Disclamer: personajes de JK. Rowling.

Muchas gracias a todos por sus reviews y por estar atentos a esta historia de locos. Fue una satisfacción escribir Los Artefactos Infernales, agradezco la paciencia con la que todos me leyeron y las preguntas que me dirigieron acerca de este argumento tan fuera de lo normal, así como los consejos de mis amigas fickers. Ante todo, debo aclarar que este ha sido el fic que mas me ha costado escribir, debido a la complejidad del tema y también a la complejidad de los personajes. Sin dudarlo, a la vez que fue la historia de amor entre Draco y Hermione (por algo es un Dramione), también fue la historia de Theo y de Pansy, pareja que se sembró en mi corazón y creo que en los corazones de quienes los leyeron. Fue una satisfacción de que todos…absolutamente todos los que siguieron el fic, apoyaron mi idea sobre estos dos últimos personajes y se lanzaron como yo, a una reinterpretación de su historia y a un final que fue sin dudarlo agridulce….pero que a mi me permitió darle rienda suelta a mi imaginación. Gracias…muchas gracias.

LOS ARTEFACTOS INFERNALES

TITULO III EL MECANISMO CELESTIAL

EPILOGO

Crónica de dos mujeres

Decir que fue fácil….es alargar una mentira hasta el máximo posible.

De ninguna forma fue fácil, todavía aun en las noches tengo pesadillas, percibo la oscuridad a mi alrededor y es como si todavía estuviese sucediendo. Yo…él …y la mas absoluta maldad, solo nosotros y nadie mas, mi cuerpo se estremece y el miedo mas atroz consume mis entrañas, aun así, después de mucho tiempo en donde coexistían dentro de mi emociones muy conflictivas, por fin…logre estar en paz, en paz conmigo misma y en paz con él.

De día, cuando la luz solar aleja las sombras de tan oscuros recuerdos, soy feliz, tengo un esposo maravilloso, bueno…no es exactamente mi esposo, pero en eso estamos, intentando arreglar nuestro estado civil, en realidad no es tan importante, me basta y me sobra saber que es mío, solo mío y que yo soy de él. Draco Malfoy ha resultado ser una sorpresa en toda la extensión de la palabra, no puedo quejarme. Es cierto, tiene sus días malos, que en una persona con su carácter no son malos…son peores, pero no puedo encontrar compañero mas solidario, pareja mas amante y padre mas dedicado que él. ¿Por qué no nos casamos? En realidad no existe una razón concreta ni valida, tan solo es que estamos felices como estamos. Quizás, algún día, dentro de los próximos veinte años, tendremos tiempo para darle legalidad a esta relación que en la práctica es un matrimonio. También tengo una nena preciosa, la consecuencia más valiosa de toda esa aventura en la que casi pierdo la vida….y la cordura. Astoria, "Tory" como le decimos para abreviar, alegra mis días, ella llegó para cambiar nuestras vidas y sin duda lo ha hecho, agradezco todos los días la oportunidad mágica que me brindó la otra Astoria para tenerla. En esos primeros días, era feliz, pero a veces, algunas veces llegaba la noche y los miedos regresaban, las imágenes volvían y un frío mortal envolvía mi espíritu, una voluntad siniestra se presentaba ante mí, intentando doblegarme, fracturarme, quebrando mi voluntad de no ceder. Recuerdos…tan solo recuerdos y mucho remordimiento.

No hablaba de esto con nadie, ni siquiera con Draco, creo que no lo entendería, o a lo mejor si, puesto que también de alguna forma lo vivió en carne propia, estuvo allí. Pero no…no es lo mismo….él no vio lo que yo, no lo escuchó, no fue victima de él, no sintió el pánico que yo sentí durante esos meses que estuve con Theo, con el Theo que llegue a odiar y temer con todas mis fuerzas, donde a cada minuto temía por mi vida y por la que se estaba gestando en mi vientre.

Draco, mucho después de que naciera Astoria, me contó con lujo de detalles lo que había sucedido ese día, yo había estado preguntando por mucho tiempo y él se negaba tajantemente a responderme, me decía que no quería alterarme, que yo necesitaba paz y tranquilidad para ocuparme de mi hija. Yo lo acepte…pero dentro de mi…sabia que necesitaba enterarme de lo acontecido.

Theo Nott de alguna forma logró sus propósitos, es escalofriante saber que dentro de todo su delirio, siempre tuvo la razón. Él volvió a vivir y tuvo que entregar su existencia para que el mecanismo de los artefactos infernales se detuviera. Simplemente fue la ley del equilibrio o lo que algunos llamarían el ojo por ojo. Siempre lo supo, desde el mismo instante en que fue devuelto del mundo de los muertos, él sabia que la única forma de deshacer su entuerto era morir de nuevo. Draco me dijo que ellos dos habían llegado a un acuerdo, quizás uno de los tratos más descabellados y desesperados que he oído en mi vida, pero así fue. Theo sabia que tenia que morir, Draco exigía el derecho de tomar su vida, el detalle era que no servia de esa forma. Tampoco funcionaba destruyendo sus fragmentos de alma, la que tenían los dementores en su poder, esa que hizo de mi vida un infierno…en su infierno ….ni tampoco ese que estaba encerrado en su horrocrux. Él ya era cuerpo y sangre, estaba vivo, su cuerpo era el que debía morir.

