Disclaimer: Crepúsculo y todos sus personajes no me pertenecen, le pertenecen a la gran, magnifica y sin igual Stephenie Meyer. Yo sólo los tomo prestados para divertirnos un poco.

Advertencia: Pequeño lemmon. Pueden saltárselo si desean... y si no se lo saltan tengan piedad con esta autora, es mi primer lemmon :P

Cap. 9: No hay nada mejor que la sinceridad... excepto tú

Edward's POV

Entramos a mi habitación y tomó asiento en mi sofá con las piernas muy juntas mientras me miraba algo nerviosa.

-Te noto inquieta, ¿por qué? –le pregunté

-Bueno, estas sin camisa –trató de bromear- y además tengo curiosidad por saber de qué quieres hablar.

Me acerqué y me arrodillé frente a ella para poder estar más a su altura.

-Si vamos a tener esta charla debes ser completamente sincera ¿esta bien? –asintió con la cabeza- De acuerdo... estuve hablando con Jasper y me contó algo bastante interesante. ¿Sabías que Alice y él tuvieron ciertos problemitas maritales hace algún tiempo?

-Uhm... define "problemitas maritales" –pidió algo nerviosa, posiblemente intuyendo hacia donde iba

-Dejaron de acostarse por que Alice rehuía a Jasper, ¿te suena?

-Tal vez –contestó esquiva

-Bella... –la miré enarcando una ceja

-De acuerdo, de acuerdo... sí, lo sabía –suspiró derrotada

-Bien, estamos progresando- sonreí- Dime, todo este asunto que se ha estado dando en los últimos días ¿tiene algo que ver con lo que pasó con Alice y Jasper?

-Uhm... un poco.

Bella's POV

ATRAPADA. Sip, se acabo el juego. Jasper y su bocota. Ahora Edward estaba interrogándome en su habitación y me había pedido que sea totalmente sincera, era obvio que estaba enterado de todo. ¿Tenía alguna otra opción? Tal vez era hora de acabar con todo esto y dejar que las cosas siguieran el curso que debían. Sin planes ni juegos.

-Un poco –respondí cuando me preguntó si las situaciones que habíamos estado teniendo tenían algo que ver con el asuntito de Alice y Jasper

-¿Me lo cuentas?

Bueno, hora de desembuchar. Suspiré sonoramente para luego tomar aire y comenzar a hablar.

-Antes que nada quiero pedirte disculpas porque puede que hacer esto haya sido un poquito infantil... Vine a hablar con Alice anteayer. Le conté que me sentía un poco mal porque no conseguía convencerte de que te... acostaras conmigo. Le dije que incluso pensaba que no me deseabas –hizo además de hablar pero no lo dejé- lo sé, lo sé, ella me dijo que no pensara eso porque no era verdad. Entonces ideamos una especie de plan, algo que a ella le había funcionado con Jasper. Quedamos en que iba a dejar de ir tras de ti para que tu notaras cierto cambio, y así entonces todo sería más sencillo... Cielos, Edward lo siento tanto –me disculpé de nuevo- pero es que estaba cansada de que me dijeras siempre que no, empezaba a sentir que ya había hecho de todo, hasta me puse el babydoll que me dio Alice.

-Me acuerdo –murmuró ceñudo

-Sí pero aún así me dijiste que no -susurré

-Bella sólo quería cuidarte –me dijo tomando una de mis manos entre las suyas

-Lo sé –respondí- y te lo agradezco pero te repito lo que te digo todo el tiempo: confío en ti. Es algo que pareces no entender... –bajé la mirada

-Amor yo...

-Esta bien –le dije lo más dulce que pude poniendo un dedo en sus labios impidiéndole hablar- Supongo que no me cuesta nada esperar.

Cerró los ojos y besó la punta del dedo que tenía sobre los labios para luego apartarlo con intenciones de hablar.

-Perdóname –soltó con tanta sinceridad que me hizo estremecer- No era completamente consiente de cómo te hacía sentir y jamás fue mi intención. Pero al menos todo este embrollo sirvió para que me diera cuenta de lo frustrantes que son las negativas, más aún cuando vienen de alguien que amas... de alguien que deseas tanto.

Me limité a asentir con la cabeza.

