¿Todo esto es real? No, no puede ser… ¿Mi librería? Tenía que ser una broma…

-"¿Mi que?"- dije con la voz ahogada mirándolo asombrada, muy asombrada.

-"Tu librería Bella"- dijo acariciando mi pelo.

-"Pero… pero esto no es… no puede… no es verdad"- reí nerviosa-"Edward, ¿es una broma verdad? Todo esto debe ser una broma que me está gastando mi imaginación o el subconsciente…"- dije señalando a mi alrededor-"o un sueño. Si, es un sueño."- dije lo último susurrando.

No me lo podía creer. Era realmente precioso, un precioso sueño del que despertaría de un momento a otro.

-"¿Un sueño?"-preguntó riendo.

-"Si, no tiene otra explicación o es un sueño o estoy rematadamente loca"

-"No es un sueño Bella, si quieres te lo demuestro"- sonrió travieso.

-"Si por favor"- sonrió de nuevo y me pellizcó el brazo-"Auch"-dije frotándome la zona que ahora dolía-"te has pasado señorito"

-"Tu lo has querido"-se encogió de hombros-"Ahora ya sabes que no es un sueño"

-"Es que no puedo creerlo, ¿Qué es lo que e echo para merecerte?"-dije mirándolo a los ojos.

-"Muchas cosas"

-"Como te quiero"-dije dándole un tierno beso en los labios.

-"No más que yo a ti"-dijo acogiéndome en sus brazos. Enterré mi cabeza en su cuello y aspiré su inconfundible aroma.

¿Muchas cosas? No estaba muy de acuerdo con él, no había echo nada para merecerlo, no había echo gran cosa para esto, para tener mi propia librería y por obra suya.

Él si que merecía mucho, lo merecía todo, estaba haciendo tantas cosas por mí que no sabía como se lo iba a poder agradecer.

-"Déjame ver el contenido de nuestro libro"-dije remarcando nuestro con una sonrisa.

-"Adelante"-dijo acercándomelo.

En la primera hoja estaban nuestros nombres grabados. Lo miré sonriendo y el me devolvió la sonrisa nervioso. Pasé la hoja y vi que estaba todo escrito a mano.

-"¿Lo has escrito tu?"-dije sorprendida.

-"Claro"

-"¿A mano?"

-"Claro"

-"Dios mío, eres increíble"-dije dándole un beso.

-"Lo sé"-se encogió de hombros y reí.

Le saqué la lengua y me concentré de nuevo en el libro.

Todas las historias de amor tienen un comienzo, y esta comienza en Seattle.. No hay príncipe azul aunque si una preciosa princesa que embrujo el corazón de un chico.

Todo empezó una noche donde el chico fue invitado por un viejo amigo de la infancia a salir con el y sus amigos. Esa fue la mejor noche en la vida de él, ya que conoció a su princesa, Bella se llamaba. Cuando la vio no pudo apartar sus ojos de ella en toda la noche. Era tan preciosa que parecía un sueño. Pensó que el nombre le quedaba a la perfección, no había conocido a una chica tan Bella como ella.

Esa noche quedó prendado por la preciosa chica y no pudo resistirse a acompañarla a su casa cuando ella se lo ofreció. Hicieron el amor durante toda la noche y mientras sus cuerpos se fundían en uno solo supo que ella era la mujer ideal para él, que no habría otra persona que le hiciese sentirse de esa forma tan especial y que lo que sentía por ella no lo iba a sentir por nadie mas….

Estuvimos leyendo todo el libro por mas de una hora, todo lo que Edward había escrito sobre nosotros era extremadamente precioso… no tenia palabras para describir todo lo que significaba para mi y él había puesto en ese libro cada sentimiento y cada pensamiento que había tenido sobre mi desde primer día que nos conocimos.

