Los personajes no me pertenecen. Pertenecen a Peach-Pit.

(Voy a poner Ikuto y Amu POV)

Aviso: va a ver un poquito de lemon aquí. Es su decisión si lo leen o no.

Me quiere, no me quiere

Extra: Noche de bodas

Amu POV

-es tan hermoso-dije mirando todo el lugar-Paris es hermoso.

-si tu lo dices. Tenemos que irnos al hotel-me dijo Ikuto agarrando las maletas.

-¿Está muy lejos de aquí?-le pregunté dándome la vuelta.

-hm… según yo no. Pero depende de que se te haga lejos a ti.

-hm… me da igual.

-bien. Vámonos. Mañana tendremos un día muy ocupado ¿Verdad?-me dirigió una mirada.

-si.

Nos fuimos al hotel y metimos las maletas en donde encontramos lugar. Era de noche cuando llegamos a Paris.

-me voy a meter a bañar-le avisé eligiendo ropa de una de mis maletas.

-no te tardes-me dijo Ikuto. Le hice una sena que no significaba nada.

-Amu-dijo una vocecita de mi bolso.

-¿Hm?-es voz era conocida.

-Amu-dijo Ran, saliendo de mi bolso-¿Cómo estas?

-bien. Lo siento, no las quise ignorar pero la boda era demasiado hermosa y todos me tenían entretenida. No las quería ignorar. Perdón-le explique rápidamente antes de que me dijera algo.

-no te iba a reclamar nada-me dijo Miki, saliendo con las demás de la bolsa-te íbamos a felicitar. Pero ya que te disculpaste, aceptamos.

-ah, pensé que se habían enojado-le dije.

-yo un poquito. Pero es comprensible-dijo Miki volteándose.

-¿Entonces me pensaban felicitar?

-si-me dijo Día-aun estamos en tiempo ¿Verdad, chicas?

-si-dijeron todas-¡Felicidades!

-gracias-les dije-de verdad se los agradezco.

-Amu-me dijo Ikuto-pregúntales donde esta Yoru.

-aquí estoy-nya-dijo este saliendo de mi bolsa-me escondí con ellas para poder dejarles sin nuestras preocupaciones. Así, que para darles mejor intimidad, yo y las demás saldremos a dar una vuelta por Paris. Regresaremos tarde, para que puedan hacer lo que puedan aquí-me ruboricé al entender el doble sentido de lo que había dicho Yoru.

-nos vemos-dijo Ran.

Las demás se despidieron y nos dejaron, a Ikuto y a mí, realmente solos.

-¿Y que hacemos?-me dijo Ikuto, después de unos minutos de silencio.

Recordé las palabras de Yoru y me volví a ruborizar.

-yo me quiero bañar-le dije. Y continúe con lo mío. Sentí a Ikuto detrás de mí. Me di la vuelta y el me acorraló contra la pared.

-entonces tendremos que bañarnos juntos, ya que yo también me quiero bañar-me dijo poniendo las manos a los lados de mi cara.

-hm…no. eres un pervertido-le dije tocando sus labios con mi mano. Los acaricie. Eran demasiado hermosos. Aun no podía creer que el era mi esposo.

-¿Recuerdas cuando te dije que tenia muy buenos métodos para callar a alguien?-asentí-bueno, también tengo buenos métodos de persuasión.

-inténtalo-le dije viéndolo a los ojos. Sus labios se curvaron en una sonrisa.

-¿Segura?

-¿Tengo algo que perder?-le pregunte. De acuerdo. Esos ojos y ese olor tan varonil, me estaban haciendo decir cosas sin sentido.

-no y estoy seguro que tienes mucho que ganar-dijo acercándose mas a mi.

-entonces… ¿Qué esperas para empezar a persuadirme?

Se acercó a mi cuello y lo empezó a besar.

-¿Sigues pensando lo mismo?-me preguntó con su boca pegada a mi garganta.

-si.

Levantó la cabeza y se acercó a mis labios. Simplemente los rozó.

-¿Y ahora?

-igual.

Ahora si me besó y acercó mas su cuerpo al mío.

-¿Ahora?-preguntó con su boca pegada a la mía.

-hm… igual.

-dudaste-dijo separándose un poco para mirarme a los ojos.