Vida, Theo tenia que entregarla voluntariamente, así que llegaron a un acuerdo, él lo haría, se suicidaría, pero seria con la espada que portaba Draco, la espada de Gryffindor, no con la de Pansy ni tampoco con la de Rowena Ravenclaw, la espada slayer que iba a cumplir la promesa que Theo Nott había hecho a los mensajeros iba a ser la de Draco Malfoy, así, después de todo, simbólicamente iba a morir en sus manos. Theo sabia lo que le debía a Draco y estaba dispuesto a pagarlo, pero a su manera.

Draco nunca le creyó por descontando, cuando regresó conmigo pensó que no iba a cumplir el trato, pero si lo hizo, Theo Nott demostró que mas allá de su cinismo y de su manipulación …era un hombre de palabra.

¿Por qué yo tenía o tengo tantos conflictos respecto a Theo? No es nuevo, siempre los he tenido, remordimientos, desde que tengo memoria, durante mas de 12 años, siempre me enfurecí conmigo misma por ser capaz de enamorarme de un hombre que a veces era tan inhumano y desalmado que no merecía llamarse como tal, que contradecía todos mis valores morales y mi ética, pero que a su vez, era capaz de realizar los actos de nobleza mas incomprensibles que he presenciado. ¡Maldita sea la tortuosidad de Theo Nott! Era una necia, quizás sigo siéndolo. Yo, Hermione Granger, intentaba controlar mis sentimientos por alguien, he allí mi error, el cariño es incondicional. El problema fue que yo jamás me resigne al hecho de que Theo era quien era, mis expectativas con él eran demasiado altas y nobles, eso me frustraba y por eso nunca llegue a estar tranquila al amarlo, finalmente eso fue lo que mató y enterró mis sentimientos por él, mi incapacidad para aceptarlo tal cual como era.

Ahora ¿Por qué no puedo tranquilizarme después de que todo terminó? ¿Después que he vuelto a amar? No estaba en paz, porque dentro de mí nunca pude creer que ese hombre que alguna vez me juró amor fuese capaz de hacer lo que hizo conmigo, intentar destruirme, con tanta saña. Merlín, él me odiaba, como nadie, lo sentí, mi corazón se partió en mil pedazos cuando fui consciente de que iba a matarme sin ningún tipo de compasión. No lo entendía, no podía comprenderlo, pero después con el tiempo, lo hice, comprendí que Theo simplemente era un hombre con un trastorno mental que hizo de su vida (y la de los que le rodeaban) un infierno, que si bien era consciente de todos sus actos, su propia mente los justificaba con una lógica implacable y siniestra, que si bien una parte de él me odiaba acérrimamente por entorpecer su camino, por hacerlo sentir algo, la otra parte me quería…me quería como siempre me quiso y que además guardaba sentimientos hermosos para Pansy y para su hijo, de hecho, era a ellos realmente a quienes amaba y fue por ellos, que sobrevivió algo de bondad en él. Y también llegué a entender, que gracias a que Theo logró liberarse de alguna forma de su parte maligna es que estamos aquí …que no se jodio todo…nuestro mundo...nuestro universo.

Cuando desaparecí, él insistió tanto como Draco lo hizo, en no abandonarme, en recuperarme, tranquilamente él pudo no develar sus propios secretos, aquellos que guardaba con tanto celo, los secretos de su inmortalidad. Theo pudo, no activar el quinto artefacto y destruir los otros, dejándome perdida para siempre, pudo haber hecho cualquiera de esas cosas y no lo hizo, me dio una oportunidad, al igual que me la dio Draco, Harry, Ron…hasta Severus Snape, no me abandonaron y eso lo agradezco. Cuando pude entender todas aquellas cosas, entonces fue que estuve en paz con él.

Este diario lo escribo como continuación de aquel, el de Theodore Nott, el que me abrió la mente a lo imposible, que me obligo a creer en lo improbable. Es irónico que lo haga de esta forma, ¡Merlín! Si hasta estoy usando el mismo viejo cuaderno. Debe quedar el testimonio, la historia no terminó con su muerte, por lo menos así lo pienso yo. La muerte no es el final, quizás con el tiempo, estos párrafos sirvan para reeescribir la historia, para justificar los actos de un solo hombre. Prevalecerá lo que deba prevalecer y estas páginas son su legado, yo solo estoy terminándolo por él.

No todos los misterios fueron esclarecidos, todavía nadie me puede explicar con certeza que son o quienes son los mensajeros….por otro lado, siempre me he preguntado en todo este tiempo ¿Dónde está el Horrocrux de Theo?, puesto que no existen artefactos infernales, supongo que el Horrocrux es inútil…pero….nunca se sabe ¿verdad?

