Capitulo 30

Se había sorprendido al saber que no había ningún problema en la iglesia, es más todo estaba perfecto así que el señor Higurashi no quiso regresar a casa, de seguro su hija ya venía en camino.

Todos los invitados esperaban a que la novia llegara. Inuyasha intercambio algunas palabras con el padre de Kagome para preguntar por ella, pero solo obtuvo por respuesta que era probable que ella ya viniera en camino. Miraba una y otra vez su reloj, ya se había demorado más de diez minutos y eso no le gustaba.

-¿Por qué tarda tanto? – Inuyasha pregunto nervioso

-Se ha de haber retrasado – comentó Miroku quien tenia tomada de la mano a Sango – Como te dijo su padre, a lo mejor esta por llegar

En eso un pequeño niño subió las escalaras de la entrada de la iglesia y busco al novio.

-¿Es usted el novio? – le preguntó a Inuyasha

-Si – asintió - ¿Qué pasa niño?

-Esto es para usted – extendió su mano y le entregó una carta

Inuyasha tomó la carta, pero antes de abrirla y leer su contenido tomó al pequeño de los hombros.

-¿Quién te la dio? – En sus ojos comenzaba a notarse una pequeña furia – Responde – lo zarandeó al no tener respuesta del niño

-Una mujer – dijo asustado

-¿Estaba vestida de novia? – hizo otra pregunta y cuando el niño asintió lo soltó

XXX

-Ha estas alturas un pequeño ya le habrá entregado a Inuyasha una nota escrita por ti cariño – dijo Kagura aumentando la velocidad de los caballos

-¿Qué pretendes con esto Kagura? – preguntó Kagome, vacilando entre si saltaba y salía

Corriendo o esperar a que esa mujer detuviera la carroza

-Lo que siempre he querido. Quedarme con Inuyasha y tú solo eres un estorbo en mi camino así como lo fue la estúpida de Kikyo

XXX

Vacilante abrió la carta que Kagome le había mandado, el corazón se le rompió en mil pedazos al leer las letras de Kagome.

"Lo siento, pero no puedo hacerlo, no me busques por que jamás me encontraras"

El padre de Kagome se acercó a él y le arrebato la carta de las manos de Inuyasha y también la leyó.

-¿Vas a creer todo esto? – le preguntó

-¿Usted que cree? – Preguntó sarcástico – Escucho al niño, una mujer vestida de blanco le entregó el papel

-Pero…- volvió a ver la hoja – Esta no es la letra de mi hija

-Por favor Higurashi, no la defienda – miró a los invitados y por ultimo a sus amigos – No hay boda, regresemos a casa – cuando pasó a un lado del padre de Kagome, este lo tomó del brazo - ¿Qué quiere?

-Tu no te iras de aquí hasta que mi hija aparezca, por que así como tu tienes dudas también yo las tengo ¿Quién no dice que pudiste fingir un secuestro?

-¿Me cree capaz? – preguntó Inuyasha ofendido

-Por supuesto que lo creo

-Suélteme maldito viejo – forcejeó para soltarse de él

-Suficiente- interrumpió el aguacil ya que había sido uno de los invitados – De aquí nadie se mueve, ustedes – señalo al grupo de Inuyasha y al padre de Kagome – Serán sometidos en investigación, así que todos iremos a la casa de los Higurashi donde casa uno será sometido a interrogatorio para saber que paso con la señorita Higurashi

-Eso es una ofensa – se opuso Inuyasha

-El que se oponga lo mando a prisión – amenazo y obligo a Inuyasha cerrar la boca

Todos fueron reclutados en la casa de los Higurashi, incluso Koga, ya que era uno de los principales sospechosos, la madre de Kagome al no ver a nadie en la iglesia fue a su casa donde se encontró al grupo de Inuyasha, a Koga y Ayame custodiados por guardias.

-¿Qué pasó? – Preguntó la señora Higurashi abrazándose de su esposo - ¿Dónde esta mi hija?

-Al parecer la han secuestrado – le informo su esposo

-¿La secuestraron o Huyo?

El señor Higurashi no quiso armar otro escándalo, ya bastante tenía con tener que tolerar a ese desgraciado de Inuyasha y a todos los guardias que custodiaban la casa.

Miró a Koga quien tenía abrazada a Ayame, si tan solo no se hubiera dejado cegar por la pasión y la locura que sentía por Kagome no lo hubieran lastimado por segunda ocasión.

-¿Así que soy sospechoso de su desaparición?- le preguntó al alguacil - Seamos realistas, ella solo jugo con mis sentimientos, es igual que todas las mujeres, es una zorra

Koga en cuanto escucho las palabras de Inuyasha lo invadió una ira terrible, miro los ojos verdes de Ayame y luego la dejo de abrazar para darle su merecido a ese engreído.

