Capítulo 22

"Margaret querida, apúrate. Vamos a llegar tarde a la ceremonia."

"Sí amor, ya voy, un minuto."

Margaret estudió su apariencia en el espejo antes de salir para verificar que todo estuviera en orden. Llevaba el cabello recogido en un sencillo rodete para despejar su rostro color porcelana, el maquillaje era suave pero se había encargado de resaltar los preciosos ojos verdes y las mejillas rosadas, se había puesto los aros de perlas y había adornado la blusa de seda blanca con el camafeo de marfil que tanto adoraba. 'Perfecto', se dijo. Nunca había sido una mujer vanidosa pero ese día era muy importante y quería verse mejor que nunca. Su marido, que la esperaba en la puerta, le dedicó una mirada de admiración que le confirmó que se veía más que bien.

Subieron al coche y de a poco dejaron atrás la tranquilidad suburbana para adentrarse en la ciudad de Milton, camino hacia la fábrica. Los chicos se divertían mirando las calles y contando edificios y coches. Desde que se habían mudado a las afueras la vuelta a la ciudad era como una excursión para ellos. Cuando llegaron el lugar estaba llena de gente y les costó hacerse camino hasta el lugar donde se había montado el escenario. Los organizadores les anunciaron que estaba todo listo y que en cuanto llegara el alcalde comenzarían con el acto. Margaret, nerviosa, se arreglaba el cabello y se alisaba la falda mientras su marido trataba de calmarla. Finalmente llegó el alcalde que los saludó muy afectuosamente y se ubicaron frente al público.

"Queridos ciudadanos de Milton", dijo el alcalde aprovechando su potente voz para llamar la atención de los presentes, "es un placer para mí estar aquí hoy para rendir homenaje a una familia que forma parte de la historia de esta ciudad y que, por generaciones, ha contribuido a su desarrollo, la familia Thornton." Hubo respetuosos aplausos ante la mención de ese apellido. "Estamos aquí frente a la que fuera su famosa fábrica textil, hoy cerrada pero no abandonada, de ninguna manera. Como ustedes bien saben las distintas crisis han afectado a Milton y muchas de las empresas que una vez fueron su orgullo tuvieron que cerrar pero nuestra querida ciudad resistió estoicamente gracias a ustedes, mis conciudadanos, y a familias como los Thornton. Hoy ya no tenemos tantas industrias como antes pero hemos resurgido con nuevos emprendimientos y uno de ellos es éste, que nos llena de orgullo y que tiene mucho que ver con la historia de esta familia porque aquí, en los antiguos talleres de la textil Thornton, damos hoy inicio a la construcción de la escuela politécnica de Milton que dará educación a los jóvenes de la ciudad y de ciudades vecinas, preparándolos para el futuro. También habrá formación profesional para adultos de todas las edades…", el alcalde tuvo que interrumpir su discurso por los aplausos y los vitos de la gente. "Merecidos los aplausos, no por mí sino por ustedes, por nosotros que hicimos esto posible." El alcalde se plegó al aplauso general por varios minutos. "Qué mejor ocasión para dar el puntapié inicial a este fabuloso proyecto que el bicentenario del nacimiento de Sir Jonathan Thornton."

En ese momento el alcalde hizo una seña a Margaret para que se acercara.

"Contamos con la inestimable presencia de la señora Margaret Byrne para descubrir una placa en recuerdo de este momento y en honor a sus tatarabuelos en cuya vida ha basado su reconocida novela Norte y sur que ha puesto a nuestra ciudad en boca de todos." Margaret, emocionada hasta las lágrimas, lo ayudó a descubrir la placa que decía:

"Escuela Politécnica Sir Jonathan Thornton

Homenaje de la ciudad de Milton a Sir Jonathan Thornton y Lady Margaret por su inestimable contribución al desarrollo de la ciudad y el crecimiento de sus habitantes.

Milton - 2012"

"Señora Byrne, unas palabras por favor", le pidió el alcalde cediéndole su lugar ante el micrófono.

