Sujeto: Edward Cullen, alias El Mujeriego

Jueves – Proyecto

PDV Bella

Caminaba tras la hostess a través del restaurante hacia la mesa ubicada en el fondo donde cuatro personas ya me aguardaban. Eran mis próximos clientes potenciales. Estaba nerviosa.

Había prometido que si tomaba este caso sería mi último. Mis intenciones eran no aceptar más sujetos pero sentí que no tenía opción, ya que éste venía recomendado por Jacob. ¿Quién mejor que él para saber que alguien necesitaba ayuda?

Me presenté con mis posibles clientes. Jasper y Alicie Whitlock, y la otra pareja, Emmett y Rosalie McCarty.

Dos cosas ya me enviaban señales de alerta. Una, Jasper Whitlock había sido mi compañero en la escuela hace casi una década. Dos, el nombre de Emmett McCarty me resultaba conocido. Y Sin embargo, no podía ubicar ni su cara ni sus ojos en ningún sitio o persona

Dentro de mí ya rezaba para que estas dos cosas no me vinieran a perseguir en el futuro.

"Háblenme de él", pregunté al mirar sus hermosos rostros. Resultaba difícil decidir quién era más bello; todos podían detener la respiración de cualquiera. Jasper aún conservaba su rubia y larga melena y sus ojos brillaban más que nunca. Todo iba bien hasta ahora, aparentemente no me había reconocido. No creía que lo fuera a hacer. He cambiado considerablemente. Ya no soy la hermanita simplona de su mejor amigo.

"Su nombre es Edward Cullen, tiene 28 años, y es arquitecto", Emmett el de constitución más grande me dijo al entregarme una carpeta. "Es rico y cree que para las mujeres él es un regalo de los dioses. Cree firmemente esto pues es capaz de abandonar a cualquier mujer como el periódico del día anterior tras romperle el corazón."

Emmett aparentaba incomodidad por la conducta de su hermano, algo que encontré alentador. Parecía estar verdaderamente preocupado por esas mujeres; mi primera impresión decía que esto era un cambio reciente en él. Al mirar a su esposa, que bien podría ser la encarnación de Venus, pensé que ella era la razón tras el cambio en su marido.

"¿Comprenden cómo funcionaría esto, verdad?" Pregunté mirando la carpeta que Emmett me había entregado... Tuve que contener la respiración. Dentro de la carpeta frente a mí se encontraba la foto del mismísimo Adonis. Edward tiene brillantes ojos verdes, cabello cobrizo un poco desaliñado y una quijada magnifica.

"Sí, pero ¿podría explicárnoslo un poco más?" Alice, la pequeña mujer de pelo corto, que más bien parecía un hada salida de un cuento preguntó. Aunque se veía tranquila en ese momento parecía ser el tipo de persona que todo el tiempo se encuentra llena de vida y energía.

Alice llegó a mí por recomendación de Jacob. Estaba muy nerviosa durante la llamada. Cuando me dijo porqué quería hacer esto, supe que sería casi imposible rehusarme al caso y al pago que recibiría por el mismo. Se encontraba muy preocupada por el primo que ahora era su hermano. Quería que sintiera lo que ella y su familia sienten cada día, amor. El tipo de compañía que solo se obtiene cuando nos permitimos a nosotros mismos amar a otra persona. Sentía que Edward pasaría el resto de su vida solo si continuaba por su camino actual.

"Bien, básicamente me convierto en la chica de los sueños de su hermano. Consigo que se enamore de mí para luego romperle el corazón. Por lo general esto logra que ponga los pies en la tierra y con suerte se convierta en mejor persona", dije con un ligero movimiento de mis hombros.

La verdad, mis palabras hacen que mi trabajo parezca más fácil de lo que realmente es. En la mayoría de los casos, toma semanas, a veces meses que ellos sientan por mí algo más que deseo. Aún no he encontrado a alguien que responda rápida y fácilmente a mí. Que quede claro, siempre me desean. El problema es que todos siempre van tras el mismo objetivo. Otros sentimientos toman más tiempo en aparecen. Gracias a la investigación que ya he realizado, se que Edward es hasta ahora mi caso más difícil.