0o0

Ese día en King Cross había mucha gente, por supuesto, era el 1 de Septiembre, inicio de clases. Hermione había dejado que Draco se adelantara, como siempre, mientras llegaban, el preocupado padre se proponía darle una buena tanda de consejos a Tory, algo así como: no te metas en problemas con los Gryffindor´s, no te metas en problemas con los Puff´s , no dejes que ningún Ravenclaw saque mejor nota que tú en Pociones, y lo mas importante, no dejes que ningún chico se te acerque hasta que cumplas 20 años, de Slytherin, nada que decir, por supuesto. Hermione no pudo evitar soltar una carcajada mientras trataba de encontrar un sitio para aparcar el auto. El asunto no seria tan cómico si no fuese porque Astoria tenía dos años de edad.

En realidad ellos no estaban allí para acompañar a nadie a subirse al tren de Hogwarts, era otro asunto lo que les había llevado a la estación, intentaron pasar desapercibidos, sin embargo se encontraron con Bill Weasley quien estaba trayendo a Teddy, Victoire y a Dominic para llevarlos al anden del Expreso de Hogwarts. Hermione los saludó calurosamente y Draco quien cargaba en brazos a una inquieta Tory solo logró sacar de su boca un mustio "Hola" a regañadientes. Hermione le dirigió una mirada de reproche a su pareja mientras Bill se iba. Podían pasar mil años pero el recelo hacia los Weasleys de parte de los Malfoy´s jamás cambiaria. Draco se encogió de hombros y paseó un poco por la estación con Tory, quien pugnaba por soltarse de los brazos de su padre para correr por todos lados. Hermione los contempló, padre e hija se parecían mucho, no solo físicamente, ambos tenían un carácter de los mil demonios cuando se lo proponían, testarudos, enérgicos y orgullosos.

-Tory- Hermione podía oír a Draco regañando a su hija, cuando esta le jalaba el cabello- Astoria….quédate tranquila….no te voy a bajar….empezaras a correr como loca y puedes caerte.

-Pa…por favor…papi-la niña hacia mohines y Draco enserió el rostro. Por un momento Hermione esperanzada, tuvo la sensación de que esta vez el hombre había ganado la partida. Pero de pronto, Astoria le ofreció un beso a su padre y lo abrazó. Hermione rodó los ojos…otra batalla perdida.

Draco bajó la niña hasta el suelo y ella empezó a corretear por el lugar, ante la mirada atenta de Draco, Hermione se acercó a él.

-Debiste mantener tu posición- dijo ella.

-No empecemos otra vez Hermione- dijo Draco sin perder de vista a Tory.

-La niña no puede sentir que hace contigo lo que le venga en gana- dijo Hermione- debe respetar las reglas.

-No estoy echando a perder a Tory- dijo Draco- mírala, está siendo cuidadosa tal como le dije…no está atropellando a nadie.

-Si lo estoy viendo- dijo Hermione

Tory se volteó hasta ellos y echó a correr hasta su madre. Hermione se la colocó en el regazo y la niña la cubrió de besos.

-Ya liberaste energía chiquita- le dijo Hermione.

Draco se giró para decirle alguna cosa más, pero entonces un hombre los interrumpió, iba vestido al estilo muggle, corbata y saco, Draco también lo estaba, ese día había prescindido de su tunica de mago.

-¿Es usted Draco Malfoy?- preguntó el hombre.

-Lo soy y ¿usted quien es?- preguntó Draco desconfiado.

-Nigel Fitzwillian- dijo el hombre, la cara de Draco se relajó, ese era el hombre que estaban esperando- Soy el director general de la estación de King Cross. No estaba seguro que era usted, pero me informaron que iba con su mujer y su hija, así que solo lo supuse.

-Un placer Sr. Fitzwillian- dijo Draco.

-¿Qué le parece?- Fitzwillian abrió los brazos.

-Impresionante- dijo Draco admirando el vestíbulo de la estación - nunca había estado por esta parte de la estación. Sin embargo creo que se ajusta a lo que tenia pensado

-Tendrá mucho trabajo por delante- dijo Fitzwillian- su visión nos ha encantado. El proyecto es de vanguardia. La donación que usted ha hecho es casi histórica

-Bueno….-dijo Draco incomodo ante las maneras pomposas del hombre- ese reloj es antiquísimo, tengo poderosas razones para creer que este es el mejor sitio posible para él.

-¿Funciona?- preguntó Fitzwillian.

-Marca la hora- dijo Draco tajante- creo que con eso es suficiente.

Hermione y Draco se miraron. Después de conversarlo durante meses con todos los involucrados en el asunto, tomaron una de las decisiones más insólitas en los anales del mundo mágico. El único que mostró sus reservas fue Snape, sin embargo terminó aceptando como los demás. El gran reloj de Hogwarts, ese que sabían había sido uno de los artefactos infernales, seria donado al mundo muggle, a la estación de King Cross, como recuerdo permanente a la vista de todos, de lo que pudo ser y fue evitado. Quizás quienes lo vieran allí, muggles y magos no comprendiesen ni supiesen la historia que estaba detrás de ese reloj, pero sentirían su presencia, percibirían de manera inconsciente la advertencia, que el asunto de la vida y la muerte es un juego peligroso.