-no es cierto.

-si.

-no.

-si.

-no.

-da igual-me volvió a besar y su lengua entró en mi boca. Jugamos con la lengua de los dos. Nos separamos por lo de siempre: la falta de aire.- ¿Ahora?

-igual. Me voy. Creo que podemos pasarnos así buen rato y no me podrás persuadir.-me voltee y agarré mis cosas. Me metí en el baño y cerré la puerta. Me desvestí y entre en la regadera. Corrí la cortina y abrí la llave. La puse caliente y estuve buen rato mojándome el cabello. El agua corría por mi cara. Sentí como las lagrimas que empecé a derramar corrían por mis mejillas y se mezclaban con el agua. Creí oír que la puerta se abría, pero no le hice caso. Pero si hice caso cuando oí que la cortina se corría. Voltee y me encontré con Ikuto.

-te dije que no quería bañarme contigo-le dije tapándome lo poco que podía con mis manos.

-y yo te dije que yo si quería. Además necesitaba tomar un baño después de un viaje así-me dijo acercándose a mi.

-pudiste haber esperado, hazte para allá -le dije cuando su cuerpo estaba casi rozando con el mío.

-no quiero-me dijo acercándose mas-además necesito Shampoo. ¿Tienes?

-si-le dije dándoselo.

Vertió un poco en su mano y empezó a tallar mi pelo.

-¿Qué haces?-le pregunté.

-tu me bañaste dos veces. Creo que es tiempo de devolverte el favor.-y me siguió tallando el pelo.

Sabía que protestar no tenia sentido, así que deje que me siguiera tallando el pelo. Pero me di cuenta de que estábamos completamente desnudos.

-Ikuto-le dije deteniendo sus manos-¿Traes algo puesto?

-no, igual que tu tampoco lo traes. ¿Por qué? No tiene nada de malo. Estamos casados-se pego mas a mi. Yo intente alejarme mas de el, pero sentí la fría pared en mi espalda. Ikuto me acorraló, poniendo sus manos a los lados de mi cara.

-pervertido-le dije.

-¿Y aun así me quieres verdad?-se acercó más a mi cara.

-si, mi neko hentai-le dije, besándolo.

-¿Neko hentai?-me preguntó cuando nos separamos.

-si, porque eres un pervertido de primera y eres como un gato.

-ya veo. Entonces tu eres mi pequeña pervertida-sonrió y me volvió a besar.

-¿Por qué pequeña pervertida?-le pregunté cuando nos separamos.

-porque eres dos anos menor que yo y eres una pervertida. Supongo que estar conmigo es la razón.

-soy un año y medio menor-le corregí-cumplo años el próximo mes.

-¿En Julio?-me preguntó.

-si.

-¿Y como sabes cuando cumplo años?-me preguntó.

-tengo mis fuentes.

-haber sabelotodo-ese apodo no me gustó. Prefería pequeña pervertida-dime el día y mes de mi cumpleaños.

-el día no lo se. Pero se que es en diciembre.

-cumplo el 15-me dijo besándome de nuevo.

-¿No se supone que me estabas bañando?-le pregunté cuando nos separamos.

-se supone. Ahora, ya que yo te lave el pelo, tú lávame el mío-me dijo, agachando la cabeza.

Suspire y tome Shampoo. Enjaboné su pelo y después lo enjuagué. El se alejó un poco de mi, y yo aproveché para ir por la esponja, dándole la espalda a Ikuto. Me empecé a tallar, pero Ikuto me quitó la esponja. Sentí como el empezaba a tallar mi espalda. Le intente quitar la esponja, pero no me dejó. Me rendí y lo deje seguir. Sin enjuagarme, yo me di la vuelta y le quite la esponja. Lo talle y después, nos miramos. No nos enjuagamos ni nada, nos quedamos enjabonados.

Ikuto POV

Lentamente, me acerqué a ella y la empecé a besar. Me correspondió el beso, abriendo la boca. Me puse a jugar con su lengua. La acorralé y ella enredó sus dedos en mi pelo. El bañarnos mutuamente quedo en el olvido. Me separé de su boca menos de dos centímetros. Recuperamos el aire y seguimos besándonos. Enredó sus brazos alrededor de mi cuello. Yo empecé a recorrer acariciar su cabello para luego recorrer su cintura con mis brazos. La acerque lo más posible a mí. Amu se volvió a separar de mí para recuperar el aire perdido. Sonreí mientras ella se volvía a acercar a mí. Debía reconocer que besaba bien. El agua seguía corriendo pero ninguno le prestábamos atención. Amu seguía con sus brazos alrededor de mi cuello. Yo tenía mis manos en su cintura. Me separe de su boca menos de un centímetro.

