EPILOGO

Un año después de todo lo que sucedió con Sasuke, Sakura se había matriculado en la escuela de medicina otra vez ya hora estaba tomando sus clases con gran dedicación. La universidad abarcaba todo su tiempo por lo que no podía pensar o hacer algo mas, era una distracción que agradecía mucho.

Por su parte Itachi se había encargado de encubrirla muy bien, Sasuke no había contacto con ella ni se apareció en su nuevo departamento, dejándola tranquila por todo este tiempo.

Esta tarde se encontraba repasando unos apuntes para su examen de mañana cuando el timbre de la puerta sonó. Le pareció extraño ya que normalmente todos avisaban antes de hacerle una visita. Se levanto de su escritorio para abrir la puerta.

-Hola, rosita- saludo el recién llegado- ¿puedo pasar?-

La pelirosa pareció sorprendida pero sacudió su cabeza para hacerse a un lado y dejar pasar al hombre.

-Te traje atún- le dijo enseñándole la bolsa del supermercado que traía con él.

-¿Atún? ¿Por qué?-

-No sé, me pareció correcto traerte algo pero no sabía qué, entonces pensé en caso de un ataque zombi el atún te conservara viva porque es enlatado- contesto mientras chasqueaba sus dedos ante su excelente lógica.

La pelirosa lo observo con una mueca de vergüenza.

-Lo sé, es extraño pero no soy bueno con los regalos cuando estoy nervioso- suspiro mientras se dejaba caer en un sillón de la pequeña sala.

-¿Por qué estas nervioso, Itachi?- pregunto con curiosidad, el pelinegro suspiro- ¿Nueva novia?- el pelinegro suspiro triste- ¿Novio?- suspiro irritado y mirándola molesto, ella sonrió- ¿Problemas en el trabajo?- lo escucho suspirar frustrado- ¿Qué pasa?-

-Tengo que pedirte algo que no te va a gustar- empezó a decirle- créeme si no estuviera desesperado no te lo pediría pero necesito que me ayudes con algo-

-Itachi, puedes pedirme lo que sea, después de lo que has hecho por mí es lo mínimo que puedo hacer-

-En otro momento me aprovecharía de eso que dijiste pero ahora no- contesto mientras se rascaba la nuca- necesito que hables con mi hermano-

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Y allí estaba ella, después de un año de no verlo. Lo había extrañado, se había preguntado como estaría o si estaría pensando en ella. También si la estaría buscando o algo así. Pero el hecho que este ahí contestaba a todas sus preguntas.

Sasuke estaba mal.

Itachi le dijo que hacía un mes que Sasuke había dejado de buscarla, todos los días le preguntaba por ella, incluso había contratado personas para que lo siguieran pero ni así la habían encontrado, trato de amenazarlo e incluso se lo pidió, casi como si implorara, y por último se frustro dejando de buscarla. Encerrándose en su mansión. Tenía un mes sin ver a Sasuke porque no lograba entrar a la enorme casa, no sabía que estaba pasando y le estaba preocupando que no contestara ninguna de sus llamadas hasta que ayer por fin le contesto y le dijo que lo dejaran en paz. Al menos sabía que estaba vivo.

Pero con ayuda del psicópata de Zetsu lograrían entrar. Al llegar al camino de la enorme mansión, Sakura sintió emoción combinada con sus nervios que se revolvían en su estomago dándole ganas de vomitar. ¿Qué estaba pasando? ¿Realmente estaba haciendo eso?

-Dios, no sé si pueda hacer esto, Itachi- le hizo saber mientras se sujetaba del traje negro del hombre- creo que voy vomitar-

-Pero en las plantas porque mi traje es nuevo- le dijo sonriendo el pelinegro- perdón por hacerte pasar por esto pero estoy preocupado por mi hermano-

Los cuatro, por que Kisame también se había unido, ya se encontraban en la entrada de la casa del pelinegro menor. El amigo de Itachi tomo unas herramientas que traía en una caja metálica y empezó a jugar con la cerradura de la puerta mientras ellos discutían sobre cómo debían abordar a Sasuke.

La puerta se abrió con un chirrido extraño dejando ver un interior oscuro y descuidado. Sakura y Kisame entraron mientras Itachi hablaba con Zetsu. Cuando termino se unió a ellos y sin perder tiempo se dirigieron a la cuarto de Sasuke.

Las escaleras estaban llenas de botellas de alcohol.

-Podría tener un coma etílico- reconoció Kisame al ver las botellas.

-Espero que sí, porque si no yo lo voy a dejar en coma- decía el pelinegro mientras preparaba sus puños.

Llegaron a la habitación, la puerta estaba ligeramente abierta pero ninguno de los presente quería ser el primero en entrar.

-No quiero ser el primero que vea la escena de un crimen- comento Kisame con el seño fruncido y cara de asco.

-Sakurita, para eso te traje aquí-

-Itachi…-

Itachi le dio una nalgada haciendo que esta diera un brinco haciendo que golpeara la puerta, que se abrió y dejo entrar a la pelirosa. La mujer solo vio negro al principio hasta que su visión pudo adaptarse.

