Disclamer: personajes de JK Rowling.

Hola a todos, bueno lo prometido es deuda, aquí empieza este fic. Ese pequeño relato llamado Dos Besos, me abrió la puerta a miles de posibilidades y mi mente empezó a funcionar de nuevo. Como les señale a algunos lectores, no será un fic convencional, pero espero que lo disfruten, tendremos de todo….y cuando digo de todo, es de todo, la clasificación M no es de a gratis y ya saben ustedes como me gusta escribir al estilo M.

Este es otro de mis fics experimentales, tal como La Ecuación de Dante, me gusta explorar caminos inusuales, expresar las ideas extravagantes que rondan mi cabeza. Me encanta la pareja Hermione/Nott, y bueno les aseguro que abra bastante romance tormentoso. ¿Aparecerá Draco? Hum, no se, en este punto en particular voy a hacer amable y si ustedes lo piden, pues les daré a Draco, jajajajajajaja. Esta no es la segunda parte del Hueco……Así que advertidos, bueno disfrútenlo.

Nota: el prologo fue algo modificado por exigencia del argumento. El original permanecerá como one-shot en dos besos.

Es prologo y el primer capitulo. Banda sonora "Fast Horse" de Tori Amos.

Prologo

Altas son las torres en donde permanece encerrado mi destino y mi esperanza. Indómito, el mar que mantiene confinado mi espíritu, capaz de una furia tan incontrolable como la de las olas que golpean una y otra vez los acantilados que rodean mi presidio, así como también de una quietud parecida a la de un lago de espejos. Solitario, el lugar en donde deberé de permanecer hasta que el último aliento salga de mi garganta.

Lo he analizado todo y he llegado a la conclusión más lógica y sin duda la más fácil. No voy a arrepentirme, no ahora, cuando alguien pudiese interpretarlo como si estuviese sucumbiendo a un momento de debilidad, no es fácil, no sujetarse como una naufrago a la única posibilidad que tengo de salir vivo de estas cuatro paredes. Otros lo han hecho, con diversos resultados. No dejare que me dobleguen o que me humillen confesando una versión distorsionada de la verdad, lo que todos quieren oír, para no tener pesadillas en la noche, para olvidar que la maldad puede existir en su estado mas primitivo en un solo hombre…………..y curiosamente………el amor mas puro también puede cohabitar en la misma persona.

No lo haré porque antes que nada, todavía sigo siendo un hombre integro, aunque mis actos no hablen muy bien de mi. Capaz de la violencia mas extrema y de la caricia mas tierna, así soy yo, impredecible, inexpugnable e inconmovible. Pero también soy un hombre que sabe afrontar las consecuencias de sus decisiones. No permitiré que una sola célula de mi cuerpo pida perdón, no así. La verdad mas absoluta es que soy culpable, la mas trágica, es que lo se y ya no me importa.

Casi nadie le encuentra sentido al genocidio, solo yo, nadie calcula con perfección lo que cuesta una vida, solo yo, nadie mata con tanta frialdad y precisión, solo yo. Lleve el registro cuidadosamente para Voldemort, nombres vacíos en una hoja de papel, un tratado sobre la muerte para quien tenga el estomago de leerlo. Y lo hice de esa forma, porque aunque suene contradictorio, respeto la vida humana, en las guerras hay bajas, daños colaterales, perdidos insensibles, pero todas y cada una no dejan de tener un significado, plasmo en el papel lo que nadie quiere saber, la historia detrás de un hecho, de un nombre. Paradójicamente he llorado por cada persona que he matado, derramado lagrimas de amargura por cada vida arrebatada por mi mano como un tributo a tal desperdicio. Me conmueve cada nombre, cada posibilidad tirada a la basura, mi sensibilidad literaria siempre ofreció un agudo contraste contra el asesino Mortifago, aunque parezca el delirio de un ser enloquecido, solo mí retorcida mente puede encontrarle la belleza a la muerte. Ese soy yo, un artista atormentado e incomprendido.

Fue necesario, aun sigue siendo necesario. El ganar al igual que perder, tiene su cuota de dolor. Y yo lo disecciono, lo desarmo, lo analizo en mi prodigiosa mente, lo desgarro hasta que no duela mas, lo incorporo a mi sistema hasta que deje de ser relevante. Y hasta ella fue victima de mi racionalización. Yo, el único ser humano que ha puesto cada cosa en su lugar, incluso el amor. Porque a diferencia de Voldemort, yo fui capaz alguna vez de sentir algo por alguien.

Por un fragmento de segundo dejo de ser una maquina y quisiera de nuevo ser un niño, solo por ella, quisiera de nuevo creer en cuentos de hadas, solo por ella, quisiera sentir este dolor, todo por ella …………………pero no puedo………ya es demasiado tarde. Y en el fondo, después de diez años, de todo lo que ha pasado, de todo lo hecho y lo vivido, a veces me encuentro preguntándome una y otra vez, ¿De veras quieres retroceder el pasado? Renunciar por quien le ofreciste todo y no te dio absolutamente nada, por quien huyo al no poder aceptar la cruel realidad de amar a su enemigo. Renunciar a tu cuota de poder por un sueño que no fue más que un espejismo, una ilusión. Abandonar todo por nada. No debería estar pensándolo de esa forma, pero en la soledad de mi celda no me queda mas nada. Solo ella.

Uno, dos, tres, cuatro.

Me entretengo contando los pasos que van desde la entrada a Azkaban hasta mi destino. Cada célula de mi cuerpo vibra desolada, porque voy a verlo de nuevo, después de algún tiempo, esta vez en condiciones muy distintas. No en un campo de batalla, no con el olor a muerte azotando mis fosas nasales, tampoco con su presencia haciéndome dudar de todo en lo que creo firmemente, estar frente a él sin estar peleando por mi vida, en todos los sentidos, me resulta extraño y fuera de lugar. Una y otra vez me negué, una y otra vez luchamos con todo el furor que se desata entre dos personas que se aman desesperadamente y se odian al mismo tiempo, todos estos años, rechacé huir con él, ser su mujer, cambiar de bando, aunque entre golpes de espadas y hechizos, me suplicó que corriese a su lado, cuando por un instante volvía a ser humano, al dejarse arropar por sus sentimientos, al sucumbir ante mi. Y no me arrepiento, jamás hubiese podido vivir en paz. Tenía y aun sigo teniendo el corazón fracturado en dos. Fue otro, el que me hizo su mujer y es otro con el que comparto mi vida. Pero es este el que azota mis sueños, el que me hace sentir una farsante cada vez que siento placer en los brazos de otro hombre.

No tengo miedo, me repito una y otra vez. Igual, yo pedí venir, ante la mirada escrutadota de toda la Orden del Fénix. Fui vehemente y apasionada pero jamás de mis labios salio la verdadera razón de estar aquí. Tengo que verlo, respirar su aroma por última vez, hundirme en su oscura mirada como si no hubiese mas nada en el mundo porque vivir. Tengo que hacerlo, para no morir yo también.

