemana de quien soy fiel seguidora. Es el nombre de una simpática marta con cuernos que aparece en la saga del Mundo de Tinta. Se las recomiendo muchísimo.

Los nombres de los Scheat y del abuelo de Sam salieron de la serie de anime y manga Claymore, el apellido de Wikipedia y su infinita sabiduría sobre nombres de estrellas. Y el nombre de Celestia no sé de dónde salió, sólo sé que años después me encontré con los libros de Laura Gallego García y ella usa ese mismo nombre para una región del mundo ficticio de Memorias de Idhún. Curiosesco curiosesco.

Ahora Hestia. Realmente no recordaba al personaje. Se le menciona tan pocas veces… Pero mientras escribía la historia, hace ya muchos ayeres, leí también por enésima vez La Orden del Fénix y me encontré con Hestia Jones, curiosa coincidencia. Se sabe tan poco de ella que dije, ¿por qué no? El apellido era el mismo después de todo. La idea nunca se borró de mi mente, incluí la referencia a mitad de mi escrito (inserte meme del Capitán América aquí) y aquí está. Sam quiere mucho a su tía, se los garantizo, se adoran la una a la otra y tendrán el mejor verano del mundo.

Siempre escribo inspirada en canciones, en música, la música es parte de mí y es la que más me ha ayudado a ponerme en pie. Intentaré leer de nuevo el fic y hacer una lista de reproducción de las canciones que recuerde para compartirla con ustedes, bien detallada para que, si gustan, puedan saber a qué parte corresponde cada una.

Y creo que es todo. Aún tengo abierta una historia de drabbles sueltos sobre HP aquí en fanfiction. Aún con mis obligaciones reales, si me dejan mensajitos ahí con personajes, palabra o temática obligatorias, ésos si puedo prometer escribirlos en el corto plazo. Me servirá de práctica. Se los agradeceré y así podré traerles algo a ustedes, en agradecimiento mutuo.

Los amo, en serio. Espero sus comentarios del desenlace, así como de estos párrafos de disculpas y datos curiosos. Prometo responder a todos y cada uno de ellos, y si las dudas son muchas y variadas, añadir un último anexo contestando todas de modo público para que todos puedan conocer las respuestas.

Una petición personal antes de partir. Si conocen también algún fic bueno de la Serie Sherlock de la BBC (si es que son fans) y me hacen el favor de recomendármelo, tendrán mi agradecimiento eterno. Muy recientemente la descubrí, me volví fan de Sherlock y John con locura (y de su relación no declarada) y necesito seguir sabiendo de sus aventuras.

Sin más que decir me despido. Gracias infinitas. Deséenme suerte en el mundo real. Un paso a la vez, camino a la felicidad. Los quiero.

Travesura realizada. Por ahora.