-Amu-le dije. Ella abrió los ojos-te amo.

-yo igual.

-pero yo mas.

-no, yo mas.

-no, yo mas.

-no, yo mas.

-no, yo mas.

-cállate y bésame.

Hice lo que me pidió. Como nos habíamos separado de la pared, volví a empujar a Amu para que su espalda quedara en la pared. La sostuve mientras sentía un gran placer de sentirla tan cerca. Acariciaba su rostro mientras ella jugaba con mi lengua. De verdad que me sentía el hombre más feliz del mundo. Baje mi cabeza para poder besar su cuello. Ella empezó a soltar pequeños gemidos cada vez que yo le daba un beso. Al parecer ninguno de los dos había olvidado que estábamos desnudos.

-Amu-dije entre cada beso-te deseo tanto.

Sentí como ella se sorprendía. Seguro que no se lo esperaba. Necesitaba poseerla. Ella era la persona más hermosa en todo el mundo. Cada parte de mi ser me pedía a gritos que la poseyera. Pero debía controlarme. Me arrodille en la regadera para estar a la altura de su estomago. Deslice mi nariz por todo su estomago, sintiendo su suave y hermosa piel. Mis manos acariciaron sus piernas tan pálidas pero hermosas a la vez. Luego fueron subiendo hasta sus muslos y de ahí a su parte íntima. Ella se sobresaltó un poco pero después de unos segundos, se relajó. Acaricie esa parte y ella soltó unos cuantos gemidos de placer. Luego le empecé a dar pequeños besos en su estomago, diciendo su nombre entre cada beso.

-Ikuto-dijo en voz baja-te amo.

Eso era lo que quería escuchar. Cuando me pare, Amu siguió recargada en la pared. Tome sus manos entre las mías y las puse sobre la pared. La miraba tan intensamente que ella preguntó:

-¿Ikuto?-dijo mirándome sin comprender. Esa fue la gota que derramó el vaso.

-Amu-le dije-te necesito. Necesito que seas mía.

Ella abrió los ojos más de lo normal. Tampoco se esperaba esto.

-Ikuto-dijo con una voz que para mi parecía la más inocente y hermosa de todo el universo-si es lo que quieres, adelante.

Eso me sacó de mi estado de "demencia".

-si no quieres, lo entenderé.

-Ikuto-me dijo-ámame.

Entendí el significado de eso y la volví a besar. Le acaricie su espalda enjabonada, este detalle hacia que su cuerpo parecía el de un pescado. Ella respondía mis besos con la misma necesidad. Le acariciaba todo el cuerpo y ella reprimía gemidos de placer en mi boca. Cada vez era más grande la necesidad de estar dentro de ella. Y se lo hice saber. Ella dijo entre jadeos:

-adelante.

La bese una vez más. Era la persona más dulce del mundo. Según yo.

-hare lo posible para que no te duela-le asegure.

-ikuto-dijo ella mirándome a los ojos-yo confío en ti.

La bese de nuevo. Baje mis manos a sus piernas y las abrí.

-si te duele, me dices-ella solo asintió con los ojos cerrados. La levante un poco y ella, automáticamente, rodeó mi cintura con sus piernas. Empecé a sentir como ella y yo nos tensábamos. Empezaba a entrar en ella.

-ah…Ikuto-dijo poniendo sus manos en mis hombros-due…ah….le….

-no te preocupes-le dije acariciando su rostro-no te lastimare.

-yo…ah….lo se-dijo entre jadeos y exclamaciones-yo…ah….confío….en ti. ¡Ikuto!-dijo golpeándome ligeramente en los hombros, donde tenia apoyadas sus manos.

-tranquila-le dije, dándole un beso. Ella ahogaba los gemidos de placer en mi boca como yo los ahogaba en la suya. Nos separamos por la misma razón de siempre, el aire.