"Muchas gracias señor Alcalde", dijo Margaret con voz temblorosa. "Gracias por haberme invitado pero sobre todo por el reconocimiento al trabajo y el amor que mi familia han dado a la ciudad de Milton durante generaciones. Desde que se hiciera cargo de la fábrica textil que había fundado su padre, allá por 1850, mi tatarabuelo Jonathan Thornton le dedicó su vida a la empresa, a su familia y a esta ciudad. Pasó por muchas dificultades que estuvieron a punto de hacerlo caer más de una vez pero cada una de esas veces se recuperó y por su capacidad fue nombrado Secretario de Industria de la Ciudad. Durante su gestión la industria de Milton y de toda la región alcanzó récords históricos de producción y generó un beneficio aún más importante, condiciones de vida y trabajo dignas para los obreros y sus familias, algo con lo que mi tatarabuela Margaret tuvo muchísimo que ver. Fue una gran mujer que acompañó a su marido en todo momento y tuvo un desarrollo individual poco común en las mujeres de la época." Las mujeres del público aplaudieron con entusiasmo y Margaret sonrió. "Jonathan Thornton fue alcalde por casi veinte años que coincidieron con la época de mayor esplendor de la ciudad. Se retiró con más de setenta años de la vida empresarial y pública, con la satisfacción del deber cumplido y con el honor de haber sido declarado Sir por la Reina Victoria. Dejó la fábrica en manos de sus hijos y vivió el resto de su vida junto a su esposa en la misma casa que hoy ocupamos mi familia y yo. Si hay algo que lamento en la vida es no haberlos podido conocer pero los imagino paseando juntos por el jardín o leyendo un libro al lado de la chimenea y siento como si estuvieran allí." La emoción la volvió a embargar y su esposo tuvo que apretarle el brazo para darle fuerzas para seguir. "La fábrica siguió en manos de mi familia durante generaciones hasta que los cambios globales de los que tanto se habla hoy en día nos obligaron a cerrar. Esa penosa tarea le tocó a mi padre que hoy está aquí conmigo quien, con el mismo espíritu emprendedor de su bisabuelo, soñó el proyecto de destinar las instalaciones a una escuela que diera formación y apoyo a los jóvenes de la zona. El alcalde y su equipo recibieron con entusiasmo la propuesta y gracias a ellos hoy podemos dar por inaugurada la primera etapa de este maravilloso establecimiento. Agradezco una vez más al alcalde por su apoyo y a todos ustedes por su presencia aquí. Muchas gracias."

Tímidamente saludó al público presente y dejó el estrado junto con el alcalde.

"Muy bien querida, muy bien", le dijo éste, "hermosas palabras."

"Gracias señor y gracias por esto, significa mucho para nosotros."

"Lo sé, siempre es bueno reconocer la dedicación de la gente. Ojalá pudiera dedicarle a este tipo de homenajes la mitad del tiempo que dedico a resolver conflictos, pero las cosas son así. Y justamente ahora debo irme a hablar con un sindicato que amenaza con hacer huelga. Si me disculpan…" El alcalde se retiró seguido por su equipo.

"Estoy muy orgulloso de ti hija", el padre de Margaret se acercó a ella y le dio un abrazo.

"Papá, deberías haber hablado. Tu fuiste el de la idea y llevas el apellido Thornton."

"Pero si tu estuviste perfecta! Yo no sirvo para hablar en público."

"Tu padre tiene razón querida", le dijo la madre, "y además estás muy bella."

"Es verdad", dijo Thomas el esposo de Margaret, mirándola con amor.

"Sí mamá, estás preciosa", dijeron al unísono Frederick y Anne, los hijos de ambos.

"Gracias chicos, pero estaba tan nerviosa! Lo mío son los libros no los micrófonos"

"Estuviste perfecta. Tanto que varios periodistas quieren hablar contigo y quieren hacerte una nota para un programa de la BBC", le comentó Thomas y la llevó a hablar con una reportera que la estaba esperando. Había leído el libro de Margaret y quería hacer una nota especial sobre los Thornton y quedaron con Margaret en encontrarse la semana siguiente para grabar.

"No puedo creer todo lo que está pasando", le dijo a su marido una vez que estuvieron en la casa.

"Disfrútalo, tú y tu familia se lo merecen."

"Y tu también, después de todo eres quien maneja ahora la empresa."

"Espero estar a la altura de historia y de las circunstancias."

"Ya lo estás. Te amo."

"Y yo a ti", le dijo él y le dio un largo beso.

Tres días después de la ceremonia Jenny Marshal, reportera de la BBC, se presentaba con su equipo en casa de los Byrne para grabar allí las primeras tomas de su reportaje.

"Bellísima casa", dijo al entrar. "Es victoriana, verdad?"

"Sí, Margaret y Jonathan la construyeron luego del nacimiento de sus hijos", respondió Margaret, "Milton por entonces era una ciudad muy contaminada y prefirieron retirarse a las afueras para criarlos…"

"Señora Byrne, no me cuente más", la interrumpió Jenny, "guardemos todo para la nota."