-No te permito que hables así de ella – defendió a la que sería su prometida

-Tu mas que nadie eres el indicado para hacerlo ¿Acaso se te olvido que te engaño conmigo?

-Lo se, pero Kagome es todo lo contrario a lo que dices, como se ve que no confías en ella

Se iban a pelear pero el aguacil ordeno que los separaran.

-¿Hasta cuando vamos a estar aquí? – preguntó Inuyasha

-Hasta que tengamos noticias señor Taisho – le respondió el aguacil

Para Flor había llegado la oportunidad de revelar la verdad que había guardado durante tantos años.

Inuyasha permaneció sentado en un sillón con las manos en las sienes.

-¿Puedo hablar con usted señor? – le preguntó Flor

-¿Qué haces aquí Flor? – Le preguntó – Tú no eres sospechosa de nada, vete a descansar

-Señor es que tengo algo importante que decirle

-¿Qué es? Flor– la miro a los ojos

-Aquí no señor – miró alrededor – Tiene que ser en privado

Ambos salieron de la sala y se detuvieron en la recepción donde no había nadie que los pudiera escuchar.

-Y bien ¿Qué es eso que tienes que decirme? – preguntó cruzándose de brazos

-Para decirle quien pudo secuestrar a Kagome tendría que decirle toda la verdad

-¿La verdad? – Arqueo una ceja – No entiendo

XXX

La noche había caído y Kagura la había llevado a una pequeña cabaña donde de quedaba en ocasiones cuando se sentía sola.

-Baja – le ordenó

Kagome no tuvo más remedio y bajo. Entraron a la cabaña y Kagura la amarro de los pies y manos.

-¿Qué piensas hacer conmigo? – preguntó con el corazón casi a punto de salirse

-¿Tu que crees? – Esbozo una sonrisa – Ayudarte a pasar al otro mundo

-Inuyasha sabrá que fuiste tú

-¿Así cómo supo lo que en verdad le paso a Kikyo? – soltó una carcajada y Kagome la miró confundida – Si señorita – asintió – La pobre Kikyo no se fugo con nadie, paso al otro mundo gracias a mi. Así como pasara contigo

-¿Por qué lo haces? – volvió a preguntar Kagome

-Por que siempre he estado enamorada de él, nunca tuvo ojos para Kikyo, pensé que si la quitaba de mi camino él se figaría en mí. Pero no fue así ¿Tenias que aparecer en su camino? ¿Tenías que meterte en mis planes?

-Pero eso no es amor, es obsesión. Por que cuando uno ama solo quiere el bien para la persona del cual uno ama, sin importarle si es correspondido o no

-Hay por favor no me hagas reír – dijo Kagura - Eres tan cursi al pensar así, si uno ama lucha por el ser amado así de simple – Kagura esbozo una media sonrisa - ¿Sabes? Me estoy imaginando la cara de Inuyasha cuando lea una nota que tú supuestamente le mandaste

-¿Qué?

-Así es me querida Kagome, le di a un niño una carta para que se la entregara personalmente a él en donde le dices que no puedes casarte con él

-Él no va a creer nada de lo que dice esa dichosa carta, Inuyasha confía en mí mas de lo que tú crees

-¿Estas completamente segura de eso?

-Completamente

-Bien, vamos a ver si él confía en ti como tú lo dices

XXX

-Si señor – Flor asintió – La verdad

-Pues dila ahora

-Inuyasha – lo miró a los ojos – Kikyo nunca huyo, Kagura la enveneno la noche anterior a su bosa y la enterró poco cerca de la hacienda

Inuyasha al escuchar eso abrió los ojos sorprendido.

-¿Qué estas diciendo? – tomó fuerte los hombros de Flor

-La verdad, Kagura le quitó la enveneno, por que ella siempre estuvo enamorada de ti. Y no dudo que el secuestro de Kagome haya sido planeado por ella

-¿Por qué te callaste todo este tiempo? –alzó la voz y varios soldados voltearon a verlos -¿Por qué?

-Ella me amenazo con matar a mi familia – las lagrimas de Flor comenzaron a fluir – Nunca fue mi intención callar hasta este momento

-¿Te das cuenta de lo que puede pasar? – Seguía con la voz alta – La vida de la mujer que amo y de mi hijo están en manos de una loca… ¿Sabes a donde pudo llevársela?