-Yo también tengo algo que contarte –me dijo con una ligera sonrisa- El mismo día que tu viniste a hablar con Alice, me atrevo a decir que en simultaneo, yo estaba hablando con Jasper y Emmett. Les dije lo que estaba pasando con nosotros y que tenía miedo de atreverme a hacerlo contigo porque te podría lastimar. Entendieron que estuviera asustado pero me inspiraron mucha confianza a la vez. Me dieron sus opiniones desde su experiencia y dijeron que realmente creían que podría hacerlo, me convencieron... y estos dos últimos días es lo que he intentado hacer, pero ya ves –rió- las circunstancias no se prestaron.

-Es por eso que has estado tan raro entonces –le dije no sin cierta emoción- Tan seductor, sugerente... y haciendo strip tease en pubs.

Rió con ganas y me sentí volar. El sonido de su risa era lo más hermoso que había escuchado en mi vida.

-Te amo Bella –me dijo mirándome fijamente con esos ojos ambarinos que me enloquecían- Lo eres todo para mi

-Y tu para mi –murmuré acercando mi rostro al de él para sentir casi de inmediato sus labios fríos en los míos.

El beso empezó a profundizarse de a pocos, lentamente. Su boca se abría y cerraba sobre la mía haciéndome agitar. Sólo él podía hacerme sentir así.

-¿No estas contenta y más tranquila de que toda esta locura haya acabado? –me preguntó segundos después alejándose un poco para poderme mirar

-La verdad si –le dije con una sonrisa- Aunque... aclárame, ¿lo que me dijiste...? ¿significa que estas completamente dispuesto a que lo... hagamos?

-Así es, señorita –dijo con una seductora sonrisa

-¿Sin obstáculos ni miedos ni temores ni nada de por medio?

-Exacto.

-¿Y sería mucho pedir... que lo hagamos ahora mismo, Edward? –me sentí enrojecer hasta el último milímetro de mi rostro

-Eso significaría perder la escuela hoy...

-¿Importa mucho?

-La verdad, no –dijo con una sonrisa mientras anulaba la distancia que existía entre los dos.

Sin separar nuestros labios tomó asiento a mi lado. Sus manos acariciaron mis mejillas delicadamente mientras mis brazos se envolvían en su cuello.

Ahora ya nada de lo ocurrido antes importaba. Estaba a escasos minutos de ser suya.

Empezó a besar mi cuello despacio, bebiendo las gotas de agua que se desprendían de mi cabello mojado. Se estremeció deliciosamente cuando suspiré cerca de su oído.

Sonreí mientras recorría su pecho desnudo con la punta de los dedos. Era hermoso, perfecto, todo un Dios... Me incliné sobre él haciendo que se recostara en el sofá quedando yo encima.

Estuvimos abrazados buen rato en esa posición haciendo nuestros besos cada vez más profundos.

Adoraba la manera en que su lengua acariciaba mis labios para luego entrelazarse con la mía en un baile sensual que me costaba parar. De cualquier modo tuve que hacerlo, sabía que ninguno de los dos quería perder más tiempo.

Me ayudó a desnudarlo lentamente, dejando que apreciara a detalle cada parte de su perfecto cuerpo de mármol.

-Tu turno –murmuró con ojos brillantes empujándome suavemente para que fuera yo quien quedara recostada en el sofá.

Se inclinó sobre mi y abrió despacio la bata de baño que llevaba deslizándola suavemente. Ahogué un gemido cuando empezó a besar mis hombros desnudos mientras sus manos acariciaban lentamente los costados de mi cuerpo desde las costillas hasta mi cadera. La piel se me puso de gallina cuando sus frías manos subieron y apretaron suavemente mis senos. Jadeé mientras mis uñas se clavaban en su espalda en un desesperado intento por aferrarme a él.

-Edward... –gemí bajito recibiendo en respuesta un suave gruñido desde lo más profundo de su pecho

-Perfecta –dijo mientras descendía por mi cuerpo besando cada centímetro de piel- Simplemente perfecta...

Mi espalda se arqueó cuando sentí su lengua recorrer mi bajo vientre con una lentitud torturante. Mis manos volaron a su cabello donde se enredaron mientras tiraban suavemente de sus mechones broncíneos. Besó dulcemente el interior de mis muslos haciendo que me derritiera en suspiros de placer, mis piernas temblaban, podía sentir su respiración fría y desacompasada muy cerca...

Gemí algo disgustada cuando no sentí más sus besos, pero inmediatamente contuve la respiración con el propósito de no gritar. Había posado su lengua gélida en mi centro produciendo la sensación más perturbadora y placentera que hubiera podido imaginar.

