Este es el primer proyecto en el qee trabajo asi qee no sean muy duros conmiigo. No tengo mucho tiempo de ver el anime de Haruhi Suzumiya pero desde la primera vez no me he despegado de ella...

Bueno aqui les dejo el prologo, tambien subiré al mismo tiempo el capitulo 1 para qee no se qeeden con ganas, dejen sus reviews para qee suba el capitulo 2 =)

Prologo.

Ahí me encontraba yo, haciendo una de las dos cosas que más me disgustaban. Estaba a punto de tomar un avión, no me importaba mucho cuando era un pequeño vuelo de una hora para ir a visitar a mis tíos, pero lo de hoy era totalmente distinto, iba a tomar un avión para viajar a Japón gracias al trabajo de mi papá.

14 horas en el avión iban a ser una tortura...

Se preguntarán cual es la otra cosa que me disgusta, pues es bastante simple y creo que no soy el único al que le sucede. Cambiar constantemente de casa por que el jefe de tu padre te lo ordena, pero nunca había salido de la ciudad y seguía estando en contacto con mis amigos. Ahora me iba a ir al otro lado del mundo y dejaría mi vida entera detrás.

- Boleto por favor - Decía la aeromoza mientras recogía los boletos de los pasajeros para que pudieran abordar.

Iba hacia el otro lado del mundo, dejaría muchas cosas atrás, casi toda mi familia a excepción de mi mamá, mi papá, mi hermano y mi perro. Abuelos, tíos, primos... todo se quedaría atrás.

Aun estaba a tiempo de arrepentirme, aunque la decisión no estaba en mis manos, podía armar un alboroto que provocara un retraso o algo parecido.

- Boleto por favor - le decían al que se encontraba frente a mi.

Me quedaba poco tiempo, y para ser sincero, también había algunas chicas lindas de tras de mi, aunque nunca he tenido novia me gustaba la atención que recibía.

- Boleto por favor - Escuché.

Lo estaba pensando mejor, tenía la suficiente madurez como para pensar en llevar a cabo mi plan.

- Boleto por favor - seguía la voz.

Solo me queda resignarme a la nueva vida que iba a formar.

- BOLETO POR FAVOR! - Me decía la aeromoza casi gritando ya que me había estado hablando varias veces, le di mi boleto algo sacado de onda - Gracias.

Camine por el gusano metálico que une al edificio con el avión, tomé un asiento que daba a una ventana, mi hermano se sentó a mi lado. Como habíamos sido de los primeros en abordar un avión para 400 pasajeros sabía que iban a tardar en subir todos así que me dispuse a tomar un pequeño descanso...

Tal parece que la presión de lo que estaba haciendo me tenia destrozado, no desperté si no hasta el día siguiente.

- Sabes cuanto falta? - Le pregunté a mi mamá

- No se... pero iré a preguntar - Dijo mientras se levantaba y se dirigía con una de las aeromozas. Ya de regreso - Me dijeron que 3 horas y media aproximadamente, por que no te vuelves a dormir?

- No gracias, ya no tengo sueño - Le dije mientras sacaba mi ipod y seleccionaba a mi grupo favorito - Voy a escuchar algo de música - Dirigí la mirada a lo profundo de las nubes que se encontraban debajo de nosotros mientras escuchaba a Gustavo cantar.

Sentí el golpe del aterrizaje y abrí los ojos, me había quedado dormido de nuevo, gracias a un reflejo que no pude controlar mis ojos se volvieron a cerrar...

- Paul... - Escuchaba muy suavemente - Paul despierta... - Escuche de nuevo y también sentí que me movían, desperté.

- Qué pasa? - Le pregunte a mi hermano mientras me limpiaba la saliva de la cara.

- Ya debemos bajar.

- Ya bajaron todos?

- Si, solo faltamos nosotros.

Me levanté del asiento y me dirigí junto con mi familia a la salida del avión. En la sala de espera tomamos nuestras maletas y fuimos hacia la salida, un taxi nos estaba esperando así que subimos a él. Nos llevo a un pequeño distrito con varias casas, también había un pequeño parque con niños jugando en el, nos paramos frente a una casa, no se veía tan mal, era de dos pisos y se notaba que era acogedora.

-Así que aquí vamos a vivir... - Dije en voz baja para mi mismo.

-Así parece - Dijo mi papá sorprendiéndome de que me haya escuchado.

Tome mi maleta del suelo y entre en la casa que ya estaba amueblada con las cosas de nuestra antigua casa y unas cosas extra para darle un toque japonés, subí las escaleras y entré en un cuarto que afortunadamente era el mío ya que se encontraba mi cama, mi closet y mi computadora. Dejé la maleta en el suelo, me acosté en la cama y empecé a pensar en lo que haría con mi nueva vida...