-ikuto…te…quiero…mucho-dijo Amu, después de un rato de silencio.

Sabía que le estaba doliendo, pero ella no decía nada.

-yo también, Amu-le dije-si te duele, solo dilo.

-hm…-no dijo nada y me beso. Estuvimos buen rato besándonos.

-Ikuto-dijo Amu, cuando nos separamos-eres la persona más maravillosa que he conocido.

-lo mismo digo, Amu.

Cuando por fin la unión fue completa, los dos nos relajamos. La volví a besar ligeramente.

-¿Terminamos de bañarnos o seguimos haciendo esto?-le pregunté.

Ella se sonrojó mucho.

-creo que será mejor que nos terminemos de bañar-opinó ella agachándose por la esponja, que había quedado en el suelo.

-¿Así que tu me vas a bañar a mi o yo a ti?-le pregunte bajando la vista.

Ella me miro desde el suelo y algo la hizo distraerse. Volvió a bajar la vista.

-¿Qué?-le pregunté girando los ojos, buscando que la había hecho volver a bajar la vista. Entonces me di cuenta-ah, ya. Pero ¿Por qué te avergüenzas? No acabamos de…

-cállate, no quiero oírlo-dijo tapándose los oídos y cerrando los ojos.-ten-añadió sin abrir los ojos. Me dio la esponja mientras se levantaba.

-date la vuelta-le dije cuando abrió los ojos-no termine de lavarte la espalda.

Al final, nos terminamos de bañar, con muchas discusiones. Yo me salí primera de la regadera y ayude a Amu a hacer lo mismo. Ella se envolvió en una toalla que le ofrecí. Yo me puse otra alrededor de mi cintura. Me di cuenta de que ella me daba la espalda. La abrace por atrás.

-¿Qué tienes?-le pregunte en el oído.

-nada-respondió-¿Te podrías salir para que me pueda cambiar?

-¿Por qué?-le pregunte mientras la apretaba más a mí.

-porque no me siento muy cómoda contigo aquí.

-¿No te gusta mi presencia?

-no es eso. Sino que me incomoda tenerte aquí mientras me cambio.

-pero no debería-le dije, acercando mi boca a su cuello-estamos casados y acabamos de…

-cállate-me volvió a decir tapándose los oídos-no quiero escucharlo.

-¿Te arrepientes de lo que hiciste?-le pregunte, sintiendo que mi alma se caía a mis pies.

-no, pero me da…vergüenza-admitió. Con esto, mi alma volvió a mí.

-de acuerdo. No volveré a mencionar eso que hicimos-le dije mientras le daba un beso en su cuello.

-gracias, Ikuto-me dijo dándose la vuelta. Se paro un poco y me beso. Yo rodee su cintura con mis brazos. Cuando quite mis brazos para acariciar su cabello y espalda, la toalla de los dos se empezó a deslizar, cayendo al suelo. Amu se dio cuenta de ese detalle y se apretó con más fuerza a mí.

-no mires-me dijo cuando nos separamos.

-¿Por qué no?-le pregunte-entonces te tendré que decir lo mismo a ti. Ya que los dos estamos sin toalla.

Sentí sus pechos pegados el mío. Eso me sacó un poco de mis casillas. Baje la vista para verla a los ojos.

-te dije que no miraras-me reprocho.

-lo siento. Pero eres la persona más hermosa en el mundo. Así que es imposible no mirarte-le dije mientras atrapaba sus labios con los míos.

Amu se apretó un poco más a mí. Yo volví a rodear su cintura con mis brazos. La maldita razón de siempre nos volvió a separar.

-será mejor que nos cambiemos-me dijo-cierra los ojos. Yo recogeré las dos toallas.

-pero eso seria injusto porque tu me verías como soy-le dije. Aunque sabía que ya lo había hecho antes.

-yo procurare no ver-me dijo. Asentí y cerré los ojos. Ella se separo de mí. Oí su exclamación y sentí como me aventaba la toalla.

-listo, ya puedes abrir los ojos.

Ella estaba de espaldas a mí.

-iré por mis cosas al cuarto-le avise. Ella asintió y yo salí del baño. Había dejado mis cosas en la cama así que no tuve mucho problema para encontrarla. Decidí cambiarme en el cuarto, para no incomodar a Amu. Acaba de ponerme el pantalón cuando Amu salió.