-Ese gran reloj con los años - dijo Fitzwillian- será un patrimonio nacional…un símbolo

-Esa es nuestra intensión- dijo Draco.

-Ha sido un placer conversar con usted- dijo Fitzwillian tendiendole la mano a Draco- mi secretaria lo llamará para concretar los detalles ¿Desea que la donación se haga pública?

-No…de ninguna manera- dijo Draco- prefiero conservar el anonimato, sin embargo debo pedirle que añada al pie del pedestal del reloj estas palabras- Draco le entregó una hoja de papel al hombre, quien se colocó unos lentes para leerlo.

-Hum, "Prevalecerá lo que deba prevalecer"- dijo Fitzwilliam- interesante…

-Es la más absoluta verdad- dijo Draco- aunque el hombre que lo dijo no fue de mi agrado, debo conceder que sus palabras encierran la mayor de las verdades.

El hombre se despidió de Hermione y Draco y ambos caminaron hasta unas sillas en medio de la estación. Cuando se sentaron, Draco colocó su brazo sobre los hombros de Hermione quien tenía a la pequeña Astoria sobre sus rodillas.

-¿Será que hicimos lo correcto?- preguntó ella.

-Por supuesto que si- dijo Draco seguro- creo que fue una decisión acertada.

-Ma…toma- dijo Tory sacando un anillo del bolsillo de su pantalón. Era una fina argolla de oro blanco con un pequeño brillante engarzando, tenía todo el aspecto de un anillo de compromiso.

-¿Y esto? ¿Dónde lo encontraste? ¿Quién te lo dio?- preguntó Hermione observando el anillo. Draco empezó a silbar haciéndose el desentendido.

Tory apretaba los labios y se llevaba un dedo a la boca.

-Aja chiquita….dime ¿Quién te dio el anillo?- Hermione empezó a hacerles cosquillas a Tory, quien reía a carcajadas.

-Fue papi…mama…fue papi…es para ti- dijo Tory entre risas- Hermione miró a Draco quien le devolvió una mirada incandescente.

-Cásate conmigo….por favor - dijo Draco.

-Ya sabes la respuesta Draco- dijo Hermione mirándolo directamente.

-¡Diablos!- dijo Draco mientras se levantaba del sillón y caminaba de un lado a otro, completamente frustrado. No era la primera vez que se lo pedía…matrimonio y ella siempre encontraba una excusa, ya él estaba perdiendo la paciencia. Estaba tentado a lanzarle un imperius y llevársela obligada al registro mágico.

-Mira Hermione…entiendo que de pronto yo no sea el hombre ideal…después de todo….acepto que yo puedo ser un poco insufrible..manipulador…egocéntrico- Draco caminaba de un lado a otro, Astoria empezó a seguirlo para imitarlo. Draco se detuvo de pronto y la niña chocó contra él- pero soy un buen padre, eso no puedes dudarlo.

-Si- dijo Hermione.

-Y bueno…ya se que estuve casado y de pronto tú tenga tus dudas, pero hemos vivido juntos dos años y todo ha ido bien..dentro de lo aceptable- Draco seguía inmerso en su monologo, caminando de nuevo de un lado a otro y Astoria siguiéndolo como un corderito.

-Draco….te he dicho si- dijo Hermione alzando un poco la voz.

-Algunas veces hemos peleado…pero son tonterías…es normal que las parejas se peleen…!Diablos! es normal que tú y yo nos peleemos- a este punto, Hermione meneaba la cabeza de un lado a otro….ese hombre era imposible. Draco se detuvo y Astoria le jaló el pantalón para capturar su atención.

-Papi….ha dicho si- dijo la niña repitiendo las palabras de su madre. Draco miró a Hermione y poco a poco, al entenderlo, fue dibujando una sonrisa en su rostro.

-Si….mil veces si- dijo ella devolviéndole la sonrisa-no quiero otra cosa en la vida que ser tu esposa, Sr. Malfoy.

0o0

El tiempo pasa, pero los recuerdos se niegan a abandonar mi memoria, dolor, amor, pasión y traición, tan diferentes y a veces simplemente son lo mismo, con tal ímpetu siento lo que siento, que por un momento, quisiera dejar de respirar y simplemente no existir, para no sentir mas.

Amar a Theo Nott ha sido la experiencia más intensa de mi vida, no es una frase vacía, simplemente es la verdad, eso no significa que esté cerrada a enamorarme de alguien más o que me niegue a sentir de nuevo, soy joven, soy consciente de lo que eso significa, seguir viviendo. Aunque no lo crean, me niego a perderme dentro de mí misma, o a no tener esperanzas. Esas, que alguna vez me abandonaron, poco a poco regresaron, inesperadamente, después de todo hubo justicia para mí.

Nueve meses exactos después de esa fatídica noche en donde sentí que Max y yo lo habíamos perdido todo, nació mi pequeña Maud , una bebita hermosa de cabellos castaños y grandes ojos azules que tiene el cuestionable honor de ser la hija póstuma de Theodore Nott.