Me encantan los retos difíciles.

"Dijo en la mayoría de los casos, ¿cuál es su porcentaje de éxito?" Rosalie preguntó mirándome fijamente.

"Hasta ahora he tenido un 100% de éxito. Todos los casos en los que he trabajado se encuentran ahora felizmente casados, comprometidos o en una relación seria. La mayoría de las veces, soy capaz de guiarlos en la dirección correcta."

Aunque esto sea verdad, el único caso en el que la persona aún no se ha entregado completamente a la relación es Jacob. Pero eso es otra historia.

"¿Existe alguien que pudiese ser la futura Señora Cullen?" pregunté mientras seguía leyendo el reporte. Ojee varios proyectos en los cuales ha trabajado, incluyendo algunos de beneficencia. Era patrocinador de muchas cosas y al menos en papel parecía una buena persona.

"No. No hay nadie con la más mínima posibilidad" comentó Rosalie burlona. Me parecía que toda esta situación no le interesaba mucho. Me pregunté si habría sido rechazada por alguien en el pasado, esto podría explicar la conducta de Emmett.

"¿Se ha enamorado usted de alguno de sus clientes?" preguntó Jasper fijando sus intensos ojos azules en los míos.

Tenía que ser Jasper quien preguntara eso. Incluso en la escuela siempre tuvo la habilidad de identificarse o preocuparse por los sentimientos de los demás.

"No" dije con tal firmeza que los sorprendió al grado que no tendría que dar más explicaciones.

"Deben comprender que, en los casos anteriores, no he sido yo misma. Me he transformado y amoldado en lo que para él era la imagen de la mujer perfecta. No he encontrado un sujeto con el que pueda ser yo misma". Les expliqué mientras revisaba una lista con algunos de sus libros y tipos de música favoritos.

Tenemos demasiado en común. Esto puede ser peligroso.

"¿Duerme con ellos?" preguntó Rosalie mirándome y alzando su perfecta ceja.

Siempre hacen la misma pregunta... Desgraciadamente, no se puede esperar que esta clase de hombres intenten mantener una relación sin sexo. Intento aplazarlo tanto como sea posible con el fin de asociar al sexo con algo más allá del deseo.

"Sí. Casi todos los casos tienen una duración de unos cuantos meses, a veces más, por lo que el sexo es parte de los requerimientos". Me detuve unos instantes al notar que los había incomodado. "Habiendo dicho esto, no me estarán pagando por tener relaciones íntimas con su hermano. Me pagarán para mejorar su opinión acerca de la vida, para sacar al verdadero Edward y conseguir que crea en el amor."

Suspiraron y asintieron todos al mismo tiempo.

"Bien, con esto aclarado, ¿cómo planean introducirme en su vida?" pregunté mientras observaba la carpeta. Al igual que Jasper y Emmett, Edward era socio en la compañía de su padre.

"¿Tiene alguna sugerencia?" Alice preguntó tomando un sorbo de agua. Se veía más tranquila y noté que miró mi bolso y zapatos. Se ve que es una mujer de buen gusto y quizá compradora compulsiva. La forma en que observaba los zapatos de tacón y punta abierta que traía yo ese día valen más de $800, me llevó a dicha conclusión.

"En el caso de alguien como su hermano, mi recomendación sería seguir la estrategia del 'fruto prohibido'. "Dije formulando ya, un plan en mi mente. A pesar de que era el típico mujeriego me sentía inclinada a tomar ciertos riesgos. Tendría que dar el máximo en este caso.

"¿Fruto prohibido?" preguntó Jasper queriendo entender el término que use mientras miraba a su esposa Alice.

"Es necesario que en un principio parezca inalcanzable. Alguien que no debería interesarle. Algo así como la novia de un amigo, una hermana o colega." Miré a cada une esperando tuviesen alguna sugerencia.

Con la mayoría de mis sujetos anteriores, había entrado en su vida trabajando en su mismo nivel de una forma u otra. Conforme se acostumbraron a mi cercanía, sabiendo que no me podrían alejar como a cualquier otra conquista, se mantenían interesados, volviéndome mucho más irresistible.