-ya puedes usar el baño-me dijo. Vio que estaba sin camisa-perdón. Pensé que….

-no tienes porque disculparte-le dije acercándome a ella-además ya me habías visto hace unos minutos así y hasta con menos.

-Ikuto-me dijo mirándome desaprobatoriamente.

-perdón. Se me olvido-le dije con inocencia-¿Te molesta?

-no se-dijo mientras se alejaba de mi e iba a su maleta. Dejo las cosas que traía en las manos y me volteo a ver.

-¿Qué?-le pregunte al ver que no decía nada.

-¿Por qué?-me preguntó en un susurro.

-¿Por qué que?-le dije sin comprender.

-¿Por qué tuve que conocerte?-dijo soltando unas lagrimas-yo siento que no… te merezco.

Eso me molesto mucho. Fui hasta donde ella estaba y la acorrale en la pared.

-en ese caso, soy yo el que no te merezco-le dije. Ella me miro con sorpresa-eres lo mejor que me ha pasado en mi vida.

-gracias Ikuto-me dijo abrazándome-lo mismo digo.

Nos besamos otra vez en la noche. Solo dios sabe cuantas veces nos habíamos besado en la noche. Jeje. No es cierto.

Cuando nos separamos, Amu se fijo por primera vez, creo, en el cuarto. Yo también hice lo mismo. Me percate de que solo había una cama. Eso hizo que me llegaran a la mente muchas ideas. Algunas no tan descabelladas como otras. Otras, como diría Amu, muy, pero muy pervertidas.

-¿Ya te diste cuenta de que solo hay una cama?-le dije volteándola a ver. Ella estaba más pálida de lo habitual. Tenía la vista perdida.

-si, me acabado de dar cuenta-dijo mirándome por fin-espero que no estés pensando lo que creo en este momento, Ikuto-me dijo con tono molesto.

-¿Y que crees que estoy pensando?-le pregunte mientras me acercaba mas a ella.

-no te lo diré-dijo mientras ella intentaba buscar una salida. Acerque más mi cuerpo al de ella.

-por favor dímelo-le pedí con tono de suplica.

-no-dijo sin mirarme.

-por favor-le volví a decir.

-no.

-Por favor.

-¿Entiendes la palabra no?

-no. Por eso dime-le pedí, mientras acercaba cada vez mas mi rostro al suyo, hasta que solo hubo centímetros que nos separaban.

-no. Tengo ganas de dormir tranquila, así que, por favor, déjame ir-me pidió. Me reí y me separe de ella.

-como quieras.

Ella se dirigió a los pies de la cama. Me acerqué por detrás.

-Ikuto-me dijo cuando la abrace.

-¿Qué? ¿No puedo abrazar a mi esposa si quiero?-de acuerdo. Esa palabra sonaba muy raro.

-si, pero yo quiero dormir-me dijo volteándose para quedar cara a cara.

-yo también.

-¿Entonces?

-contigo.

Ella iba a decir algo pero yo la bese y eso provoco que nos cayéramos en la cama. Me apoye en mis manos y piernas para no hacer que ella cargara con todo mi peso. Ella había rodeado mi cuello con sus manos. Yo le acariciaba el cabello y rostro. Lentamente mi mano bajo a la blusa de su pijama. Empecé a desabotonar los primeros botones sin dejar de besarla. Pero la maldita falta de aire nos hizo separarnos.

-Ikuto-dijo ella mirándome. Me jalo del cuello haciéndome caer sobre ella, ocasionando besarla. Seguí con mi tarea de seguir desabotonando su blusa. Cuando terminé, recordé lo que estaba haciendo.

-lo siento, Amu-le dije mientras me intentaba separar de ella-no quería hacer esto. Tú dijiste que querías dormir. Lo siento-repetí. Cuando estaba por quitarme de encima de ella, esta no me soltó el cuello. Yo la mire, un poco confundido.