Y cuestionable, no por quien es su padre, dentro de todo estoy orgullosa de quien fue Theo Nott, no, no es por eso, es cuestionable, porque ella jamás conocerá a su padre.

Es difícil para mí explicar lo que sentí en el momento en que estuve segura que estaba esperando otro hijo de él, un bebe producto de nuestras tórridas y apasionadas noches, cuando con la razón de nuestro lado y el destino en contra, corríamos contra el tiempo, intentando recuperar todos aquellos años que habíamos perdido negándonos lo que sentíamos uno por el otro. Esos días, esos momentos tan fugases, fueron importantes, momentos claves que atesoro y añoro, siendo incapaz de expulsarlos de mi mente y mi corazón. Pues si, fue una sorpresa, algo totalmente inesperado. En ese momento lo supe, estuve segura, tenía mis sospechas desde antes, pero mi condición de gravidez me lo confirmó.

Un muerto no puede crear vida, eso es un hecho, una slayer como yo está plenamente consciente de ello. Sin embargo yo me hallaba embarazadísima del único responsable posible de tal evento. Lo que me condujo a la conclusión lógica: Theo estaba vivo.

Estuvo vivo….después del cuarto artefacto, Theo vivió, él lo había logrado….siempre tuvo la razón. Los artefactos le devolvieron el soplo vital, tal cual como lo había planeado durante mucho tiempo. Y luego, maldita sea, entrego su vida para salvar la de nosotros.

¿Por qué diablos a última hora decidiste hacer el papel de héroe Theo Nott?

Siempre me he dicho, intentando convencerme a mi misma de que no existía otra alternativa, pero de vez en cuando, vuelvo a dudar. Yo no soy una filosofa, tampoco una estadista, mucho menos soy docta en política o religión. Solo soy Pansy Parkinson, una mujer enamorada. De lo único que estoy segura es que yo hubiese movido cielo y tierra, vendido mi alma al diablo solo para que él permaneciese conmigo, tener de nuevo una oportunidad. Mis motivos son egoístas, lo se, pero cada noche antes de dormirme lo repito en mi mente hasta cansarme ¿Qué hubiese sucedido si nos hubiesen ofrecido otra solución? ¿Si él no hubiese muerto?

Es lógico que esté inconforme con la parte que me tocó en todo este relato, después de todo yo ya había sufrido bastante y al parecer me tocó lo peor, pero saben, las situaciones a veces parecen diseñadas a la justa medida de su protagonistas, pocos pueden afrontar y tener los pantalones bien puestos con todo lo que me paso….yo si. Eso no significa que no esté cabreada, de hecho, lo estoy, pero no pagaré mi rabia contra el mundo, contra quienes me rodean. No, en el caso de que algún día decida tomar represalias, será con el jodido destino que a veces hace mi vida de cuadritos.

Volviendo al día en que me enteré que iba a ser madre, pues hice lo lógico, ¿Qué creían? Pues soy Pansy Parkinson, siempre he sido un poco…digamos ….especial. Cualquier otra….digo…cualquier otra…se hubiese lanzado a llorar desconsolada maldiciendo su suerte, pues yo no, no lo hice, ya había llorado lo suficiente. Y además estaba lo suficientemente emocionada de saber que tendría de nuevo un hijo como para apartar cualquier sombra sobre mi futuro. Cierto, iba a ser un poco difícil de explicárselo a mis padres, después de todo aun vivía con ellos, y no tenia intensión de ocultárselos, pero no me preocupaba mucho, conocía perfectamente a mi padre, este niño ya tenia asegurado una cámara en Gringotts a su nombre antes de nacer. Algo que descubrí de mi familia y sobre todo de mi padre, es que los Parkinson´s no le hacemos ascos a los herederos, sean bastardos, ilegítimos o lo que sean. Como tenia intensiones de que mis padres supieran quién era el progenitor de este niño, tuve que hacer un relato conciso y concreto de cómo sucedió todo. Uno digerible.

Volviendo al día de la noticia ¿Saben que hice? Pues me da un poco de vergüenza confesarlo, so pena de alimentar en sus mentes el concepto de que soy una chica superficial e inmadura….pues arreglé a Max y los dos nos fuimos a un centro comercial muggle a comer helados y por supuesto de compras, ya saben …..nuevo niño…nueva ropa, en Harrod´s hay un departamento de bebés espectacular y no pude resistirme, soy una compradora compulsiva declarada y además, más rica que el diablo.

Estaba feliz y a la vez triste, contenta y la vez furiosa. Feliz porque de nuevo mi cuerpo había hablado por mí y hecho el milagro, cargaba en mi vientre a un hijo suyo, el hermanito o hermanita de Max, de nuestro adorado Max. Furiosa, porque detestaba el hecho de que Theo, amándome, queriéndome, siempre hasta el final, fue un maldito manipulador, me dijo estrictamente lo necesario y eso no era necesariamente a veces lo importante. Entre tantas cosas de las que me habló los días finales, pues se le olvidó mencionar un pequeño detalle….que estaba vivo…..!MALDITA SEA CONTIGO THEO NOTT! Tengo que reírme para no llorar, no puedo flaquear, mis hijos me necesitan, pero te extraño, añoro tu olor, tu piel, tus ojos mirándome intensamente….es visceral…te quiero…cada día más.