Un guardia desconocido espera frente a la celda. Con una leve inclinación de cabeza me ofrece el saludo respectivo debido a mi rango y de un fajo de llaves, consigue la que calza perfectamente en la cerradura. Adentro, me espera la bestia que atormenta mis sueños.

Hermione entra con pie seguro a la oscura celda que solo está iluminada a contraluz por las antorchas que decoran las paredes del corredor. Sabe que la espera, de hecho, ambos lo saben, pero aun así, ver su silueta recortada por la penumbra hace que cada una de las fibras de su cuerpo se estremezca. Él le dedica una mirada brillante, como siempre, jamás deja de agasajarla con sus profundos ojos azules, también le ofrece una sonrisa sincera. Nunca le ha mentido, jamás ha escondido lo que es, lo que piensa y lo que siente, la tragedia es que Hermione Granger nunca fue capaz de aceptarlo. Ella se sienta frente a él, saca un pergamino como una autómata y lo deja al lado de una mesa.

-¿Estas bien?- pregunta ella en voz baja, acercando su rostro al de él. Están tan juntos que sus rodillas chocan, aun a través de la ropa, ella siente su piel arder.

-¿Para que viniste?- responde él levantando el rostro, dejando ver algunos moretones y magulladuras. Ella inmediatamente lo examina visualmente de manera detallada, tratando de grabar sus facciones, para que nunca desaparezcan en las nieblas de sus recuerdos. Él cierra los ojos imaginando sus gentiles manos acariciando sus heridas, esta saboreándolo como sabe que jamás volverá hacerlo. Disfruta enormemente del momento de calidez que le ofrece su obsesión. Se deja hundir en el espejismo que crea su mente y por un instante se deja apartar de la cruda realidad.

Ella termina su inspección con una sonrisa amarga en sus labios. En medio de la derrota, él parece engrandecerse, luce mas temible y avasallante que nunca. Y Hermione sabe que esta vez no es por su instinto asesino, es solo que al final él se permite sacar toda esa amalgama de sentimientos contenidos a punto de desbordarse, eso que la cautiva y que la deja desnuda e indefensa ante él. Es abrumadora la sensación de estar a su lado. No teme por ese hombre, más bien tiene miedo de si misma. Tarda un rato en volver a pronunciar alguna frase, alguna palabra y cuando lo hace, viene sin reproches y reclamos, solo con la más absoluta indiferencia, su único mecanismo de defensa. Lo único que en todos esos años, la ha protegido contra él

-Se nota que le diste algo de trabajo a los aurores, no esperaba menos de ti. Eres el ultimo que quedaba- él asintió, sus miradas de nuevo se conectaron. Él se inclino hacia ella, acercando su rostro hasta que sus alientos se confunden, Hermione por un momento deja de respirar.

-Se por que estas aquí. Enviaron a la mejor, debo reconocerlo- su voz ronca y susurrante acaricia los oídos de la joven mujer.

-Fui yo la que quiso venir, quería verte- aclaró ella. Su tono de voz delata que ha bajado las defensas, se permite ser sincera……………..quizás por primera en mucho tiempo. Siente pena, un dolor infinito por la jugada del destino que la hizo vivir la peor de las situaciones, amar a su enemigo, que este le correspondiese sin darle tregua a su maltratado corazón, que la obligase a escoger entre sus sentimientos y el llamado del deber.

-Yo tampoco quería cerrar mis ojos sin verte de nuevo- dijo él. No le es difícil expresarse con sinceridad. Él jamás lo ha negado, nunca lo hizo y no empezara a hacerlo justo en ese momento. Ese nunca fue el problema.

-Quiero pedirte algo- dijo ella, él asiente observando como los ojos brillantes de Hermione reflejan sus ganas de llorar - es importante. Para el futuro del mundo mágico, para que entiendan tus motivos. Para que las generaciones que vienen no caigan en los mismos errores. Escribe tu nombre y todo quedara grabado en el papel.

-No voy a declarar mi arrepentimiento- dijo él con amargura- eso no sucederá jamás.

El duelo de mirada prosigue, no es posible estar en posiciones encontradas y no dejar que la rabia enturbie su razón. Un súbito silencio se apodera del ambiente y solo se escucha el latir agónico de dos corazones enfrentados por rencor y por amor.

-No te estoy pidiendo eso- dijo ella con voz ahogada- ya se lo dejaste claro al Wizegamont. Lo único que estoy pidiendo es una declaración, no quiero que tus razones se pierdan, no deseo que tu voz no sea escuchada. Se que tienes algo que decir, importante, para todos. Quizás nadie te entienda, nadie te perdone. Ni siquiera yo puedo perdonarte, pero aun así no quiero que te vayas sin que dejes nada atrás.

-¿Serviría de algo?-respondió él.

-Me serviría a mi- contesta ella.

-No hay justificación posible para lo que he hecho- dijo él- solo el ansia de poder, la corrupción del alma. Te lo repito, no voy a arrepentirme.

-Estas equivocado y lo sabes- afirmó ella- eres demasiado inteligente para no darte cuenta de que lo que hiciste fue una atrocidad.

-Lo se- dijo él susurrante- en cuanto a esto quizás me halla equivocado, estaba entre las probabilidades, es matemática pura, aposte al perdedor. Pero en cuanto a lo que los dos sentimos, en eso siempre acerté.

-No era posible- dijo ella bajando el rostro. No quiere arrepentirse de sus decisiones, pero es imposible, todo él es una promesa clara de felicidad y locura, no puede hacerse oídos sordos y ojos ciegos ante lo que su corazón desea con tanta fuerza que parece que en cualquier momento va a salirse de su pecho para buscar lo que ella le niega con tanta vehemencia- lo que me pedías era una locura. No podía hacerlo.

-Si hubieses aceptado lo que te proponía- entonces él se permitió esbozar una pequeña sonrisa- me hubieses decepcionado Hermione. Actuaste como lo que eres, una persona racional al igual que yo. La mente doblega al espíritu, eso es algo que se nos aplica perfectamente.

-Me entiendes ahora- dice ella levantando su rostro de nuevo, ya más segura……….el momento habia pasado. Pero la duda de lo que pudo ser y nunca fue, la seguía atormentando.

-Te entiendo………….-dice él- pero nunca pude perdonártelo.

-Igual yo- responde ella.

-Es necesario que te diga que aun te amo-dice bruscamente.

Como siempre, esas palabras se graban a fuego en su mente. No es la primera vez que lo escucha, él siempre se lo dijo, eso nunca fue el problema. Ella desvía su mirada, su lengua se atasca en su boca, sus manos se cierran en puño y solo atina lanzar un gemido.

-Lo se- dice Hermione- siempre lo he sabido. Pero al final……………no significa nada. No vamos a estar nunca juntos.

-Mi confesión a cambio de un beso- el sujeto de cabello oscuro y ojos azules le ofrece una sonrisa sardónica. La está chantajeando y lo sabe. Si tiene que ser así, que así sea, pero no puede irse del mundo sin tener de nuevo una expresión física y tangible de lo que siempre ha atormentado su alma.