-no te disculpes-me dijo-si hubiera querido realmente dormir, no te habría dejado continuar ¿O si?-reflexione unos minutos antes de negar con la cabeza. La mire y la volví a besar. Ella separo sus brazos de mi cuello para que yo pudiera quitarle la blusa. Lentamente, sin separar mi boca de la de ella, le quite la blusa y la tire por quien sabe donde. Yo le había ahorrado un trabajo al no haberme puesto la camisa. Mientras, yo seguí con mi trabajo de quitarle la ropa. Le quite el pantalón, dejándola solo en ropa interior. Ella movió sus manos hasta mi pantalón, para quitármelo. Apenas acababa ella de terminar su tarea, cuando mi celular sonó.

Maldición. ¿Quién se atrevía a interrumpir ese momento tan importante?

-¿Hola?-conteste.

-hola, hijo. ¿Cómo les ha ido?-me pregunto mi madre desde el otro lado.

-bien, mama. ¿Qué quieres?

-nada. ¿Interrumpí algo?-me pregunto un poco preocupada.

-a decir verdad, si. Pero ahora que ya lo hiciste, ¿Necesitas algo?

-tu padre me pidió que te llamara para asegurarme de que ya habían llegado.

-si, ya llegamos. Sanos y salvos. ¿Otra cosa?

-Utau quiere hablar con Amu-me dijo. Le pase mi celular a Amu-Utau quiere hablar contigo.

Ella tomo el celular y estuvo un rato hablando con Utau. Luego me devolvió el celular.

-bueno, nos vemos-le dije a Utau, que no le había devuelto el teléfono a mi madre.

-pórtate bien, Ikuto. No hagan travesuras-me dijo.

-si, lo que digas-y colgué. Mire a Amu-¿Seguimos en lo que estábamos o prefieres dejarlo para otro día y dormir?

-creo que la segunda opción-dijo un poco roja, al ver como estábamos. Ya había recuperado su blusa del pijama.

-si, yo también-nos dirigimos a la cama y la destendimos. Yo quite las cobijas por que tenia calor. Amu, en cambio, se tapó. Al principio estaba alejada de mí, pero yo me acerque a ella.

-buenas noches, Amu-le dije mientras la besaba suavemente.

-buenas noches, Ikuto-me dijo. Ella rodeo mi cintura con sus brazos y yo la abrace por la espalda. Así nos quedamos.

Ella se durmió enseguida, pero yo tarde en hacerlo. Tenía una duda que no me la podía quitar de la cabeza. ¿Qué tal si Amu había quedado embarazada? Yo no había utilizado protección ni nada. Así que era una probabilidad. Bueno, no debía sacar mis conclusiones antes de tiempo. Me dormí con Amu entre mis brazos.

Amu POV

La luz del sol me empezó a despertar. Cuando abrí por completo los ojos, me encontré con un pecho hermoso. Los músculos bien marcados. Luego subí mi vista y me encontré con los ojos color zafiro más hermosos de todo el mundo.

-buenos días, mi pequeña pervertida-me dijo.

-¿A quien le dices pequeña pervertida?-le reproché mientras me subía para estar a su altura.

-a ti, porque yo no veo a nadie mas aquí, aparte de nosotros.

-¿Y nosotros que somos?-oí la vocecita de Ran-no estamos pintados.

-ah, bueno aparte de nosotros y los charas-corrigió.

-¿Cuándo regresaron?-les pregunte sentándome en la cama.

-ayer en la noche. Ustedes estaban muy dormidos-respondió Miki con una sonrisa pícara.

Me sonroje violentamente.

-bueno-dijo Ikuto jalándome hacia atrás, haciéndome caer en la cama de nuevo-creo que podemos dormir un rato mas.

-yo me quiero bañar-le dije intentando soltarme de su brazo. (N/A: la tenia agarrada como en el anime cuando Ikuto se esta quedando en su casa. ¿Se acuerdan?)

-bueno, entonces yo te espero aquí-me dijo Ikuto soltándome.

Busque lo que necesitaba en mis maletas y me metí al baño. Me bañé rápidamente y salí a cambiarme. Cuando salí del baño, Ikuto seguía en la cama, viendo la televisión.

-es tu turno-le dije.

El sonrió y se levanto. Yo lo espere sentada en la cama. Cuando salió del baño, me preguntó:

-¿Qué quieres hacer?

-no se. Por el momento, desayunar.

-bueno, entonces, vamos.

Salimos del cuarto y fuimos al elevador.