-No volveré a lavarme la mano- susurro Itachi viendo la mano con que había dado la nalgada a la pelirosa.

-Déjame tocarla- Kisame se acerco pero el pelinegro se lo impidió.

-Itachi…- susurro la pelirosa desde la habitación.

-¿Qué?...- susurro en contestación el pelinegro cantando la ultima vocal.

-No veo nada-

-Busca el interruptor de luz-

La joven comenzó a tentar toda la pared en busca del interruptor, el cual desde el principio ya daba por perdido. Cuando tropezó con algo que soltó un quejido. La pelirosa se acerco al bulto para sentir de que se trataba y en efecto, era un cuerpo que respiraba en el suelo.

-Dios… Sasuke, ¿Qué te paso?- le pregunto con preocupación, se encontraba más cerca de una ventana que de la puerta así que aparto un poco la cortina para que entrara luz y poder ver el estado del Uchiha menor.

Estaba demasiado pálido, con signos de deshidratación, quizás anemia, una ojeras enormes le cruzaban debajo de los ojos y los labios los tenia resecos. Estaba con los ojos cerrados pero respiraba. Solo traía puesto un pantalón de mezclilla, sin zapatos y con el pecho desnudo, dejando ver sus bien formados hombros.

-Sasuke…- trato de llamarlo con calma pero sentía la necesitad de tocar sus hombros y su pecho. Le tomo la mejilla para acariciarlo con su pulgar y lograr distraerse.

-¿Sakura?...- pregunto él aun con los ojos cerrados.

-Aquí estoy, estúpido Uchiha- contesto sonriendo cuando vio un intento de sonrisa torcida de su parte.

El pelinegro abrió los ojos pero al notar la luz los volvió a cerrar, sin embargo quería ver con sus propios ojos que su Sakura estaba allí, así que con ayuda de su mano cubrió el exceso de luz para poder ver el rostro de la pelirosa.

Era hermoso.

La mejor vista de todas. Tenía su cabello sujeto con una trenza de lado, sus labios eran de color frambuesa y sus ojos eran de un verde tan perfecto que pensó que nunca los volvería a ver nunca más. Pero para que ella estuviera frente a él en esto momento solo había una explicación.

-Estoy muerto…- murmuro mientras tocaba la trenza de la mujer.

-No, pero por poco lo consigues- comento ella con burla- es mejor que te llevemos al hospital-

Entonces paso tan rápido que sin que ella pudiera evitarlo, el pelinegro la abrazo sin importar el dolor de cabeza que sufría por levantarse tan rápido. Respiro el olor tan característico de ella y la beso.

Sakura no podía entender que era lo que pasaba, su cerebro aun estaba en shock por lo que no procesaba el beso que le estaba dando Sasuke.

Él la cargo para después dejarla en la cama y seguir besándola por el cuello, hasta llegar a su pecho. Desabrocho la blusa blanca dejando ver un sostén del mismo color con encaje. Saco uno de sus senos antes de que ella protestara y comenzó a besarlo, jugando con el pezón rosado con su lengua que se erizaba por su tacto.

-Sasuke… no…- pero no logro decir más. Sasuke la sumergió en un mar de placer donde solo estaban ellos dos, no recordaba más.

El Uchiha menor fue dando besos en sus costillas, luego en su vientre hasta llegar a su falda blanca para después bajarla dejando ver unas pantaletas color hueso, beso la piel que dejaba ver sus pantaletas y después siguió con las piernas mientras retiraba la falda lentamente. Llego a sus pies, le quito los tacones blancos y beso sus dedos.

Regreso a su boca, le gustaba saborear esa cavidad húmeda que era solo para él, la necesitaba urgentemente y algo en sus pantalones se lo recordó.

-Sakura, te necesito…- le suplico, él quería poseerla.

La pelirosa le sonrió sonrojada, era imposible dejar de verla le estaba dando permiso para adentrarse en ella. Volvió a besarla mientras se quitaba el pantalón.

Luego le quito las pantaletas junto con el sostén, esta desnuda y solo para él, era suya. Se acomodo en su entrada para empujar poco a poco. Su pelirosa soltó un grito ahogado cuando la sintió dentro de él. De repente dio una embestida sin que ella se lo esperara haciendo que el dolor recorriera todo su sistema nervioso hasta dejar soltar un grito que el pelinegro callo con un beso.

-Así que si eras virgen aun, Sa-ku-ra- le comento él mientras sonreirá con picardía.

-Eso no te importa, Uchiha- respondió con un notorio sonrojo apartando su mirada de la de él.

-Eres mía- le dijo en el oído mientras empezaba a embestirla lentamente. A la pelirosa se le erizo los vellos de nuca al sentir su aliento contra su oído.

Poco a poco empezó a embestirla con más fuerza hasta que la hizo gritar pero ahora de placer, el beso por todos lados, hasta el último rincón de su cuerpo conoció. Quería más de ella. Era deliciosa.