-¡No¡- la voz de Hermione, para consternación de ella, salio de sus labios temblorosa- No………déjame hablar primero

-No quiero que me hables, lo que quiero es un beso- dijo el mortifago riéndose ante su ocurrencia, no quería oírlo de palabras, no ahora, no así, lo que deseaba era que ella se lo demostrase de nuevo- nunca pensé que fueses tan melindrosa. Solo es eso y firmare el maldito papel

Hermione estaba sentada frente a él, cerca, muy cerca, su corazón empezó a palpitar con violencia. Sus sentidos estaba embotados por ese hombre, debido a ese hombre. Durante todos esos largos años, metida de lleno en una guerra, tratando de apartar recuerdos infantiles y memorias inútiles, enfrascada en olvidar viejas lealtades y absurdos sentimientos jamas dejo de sentirse intimidada ante su presencia. Pero el enemigo era el enemigo, no importaba que tan amigo hubiese sido algún día, ni que su corazón aullara la perdida y el desengaño del primer amor. Victimas de sus decisiones, enfrascados en un círculo vicioso de lucha sin cuartel, cada uno por lo que creía. Dos personas lo suficientemente inteligentes y lo bastante cuerdas como para saber que lo suyo no tenia ningún futuro, que debió morir en el mismo momento que se había atrevido a nacer, un sentimiento condenado desde el principio. Pero a pesar de los razonamientos y la lógica, sobrevivió, en sus corazones, en sus almas, así como muchas otras cosas que jamás debieron ver la luz. Su mirada contacto con la del hombre, porque en eso se había convertido después de largos años, en todo un hombre, atrás en el recuerdo estaba el chico alto y delgado, que le había robado una que otra sonrisa, ahora lo que quedaba era solo el enemigo, aquel que sin tregua, perseguía y mataba a todos los que ella protegía y amaba. Sus ojos la delataban, en ese incrédulo momento de ansiedad y de expectación.

Un beso, solo un beso, un beso para seguir viviendo y para morir también. El beso de Judas. A pesar de que estaba segura que lo que le quedaba de corazón se partiría en mil pedazos después de que ella concretase esa petición. Y solo porque quedaría fijado en su memoria, de nuevo lo que nunca debió suceder iba a estar atormentándola toda su vida.

Sus ojos azules eran brillantes, prístinos, muy diferente a su conciencia. La maldad habitaba en ese hombre, la perversión y ningún sentido de la justicia. Porque si por asomo la hubiese tenido, jamás, nunca en la vida, se hubiese atrevido a profanar lo sacro de la vida humana.

Sucio su corazón, corroída su alma y sin embargo, en cada latido de su corazón, solo estaba ella, solo Hermione, solo su enemiga, solo la única persona que juro no hacer daño. Porque eran fuego y hielo, amigo y enemigo, amor y odio, rosas y espinas. Porque ni que transcurriesen mil años y él siguiese firme en sus ideas mas que nunca, jamás olvidaría a el niño que alguna fue, enamorado, ilusionado con esa chica que acariciaba su corazón y lograba apartarlo del miedo, del temor al futuro. Hermione Granger fue alguna vez su oportunidad, y la dejo pasar como tantas otras cosas, sin arrepentimiento, con convicción. Él no miraba al pasado, ni al futuro, solo tenia ojos en el presente, ese presente, ese momento, donde observaba fascinado sus labios carnosos rojos, esperando por él, abriéndose para él. Donde deleita su vista con su rostro, con sus formas de mujer.

Él acercó su rostro, lento, cauteloso, exponiéndose a ser rechazado, pero con la firme esperanza de que ella lo deje tocarla, quizás por ultima vez. Ella por un momento no pudo contener un gesto de sorpresa e intentó apartar el rostro. Pero el hombre apresó su cara con sus manos esposadas y hundió sus labios en esa ardiente boca, que parecía hecha solo para enloquecerlo, para hacerlo romper con todos sus esquemas, para voltear su mundo, para olvidar por un segundo quien era él y quien era ella, degustó cada segundo de ese beso prohibido y maldito, clavó sus manos en su cara para inmovilizarla, haciendo uso de toda su fuerza física. Fue tan sorpresivo, tan agresivo, tan avasallante, que en ese primer segundo no supo como responder, la asalto como un conquistador llegando a su tierra prometida, le robó ese beso como el pérfido ladrón que era.

Ella gimió cuando lo sintió hacerle el amor con su boca, explorando con su lengua cada recoveco, mordiendo sus labios en una incontenible muestra de pasión y deseo. Jamás él la había besado de esa forma, nunca, Theo Nott, un hombre distante, comedido, cerebral, le estaba haciendo hervir la sangre con ese beso. Entonces cuando ella se decidió a responder, sintió como él se alejaba y solo percibió el frió en sus labios y en su alma.

Hermione jadeó con los ojos cerrados. Sintió como todo su cuerpo se elevo y volvió a caer para enfrentar la dura realidad. Su respiración se agitó y tuvo unos deseos incontenibles de llorar. Ese ardiente beso llegaba tarde, como todo en su vida, era el punto culminante de una oculta y velada historia de amor, aquella que fue vivida en el más absoluto silencio por sus dos protagonistas, ninguno nunca se atrevió a sellarla, jamás. Y después ni siquiera fue eso, fue nada.

Ella abrió los ojos y se encontró con su mirada, como siempre calmada, la tempestad dentro de su alma no se reflejaba en esos ojos azules que la observaban quizás…………conmovidos. Siempre había sido así, su actitud reservada nunca le permitía dejar traslucir todos los violentos y contradictorios sentimientos que pugnaban dentro de él. Así como se obligaba a llevar una mascara en su rostro, también cubría con una su corazón. Lo que expresaba solo lo hacia con palabras, claras, medidas, precisas, en sus anteriores besos, esos compartidos hacia años en la mas completa clandestinidad, siempre se había contenido, temeroso de dejar estallar toda la violencia de su amor por ella, tratándola como un delicado objeto de cristal…Una situación muy frustrante pero que siempre la dejaba deseando todo de él. Pero esa vez era diferente. Ella dudo, él permanecía inmóvil, quizás esperando una palabra o algo. Pero ella no se atrevía a hablar, estaba tan impactada y confusa, que sentía que nada de lo que dijese seria tan significativo como ese beso robado en una sucia celda en Azkaban.

-Ahora se lo que sabe la muerte- dijo Theodore Nott sin apartar su lánguida mirada de ella. Hermione se estremeció hasta lo mas profundos cimientos de su alma.

Hermione se levantó de su silla con brusquedad y fue hasta la reja, el guardia que había observado todo en silencio abrió la puerta, ella hizo un intento de salir del sitio, pero fue detenida por el sonido de su voz, profunda, ronca.

-Espera- dijo el hombre con apremio, tomó la pluma que estaba sobre una mesa a su lado y con sus manos atadas escribió con dificultad su nombre y su firma, de inmediato el papel encantado se llenó de las siniestras memorias del hombre que había estampado su letra allí. Tomó el pergamino y se lo ofreció a la mujer, que lo miraba temblorosa- esto es lo que viniste a buscar. Toma.