"Necesita una nueva secretaria particular", sugirió Emmett, "Me corresponde a mí encontrar una, ya que la última intentó demandarlo por acoso sexual".

Yo ya tenía conocimiento de esto. Esta era una de las razones por las que Alice decidió llamarme. Había arriesgado su carrera y la compañía de su padre. Además de que la chica ere gran amiga de Alice, amistad que él destruyó al alejarla para dedicarse a su siguiente… conquista. Por suerte para él y la compañía, la chica decidió llegar a un acuerdo antes de que la historia se hiciera pública.

"Perfecto" sonreí mientras en mi mente empezaba a dar forma a una imagen e idea.

Al menos me podría vestir como acostumbro hacerlo. Esta sería la segunda ocasión que trabajaría como secretaria particular para uno de los sujetos. No es algo que por lo general me agradara, pero parecía ser la mejor opción en este caso. Mientras más tiempo pase con él mayor es la oportunidad de que "mi persona" se introduzca en su mente.

"¿Es posible que fantasee con una bibliotecaria sexy?" pregunté a Emmett pensando que sería él quién sabría. Ya había empezado a idear un plan en mi mente y por eso hice la pregunta. Un plan que ayudaría a encender su deseo por mí.

"Sí claro, ¿por qué?" Emmett preguntó con recelo.

Saqué de mi portafolio una carpeta con algunas fotografías y entregué una a Emmett.

"Coño, lo tendrá comiendo de su mano la primera vez que la vea así" dijo Emmett mientras mostraba una fotografía mía en el típico atuendo de una bibliotecaria sexy. Sonreí para mí.

"Esa es la idea Emmett. Ahora, ya que su informe dice que acostumbra asistir viernes y sábado a un centro nocturno, mi recomendación sería empezar mañana viernes."

"¿Por qué tan pronto?" preguntó Alice mientras veía mi fotografía.

La verdad estaba ya aburrida de estar en mi departamento. Nessie y Jacob me habían ayudado con la mudanza y había pasado casi las últimas tres semanas obteniendo información acerca de mis pacientes y volviendo a aclimatarme a la ciudad. Necesitaba algo que hacer, no era por el dinero sino por el ritmo que había impuesto a mi vida. Necesito estar ocupada o mi mente empieza divagar hacia lugares y tiempos a los que no deseo que vaya.

Le entregué otra foto que había sacado ya. Los ojos de Alice se abrieron y Emmett chifló. Era una foto de lo que generalmente uso cuando salgo a un centro nocturno.

"Me aseguraré de me vea liberar algunas de mis inhibiciones", me detuve al ver que Alice abría aún mas los ojos, "no pasaré la noche con él tan pronto. Solo necesito que me imagine así cuando me vea en la oficina".

Si me veía arreglarme un poco más y relajada, estaría imaginándome así en la oficina y se pasaría el fin de semana pensando en mí. Era el plan perfecto.

"Necesitaré de su ayuda en las distintas fases del proyecto. Emmett será el primero en ayudarme mañana".

Se veía un poco preocupado. Espero pueda actuar y mantener una cara seria, realmente va a necesitarlo.

Les di más detalles de lo que sucedería en mi primer día de trabajo.


Viernes

PDV Edward

Sentado en mi despacho me encontraba revisando mi agenda del día, intentando encontrar la forma de salir temprano. Un golpe en la puerta casi al mismo tiempo que se abría y mi agobiante hermano mayor entrando, fueron lo que me interrumpieron.

"Hola hermanito, ya llegó la nueva secretaria. Está acomodando sus cosas y luego le mostraré las instalaciones. La voz de Emmett no era su tono usual juguetón y abierto, parecía tenso. "¿Quieres conocerla?"

Mirando hacia el techo y dejando la pluma di la vuelta a mi escritorio. "No creo tener mucha opción. Espero que hayas contratado a alguien que sea agradable a la vista." Le dije mientras salí de mi oficina.

