Hola!!!!

Summary expandido: Una chica normal... que tiene sus propios pensamientos, no soporta a los estereotipos de la gente "popular". Todo cambia cuando empieza a leer Mansfield Park. Todas las cosas que pasan ahí suceden en su vida real! Henry Crimsworth y su hermana Mary son los nuevos en ingresar al colegio, claro, todos los más populares los adoran... ¿pero qué pasará cuando Henry se de cuenta de que Estefanía no es como las demás chicas, que no se deja enamorar por su galantería?

Como ya dije, no hace falta haber leído Mansfield Park para leer este fic, es más viejo que El chico del verano… pero es más imaginativo, menos repetitivo, más original. Tal vez les moleste la forma en que está redactado, en escenas. Por favor, si les molesta, háganmelo saber, que veo cómo mejorarlo.

Quería nombrar a JULIB y a Ailu P. que fueron las dos personas en la historia de la humanidad que leyeron mis manuscritos de esta historia. A cooti, que me pidió que lo pase para que lo terminara de leer. A nini cullen, que fue la primera amiga de fanfiction en pedírmelo. Y especialmente a alguien llamado luli gv, que no se digna a forzar un poco la vista para entender mi hermosa caligrafía… jajaj

Este es mi segundo fic en orden de subida, espero que guste y que alguien alguna vez lo lea…


Prólogo: Un libro

Por espacio de casi media hora deambulé entre los entresijos de aquel laberinto que olía a papel viejo, a polvo y a magia. Dejé que mi mano rozase las avenidas de lomos expuestos, tentando mi elección.

Carlos Ruiz Zafón, La sombra del viento

Allí estaba, tirado sobre el sillón que considero como mío, lo que, he llegado a pensar que cambiaría mi destino.

Era un libro, y no cualquiera, era el mismísimo "Mansfield Park" de Jane Austen. Encuadernado en rústica, el ejemplar parecía leído una infinidad de veces.

Capítulo 1

Escena 1: Yo

Me gusta desenterrar vidas que han estado sepultadas en diarios sin abrir colocados en estanterías de archivos durante cien años o más; reavivar memorias que hace décadas que nadie publica es quizá lo que más me gusta.

Diane Setterfield, El cuento número trece

-Estefi…-me llamaba Esteban. No me había dado cuenta que se había sentado al lado del sillón en el que estaba sentada. -¿Qué leés?

-Un libro que encontré por casualidad tirado en este sillón –le contesto de mala gana, como siempre cuando me interrumpían mientras leía.

-¡Cuántos detalles! ¡¿Cómo se llama?! ¡¿Quién lo escribió?! ¡¿De qué se trata?!

-Mansfield Park, Jane Austen, una novela romántica de hace siglos –respondo sistemáticamente, sin ganas de pensar.

* * *

En el colegio no hay chicas como yo, por eso no tengo amigas. Son todas increíblemente superficiales. Esteban es mi mejor amigo. Vale la pena decir que nos conocemos porque somos los únicos que vamos a la biblioteca. Él es un año más grande que yo.

Como es de suponer, amo leer. Es irreal sentir cómo el papel y la tinta pueden llevarte a otras realidades; hacer renacer al autor cada vez que se leen sus palabras.

Escena 2: Mansfield Park

Gwendolen. Si no tardas demasiado, te espero acá toda mi vida.

Oscar Wilde, La importancia de llamarse Ernesto

"Mansfield Park: La humilde Fanny Price es adoptada por sus tíos y llevada a la señorial residencia de éstos, Mansfield Park. Contando con un único amigo, Edmund, su primo, debe superar las diferencias sociales, entre otras diferencias, que tenía con sus primas" citaba la contratapa del libro.

Al comenzar a leerlo, me di cuenta de la extraña similitud del personaje principal conmigo. En rasgos generales se parecía a mí. Fanny, nombre de dicho personaje podría tomarse como apodo del mío, Estefanía.

El mejor amigo de Fanny, Edmund (otra coincidencia, ya dije que el mío se llama Esteban, y a mí me resultan parecidos) era el único de sus primos que la trataba bien. Aparte de Edmund, sus otros primos la trataban como a un sirviente más. Nunca había sido considerada por ellos como una persona.