Hermione tomó el extremo del pergamino y lo sujetó con fuerza.

-¿Por qué?- dijo ella con molestia. Sentía rencor, porque después de tantos años, él se atrevía a demostrarle todo aquello por lo que ella hubiese matado alguna vez y siempre se negó, un amor tan intenso y desesperado que la dejaba literalmente sin aire- ¿Por qué así, ahora?

-Vete- Theo Nott entonces dejo que su tono de voz se volviese hosco y agresivo. Mejor así, es mejor de esta manera, para ella, para todos. Se dirigió al guardia.

-Sácala de aquí de inmediato. No quiero que ella lo vea- la voz de Nott se quebró al final.

Hermione le dio la espalda y tuvo la enteraza suficiente para no caer de rodillas. Mientras caminaba por el corredor, vio acercarse la figura alta y siniestra de un Dementor, ella se pegó a la pared. El infame ser cubierto de harapos paso flotando a su lado, ignorándola, concentrando toda su atención en el suculento bocado lo esperaba al final del corredor. Hermione se arrastró por la pared hasta quedar sentada en el piso. Su cuerpo temblaba y de sus ojos salían lágrimas silenciosas. El frió golpeaba sus fosas nasales y de pronto se encontró paralizada en ese sitio, impotente, incapaz de evitar esa atrocidad, porque la justicia y su corazón estaban en conflicto. No hizo más nada que llorar amargamente, esperando que todo terminase. Sintió la puerta de la celda abrirse, vio hacia esa dirección, el Dementor entraba lentamente donde estaba el que sabia el amor de su vida.

Theo Nott miró de arriba abajo a la malévola criatura que se le acercaba. Cada fibra de su cuerpo reaccionó con el más profundo terror. Sin embargo la calidez del beso compartido le ofrecía un poco de respiro a su corazón. Podrían arrebatarle la vida, pero jamás nada empañaría ese recuerdo. Cerró los ojos y levantó el rostro hacia su ejecutor.

-Come mi alma- dijo Theodore cuando el asqueroso aliento del Dementor golpeó su rostro- y no dejes mas nada de mí en este mundo.

Los Artefactos Infernales.

Titulo I El Mecanismo Infernal.

Capitulo 1 El descubrimiento.

Veladas expresiones, sentimientos a flor de piel. Sufrir …..padecer….lamentar. Maldito el destino que decretó esa funesta condena llamada vivir. Pero el juicio fue aceptado una y otra vez. Esta tortura de saber que no puede ser remediado es asfixiante, nunca jamás, muerte por justicia…….¿Para quien? Ciertamente para algunos, porque otros solo languidecen por la perdida.

Las horas transcurrían con lentitud, se alargaban hasta lo imposible, ese día parecía no terminar. Mientras estaba sentada en su cama, no podía dejar de darle un vistazo inquieto cada pocos minutos al reloj, quería que esa agonía llamada noche terminase de una vez, la ausencia del sol, solo hacia que se sintiese mas triste. Vestía una sencilla dormilona de algodón, sus pies estaban cubiertos con unas medias de lana, en medio de su gran habitación lucia frágil y desvalida, una figura anodina y gris en medio del festival oro y rojo que era esa estancia, revelando la afiliación de la dueña a la casa mas poderosa de Hogwarts, o por lo menos la que mas meritos había obtenido en los últimos tiempos. Eran ya las ocho de la noche, pero no hizo ningún intento de moverse, como todas las noches desde hacia unos días, no bajaría comer, no tenia ningún sentido hacerlo, lo que quería a cada segundo, a cada instante era morir. Se mantuvo inmóvil en su sitio, sus dedos aferraban con fuerza un pergamino. Hermione lo miró fugazmente, no se había atrevido a leerlo, temerosa de lo que fuese a encontrar, alguna razón quizás…….para despojarlo de culpas y sentirse peor. Desde hacia seis malditas noches no podía dormir, no podía descansar, ni siquiera podía llorar. La situación la había superado completamente, su propio corazón aullaba desesperado mientras se partía en mil pedazos, la impotencia hacia que los gemidos quedaran ahogados en su garganta. Sentía que iba a enloquecer de dolor y no podía hacer absolutamente nada para evitarlo. Ni tampoco podía demostrarlo abiertamente. Jamás pensó que él la convertiría en una mentirosa, aunque pensándolo bien, después de traicionar a todos amándolo, eso era exactamente lo que era.

Él se había ido, finalmente, para dicha de algunos y tranquilidad de otros, el maldito mortifago había desaparecido de la faz de la tierra y solo ella, Hermione Granger, se atrevió a albergar en su corazón algo de pena, nadie mas. En la oscuridad de la noche, solo quedaban ella y sus recuerdos. La imagen frente a sus ojos cambió repentinamente y ya no estaba cubierta por las sombras nocturnas, ahora se hallaba en una estancia llena de luz, polvo y muchos libros alrededor, sin poder evitarlo sonrío al mismo tiempo que una lágrima silenciosa rodaba por su mejilla.

"-¿Alguna vez dejas de estudiar como una demente?- mientras estaban sentados en la mesa mas apartada de la Biblioteca de Hogwarts, ella levantó su mirada para encontrase con un par de ojos azules que la miraban curioso.

El chico alto frente a ella estaba con medio cuerpo acostado sobre la mesa, sus dedos jugueteaban con el libro que ella estaba leyendo, intentando distraerla, hasta que la chica suspiró resignada y cerró el libro de improviso, aplastando uno de los molestosos dedos que interrumpían su lectura. El chico retiró la mano lo más rápido que pudo sin dejar de emitir un pequeño gruñido por el dolor.

-Nunca te cansas de molestar, Theo- dijo ella con furia. El chico le dedicó una sonrisa de burla y una mirada soñadora.

Theo Nott tenia trece años y era alto para su edad, también un poco delgado, su cabello castaño estaba bien cortado y peinado y todo su atuendo bien planchado y pulcro, una corbata verde y plateado señalaba su afiliación con la casa de las serpientes. El hecho de que estuviesen juntos en el lugar más apartado y escondido de la biblioteca podría ser inusual pero no era ninguna casualidad. Ellos eran amigos.

Desde la primera vez que había visto a esa niña, inmediatamente se había sentido atraído por ella, aunque fuese amiga de Potter y Weasley y aunque Draco Malfoy despotricase de ella llamándola "Sangre sucia" cada vez que la veía, aunque no estuviese en su mismo bando, para Theo no era un problema lo segundo, lo tercero por ahora no le importaba, quizás lo primero revistiese de alguna dificultad, lo cierto es que conseguir gente que realmente disfrutase permanecer encerrado en una biblioteca era extraño, así que veía a la niña como un espíritu afín, alguien con quien sostener conversaciones interesantes semi-ocutlos por las altas estanterías de libros, Aunque en ese momento en especial, realmente quisiese disfrutar con ella un poco de aire fresco en el exterior. Después de tres años compartiendo apuntes e iniciando una bonita y oculta amistad, Theo se había dado cuenta que esa chica flaca y con el cabello alborotado, realmente le gustaba……………como chica. Y quería ofrecerle un paseo en medio de los jardines, agradarla, conquistarla.