Sabía que nunca se cansaría de probarla y que siempre se aseguraría de que fuera él lo primero que viera al despertar por las mañanas y por las noches seria él quien la haría gritar. Nunca más la dejaría ir.

-Sasuke… mas- le pidió ella.

El pelinegro no quería decepcionarla así que aumento la fuerza en las embestidas haciendo que ella gimiera más. Volvió a saborear los pezones rosas mientras ella jalaba de su cabello que ya estaba un poco largo.

Cuando sintió que ella estaba a punto de llegar al clímax, se apresuro en embestirla con más fuerza para también llegar él. Al final los dos llegaron al mismo tiempo con sus respiraciones agitadas mientras Sasuke la abrazaba para que no se escapara.

-Sakura, no te irás. Nunca más. Te esposare a mí si es necesario-

-Sasuke…- trato de explicarse.

-No, no he firmado ningún divorcio ni nada de eso-

La pelirosa suspiro. Itachi la había convencido para venir pero ella pensó que encontraría a un Sasuke moribundo o algo así, en cambio el pelinegro menor estaba muy bien. Si se veía deshidratado pero no estaba tan mal de salud como pensaba.

-Lo primero que debemos hacer es que vayas a comer algo bien- le dijo intentando levantarse pero el pelinegro se lo impidió.

-Solo si tú vienes conmigo- le aseguro mirándola con seriedad.

-No puedo, tengo que ir a la universidad-

-Puedes faltar hoy y no pasara nada-

-No puedo faltan, Sasuke-

El pelinegro la sujeto más fuerte y se posiciono encima de ella. Después de beso la clavícula para morderla con suavidad.

-Arrepiéntete- le dijo sin dejar de morderla.

-¡Sasuke!- grito la mujer sonriendo entre el dolor- ¡Si voy a ir a la universidad!-

-Ya te dije que no-

-¡Sasuke!-

-Solo por hoy, por favor-

La pelirosa suspiro con desgana.

-Está bien, solo hoy, ¿pero no se dé que servirá todo esto?-

El pelinegro entro al baño rápidamente mientras sonreía, la pelirosa se puso su ropa con calma pero incluso antes de que terminara Sasuke ya había salida bañado y cambiando. Se había puesto una playera negra polo, con unos jeans y unos mocasines negros.

-Te amo, Sakura- le dijo sonriendo mientras peinaba sus cabellos mojados con los dedos.

La pelirosa que, literalmente, se había quedado con la boca abierta sorprendida. Se acerco a él y le dio un beso en los labios con ternura. Lo había extrañado y ahora sentía la necesidad de volver a repetir lo que había pasado antes pero dirigió su vista al suelo sintiéndose una pervertida. En cambio el pelinegro no apartaba los ojos de ella, adoraba verla ruborizada.

-Y yo a ti- contesto sonriendo apenada.

La tomo de la mano para dirigirse a la salida de la casa cuando se toparon a Itachi y Kisame en el vestíbulo murmurando entre ellos.

-¡Itachi! Que oportuno eres- hablo el menor.

El hombre pego un brinco al verlos al pie de la escalera.

-Que bueno es verlos vestidos… que diga, completos… que diga, bien- hablo con rapidez y nerviosismo- ¿Qué quieres?-

-Puedes llamar para que limpien, le había dado vacaciones a todos- dicho esto se dirigió a la puerta sin verlos.

-¿A dónde van?-

-No te importa- contesto el menor con una sonrisa y cerrando la puerta.

-A ver, a ver, ¿Qué paso aquí?- silbo Kisame viendo a Itachi.

-Solo sé una cosa, Kisame- le contesto mientras tomaba su celular- al menos consumaron su matrimonio y estoy seguro, no, segurísimo de que Sakura regresa a vivir con Sasuke hoy-

Kisame soltó una risa entre dientes y espero a que el pelinegro terminara de hacer sus llamadas antes de volver a hablar.

-¿Entonces todo estará arreglado entre ellos?-

-Nunca se divorciaron- le contesto encogiéndose de hombros- supongo que el tiempo dirá. Hacen una linda pareja. Pero esta mano no me la lavare por nada del mundo- dijo alzándola como si fuera su trofeo.

-¡Itachi! ¿Qué pensara Sasuke cuando se entere?-

-¡Ja! Planeo una venganza por preocuparme estos días-

FIN

Muchas gracias a todos por leer, a los que se atrevieron a dejar un comentario a los que no también, a los que ayudaron con la narración y ortografía, pero sobre todo gracias por su apoyo. Me divertí escribiéndola y a pensar que en algún momento me quede sin inspiración al final regreso y pude terminar este proyecto. Ahora solo seguiré con el FF Una Sakura en Konoha, por si les interesa seguir leyendo mis escritos, y estoy planeando escribir otro que no será de Naruto, cuando lo termine.

Solo me queda agregar otra vez muchas gracias. Hasta la próxima.