Finalmente tengo que declarar que estoy triste, porque lo amo, todavía lo amo, con todas mis fuerzas y quisiera locamente que él lo supiese, aunque no se porque, pero a veces me hago la idea de que él siempre estuvo muy consciente de que esto podría suceder.

"Theo, vamos a ser padres…otra vez" No podía dejar de sonreír, a la vez de llorar y no podía evitar llevarme las manos al vientre, no se notaba nada todavía, pero estaba deseando sentir al bebé, a ese pequeño ser que una buena noche hicimos los dos…con amor y por amor.

Max no me entendió al principio cuando le dije que íbamos a tener otro miembro más en nuestra pequeña familia, todavía estaba muy chico para la charla de las aves y las abejas, pero poco a poco logré que comprendiese lo esencial. Todavía estaba decepcionado por la partida de Theo, lo extrañaba, aun lo extraña, no me dice nada pero lo sé. No recuerda todavía que es su padre, esa confesión lo dejaré para dentro de unos años. Su carita se iluminó ante la perspectiva de tener un hermano.

-¿Su padre es Theo?-preguntó Max.

-Si- fue mi solitaria respuesta, no tenia la intensión de ocultárselo.

-Cuando Theo se entere… va a flipear madre- fue su única respuesta antes de abrazarme. "Flipear" era su nueva palabra favorita en aquel entonces, no se de donde la habrá sacado, pero eso es exactamente lo que yo sentía, estaba flipeando.

Finalmente, Maud nació un día lluvioso de otoño, creo que fue bien recibida por todos, como se debe recibir un bebé, con alegría. Mamá y papá estaban contentos, ¡Que diablos! Estaban eufóricos, no la soltaban ni siquiera para que yo la abrazase, ambos se turnaban para hacerle carantoñas. Hay algo especial en torno a los abuelos, los padres pueden ser un desastre pero los abuelos son lo máximo, incapaces de equivocarse, son los compinches incondicionales de los niños, eso también vale para los felices abuelos Parkinson, adoran a sus nietos y sus nietos a ellos. La niña no decepcionó a nadie, era la viva estampa de los Nott´s, con los grandes e hipnóticos ojos azules que caracterizan a esa familia, mi familia, de hecho creo que de los dos hijos de Theo Nott, fue la chica la que heredó la belleza deslumbrante del padre. Espero que no me de dolores de cabeza cuando llegue a la adolescencia y se eché un novio, aunque algo me dice que esta niña va a ser un huracán. Ahora mismo está correteando por las habitaciones de nuestros aposentos, persiguiendo a su hermano, escuchó sus gritos y risas infantiles. Maud ahora tiene un año y medio, Max tiene casi siete, obviamente están metidos de cabeza en sus travesuras, me imagino que Max se está portando como todos los hermanos mayores, siendo el mentor de su hermanita pequeña que del gateo pasó directamente a dar carreras como un animalito salvaje. Como siempre intento conservar la calma, mientras nadie salga herido o muerto…que esos dos hagan lo que quieran.

Max heredó la personalidad de Theo….a veces es tan críptico… a veces demasiado inteligente…demasiado lógico, me mira como si supiese exactamente lo que pasa por mi cabeza. Me asusta, se parecen demasiado, padre e hijo, solo que pongo todo mi empeño en que su historia sea distinta y también está el detalle que Max no heredó la esquizofrenia de su padre, en cuanto a Maud, solo el tiempo lo dirá.

Los sentidos de slayer de Max cada día están más fuertes, insiste que un hombre vestido de negro de vez en cuando se asoma por la ventana del ático de nuestra casa para observarlo mientras juega con su hermana en el jardín. No le preste atención, después de todo los slayers constantemente vemos fantasmas, sobre todo cuando somos niños, hasta que un día lo vi, de pie ante la ventana en lo mas alto de la mansión Parkinson, en actitud vigilante, no pude detallar su rostro, pero enseguida supe lo que era, un mensajero. Cuando él se dio cuenta de que yo lo miraba se ocultó en las sombras, he intentado contactar con él pero se resiste a mi poder de convocación, extrañamente no me provoca inquietud, luego de unos meses tuve la sospecha sobre quien se trataba, anhele que fuese cierto, pero me dio miedo decepcionarme si se lo preguntaba directamente, así que simplemente lo deje estar, allí donde quiere…cerca de nosotros, pero sin intervenir.

Maud no es slayer, así que la profecía resulto ser cierta, Max será el último, es un alivio de alguna manera, no desearía que otro miembro de mi familia compartiese mi carga. Sin embargo, como todos los niños, es muy sensible a todo lo sobrenatural, también ha visto el hombre de negro, y al igual que Max y yo, no se ha asustado, ha asumido naturalmente que es como una especie de guardián, nuestro guardián.