-¿Estas bien? –preguntó con un ligero tono de preocupación aún entre mis piernas

-S-sí –fue lo único que alcance a decir

No sé cuanto tiempo estuvo ahí, besando, lamiendo... Lo único que sabía es que estaba a dos escasos segundos de perder la conciencia.

-Detente –le pedí con la voz en un hilo- Te necesito Edward... ahora

-Te amo –susurró acariciándome las mejillas mientras se ponía con cuidado cobre mi

-Y yo te amo a ti –respondí con voz ligeramente entrecortada- Confió en ti mi amor...

Ambos supimos que el momento había llegado finalmente. Tomó con cuidado mis piernas alzándolas en torno a su cintura. Me sujeté lo más firmemente que pude aunque me sentía un poco torpe. No se parecía a las otras casi experiencias que habíamos tenido, esta vez todo había sido perfecto, llevadero y sin dudas. Supe que ya no había marcha atrás cuando empecé a respirar agitadamente por la boca victima de una terrible excitación

-Promete decirme inmediatamente si algo anda mal ¿entendido? –me dijo con los nervios de punta colocándose en mi entrada. Sólo pude asentir con la cabeza.

Aguanté la respiración mientras se introducía lenta y delicadamente en mi. Mis manos se aferraron a sus brazos cuando pude sentirlo con mayor claridad. Frío, se sentía helado pero era la mejor sensación que había tenido alguna vez.

-¡Ahh! –gemí sonoramente para mi vergüenza cuando sentí claramente mi virginidad romperse

-Oh... lo siento... –jadeó él inmediatamente. Traté de tranquilizarlo colocando una mano en su mejilla

-Estoy bien –le aseguré- casi no lo he sentido, sólo sigue, no te detengas.

Tomó aire y se introdujo un poco más. Lo sentí resbalar en mi interior, suave, tranquilamente, siempre cuidando de no lastimarme. Exhalé cuando lo sentí dentro por completo, llenándome, amándome como tanto lo había deseado.

-¡Dios...! –gimió sorpresivamente cuando moví la cadera tratando de acomodarme provocando la primera fricción entre nosotros

-Oh... –suspiré- es increíble... te deseo tanto Edward...

Comenzó a moverse lentamente, sin dejar de besarme en todas partes, mientras yo acariciaba su cuello. No podíamos reprimir los gemidos mientras nuestros cuerpos se crispaban por el placer que le producían las caricias que nos proporcionábamos.

Ambos empezamos a movernos más rápidamente cuando traté sin demasiado éxito de morderle el cuello. Sentía sus movimientos en mi interior acoplándonos de manera perfecta, mientras me retorcía de placer irremediablemente. Me besó con dulzura, pasión y deseo, viéndome gemir bajo él y arquearme con su toque. Se movió aún más rápido, ávidamente, besándome los pechos y jadeando a la vez que yo acariciaba la parte baja de su espalda sin dejar de rodearle con las piernas y apretarme contra él.

-Vente... quiero que te vengas conmigo –me pidió, y así lo hice un par de segundos después. Cómo en la mejor novela de amor ambos llegamos al orgasmo a la vez ahogando el último grito en un beso.

Cuando los espasmos de placer dejaron de sacudir nuestros cuerpos, Edward salió lentamente de mi interior. Me tomó en brazos y juntos giramos quedando yo sobre él.

-Te amo –susurré recostándome en su pecho y besando su cuello tratando de estabilizar mi respiración

-Te amo –me respondió con voz dulce rodeando mi cintura con sus brazos apoyando sus labios en mi frente- No hay nada ni nadie mejor que tu...

-Fue la mejor experiencia de mi vida... –murmuré sintiendo como el sueño deseaba apoderarse de mi- ¿Y adivina qué?

-¿Qué? –preguntó él con cierto aire divertido

-Estoy viva –sonreí con ganas alzando la mirada para encontrarme con sus maravillosos ojos topacio que me devolvían la sonrisa

-Así es, lo estas –rió acariciando mi cabello con la punta de los dedos- Ahora descansa mi vida, descansa...

Fue lo ultimo que escuché antes de caer presa del sueño.

Edward's POV

¿Casi comparado con beber sangre humana? ¡Por favor! La sangre no estaba ni cerca a parecerse a todo lo que sentí estando con Bella. Volábamos... En el cielo... Envueltos por todo tipo de nubes. Y personalmente me sentí completa y absolutamente liberado.