-Tengo mis sospechas – ella asintió y se sintió liberada cuando Inuyasha la soltó – Tiene una cabaña no muy lejos de aquí, va cada vez que se aburre. Es probable que se haya llevado a Kagome allí

Se quería morir por todos los pensamientos negativos que había sentido cuando leyó esa nota, sentía que Kagome lo había traicionado pero no era así, todo era una artimañita planeada por Kagura. Esa maldita, cuando tuviera a Kagome entre sus brazos y se hubiese asegurado que ella estaba bien, la destrozaría con sus propias manos. No solo por el hecho de querer hacerle daño a Kagome, si no por lo que le había hecho a Kikyo.

Tomó a Flor de la mano y la llevo hasta donde estaba el aguacil con el padre de Kagome.

-¿Ya te retiras? – Preguntó el padre de Kagome – Por que eso es lo que mas deseo

-Cállate Higurashi – ordenó y miró al aguacil – Creo saber quien fue la que secuestro a Kagome, es una de mis empleadas

-¿Tiene alguna idea en donde pueda estar? – preguntó el aguacil

-No – negó Inuyasha – Pero ella si – miró a Flor

-Muy bien – asintió el aguacil – Nos guiara hasta donde esta ella – miró a Flor -¿A cuanto tiempo estamos de ellas?

-Un par de horas – respondió Flor

-Un par de horas es mucho- comento el aguacil - Debemos partir inmediatamente

Así el aguacil selecciono un par de hombres y al poco tiempo fueron en su búsqueda. Inuyasha se opuso a esperar ya que eso lo mataría.

Kagome se había quedado completamente dormida, no sabía que fue lo que le dio Kagura para hacerla dormir, pero los gritos y la desesperación de esa mujer la despertaron.

-Maldita Flor – maldijo – Me las pagará esa mujer – fue hacia Kagome y la desato – Es hora de irnos

-¿A dónde? – preguntó Kagome

-Tu amado Inuyasha está afuera – informó – Pero no pienso entregarme ni entregarte, así que saldremos por la puerta trasera

La armada e Inuyasha estaban parados en frente de la casa, esperando a que con las amenazas Kagura soltara a Kagome pero no habían tenido respuesta por parte de ella.

-No la soltara – dijo Flor – Hay una puerta trasera en esa cabaña, lo más probable es que ya haya salido con ella

-Eso lo veré yo – dijo Inuyasha

Bajó de su caballo y avanzó con cuidado hacia la cabaña, la rodeo y pudo ver cuando Kagura salía con Kagome casi a rastras.

-Suéltala Kagura – ordenó

Pero la mujer no le hizo caso y apresuro el curso. Llegaron hasta un acantilado en donde no había salida para ella.

Kagura al ver que se acercaba Inuyasha y detrás de él los soldados, puso el cuerpo de Kagome enfrente de ella como escudo.

-Ni un pasó más Inuyasha. Si lo haces saltaremos ella y yo – amenazó

Kagome mantenía los ojos cerrados, se sentía feliz de escuchar a su amado que había ido en su rescate.

Kagura avanzó un paso hacia atrás y por poco se resalaba con la orilla del acantilado.

-Estas rodeada Kagura – dijo Inuyasha – Suelta a Kagome y entrégate

-No – ella negó – Tú no entiendes, ella debe morir Inuyasha, para que tu y yo seamos felices

-Bien – asintió el peliplateado – Te propongo algo, yo a cambio de ella ¿No me quieres solo para ti? Bien, entonces déjala ir y tómame a mí

-¿Qué? – Dijo Kagome – No lo hagas

-Suena razonable – analizo Kagura – Esta bien. Tú a cambio de ella, pero si intentas algo la mato

-Te doy mi palabra de que no será así – prometió Inuyasha

Kagura dejo libre a Kagome.

Kagome corrió hacia él y lo abrazó con fuerza, no quería dejarlo ir. Pero por otra parte a Inuyasha no le importaba si arriesgaba su vida, con tal de que ella y su hijo estuvieran a salvo era más que suficiente.

-¿Qué haces? – le preguntó Kagome recargando su cabeza en el hombro de Inuyasha

-Salvándole la vida a las personas que mas amo – pasó sus dedos por el cabello de de Kagome – Luces hermosa

-Se supone que el novio no debe de ver a la novia antes de la boda. Da mala suerte

-No lo creo – él ambarino negó – Nuestra boda ya paso así que no hay riesgo

-Estoy esperándote Inuyasha – Kagura alzó la voz molesta al verlos juntos

Inuyasha le lanzó una mirada de rabia a esa mujer. Si no fuera acompañado por el aguacil y sus soldados mataría a Kagura con sus propias manos.