-por cierto-dijo Ikuto cuando llegamos al restaurante que había en el hotel-nuestros padres nos compraron un departamento. Para que vivamos juntos-me dijo.

-¿Para que vivamos juntos?-repetí.

-¿Pensabas seguir viviendo con tus padres?-me pregunto.

-no pero…

-buenos días-dijo un señor llegando.

-buenos días-dijo Ikuto-mesa para dos. (N/A: no se como funciona eso en los hoteles, así que perdónenme XD)

El señor nos guio a una mesa que estaba cerca de una ventana.

-¿Qué van a ordenar?-preguntó un muchacho, llegando.

-hm…-dijo Ikuto mirando la carta-¿Qué vas a querer Amu?

-hm… quiero una patatas con huevo y un café-dije. Estaba casi al principio del menú, así que no tuve que andar buscando.

-yo pido lo mismo-dijo Ikuto.

El muchacho se fue e Ikuto se me quedo viendo.

-¿Qué?-le pregunte.

-nada. Es solo que estaba pensando.

-¿En qué?-le pregunte, con mucha curiosidad.

-en ti.

Esa respuesta no era lo que esperaba. Me sonroje mientras miraba para otro lado.

-hm…-sabia que debía decirle algo, pero no sabia que decir.

-señora Tsukiyomi-me dijo. Voltee ante la mención de mi nuevo apellido- ¿Esta disfrutando se su estancia aquí?

-cállate. No me digas así. Para ti soy Amu-le dije-pero si, estoy muy contenta estando aquí, contigo.

-Amu-dijo Ran, llegando-a que no sabes que pasó.

-¿Qué?-le pregunte-¿Dónde están las demás? ¿Y Yoru?

-están arriba. Pero tuvimos un pequeño problemita.

-¿Qué hicieron ahora?

-pues es que Su quería arreglar lo que había en la habitación. Pero derramo tu perfume en tu maleta. Luego intento modificar su error pero volvió a derramar el perfume, pero ahora dentro de la maleta.

-esa Su. Dile que intente limpiar su desorden. Ustedes ayúdenle ¿SI?

-claro, Amu-dijo Ran.

-gracias.

Cuando se fue, me percate que Ikuto me estaba mirando, de nuevo.

-¿Qué?-le volví a preguntar.

-nada. Es solo que cuando te enojas, te ves más adorable.

-no estoy enojada-le dije, roja.

-seguro que no.

-cállate-le dije.

En eso, el muchacho llego con nuestro desayuno. Le di las gracias con una sonrisa y vi que Ikuto se molesto. El ni siquiera se digno a ver al muchacho a la cara. Sino que no aparto la vista de mí.

-¿Te enojaste?-le pregunte al ver que no tocaba su comida.

-no-dijo con un tono… que mejor no digo nada.

-estás celoso-adivine.

-no.

-si.

-no.

-si.

-de acuerdo. Si ¿Y que? ¿Por qué tenias que sonreírle a ese tipo?-dijo Ikuto.

Me le quede viendo unos minutos y luego me reí.

-¿De que te ríes?-me preguntó.

-¿Crees que me podría gustar alguien como el cuando tengo a un modelo de esposo?-le pregunte cuando me calme.

-no, pero es mejor estar seguro-dijo sonriendo.

-te amo, Ikuto. Solo a ti-le dije.- ¿Contento?

-mucho. Pero quiero que sepas que yo te quiero más.

-si lo que digas-le dije moviendo la mano en señal de indiferencia.

-no se si te lo había dicho antes, pero tengo mucha suerte de haberme casado contigo. Que bueno que no me arrepentí-me dijo mirándome a los ojos.

-yo tampoco me arrepentí-le dije sonriendo.

Y seguimos desayunando, disfrutando de la compañía del otro. Nada podía hacer enojarme, salvo algunos comentarios de Ikuto. Pero de ahí en fuera, nada. Todo era perfecto.

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¡Hola!!!!!

Aquí esta el final

Sniff, sniff

No puedo creer que se haya acabado

Bueno espero les haya gustado el extra

Jeje

Bueno

Voy a subir otro fic que se llama

"un mes para enamorarme de ti"

Espero que también lo lean

Dejen reviews

Y gracias a las que dejan

Nos vemos en mi otro fic

Se cuidan