-En realidad Hermione, nunca me canso de mirarte- Theo siguió atento a la chica, que se ruborizó hasta el nacimiento del pelo. Como ambos descubrieron después, Theo era una persona capaz de recitar las más bellas palabras de amor y así mismo las más terribles ofensas, a la vez de incapaz de expresar físicamente todo lo que lo carcomía internamente. Y ella jamás…..nunca fue capaz de corresponder a tanta franqueza."

Hermione se abrazo a si misma al rememorar aquella escena, ¡Oh Dios, Theo! , ¿Por qué? ¿Por qué? ¿Qué diablos te sucedió? Si, él había sido una presencia constante en su vida en el colegio, oculto, clandestino, siempre había estado allí para ella, en los momentos buenos y en los difíciles. Hermione siempre había sabido lo que sentía por ella, porquen nunca se preocupo en ocultarlo, como si decirlo sirviese para curar sus heridas interiores, pero jamás, ni siquiera cuando estaba hirviendo de celos, viéndola con Víctor Krum en el baile de Navidad de cuarto año, nunca, se había atrevido a tocarla…..eso fue mucho después cuando las circunstancias y lo incontenible de sus propias emociones lo obligaron a ello…y sin embargo…se contuvo. Hermione tampoco se atrevió a dar el primer paso, el tiempo fue pasando y esos sentimientos fueron cada vez mas fuertes, cada vez mas insoportables de mantener, cada mirada, cada frase era el infierno, uno en donde ambos querían abrasarse hasta morir, pero en el que ninguno hacia el intento para concretar toda esa angustia que azotaba su corazón. El porque, ella después lo entendió, mientras el amor mas puro ganaba terreno en el corazón de Theo Nott, los más siniestros pensamientos ocupaban su mente o eso era lo que siempre había supuesto.

Poder…dominación, el Señor Tenebroso fue inteligente, hizo creer a muchos que su elegido era Draco Malfoy, toda la atención estuvo dirigida a él, cuando intentaba complotar contra la orden y Dumblendore, mientras que los tentáculos del mal estaban atrapando y atrayendo al Slytherin mas inteligente que había pisado esa casa después de Voldemort. Y la tentación fue muy grande, demasiado. ¿Que le ofreció? Hermione Granger nunca lo supo, solo sabia que fuese lo que fuese, fue mas importante que ella, mucho mas, tanto que abandono todo intento de acercamiento y así fue como lo perdió la primera vez. Ella sabia que las respuestas estaban en ese pedazo de pergamino que sostenía con todas sus fuerzas y era contradictorio, el ansia y el temor que tenia por la posibilidad de leerlo.

-¿Quieres comer?- la voz de Ron la saco de sus cavilaciones. Ella le ofreció una sonrisa discreta. Al verlo frente a ella, de pie, con expresión preocupada, no dejo de sentirse más culpable de lo que se sentía. ¿Cómo había podido engañar tanto? Mentir de esa forma, nunca debió tener una relación con Ron Weasley, jamás debió ser su mujer. Porque lo quería, pero decididamente no lo amaba, era otro el que siempre había ocupado su corazón y se maldecía una y otra vez por ser tan injusta.

-No tengo hambre- dijo ella con voz queda. Ron asintió con la cabeza e hizo intento de irse por la puerta por donde había llegado. A ella no le pasó desapercibido su molestia.

-Ron- gimió ella.

-Dime- el hombre estaba de espaldas, su cara reflejaba la angustia de ver a la mujer que amaba en tal estado. Y tenia una idea muy clara del porque de esa actitud. Él..el asesino...el maldito…aquel que nunca mencionaban pero que siempre había estado presente, rondando su vida, impidiendo que ella lo amase, que se entregase por completo a él. Aun muerto, Theodore Nott estaba allí, mas presente que nunca, arrebatándole al amor de su vida.

-Hoy dormiré sola de nuevo- contestó ella en voz baja. Ron se tensó enseguida, de nuevo su mujer, su amante, su futura esposa, lo rechazaba en la cama. Y la razón, todo por un maldito recuerdo que debía a esas alturas estar bien muerto y enterrado, pudriéndose su cuerpo así como siempre había estado podrida su alma. Y ella…….ella lo seguía amando.

-Como quieras- Ron salió de la habitación dando un portazo, Hermione no se inmutó. Se sentía culpable pero no importaba, ya nada mas importaba. De nuevo miró el pergamino que descansaba en su regazo.

Indecisa, empezó a desenrollar el pergamino. Con una mano se restregó los ojos, estaba a punto de llorar, pero algo se lo impedía…quizás orgullo…quizás amor propio. No quería leer, sin embargo veía que inevitablemente sus ojos recorrían inquietos las páginas. No pudo evitar sonreír cuando observó su letra, tan conocida para ella, desordenada, con trazos dibujados al descuido, letras grandes, mayúsculas que se salían del margen, párrafos completos en letra corrida y otros en escritura separada, como si dos personas fuesen las que hubiesen escrito, furiosas, en una lucha por ejercer el control, muy parecido a la impresión que siempre había tenido de Theo, como si dos personalidades completamente opuestas coexistieran dentro de su cerebro. Una mente dividida. Dio un respingo al recordar el diagnostico del psiquiatra.

"Esquizofrenia…conducta antisocial extrema…pocos rasgos psicóticos, pero decididamente existe interceptación del pensamiento, ausencia de remordimientos por sus actos con absoluta racionalización de estos, un sujeto con una inteligencia por encima de la media y un instinto asesino sin señales externas de comportamiento violento…no es habitual conseguir estos casos de Esquizofrenia en donde el rasgo paranoide este ausente y no existan síntomas positivos. Quizás estamos ante un engaño o frente a alguien absolutamente malvado". Hermione se negaba a creerlo, ese no era el Theo Nott que ella conoció o el que creyó conocer. Pero algo dentro de ella le decía que había algo más. Entonces empezó a leer.

"Azkaban

18 de Octubre de 2007

Si estas leyendo esto, es porque estoy muerto y tú finalmente me has convencido de dejar algo. Esta es una crónica de mi vida, desde el día que vi la luz hasta hoy, el día en que morí. No se que esperabas Hermione, pero no voy a pedir perdón, jamás. Pero mientras lees entenderás, que lo que te he ofrecido, vale más que millones de confesiones estúpidas o un mea culpa literario por cosas que no podemos cambiar.

Nací el 20 de mayo de 1979, mi padre fue Theodore Nott, conocido mortifago y mi madre Maud Nott, fallecida poco después del parto, eso creo que lo sabes, no en vano fuiste la única mujer que algún día llegue a considerar algo cercano a mí, el único humano que alguna vez me importó.

Jamás conocí a mi madre y tampoco nunca vi su rostro, no quedo ninguna foto o retrato para la posteridad, me dicen que mi padre los destruyó haciendo gala de esa faceta violenta de los Nott´s de la que alguna vez fuiste testigo, no por mí, pero creo que captas la idea.