En la mañana siguiente, durante la clase, me di cuenta de que el parecido de mi nombre y el de Esteban no eran las únicas similitudes entre el libro y mi vida. Maria y Julia, las dos primas de Fanny bien podrían ser comparadas con las dos chicas más "populares" del curso, Mariana y Julieta. Cómo estas son las más "importantes", todos quieren ser sus amigos, todos menos yo. Aunque este es mi segundo año en este colegio, nunca se dignaron de dirigirme una mísera palabra amable. Creo que la escuela sin ellas sería un caos, nadie sabría qué gustos copiar, dado que nadie se atrevía a mostrar ni un rastro de personalidad.

Escena 3: Extranjeros

Por poco que se conozcan los sentimientos o las opiniones de un hombre tal a su llegada a una comarca, esta verdad está tan bien fijada en las mentes de las familias de los alrededores, que al hombre se le considera propiedad legítima de alguna de las hijas.

Jane Austen, Orgullo y Prejuicio

Aquel mismo día, pasó algo que perturbó la calma de todos: unos alumnos nuevos entraron. Pero aparte de ser nuevos eran extranjeros, ingleses, entonces llamaban más la atención aún.

Mary y Henry Crimsworth eran los nombres de los hermanos. El chico era de mi edad y ella un año mayor, como Esteban. A ella todavía no la había visto, pero él era, para mí, de apariencia muy vulgar, como estaba acostumbrada a ver a mis compañeros, todos con una "delicada belleza" (ninguno afeminado), pero ninguno excesivamente masculino. Henry, por su parte, era un típico rugbier inglés, rubio, con amplia y gruesa frente, musculoso, de ojos almendrados y piel cetrina, si bien no era muy alto, lo parecía. Yo, que nunca antes había visto nada por el estilo, me pareció que no era algo muy digno de ver.

Mariana y Julieta se habían vuelto literalmente locas por el british. Al no saber nada del rugby acudieron a la deshabitada biblioteca y devoraron un antiguo tomo de enciclopedia que explicaba las reglas de este deporte, para luego demostrar sus conocimientos ante el experto.

Escena 4: 1° shock

-Bueno, la verdad es que estoy esperando que entres en shock-. Su cara transformándose en esa perfecta sonrisa torcida.

-No creo que eso pase, -dije cuando pude volver a respirar-. Siempre fui muy buena en reprimir cosas desagradables.

Stephenie Meyer, Crepúsculo

En la noche, durante mi lectura, leí dos nombres que me hicieron caer de la cama del sobresalto: Mary y Henry Crawford. Eran los nuevos personajes que llegaban a Mansfield Park. No creo que haya falta especificar a quienes me recordaban. A Mary, ya dije, no la había visto, pero la descripción de Henry Crawford era tal cual la de Henry Crimsworth, si la hubiesen hecho en aquella época.

Si bien no suelo juzgar a la gente por su aspecto, H. Crimsworth parecía un engreído digno de corresponder a su equivalente Crawford. Ya lo comprobaría la próxima clase.

Como era de esperarse, esto ocurrió. En la siguiente clase, nuestro británico compañero se sentó entre Mariana y Julieta; o como él, sofisticado como es, las llama Marianne and Juliet. Creo que con tan sólo esto alcanza para darse cuenta de con cuanta fuerza uno se tenía que morder el puño.

En la salida, Esteban me confirmó lo que pensaba, Mary Crimsworth era la mismísima Mary Crawford. Da la impresión de ser mejor persona que su hermano, y a Esteban le caía perfectamente, como Edmund y Mary.

Escena 5: Clases I

Durante años enteros, Dorian Gray no pudo liberarse de la influencia de aquel libro. O quizá sería más exacto decir que no pensó nunca en librarse de ella.

Oscar Wilde, El retrato de Dorian Gray

Parecería que yo sobrellevaba la relación VIDA-LIBRO bastante bien. Pero la realidad es que como es de esperarse me da pánico. Me hace pensar en Jane Austen como una profetiza y en Mansfield Park como su sobrenatural profecía. ¿Cómo puede ser que un libro escrito hace dos siglos fuese prácticamente igual a mi vida?

* * *

En clase del profesor Berni, de Historia, tuve otra vez la gracia de disfrutar cómo M. y J. hablaban en "spanglish" con H. Todos se callaron cuando el profesor anunció lúgubremente que, como se iba de viaje, nos dejaría de dar clase por un par de semanas.

Para mí, no era una gran pérdida, dado que, como tantos otros, prefería a M. y a J. antes que cualquier otro, incluso que a mí, que, no por ser presumida, soy su mejor alumna. No es que me hubiese tratado mal, mas nunca me había tratado excesivamente bien.

Para mi pesar, lo iba a reemplazar la Sra. Norton, la preceptora. Una buena para nada que odiaba a todos menos a, obviamente, Mariana y a Julieta, y a sus ilustres amigos, entre ellos, el más recientemente incorporado, Henry Crimsworth.