Volteé la mirada al antes escritorio vació para ver a la criatura más exquisita que mis ojos pudiesen haber visto jamás. Estaba sentada en el escritorio viendo algo en la pantalla de su computadora. Sus anteojos, un poco bajos sobre su nariz frente a unos ojos cafés como chocolate obscuro. Su cara en forma de corazón era perfecta, con su pequeña nariz, sus mejillas sonrosadas y labios rojos carnosos. Su cabello castaño obscuro se encontraba arreglado sobre su cabeza con un palillo negro mientras varias mechas encuadraban su rostro.

Tuve que callar el sonido que mi garganta moría por hacer y mantenerme quieto cuando se mordió el labio inferior.

¿Qué diablos está pasando conmigo? Nunca en mi vida me había excitado de esta forma por solo mirar a una mujer.

"Bella, te presento a tu nuevo jefe Edward Cullen". Emmett hizo una seña hacia mí. "Edward, ella es Bella Swan"

Con una sonrisa que podría parar el corazón, Bella se levantó de su escritorio descruzando sus increíbles piernas. De pie su figura, aunque pequeña era perfecta, delgada pero con curvas en los lugares indicados. Usaba una blusa de seda blanca con manga larga y perlas que apenas si se veían tras los primeros botones desabrochados. Su blusa bien metida en una falta tableada gris que a duras penas llegaba a la mitad de sus muslos.

Tuve que tomar aire para despejar de mi cabeza la fantasía de una bibliotecaria mientras se acercaba a mí.

"¿Qué tal Sr. Cullen? Mucho gusto en conocerlo." Su voz era dulce y a la vez sensual. Extendió una mano que yo tomé sin esperar la pequeña descarga de electricidad que golpeó mi cuerpo.

No quise darle mucha importancia, "Por favor llámame Edward."

"Edward, entonces llámame Bella", sonrió, luego, tras mirar nuestras manos regresó su vista hacia mis ojos con toda la fuerza de esos ojos cafés rodeados de largas y gruesas pestañas. Perdí el hilo de lo que estaba pensando antes de darme cuenta que aún sostenía su mano en la mía.

"Bella, ¿Qué te parece si te muestro todas las oficinas?" le sugerí al tiempo que mi mano indicaba hacia el pasillo, mientras que la otra deseaba colocarse en su espalda. Pero me mantuve a distancia y la dejé pegada a mí.

"Edward, tienes una cita a las 9:00 en punto, en exactamente 30 minutos, ¿Tendrás tiempo suficiente para enseñarme las oficinas? Dijo Bella al caminar hacia su escritorio y ver su agenda electrónica.

"Tiempo suficiente", le aseguré observando la manera en la que parecía concentrarse mientras mordía su labio.

"Muy bien, déjame guardar este documento y te veré en tu oficina en un minuto".

"Perfecto" me alejé y entre a mi oficina donde empecé a caminar de un lado a otro. Yo nunca hacía eso. En una sola mañana empecé a sentir como todo mi mundo empezaba a girar en su propio eje.

¿Cómo puede una mujer tener este efecto en mí? ¿A quién coño le importa? La quiero en mi cama, eso es lo único que importa.

Me mentía a mi mismo, jamás había deseado a una mujer de esta forma y sabía que no podría tenerla. Mi papá y Emmett me matarían si ella intentara demandar a la compañía por acoso sexual después de que yo la utilizara para saciar mis deseos egoístas.

Pero carajo, soy un hombre, y este hombre desea a esa mujer.

PDV Bella

"Eso estuvo mejor de lo que pensé" soltó Emmett. "No podía quitarte los ojos de encima. Nunca había visto que mi hermano tuviera que ajustarse en público."

"Sí, eso estuvo bien. Ahora, ¿ya sabes qué hacer?" Le pregunté antes de retocar mi pintalabios. No usaba mucho maquillaje de por sí.

"Sip, te veré en el salón de empleados". Dijo Emmett antes de girar sobre sus talones y marcharse.

Me acomodé la falta, y me aseguré de tener suficientes botones desabrochados. No tantos que le dieran un buen panorama pero suficientes para que deseara ver más. Tomé mi agenta y abrí un nuevo archivo de notas.