"Que de bueno puede haber en un niño que mata a su propia madre al nacer", esa frase la escuche de boca de mi padre en innumerables ocasiones durante mi infancia. Creo que el dolor de amar a alguien y perderlo es mas fuerte que cualquier cosa, lo sabes, lo debes estar sintiendo en este momento, el viejo Nott no fue la excepción, jamás se recuperó de su perdida, así como lastimosamente tú tampoco lo harás y menos yo, donde quiera que este. . Mi padre me odiaba porque mi madre decidió morir por mí, porque me amaba más a mí, porque en todo momento se negó la posibilidad de abortar, aunque todos sabían que ese embarazo consumiría su vida. Y ese odio marco mi infancia de una manera, que mil palabras no describirían lo solo y perdido que me sentía. Nunca me maltrató físicamente, pero dejo huellas profundas en mi psiquis. Nadie sabe lo que una palabra o una frase pueden hacer en el autoestima de un niño y como este siembra escudos, barreras para protegerse, para no enloquecer de dolor al ver que su propia padre lo desprecia. Y yo levante mis murallas demasiado altas, me hice un ser insensible, mi armadura protegió mi interior hasta que llegaste tú y solo por ti, me atreví a dejar expuesta mi fragilidad.

La primera vez que te vi, fuiste como una corriente de aire fresco para mí, lo recuerdo muy bien, fue cuando Hagrid nos condujo al lago en las barcas el primer día que llegamos a Hogwarts. Es curioso como se ordenaron todos los alumnos aquella vez, los sangre puras por un lado y los demás por el otro, curioso porque todavía no habíamos sido seleccionados, como no había espacio en la barca con mis conocidos, termine en la de la gente desconocida, la mayoría hijos de muggles como tú. Yo era el chico mal humorado que estaba a tu lado, mientras observabas fascinada las altas torres del castillo de Hogwarts. De esa noche fría, una noche sin luna y con miles de estrellas adornando el cielo, casi cayendo sobre nosotros, reflejándose en el agua del lago, oscura y helada como si pareciese un manto bordado de diamantes, solo recuerdo la quietud, el silencio y tener mi absoluta atención sobre ti, ciertamente todos estábamos muy impresionados, pero era tu rostro embelesado lo que me cautivo y mientras todos miraban el castillo, yo solo te miraba a ti, tus ojos ardientes como brazas me atraparon al instante. Si Hermione, fue en ese momento en que me enamore de ti.

Lo demás ya lo conoces, por lo menos lo referente a nosotros dos, una amistad que no fue nada improvisada, que surgió a fuerza de vernos, compartir deberes y hacernos tontas confidencias, una relación de la que nada dijimos, quizás por miedo, quizás por vergüenza, pero ahora solo quiero pensar, que solo lo hicimos, para que nadie perturbase nuestra tranquilidad, para que ninguno de nuestros amigos juzgase el porque de nuestra actitud, la razón de nuestro acercamiento. Me hiciste sonreír, me provocaste mis primeros sueños húmedos, fuiste la culpable de que sintiese por primera vez el tormento de los celos y también hiciste que viese las estrellas la primera y única vez en todo ese tiempo que me dejaste besarte, un simple roce de labios, inocente, sutil como toda nuestra relación en ese tiempo, que me elevo a los cielos por una fracción de segundo, en donde desesperadamente quise ser otra persona, para merecerte.

No se cuales eran las intensiones originales que tenias con este pergamino, si realmente va a ser como dijiste, que lo publicaras y mostraras al mundo mágico para que entiendan mis razones, lamento decepcionarte Hermione, porque creo que después de leer estas palabras, sin duda la gente entenderá menos como un chico soñador y embadurnado en las mieles del primer amor se convierte en un asesino despiadado, en el lugarteniente de Lord Voldemort, pero voy a intentarlo, te lo prometí y Theodore Nott jamás falta a un juramento.

Seria muy fácil decir que fue por ti, debido a tu desaparición en séptimo año, que yo enfurecido por tu rechazo, por tu indecisión, por tus miedos, decidí tomar el camino que tantas veces llegue a negar con vehemencia, el de mortifago.

Lamento profundamente decepcionarte Hermione, pero no fue así, mucho antes, incluso antes de que supiese el Señor Tenebroso hubiese regresado, yo coqueteaba con las Artes Oscuras. Por curiosidad, por plantearme un reto a mi inteligencia, me deje seducir. Y sabia que estaba mal, por eso te lo oculte con tantas fuerzas, estaba seguro que me estaba condenando, pero cuando vislumbre las miles de posibilidades que la Magia Negra me ofrecía, caí en la red, comí del fruto prohibido y ya nada más fue igual. Ni siquiera tú.

Este no es un relato lineal, como así tampoco fue nuestra historia, interrumpida una y otra vez por el cruel y sádico destino. Creo que al leer esto habrás ya reflexionado mucho acerca de la muerte, más bien de mi muerte. Permíteme unas palabras Hermione, tomadas directamente de uno de mis diarios, que por cierto, te serán entregados cuando lean mi testamento, todo es tuyo, te lo ganaste, fuiste la única mujer con la suficiente fuerza y determinación para amarme como tú lo hiciste, y no importa que nunca jamás hallamos sellado físicamente nuestro amor, yo te considere siempre mía, porque mas allá de tu cuerpo lo que me interesaba era tu alma y esa estuvo siempre bien sujeta a mi. Pero sigamos con el diario (que ya tendrás oportunidad de examinar, creo que lo disfrutaras puesto que es un texto con anotaciones técnicas, de esos que tanto te gustan, fruto de mis hallazgos y de mis experimentos), en cuanto a la muerte y a la vida, déjame darte una teoría:

Muerte: cesación de las funciones corporales, estado de equilibrio químico de un organismo vivo.

Alma: Teológicamente hablando pedazo de divinidad potencial que habita en cada cuerpo humano. Pero no estamos hablando de religión. Eso que llamamos alma no se crea, es indestructible, solo se conserva y se transforma, cumple con la primera ley de la Termodinámica (pues si, yo no desprecio la ciencia muggle, mas bien muero por ella) por lo cual supongo yo que debe de tratarse de energía, algo diferente a la materia que conforma nuestros cuerpos.

"Energía igual a materia" Einsten, Teoría de la Relatividad (algunos datos sugieren que este hombre fue un mago sangre sucia, que renegó de su poder mágico y se dedico a la ciencia muggle, una decisión acertada si me permites el comentario, la sociedad purista de principios de siglo en la clase mágica alemana, no le hubiese permitido avanzar, sin embargo en el mundo muggle otra fue la historia, pero no me creas a mi, puede que sea solo una leyenda urbana).