Hoy sucedió algo extraño, transcendental diría yo. Mientras los niños corretean por allí y por allá, perseguidos por su elfa niñera, Topsey, me detuve en la habitación de Max. Recientemente estuvimos en Salisbury de vacaciones, así que todavía la ropa del viaje estaba echada sobre la cama, sucia y desordenada, esperando a que alguna alma caritativa se dignase a acomodarla. Quizás debí dejar que los elfos se encargaran del recogerlo todo, de hecho intenté dar la vuelta, pero no pude, es inexplicable la sensación de urgencia que tuve de entrar allí, tanto que no podía dejar mis manos quietas, me hormigueaban.

Este día, tenía una extraña atracción por entrar en la habitación de Max, sucumbí a mis deseos y penetre en el cuarto. Mis sentidos estaban alertas, mis vellos se erizaban, mis ojos se fueron hacia un par de pantalones de Max, sin saber exactamente que estaba buscando, empecé a revisar los bolsillos frenéticamente, mis dedos tocaron metal frío y de pronto sentí como un choque eléctrico recorrió mi espalda. Fue tan fuerte la sensación que caí de rodillas sobre el piso, mi corazón empiezo a palpitar como si quisiese salirse de mi pecho, saque el objeto y cuando vi lo que era, comencé a jadear como si me faltase el aire …..era un relicario de plata…..pero no …no era exactamente un relicario cualquiera.

Reconocí el objeto porque me habían hablado de el. Era el horrocrux de Theo….lo que contenía un fragmento de su alma, lo único que quedaba de él en este mundo…la razón de todo.

Miles de teorías empezaron a azotar mi cabeza, ¿Cómo? ¿Cómo demonios es que Max lo tenia en su poder? ¿Cómo lo encontró? ¿Theo se lo dio? La perspectiva de que mi pequeño supiese lo que era un horrocrux casi me vuelve loca. Lo que es y como fue construido. Lo apreté en mi mano, insegura si deseaba estrujarlo contra mi cuerpo o lanzarlo lejos.

De pronto alce mi vista y observé una figura humana frente a mi, vestido con una larga túnica negra. Jadee con la boca abierta, no tenia miedo, es solo que estaba profundamente emocionada, no quería mirar su cara, pero a la vez no podía resistirme, él lo sabia y por eso colocó su mano sobre mi cabeza para evitar que lo viese, el contacto con mi cuerpo fue brutal, empecé a temblar, deseaba decir algo pero no podía, literalmente me quedé sin palabras.

Es difícil haberlo amado sabiendo quien era….lo que era….lo que siempre fue…Si, por supuesto que si, eso no puedo negármelo menos a mí misma, amar a Theo, era el infierno. Una vez, un año exacto después de su muerte, Hermione Granger y yo sostuvimos una conversación de mujer a mujer, cuando visitamos su tumba en el cementerio General de Londres, fue unas esas conversaciones que tienen que darse obligadamente una vez en la vida y que después quieres olvidar. Mucho dolor y mucha rabia contenida en las dos, por distintos motivos. Pero era necesario, de alguna forma ella y yo siempre estaremos unidas por Theo, ambas alguna vez lo quisimos, lo amamos, ambas fuimos víctimas de él y las dos a veces nos hallamos completamente impotentes para entender quien fue Theo Nott.

Si algo estoy clara, es que no hubo un Theo bueno o un Theo malo, ese que torturó a Hermione Granger hasta casi matarla o él que negó sus sentimientos por años hacia mí y su hijo era Theo…el mismo Theo que ella alguna vez había amado, que yo había amado, el mismo hombre que me amó…que nos amó. Un sujeto especialmente complejo, el tipo de hombre que es susceptible a ser juzgado por todos, incomprendido, un ser humano que vivió y murió según las consecuencias de sus actos. Alguien que forjó su destino y no temió a ser y hacer lo que él mismo había esperado de si, de cumplir las metas que se había fijado. Que nadie niegue que Theo tenia un alto concepto de si mismo, aun así, tarde pero seguro, se dio cuenta de que no era infalible y finalmente hizo lo correcto. Lo cierto es que la clave para quererlo, era aceptar lo bueno y lo malo de él y sobre todas las cosas, saber y aprender a perdonarlo. A Theo Nott había que amarlo sin culpas o remordimientos, yo lo he hecho…lo amé sin importarme más nada.

Si, .me declaro culpable, nunca me importó si era un asesino o no…soy culpable… felizmente culpable, lo acepté como era y eso era lo que él amaba de mi, lo medí con la misma medida que utilizaba para mi misma, en cuestión de sentimientos, no existe a veces lo bueno o lo malo, lo que importa es sentir. Con esto no quiero decir que estuviese de acuerdo con todos sus desmanes, por eso digo, yo también de alguna forma soy culpable, le perdoné todo. Hermione con el tiempo también llegó a perdonarlo, después de todo, donde estaríamos nosotros si él no hubiese hecho el sacrificio. El agua había llegado a su cause, algunos perdimos, otros ganaron. Los que perdimos también ganamos cosas. Pero sobretodo, aprendimos a estar en paz con nuestras propias decisiones. El relato parecía concluido, finalizado, pero…

Esto…el horrocrux…era un asunto pendiente. Uno que por alguna inexplicable razón, todo el mundo olvidó.