Caminé hacia la oficina de Edward y toqué la puerta.

PDV Edward

"Adelante", mi voz sonó cortada. Mi maldita voz se escuchó cortada.

"Lista", dijo Bella entrando a mi oficina con una inocente y dulce sonrisa.

"Antes que nada, en mi oficina cuento con un baño con regadera incluida". Le señalé la puerta ubicada tras una pared de libreros. "Un armario completo", indiqué la puerta frente a la del baño.

¿Estaría mal que mientras le explicaba y le mostraba mi oficina ya me encontrase fantaseando acerca de hacerla mía en la superficie de cada cuarto hasta que no pudiese andar?

Para nada.

La tintorería es entregada y recogida los martes y jueves. Déjalo entrar, aunque ya sabe que hacer obsérvalo si no estoy aquí.

"Entrega y recepción de tintorería los martes y jueves" Anotó Bella en su agenda. Regresó su atención a mí, desencadenando una vez más toda la fuerza de sus ojos. Me encontraba momentáneamente paralizado por su belleza y profundidad.

"Este mmm sí, me gusta el café con dos cucharadas de azúcar" Dije casi tartamudeando "te negro con una de azúcar por la tarde a las 3."

Arrggg, momentáneamente paralizado, ¿Qué diablos me está pasando? Sueno como película cursi romántica.

Bella asintió con la cabeza mientras miraba la oficina cuando la ventana llamó su atención. Miré por un momento su expresión mientras ella observaba la magnífica vista del puerto de Seattle.

"¿Puedo?'" preguntó inclinando la cabeza hacia la ventana, yo asentí.

"Wow, tienes una vista fantástica", comentó viendo el cielo de Seattle.

Así es tengo una vista fantástica de tu trasero. Disipé el pensamiento antes de ser descubierto viéndola. Me tuve que ajustar nuevamente.

"Permíteme mostrarte dónde está el salón de empleados, la sala de copiado y las oficinas que visitarás con mas frecuencia mientras trabajes aquí" Bella asintió caminando frente a mi y abriendo la puerta.

Si por mí fuera, serías besada, tocada y tomada en todos esos cuartos. Pensé para mí.

"¿De dónde está saliendo todo esto?"M e pregunté; por lo general tras conquistar a una mujer continúo mi camino. Obtuve lo que quise por lo que no había necesidad de seguir en lo mismo. Hubo las raras ocasiones en las que encontraba a una antigua pareja y volvíamos a compartir algo. Pero eso también se vuelve viejo y lo detuve a ocasiones muy de vez en cuando. Sobretodo cuando ellas venían a buscarme a mí. Pero ahora me veía a mi mismo con esta mujer en distintos cuartos y posiciones por todo mi lugar de trabajo.

Me puedo permitir darle varios buenos ratos aquí y allá. Cuando el deseo por ella haya sido saciado seguiría mi camino. Seguiría mi camino como siempre lo he hecho.

"Los lunes necesito que estés en la oficina a las 7am el resto de la semana de las 8am y hasta las 6pm. Tendrás una hora para comer." Ella anotaba todo esto en su agenda mientras yo hablaba.

"Los viernes me gusta salir de la oficina alrededor de las 4pm. Si puedes asegurarte de que eso suceda, tu también podrías marcharte temprano.

Podríamos irnos juntos a mi casa donde te daría el gran tour. Volví a alejar los pensamientos de escapadas de mi cabeza antes de seguir adelante.

"Este es el salón de empleados" le indiqué cediéndole el paso a las damas, y fue entonces cuando sucedió.

Emmett salió del salón con un vaso de agua en la mano, chocó con Bella derramando todo el líquido sobre la blusa de seda blanca. Que en estos momentos estaba mojada y permitía ver perfectamente el brazier de encaje azul bajo la misma. Sin olvidar que el bra apenas cubría sus lindos y rozados pezones.

"Oh Dios Santo", dije, mientras mis deseos carnales eran ya aparentes para todos.

Gracias por traducir, Bel M.

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