La materia esta dividida en la visible y la invisible. De la visible quizás el mejor ejemplo pueda ser la luz y de nuevo caemos en Einsten pero esta vez con el efecto fotoelectrico. La luz, que se comporta como onda y como partícula, sin duda es materia y es la mas antigua que existe, puesto que lo primero que paso en la creación del universo fue la aparición de la luz, esa chispa originaria y primordial que encendió todas las galaxias. La materia invisible, es la trama del universo, lo que lo une y lo jala, la causante de toda esa aplastante gravedad en donde están inmersas y bien sujetas las estrellas del espacio exterior, los astrónomos muggles no lograban comprender porque sus números no eran precisos, porque los cálculos fallaban, porque parecía que el universo tenia mas materia de la que se veía por los telescopios, y la respuesta era el material oscuro, también llamado materia oscura. Finalmente lo descubrieron y yo recogí ese conocimiento para tratar de encontrarle una solución a ese pequeño dilema existencial llamado cuerpo y espíritu.

No intento compararme con esos ilustres hombres de ciencia, pero yo soy un mago y tengo otras capacidades, como ves estoy yendo de lo más grande a lo más pequeño.

Como la materia es igual a la energía, entonces existe……………….la energía oscura. Y esta es invisible, no puede medirse, es justo como nuestra alma o espíritu, como quieras llamarlo. Algunos físicos de partículas elementales consideran que la energía oscura esta hecha de antimateria, pero yo deduje que si el alma fuese energía oscura se aniquilaría inmediatamente al entrar en contacto con el cuerpo, entonces, no, la energía oscura no es antimateria, es algo mas.

Durante la muerte, esa energía oscura se desprende del cuerpo y va a parar a otro sitio. ¿Dónde? Nadie lo sabe, ni siquiera lo que han regresado lo pueden decir con exactitud, es un secreto. Lo cierto es que existe y mediante encantamientos arcanos, podemos encontrarla y manipularla. Lo triste para ustedes fue que Voldemort había sacado las mismas conclusiones que yo, muchos años antes. Pero no nos engañemos, de pronto, conmigo hubiese sido mucho peor.

¿Sabes lo que es un Horrocrux? Soy necio pero tengo que asegurarme. ¡Oh! Por supuesto que lo sabes, tú misma estaba obsesionada con ese tema en sexto y si más lo recuerdo, debido a ese conocimiento prohibido has ganado tu guerra. Bien hecho Hermione, hiciste tu tarea, tienes un Extraordinario a los ojos de todos, pero para mi la hiciste a medias. Tu moralidad no te permitió explorar más allá, aunque se que la curiosidad te estaba matando, lo se, vi la codicia reflejada en tus ojos cuando investigabas sobre ellos a escondidas en Hogwarts, cuando pudiste engañar a todos menos a mi.

Un Horrocrux es un objeto en donde esta confinada un fragmento de alma.

Tonterias...Ese solo concepto constituye un anatema para todo lo que te he explicado anteriormente. El alma es energía y no puede fracturarse. Totalmente equivocado Hermione, claro ustedes, con sus actitudes moralistas solo le interesó el hecho de que se necesitase matar a un inocente para encerrar la supuesta alma fracturada en una taza de té, un guardapelo o cualquier cosa estúpida que se le ocurriese a Tom Riddle, al cual lastimosamente algún día llame Mi Señor. Seamos honestos, lo único que valía la pena era el maldito anillo, el resto eran chucherías y cacharros ridículos. Es realmente extraño lo excéntricos que pueden ser los enviados del mal, pero yo decididamente no hubiese puesto un fragmento de mi alma (en el caso de que tal disparate pudiese hacerse) en un maldito diario de colegiala y se lo hubiese dejado a Lucius Malfoy para cuidarlo.. El resultado, tres mocosos lo encontraron y lo destruyeron."

Hermione arrugó la cara por un momento algo molesta por los comentarios, pero luego sonrío amargamente, realmente ese el Theo Nott que ella conocía, el que hablaba con esas palabras tan directas, un tipo peyorativo pero sincero. Sus opiniones sobre todo eran bien fundamentadas. La estaba matando la curiosidad, ¿Por qué hablar de los Horrocruxes después de muerto si vivo jamás había tocado ese tema? Obviamente, existían razones poderosas para ello, Hermione Granger lo amaba, pero Theo era el enemigo, así de simple. Yen todos esos años, las veces que llegaron a verse, la conversación adquiría un rumbo mas intimo, mas perturbador, mas desolador.

"Obviamente Tom Riddle fue un mestizo, criado en un pobre y miserable orfanato muggle cuando chico, el buen gusto era algo que desconocía completamente. Perdóname si te sientes ofendida por este comentario, ya lo sabes, soy rico, soy snob y soy slytherin, no pidas más de mi Hermione y menos ahora que estoy muerto. Pero en algo coincido con el resto, lo que le faltaba de roce social a mi estimado Voldemort le sobraba en astucia e inteligencia. Él fue el primero en darse cuenta de la existencia de la energía oscura y lo hizo casi por casualidad, en Hogwarts, pero no me adelantare, igual cuando recibas mis diarios sabrás de que se trata.

Sigo con esta disertación concluyendo: el alma no puede fracturarse porque entonces no cumpliría con la primera, segunda y tercera ley de la termodinamica. Entonces ¿Que pasa con los Horrocruxes? ¿Como otorgaban en teoría inmortalidad a Lord Voldemort? ¿Cuál es el verdadero fundamento que rige su creación?

Existe un hechizo, secreto, que ni siquiera yo logre descubrir, algo para atrapar energía oscura y atraparla en un horrocrux junto con tu impronta mágica, sellando tu magia en un objeto debido a la energía oscura de un alma liberada. Ya lo dije,esta no puede crearse ni destruirse pero se transforma y se fusiona ¿Como lo logró? Precisamente por eso te lo escribí, para que buscaras la manera de hacerlo, si es que te atreves, eso es algo que deberás descubrir Hermione, porque yo no tuve tiempo. Lo cierto es que no fue su magia, fue su ingenio, lo que le permitió a Voldemort no fracturar su mente, sino reproducirla seis veces, seis copias casi exactas de su ser, con su magia, seis humanos sin cuerpo, seis clones de Voldemort sin recipiente celular, seis almas, que ustedes, destruyeron, mi amada. Entonces, ya puedes considerarte una asesina con todas las de la ley Hermione Granger, una igual que yo. ¿Estas contenta? Yo no lo estoy, quise muchas cosas para ti, cualquiera menos que te metieras en esa guerra y fueses mi mas acérrima enemiga y también mi único amor. Yo quería hacerte feliz, de cualquier forma, el que arriesgases tu vida y mataras en nombre de la justicia no estaba en mi plan. Deseaba mantenerte al margen, que escapases al mundo muggle y que vivieses tu vida o que te unieses a mi como mi esposa, protegida, ignorante de todos los vejámenes que yo cometía, Voldemort no te hubiese tocado un solo cabello, lo juro. Pero ninguna de las dos cosas, para bien o para mal, sucedió.