-"Oh"-dije al ver la primera foto. Era la que me hizo el primer día que dormimos juntos y puso en mi móvil. No se como la habrá conseguido-"¿Cómo tienes esta foto? Está en mi móvil…"

-"Alice"-dijo encogiéndose de hombros-"Cogió tu móvil sin que te dieras cuenta y se la paso al suyo"-reí y seguí leyendo -"Mira esta, es de cuando nos fuimos de viaje"- asintió-"Ni si quiera me di cuenta de que nos hicieran fotos. Son todas preciosas, en esta sales guapísimo"-dije señalándole una en la que salíamos los dos, yo reía y el me miraba sonriendo de lado, con aquella sonrisa que me volvía completamente loca.

-"Parecemos dos enamorados"-bromeó.

-"¿Verdad que si?"-le seguí la broma-"Espero que mi futuro marido no vea estas fotos, me parece que se cabrearía bastante"

-"Lo comprendo, pero eso le pasa por tener una novia tan preciosa"- lo miré fijamente, no pude aguantarme y le di un sonoro beso. Como quería a este hombre…

-"Sigamos"-dije pasando las paginas.

Me di cuenta de que habían estado haciéndonos fotos todo este tiempo a escondidas. Teníamos mil fotos y todas realmente preciosas, tendría que darle las gracias a Alice, ya que según Edward ella hizo la mayoría. La que más me sorprendió fue una mía en Fork embelesada mirando el anillo de compromiso.

-"Esta la hice yo"-dijo sonriendo cuando lo miré sorprendida.

"No me di cuenta"- dije pasando una mano por la foto-"Parezco muy feliz"

-"Lo sé"-dijo acariciándome el pelo-"Por eso la hice, no pude resistirme cuando te vi tan enamorada mirando el anillo"

-"Es un libro realmente precioso, tu eres precioso"-dije sonriendo. Rió.

-"¿De verdad?"-asentí-"Quería hacerlo mucho mejor, Alice me ayudó un poco con el tema de las fotos y el texto"-dijo encogiéndose de hombros-"Quiero que sigamos escribiéndolo juntos futura señora Cullen"

-"Me encantaría"-le dije abrazándolo-"Por cierto, estabas equivocado con eso de que en esta historia no hay un príncipe, si que lo hay"-dije abrazándolo mas fuerte. El soltó una pequeña carcajada.

Estuvimos abrazados un rato. Tuve que aguantarme las lágrimas que luchaban por salir. Todo esto era… increíble. Edward era increíble.

-"Eres increíble"-dije-"No se de que forma voy a poder devolverte el dinero para pagar todo esto, pero te lo voy a agradecer toda mi vida"-le di un pequeño beso en el cuello.

-"Eh eh"-dijo apartándome de él para que lo mirase a los ojos-"Primero, tu no vas a devolverme nada de lo ha costado todo esto, ya sabes que mi familia y yo tenemos dinero y es un regalo, y que yo sepa los regalos ni se devuelven ni se da el dinero que ha costado"-iba replicar pero no me dejó y siguió hablando-"y segundo, yo si se como me lo vas a agradecer. Estando conmigo toda la vida Bella… siendo mi esposa, cogiendome la mano cuando caminemos por la calle, viéndote embarazada de nuestros futuros hijos, dejándome que te abrace al dormir, no apartándote de mi lado jamás, contándome cada problema que tengas para ayudarte a solucionarlo y cada cosa que te pase en el día, por que eso será lo que mas me importa y me importará en la vida, dándome un beso o un abrazo cuando entre por la puerta de casa, deseándome buenas noches y buenos días, saber que estás y que siempre estarás para lo bueno y para lo malo… amándome Bella… solo eso, amándome tanto como yo te amo a ti. Por que eres todo lo que siempre he querido, eres lo mejor que me ha pasado en la vida. Eres una mujer increíble mi amor"

-"Oh Edward, te quiero tanto"- dije lanzándome a sus brazos llorando como una niña pequeña y lo besé con todo el amor y el sentimiento que corría por mis venas-"Es todo lo que quiero. Todo lo que has dicho es lo que quiero para el resto de mi vida. Estar en casa cuando vuelvas de trabajar, besarte sin descanso, tocarte y que me toques, ir caminando de la mano y que todas me tengan envidia del pedazo de hombre que tengo a mi lado, compartir nuestras cosas, vivir contigo, amarte, todo lo que hago es amarte…"- no me dejó continuar ya que me besó furiosamente y yo solo pude responderle de la misma forma.