-Ya voy – respondió sin mirarla a los ojos, ya que solo tenía ojos para la mujer que amaba – Te amo Kagome Higurashi – le dio un beso en la frente – Vete – ordeno

-¿Pero y tu?

-No te preocupes por mí. Yo estaré bien

Kagome quiso protestar pero Inuyasha la dejo de abrazar y la obligo a seguir su camino. Cuando ella llego hasta donde estaba una fila de soldados, uno de ellos la custodio y se la llevo lejos de allí.

XXX

Inuyasha se paro frente a frente de Kagura y tuvo que contenerse para no estrangularla, jamás había pensado que ella fue la causante de su desdicha. Que ella fue la culpable de la muerte de Kikyo y sobre todo era culpable de que Kagome estuviera en peligro.

-Por fin juntos – dijo Kagura enredando sus brazos en la cintura de Inuyasha

-¿Eso es lo que siempre haz querido no? – Él también la abrazo de la cintura – Tenerme solo para ti

-Así es- Kagura asintió – Nadie te amara tanto como yo Inuyasha

-Si. Estoy completamente seguro de eso

Kagura retrocedió un paso hasta la orilla del acantilado, sabía que no tenía salida ya que muchos soldados estaban allí y lo más probable era que la encerraran por los crímenes que había cometido. Así que el último recurso que encontraba era que tanto ella como Inuyasha se arrojaran por el risco, así ambos podían ir juntos al infierno y nadie los separaría.

XXX

-No – forcejeó con un soldado que la tomó del brazo – Tengo que estar ahí – sus lagrimas comenzaron a brotar

-Lo siento señorita pero no puedo – negó con la cabeza el soldado

-Estúpido que me sueltes

Le dio una patada en la entre pierna, giro sobre sus talones y regreso al lugar donde estaba su amado solo para ver como Inuyasha besaba a Kagura.

-Siempre estaremos juntos Inuyasha– prometió Kagura

En ese momento se lanzó con él al acantilado.

-Inuyasha

Grito desesperada Kagome y corrió hasta la orilla del acantilado, su amado se había ido, todo lo que iba a ser un día lleno de felicidad resulto ser una tragedia, casi como la de Romeo y Julieta.

Los soldados agacharon la cabeza y se retiraron uno por uno, Flor quería quedarse, pero era mejor darle un poco de privacidad a Kagome.

-¿Por que lo hiciste?– sus lagrimas inundaron sus ojos – ¿Por qué cambiaste tu vida por mi?... eres un idiota Inuyasha – maldijo con todas sus fuerzas – Un idiota

-Es…así…como…me pagas el…a verte salvado

Esa era su voz, se asomó un poco más al acantilado y vio que Inuyasha hacía mucho esfuerzo por sostenerse de una rama que había nacido en la roca del acantilado.

-Estas vivo – dijo feliz

-Lo estaré si no me ayudas – aun así pudo esbozar una sonrisa – Creo que no aguantare mucho

Kagome asintió y estiro su mano para ayudarlo. El peso de Inuyasha era mucho pero eso no importaba con tal de ayudarlo, no supo de donde salieron las fuerzas ya que Inuyasha fue poco a poco subiendo.

Una vez en tierra firme ambos se dejaron caer en la tierra, Inuyasha iba a caer arriba de Kagome pero el giro su cuerpo para recibir el impacto. Permanecieron en silencio por un momento, él la tenía en sus brazos donde nadie se la quitaría nunca.

-¿Estas bien? – le preguntó haciendo un lado su velo

-No – Kagome negó al verlo a los ojos – Creí que te había perdido

-También yo pensé lo mismo - ambos se reincorporaron pero se mantuvieron abrazados – Pensé que me habías dejado por otro

-¿Por qué dices eso? – ella lo miro a los ojos

-No tiene sentido ahora . Lo único que cuenta aquí es que estamos juntos – pasó una mano por las mejillas de Kagome – Nunca en mi vida me había sentido tan desesperado como hasta hoy en día. Eres el aire que respiro – la abrazo – Te amo tanto Kagome

-¿Cuánto me amas? – preguntó esbozando una sonrisa

-Infinitamente mi cielo

Y así con un beso de amor, ambos sellaron su destino y sus vidas…


Epilogo

9 Meses Después

Habían pasado 9 meses desde que Kagura intento matarla pero afortunadamente no había logrado su objetivo. Una vez que Flor los guio hasta la tumba donde había sido enterrada Kikyo, Inuyasha ordenó que la sepultaran como se lo merecía, se le hizo una misa y los pocos restos que quedaban de ella fueron enterrados en la tumba familiar de Yura.

De las pocas noticas que tuvo, fue que Koga se había casado con Ayame y ambos se habían ido a vivir a Francia.