"Claro, pero llámame Margaret por favor."

"Y tu llámame Jenny. La familia está en casa?"

"No, los niños están en el colegio y Thomas no regresa hasta la noche."

"Mejor, así podemos filmar tranquilos. Luego los incluiremos en algunas tomas. Hay algún lugar de la casa que te guste especialmente para comenzar?"

"El salón de música es muy hermoso a esta hora del día, tiene un gran bowindow con vista al parque." Margaret los condujo hasta el salón en el que el sol de la tarde lo inundaba todo. "Dicen que Margaret solía sentarse allí, junto a la ventana, a leer, bordar o tomar una taza de té mientras su hija tocaba el piano."

"Es perfecto!", exclamó Jenny y le dio indicaciones al camarógrafo y al iluminador que ubicaron a Margaret en la posición ideal para aprovechar la luz. "Tú quédate tranquila y no mires a la cámara, mírame a mí, como si estuviéramos manteniendo una conversación, que de hecho es lo que haremos."

"Lo intentaré", dijo Margaret algo nerviosa.

"Estamos listos", intervino el camarógrafo.

Jenny sonrió a Margaret para darle confianza y comenzó la entrevista.

"Usted es una escritora muy reconocida, con cuatro novelas exitosas y varias compilaciones de cuentos en su haber pero Norte y sur es su primera novela histórica y trata sobre su propia familia. Qué la llevó a escribirla? O debería preguntar por qué no la escribió antes?"

"Exactamente, por qué no la escribí antes! Lo intenté, cuando era joven y empezaba a soñar con ser escritora, pero no pude hacerlo y fue bastante frustrante. Se supone que es más fácil escribir sobre lo que uno conoce pero conmigo no funcionó, al menos no en ese momento. Aún así no abandoné la literatura y después de muchos años retomé el proyecto cuando mi familia y yo nos mudamos a esta casa."

"Esta preciosa casa que construyeron Margaret y Jonathan", intervino Jenny.

"Sí. Ellos tuvieron cuatro hijos: Edward, Richard, Mary y James. Mary, la única niña, era muy romántica según cuentan y cuando al crecer conoció la historia de amor de sus padres y quedó tan fascinada con ella que se dedicó a recoger testimonios entre la familia y los amigos y plasmó todo en unos cuadernos que encontramos escondidos en el desván.

"Increíble, como en una película!"

"Sí! Quedé tan impactada con la historia que leí los cuadernos una y otra vez y comencé a buscar información sobre la familia en la biblioteca local y los periódicos de la época. También investigué sobre la ciudad y la industria textil. Llegué a reunir muchísima información pero sin ningún propósito concreto hasta que un día mi esposo dijo lo que yo venía pensando, que tenía que transformar mi investigación en un libro. Y así lo hice."

"Hablemos un poco de ellos. Quiénes eran realmente Margaret Hale y John Thornton?"

"Margaret era una muchacha de buena familia, hija del párroco de un bucólico pueblo del sur. Su crianza fue muy tradicional pero aún así Margaret desarrolló un carácter muy fuerte y decidido, un espíritu indomable que a veces le causaba problemas pero que en definitiva le ayudó a superar los malos momentos que tuvo que pasar como el problema de su hermano con la marina y a la muerte de sus padres en un breve período de tiempo. Eso la volvió distante y desconfiada aunque en el fondo era una muchacha dulce y sensible. Jonathan Thornton tampoco tuvo una vida fácil, el suicidio de su padre lo obligó a hacerse cargo de la empresa y de la familia desde muy joven. Vivía con una madre dominante y una hermana frívola y sufría los avatares de la economía tratando de sacar a flote la fábrica. Esas circunstancias lo habían convertido en un hombre duro e intransigente, al menos en apariencia."

"Casi como Elizabeth Bennet y el señor Darcy. Orgullo y prejuicio", apuntó Jenny.

"Exacto. Jane Austen creo la parábola perfecta del amor. Aplica a las relaciones de ayer, hoy y siempre."

"Aunque nunca recuerdo quién era el orgulloso y quién el prejuicioso."

"Yo tampoco, creo que los dos al mismo tiempo, no?"

"En el libro parece que Jonathan se enamoró de ella casi a primera vista pero Margaret lo rechazó aunque después de muchos desencuentros lograron su final feliz. Cuánto hay de cierto en ello?"