-"Te amo Bella, te amo como jamás pensé que podría amar a alguien"

-"Lo mismo digo, te quiero"-dije mientras él me limpiaba las lagrimas que corrían sin descanso por mis mejillas. Volvió a besarme con pasión.

Sentí como las miles de mariposas que estaban instaladas en mi estomago revoloteaban, como desde el primer día que lo vi en el aparcamiento del pub, cuando nos dimos nuestro primer beso, cuando me llevo a conocer a sus padres, el prado… Todas las veces me hemos hecho el amor.

-"Edward…"-gemí cuando sus manos exploraban mis pechos por encima de la tela de mi vestido.

-"Que quieres mi amor? ¿Qué deseas?"-dijo levantándome el vestido hasta la cintura tocando toda la carne expuesta de mis muslos a su paso.

-"A ti, todo lo que quiero y deseo es a ti. Para siempre"-dije.

-"Para siempre"- contestó dejando húmedos besos por todo mi cuello.

Sentí como me recostaba en el suelo y yo gustosa lo dejé.

¿Qué podría yo negarle a este hombre?

Nos quedamos medio sentados mirándonos a los ojos fijamente y aproveché para torturarlo un poco y quitarle uno a uno los botones de su camisa.

-"Eres muy traviesa futura Sra. Cullen"-dijo lamiendo mis labios. Eso me excitó muchísimo.

-"Lo he aprendido de ti"-dije quitándole la camiseta lentamente saboreando el tacto de su bien formado pecho. Siseó cuando toqué su entrepierna por encima de los pantalones.

-"Como sigas así voy a tener que dejar mi autocontrol para más tarde"- dijo con los ojos oscuros por el placer. Sonreí traviesa.

-"¿Quién te a dicho que este es momento para el autocontrol?"- dije llevándome uno de sus dedos a la boca y chupándolo con placer.

Creo que eso fue la gota que colmó el baso para que todo el autocontrol que tenia por ser cuidadoso conmigo se esfumó, por que vi como sus ojos se oscurecían mas todavía y me besó desesperadamente acostándome del todo en el suelo.

No se en que momento me quito el sujetado, no me di cuenta, pero tampoco era algo que me interesase ya que en este momento se encontraba dejando besos por toda mi clavícula, bajando hacia el nacimiento de mis senos. Suspiré de placer y enredé mis dedos en el suave cabello cobrizo de Edward mientras este chupaba con devoción mis pechos. Me estaba llevando a la locura con ese simple acto, cada día estaba más convencida de que no era un ser humano. Era un dios o algo por el estilo y no sabía como podía haberme elegido a mí entre todas. Tenía una suerte que ni yo misma podía creerla.

Poco a poco fuimos quitando la ropa que por nuestros roces y las sensaciones sobraban en ese momento.

Fue una de las noches más especiales de mi vida, junto con el día en el que Edward me pidió ser Bella Cullen. No podía ser mas perfecto, todo entre nosotros era perfecto, algo que me asustaba algunas veces… pero solo quería amarlo por siempre.

Todo lo que siempre había querido en un hombre y todo lo que había soñado lo tenía al lado de Edward. Mi vida desde que lo había conocido tenia un sentido diferente, todo era mucho mas especial, él lo hacia mas especial, hace que mi vida sea mas fácil, mucho mas fácil.

Eran tan feliz… todo gracias a Edward Cullen, mi príncipe azul.

Dos meses después…

-"Te dije que todo iba a ser un éxito"-dijo emocionada mi gran amiga Alice dando saltos a mi alrededor.

-"Muchas gracias Alice por todo esto"- le dije.