Ahora era mía, se sentía tan bien decirlo...

Bajé mi vista y la vi dormir plácidamente en mi pecho. Sus mejillas arreboladas, su cabello ligeramente alborotado y su cuerpo perlado de sudor... estaba preciosa.

Tomé con cuidado la bata de baño que se encontraba en el suelo y nos cubrí con ella

Me tensé cuando sentí la puerta de mi habitación abrirse silenciosamente, pero no pude hacer nada pues no quería despertar a Bella.

-Ed... whoaaa... –rió Emmett tapándose los ojos

-¡Shhh! ¿Quieres callarte? –le dije lo suficientemente bajo como para que sólo él me escuchara- Si ella supiera que estas acá moriría de vergüenza. ¿Qué es lo que quieres?

-Quería saber porque no fuiste hoy a la escuela y bueno, parece que fue una buena razón –dijo moviendo las cejas pícaramente

-¿La escuela? ¿Volvieron ya? Imposible...

-Jaja, no, Jazz y yo nos hemos escapado solo un momento, estamos en descanso

-Hola, ¿todo... bien? –la cara de Jasper apareció sonriente por la puerta

-Parece que sí –respondió Emmett- Mira nada más, la dejó exhausta.

-Creo que deberíamos darle su intimidad, ¿no crees? –reprendió Jasper a Emmett

-Aguafiestas –renegó este- Bueno, me voy entonces. Bien hecho hermanito- me guiñó un ojo y salió de la habitación

-Me alegra que todo haya salido bien –dijo Jasper evitando mirarme a mi y a Bella a pesar de estar cubiertos por la bata de baño- Yo... creo que iré a hablar con Alice aunque estoy seguro que ya esta al tanto de todo. Si no está acá es porque no se lo tomó tan mal, pero nunca esta de más.

-Gracias por todo Jasper, eres un gran hermano –le dije sinceramente- Ambos lo son.

-De nada –y salió de la habitación

Volví a mirar a la hermosa mujer que reposaba en mi pecho sin poder evitar sonreír de pura felicidad. Todo era perfecto.

Bellas's POV

No tenía idea de cuanto rato había estado durmiendo. Podían ser talvez sólo unos minutos, o algunas horas... puede que días, pero vamos ¿a quien le importaba? Sentía el cuerpo frío de Edward bajo del mío y no podía pedir nada más. Estaba en mi lugar feliz.

-Hola –me dijo al oído con voz melodiosa. Pude distinguir la sonrisa en su voz

-¿Cómo sabías que estaba despierta? –pregunté mirándolo

-Tu respiración cambia. Necesitas más que mantener los ojos para hacer creer a un vampiro que estas durmiendo.

-Sabelotodo –bromeé alzándome un poco para besar sus labios- ¿Qué hora es?

-Las tres de la tarde –me dijo- Has hecho una buena siesta, casi cinco horas

-Wow, cinco horas... –murmuré algo sorprendida- Cinco horas de sueño después de un maravilloso sexo...

-Jaja –río de manera hermosa acariciando mi cabello- Creo que debería llevarte a almorzar, ¿no tienes hambre?

-Sólo de una cosa... –dije alzando una ceja de modo sugerente

-Guardémoslo como postre –me dijo divertido

-Como postre... como tentempié de media tarde... como cena y como el desayuno de mañana.

-Parece que alguien disfrutó mucho de nuestra pequeña travesura –sonrió acariciando despacio mi espalda desnuda bajo la bata que tenía encima

-¿Tu… no? –cuestioné ligeramente nerviosa

-¿Tu qué crees? –susurró con la mirada brillante

"Oh sí" pensé antes de que me tomara nuevamente.

Edward's POV

Volví a hacerla mía despacio y sin prisa pero con mayor seguridad que la primera vez. Era emocionante saber que podíamos tenernos cada vez que se nos antojara sabiendo que ella ya no corría peligro alguno.

-¿Y... ahora? –le pregunté un par de horas después mientras yacíamos recostados en la mullida alfombra de mi habitación abrazados estrechamente

-¿Y ahora qué?

-¿Quieres ir a comer? Me sorprendería que no tuvieras hambre –y en respuesta su estomago gruñó quedito haciendo que se sonrojara

-Respondió por mi –dijo avergonzada- Iré a vestirme para ir a cenar

-Me parece bien.