"No lo sé a ciencia cierta pero me gusta creer que bastante. Margaret debió haber sido una especie de joya en la ciudad. Una joven sureña recién llegada a una sociedad dura y maliciosa como la de Milton, seguramente habrá atraído a más de un hombre. Jonathan tuvo la oportunidad de conocerla porque tomaba clases con el señor Hale y parece que le produjo un gran impacto por su belleza y su personalidad. Hago un paréntesis para resaltar el carácter de Jonathan que a pesar de tener ya ganada una posición en la ciudad, entendió que le faltaba conocimiento y quiso aprender más."

"Es realmente notable. Evidentemente se trataba de un hombre probo pero aún así Margaret lo rechazó."

"Creo que estaba enojada con el cambio que había dado su vida y rechazaba todo lo que tuviera que ver con Milton, incluyéndolo a Jonathan. Sólo después de mucho tiempo pudo comprobar su verdadero valor y entonces supo que lo amaba."

"Realmente le donó su herencia para salvar la fábrica?"

"Sí, está comprobado por los registros notariales y bancarios. Fue un verdadero acto de amor."

"Los nombres de Margaret y Jonathan son verdaderos. Los del resto de los personajes también?"

"No, sólo mantuve los nombres de ellos. Hannah en realidad se llamaba Catherine y Fanny se llamaba Heather. Tuvieron un matrimonio amigo que yo bauticé Robert y Anne Elliot en honor a la protagonista de Persuasión de Jane Austen. Romola y Paul no existieron, los agregué porque me pareció que le daban un giro interesante a la historia. La familia Higgins existió, se llamaban Jones, aparecen varias veces en los cuadernos de Mary, al parecer mantuvieron la amistad a lo largo de toda la vida. Ah y Frederick en realidad se llamaba Patrick."

"Qué fue de él? Pudo volver alguna vez?"

"Sí. Margaret no abandonó nunca la lucha por su hermano y finalmente logró que la justicia reconsiderara el caso. Para ese entonces Patrick ya tenía su vida armada en España así que apenas volvió unas tres o cuatro veces. Aún así todos estaban muy felices con el resultado."

"El libro termina con el anuncio del primer hijo de Margaret y Jonathan que les costó mucho concebir. Cómo continuó la historia?"

"Como le dije tuvieron cuatro hijos. Jonathan Thornton fue secretario de industria durante algunos años y tuvo un desempeño tan bueno que terminó siendo alcalde. Su gestión es recordada como una de las mejores de la ciudad. Margaret mientras tanto continúo con su escuela para los hijos de los empleados de la fábrica, y los suyos propios, la expandió y además creó un hospital, un hogar de ancianos y una escuela para mujeres donde se les enseñaban a leer y escribir, a coser, tejer y cocinar para que pudieran ganarse la vida por su cuenta. Juntos hicieron mucho por la ciudad, por eso fueron reconocidos con el título de Sir y Lady por la Reina Victoria, lo cual llena de orgullo a la familia. Cuando fueron mayores se retiraron a esta misma casa mientras sus hijos se hacían cargo de la empresa. Jonathan murió a los 80 años y Margaret, que era varios años más joven, vivió bastante tiempo más, llegó a ver crecer a sus nietos y se ocupó de que el recuerdo de su marido no se perdiera."

"Y usted lleva su nombre…"

"Sí y me encanta, me siento muy identificada con ella."

"Volviendo al libro, Norte y sur se convirtió rápidamente en un éxito de ventas. Por qué cree que tuvo tanta aceptación entre el público y la crítica?"

"Creo que en parte se debe a que las buenas historias de amor siempre tienen éxito y si son verdaderas aún más. Pero también es una historia en la que muchas familias pueden verse reflejadas, una historia de superación personal, de sacrificios y recompensas, como la de muchos en este país."

"Además Norte y sur cuenta parte de la historia de la nación."

"Eso es demasiado decir pero de alguna manera es así, la revolución industrial marcó nuestro destino y la familia Thornton fue una de las protagonistas."

"Y su familia sigue ligada a la industria."

"Sí, la fábrica textil tuvo muchos altibajos desde aquella época pero las distintas generaciones lograron mantenerla activa. El último heredero fue mi padre que se retiró hace poco dejando a cargo a mi marido Thomas Byrne."

"Tengo entendido que la de ustedes también fue una historia de amor notable."

