Bueno, después de terminar de ver Speed Grapher, decidí hacerle un pequeño tributo al uno de mis personajes favoritos: Tsujido. ¿Habrá sido su cinismo o fidelidad a toda prueba lo que me cautivó de este personaje? Ni idea. Ahora que por fin, ya ha sido creada la categoría para este excelente anime en , publicaré este drabble en su honor.

Advertencia: Speed Grapher y sus personajes, pertenecen a GONZO Digimation. Usados por la autora en este fic, sin ánimo de lucro. Spoiler del penúltimo capítulo.

Últimas palabras de un sabueso.

Amo...

¿Estamos en las últimas, no? Creo que ha llegado la hora de dejar este mundo de porquería, donde nada es para siempre.

Nos dio la orden de huir, después de entregarnos la compensación por ayudarle en la venganza contra el Grupo Tennouzu y el Gobierno. Pero ni Wakabe ni yo tuvimos el valor de hacerlo; Nihairi si lo hará. Él es el más desprendido de todos, pero su fidelidad hacía usted no tiene límites.

Nosotros no podíamos hacerlo. Usted nos salvó la vida en aquella ocasión, cuando esos mafiosos nos torturaban sin piedad y creía inevitable la llegada de la muerte. Después, aquel gesto de bondad y comprensión de su parte, se convirtió en una deuda eterna, que como una marca indeleble, jamás se borraría de nuestros corazones. Todo el tiempo pensaba la forma en que pagaríamos el favor que usted nos eso aquella noche.

Como si no fuese suficiente, nos ayudó a recibir los favores de la Diosa, sin ni siquiera merecerlo. Y fue cuando me decidí seguirle siempre, nunca abandonarlo, ni en las buenas, ni en las malas. Éramos su gente de confianza, sus caballeros leales, jurando ayudarlo en lo que fuera. Entendimos su terrible historia, su sufrimiento, su sed de venganza contra aquellos que convirtieron su vida y la de su hermana en un infierno. Teníamos algo en común: sufrimos por culpa de unos papeles sucios, manchados de sangre, sudor y lágrimas.

Por eso... ¿Cómo pretendía que lo abandonáramos en esta situación, por más peligrosa que estén las cosas? Usted no enfrentará al mundo solo. Usted no irá al otro mundo solo. Wakabe y yo, determinados, lo acompañaremos junto a su hermana, a cumplir el propósito por el cual pospuso su cita con la muerte tantas veces.

El perro fiel, el perro bueno, el perro que ama a su amo... Jamás lo abandona. Nunca lo hace.

Y usted siempre será mi amo, señor Suitengu.

Fin