Miroku y Sango también se habían casado, solo que ellos vivían en la hacienda que era propiedad del hermano de Inuyasha, así que él decidió regalársela como regalo de bodas.

Bankotsu y Kanna fueron felices con sus tres hijos, él quiso quedarse en la posada de Kaede ya que Kanna no quería dejar a sus tíos.

Y tanto Inuyasha como Kagome eran felices. Pero ella aun más ya que mirar a su pequeño hijo de un mes de nacido mientras dormía, le causaba un dichoso placer. La puerta de la habitación se abrió y era Inuyasha.

-¿Cómo esta? – preguntó el padre

-Haz preguntado eso más de una veces en un minuto – sonrió Kagome – Él esta bien, si sigues así lo vas a despertar y vas a ser tu quien lo duerma

-Bueno – tomó a su esposa de la cintura y la atrajo hacía si – Como nuestro pequeño hijo duerme, creo que ambos merecemos un par de horas para los dos

-¿Y que tienes pensado hacer? – preguntó Kagome

-Es sorpresa así que no puedo decírtelo

Tomó las manos de Kagome, y juntos salieron de la hacienda hacía los jardines, donde había una manta en el césped y dos almohadas.

-¿Qué es esto? – preguntó sorprendida

-¿No te gustaría pasar una noche bajo las estrellas? – la abrazo por la espalda – ¿Solitos los dos?

-Estas loco – dijo esbozando otras de sus hermosas sonrisas

-Por supuesto que si mi señora – Inuyasha afirmo, la giro sobre sus talones para tenerla frente a él – Completamente loco por usted

La beso con deseo en cada uno de ellos, poco a poco el fue guiándola hasta que ambos se encontraban acostados en la manta.

-Inuyasha…- susurro Kagome - ¿Qué pasa si nos ven?

-No te preocupes por eso, mientras tú y yo estemos aquí. Nadie es capaz de acerarse – respondió para hacerla sentir mejor – Te deseo ahora – beso su frente– mañana – beso su nariz – Y para toda la vida

-Yo también te deseo para toda la vida Inuyasha

Y así, bajo el cielo estrellado fueron uno solo una vez más.

Él era salvador y ella era su dama de ojos color chocolate.

Prometiéndose uno al otro amor eterno

Fin


Agradecimientos

Me voy a poner melodramática con esto lo se, cada vez que termino un fic me deja un vacío (apenas es el segundo jajaja), nunca pensé que "Pasión" pudiera llegar a superar a lo que fue "Mi destino en manos de un pirata"

Gracias a tods mis queridas lectoras(es), no voy a decir especialmente a quienes por que tods son especiales para mi, Gracias por darse ese pequeño espacio y leer la historia, también por agregarme a favoritos, alertas…se siente tan bonito xD, ya son parte de mi familia.

Lamento por todas esas veces que las deje con mucho suspenso (y vaya que si lo fue jeje), si alguna debe un equipo de computo por mi culpa hay me pasan la cuenta jejeje :p (Kyome_chan ¿Cuánto le debemos a la escuela? Jeje)

Una vez leí está frase "Una obra de arte hecha sin pasión, es un cuerpo sin alma y vida", esta historia fue escrita con mucha pasión, dedicación y siempre entregándoles lo mejor de mi para toda ustedes.

Espero que el final haya sido de su agrado y si fue todo lo contrario... bueno, acepto todo tipo critica, ya que eso ayda a crecer =).

Gracias x todo

Próximo Fic:

Ahora así a darles los detalles de lo que será mi próximo fic

"Corazón Salvaje"

(Adaptación de la Novela con el mismo titulo, escrita por Caridad Bravo Admas): Dos hermanas serán rivales tras enamorarse del mismo hombre, un hombre llamado Inuyasha "El demonio blanco". La vida decidirá el rumbo que tomaran las vidas de Kagome, Inuyasha, Kikyo y Sesshomaru.

Esta adaptación la había estado deseando hacer por mucho tiempo, incluso tengo una libreta donde escribí un poco de ella, debo admitir que fue la primer historia que me puse a escribir, pero después se dio la de "Mi Destino en manos de un Pirata" y tuve que posponerla hasta ahora.

Además aun tengo pendiente la secuela de MI DESTINO EN MANOS DE UN PIRATA y el Fic de "APUESTA DE AMOR" dedicado a Sailor Moon =) (uno de mis otros favoritos). Y sobre todo los Fics que tengo con mi socio Gold77, no sean malitas y pasen a leer nuestras historias (gol77 y jux008) xD.

No olviden que aquí ando para lo que sea.

Y como siempre me despido….

Besos y Abrazos

P e r l a