Disclaimer aplicado.

Sasuke centric, con un poco de Sasuke/Sakura, señoritas.

Idea súper vieja, editada.

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Breeze


La suave brisa movía todo a su alrededor. El lugar se encontraba en perfecta paz.

Y él se encontraba allí, mirando al horizonte, recostado en la grama, viendo a su pasado, pero sin querer hacerlo de todos modos.

Recordando sus años de infante, con lo que había sido una vez su familia. Rememorando a la que le había dado la vida, a la que le cocinaba aquellos que eran sus bocadillos preferidos, la que le arropaba en las noches frías, la que sanaba sus heridas cuando él entrenaba. La única mujer en su vida hasta ese momento.

La brisa le envolvió los cabellos, mientras seguía allí, viendo el que había sido su campo de entrenamiento. Recordando quien había sido su compañero y contrincante, su hermano. Aliado y traidor. Mejor amigo y enemigo.

Y luego el puente al fondo de su casa, el cual siempre utilizaba para practicar su Katon, para recibir el respeto de su padre que tanto quería, para oír aquella anhelada frase 'Tal y como lo esperaba de un Uchiha'

Veía gran parte de la villa que había sido su hogar, y alguna vez su enemiga, desde la pequeña colina en el frente de su gran residencia.

La brisa sopló otra vez, trayéndole algún que otro pétalo del cerezo cercano a la entrada de aquella gran casona. Trayéndole el aroma dulce de aquellas flores. Miraba al pasado, y casi podía oler la sangre de sus antepasados en el aire.

Continuó observando, viéndolo todo, analizándolo todo.

Una pequeña mano en su hombro le hizo ladear el rostro.

— Hermoso, ¿no es verdad?

Él asintió, y ella se sentó a su lado. La brisa le acercó el aroma de aquella mujer de cabellos rosados que se encontraba a su lado.

Acarició el vientre abultado de ella, donde crecía el próximo heredero de un clan casi extinto.

— Perfecto para un Uchiha —coincidió él.

Y la miró a esos ojos esmeralda, que transmitían esperanza, a aquellos ojos que lo enamoraron. Aquellos que le mostraron que había vida después de todo el sufrimiento que pasó.

La brisa persistía; iba y venía.

No podía llevarse su pasado, pero podía traer un buen futuro.