"No tanto. Papá contrató a Thomas como gerente hace años y en cuanto nos vimos nos enamoramos. De verdad! Y mis padres no se opusieron porque mi marido es un hombre maravilloso. Así que no hubo ni grandes desencuentros ni grandes reconciliaciones. Fue todo bastante aburrido en realidad."

"Pero es un gran amor, o no? Y no hay nada aburrido en un gran amor."

Con esa frase Jenny concluyó la primera parte de la entrevista. Después filmaron los distintos ambientes de la casa y el jardín circundante además de algunas tomas de la familia cuando Thomas y los niños regresaron a la casa. Se despidieron con el compromiso de encontrarse dos días después para filmar en la fábrica. En esa ocasión hablaron sobre de la fábrica, Margaret le contó que con el paso del tiempo la empresa había ido trasladando la producción a las afueras de la ciudad porque las distintas normas pedían que las industrias salieran del casco urbano, entonces las instalaciones originales fueron quedando poco a poco en desuso por eso su padre presentó al ayuntamiento un proyecto para transformar los talleres en escuelas, comercios y viviendas. La inauguración de la escuela politécnica era el primer paso de esa reconversión urbana.

Unos días después la familia Byrne se reunía al completo para ver la transmisión del reportaje por la BBC y para festejar la oferta que había recibido Margaret para hacer con la historia una miniserie. Los niños estaban fascinados.

"Quién te gustaría que interpretara a Margaret y Jonathan?", le preguntó su marido.

"Ay no sé! La actriz que interprete a Margaret debería ser dulce pero también capaz de demostrar mucha fuerza. Me encanta la actriz que hizo Orgullo y Prejuicio con Collin Firth pero es algo mayor para este personaje. O Rachel Wiesz, no? Para Jonathan me gustaría alguien muy masculino, serio pero fogoso al mismo tiempo. Y alto. Como Hugh Jackman."

"Mmmhhh. No sé si me gustaría que anduvieras cerca de un tipo como Hugh Jackman", le dijo Thomas haciéndose el celoso.

"Haces bien en tener celos, es tan atractivo!", Margaret lo provocaba.

"Ah sí? A ver si prefieres a Hugh después de esto", Thomas la tomó entre sus brazos y la besó mientras los niños ponían cara de asco ante semejante demostración de cariño de sus padres.

Jonathan Thornton miraba desde lo alto la producción de su fábrica. Estaba satisfecho porque las cosas habían mejorado, la producción crecía a ritmo lento pero seguro ayudada por la economía del país, las ideas un poco insólitas de Margaret sobre las condiciones laborales de los empleados al final habían dado sus frutos y todos trabajaban más y mejor, su tarea como secretario de industria de la ciudad era arduo pero empezaba a dar sus frutos y estaba contento de poder implementar algunas de las ideas que había tenido siempre. Y en lo personal no podía pedir más, su matrimonio con Margaret estaba cada vez más afianzado, el nacimiento del pequeño Edward los había unido aún más si cabía, Hannah comenzaba a mostrar los signos de su edad pero en general estaba bien y cumplía su papel de abuela a la perfección, su única preocupación era su hermana Fanny que no quería separarse de su marido, aunque ya ni siquiera vivían en la misma casa, y era evidentemente infeliz, pero ella era grande y había elegido su destino, no podía hacer nada más que acompañarla y estar cerca cuando lo necesitara. Dejó a cargo a Nicholas Higgins a quien había ascendido a capataz y se dirigió a la casa.

Cuando entró en la habitación encontró a Margaret en la mecedora junto a la ventana hamacando al niño que dormía plácidamente. La imagen le llenó los ojos de lágrimas.

"Hola amor", dijo ella en voz baja al verlo entrar.

"Cómo están mis dos amores?", preguntó él arrodillándose a su lado.

"Muy bien. Edward comió muy bien y no lloró nada, cada día se porta mejor."

Jonathan estiró la mano y acarició suavemente la cabecita de su hijo. "Lo puedes creer?", le preguntó a su esposa.

"Qué cosa?"

"Esto. Que estemos juntos, que tengamos un hijo, que seamos tan felices…"

"Nuestro comienzo no fue fácil, verdad? Pero al final lo logramos. Míralo", dijo bajando los ojos hacia su hijo, "es el final perfecto para nuestra historia."

"O el principio", la corrigió Jonathan.

Y se quedaron allí, abrazados junto a la ventana, meciendo a su hijo y pensando en lo afortunados que eran y en todo lo bueno que seguramente les deparaba el futuro.

FIN