-"Te he dicho mil veces que de nada, ya deja de dar las gracias y disfruta de esta librería y de tu futuro marido"- dijo dándome un abrazo.

-"Por cierto, ¿Qué tal te va todo viviendo con Jasper?"-dije dándole un sorbo a mi copa de champán.

-"Genial. Esta semana podríais ir a cenar a casa todos"- dijo entusiasmada.

-"Me parece genial"-dije.

-"Voy a decírselo a Rose y a Emmett"- antes de poder decirle nada ya se había ido corriendo. Negué con la cabeza, esta chica era un caso a parte.

-"¿Como esta la mujer mas preciosa del mundo?"-dijo Edward en mi oído cogiéndome de la cintura por detrás.

-"Me has asustado"-dije dándome la vuelta para mirarlo a los ojos.

-"Lo siento"- sonrió torcidamente.

-"Deja de hacer eso, me deslumbras"

-"¿Te deslumbro?"-preguntó divertido

-"Todo el tiempo"

-"Eso me encanta"-dijo dándome un intenso beso.

-"Bueno ya esta bien"-dijo Alice a nuestro lado y nos separamos sonriendo-"Déjame a Bella unos minutos, tiene que disfrutar de la apertura de su librería Edward"

-"Si lo esta disfrutando, ¿verdad?"-dijo con doble sentido.

-"Si"-dije sonrojada.

-"Deja de deslumbrarla Edward y déjamela"-dijo Alice cruzándose de brazos. Edward soltó una gran carcajada mientras me soltaba.

-"¿Qué es tan gracioso?"-dijo Jasper cogiendo a Alice de la mano.

-"Tu novia"- respondió Edward.

-"No la molestes más"-dije yo cogiendo de la mano a Alice-"¿Dónde quieres que vayamos?"

-"Oh"-dijo ella cambiando de humor-"Vamos, hay un hombre que esta interesado en…"- parloteaba mientras me arrastraba a la otra esquina de mi librería.

¡Mi librería! Que locura, nunca creía que iba a decir eso alguna vez en mi vida. Todo gracias a Edward… lo miré mientras aquel hombre me hablaba sobre lo interesante que era todo lo relacionado con la literatura y era, sin exagerar, el hombre más guapo de todo el local. Me sorprendió mirándole y esbozó una sonrisa de lado que tanto me gustaba. Le sonreí de vuelta y me guiñó un ojo. Mi sonrisa se hizo más grande y le guiñé el ojo como respuesta. Vi como se disculpaba con las personas con las que hablaba y caminaba hacia mi… y en ese momento me di cuenta de que tenia todo lo quería para ser feliz, todo y más y gracias a aquel Adonis que venia hacia mi. Lo quería tanto que hasta dolía. Todo ahora era perfecto, perfecto gracias a él….

-"Perdón, pero tengo que llevarme a Bella, es algo muy urgente"-dijo cogiéndome de la mano y llevándome rápidamente hacia la salida, antes de que Alice o aquel hombre pudiesen pestañear. Solté una carcajada y Edward apretó mi mano sonriendo.

Con una estúpida sonrisa en mi rostro supe que no podía ser más feliz…

FIN

Bueno pues esta historia llega a su fin :(

He estado mucho tiempo sin subir capitulo de esta historia pero tuve un pequeño bloqueo y solo tenia ideas para el otro fic, de todas formas no he podido escribir por culpa de la universidad, que ocupa todo mi tiempo. Perdón!

Bueno pues espero que os guste por que me ha costado mucho escribirlo, quería que fuese perfecto puesto que es el final pero no se exactamente como me ha quedado, ¿es lo que esperabais? ¿mejor? ¿peor? ¿una basura?

Muchas gracias a todas esas personas que han dejado comentarios, alertas y favoritos, gracias de corazón.

Ahora podeis seguirme en mi otro fic "Los viernes de Paramon"

De nuevo gracias y por favor dejen Review, que es el ultimo

Muchos besos^^