La vi ponerse de pie despacio mientras buscaba la bata con la mirada. Me era imposible despegar la vista de su hermoso cuerpo desnudo, cuerpo que ahora era todo mío.

-¿Por qué me miras así? –cuestionó divertida aunque sus mejillas tomaron un adorable tono rosa

-Simplemente me gusta verte caminar desnuda por mi habitación –reí

Rodó los ojos mientras se colocaba la bata y salía del cuarto lanzándome un beso.

Bella's POV

Llegué a la habitación de Alice. Vi la puerta en su lugar y dudé. Luego de lo de la mañana decidí que sería mejor tocar. Golpeé un par de veces antes de que la voz de Alice me indicara que podía entrar.

-¡Bienvenida! –rió- Hasta que te libera, pensé que te quedarías a vivir en su habitación.

-Oh Alice –suspiré- No sabes lo que fue... fue genial...

-Todos en la casa lo sabemos nena, han sido un verdadero espectáculo auditivo.

-Que... vergüenza –tartamudeé sintiendo mi cara encenderse

-No te preocupes, estamos acostumbrados a la falta de intimidad.

Sonreí y fui a sentarme a su lado en la cama

-Oye Alice, no... ¿no estas molesta? –pregunté ligeramente preocupada por la respuesta

-No, ¿por qué lo estaría?

-Pues porque anoche casi uso tu cama y porque fui débil... supongo que el plan no fue como debía.

-De que hablas, ¡claro que funcionó! –dijo alegre- Fue poco tiempo y tuvo una que otra falla sí, pero de todas formas Edward entendió el punto, tú conseguiste lo que deseabas finalmente y todos estamos felices. Así que declaramos que el plan "con el azote de mi indiferencia" se culminó exitosamente. Y lo de mi cama... bueno, al menos llegué a tiempo.

-Gracias Alice –sonreí dándole un abrazo

-De nada Bells. Ya tienes una anécdota que contar.

-¿Sabes? Quiero hacerte feliz –le dije- ¿Te gustaría ayudarme a elegir lo que me pondré para ir a cenar?

-¡Oh si! –chilló

Esa noche cerca de las 10 llamé a Charlie para pedirle permiso para quedarme una noche más con los Cullen. Se negó al principio pero tras la promesa de que sería la ultima noche y más el don de convencimiento de Alice pude conseguir el permiso.

-Me quedaré a dormir hoy también –informé a Edward entrando a su habitación

-¿No crees que Charlie terminará odiándome por retener a su hija tantos días? –bromeó tomándome suavemente en brazos

-En teoría es Alice la que me retiene –dije- Ella es imposible de odiar.

-Cierto –sonrió acercando su rostro para darme un delicioso beso en los labios

-Mañana no podemos faltar al instituto –comenté como quien no quiere la cosa

-¿Sugieres que aprovechemos el tiempo? –sonrió pícaro introduciendo las manos bajo mi blusa para acariciar la piel de mi cintura

-Tú lo has dicho.

Edward's POV

Hacía ya un par de horas que Bella había caído rendida en mi pecho. Ahora la observaba dormir plácidamente soltando de vez en cuando uno que otro suspiro

-Ummm... Edward –gimió en sueños haciéndome reír

-Estoy aquí –susurré, aunque sabía que no podía escucharme- Aquí me tienes cariño... ahora y por el resto de la eternidad.

FIN

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(N/A): ESTE CUENTO SE ACABOOOOO.... (8) Gente linda! como estan? Bueno, este fue el capítulo final... Le había tomado muchísimo cariño a esta historia asi que espero que la hayan disfrutado (: ahora su estado pasará de In progress a Complete, ya es un niño grande, que emoción! T.T tengo mil sentimientos encontrados en este momento, melancolía por culminar esta historia y felicidad a la vez por estar dando cierre a mi primer fic de varios capítulos q x cierto llegó a los 100 reviews y me hizo gritar de alegría! :D se q puede no ser demasiado pero es mi primer bebé asi q… (:
Los invito a todos a pasarse x mis fics "Mujeres solas ¡Peligro", "Tras la puerta" ,"A walk to remember" (que se pone más interesante) y al nuevo q acabo de colgar "Por obra y gracia" (:

Espero sus comentarios y MIL GRACIAS a todos por leer. Besos y hasta la próxima! :3 (CLICK AL BOTONCITO VERDE :D )