¿Como supe todo esto? simple, te he contado que las artes oscuras ocupaban gran parte de mi tiempo en mi adolescencia, lo que me restaba era solo para pensar en ti. Como sabrás, a medida que transcurrieron los años y tus obligaciones de heroína mágica eran mas importantes que encontrarte con tu viejo amigo, algún día primaveral junto a la rivera del lago del castillo (esa vez que dormiste toda la tarde en mis brazos, sobre el césped, con mis labios tocando tu cara, arrullados por el suave sonido de las olas chocando contra las piedras de la orilla, fue simplemente mágica. Solo recordar tu cuerpo caliente junto al mío en este momento me provoca tanta nostalgia que te estoy mirando en este instante, cerca de la reja de mi celda, luciendo tan desolada que parece que la que va a ser ejecutada eres tú y no yo, y solo deseo volver a ese momento, para congelarlo en el tiempo).

En fin no nos distraigamos, lo cierto es que lo descubrí de la misma forma que alguna vez Voldemort lo hizo, abriendo puertas, rompiendo trabas, adentrándome en senderos desconocidos, prohibidos o simplemente resolviendo y encontrándole la entrada a los callejones sin salida. No le tuve miedo al reto, no me deje influenciar por patrones pre-concebidos, estructuras escolásticas arcaicas o mi crianza de sangre pura. Abrí mi mente para eso al igual que abrí mi corazón a ti. Y entonces………..empezó mi viaje hacia lo fantástico y lo inaudito, uno que fue a través del tiempo y del espacio, porque no encontré el maldito hechizo que producía Horrocruxes, conseguí otra cosa mas interesante, aquello que lograba hacer funcionar la magia del Horrocrux, activando la inmortalidad.

Mi trabajo fue reunir de nuevo, en su estado más puro y primordial, lo que fue llamado posteriormente por el Señor Oscuro "El Artefacto Infernal". Él había logrado el primer paso, creando los Horrocruxes, sin embargo no sabia como activar el mecanismo para lograr la inmortalidad. Entonces yo, un simple chico de 17 años le ofreció en bandeja de plata la solución a su dilema. Y no lo hice de gratis Hermione, se o sabia quien era Voldemort, el mago mas poderoso de la historia (para despecho de Merlín, Slytherin, Griffindor, Dumblendore y Gellert Grindelwald)."

Hermione interrumpió su lectura, estaba asombrada y asustada, sus dedos temblaban sosteniendo el pergamino. No sabia si quería enterarse de lo demás, era increíble…todo ese tiempo habían estado errados. Su sexto sentido no la había traicionado nunca, mientras estudió el origen de los Horrocruxes, siempre supo que algo no estaba bien, que faltaba una pieza para encajar el engranaje, pero su racionalidad le impidió ir más allá, como bien comentaba Theo.

"Así que seguro del beneficio que deparaba, salte la línea entre el bien y el mal, y a cambio del "Artefacto Infernal", me fue dada a mi otra oportunidad. ………se que en ese tiempo sentías que algo no andaba bien conmigo, tenias sentimientos hacia otra persona que no era yo, celos, te sentías sola y no acudías a mi porque me temías, ya en ese entonces presentías que era lo que me convertiría después y no te equivocaste. Yo también me sentía mal, te extrañaba, extrañaba tu piel y tus besos, odiaba tu alejamiento y al mismo tiempo me aliviaba. Jamás, óyelo o mas bien léelo, nunca quise meterte en esto, lo evite todos estos años, pero ahora no tengo otra opción, tú misma me lo pediste. Nunca supe como tomarme lo de Weasley, se que no lo quieres como me amas a mi, pero también se que le ofreces a él lo que siempre me negaste. Si alguna vez me importó, ahora no. Lo cierto es que tenia dieciséis años, estaba profundamente afectado por que sabia que te estaba perdiendo y si, fue por despecho en parte y por curiosidad también, y antes de iniciarme como mortifago y antes de que yo le entregara el artefacto infernal, Voldemort me ofreció un regalo, un Horrocrux, para mi, una duplicación de mi alma, la puerta a la vida eterna. Y yo no pude rechazarlo.

¿Quieres saber quien murió para darme la inmortalidad? ¿En serio lo quieres saber Hermione?…No, no quieres, no deseas darle un nombre a mi infamia, no quieres buscar su rostro en tu mente y maldecirme cada día por segar una vida o mejor, utilizarla de manera tan vil. Fue alguien a quien querías, lo supe mucho después, lo siento mucho Hermione, pero no por él sino por ti. Sin embargo esta anotado, en el Libro de los Ángeles Caídos, mi registro de los crímenes que cometí, que yace en el Ministerio de Magia, la prueba definitiva contra mi, si algún día puedes, ve búscalo y lee su nombre, si te atreves. Una razón mas para odiarme, pero se que no lo harás, no puedes.

El artefacto infernal o mejor dicho "Los Artefactos Infernales" están escondidos, solo le ofrecí uno a Voldemort, ¿Por qué? No lo se, quizás en algún lugar de mi cerebro yo sabia que lo que estaba haciendo estaba mal. Es curioso, viniendo de alguien, quien según los médicos es un completo amoral y un criminal genocida. ¿Qué son? Hum, por tu seguridad, no diré en que consisten los Artefactos Infernales, me basta que sepas de su existencia, que son unos instrumentos mortales, por medio de mis diarios conseguirás las fuentes de referencia y debes destruirlos Hermione, incluyendo mi Horrocrux que te será entregado junto a mis otras posesiones, eres mi unica heredera, eso ya te lo dije, lamento profundamente dejarte este legado tan perturbador, pero antes de que vinieses a esta celda, yo habia tomado una decisión, por eso te deje los diarios.

Los Artefactos Infernales jamás deben ser mencionados y nunca deben ser activados. Porque lo que encontré Hermione, es la puerta al Apocalipsis. Fuerzas espirituales distintas en pugna rodean nuestro mundo, nuestra dimensión real, Voldemort no pudo activar el mecanismo, no tuvo chance, ustedes le arrebataron la oportunidad de desatar el infierno en la tierra. Porque si ese mecanismo demoniaco se pone en marcha, los Artefactos Infernales, no solo activaran los Horrocruxes ( no solo el mío, sino los otros que hay en el mundo y de los cuales desconocemos su procedencia, los de Voldemort están destruidos, eso te dará un respiro) sino que al final levantaran a los muertos de sus tumbas, reanimándolos. Todos, Hermione, absolutamente todos los seres humanos que alguna vez habitaron este planeta, regresaran, los que algunas vez fueron buenos y tambien los malvados. Realmente quieres vivir ese horror, realmente quieres presenciar el día del Juicio final, la tentación es grande, pero créeme, nadie quiere, ni siquiera yo que soy un hombre vil y malvado, el sistema cerrado que es nuestro mundo colapsara, la entropia se volverá mas loca de lo que esta. Seremos absorbidos en un agujero negro masivo, por la singularidad que esto creara si el mecanismo infernal llega a activarse del todo. Y eso solo es la consecuencia física, la teológica y espiritual es peor. No quedara ni el polvo de este Universo. Destruye este pergamino Hermione y no permitas que nadie mas lo vea. Busca mis diarios, mi Horrocrux y has lo que tengas que hacer. "

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