El hombre de negro siguió de pie ante mí, luego de un rato finalmente me atreví a mirarlo a la cara, reuní la fuerza de voluntad necesaria para hacerlo y él me permitió observarlo, al principio no percibí nada, luego poco a poco, enfocando mis ojos, por una fracción de segundo, pude verlo, sus brillantes ojos azules, su hermoso rostro, parpadee y la visión desapareció, solo escuché su voz en mi cabeza.

-Son hermosos….gracias - supuse que se refería a los niños, luego todo contacto cesó, él se había ido. Algo me dijo que pasarían muchos años, muchísimos antes de que regresara. Y así fue, solo volví a verlo el día que Max se casó, el día que Maud pasó de niña a mujer y el día que fallecí. Supongo que los mensajeros también tienen sus reglas.

Una espada slayer es quizás el objeto mágico más poderoso que existe en el mundo, un horrocrux representa la magia más oscura existente. Tengo en mi poder a ambos. Estuve tentada a hacerlo, destruirlo, pero yo no soy Hermione Granger, no me consumo en moralismos, no sufro de delirios de grandeza y no tengo intensiones de convertirme en héroe. Además, después de todo, soy una Slayer, estoy acostumbrada a lidiar con cosas como estas, simplemente me guinde el relicario al cuello, estaba segura que con el tiempo lograría superar la desazón que me causaba tenerlo tan cerca de mi corazón…irónico…tan cerca y la vez tan lejos. Me negaba a quitármelo de encima, después de todo, de alguna manera loca y macabra, parte del alma del amor de mi vida estaba allí guardada.

Y como todo, estaba segura de que él siempre estuvo consciente de que era la única forma, Theo Nott magistralmente le logró dar el esquinazo al maldito destino y vio mas allá de los que todos suponían. Él sabía que la única manera de estar juntos de alguna forma…era esta.

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Draco y Hermione salieron de la estación de King Cross destellantes de felicidad, estaban montados sobre una nube, haciendo planes para el futuro. Tory se había quedado dormida en los brazos de su padre y estaban intentando llegar hasta el auto para no padecer los usuales embotellamientos de mediodía en el centro de Londres. Hermione se disponía a sentarse en el lado del conductor, cuando algo llamó su atención. Inmediatamente cerró la puerta, Draco se alarmó al ver que ella corría hacia la calle y la siguió, cuando la encontró, Hermione se llevaba la mano a la boca y gruesos lagrimones corrían por su cara. Draco estaba preocupado, pero entonces ella sonrió, Hermione estaba llorando, pero no de tristeza sino de emoción.

-¿Qué sucede?- dijo Draco todavía con Tory en brazos- ¿Qué has visto?

-No lo sabia….no me lo dijo cuando nos vimos hace un año- Hermione hipaba profundamente emocionada- Nunca me lo dijo…es increíble….Oh dios mío…es increíble- entonces Draco vio lo que Hermione estaba señalando.

En la lejanía, casi al cruzar la calle, una mujer de cabellos negros caminaba con dos niños agarrados de la mano, uno mayor de cabellos negros igual a los de la mujer y una niñita mas pequeña que Astoria, de cabellos castaños, la niña caminaba lento, su madre se agachó para tomarla en brazos y entonces fue que Draco reconoció su cara.

-Pansy…- dijo Draco- Pansy, Max y…- Draco se interrumpió sorprendido. Pansy se detuvo y los miró también, acarició los cabellos de la niña y le besó la cabeza, abrazándola en actitud protectora. Draco entonces pudo ver el rostro de la pequeña, automáticamente supo de quien se trataba.

-Es imposible- dijo Draco y luego se refutó a si mismo- No….no es imposible…él estaba vivo.

-Es hija de Theo…es evidente…es su hija, es exacta a él- dijo Hermione todavía emocionada, Draco esta vez no respondió. Pansy lo miraba con temor, ella sabia que los había reconocido y que acertadamente había supuesto la identidad de la niña.

Estaban lejos, pero aun así a Pansy le parecía que había poca distancia entre sus hijos…los hijos de Theo Nott y Draco Malfoy. Ella sabía lo que Draco había padecido debido a los terribles actos de Theo, todavía el miedo a la venganza de Draco no la abandonaba. Los minutos se alargaron y ninguno se movía.

-No tiene nada que temer de mi-dijo Draco- yo alguna vez le juré que los pecados de los padres no los pagaban los hijos, que jamás alzaría mi mano en contra de su familia ni intentaría vengarme. Ni yo ..ni ningún Malfoy después de mi. He empeñado mi palabra…mi honor. Esos niños no tienen la culpa. No olvidaré nunca pero estoy en paz….ella y sus hijos también merecen paz- dicho esto Draco hizo una inclinación con la cabeza a Pansy en señal de despedida y se dio la vuelta para caminar hacia donde tenían aparcado el auto. Hermione lo siguió, pero esporádicamente volteaba a mirar a Pansy quien no se movía del sitio, finalmente Hermione le sonrió y ella le devolvió la sonrisa.

Era cierto, ya todos estaban en paz.

FIN.