Escena 6: 2° shock y escuchados

No sooner did I see that his attention was riveted on them, and that I might gaze without being observed, than my eyes were drawn involuntarily to his face; I could not keep their lids under control: they would rise, and the iris would fix on him.

Charlotte Brontë, Jane Eyre

Era increíble, ¡me había olvidado de él! Me había olvidado totalmente de mi hermano Guillermo. Y se hacía peor, ni siquiera William Price, el hermano de Fanny, me lo había traído a mi mente.

Bueno, él, mi hermano, estudia en la capital, así que no lo veía muy seguido. Hoy venía a visitarme al colegio. No iba a ser por mucho rato, sólo saludaba (era el cumpleaños de mamá) y se volvía.

Mariana, Julieta y las demás lo miraron ansiosamente. Si bien no pertenecía a la "aristocracia" que regía la escuela, no podían negar que era, como decía en la traducción que estaba leyendo de M. P., "bien parecido".

* * *

Esa tarde, como otras tantas, la pasé en la biblioteca. Pero lejos de esa antigua quietud que la caracterizaba, ahora, "Mr. C" y su séquito la ocupaban con todo su esplendor.

-Lo odio –le digo a Esteban, que estaba haciendo la tarea. -¿Por qué tiene que venir a molestar a dónde no lo llaman?

-Tal vez el también busca un poco de tranquilidad… -Esteban intentaba defenderlo, ¡lo que me faltaba!- No está haciendo nada malo, los que hablan son los demás.

-Pero, si él no viniese, ¿estarían los demás acá? –grito alejándome. Ya no me importa gritar en la biblioteca, si igual era imposible concentrarse con el ruido que había. Pero no tuve en cuenta, hasta ese momento, que aquél del que hablábamos había escuchado toda la conversación mantenida y nos contemplaba con extraña expresión.


Sobre la cita de la escena 4: Bueno, ahora si les cuento mi historia (confesión) detrás de esta saga de libros. Todo empezó a principios de 2008, cuando empezó también éste libro a ser escrito, cuando la epidemia de Crepúsculo tuvo sus primeras víctimas fatales (que yo conozca).

Recuerdo bien un día (13 de mayo), que era el cumpleaños de cierto actor, principal de esta película por estrenarse, en que pensé: ¿cómo puede ser que un libro sea tan atrapante que haga que gente que ni leía las etiquetas de su comida, pasase a leer los tres libros estrenados por aquel entonces, en todo lugar y a todo momento, infinitas veces?

Una parte de mi, quería saber qué tenía de especial este librito de vampiros. Pero otra, tenía ese estúpido miedo de atraparme con él, y tener que admitir que me había gustado. Los días se fueron consumiendo con la duda, entretanto, más chicas inocentes estaban padeciendo esta terrible enfermedad.

Otra fecha crucial fue cuando acompañé a las víctimas más decididas de la peste a comprar el cuarto libro el día del lanzamiento. "¡Viene con poster de la película!" gritaban sin parar, saltando, orgullosas de tenerlo en manos al libro. La gente de la librería las miraba extrañados, compartían mi duda.

Al cabo de una semana, una de las chicas (que lee muuuuy rápido) ya había terminado de leer las casi mil páginas del libro y necesitaba desesperadamente algo para leer. Le presté uno de mis libros más preferidos, Jane Eyre; y ella a cambio, ofreció prestarme su preciado Crepúsculo.

Muchas veces dije que ella me había obligado a leerlo, pero eso era sólo por mi terquedad. Obviamente todo el mundo se dio cuenta de que… de que me gustó, y que estaba casi tan infectada como las que más por este virus vampírico.

Moraleja: No debes juzgar a un libro por su portada (pero esta no va como metáfora, va en sentido literal, que la manzana y las manos blancas no te ahuyenten, no trates de escapar, porque desde el momento en que leíste la primera letra ya estás perdido para siempre) Ja, ja.

La verdad es que no sé muy bien porqué puse eso ahí… tal vez es porque lo escribí mientras lo pasaba a la compu por primera vez… supongo que si alguna persona que está leyendo esto y no le interesa crepúsculo, le va a parecer aburrido, pero, el tema es que esta historia la escribí antes de tener idea de la existencia de ese libro (las citas fueron agregadas después).

Espero que les guste, la "acción" empieza en el próximo capítulo, que espero subir pronto.

Sean buenos y dejen reviews,

Besos,

Fernanda.